Cómo escribir una canción - Ed Bell - E-Book

Cómo escribir una canción E-Book

Ed Bell

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Beschreibung

¿Cómo se escribe una canción? Es una buena pregunta. Y como muchas buenas preguntas, no hay una respuesta única y simple. De hecho, hay un número prácticamente infinito de formas geniales de escribir una canción. Este libro te guiará a través de un proceso muy simple y elemental para escribir una canción en prácticamente cualquier género una y otra vez, sin importar el nivel de experiencia que tengas. Además, el autor ha realizado grabaciones de audio de todos los ejemplos musicales que podrás encontrar en el libro para que puedas escucharlos a la vez que los ves en su página correspondiente. Solo tienes que descargarte las pistas en thesongfoundry.com/how-to-tracks para empezar a componer tus canciones. * Cómo componer los acordes, la melodía y el acompañamiento del estribillo. * Pánico a la hoja en blanco: escribir la primera letra de la primera estrofa. * Crea la construcción de las estrofas en cuatro sencillos pasos. * Cómo armar tu canción y añadir un puente. * Chuletas de acordes y tablaturas de guitarra. «Cómo escribir una canción (incluso si nunca has escrito una y crees que eres malísimo)» es la guía definitiva y a prueba de principiantes para escribir canciones originales. Ya seas un debutante absoluto o un compositor más experimentado, este libro te guiará a través de un proceso fácil y estimulante para crear grandes canciones. No es una fórmula. Tampoco es un «método» de composición al uso. Elaborarás cada nota y cada palabra de tu canción. Escribirás en el estilo que quieras. Y aprenderás no solo cómo hacerlo, sino también por qué hacerlo así, para que puedas usar esas habilidades en cualquier otra canción que te propongas. Ed Bell te guía paso a paso, de una manera sencilla y amena, para encontrar una gran idea para una canción, cómo elegir un título efectivo, crear una letra reconocible, escribir melodías y ritmos pegadizos, y combinar todas esas partes de manera efectiva. Y lo mejor de todo es que, literalmente, todo lo que necesitas para comenzar, es cierta experiencia básica con el piano o la guitarra, o con una aplicación de audio digital como Logic, Ableton o GarageBand. Todo lo demás está dentro del libro.

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Seitenzahl: 286

Veröffentlichungsjahr: 2023

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© 2020, Ed Bell

Título original: How to Write a Song (Even If You've Never Written One Before and You Think You Suck), by The Song Foundry Inc.

© 2023, Redbook Ediciones, s. l., Barcelona

Diseño de cubierta: Regina Richling

Diseño interior: Quim Miserachs

ISBN: 978-84-99177-17-5

Producción del ePub: booqlab

«Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra.»

CONTENIDOS

VALE, GENIAL, COMPONGAMOS UNA CANCIÓN: CÓMO FUNCIONA ESTE LIBRO

PARTE 1:   Encuentra una gran idea para una canción

PARTE 2:   Elige un gancho lírico (o título)

PARTE 3:   Escribe la letra del estribillo

PARTE 4:   Compón los acordes, la melodía y el acompañamiento del estribillo

PARTE 5:   Compón los acordes y el acompañamiento de las estrofas

PARTE 6:   Crea un plan maestro de estrofas y escribe la letra de la primera estrofa

PARTE 7:   Compón la melodía de la estrofa y crea la construcción de las estrofas

PARTE 8:   Escribe la letra de la segunda estrofa y empieza a armar tu canción

PARTE 9:   Añade un puente

PARTE 10:   Añade una intro y una outro

ENHORABUENA – Y AHORA QUÉ

APÉNDICE 1: 21 Grandes ideas de canción para empezar

APÉNDICE 2: Chuletas de acordes, Notas de acordes y Tablaturas de guitarra

APÉNDICE 3: Chuleta de la estructura estrofa–estribillo

SOBRE THE SONG FOUNDRY

En The Song Foundry nuestra misión es compartir con el mundo grandes ideas de composición de canciones. En thesongfoundry.com publicamos artículos sobre composición, mostramos videos sobre diversos temas relativos a la composición musical y ofrecemos asesoramiento en composición por Skype en todo el mundo.

 

Conecta con nosotros online para más información:

thesongfoundry.com

youtube.com/TheSongFoundry

facebook.com/TheSongFoundry

twitter.com/TheSongFoundry

Vale, genial,compongamos una canción:

CÓMO FUNCIONAESTE LIBRO

VALE, GENIAL,

COMPONGAMOS UNA CANCIÓN

Hace tiempo, no había ninguna canción.Luego, algún tiempo después, sí la hubo.«¿Cómo diablos sucedió eso?», te preguntarás.

