Despierta tu intuición divina - SUSAN SHUMSKY - E-Book

Despierta tu intuición divina E-Book

SUSAN SHUMSKY

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Beschreibung

Bien profundo, dentro del corazón de toda alma, se encuentra el deseo de experimentar y comunicar directamente con el Espíritu. La presencia divina no es propiedad exclusiva de grandes santos, sabios u hombres sagrados. Todo el mundo merece tener las bendiciones del Espíritu. En este libro profundo, práctico y transformativo aprenderás técnicas comprobadas para abrir tu corazón, mente y espíritu a las riquezas del contacto divino interno. Abrirás tus canales a lo divino y dará comienzo el flujo de la guía interna, el amor, la sanación, la sabiduría y la inspiración, procedentes del centro de tu ser. Despertarás la tranquila y pequeña voz interior, te dirigirás directamente al Espíritu sin intermediarios y experimentarás un nivel de conciencia superior. Despierta tu intuición divina te ayudará a: o Contactar con tu "propio consejero", tu guía interior y tu genio interior. o Recibir señales únicas que identifiquen aspectos específicos de la divinidad interior. o Obtener mensajes divinos y guía interior, además de comprobar que son reales. o Despertar tus dones de clarividencia, clariaudiencia y clarisentencia. o Experimentar luz radiante, amor celestial y gracia espiritual. o Curar bloqueos de tu ego que han inhibido tu intuición. o Experimentar la presencia divina en cualquier momento que lo desees. o No volver nunca a estar solo.

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Seitenzahl: 325

Veröffentlichungsjahr: 2017

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Susan Shumsky

Despiertatu intuicion divina

Recibe sabiduría, bendiciones y amor

conectando con el espíritu

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Puede consultar nuestro catálogo en www.edicionesobelisco.com

Colección Nueva conciencia

Despierta tu intuicion divina

Susan Shumsky

1.ª edición en versión digital: septiembre de 2017

Título original: Awaken your Divine Intuition

Traducción: Juan Carlos Ruiz

Maquetación: Marga Benavides

Corrección: Sara Moreno

Diseño de cubierta: Enrique Iborra

© 2016, Susan Shumsky

(Reservados todos los derechos)

Original en lengua inglesa publicado por

The Career Press, Estados Unidos

© 2017, Ediciones Obelisco, S.L.

(Reservados los derechos para la presente edición)

Edita: Ediciones Obelisco S.L.

Collita, 23-25. Pol. Ind. Molí de la Bastida

08191 Rubí - Barcelona - España

Tel. 93 309 85 25 - Fax 93 309 85 23

E-mail: [email protected]

ISBN EPUB: 978-84-9111-284-6

Maquetación ebook: [email protected]

Reservados todos los derechos. Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la cubierta, puede ser reproducida, almacenada, trasmitida o utilizada en manera alguna por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación o electrográfico, sin el previo consentimiento por escrito del editor.

Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra.

Contenido

Portadilla

Créditos

Aviso legal

¿Por qué esta nueva edición?

Dedicatoria

Agradecimientos

Prefacio

Parte I. Descubriendo tu propia sabiduría

Capítulo 1. El Espíritu puede hablarte

Capítulo 2. Cómo aprendí a escuchar la Voz Divina

Capítulo 3. La respuesta a todo

Parte II. Experimentando tu descubrimiento

Capítulo 4. Las cuatro señales del Espíritu

Capítulo 5. La forma de meditar no haciendo nada

Parte III. Poniendo en práctica una espiritualidad segura

Capítulo 6. No es Dios todo lo que reluce

Capítulo 7. Aclarando el camino hacia el Espíritu

Capítulo 8. 10 pruebas de discriminación espiritual

Capítulo 9. Poniendo a prueba el mensaje

Parte IV. Aventuras del espacio interior

Capítulo 10. Desventuras de ilusiones psíquicas

Capítulo 11. Confiando en la Guía Divina

Capítulo 12. Viviendo en el corazón de Dios

Epílogo

Bibliografía

Acerca de la autora

Aviso legal

Despierta tu intuición divina puede familiarizar a los lectores con los altamente especializados y complejos temas de la meditación y la intuición, pero de ninguna manera afirma enseñar por completo las técnicas descritas. En consecuencia, se recomienda una formación personal.

Despierta tu intuición divina no es una guía independiente para la autocuración. Susan Shumsky no es doctora en Medicina, psiquiatra ni psicóloga, y no diagnostica enfermedades ni prescribe tratamientos. En este libro no se incluyen declaraciones médicas ni tratamientos, aunque se mencionen «beneficios» o «sanaciones» específicas. Se recomienda a los lectores que pongan en práctica los métodos de este libro bajo la recomendación y guía de un médico o psiquiatra cualificados, y que los utilicen bajo su propia responsabilidad.

Susan Shumsky, Divine Revelation®, Teaching of Intuitional Metaphysics [Enseñanza de metafísica de la intuición], New Page Books y cualquier otro representante asociado, agente, encargado, concesionario o autorizado no realizan ninguna declaración ni obligación, ni se hacen legalmente responsables de la eficacia, resultados o beneficios de la lectura de este libro, ni de utilizar los métodos sugeridos; rechazan toda responsabilidad por cualquier herida o daño que los lectores puedan recibir; y declaran su exención de responsabilidad por cualquier declaración, obligación, pérdida o daño causados por, o alcanzados por, cualquier sugerencia efectuada en este libro o en www.divinerevelation. org, o por cualquier persona que aparezca en www.divinerevelation. org.

