Camino de transformación personal - Javier Garrido Goitia - E-Book

Camino de transformación personal E-Book

Javier Garrido Goitia

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Beschreibung

Este libro está pensado para cristianos adultos que sienten la necesidad de liberarse de una fe ideológica y han de hacer un camino altamente personal. También para «buscadores» que han intuido la verdad de Jesús y su Evangelio para fundamentar el sentido de la existencia. Se inspira en el modelo de personalización, que ha caracterizado la pastoral del autor desde hace tiempo. Respetar las fases del proceso de transformación (Iniciación, Fundamentación y Seguimiento) es requisito esencial para que la vida cristiana integre los presupuestos humanos y la acción de la Gracia. En esta edición, corregida y aumentada, se añade una parte para quienes están en los previos a la fe.

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Seitenzahl: 232

Veröffentlichungsjahr: 2019

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Índice

Portada

Camino de transformacion personal

Créditos

Prólogo

Sabiduría del proceso

Lo que nunca hay que olvidar

Cómo usar este libro

Primera Parte. Los previos a la fe

Se puede leer la Biblia sin fe

La oferta de la Personalización

Segunda Parte. Iniciación

I. Ponerse en marcha

El miedo al cambio

II. Historia vivida

Para autoconocerse

III.Dar paso a Dios

Aclaraciones

Hacerse a este Dios

IV. Vivir en proceso

Para pasar a la Fundamentación

Tercera Parte. Fundamentación

I. Nuevo nivel de conciencia

II. Confianza fundante

III. Pecado y gracia

IV. Obediencia de amor

V. Vida teologal

Para pasar a la fase del Seguimiento

Cuarta Parte. SEGUIMIENTO

I. El Reino en Galilea

La tentación del Reino

II. Pasión y muerte

Miedo al sufrimiento

Aclaraciones

III. Resurrección y misión

Relación afectiva con Jesús

Sentido de Iglesia

Permanecer en la oración

Discernimiento vocacional

Conclusión. Ser cristiano en la vida ordinaria

© SAN PABLO 2020 (Protasio Gómez, 11-15. 28027 Madrid)

Tel. 917 425 113 - Fax 917 425 723

E-mail: [email protected] - www.sanpablo.es

© Javier Garrido Goitia 2019

Distribución: SAN PABLO. División Comercial Resina, 1. 28021 Madrid

Tel. 917 987 375 - Fax 915 052 050

E-mail: [email protected]

ISBN: 978-84-2856-230-0

Depósito legal: M. 15.450-2020

Composición digital: Newcomlab S.L.L.

Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta obra puede ser reproducida, almacenada o transmitida en manera alguna ni por ningún medio sin permiso previo y por escrito del editor, salvo excepción prevista por la ley. La infracción de los derechos mencionados puede ser constitutiva de delito contra la Ley de propiedad intelectual (Art. 270 y siguientes del Código Penal). Si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos – www.conlicencia.com).

Prólogo

1. Los agentes pastorales nos hemos ido convenciendo de que no cabe evangelizar sin acompañar procesos de experiencia religiosa. Palabra y Espíritu pertenecen a la misma dinámica de la Revelación. Cuando Dios se autocomunica, lo hace en nuestra carne, y mediante su Espíritu Santo, derramado en nuestros corazones, nos va haciendo al modo de ser y actuar de Jesús, su Hijo.

Lo han sabido los maestros espirituales. Pero las ciencias humanas y la cultura antropocéntrica moderna nos están obligando a recrear los itinerarios.

El subtítulo «sabiduría cristiana» señala las raíces de identidad de este camino. Vivimos un momento de diálogo y discernimiento entre distintas tradiciones religiosas. Sin embargo, solo indirectamente aludiremos a esta problemática, cada vez más acuciante.

2. Los que conocen la personalización se darán cuenta inmediatamente de que este libro es la aplicación pastoral de la

reflexión teórica Evangelización y espiritualidad (Ed. Sal Terrae). El año 2008 fue editado pensando en creyentes. Pero ha parecido conveniente añadir ahora una parte (edición corregida y aumentada) para personas que buscan (los previos a la fe). Necesidad pastoral que se impone.

Como es lógico, mantiene la misma inspiración antropológica y pastoral.

