3,49 €
Si deseas perder peso, mejorar el envejecimiento y ser más saludable, entonces sigue leyendo…....
¿Te falta energía y te cuesta dormir bien? ¿Estás buscando perder peso pero no quieres comenzar otra dieta de moda? ¿Quieres vivir una vida más larga y saludable?
La solución es “El Dominio de la Autofagia”, este libro te mostrará cómo controlar tu salud y bienestar limpiando las toxinas de tu cuerpo, para que tu metabolismo funcione correctamente y tus células reparen, restauren y sean eficientes.
En este libro, descubrirás:
Das E-Book können Sie in Legimi-Apps oder einer beliebigen App lesen, die das folgende Format unterstützen:
Veröffentlichungsjahr: 2020
Introducción
Capítulo 1: Poner en contexto la autofagia
Capítulo 2: Los tres tipos de autofagia
Capítulo 3: En un nivel molecular
Capítulo 4: ¿Cómo controlar la autofagia en tu cuerpo?
Capítulo 5: Los beneficios de dominar la autofagia para la salud
Capítulo 6: Elige el ayuno adecuado para ti
Capítulo 7: Dieta y suplementos
Capítulo 8: Datos útiles sobre la autofagia
Capítulo 9: ¿Cómo estar seguro mientras maximizas la autofagia?
Capítulo 10: El lado mental
¿Cómo la autofagia cambia tu cerebro?
Conclusión
Felicidades por comprar Dominio de la Autofagia y, gracias por hacerlo.
En este libro, aprenderás cómo desintoxicar tu cuerpo eliminando químicos dañinos a nivel celular. En tan solo los últimos años, se han logrado avances científicos que muestran la importancia de la autofagia en la lucha contra el cáncer y diversas enfermedades relacionadas con la edad. Sigue nuestra guía y aprende cómo vivir de manera saludable, larga y juvenil.
Seguramente ya hayas probado varias dietas que dicen ayudarte a perder peso. Incluso si perdiste peso, no lo mantuviste. Existe una gran posibilidad que de que la dieta no solo no funcionó a largo plazo, sino que también fue prejudicial para tu salud en general.
Es hora de terminar con dietas pocos saludables que ni siquiera funcionan. En Dominio de la Autofagia, hablaremos sobre la combinación de ayunos inductores de autofagia con la dieta cetogénica.
Cuando haces ambas cosas —cuando ayunas para activar la autofagia y sigues una dieta cetogénica— seguramente perderás peso. Pero no solo hará eso — una dieta keto combinada con autofagia curará tu cuerpo.
Explicaremos la ciencia de cómo funciona la autofagia, y cómo puedes obtener los mismos beneficios para la salud que muchas personas consiguen de estos dos cambios de estilos de vida. Hablaremos sobre la autofagia primordialmente; activar la autofagia es esencial para mantener tu cuerpo saludable y joven.
No te preocupes por abrumarte con conocimientos que ni siquiera has escuchado antes. Este libro te habla de todo lo que necesitas saber sobre la autofagia. Si lo lees de principio a fin, serás capaz de hablar sobre la autofagia durante literalmente horas. Al principio, tus amigos y familiares se mostrarán escépticos, pero dado que contarás con datos científicos y la investigación para respaldarlos, harás que quieran aprender más. ¡Además tienes personas que ayunen contigo lo que lo hace más fácil! Juntos, tus amigos y familiares pueden unirse a tu experiencia y, todos mejorarán sus vidas.
Hay muchos libros sobre este tema en el Mercado, ¡gracias otra vez por elegir este! Cada esfuerzo se hizo para garantizar que esté lleno de tanta información útil como sea posible; ¡por favor, disfruta!
Antes de los albores de la agricultura, las personas no esperaban alimentos todos los días en realidad. Los cuerpos humanos no estaban acostumbrados a comer varias veces al día. Esto significa que nuestros cuerpos están más adaptados para comer algunos días y ayunar otros en lugar de comer todos los días.