¿Cómo se compone una canción? Es una gran pregunta.

¿Debes empezar por la primera estrofa? ¿Debes empezar por el estribillo? ¿Debes empezar con una progresión de acordes? ¿Debes empezar con una melodía o con un ritmo o un título o una honda necesidad psicológica de escribir para recomponer tu corazón roto?

Y sinceramente, la respuesta es sí.

Y sí.

Y sí.

Y sí, sí, sí, y definitivamente sí, si eso te ayuda…

En otras palabras, igual que la mayoría de las grandes preguntas, «¿cómo se compone una canción?» es una gran pregunta sin una única respuesta.

Puedes empezar a componer una canción más o menos por dónde quieras –y mientras sigas adelante hasta que la canción entera esté acabada, cualquier opción es buena. De hecho, una de las razones por las que componer es tan gratificante y difícil a la vez– y una de las razones por las que existen tantas canciones y estilos diferentes –es que hay cientos y hasta miles de maneras diferentes de componer.

Pero un momento, ¿eso es todo? ¿Realmente te traje hasta aquí para decirte que puedes componer una canción cómo te dé la gana?

No, no se trata de eso. Y no, no he llenado un libro de 300 páginas con la única idea de «haz lo que quieras, ¡campeón!»

Lo que ocurre con la composición es que todas las canciones que se han escrito son la respuesta de alguien –o de un grupo de personas– a la pregunta «¿qué debería ser una canción?». Es su mejor respuesta, la más inteligente y personal –basada en sus gustos, experiencias y opinión– respecto a lo que debe ser una canción.

Y en cierto modo, este libro es simplemente mi mejor respuesta, más inteligente y personal a la pregunta «¿cómo se compone una canción?». Es simplemente mi mejor respuesta, más inteligente y personal a lo que debería ser el libro de composición más útil, divertido y sensato. Y específicamente, es simplemente mi mejor respuesta, más inteligente y personal a lo que debería ser un libro titulado Cómo escribir una canción (incluso si nunca has compuesto una y crees que eres malísimo).

¿Es ésta la única respuesta? No.

¿Es una respuesta lógica e inteligente? Totalmente.

¿Es una respuesta interesante, inspiradora, práctica, motivadora, versátil, poderosa y –lo más importante– 100% a prueba de principiantes, que básicamente cualquier persona puede seguir? Bien, dejaré que tú mismo lo juzgues, pero sí, realmente así lo creo.

En otras palabras, sí, este libro trata de un proceso inspirador que cualquier persona con una experiencia básica con una guitarra, un piano o una DAW (Estación de Trabajo de Audio Digital, como Logic, Ableton o Garage-Band) puede usar para componer una canción –incluso si nunca has compuesto una y crees que eres malísimo.

Hablaremos de un proceso lógico, paso a paso, que puedes utilizar para construir cada parte de una nueva canción desde cero. Y –cómo descubrirás– lo haremos de una manera que te enseñará un montón sobre cómo funcionan las canciones, así que, si ya tienes experiencia componiendo, este libro también te resultará muy útil.

Pero como digo, si eres completamente nuevo en la composición de canciones también lo haremos de manera que lo cubra todo desde el principio. Así que, de nuevo, literalmente todo lo que necesitas para empezar es saber tocar tres o cuatro acordes de guitarra o piano o ser capaz de encontrar tu camino con la DAW de tu elección. Cubriremos todo lo demás.

Y si no sabes leer música, tampoco pasa nada. Francamente, aprender a leer música, aunque sea a un nivel muy básico, resulta una muy buena inversión para cualquier compositor –aunque solo quieras escribir letras. Pero si no sabes leer música –y muchos compositores no saben– a medida que vayamos trabajando en ello veremos maneras de registrar o de poner por escrito tus creaciones sin usar la notación.

También he hecho grabaciones de audio de todos los ejemplos musicales de este libro para que puedas escucharlos a la vez que los ves en su página correspondiente. Los ejemplos musicales empiezan a aparecer desde la Parte 4 en adelante, pero si quieres descargarte todas las pistas por adelantado, solo tienes que ir a https://thesongfoundry.com/how-to-tracks/.

Así que, resumiendo, voy a desglosar un poderoso y versátil proceso de composición de canciones en diez partes diferentes. Voy a hablarte de los detalles prácticos para armar una canción. Voy a hacer todo lo posible para desmitificar el proceso de composición de una manera que cualquiera pueda entender, y si te quedas conmigo, voy a transformar tu forma de ver la composición para siempre.

Y claro, hay gente que piensa que la composición no se puede enseñar. Que creen que la capacidad de componer depende de tener o no tener talento.

Afortunadamente, esas personas se equivocan. Más o menos.

