El ADN emprendedor - Hernán M. Palermo - E-Book

El ADN emprendedor E-Book

Hernán M. Palermo

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La marca Mercado Libre se convirtió, en los últimos años, en el faro del liberalismo vernáculo, una suerte de enclave de éxito global en un continente empobrecido. Un sinónimo de progreso primermundista, modernidad, eficacia privada, agilidad, innovación, avance tecnológico ilimitado. Algo así como la "nueva última oportunidad" para que la añorada burguesía schumpeteriana, devenida en unicornios y starts ups pueda finalmente hacer pie en estas latitudes periféricas gracias a la magia de la meritocracia digital. Este libro analiza el "fenómeno Meli" en varias de las múltiples capas de sentido que su protagonismo social actual ha abierto a la discusión. Centralmente, su filosofía empresarial, leída en clave de un neoliberalismo tecnoprogresista encarnado en una nueva "raza" empresarial de la que Marcos Galperin es la mejor personificación y que opera relegitimando la imagen hiperdevaluada del empresariado argentino, intentando infundirle un brillo rejuvenecedor al capitalismo local. Como piedra nodal, el discurso del emprendedurismo −del que Mercado Libre es estandarte− como gran construcción simbólica de raigambre corporativa que devino en una suerte de ideología oficial de la época. Una operación discursiva que intenta transmutar el sufrimiento que produce la vivencia cotidiana de la precariedad en adrenalina por el riesgo, transformando el desamparo por una supuesta oportunidad individual. Esta reivindicación del mérito en la figura de un sujeto hiperindividualizado, ilusoriamente libre de condicionamientos sociales, motivado por una idea difusa de libertad e hiperproductividad delimita también sesgos de género y construcción de patrones de masculinidad/femineidad en estos "trabajos del futuro" de los que nos ocupamos especialmente. Como gran telón de fondo aparece la construcción de los nuevos sentidos y formas del trabajo, y la necesaria imbricación entre digitalización y precariedad como base material para el desarrollo de este nuevo modelo de negocios que vino a aggionar, con su espíritu tecnoliberal-digital, a un neoliberalismo tardío francamente en decadencia.

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Veröffentlichungsjahr: 2023

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EL ADN EMPRENDEDOR

La marca Mercado Libre se convirtió, en los últimos años, en el faro del liberalismo vernáculo, una suerte de enclave de éxito global en un continente empobrecido. Un sinónimo de progreso primermundista, modernidad, eficacia privada, agilidad, innovación, avance tecnológico ilimitado. Algo así como la “nueva última oportunidad” para que la añorada burguesía schumpeteriana, devenida en unicornios y starts ups pueda finalmente hacer pie en estas latitudes periféricas gracias a la magia de la meritocracia digital. Este libro analiza el “fenómeno Meli” en varias de las múltiples capas de sentido que su protagonismo social actual ha abierto a la discusión. Centralmente, su filosofía empresarial, leída en clave de un neoliberalismo tecnoprogresista encarnado en una nueva “raza” empresarial de la que Marcos Galperin es la mejor personificación y que opera relegitimando la imagen hiperdevaluada del empresariado argentino, intentando infundirle un brillo rejuvenecedor al capitalismo local. Como piedra nodal, el discurso del emprendedurismo −del que Mercado Libre es estandarte− como gran construcción simbólica de raigambre corporativa que devino en una suerte de ideología oficial de la época. Una operación discursiva que intenta transmutar el sufrimiento que produce la vivencia cotidiana de la precariedad en adrenalina por el riesgo, transformando el desamparo por una supuesta oportunidad individual. Esta reivindicación del mérito en la figura de un sujeto hiperindividualizado, ilusoriamente libre de condicionamientos sociales, motivado por una idea difusa de libertad e hiperproductividad delimita también sesgos de género y construcción de patrones de masculinidad/femineidad en estos “trabajos del futuro” de los que nos ocupamos especialmente. Como gran telón de fondo aparece la construcción de los nuevos sentidos y formas del trabajo, y la necesaria imbricación entre digitalización y precariedad como base material para el desarrollo de este nuevo modelo de negocios que vino a aggiornar, con su espíritu tecnoliberal-digital, a un neoliberalismo tardío francamente en decadencia.

 

 

Hernán M. Palermo. Doctor en Ciencias Antropológicas. Investigador del Centro de Estudios e Investigaciones Laborales (CEIL-Conicet-Argentina). Director de la Revista Latinoamericana de Antropología del Trabajo perteneciente al CEIL de Argentina y al CIESAS de México. Docente (UBA-UNAJ). Sus temas de investigación se vinculan con los estudios de antropología del trabajo, trabajo y género y tecnologías en el capitalismo contemporá[email protected]

 

Patricia Ventrici. Doctora en Ciencias Sociales. Investigadora del Centro de Estudios e Investigaciones Laborales (CEIL-Conicet-Argentina). Docente (UBA). Sus investigaciones se centran en la sociología del trabajo, las organizaciones de los trabajadores y la transformación del trabajo en el marco del avance de la digitalización. [email protected]

