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(Des)atadas es una invitación al placer y a la experimentación con las cuerdas, el erotismo y nuestros cuerpos, todo tipo de cuerpos. Una introducción al bondage, donde encontrarás las herramientas y saberes necesarios para adentrarte en esta práctica desde los cuidados físicos y emocionales de nosotras mismas y nuestra(s) pareja(s).
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Seitenzahl: 53
Veröffentlichungsjahr: 2020
Quisiera atar comocosiendo, a puntadas regulares, siguiendo elhilo. Pero apenas agarro lascuerdas,
me atropello de silencio.
Siempre ato la distancia. Siempre ato cuerpo a cuerpo.
Pilar Aldea, CuerdasPoéticas
Existen multitud de imágenes, contextos yprácticas que nos erotizan, probablemente te hayas decidido aojearestelibroporquetepicalacuriosidadoporqueyatehapicadoynecesitasunpocodeinformación sobre bondage y ataduras eróticas.
Breve introducción a los orígenes delbondage
Podemos encontrar antecedentes de lasataduras eróticas en las artes marciales que, como elhojojutsu (desarrollado en Japón en el siglo XVI), fue una práctica que consistía en inmovilizar aloponente atándole, haciéndole prisionero. Asimismo, elarte de inmovilizar a un oponente usando unacuerda fueunadelas18habilidadesaprendidasporlos guerrerosjaponeses,usadaenelperiodoEdo(siglos XVII-XIX). Algunas ataduras, por presionar sobre puntos vitales yrestringirlarespiración,fueronempleadas como castigo y tortura. Dependiendo dea qué clase social pertenecía el prisionero o eldelito que hubiera cometido era presentado para ser juzgado con una atadura diferente cargada desimbolismo.
La transformación de lo que fue un arma deguerra enuninstrumentoeróticohasidounprocesono exentodederivasydiferentescorrientesquesemezclan en este largo camino.
En el siglo XIX, Ito Seiyu, considerado el «padredel kinbaku», la acción de «atar fuerte», partió deestas ataduras que se efectuaban sobre el cuerpode los prisioneros y las adaptó a sus prácticas eróticas, transformándolas en un elemento de placer.Influido también por el género artístico pictóricojaponés denominado shunga, en el que la temáticaprincipal es la representación sexual, tomaba fotografíasde su esposa atada que le servían de referencia einspiración para sus grabados.
Kinbaku y shibari son dos términos que seemplean paradesignarlaprácticajaponesadelaatadura. Shibari literalmente se puede traducir comoatadura o atado, kinbaku hace referencia al arte deatar, a la acción misma.
En occidente, estas y otras prácticas setomaron como referentes para dar lugar a lo que seconoce como bondage (realización de ataduras), queestá basadoenlarestriccióncorporaldelapersona.Esta práctica puede realizarse a través de distintos materiales (cintas adhesivas, grilletes, telas, etc.).No obstante, en este libro vamos a ocuparnosexclusivamente de las cuerdas.
Cuerdas, comunicación yplacer
Existen tantas maneras y formas de excitacióncomo personas en el mundo, independientemente dequé prácticas sexuales llevemos o no a cabo y conquién o con quiénes las practiquemos. Cadapersona, desde nuestro contexto específico,desarrollamos nuestro propio mapa de deseos, nuestropropio imaginario erótico y de placer que irácambiando, matizándose, reestructurándose, repensándose,decreciendo, incorporando, dado que no esestático.
La comunicación y el placer son la base. En la comunicación, compartimos información construyendo significados creativos, todo comunica, es un intercambio en el que experimentamos un flujo de transmisión y recepción. ¿Qué sensaciones tenemos? ¿Qué emociones atraviesan nuestros cuerpos? Sentimos placer cuando nos permitimos satisfacer nuestras necesidades plenamente: al comunicarnos, al entrar en contacto con algo o alguien que elegimos, al estirarnos, cuando comemos, compartimos, cuando fantaseamos, imaginamos y recordamos… y cuando transgredimos. Ese es el placer queobtenemos fuera del constructo normativo. Nos erotizamosdeforma diversa y, en ese sentido, caben multitudde modelos en cuanto a forma de expresión,géneros, belleza, prácticas, ya sean habituales, insólitas,manidas,disidentes…
Formamosparteymanejamosunsistemasimbólico deextremacomplejidad.Lasociedadtambiénconstruye la definición de los cuerpos para quecumplan determinados objetivos, y si no eres el cuerpoque la sociedad necesita simplemente estás fuera. ¿Ysi nos atamos?
Este libro trata sobre cuerdas, sobre atarse loscuerpos. Las cuerdas son para todos los cuerpos,para poder comunicarnos en el placer provenga dedondeprovenga,usandocuerda,actitudycuerpocomo hilos conductores y elaborando un códigopropio construido con nuestros gustos y límites.Pretende ser una herramienta para empoderarte y queflirtees contigo misma descubriendo lo que te ponedel asunto:ataroseratadaoambascosas,¿porqué no?
BDSM: poder y control
¿QuéeselBDSM?Quizásnosvenganalacabezaimágenesdeunadominatrixvestidadecuero azotando a un ejecutivo en ropa interior. Sí, esoes BDSM, pero esta etiqueta no refiere únicamente aeste tipo de prácticas, no tiene que ver con laropa que usemos o con que empleemos látigos ocuerdas para atarnos. Las prácticas BDSM sonconsensuadasyenellassejuegaconelpoder,secedey/ose toma el poder de otra persona.
El intercambio de poder que se produce en estetipo deprácticas(que,comoveremos,nosereducensolo al sexo genital) genera una gran cantidad deenergía que a muchas personas les resulta excitante.Se juega eróticamente con nuestra parte personalque desea escenificar y excitarse con la humillación,por ejemplo, consensuando la práctica deldeseo.
¿Si me gusta que me aten o jugar a que mesecuestren es que quiero que me hagan daño en larealidad? No, en absoluto, hay una frontera clara,que debe permanecer así, nítida y definida, entrenuestras fantasías, que nos erotizan, y lo quequeremos que ocurra o queramos hacer, podemosfantasear con la indefensión y no ser abusadoras enpotencia ni querer sufrir ninguna clase de abuso.
En el BDSM, adultas conscientes que hannegociado sus roles de manera libre juegan con todotipo de fantasías para excitarse, para conocerse,para experimentar,paraviviremocionesintensas.Enausencia de pactos consensuados no existe elBDSM. No debemos sentirnos culpables por desearpráctica alguna mientras nos respetemos y respetemos anuestra(s)compañera(s)dejuego. Simplementesignifica que nos sentimos atraídas y nos erotizanimágenes y situaciones que se salen de la norma. Atara alguienosentirnosatadas,porejemplo,disfrutarde las distintas sensaciones que nos produce la tensión de la cuerda en diferentes zonas de nuestro cuerpo.
En nuestra cotidianidad podemos percibir cómohay personas que ejercen poder sobre otras y lascontrolan.ElBDSMhaceevidenteestainteracciónyde forma consciente se acuerda practicarlallevándola al terreno del erotismo, de esta manera segurapodemos jugar con el poder y el control, dado queya lo hemos transformado en una decisión.
En este libro exploraremos cómo dentro de losjuegosdecuerdaspodemosmaterializarprácticasenlas que cedemos o tomamos el control, con las cuerdas como vehículo, de forma segura, tanto físicacomo psicológicamente, veremos cómo llegar aacuerdos, establecer nuestros propios límites y respetar losde las otras personas. El conocimiento sobrebondage que vamos a tratar de transmitir es una