Porque si bien es cierto que la composición de canciones en realidad no se puede enseñar –al menos, no de la forma en que se enseña a conducir o a hablar alemán o a calcular la longitud de una hipotenusa– la composición se puede aprender.

Con las herramientas, principios y técnicas adecuadas, puedes llegar a ser más hábil y rápido construyendo canciones. Y puedes llegar a ser mejor y más audaz a la hora de usar esas herramientas, principios y técnicas para responder a la pregunta «¿qué debe ser una canción?». Y, en resumen, esto es exactamente lo que este libro te ayudará a hacer.

Pero antes de empezar de verdad con este proceso, debemos hablar un poco sobre cómo funciona –qué es, qué no es definitivamente, y qué puedes hacer para sacarle el mayor provecho.

LO PRIMERO ES LO PRIMERO:

ESTO NO ES UN MÉTODO DE COMPOSICIÓN

Este libro es un montón de cosas. Y hablaremos sobre algunas de ellas bien pronto. Pero primero, permíteme aclarar algunas de las cosas que este libro no es:

No es algo con forma de calabacín como el Edificio Chrysler.

No es una nota de disculpa a todos aquellos a los que ofendí cuando era adolescente.

No son todas las novenas palabras de la Convención de Ginebra reunidas en un poema surrealista abstracto.

Y –lo más importante de todo– no es una fórmula o método de composición.

Ahora que lo pienso, las tres primeras eran probablemente bastante obvias. Pero debemos hablar de la última, porque es la base del funcionamiento de este libro, y el motivo por el cual probablemente sea diferente a cualquier otro que hayas leído sobre la composición de canciones.

Puede que hayas oído hablar de conocidos métodos musicales. Está el método Kodály para aprender canto y musicalidad. Está el Método Suzuki para aprender un instrumento y entrenar el oído, al tiempo que se aprende a ser una buena persona (genuinamente). Luego está el método del ritmo, que parece que tiene que ver con la percusión, pero en realidad –no, espera, eso es otra cosa.

Pero ahora en serio –en música hay montones de métodos bien establecidos que desglosan diferentes aspectos de la teoría musical, la musicalidad y/o el aprendizaje de un instrumento de un modo fácil y súper accesible. Y eso es genial.

El problema es que la composición no funciona así.

Verás, cuando se trata de aprender a cantar o a tocar un instrumento, ya hay una hoja de ruta. Y hay un objetivo muy claro –interpretar una pieza musical con la mayor precisión posible. Así que pasas horas y horas desarrollando y perfeccionando tus habilidades para recrear esa pieza musical de la forma más precisa y convincente posible.

Pero en composición, no hay hoja de ruta. Tienes que crearla.

No estás reaccionando o recreando algo que ya existe –estás creando algo por vez primera. Y eso lo cambia todo.

Por eso, los métodos o fórmulas de composición –aunque sean útiles a corto plazo– solo pueden llevarte hasta cierto punto. Te dan una caja en la que crear. Te dan unas líneas entre las que dibujar. Pero un día, si decides que quieres crear algo, ya sabes, fuera de esa caja –o darte tus propias líneas para dibujar entre ellas– ¿entonces qué?

En otras palabras, seguramente, podría venir con El Método Ed Bell® o la Fórmula Song Foundry™. Y eso podría ayudarte a componer una canción.

¿Pero te ayudaría a componer diez canciones?

¿Te ayudaría a componer una canción de la que estés realmente orgulloso?

¿Te ayudaría a sentirte realmente más creativo?

¿Y te ayudaría a sentirte más vivo?

Probablemente no.

Por eso no se puede enseñar a componer –al menos, de la manera convencional– pero sí se puede aprender. La clave para ser un buen compositor es aprender a pensar por ti mismo, probar cosas a tu manera, cometer errores, aprender de esos errores y seguir adelante hasta que la canción en la que estás trabajando esté terminada.

Y por eso, sinceramente, un método o una fórmula estricta es lo último que quieres como compositor –y por eso este libro te va a dar algo mucho mejor.

Por eso este libro te ayudará a pensar, no solo a copiar. Por eso este libro te ayudará a crear, y no solo a imitar. Y es por eso –aunque ya conozcas algunas de las ideas de este libro– que vamos a analizarlas de una forma que puede ser completamente nueva para ti.

Para explicarlo, hablemos de cuatro ideas clave que hacen que este libro sea diferente.

[1] ESTE LIBRO ES UN PROCESO, NO UN MÉTODO NI UNA FÓRMULA

Como sabes, este libro es sencillamente un proceso –una serie de pasos y técnicas lógicas, fáciles de seguir y de repetir para componer una canción. No es la única manera, ni mucho menos la manera «correcta» –es una forma inteligente y fiable de crear una canción acabada una y otra vez.