3. Hay quienes achacan a la personalización el ser individualista. Cualquiera que la haya practicado sabe que no es así. Con todo, hay una etapa en que, efectivamente, la transformación de la persona necesita un cierto distanciamiento del «sistema» que hasta entonces ha configurado su vida.

La consecuencia es, justamente, descubrir que la existencia no nos pertenece. Es don, y en agradecimiento y misión ha de realizarse.

Por lo mismo, este camino es aconsejable hasta que se aprende a vivir en proceso y discernimiento. Lo mejor viene después: el afán de cada día, la obediencia de amor al Señor cada día y vivir lo que Él nos dé, cada día.

4. Está claro que un libro así no es para ser leído, sino para ser trabajado.

Les vendrá bien a personas adultas, de 22 años en adelante, con excepciones, naturalmente.

Habitualmente, se necesita que el/la acompañante esté formado en la sabiduría de la personalización.

Arantzazu, 2018

Sabiduría del proceso

1. La persona tiene diversos modos de abordar la vida. Con frecuencia, en la educación católica, lo que importa es la asimilación de ideas y la identificación con ciertos valores en orden a una conducta coherente.

Vivir en proceso no niega la asimilación, pero la somete a crítica: porque refuerza la ideología y favorece la identidad social. La Personalización se centra en la transformación de la persona, que solo es posible cuando se vive en proceso. Este no es siempre consciente y reflejo, pero siempre se da.

Bastaría mirar el índice de este libro para darse cuenta de lo lejos que está de la pastoral de adoctrinamiento y del cumplimiento de un orden de conducta, que se apoya en la necesidad de la mayoría de los humanos de hacer de la vida un sistema de seguridad.

2. Cuatro partes tiene el proceso que describimos:

I. Los previos a la fe

Para personas que buscan de un modo implicativo.

Se combinan aspectos antropológicos, la mayoría, con algunos aspectos que pertenecen a la experiencia religiosa. El proceso suscita espíritu de verdad y apertura de horizontes, con intuiciones explícitas de la fe cristiana.

II. La Iniciación

Presupone personas creyentes, pero que necesitan integrar la madurez humana y la relación afectiva con Dios.

Hay temas que tienen que ver con los previos a la fe; pero se trabajan con pedagogía simultánea, humana y espiritual.

III. La Fundamentación

Se abordan las contradicciones sin salida de la existencia humana.

La autonomía de la persona da paso a la gracia salvadora de Dios.

Esta etapa del proceso es el eje decisivo de la personalización: la experiencia fundante con el descubrimiento de la vida teologal.

IV. El Seguimiento

Etapa de la consolidación de la vida teologal para ser y actuar como discípulo de Jesús.

Amor de pertenencia, amor de obediencia, amor de comunión y amor de misión, en uno.

Lo que nunca hay que olvidar

Que la persona trasciende toda realidad intramundana.

Que Dios quiere y puede comunicarse conmigo personalmente.

La persona está por encima de la fe; pero el mejor de los dones para la persona es la fe.

La transformación personal es obra de la Gracia, y, en algunos casos, está condicionada por los presupuestos humanos.

Los momentos decisivos del proceso de transformación no son procesuales.

Donde la madurez humana tiene sus ventajas para la acción de Dios (por ejemplo, ser autónoma), suele tener sus inconvenientes (para convertirse a la vida teologal).

Salvo en casos excepcionales (cuando la relación con Dios bloquea la personalización), es esencial la «pedagogía simultánea», es decir, que se compagine el respeto al momento de la persona y el más del Espíritu, que, en escucha de la Palabra, posibilita salir de uno mismo y ser llamado por el Señor.

Todo método, itinerario o camino está subordinado a lo incontrolable de la libertad humana y de la acción de Dios.

En este proceso, el primado lo tiene la relación con Dios, es decir, el mundo afectivo interpersonal.

Sin amor todo es nada, y sin oración, también, aunque no sea del mismo modo.

Cómo usar este libro

1. Como itinerario personal trabajado personalmente.

No será fácil sin acompañante. En este caso, el/la acompañante ha de haber vivido esta sabiduría del proceso de transformación.

2. Cabe utilizarlo como material de oración personal en la vida diaria.

De la parte de Iniciación, habrá que seleccionar algunos temas, según el momento de la persona. Fundamentación y Seguimiento pueden ser utilizadas tal cual.