¿Por qué esta nueva edición?

Este libro es una nueva edición de Cómo escuchar la voz de Dios, originalmente publicado en el año 2008. Entonces, ¿qué necesidad hay de una nueva versión? Aunque este libro trata efectivamente sobre la experiencia de la presencia de Dios y la comunicación con la «voz tranquila y pequeña» de Dios, esa divina presencia está dentro de todos nosotros. Es nuestro yo más elevado. Por tanto, presentar una nueva versión del libro que insiste en la presencia de Dios como nuestra propia intuición lleva a la comunicación divina a una nueva dimensión.

Cuando aceptamos nuestra espiritualidad ya no consideramos el Espíritu de Dios como algo separado, inaccesible o lejano. El Espíritu está dentro, y el Espíritu se comunica y comulga con nosotros mediante nuestras propias sabiduría, percepción, inspiración e intuición divina.

Mediante el uso de los métodos que hay en este libro espero que te des cuenta de que Dios no es lejano ni inalcanzable. Ojalá descubras y despiertes tu gurú interno y te guíes por las enseñanzas y consejos de esa fuente eterna de verdad divina. Ojalá detectes la presencia divina en tu interior y descubras quién eres realmente: tu verdadero Yo espiritual.

Dedicatoria

Este libro es un camino abierto para todos los que desean escuchar la voz de la intuición divina. Bienvenidos todos los que estáis cargados de problemas mundanos, y encontrad el consuelo que buscáis. Sois bienvenidos al santuario del amor divino. Aquí hallaréis lo que habéis buscado durante toda vuestra vida. Aquí podréis sumergiros en el corazón de Dios y bañaros en la piscina curativa del amor divino.

«Venid hacia mí todos los que trabajáis y estáis agobiados,

que yo os ofreceré descanso».

Mateo 11, 28

Agradecimientos

Mucha gente ha contribuido generosamente para hacer posible este libro. Gracias a todo el personal de la editorial New Page, especialmente a Michael Pye, por creer en este título y por darme la oportunidad de escribir sobre lo que siento con más pasión. Estoy agradecida a Kristen Parkes y Gina Schenck por mejorar el manuscrito, a Eileen Munson por su impecable habilidad al diseñar, y a Laurie Kelly-Pye por ponerlo al alcance de los lectores. Gracias al querido y difunto doctor Peter Meyer, el fundador de Teaching of Intuitional Metaphysics, quien me instruyó para enseñar a la gente a abrirse a la presencia divina.

Gracias al bendito y difundo Rich Bell, por sus magníficas oraciones de sanación, y por enseñarme a escuchar la voz divina. Estoy agradecida a P. J. Worley y al querido y difunto Rian Leichter por contribuir a mis esfuerzos por impartir esta preciada enseñanza a todas las personas que sea posible. Doy las gracias a mis maestros humanos, especialmente al resplandeciente y difunto Maharishi Mahesh Yogi, por enseñarme a experimentar mi yo más elevado. Doy las gracias a los queridos y refulgentes seres de luz, mis mentores espirituales celestiales, por guiarme y estar siempre unidos a mí.

Gracias a todos mis estudiantes, que hacen que todos mis esfuerzos valgan la pena. Doy las gracias a todos los que participan en mis programas. Y estoy muy agradecida a quienes han ofrecido testimonios y apoyo a este libro.

Por encima de todo, estoy profundamente agradecida a Jeff y Deborah Herman. Gracias por vuestra generosidad de espíritu, vuestra sabiduría y vuestra lealtad.

Prefacio

¿Quién o qué es Dios?

«Dios no tiene religión»

Mahatma Gandhi

Este libro trata sobre escuchar la voz de la sabiduría divina, en cualquier forma que tú creas que se manifieste: ya sea Dios, Diosa, el Creador, el Espíritu, la divinidad, la fuerza universal, la energía o cualquier otra cosa. Trata sobre recibir la guía divina de la «tranquila y pequeña voz» interior, también conocida como tu verdadera sabiduría interior o intuición divina. Consiste en que te hable tu yo más elevado.

Definamos qué entendemos por la palabra «Dios». En mi opinión, es una energía que impregna y da lugar al universo. Creo que Dios es un concepto no confesional, ecuménico y sin género definido. Es el Espíritu Omnipotente, lo que hay aquí, allí y en todas partes, dentro de esto, de eso y de todo. Por tanto, es lo que hay dentro y alrededor de ti.

A algunas personas no les gusta la palabra «Dios» porque les recuerda a su antigua formación religiosa de dolor, sufrimiento y culpa. Sin embargo, yo considero que «Dios» es una hermosa palabra que encarna la paz, el amor, el júbilo y la sabiduría. Para mí, Dios es todo lo que hay, el Creador todopoderoso, todo amor, que todo lo abarca y que es la fuente de la vida, lo cual concede amor, sanación, inspiración, bendiciones y gracia siempre que lo pidas. Creo en un Dios de amor que es a la vez masculino y femenino, además de inmanente, accesible y vivo. Está dentro de mí, y me acoge en sus cariñosos brazos y me ofrece consuelo, seguridad y protección.