Debido a la cantidad de acceso a alimentos que tenemos en el mundo desarrollado, la autofagia casi se ha convertido en algo del pasado. Casi nunca nos privamos de nutrientes.
Vivimos en un mundo moderno y rápido en donde siempre estamos desplazándonos. Constantemente ponemos cosas en nuestros cuerpos con alimentos y ponemos información en nuestras cabezas con medios digitales. La idea de depuración parece que pertenece a un tiempo diferente porque ciertamente no es coherente con muchos ideales que las personas tienen actualmente.
Christian De Duve acuñó el término “autofagia” en 1962 cuando los científicos en su laboratorio notaron un extraño orgánulo en las células de levadura. Más tarde se le llamó lisosoma. Los biólogos han recorrido un largo camino en la comprensión de la autofagia desde entonces. La parte más emocionante de los hallazgos recientes son las implicaciones para nuestra salud.
En la década de los setenta (1970), los biólogos pensaban en la autofagia como los lisosomas de nuestras células que actúan como trituradores de basura, simplemente eliminando la basura de nuestros cuerpos. En 2016, el biólogo celular japonés Yoshinori Ohsumi ganó el Premio Nobel en medicina o fisiología por descubrir los mecanismos de la autofagia. Primero, Ohsumi descubrió la autofagia en un tipo de célula llamada células de Baker. Su investigación mostró que la autofagia en realidad recicla materiales de nuestros cuerpos para su reutilización.
Ohsumi definió “autofagia” como el proceso celular de destruir el contenido para hacer espacio para más células, combatir microbios y patógenos, generar materiales para nuevas células y, reutilizar estos materiales para nuevos componentes.
Él decidió estudiar la autofagia cuando el número de científicos centrados en el campo era muy pequeño, pero desde sus descubrimientos innovadores que le valieron el Premio Nobel, muchos científicos se han interesado en la autofagia.
En una entrevista, Ohsumi dijo que la autofagia es un medio de reciclaje celular. El reciclaje celular ocurre cuando los nutrientes son escasos, y la autofagia se activa para destruir la maquinaria vieja y hacer maquinaria nueva. El estudio de Ohsumi nos reveló cómo la autofagia ocupa un lugar central en el reciclaje celular. Es sorprendente que la mayoría de los científicos no hayan prestado atención a la autofagia antes, porque ahora entendemos que es un proceso esencial en todos los seres vivos.
Sin la autofagia, las células no podrían pasar por el reciclaje celular, y simplemente morirían después de que sus orgánulos ya no funcionaran, o cuando fueran irrumpidos por invasores extranjeros. Sabemos que la autofagia es una forma de hacer que tus células duren más y permanezcan como células más jóvenes.
Gran parte de nuestra nueva comprensión de la autofagia puede atribuirse a Ohsumi. Su descubrimiento del papel de la autofagia en el reciclaje celular es cómo sabemos sobre la conexión de la autofagia con el Parkinson y el Alzheimer. Estas enfermedades han resultado de una mutación en un gen de la autofagia.
La autofagia es cómo nuestras células sobreviven bajo estrés. Comprender la autofagia nos ayuda a entender cómo reaccionan nuestros cuerpos al hambre, estrés y las infecciones. Fue esta implicación de autofagia lo que la Asamblea Nobel atribuyó a la adjudicación del Premio Nobel a Ohsumi.
No hay duda de que el trabajo de Ohsumi se acreditará como el precursor necesario para la investigación que encontrará curas en el futuro. La investigación de Ohsumi ha preparado el camino para buscar curas, pero hasta entonces, podemos usar nuestro conocimiento de la importancia de la autofagia para hacer que la activación de la misma sea parte de nuestra rutina.
Dado que nuestro ADN se degrada a medida que envejecemos, mutaciones como estas son más comunes en adultos mayores. Esto hace que sea aún más importante la autofagia en tu cuerpo, sin importar tu edad.
Además de la investigación que muestra los beneficios de la autofagia inducida por el ayuno de los pacientes de cáncer que reciben quimioterapia, los estudios más recientes son sobre los efectos de diferentes medicamentos en la autofagia y la desaceleración resultante del crecimiento de las células cancerosas.