3. Para los Ejercicios Espirituales en la vida ordinaria.

Al fin y al cabo, es una relectura libre de los Ejercicios ignacianos, pero añadiendo la primera parte, ya que los clásicos daban por supuestas muchas cosas que para nosotros no pueden ni deben serlo.

4. En grupo, igualmente, con monitor/a formado en la Personalización.

Pertenece al acompañante del grupo discernir la realidad del grupo, mirar el índice del libro y hacer un iter adecuado.

El apartado de «Los previos a la fe» está concebido principalmente como referencia para el monitor/a que acompaña un grupo, de ahí las notas pedagógicas en los temas. También, para sugerir claves de reflexión en el acompañamiento personal de personas que buscan.

5. A través del libro, aparecen temas puente, que tienen la función de recoger los temas anteriores y crear plataformas para los siguientes. No constituyen los temas centrales del proceso, pero orientan el ritmo del mismo, para que no se pierda la idea de que se trata de una vida que crece por dentro.

6. Este libro puede ser reforzado con otros materiales que existen del mismo autor, Javier Garrido. Se enumeran algunos.

El proceso de personalización se describe en Evangelización y espiritualidad (Ed. Sal Terrae, 2018).

Para los previos a la fe:

• Introducción a la fe cristiana para personas que bus- can (Ed. Verbo Divino y Arantzazu).

• El amor que hace razonable la fe (Ed. Sal Terrae).

Para la Iniciación:

• Preguntar y buscar. Reflexiones para agnósticos y creyentes (Ed. Verbo Divino).

Para la Fundamentación:

• Relectura de las cartas de san Pablo (Ed. San Pablo).

• Pedagogía de la afectividad cristiana. Salmos y evangelios (Ed. San Pablo).Válido también para Seguimiento.

• Ni santo ni mediocre (Ed. Verbo Divino).

Para el Seguimiento:

• El camino de Jesús (Ed. Sal Terrae).

• Meditación de la existencia cristiana (Ed. Verbo Divino).

• Soledad habitada (Ed. Verbo Divino).

Referencia complementaria para todo el proceso: Sobre el acompañamiento espiritual (Ed. Sal Terrae).

Si se utilizan, estos materiales han de ser aplicados como cuñas de refuerzo; debe respetarse el proceso formulado aquí, siguiendo los temas de cada parte.

Primera Parte

LOS PREVIOS A LA FE

Personas que buscan son:

• Los que no tienen fe, pero se hacen preguntas.

• Los que necesitan dar un sentido a su vida.

• Los que creen, pero cuestionan su fe.

• Los que intuyen la diferencia entre otras ofertas de espiritualidad y la cristiana.

* * *

El monitor/a de grupo se encontrará, probablemente, con personas de trayectoria y sensibilidad muy distintas. Pregunte a los miembros del grupo qué buscan. Hágase una idea e intente elaborar un iter adecuado para el grupo.

Quizá necesite introducir algún tema de Iniciación.

* * *

Recuerdo lo ya dicho: esta parte dedicada a «Los previos a la fe» está pensada principal, aunque no únicamente, como referencia para el/la monitor/a. De ahí el tipo de notas y observaciones.

* * *

Esta etapa no tiene un objetivo definido. Lo deseable sería:

• Aclarar malentendidos sobre la experiencia religiosa y la fe cristiana, que hay muchos.

• Abrir horizontes para dar sentido a la vida y comprender que ser creyente tiene que ver con ser persona.

• Suscitar ese más de lo auténticamente humano.

Si, después de este acercamiento previo, una o varias personas del grupo se animasen a hacer el proceso de personalización de la fe...

1. Preguntar y buscar

Entre las personas que buscan hay muchos matices. Por ejemplo, algunas buscan porque su talante vital es ese, no asentarse en algo preestablecido, buscar. En otras, algún acontecimiento las ha revuelto por dentro. La edad también es un factor que desencadena preguntas. Pero las hay también que buscan y prefieren no encontrar, insatisfechas permanentes, que se agarran a la búsqueda para no aceptar la realidad.

Preguntar sin buscar puede ser un mecanismo de defensa:

• Esa necesidad de racionalizar todo, especialmente, lo que atañe a las grandes cuestiones. Entretenimiento de la mente, como un deporte. No interesa la verdad.