Sin embargo, si tu concepto de Dios es distinto del mío, eso no impedirá que logres experimentar la presencia divina y escuchar la voz divina mediante el uso de este libro y la meditación guiada que lo acompaña, que podrás descargar en Internet. 1 Esto se debe a que las enseñanzas de este libro son universales.

Independientemente de tus creencias o formación, podrás ser consciente de tu yo más elevado y escuchar la voz divina acercándote este libro con la mente y el corazón abiertos. Desde 1970 he ayudado a miles de personas a experimentar la presencia divina y escuchar la voz del Espíritu, y puedo ayudarte a ti también.

Importante: En este libro utilizo los siguientes términos: Dios, Diosa, Espíritu de Dios, Espíritu, Espíritu divino, divinidad, presencia divina, presencia sagrada, sacra presencia, Todopoderoso, Creador, Señor. Todos ellos se refieren exactamente al mismo concepto: el ser supremo, creador y mantenedor de este universo. Así que, por favor, no intentes encontrar diferencias entre estas palabras a medida que vayas leyendo el libro.

Asimismo, utilizo los siguientes términos para describir la «tranquila y pequeña voz» interior: voz divina, voz de sabiduría divina, voz de Dios, voz del Espíritu divino, intuición divina, guía interno, guía divino, revelación divina, mensaje divino. Todos estos términos hacen referencia a lo mismo.

Es importante leer y estudiar por completo los capítulos 4 y 5 de este libro antes de escuchar la meditación guiada descargable a la que podrás acceder en Internet. 2 La comprensión intelectual es esencial para desarrollar unos cimientos firmes sobre los que construir la experiencia directa de la divina presencia interior.

Ahora ha llegado el momento de abrirte a las posibilidades ilimitadas de tu viaje hacia el espacio interior, donde escucharás la voz divina, verás visiones divinas y experimentarás la cariñosa presencia divina. Es un viaje para toda la vida, así que prepárate para sorprenderte, deleitarte e iluminarte.

¡Disfruta del viaje!

Con amor y bendiciones

Doctora Susan Shumsky

22 de febrero de 2016

1. Traductor: La autora se refiere a la meditación guiada que se puede adquirir y descargar independientemente, en la página https://www.spiritualityproducts.com/secure/Order. html#anchor466507. Está disponible sólo en inglés. (N. del T. )

2. En inglés, en la página web ya citada anteriormente. (N. del T. )

Parte I

Descubriendo

tu propia sabiduría

Capítulo 1

El Espíritu puede hablarte

«Desde los cielos te hizo oír su voz para enseñarte».

Deuteronomio 4, 36

Es un don poco frecuente ser llamado a escuchar la voz divina. Al leer este libro demuestras tu fe en la posibilidad de que la comunicación bidireccional con el Espíritu es viable. Esto es sin duda atípico. El hecho de que llegues a considerar esta posibilidad te coloca en una categoría única de personas poco comunes.

Por ejemplo, ¿creciste en una familia, religión o institución educativa en la que aprendiste que una deidad o ser divino puede hablarte directamente? Pocas de las personas que lean estas palabras pueden responder «sí».

Muchas personas creen que existe un Creador infinito. No obstante, pocas creen que este ser omnipotente escucha sus plegarias o les contesta. Menos aún creen que este ser divino sea accesible y que pueda hablarte. Poquísimas personas están dispuestas a admitir que Dios les puede hablar directamente.

Pero sólo pocos individuos, fuera de lo común, actúan siguiendo lo que la voz divina les aconseja que hagan. ¿Quieres ser tú una de estas personas? Si es así, estás en el lugar adecuado.

Desde que somos pequeños nos enseñan que cuando hablamos con Dios se llama «rezar», pero que cuando Dios nos habla se llama «esquizofrenia». Si actualmente visitaras la consulta de un psiquiatra y le contaras que Dios o Diosa te habla, ¿cuál sería su reacción? Te diagnosticaría con una enfermedad mental y saldrías de la consulta con una receta de algún fármaco psicotrópico.

Solemos leer sobre asesinos –incluso madres que matan a sus propios bebés– que afirman que tenían voces en sus cabezas que les decían que cometieran el asesinato. Oímos sobre líderes de sectas que creen que Dios ordena que sus seguidores se suiciden. No es de extrañar que exista esa extendida creencia de que las personas que afirman que escuchan la voz divina están locas.

Estamos condicionados a creer que las únicas personas que pueden tener auténticas conversaciones con Dios son los grandes profetas, santos, hombres sagrados (resalto la palabra «hombres») y otros seres benditos que vivieron por lo menos hace 2000 años en alguna tierra lejana. Estos hombres sagrados escribieron un libro, un libro escrito literalmente en piedra. Después de escribir ese libro, al parecer, Dios enmudeció, y no ha hablado a nadie desde entonces. ¿Correcto? No, incorrecto.

Creo que esos hombres sagrados no firmaron un contrato en exclusiva con Dios. No tienen ninguna combinación especial para ninguna cerradura, un territorio sagrado con acceso sólo para una élite. Algunas instituciones religiosas te habrán hecho creer que ellas tienen la clave de acceso secreta, y que, sin su permiso, nadie puede recorrer el camino hacia el cielo.