Y como este libro trata de un proceso, no de un método o una fórmula, si decides leerlo más de una vez, sacarás algo nuevo de él cada vez. Te desafiará de maneras diferentes cada vez. Te ayudará a aprender algo nuevo cada vez –sobre composición, sobre ser creativo y quizá incluso sobre ti mismo.

Y a medida que vayas creciendo y aprendiendo, entenderás mejor qué partes son opcionales o pueden hacerse en diferente orden. Así que lo que empezó como un conjunto de estrictas directrices a seguir puede convertirse más en un plano que en un andamio, y –si sigues componiendo el tiempo suficiente– en un grato recuerdo de una encantadora guía que te hizo componer y pensar de diferentes maneras. Y así es exactamente como debe ser.

[2] ESTE LIBRO NO TRATA DEL «CÓMO» –SINO DEL «POR QUÉ».

En este libro, no sólo veremos cómo llegar a un buen título. También veremos qué hace bueno un buen título. Y no sólo hablaremos de cómo componer un buen puente. Hablaremos de por qué querrías –o no querrías– incluir un puente, en primer lugar.

Esto se debe a que el proceso de composición de canciones del que voy a hablarte es en realidad la segunda parte más importante del libro. Lo más importante es la manera en que todas las diferentes partes del proceso te ayudan a entender por qué tiene sentido componer una canción de esta manera.

Porque, aunque este proceso sea solamente eso, un proceso, la forma en que las partes encajan definitivamente no lo es –porque se basa en los principios profundos y fundamentales de cómo funcionan las canciones.

Puedes pensar en estos principios como los «porqués» de la composición –por qué una buena idea de canción es tan importante, por qué un buen título debe capturar la idea de tu canción, por qué la repetición hace que tu melodía sea pegadiza, por qué quieres empezar tus estrofas con un verso fuerte o espectacular. Abordaremos todo eso y mucho, mucho más.

Y, francamente, esta es una de las mayores ventajas de abordar la composición mediante un proceso en lugar de un método o fórmula –aprenderás un montón de técnicas e ideas que puedes aplicar en cada canción que escribas, por muchos años. (Y, de nuevo, esta es una de las razones por las que obtendrás mucho de este libro, incluso si no eres principiante.)

Por eso también, si te quedas con él, este libro cambiará por completo tu forma de ver la composición de canciones –te ayudará a entender no solamente qué hacer, sino por qué lo haces. Luego, si acumulas suficiente experiencia como para querer componer canciones de otra manera, estarás en la posición perfecta para hacerlo, porque tendrás un montón de principios fundamentales y universales de composición en los que basarte para crear algo fresco, original y pulido.

Y claro, probablemente eso hace el libro más largo de lo que sería si sencillamente me propusiera reproducir El Método Ed Bell®. Explicar esos principios fundamentales significa que no voy a reprimirme en los detalles, y en ocasiones tendremos que profundizar bastante en la teoría de la música y la composición.

Pero como dice el refrán, «dale un pez a un hombre y comerá un día. Pero enseña a alguien a componer canciones y pasará el resto de su vida haciendo un montón de cosas guapísimas». Así que todo ese detalle extra valdrá la pena, lo prometo.

[3] ESTE LIBRO TRATA DE CÓMO USAR TU INSTINTO

Una cosa de la que no se ha hablado lo suficiente en guías de composición es que realmente no hay manera de escribir una buena canción sin confiar en tu instinto. Claro, hay muchas herramientas, principios y técnicas que puedes aprender, pero darte cuenta de si los has usado bien normalmente tiene que ver más con hacer un juicio instintivo que no un cálculo intelectual.

Además, si quieres componer algo que conecte con la gente, tienes que hacerlo mediante juicios humanos –no puedes simplemente calcular la canción perfecta siguiendo el paso 7.4b o usando la fórmula infalible #923.

Esa es la principal razón por la cual las fórmulas y métodos de composición no son útiles –normalmente quitan la parte humana, desordenada e instintiva de la composición y la convierten en algo como rellenar una solicitud de pasaporte.

Y claro, lo entiendo. Da miedo montar en una moto sin estabilizadores por primera vez. Da miedo empezar a escribir una canción sin saber exactamente a dónde te llevará el proceso creativo. Y da miedo confiar en tu instinto si no estás acostumbrado a confiar en él.

Pero también es mucho más divertido. También es mucho más gratificante. Y también es la única manera de crear algo genuinamente original –que capture un poquito de quién eres como artista y como ser humano.

Y mientras algunas personas piensan que es mejor aprender los fundamentos de la composición y después empezar a pensar en todas estas cosas, yo no. A mi entender, es algo que también tú deberías empezar a hacer ahora –por muy aterrador y emocionante que suene.