• La pregunta fácilmente está condicionada, y por eso, no se acepta otra respuesta sino la que encaja en los prejuicios. Por ejemplo, se exigen pruebas en lo que no cabe que las haya. ¿Se puede probar el amor del otro cuando uno tiene que aprender a confiar?

• Hay temas que implican a la persona de tal manera que no cabe neutralidad, entre ellos, claramente, el tema de Dios.

Si pregunta y búsqueda van de la mano, nos encontramos con una persona honrada. Lo cual no quita que en algún momento tenga que revisar su actitud vital. ¡Es tan fácil engañarse en cuestiones de conciencia, las que tienen que ver con el sentido de la existencia humana!

Cuestionario:

1) Con el máximo respeto a la intimidad, convendría que las personas del grupo expresaran las resonancias de las reflexiones del tema.

2) ¿Está siendo Dios (o también la espiritualidad) objeto de preguntas y de búsquedas?

Nota: Conviene ir despacio en este camino de los «previos a la fe». Diálogo abierto, sin adoctrinar ni señalar metas, y ni siquiera, en este momento, sugerir experiencias.

2. Mi punto de partida

Nota: Quizá es prematuro poner en común este tema, por ser muy personal; se podría aplazar. Toca al/la acompañante del grupo discernir.

No se aborda el punto de partida pidiendo clarificación, sino promoviendo que las personas se expresen espontáneamente, conectando con el motivo de su búsqueda actual en el terreno religioso.

Reflexión:

Cada persona tiene su punto de partida, por ejemplo:

a) La muerte de un ser querido, que ha removido las raíces religiosas de la infancia.

b) La lectura de un libro que ha conectado con las reflexiones que la persona se hacía desde hace tiempo.

c) La amistad con un cristiano, que hasta ahora suscitaba respeto y tolerancia, pero ahora suscita preguntas: «¿qué tiene mi amigo/a para vivir como vive?».

d) El paseo del otro día por la montaña. Antes lo vivía como deporte saludable; ahora es más.

e) Tener un hijo/a. El primero fue muy deseado. Este último, menos; pero ¿por qué me despierta un sentimiento de agradecimiento, que ahora me remite a Dios?

f ) Mi edad avanza, y la idea de la finitud me vuelve una y otra vez.

g) El conflicto que tengo con mi pareja ya no es solo un conflicto afectivo. Me obliga a preguntas sobre el fracaso, precisamente, en aquello que daba sentido a mi vida.

La toma de conciencia de mi punto de partida no es una cuestión teórica. Ahí comienza el camino de los previos a la fe. El punto de partida pone en marcha. Se necesitará tiempo para clarificar (por qué fue el punto de partida) y más tiempo para encontrar respuesta. Es del todo necesario respetar el ritmo de la persona y los pasos que ha de dar.

Importante: Cada punto de partida podrá ser tratado desde la perspectiva (implícita o explícita) de Dios; pero no hay prisa por dicho tratamiento.

Sin embargo, si alguien pregunta, es conveniente que el monitor/a explique cómo el tema «Dios» o la experiencia religiosa se enraíza en la hondura humana.

Cuestionario:

1) ¿Puedo dar nombre al punto de partida de mi búsqueda?

2) ¿Tiene que ver mi punto de partida con el tema religioso?

3) Piensa en una situación concreta que te importe mucho y refiérela a Dios (no importa que no seas creyente). ¿Qué has sentido, más allá de todo razonamiento?

3. Qué es para mí la fe cristiana

Nota: Este tema se presta a ideas. Conviene libertad de pensamiento y de expresión.

Anote el monitor/a del grupo lo que se dice, y escoja algunas ideas para aclarar malentendidos:

• Cuando se dice que la fe cristiana es una religión entre otras.

• Cuando se reduce a ética, a coherencia de vida.

• Cuando se piensa que es una proyección psicológica de la experiencia humana de la finitud.

• Cuando se afirma que se basa en la Biblia, pero que esta es un conjunto de leyendas.

Evidentemente, la respuesta razonable a estas ideas ha de dejarse para más tarde. ¿Se puede escoger alguna?

Cabe sugerir algún libro de lectura, por ejemplo, Introducción a la fe cristiana para personas que buscan (Ed. Verbo Divino y Arantzazu). Convendría definir la identidad de la fe cristiana en sus trazos esenciales:

1) La hipótesis de que es una Revelación histórica que nace de la libertad de Dios.