Miles de millones de personas se han resignado a la idea de que no pueden experimentar la presencia divina directamente: no mientras aún respiren. Es triste que esas personas esperen con ganas la muerte, que es cuando atravesarán las gloriosas puertas del paraíso y por fin podrán ser testigos de esa presencia. Ellos nunca creen que podrán experimentar directamente a Dios en su cuerpo estando vivos.

La creencia más extendida es que la bendición y gracias del Todopoderoso son inaccesibles sin un intermediario, como por ejemplo un pastor, ministro, sacerdote, clérigo, rabino, gurú, maestro, chamán, vidente, canalizador, consejero o sacerdotisa. La mayoría de estos mediadores tiene la mejor de las intenciones. Pero, por desgracia, intencionadamente o sin quererlo, algunos de ellos se convierten en poco más que charlatanes enmascarados con una apariencia de espiritualidad que pregonan sus mercancías a las masas.

Esos intermediarios no disponen de incentivos para ayudar a la gente a escuchar directamente la voz divina. Empleando una analogía del ámbito de las ventas, si sus clientes contactaran directamente con el Espíritu, entonces estos vendedores enseguida perderían su negocio, ya que sus clientes «evitarían todo intermediario» y «llegarían por sí mismos».

No obstante, mi experiencia me dice, así como la experiencia de decenas de miles de personas que han utilizado los métodos que muestro en mis libros y clases, que todo el mundo puede escuchar la voz divina directamente, y que está dentro de ellos. Es la voz de su propio yo más elevado. Se trata de su intuición divina.

La perla de gran precio

A riesgo de revelar la «perla de gran precio» –el secreto más preciado de todas las épocas–, a comienzos del capítulo 1, te diré ahora mismo cómo puedes escuchar la voz divina. Este regalo no viene atado con cuerdas. No tendrás que convertirte a alguna religión, ingresar en un culto, venerar a un gurú, derrochar tu cuenta bancaria ni sacrificar a tu hijo primogénito. Te diré ahora mismo cómo «llegar directamente». Así que ahí va: una forma sencilla de escuchar la «tranquila y pequeña voz» de la intuición divina, aquí mismo y ahora, totalmente GRATIS.

Limítate a sentarte en una silla, cierra los ojos, respira profundamente varias veces, guarda silencio, tranquilízate, concéntrate y equilíbrate en tu interior. Sigue respirando profundamente hasta que alcances un estado de completa paz interior. Las respiraciones profundas te permitirán entrar en un estado de meditación más profunda. Después respira normalmente. Relájate en lo más profundo de tu ser.

A continuación, haz algo que la mayoría de la gente nunca hace durante la meditación:

PREGUNTA

En esto consiste todo el secreto: PREGUNTA. Haz una pregunta, solicita que te guíen, pide inspiración o sanación. Después respira profundamente otra vez y haz lo que yo llamo el «programa de no hacer nada». Eso quiere decir no hacer nada, nada y sólo nada en todo momento. Entonces la «tranquila y pequeña voz» te hablará en tu corazón. Aprenderás este método consistente en no hacer nada, llamado Revelación Divina®, en este libro.

Así que la clave para escuchar la voz divina es PREGUNTAR. El problema es que nos olvidamos de preguntar. O que pensamos que no podemos o no debemos preguntar. Creemos que no nos merecemos preguntar. O creemos que Dios está demasiado ocupado para hacernos caso y que tiene cosas mucho más importantes que hacer. ¿Dios está demasiado ocupado para hacerte caso? ¿Acaso puede el Creador ilimitado e infinito estar demasiado ocupado para alguien? Si tú crees que Dios está demasiado ocupado para prestarte atención es porque tienes una idea muy limitada de lo que es Dios.

Dios nunca puede estar demasiado ocupado. El Todopoderoso no está limitado por el tiempo, no presta atención sólo a las personas y las cosas «importantes». Todo el mundo y todas las cosas son importantes para el Creador. Dios no tiene preferidos. Dios no está disponible sólo para unos pocos elegidos que se autodenominan personas «sagradas». Dios está presente en todos los lugares y siempre disponible para cualquiera que pregunte o pida.

La premisa completa de este libro es «Pide y te será concedido». 3 Cómo alcanzar el estado necesario de conciencia, cómo pedir y cómo recibir claramente el mensaje es lo que aprenderás leyéndolo.

Algunas personas tienen una experiencia espiritual de diez minutos y después pasan el resto de su vida hablando sobre ella. Docenas de autores superventas han construido todas sus carreras a partir de esa vez en que un ser divino se les apareció o les habló. En cambio, la Revelación Divina consiste en experimentar el Espíritu siempre que quieras, a tu voluntad. Después de que hayas aprendido a escuchar la voz divina tendrás experiencias espirituales con la frecuencia que desees. Podrás recurrir a una deidad, a un ser divino o a tu yo más elevado, hacer una pregunta, pedir guía o sentir a Dios, y después recibir la respuesta o experimentar inmediatamente cualquier cosa que desees, de día o de noche. Simplemente PREGUNTA.

Diane Wright, una dentista de Tampa, Florida, describe: «La Revelación Divina ha confirmado mi experiencia de que puedo acceder a mi yo en Cristo siempre que quiera. Limitarme a ser consciente y el conocimiento han incrementado mi percepción».