Y si te lo preguntabas, si eres nuevo en la composición, por supuesto tu instinto creativo no será tan agudo como después de tener un par de canciones en tu haber. Si eres principiante, por supuesto que te va a costar más confiar en tu intuición. Pero ¿cómo crees que desarrollas ese instinto en primer lugar? Lo has adivinado –practicas usándolo. Así que una de las formas más importantes en que este proceso es diferente es que te voy a dar la libertad creativa para hacer exactamente eso.

Y claro, dar tanta libertad creativa significa que puede haber momentos en este proceso en que te sientas bloqueado o confuso. Pero así es cómo funciona la composición. Es parte del desafío de crear cosas nuevas. Cada nueva canción es un salto a lo desconocido –así que, por mucha experiencia que se tenga, todo compositor se siente bloqueado o confuso tarde o temprano.

En otras palabras, la diferencia entre los compositores principiantes y los experimentados no es que los compositores experimentados nunca se bloqueen –sino que han adquirido un montón de trucos y técnicas fiables para seguir componiendo, y han desarrollado la determinación y la resiliencia para confiar en el proceso, confiar en sí mismos, y seguir adelante, confiando en que al final lo resolverán todo. (Porque si sigues adelante, normalmente lo haces.)

Para ayudarte a conseguirlo, he llenado este libro con montones de técnicas e ideas prácticas para ayudarte a superar los escollos y bloqueos más comunes en la composición de canciones. Pero también depende de ti seguir perseverando para que puedas empezar a afinar tu instinto y desarrollar esa resiliencia creativa que va a dar sus frutos, literalmente, el resto de tu vida –y no sólo en la composición de canciones.

[4] ESTE LIBRO TRATA SOBRE ESCRIBIR LAS CANCIONES QUE QUIERES ESCRIBIR

Otra razón por la que el instinto es tan importante para componer canciones es que los gustos personales desempeñan un papel muy importante a la hora de responder a la pregunta «¿qué debería ser una canción?». Básicamente, tanto si te apetece componer una canción pop, una canción rock, una canción rap, una canción country, o algo totalmente diferente, es sobre todo tu instinto lo que te dice cómo debe sonar y qué debe decir una canción. Y puesto que explorar tu propio estilo personal es una parte importante de la composición de canciones, es mejor que empieces a desarrollar ese instinto ahora mismo.

Por eso el proceso de este libro te da tanta libertad –para que puedas utilizarlo para componer cualquier tipo de canción que te guste, según tus gustos e intereses musicales, y con cualquier instrumento o tecnología que tengas a mano.

Y si no estás completamente seguro todavía de cuál es tu «sonido» o estilo personal, no pasa nada. De la misma manera que se necesita práctica para pulir el instinto creativo, se necesita práctica –y muchas canciones– para descubrir el estilo personal.

Así que, por ahora, lo mejor que puedes hacer es dejar que tus gustos e intereses te lleven a dónde quieran ir, aunque, por el momento, pueda sonar mucho a algún otro compositor o artista. Porque cuánto más explores, más descubrirás cuál es tu propio estilo de composición.

Dicho esto, hay dos áreas específicas en este proceso donde vas a seguir un formato específico o forma de pensar que merece la pena mencionar.

La primera está en la estructura o forma de la canción –la manera en que la canción y sus secciones se unen. Hay un puñado de diferentes estructuras que a menudo usan las canciones, pero para este proceso, voy a hablarte sobre cómo componer mediante el uso de la más común: la estructura estrofa–estribillo.

Y es que para que este proceso tenga sentido –sin que sea muy, muy largo– deberá basarse en una estructura concreta. Además, como las estructuras estrofa–estribillo son tan comunes, aprender a componer con ellas es una de las habilidades de composición más importantes que puedes adquirir. Y aunque hay un montón de secciones diferentes que se pueden incluir en una estructura estrofa–estribillo, vamos a centrarnos en las más importantes –estrofas, estribillos, puentes, intros y outros. (Si quieres un resumen rápido de esta estructura antes de empezar, puedes consultar el Apéndice 3.)

La segunda área está en la manera específica en que vamos a abordar la composición de tu canción. Aunque el proceso en este libro es muy, muy versátil –como sabes, puedes utilizarlo para componer prácticamente cualquier tipo de canción que puedas imaginar– sigue lo que a veces se denomina un enfoque de «melodía y letra» para componer canciones. Así que después de averiguar lo que quieres escribir, empezaremos a construir la canción juntando melodías, letras, progresiones de acordes y ritmos instrumentales de una manera lógica y orgánica.