2) Dios decide tener una historia de amor eligiendo a un pueblo, Israel, en favor de toda la humanidad. La elección es inclusiva, no exclusiva.

3) Jesús de Nazaret concentra esta historia de manera definitiva.

4) A partir de Él nace un nuevo Israel, la Iglesia, que tiene una misión universal.

5) Todo depende de la fe en este judío, Jesús, muerto y resucitado para que conozcamos el amor de Dios y participemos en la vida de Dios.

6) Por eso la fe no es un sistema de creencias, sino una relación de confianza y amor con Dios.

7) Lo cual, para que sea real, implica un proceso de transformación.

Cuestionario:

1) Di con libertad a qué te han sonado esos siete puntos de la identidad de la fe cristiana.

2) Lee He 25,13-21. ¿Coincides con algunas reacciones de los personajes? ¿Te ayudan a cambiar tu idea de la fe cristiana? O más bien: ¿te resulta algo muy extraño?

4. ¿Qué me importa de verdad?

A la mayoría de los humanos les importan muchas cosas; pero les cuesta distinguir lo importante y lo menos importante.

En lenguaje coloquial se dice que lo importante es la salud, el amor y el dinero. ¿Qué piensas?

¡Cómo cambia lo importante cuando uno se pregunta sobre el sentido de la vida! Y mucho más, cuando uno se encuentra con la muerte y se pregunta sobre la eternidad...

En toda vida humana, hay momentos que obligan a unas preguntas capitales:

1) ¿Qué me importa de verdad, de tal modo que tengo que relativizar lo que me ocupa habitualmente?

2) Si dedicase de vez en cuando un cuarto de hora a mirar mi vida, ¿seguiría valorando mis intereses como hasta ahora?

3) ¿Es importante Dios? ¿Por qué?

4) ¿Cuándo te parece que das importancia a Dios? ¿Cuándo vas a misa o tienes prácticas «religiosas»?

5) ¿Conoces a alguien para el que Dios sea lo más importante? ¿Te parece que lo vive con verdad?

Nota: El tema es altamente implicativo. Hay que dar más importancia a la comunicación que al adoctrinamiento. El punto neurálgico: tener conciencia de que la búsqueda iniciada tiene que ver con la cuestión: «¿Qué me importa de verdad?».

Para el tiempo personal entre semana sugerimos Lc 19, 1-10.

En la reunión de grupo, después de que las personas del grupo hayan expresado sus resonancias, convendrá algún comentario por parte del monitor.

5. ¿Por qué me cuesta desprotegerme?

Nota: Sugiero que la reunión de grupo tenga estos momentos:

a) Entre semana, de modo privado, un tiempo de reflexión personal con los siguientes puntos:

– Dimensión psicológica:

• Nos cuesta desprotegernos porque somos tímidos y guardamos nuestra intimidad.

• Porque tenemos miedo a ser juzgados.

• Porque nos cuesta confiar.

– Dimensión existencial:

• Porque confundimos la libertad con la no dependencia de nadie.

• Porque nos hemos montado la vida como seguridad controlable.

• Porque hemos hecho del amor una justificación para sentirnos buenos.

– Dimensión espiritual:

• Nos protegemos de Dios en cuanto lo percibimos como un Tú viviente.

• Porque preferimos que Dios no nos ame personalmente.

b) En la reunión del grupo, convendrá que el monitor/a amplíe los puntos anteriores.

c) Invitará a los miembros del grupo a que hablen libremente, sin forzar.

d) Al final de la reunión, invite al silencio y lea en voz alta el salmo 139 (138), solo los versículos 1-12.

¿Convendrá que adelante algún comentario sobrio?

No se trata de oración, sino de acercarse a la experiencia de un creyente que se desprotege ante Dios y eso le da paz, una paz que viene de la relación de confianza en Dios, alguien que vive todo con Dios.

6. Ante la ciencia

Pertenecemos a una cultura, uno de cuyos logros más espléndidos es la ciencia. Para esta es real lo que podemos verificar con los métodos que explican la relación entre un antecedente y un consecuente. Por ejemplo, en otras épocas, la lluvia tenía su explicación en la causalidad de Dios que hace llover desde el cielo. Ahora la ciencia meteorológica explica la lluvia.