Problemas resueltos por este libro

A lo largo de casi cincuenta años de enseñar meditación y técnicas de intuición a menudo he escuchado las siguientes quejas de mis alumnos, a las cuales este libro aporta soluciones prácticas:

1. «Yo nunca he meditado. ¿Tengo que meditar para poder escuchar la voz divina?».

Con este libro y la meditación que le acompaña y que se puede descargar en Internet4 podrás aprender a meditar, y también a escuchar la voz de la intuición divina, bien durante o después de la meditación.

2. «No ocurre nada cuando intento escuchar la voz divina. Tal vez funcione para otras personas, pero no para mí. Es como hablarle a la pared».

Con este libro aprenderás procedimientos para derribar la aparente pared que te impide escuchar la voz de la intuición divina.

3. «¿Cómo sé que es de verdad el Espíritu quien me habla o si es alguna otra voz?».

En el capítulo 8 aprenderás a distinguir entre la verdadera voz del Espíritu y otras voces de tu mente, como por ejemplo la de tu ego o tus ilusiones.

4. «¿No es peligroso escuchar voces internas? ¿Qué ocurre si me llevan por el camino equivocado? ¿No puede ser que me engañen?».

Este libro te ayudará a lograr una buena discriminación espiritual, de forma que puedas evitar las trampas de las ilusiones mentales.

5. «Mis esquemas de pensamiento, hábitos y condicionamientos negativos me impiden escuchar la voz divina».

En el capítulo 7 encontrarás afirmaciones sanadoras específicas y plegarias que te ayudarán a superar los esquemas negativos.

6. «Tomar las decisiones vitales correctas me resulta difícil y confuso».

En este libro aprenderás a pedir y recibir guía de la verdadera voz del Espíritu. Esa voz divina te ayudará a tomar decisiones sensatas y acordes con tus objetivos concretos.

7. «Me desagradan las normas y las reglas, así como las sectas y organizaciones coercitivas».

Las técnicas universales de este libro no imponen ninguna restricción y son compatibles con otras filosofías religiosas, estilos de vida y creencias personales.

8. «No quiero trabajar disciplinas complicadas, estrictas y difíciles de seguir».

Este libro es de fácil comprensión, lógico y práctico, con métodos sencillos de aprender que no requieren experiencia, formación, entrenamiento o conocimientos previos.

Algunos de los beneficios que puedes esperar

A continuación explico algunos de los muchos beneficios que puedes obtener practicando los métodos de este libro. He incluido experiencias de personas que han utilizado estas técnicas para transformar sus vidas.

1. Confiar en tu guía interior y seguirle.

Linda De Narde, agente inmobiliario de San Leandro, California, dice: «Creo que es una buena idea utilizar la voz de Dios como guía. Un día conducía con prisa y sin prestar atención. Escuché a ese dulce ángel decirme: “Linda, levanta la vista”, y lo hice. Me estaba echando encima de un coche aparcado en una curva con poca visibilidad. Rápidamente di un volantazo y pude oír un pequeño arañazo al pasar al lado del coche,como un chasquido. Si no hubiese levantado la vista habría chocado con el coche de lleno. Supe que ese día fui bendecida».

2. Tomar decisiones sensatas y significativas con tranquila confianza.

Dan Ecklund, un médico de Foley, Alabama, dice: «Aunque creo que la radiestesia y la quinesiología aplicada (prueba de los músculos) pueden ser métodos útiles de confirmación, me parece que la Revelación Divina es más sencilla y funciona mejor para mí. He hecho preguntas y recibido respuestas intuitivas durante veintisiete años, ¡y ahora por fin puedo confiar en mis respuestas! ¡Aleluya!».

3. Descubrir y seguir tu verdadero camino, tus verdaderos deseos y tu propósito divino en consonancia con tu auténtico yo.

Anita Foster, una fisioterapeuta de Certerville, Ohio, dice: «Para mí, el principal resultado fue una clara llamada por la que el guía divino me dijo que había llegado el momento de reconocer que la razón por la que estoy aquí, en la Tierra, en este momento, es vivir mi unidad con Dios».

4. Disfrutar de una sensación de felicidad interna y paz en la vida cotidiana.

Marsha Campbell, una administradora de la Iglesia Unity de Atlanta, Georgia, dice: «La Revelación Divina me llenó de un sentimiento de paz. La primera vez que tuve contacto con ella noté las lágrimas en los ojos. Después, cuando la conocí mejor, lo que me sobrevino fue una inmensa gratitud, más lágrimas, gracias a tanta alegría de sentir “esa conexión”. ¡Fue la respuesta a mis plegarias!».

5. Tener más autoconfianza y depender menos de los demás al encontrar respuestas en nuestro interior.

Victor Cox, de Dallas, Texas, dice: «Me gustaría decir que, desde que leo los libros de la doctora Shumsky y uso sus técnicas, he recibido muchas respuestas a preguntas del Espíritu divino relacionadas con mi vida y mi trabajo. Estas respuestas me han llegado en forma de visiones, voces internas y señales, ¡tal como ella dice en sus libros!».