Esto es lo opuesto a lo que a veces llaman sistema de «pista y gancho», donde un productor produce un ritmo (o pista), normalmente sin pensar en el contenido de la canción, antes de que otra persona añada una melodía vocal (o topline, o gancho) y letra.

El enfoque de «melodía y letra» no es automáticamente mejor, pero suele ser una mejor forma de explorar cómo funcionan juntas las distintas partes de una canción. Y puesto que ese es uno de los objetivos principales de este libro, tiene sentido enfocar la composición de esta manera.

Pero incluso si estos dos factores afectan al modo en que este libro funciona para ti, te darán mucha libertad para explorar este proceso –y hacer todo lo que significa intentar, estropear, aprender y volver a intentar, que es de lo que trata la composición de canciones– en cualquier estilo o género musical que te guste. Así que aprovéchalo al máximo.

Y ahí lo tienes. Eso es lo que hace que este libro funcione, eso es lo que hace que este libro sea diferente. Y por eso –y cómo– este libro te va a permitir ser verdaderamente creativo.

Y ahora estamos cada vez más cerca del momento en que por fin podrás empezar a crear la letra y la música de tu canción. Pero antes de hacerlo, hay otro tema importante que deberíamos tratar.

LO SEGUNDO ES LO SEGUNDO:

NO ERES MALÍSIMO (TE LO PROMETO)

Bueno, esto es un poco incómodo. Pero en caso de que sea necesario decirlo… en caso de que necesites oírlo… y en caso de que la parte del título de este libro «si crees que eres malísimo» realmente haya resonado en ti… tengo buenas noticias:

NO, NO ERES MALÍSIMO

En absoluto.

Te lo prometo.

Porque si hay algo de lo que no se habla lo suficiente en los libros de composición es de que componer es difícil.

Y claro, crear algo nuevo es difícil. Crear cualquier cosa de la nada es difícil. Pero en la composición de canciones en concreto hay montones de cosas –rima, estructura, melodía, acordes, ritmos, texturas, rango vocal, niveles de energía, fraseo, acento, repetición, tema, historia, estilo, y muchas cosas más– en las que se supone que tienes que pensar a la vez. Por eso, no es de extrañar que la composición a veces se parezca a jugar una partida de ajedrez de cinco dimensiones, boca abajo en la oscuridad, mientras intentas al mismo tiempo hacer la declaración de la renta, aprender polaco y curar el cáncer.

Y naturalmente, como componer es tan difícil, tarde o temprano la mayoría de los compositores se atascan o se dan de cabeza contra un muro o piensan «joder, qué mal se me da esto».

Y si eso te ha sucedido alguna vez, aún tengo más buenas noticias:

Significa que eres normal. Significa que eres humano.

De hecho, si alguna vez te has dicho a ti mismo que eres malísimo, en realidad tengo magníficas noticias: Significa que tienes normas. Significa que te importa lo que creas. Y, sobre todo, significa que eres compositor. (Enhorabuena.)

Ya hemos analizado el mito de que los grandes compositores nacen y no se hacen, y lo tiramos a la basura, donde debe estar. Pero hay otro mito que también debe tirarse a la basura (o, al menos, reciclarse) –que ser un compositor experimentado significa que lo tienes todo resuelto, que siempre sabes exactamente lo que estás haciendo.

Seré sincero contigo –llevo más de veinte años componiendo, y no siempre estoy seguro de lo que estoy haciendo. A pesar de todo lo que ya he compuesto, a pesar de todo lo que sé sobre la composición –y a pesar de haber escrito un montón de libros sobre cómo componer– cada nuevo proyecto sigue pareciéndome que estoy empezando de cero, que lo voy descubriendo sobre la marcha.

Porque la verdad es que, de alguna manera, empiezo de cero en cada nuevo proyecto –así que lo voy descubriendo a medida que avanzo. Cada nuevo proyecto es un proyecto que nunca he hecho antes, así que no sé exactamente lo que estoy haciendo. Sólo puedo averiguarlo probando un montón de cosas para ver qué funciona.

Y por supuesto, con la experiencia eso se hace más fácil. Y te vuelves más rápido. Pero nunca llegas al punto donde lo tienes todo resuelto –al menos, no si eres lo suficientemente ambicioso y creativo.

Por eso, si cada cosa nueva que compones es una aventura creativa a algún lugar en el que nunca has estado antes, por supuesto que a veces te sentirás perdido y atascado. Esto forma parte de hacer cosas nuevas.

Pero hay esperanza. Siempre hay esperanza.

Porque incluso si crees que eres malísimo componiendo, hay una forma sencilla de adquirir más experiencia y convencerte de que sabes lo suficiente sobre composición como para comenzar. Es una ley poderosa y universal de la composición que dice algo así:

PARA SER MENOS MALO, COMPÓN MÁS

Eso es todo. Ése es el secreto del éxito, la felicidad y la realización personal en la composición de canciones.