Si aplicamos el mismo método a los relatos bíblicos, nos encontraremos que la ciencia histórica explica la muerte de Jesús como consecuencia de su enfrentamiento con las autoridades religiosas.

Algunos pensarán que la fe no se compagina con la ciencia. Decir que Jesús murió por nuestros pecados sería buscar una explicación sobrenatural en algo que tiene una explicación natural. No hay que atribuir a lo divino algo que tiene explicación en el mundo terreno.

Ahora sería interesante que los miembros de este grupo de buscadores se pregunten si se oponen la perspectiva científica y la perspectiva de la fe. Continuemos con el ejemplo de la muerte de Jesús.

a) Que Jesús fue perseguido porque era peligroso para el sistema religioso-moral de los judíos y para el Imperio romano, por su pretensión de ser Mesías, es indudable. Pero encontrar la explicación causal, es decir, racionalmente verificable, de su muerte, no anula el significado que tuvo (y tiene) su muerte para la existencia humana. Confundir la explicación causal y de sentido de un acontecimiento es un a priori no científico, que se da cuando uno decide que solo es racional lo controlable y verificable.

¿No es racional, acaso, que afirmemos la dignidad de la persona humana cuando esta es un terrorista?

b) Lo que pasa es que el sentido de una realidad pertenece a una visión no científica de la realidad. Lo cual no quiere decir que no sea real, sino que es real de otro modo. ¿Es que el amor a una persona puede ser reducido a lo que científicamente es verificable, por ejemplo, la atracción del otro/a o la emotividad que produce? ¿Qué es la atracción, cuestión de hormonas o cuestión de la capacidad de la persona humana de dar sentido a la vida desde el otro/a?

Cuestionario:

1) ¿Qué problemas científicos te crea la fe cristiana?

2) ¿Qué hay detrás de la necesidad de reducir la realidad a lo científicamente verificable?

Nota: El tema es amplio y exige muchos matices de pensamiento. Para ello, se puede tratar en el grupo algún ejemplo que ayude a resituar el tema en un horizonte que, sin negar la ciencia, resitúe el tema a un nivel real, pero no científico. Por ejemplo, puede servir la interpretación de un accidente:

• El mecánico da la explicación causal.

• El hermano no creyente del accidentado habla de buena suerte o mala suerte.

• El padre creyente da gracias atribuyéndole a Dios que no se haya muerto el hijo accidentado.

• La madre creyente da gracias a Dios, pero no necesita explicar la salvación del hijo, sencillamente porque vida y muerte lo atribuye todo a Dios, Señor absoluto de toda la realidad.

Digámoslo con rotundidad: Dios no explica nada; da sentido a todo y es el Padre a quien confiamos toda la realidad, positiva o dolorosa.

7. Razón honrada y razón defensiva

Nota: La distinción entre razón honrada y razón defensiva es un tema crucial en las personas que buscan.

Reflexión:

Es honrada la razón cuando está unida a la libertad. No puedo creer (ni debo creer) si la fe no me posibilita ser persona que necesita argumentos para creer y motivar las decisiones de mi libertad. Pero es defensiva una razón que exige pruebas irrefutables porque no se desprotege y es incapaz de confiar.

Pascal decía con mucho tino: «Tenemos suficientes razones para que la fe sea razonable; pero no tantas como para evitar el riesgo de la libertad». A lo que hay que añadir: una libertad que aprende a confiar.

Es honrada la razón cuando aprende a integrar razón y confianza. Es defensiva la razón cuando no acepta otra razón que no sea la demostración. ¿Qué hay detrás de esta razón defensiva?

• La dificultad de amar liberándose de la autoafirmación.

• La necesidad de tener la última palabra.

• La resistencia del yo a dejarse a amar.

Cuestionario:

1) Momento importante este en que los previos a la fe sitúan a la persona ante las preguntas racionales, que necesitan descubrir motivaciones latentes, que no son racionales.

2) Cuando se razona sobre Dios no conviene olvidar que no cabe neutralidad.

Texto bíblico: Sab 1,1-5

Conviene que las personas del grupo hablen de lo reflexionado a nivel personal, pero también del texto.

Pregunta clave: ¿Por qué el texto bíblico asocia la fe a la rectitud de conciencia?