6. Conseguir más amor hacia uno mismo, autoaceptación y poder interno.

Libby Maxey, una escritora de Mount Juliet, Tennessee, dice: «Dios-Yo Mismo-el universo-todas las partículas de todo hablaron rugiendo a través de mí, para mí, conmigo, en mí, a mi alrededor, resonando y vibrando “YO SOY Tú”, y yo no estoy separada, no puedo volver a separarme nunca, de Dios-Yo Mismo, o de ti, de mí, de la Tierra, de las estrellas o de cualquier cosa. Es tremendamente simple y extremadamente sutil. Puedo decir con todo mi ser: amo a Dios, amo a mis prójimos y amo a mi propio Yo. Yo Soy Tú».

7. Obtener la verdadera libertad que nace del contacto directo con el Espíritu.

Rosemarie Sánchez, de Portland, Oregón, escribe: «Este ámbito de entendimiento es nuevo para mí, y es exactamente lo que quería. Después de muchos años de pensar de forma convencional, esto es asombrosamente liberador. Mi palabra de inspiración en este momento es “libertad”, e incluso su mismo pensamiento me aporta la sensación de una mariposa volando. El amor de Dios me coloca de verdad en todo lo alto del mundo, al saber que puedo crear cualquier posibilidad que elija para mi vida».

8. Vivir en la gozosa, reconfortante y cariñosa presencia de Dios.

Michelle Engel, una maestra de escuela de Ashland, Oregón, me informa: «Ciertamente, el mayor y mejor milagro que he experimentado es la conciencia de la divinidad en mi interior. Me siento rica en Espíritu y estoy completamente realizada en mi interior».

9. Poner la vida en orden y en buen camino.

Timothy Smith, un pastor de Boynton Beach, Florida, dice: «Tu enseñanza ha supuesto una gran diferencia en mi vida, a muchos niveles. Ha sido como una experiencia iluminadora. Todos mis estudios de religión en mi grado y máster, y a nivel personal, ahora cobran sentido con el Cristo interior, el Espíritu interior y el Ser interior. De repente, el Cristo que invité a mi corazón hace muchos años se me reveló. El Cristo interior estaba allí por completo, y por fin pude verle/conocerle como una parte de mí. Me parece muy sencillo y a la vez muy complejo».

10. Descubrir el sentido de la vida en la iluminación espiritual.

Albert Marsh, un arquitecto jubilado de Los Ángeles, California, dice: «Experimenté estar sin ego en un 100 por 100. Me sentí dirigido a un gozoso vacío, un silencio total, un estado completo de no-acción y de unicidad, y una intensa experiencia del momento presente. No había emociones, no había deseo, ninguna necesidad de hacer nada, sólo una gran paz. Me sentí como si “Albert” se hubiese marchado y yo estuviese vacío de todo, como si fuese impersonal. Sentí como si mi ego se hubiese tirado a un contenedor de basura. Normalmente, cuando tengo una experiencia tan profunda como ésta, lloro lágrimas de humildad, amor y júbilo, pero simplemente no quedaba nada de “mí” para hacer nada; había sólo una pura y tranquila existencia».

11. Conocer a Dios y ser consciente de Dios.

Mark Lebowitz, un médico de Dallas, Texas, dice: «Hace poco recordé que, cuando tenía quince años, mi deseo más fuerte era conocer a Dios. Simplemente me he dado cuenta de que ya no lo quiero. Porque ahora creo que le conozco. Estoy seguro de que llegaré a conocerle más a conforme progrese, pero he alcanzado el deseo de toda mi vida. Gracias, Susan».

Cómo aprendí a meditar

Eran los años sesenta, y yo era una hippie que vivía en la zona de la bahía de San Francisco. No debes creer que nosotros, los «hijos de las flores», buscábamos solamente sexo, drogas y rock and roll. En realidad, estábamos deseosos de estudiar sabiduría oriental y experimentar una conciencia más elevada. Leía todos los libros sobre espiritualidad que caían en mis manos, incluidos escritos budistas, El libro tibetano de los muertos, el clásico de Paramahansa Yogananda, Autobiografía de un yogui, La vida de Milarepa, de Tsangnyon Heruka y El camino del zen, así como otros libros de Alan Watts.

Aprendí que el nirvana, o su equivalente en el budismo zen, el satori, conllevaba el final del sufrimiento: iluminación espiritual, liberación de la «rueda de los nacimientos y las muertes», los ciclos de reencarnación. Algo dentro de mí sabía que éste era el único objetivo que merecía la pena buscar. Desde que leí que el nirvana podía encontrarse practicando meditación, mi corazón anheló aprender a hacerlo.

En los libros de Alan Watts, él decía que es esencial estudiar con un «guía de meditación». Pero en 1966, en Berkeley, California, no se podía encontrar «meditación» ni nada remotamente parecido en las páginas amarillas telefónicas. Aquel entonces era un mundo muy diferente. Así que pregunté a uno de mis compañeros de piso cómo encontrar un «guía de meditación». Preguntó: «¿Has intentado alguna vez meditar tú sola?». Contesté: «Vale, lo intentaré».

Así que me tumbé en la cama (dado que no disponía de ninguna pista, ni siquiera sabía que se supone que se medita estando sentado). Después pedí o recé para tener una experiencia de meditación.

¡De repente me vi impulsada a un estado de éxtasis! Un gran empujón de energía surgió desde los dedos de los pies hasta mi cabeza. Estaba conectada a un potente cable de energía que bombeaba a través de la línea central de mi cuerpo. Éste se sintió como si estuviera conectado a un enchufe de electricidad, pero de una manera maravillosa.