Los medicamentos que estimulan la autofagia han demostrado retrasar el crecimiento de las células cancerosas para el neuroblastoma. Las células cancerígenas se colocaron en una placa Petri con el medicamento rabocymin y mostraron un crecimiento inhibido en comparación con las células cancerosas sin el fármaco.
Las células no cancerosas en la placa pudieron incluso destruir mejor las células cancerígenas, gracias al medicamento estimulador que aumenta la autofagia. El estudio de células cancerosas de neuroblastoma fue solo uno de los muchos ensayos clínicos similares que se han realizado en los últimos años.
Se necesita hacer más trabajos en esta área antes de que realmente se pueda salvar la vida de personas, pero aún es un momento emocionante para estar animarse con todos los avances realizados.
Es muy importante para la autofagia descomponer los orgánulos dañados en tus células porque, en cierto punto, requieren más energía para seguir funcionando de lo que valen en función. Tiene más sentido que la célula pase por la autofagia y descomponga estos orgánulos y cree otras nuevas.
La autofagia es estimulada por el estrés, pero no quieres un estrés crónico. Quieres un estrés agudo. El estrés agudo es un tipo de estrés que ocurre solo durante un corto período de tiempo — el tipo que proviene del ayuno y ejercicio.
Los tres tipos de autofagia son microautofagia, macroautofagia y autofagia mediada por chaperona. Todas las células tienen lisosomas que se dedican que se dedican a la microautofagia por sí mismas, arrastrando orgánulos dañados y otros materiales para su descomposición. El objetivo de la microautofagia es la homeostasis de la membrana, la supervivencia celular y para mantener del tamaño de los orgánulos. En el lisosoma, se liberan enzimas que atacan los contenidos. Estos contenidos se usan para aminoácidos, glucosa, ácidos grasos y más.
Todas las células pasan por microautofagia. Los lisosomas se fusionan con los orgánulos dañados para destruirlos y usarlos como piezas para nuevos orgánulos. Todo esto es parte del ciclo celular esencial que Ohsumi descubrió en su investigación ganadora del Premio Nobel.
La macroautofagia ocurre solo en las células especializadas; una vesícula llamada autofagosoma sale de la célula para trasportar materiales en el citoplasma al lisosoma para su descomposición. El proceso de transporte de carga al lisosoma se llama retención. En la macroautofagia, el lisosoma no descompone los materiales, sino el autofagosoma. El autofagosoma se une con el lisosoma y descompone los componentes del interior.
La macroautofagia también se conoce como fagocitosis. Solo las células especializadas, como los glóbulos blancos, se someten a este tipo de autofagia. Cuando estas células encuentran una partícula grande, extienden el autofagosoma para engullirlo, y luego el autofagosoma se fusiona con el lisosoma para descomponerlo en partes reutilizables.
También hay tipos de macroautofagia que orgánulos específicos. Estos son mitofagia, pexofagia y ribofagia. Estos tipos eliminan los orgánulos dañados.
La autofagia mediada por chaperona es el tipo más Nuevo que conocemos: en él, las proteínas especializadas trabajan con el lisosoma para ayudar a transportar partículas específicas al lisosoma. Se ha demostrado que la autofagia mediada por chaperona es muy importante en varios procesos fisiológicos, como la reparación del ADN, el metabolismo y la regulación de la glucosa.
El proceso de la autofagia mediada por chaperona es similar al de la microautofagia, pero en lugar de degradar los materiales en las células que no lo ayudan a funcionar, degrada componentes específicos del citosol. Tus células saben qué componentes se degradan con la autofagia mediada por chaperona debido a la dirección que reciben de sus genes.
Los avances más recientes en la investigación nos dicen que la autofagia mediada por chaperona es el tipo más importante de la autofagia cuando se trata de enfermedades relacionadas con la edad. Los científicos han descubierto un claro vínculo entre enfermedades como el cáncer y la degeneración del cerebro.