8. ¿Y si Dios fuese alguien viviente?

Nota: Esta vez conviene dar mucha importancia al tiempo personal entre semana, en que cada miembro del grupo reflexione sobre estos puntos y lea despacio los textos bíblicos que se indicarán.

1) Para muchos, incluso creyentes practicantes, Dios es solo una idea que ocupa su lugar en el sistema que se han montado para vivir; pero no tienen relación personal con Él.

2) Algunos asocian a Dios a las grandes cuestiones sobre la existencia humana: de dónde venimos, quiénes somos, adónde vamos, qué pasa después de la muerte, cómo garantizar el orden moral y la convivencia social... Incapaces de entender que Dios sea alguien real que interviene, se comunica con el hombre, juzga y salva.

3) ¿A ti, buscador/a, te parece que es razonable que Dios pueda revelarse en una historia concreta, la que cuenta la Biblia?

4) No estamos hablando de fe, sino de una imagen de Dios, la de un Dios personal y libre, que, siendo absolutamente trascendente, es capaz de ser un Tú viviente. Un filósofo cristiano ha dicho de Dios que es «el totalmente Otro que se ha hecho máximamente Tú».

5) ¿Qué Dios es más razonable para ti, el o lo Absoluto sin rostro ni nombre, o el de Jesús, Padre entrañable que, a través de Jesús, pone en marcha una comunidad de hijos y hermanos?

6) ¿Cómo te resuena Sal 146 (145) o Mt 5,1-12?

7) Después de estos meses haciendo el camino de los previos a la fe, ¿notas un cambio en tu imagen de Dios?

9. ¿Puede haber un Dios sin autoridad?

En nuestra cultura occidental, el tema de la autoridad está resultando altamente crítico en las relaciones sociales y, por supuesto, en lo religioso. Hemos conquistado la autonomía de la persona luchando contra las autoridades que en otras épocas se consideraban impecables.

Habrá que tratarlo en la reunión del grupo a distintos niveles.

Cuestionario:

1) ¿He hecho un proceso de autonomía personal y para ello ha sido necesario liberarme de algunas autoridades? ¿De cuáles? ¿Por qué?

2) ¿Has tenido que revisar la imagen que recibiste de Dios en tu infancia y adolescencia?

3) ¿Tienes alguna asignatura pendiente en este punto, tanto en lo humano como en lo religioso?

Textos bíblicos: Sal 40 (39),2-18; Lc 15.

Evidentemente, los textos están escritos por creyentes y para creyentes. Se pide una lectura por niveles:

• El nivel espiritual supone relación viva con Dios o con Jesús.

• El nivel antropológico se refiere a las sensaciones espontáneas que producen textos así.

Reflexión:

Pregúntese el monitor/a si conviene aclarar estas ideas:

1) Hay una autoridad del amor, que nos ha promovido como personas. Aquí reside la relación asimétrica: padres sanos, algún educador/a...

2) En la Biblia se compaginan admirablemente la autoridad de Dios que exige obediencia y la autoridad que abraza y perdona.

3) Hay una obediencia que nace del amor entregado, que libera, precisamente, del yo. ¿La conoces o al menos la intuyes?

En el claroscuro de la conciencia

Sobre la pedagogía utilizada

Hasta ahora, la pedagogía ha tenido los siguientes criterios:

• Temas abiertos, no sistematizados, porque lo importante es suscitar reflexión, sin proponerse ningún objetivo.

• La reflexión no se ha referido primordialmente a lo religioso, sino a lo humano, tratado con hondura.

• El instrumento principal ha sido la comunicación libre en el grupo, ambiente de confianza.

En el claroscuro de la conciencia

Se supone que estos meses han removido por dentro.

La sabiduría se basa en este principio: que la transformación de una persona no se da principalmente porque cambien las ideas, sino porque hay luces interiores nuevas, que se abren camino a ese nivel que la persona no controla.

• Nuevos modos de ver la historia personal vivida.

• El análisis que objetiva racionalmente se subordina a la intuición que se mueve por conexiones del corazón.

• Se deja al tiempo que se vaya aclarando lo entrevisto.

• Lo religioso aparece con nueva luz, no en función de creencias, ni ritos, ni normas, sino de relación con Alguien.

Diálogo