No hace falta ser un gran compositor para empezar. Pero sí tienes que empezar para llegar a ser un gran compositor.

No puedes esperar a sentirte seguro para empezar. Sino que, en primer lugar, tienes que empezar a ganarte esa confianza.

Y eso significa que la única manera para ser mejor compositor en el futuro es sentirte cómodo con no ser tan bueno ahora.

Tienes que estar cómodo separando las ideas de que, aunque seas un desastre en algo que no has hecho mucho –ya sea salto con pértiga, decoración de pasteles o composición de canciones– tú mismo, como persona, no eres un desastre. Y entonces puedes usar la motivación y la autoestima que te da esa separación para ir a practicar esa cosa y mejorar en ella.

O, en palabras de la actriz Carrie Fisher: «Ten miedo, pero hazlo de todas formas. Lo importante es la acción. Simplemente hazlo y la confianza llegará a continuación».

O, en otras palabras, de un grafiti anónimo que una vez vi en Brooklyn: «Sé lo bastante bueno para ser malísimo en algo nuevo».

Así que no finjamos –algunas partes de este proceso serán difíciles. En algunas partes de este proceso te sentirás como si estuvieras pasando más tiempo mirando por la ventana y sacando punta a tu lápiz por septuagésima octava vez que componiendo. Y en algunas partes de este proceso pensarás «Guau, esta canción es malísima» y hasta «Guau, soy malísimo».

Y repito –es normal. Eso se llama «proceso creativo».

Pero depende de ti controlar la narrativa al respecto. Depende de ti recordarte a ti mismo que ninguna de esas cosas son razones para rendirse. Depende de ti seguir adelante exactamente cuando las cosas se ponen difíciles porque, como sabes, es la única manera de mejorar –y la única manera de terminar una canción.

Mi trabajo en este libro consiste en darte una hoja de ruta para componer una canción desde cero. Mi trabajo consiste en explicar cada parte de la forma más sencilla y clara posible, sin simplificar nada. Y tu trabajo es seguir adelante. Seguir probando cosas nuevas. Y recordar que, si tarde o temprano, crees que eres malísimo, eso probablemente significa que vas por buen camino.

Así que brindo por el arte de ir descubriendo las cosas sobre la marcha. Por la alegría de no saber nunca lo que estás haciendo. Por la emoción de a veces pensar que eres malísimo. C’est la vie, amigo mío –o al menos, la vie créative.

Y brindo por el arte de hacer lo que tienes que hacer, de todos modos.

Porque, más que nada, de eso trata la composición de canciones –y la vida en general.

El proceso de composición:Un resumen

Tengo una idea divertida. Probémosla.

Espera. Esto es más difícil de lo que pensaba.

Maldita sea, esta nueva canción es malísima.

Maldita sea, soy malísimo.

Espera. Sigamos adelante…

En realidad, esta canción está bien.

No –esta canción está HECHA y es GENIAL.

Y FINALMENTE: CÓMO APROVECHAR ESTE LIBRO AL MÁXIMO

Ok, casi estamos –estás a punto de escribir las primeras palabras y notas de tu canción. Pero antes de lanzarnos de una vez, deberíamos hablar de cuatro formas ultra prácticas de sacar el máximo partido a este proceso.

Si ya llevas un tiempo componiendo puede que estas ideas no sean nuevas para ti –pero sea cual sea el nivel en que te encuentres, merece la pena tomárselas en serio, ya que harán que trabajar con este libro sea mucho más fácil y valioso.

TRABAJA SIGUIENDO EL ORDEN DE LAS PARTES

Lo sé. Lo sé. Acabo de decir que el proceso de este libro no es la única forma de componer una canción, que es una de las más grandes emociones de la composición es escribir de diferentes maneras, y que eres un copo de nieve único en un vasto universo lleno de infinitas posibilidades creativas, bla, bla, bla.

Pero olvidémonos de eso por ahora.

Porque al igual que si vienes a mi concierto te lo pasarás mucho mejor si no empiezas a gritarme desde el fondo para que cambie la lista de canciones, si sigues el proceso que he creado te lo pasarás mucho mejor leyendo este libro.

Como ya he dicho, he elaborado las diez partes cuidadosamente para que te guíen a través de un proceso lógico, paso a paso, que se basa en las partes que ya has completado. Así que, aunque en la vida real sí, las distintas partes de una canción podrían llegarte en cualquier orden, este libro no tendrá mucho sentido si empiezas trabajando en la parte 9 cuando ni siquiera vas por la mitad de la Parte 3.