Puesto que nunca había experimentado nada así, me imaginé que eso debía de ser la «meditación». No podía suponer que no era sólo mi primera experiencia de meditación, sino también mi despertar kundalini: ambas cosas al mismo tiempo.

Poco después, un amigo me llevó al Centro de Meditación Trascendental, donde aprendí a meditar utilizando un mantra (un sonido en sánscrito utilizado en meditación). Unos años más tarde, me convertí en maestra de meditación.

He seguido practicando meditación y otras disciplinas espirituales desde 1967. Desde 1970 hasta 1989 viví en varios ashrams (instalaciones para vivir retirado donde un estudiante aprende meditación y yoga) bajo la guía del Maharishi Mahesh Yogi, fundador de Meditación Trascendental y gurú de The Beatles y de Deepak Chopra. Trabajé en el equipo del Maharishi durante siete de esos años. Sólo había entre veinticinco y cincuenta empleados en un momento determinado, así que tuvimos suerte de tener acceso a este gran gurú. De hecho, en Rishikesh, la India, en 1970, viví con sólo otras cinco personas en el ashram, con el Maharishi, durante varios meses.

Durante las dos décadas que viví recluida en los ashrams meditaba entre cinco y veinte horas al día. A veces me encerraba en mi habitación y no salía hasta ocho semanas después. Me dejaban la comida en la puerta. A menudo ayunaba hasta dos meses seguidos. Guardé silencio y no pronuncié ni un sonido hasta cuatro meses seguidos. Practiqué un celibato total. Era una introvertida, lo cual es sin duda un eufemismo.

Mis años en el ashram fueron significativos y profundos. Me dediqué muchísimo al progreso espiritual. Todas las meditaciones me aportaban la gloriosa experiencia conocida en el lenguaje sánscrito como satchitananda (absoluto éxtasis de la conciencia), en el estado de samadhi (ecuanimidad en la mente y calma en el cuerpo). El objetivo de los yoguis, el estado del yoga, se define como «unión divina». Ésa fue mi experiencia diaria gracias al método de meditación que aprendí de mi gurú.

Cuando viví en el ashram, el Maharishi guardaba silencio a comienzos de cada año. Entraba en su habitación y no salía hasta siete días después. Quienes pertenecíamos a su equipo de trabajo también entrábamos en estado de meditación profunda y guardábamos silencio con él. Cuando el Maharishi dejaba de guardar silencio, a menudo comentaba algo como «acabo de hablar con la Madre Divina y me ha dicho». El Maharishi entonces describía lo que la Diosa le había contado.

Ahora ya debes entender que, como discípula del Maharishi, le adoraba como a Dios. Creía que se encontraba en el estado más avanzado de conciencia, que tenía todas las respuestas y que estaba en un nivel mucho más elevado que yo. Así que, cuando contaba que la Madre Divina le hablaba, no había modo en mis sueños más salvajes de que yo pudiera esperar que alguna Diosa me hablase directamente a mí.

Igual que la gran mayoría de los humanos, no creía que nosotros, las personas normales, pudiéramos escuchar la voz divina. Suponía que sólo los santos como el Maharishi, Moisés o Jesús podían comunicarse con Dios o Diosa. Imaginaba que Dios seguramente estaba demasiado ocupado, y era demasiado importante, para hablar con las personas normales. Pero estaba equivocada. Mi visión era limitada. Ahora lo sé mejor porque he experimentado la voz divina en persona. Y tú también puedes.

He enseñado a miles de personas a escuchar la «tranquila y pequeña voz» de la intuición divina. Si una persona normal como yo, sin ninguna habilidad especial, puede escuchar esa voz, entonces tú también puedes. Este libro te enseñará cómo.

3. Mateo 7, 7.

4. La autora se refiere a la meditación guiada que se puede adquirir y descargar indepen­dientemente, en la página https://www.spiritualityproducts.com/secure/Order. html#anchor 466507. Está disponible sólo en inglés. (N. del T. )

Capítulo 2

Cómo aprendí a escuchar

la Voz Divina

«Creo que todos tenemos una pequeña voz dentro de nosotros que nos guía. Puede ser Dios; no lo sé. Pero creo que si acallamos todos los ruidos, ordenamos nuestras vidas y escuchamos esa voz, nos dirá las acciones correctas que debemos hacer».

Christopher Reeve

La ventaja que tengo sobre mis alumnos es que no nací con ninguna facultad especial. Desarrollé mis dotes espirituales mediante casi cincuenta años de estudio paciente, meditación profunda y prácticas espirituales. Comencé en el punto A y llegué hasta el punto B y el punto C. Dado que recorrí este camino yo sola, conozco el territorio y puedo guiar a otros por ese camino. Por eso puedo ayudarte a desarrollar tu intuición divina.

Algunas personas que tienen un don afirman haber tenido poderes paranormales desde que nacieron. Dado que no tienen pistas sobre cómo adquirieron sus habilidades psíquicas, ¿cómo van a ayudar a otras personas a desarrollar las suyas? En casos poco frecuentes, algunas personas fueron alcanzadas por un rayo, y entonces, de repente, adquirieron poderes psíquicos extraordinarios. ¿Cómo van a enseñar a los demás? ¿Poniendo en remojo a sus alumnos en una bañera y diciendo: «Tomad, meted los dedos en este enchufe. También podéis convertiros en videntes?».

