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Camille Pissarro, pintor de finales del siglo XIX, desarrolla su obra artística en un momento histórico de grandes cambios, con la llegada de la Revolución Industrial. Esa transformación de la sociedad, reflejada en el desarrollo de las ciudades, queda plasmada en sus obras, en las que se postula como testigo. Pissarro adopta la técnica impresionista y se convierte en una figura clave en el desarrollo del impresionismo por la devoción que siente hacia este grupo de artistas.
En tan solo 50 minutos te invitamos a descubrir:
• La biografía de Camille Pissarro, que se une al impresionismo y que se postula como instigador de este movimiento mientras lucha casi toda su vida por el reconocimiento de su obra
• El gran cambio en Europa a finales del siglo XIX con la Revolución Industrial, que en el arte francés se traduce por una corriente de oposición al academicismo y el nacimiento del impresionismo
• Las características de la obra de Camille Pissarro, que intenta captar las variaciones de luz y de color en sus paisajes y en sus retratos, y su influencia posterior en el arte
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Seitenzahl: 32
Veröffentlichungsjahr: 2017
Camille Pissarro, figura artística clave de finales del siglo XIX, es uno de los principales instigadores del impresionismo, no solo por su estilo, sino también por su devoción a este grupo de artistas. La corriente impresionista representa una ruptura radical con respecto a las normas del arte oficial, que recibe todos los honores en el Salón de París. Los impresionistas, que casi siempre son apartados de este acontecimiento, organizan sus propias exposiciones y, de esta manera, crean el arte moderno. Sus inicios son difíciles, pero a partir de los años 1890 alcanzan la gloria, sobre todo por mediación del comerciante Paul Durand-Ruel (1831-1922), a quien Camille Pissarro debe muchas de sus exposiciones, al igual que la difusión de sus obras en toda Europa e, incluso, en Nueva York.
El pintor, nacido en 1830 en las Antillas, no llega a Francia hasta sus 25 años. Allí cae en seguida bajo el influjo de Gustave Courbet (1819-1877) y, más adelante, bajo el de Jean-Baptiste Camille Corot (1796-1875), y a partir de ese momento adopta la pintura al aire libre. A continuación, su estilo evoluciona junto a Alfred Sisley (1839-1899), Claude Monet (1840-1926) y Auguste Renoir (1841-1919). Entonces, Camille Pissarro pinta con pequeños trazos y explota al máximo el potencial de la luz. Su inspiración la encuentra en los campos que rodean cada uno de los lugares en los que vive —se muda muchas veces durante toda su vida—. Sin embargo, aunque durante la mayor parte de su carrera privilegia los paisajes rurales, al final de su vida aparca este género para representar la ciudad a través de series, sobre todo París, Dieppe, Ruan y Le Havre.
En Francia, el siglo XIX es un periodo de profundas transformaciones en todos los ámbitos. Los regímenes políticos se suceden unos tras otros, del Imperio (1804-1814) de Napoleón Bonaparte (1769-1821) a la restauración de la monarquía (1815-1848) a manos de Luis XVIII (1755-1824) hasta la proclamación de la Segunda República (1848-1851), que a su vez deja paso al Segundo Imperio (1852-1870), dirigido por Luis Napoleón Bonaparte (1808-1873). En 1870, la guerra franco-prusiana y el episodio revolucionario de la Comuna marcan la llegada de la Tercera República, que se mantendrá hasta 1940.
Pero también es la época de la modernización de la sociedad, con el impulso de la Revolución Industrial surgida en Inglaterra, y Francia adquiere un nuevo semblante. La producción industrial sustituye la producción artesanal y agraria, con su multitud de progresos técnicos, pero también con sus consecuencias económicas y sociales. Los paisajes urbanos se modifican por completo, como París, donde el prefecto Georges Eugène Haussmann (1809-1891), amparado por Luis Napoleón Bonaparte, lleva a cabo grandes obras. Las calles estrechas y oscuras dejan sitio a amplias avenidas, los monumentos se revisten con un encaje de hierro característico de la época y los barrios bajos de la ciudad se ven relegados a la periferia de la misma.