Dicho esto, si estás componiendo tu letra del estribillo en la Parte 3 y te viene un destello de inspiración sobre lo que podrías componer en el puente de la Parte 9, es genial. Eso ocurre –y a menudo es una bendición que ocurra. Así que cada vez que te ocurra, lo mejor que puedes hacer es apuntar tu idea para no olvidarla, y luego volver a ella cuando llegue el momento de utilizarla.

Para ayudarte a leer este libro, he dividido el texto principal en una serie de «recuadros de acción». Los reconocerás fácilmente porque vienen con el símbolo de un rayo, que representa la forma divina en que vas a dejar a un lado este libro para crear algo asombroso. He colocado estos recuadros en los puntos ideales para dejar de leer y ponerse a crear, usando las ideas de las que acabamos de hablar. Cada recuadro de acción incluye también un par de viñetas que resumen las principales ideas en las que vale la pena pensar mientras compones esa parte de tu canción.

Así que sí, si estás realmente interesado, no hay nada de malo en adelantarse un poco en la lectura para entender lo que vendrá a continuación. Pero no adelantes la creación –lleva a cabo los recuadros de acción en el orden exacto en que aparecen. Incluso si se tarda un tiempo en completar un determinado recuadro de acción. Incluso si terminar un determinado recuadro te resulta duro.

La mayoría de los recuadros de acción posteriores se basan en lo que has creado en los recuadros de acción anteriores. Así que sigue el programa. Al menos por ahora.

Por último –además de los recuadros de acción también he incluido algunas «cajas de herramientas» adicionales en varios lugares del libro. Vienen con un símbolo de un martillo y una llave inglesa para representar, supongo, la forma divina en que puedes aprender más sobre un montón de temas de composición avanzada si lo deseas. Estos temas son totalmente opcionales, y el proceso seguirá teniendo sentido sin ellos, pero si decides que quieres ir más allá de lo esencial y comprender temas como la rima, la progresión de acordes o los derechos de autor con más detalle, para eso están las cajas de herramientas. (Este libro también tiene un índice justo al final por si más tarde quieres consultar alguno de estos conceptos).

TRABAJA A TU RITMO

Aunque todos los recuadros de acción tienen un aspecto similar en la página, trabajar con ellos será diferente cada vez. Puede que algunos los termines rápidamente. Puede que otros los termines más lentamente.

Es totalmente normal. Puede que tengas más práctica en algunas áreas de la composición que en otras. Algunos recuadros de acción son más complicados que otros. Algunos días te sentirás más creativo que otros.

Y repito, así es como funciona.

Así que no apresures el proceso. Tómatelo a tu ritmo. Date el tiempo y el espacio que necesites para superarlo en tus propios términos. Siempre.

Exactamente cómo y cuándo decides trabajar en este proceso depende exclusivamente de ti, y es probable que te lleve semanas, no días. Y si eres nuevo en esto –o solo estás interesado en mejorar tu proceso creativo– tengo tres sugerencias sobre cómo encontrar tiempo de calidad para componer:

Haz un plan y comprométete – Decide qué días o a qué horas exactas del día vas a componer, y cíñete a ello.

Elimina todas las distracciones – Apaga el teléfono, desconecta internet, diles a todas las personas con las que vives que te dejen en paz.

Intenta disfrutar del camino – Algunos días te resultará más fácil que otros, pero a veces una sesión de escritura lenta no es más que la preparación para una próxima sesión realmente productiva. Acéptalo.

Y para esos días en que realmente no te apetece componer –o los días en que lo haces lentamente– lo mejor, literalmente, será hacerte una promesa muy sencilla: lo intentarás durante al menos 20 minutos.

Eso es todo. 20 minutos. Después de eso, puedes tomarte un descanso e irte a hacer otra cosa. Pero desde el momento en que te sientes a componer no harás otra cosa que intentarlo por 20 minutos –aunque salga muy despacio o aunque no salga nada.

Porque te prometo que, nueve de cada diez veces, encontrarás la fluidez creativa al cabo de 20 minutos y querrás seguir incluso más tiempo. A veces se necesita ese tiempo para entrar en calor. Igual que a veces hay que abrir un grifo para dejar correr el agua estancada, a veces hay que pasar por un escrito malo para llegar luego a lo bueno.

Así que cada vez que no te apetezca ponerte a componer, sólo prométete a ti mismo que lo intentarás al menos 20 minutos. La mayoría de las veces te alegrarás de haberlo hecho.

ESCRIBE SOLO O COESCRIBE SI LO PREFIERES

Diseñé este proceso para que pudieras usarlo para componer por tu cuenta –pero si quieres coescribir o colaborar con otra persona, también funciona perfectamente.