No puedo describirme como una persona con poderes paranormales innatos. De niña no tenía ningún talento ni inclinaciones de ningún tipo en el campo de la espiritualidad. No nací en una familia de médiums ni videntes. Nací en una familia de escépticos y ateos. No obstante, yo siempre tuve el deseo de comunicarme directamente con Dios. Ese deseo llegó a cumplirse. Pero no hasta que medité de forma devota y continua durante más de veinte años.

Vacilando en la escalera de la Meditación Trascendental

Mi gurú, el Maharishi Mahesh Yogi, fue el maestro espiritual más famoso del siglo XX. Controlaba una organización colosal, de nivel mundial, conocida como Meditación Trascendental. Sus maestros han enseñado a meditar a seis millones de personas. Yo viví en varios de sus ashrams en la India, Suiza, España, Italia, Austria, y en una gran comunidad de Fairfield, Iowa, desde 1970 hasta 1989.

Me encantaba la meditación. Las profundas experiencias espirituales que disfrutaba diariamente me ayudaron a desarrollar un potente nivel de conciencia que me ha servido durante toda mi vida. Ése fue el lado positivo de mis décadas de meditación. Sin embargo, también hubo un lado negativo.

Como fiel practicante, maestra y discípula de la Meditación Trascendental (también conocida por la Técnica MT), el credo de la MT penetró en mi cerebro durante más de veinte años: la MT es el único camino verdadero hacia la iluminación. El Maharishi es el único maestro iluminado, y está en el nivel más alto de consciencia que nadie podrá nunca obtener: mucho más elevado que cualquiera de nosotros, los que meditábamos con la MT. La MT es nuestra única oportunidad para la evolución espiritual. Si no practicamos la MT fielmente, estamos condenados a vidas de agonía y tormento.

Como otros maestros de MT, yo estaba totalmente convencida de que me encontraba en un nivel más elevado, «más evolucionado», y muy superior a las masas intrascendentes e insignificantes de chusma ignorante no evolucionada que vivía muy lejos, fuera de las altas puertas de la excelencia aislada, inmaculada y paradisíaca de la comunidad de la MT.

La jerarquía del estatus social de la MT se definía por una escalera precisa, con el Maharishi en lo más alto, el personal internacional y otros oficiales de la MT en el escalón superior, los maestros de MT en un escalón intermedio, quienes practicaban MT en la parte inferior, y quienes no practicaban MT en la basura, por debajo del peldaño inferior. Cuando serví en el personal internacional del Maharishi, desde 1970 hasta 1976, me encontraba situada en el escalón más alto. Sin embargo, cuando dejé Suiza, descendí algunos peldaños de la escalera. No obstante, me aferré firmemente a ella.

Una noche asistí a uno de los frecuentes eventos sociales que se celebraban en los hogares de los habitantes de Fairfield, Iowa. Allí conocí a Rich Bell. En aquel momento le consideré un don nadie, una sanguijuela inferior que se arrastraba por el lodo, por debajo del peldaño inferior de la escalera.

En esa fiesta, Rich Bell decidió convencerme de que tenía algo que enseñarme: una técnica de meditación distinta a la de la MT (horror de los horrores). ¿Enseñarme algo? ¿Enseñarme algo? Ja. Sé todo lo que hay que saber sobre meditación. La organización de la MT es mi único camino hacia la iluminación, mi único asidero al verdadero desarrollo espiritual. Con la cabeza bien alta y un movimiento despectivo de mi mano, me lo quité de encima como si fuera una mosca.

Poco después de este encuentro, me sentí horrorizada al recibir una llamada telefónica de un miembro del consejo ejecutivo, el organismo de gobierno de la organización MT en Fairfield, que me citó en su oficina. Describirlo como algo terrible es decir poco. Fue más como un golpe que me dejó fuera de combate. Mientras luchaba por volver a respirar, el latido de mi corazón se aceleró al máximo y la adrenalina desgarraba mis huesos. Mi mente imaginó el peor castigo posible: mi placa de acceso a «la Cúpula» (donde los practicantes de MT meditaban y levitaban en grandes grupos) me sería confiscada, y por tanto (creí en ese momento) toda esperanza de progreso espiritual se vería arruinada.

Al parecer, un informante me había denunciado al consejo por organizar una feria psíquica en la Asociación de Veteranos de Guerra en el Extranjero. Era una infracción de las estrictas reglas de la organización MT. A los maestros de MT se les prohibía cualquier actividad extracurricular no sancionada oficialmente. Y al parecer, el consejo quería castigarme golpeándome las manos o cortándomelas. Nadie sabía qué opción podían elegir.

No sé qué me indujo a llamar a Rich Bell. Tal vez tuve miedo de ahogarme inmediatamente y me aferré al dispositivo de flotación más cercano. Después de escuchar mi dilema, Rich me pidió que cogiera un bolígrafo y un papel. Entonces me dictó una afirmación, que me dijo que repitiera durante quince minutos, inmediatamente antes de mi reunión con el consejo. Francamente, yo no sabía qué era una «afirmación».