HERNÁN M. PALERMO PATRICIA VENTRICI

EL ADN EMPRENDEDOR

MERCADO LIBRE Y EL DEVENIR TECNONEOLIBERAL

Índice

CubiertaAcerca de este libroPortadaEpígrafesContacto introductorio con el ADN emprendedor. Carmen Bueno CastellanosIntroducciónDel colaborador al emprendedorMercado LibreCapitalismo contemporáneo y pandemiaItinerario de la investigaciónLa estructura del libroCapítulo 1. Marcos Galperin, ese íconoLa utopía tecnológica como destinoLa democratización del mundo“El capitalismo es hermoso”: liberalismo y democracia según Marcos GalperinCapítulo 2. La alianza neoliberal y la utopía del individuo emprendedor“Los ñoquis y la grasa militante”Mafias: la mirada sobre el sindicalismoQue florezcan muchos Marcos GalperinCapítulo 3. El canto de las diversidades y la producción de la masculinidadEmpoderamiento de la diversidadUna visión masculinizada del mundo detrás de la agenda progresistaLas mujeres y la performance de la masculinidadCapítulo 4. Hiperconexión: jugar en el trabajo y trabajar en la casaJóvenes y descontracturadosCultura cíborg y reproducción socialCapítulo 5. Divertidos, creativos y meritocráticosProductos, trabajadoras y trabajadores inacabadosNosotros innovadores y creativos versus los otros conformistas y conflictivosInsidersOutsidersCapítulo 6. Los límites del ADN emprendedorEl mal de males: sindicalismo según Mercado Libre¿Quién dijo sindicatos? ¿Existen los conflictos?El desmoronamiento de la filosofía tecnoemprendedoraReflexiones finales: Mercado Libre es la culturaBibliografíaMás títulos de Editorial BiblosCréditos

Nos embriagamos hoy con el medio digital, sin que podamos valorar por completo las consecuencias de esta embriaguez.

Byung-Chul Han, La sociedad del cansancio

 

 

Lo que permite la empresa startup es una revitalización del liberalismo, pero bajo su forma tecnolibertaria. Le ofrece un tratamiento inoculándole un rejuvenecedor que modifica en apariencia su naturaleza, entregándole un certificado de virginidad y ornamentándolo con un brillo histórico inédito.

Éric Sadin, La silicolonización del mundo

Contacto introductorio con el ADN emprendedor Carmen Bueno Castellanos

Este libro es una gran oportunidad y una fuente de inspiración para la antropología del trabajo y de las organizaciones del siglo XXI. Con él se suma a las aportaciones significativas presentadas en el Tratado latinoamericano de estudios del trabajo (Palermo y Capogrossi, 2020) que, al igual que esta obra, es producto de estancias prolongadas de investigación; en tal medida, deja testimonio y analiza, de manera crítica, las experiencias de personas de carne y hueso en el mundo laboral. Justo este estudio abona a la larga tradición antropológica sobre temas de condiciones laborales, experiencia fabril y organización gremial en espacios productivos hegemónicos.

La experiencia aquí presentada se ubica en los nodos centrales del mundo digital, donde se gesta un mercado de trabajo intensivo en conocimiento y mediado por la virtualización tecnológica, aspectos que resultan sumamente estimulantes para el abordaje reflexivo de las consecuencias sociales y culturales que ello conlleva. Se presenta un caso icónico para Latinoamérica que ilustra la transformación que la digitalización ha provocado en la economía y, en específico, en lo laboral. Asimismo, cuestiona la persistencia de viejas prácticas que parecieran disonantes con respecto al espíritu de una propuesta organizativa disruptiva. Tal parece que se está experimentando un proceso dialéctico de incongruencias y contradicciones en este momento de transición.

El ADN emprendedor muestra un caso icónico en el mercadeo a través de plataformas digitales, que en muy poco tiempo ha transformado las cadenas de abasto de productos para el consumo doméstico y los patrones de compra de poblaciones con muy diversos niveles de poder adquisitivo. Esta experiencia virtualizada de venta ha generado una logística capaz de articular una dinámica online/offline, desarrollando una sofisticada infraestructura electrónico-informática para llegar a lugares inimaginados en los circuitos de venta convencional. La presente obra centra su atención en el análisis del núcleo central, el cerebro digital de una megafirma muy conocida en algunos países de Latinoamérica, llamada Mercado Libre, que se encarga de gestar miles de operaciones simultáneas de compraventa, conectando a través de la web a productores y distribuidores de una gran gama de artículos, desde mercancías de alta tecnología hasta artesanías.

Mercado Libre entreteje una red de vínculos virtualizados cuyo nodo conector opera con una alta densidad tecnológica. Ello le ha permitido expandir sus rutas de operación y, al mismo tiempo, diversificar exponencialmente la oferta de productos, para responder a un gran espectro de gustos y capacidades de compra. Una de las estrategias que prevalece en este modelo organizativo es concentrase en una gestoría muy dinámica de circuitos de mercadeo, que diluye riesgos al concentrar exclusivamente la logística de la distribución de innumerables productos, los cuales se fabrican tanto en firmas altamente reconocidas mundialmente como en pequeños talleres.

El éxito de Mercado Libre es reflejo de una acelerada transformación de las rutinas de vida mediadas por la digitalización en la esfera del consumo, pero también en la expansión de instrumentos de financiamiento al alcance de estratos sociales que, hasta hace poco, no podían acceder a ningún tipo de crédito. A partir de la pandemia mundial de COVID-19 se han exacerbado prácticas mercantilistas que diluyen barreras de acceso de consumidores antes renuentes a las compras a través de plataformas digitales, o que socialmente habían sido excluidos de ellas. De esta forma se cumple con el sueño del acceso al mercado mediado por instrumentos que popularizaron las facilidades crediticias, rompiendo con burocracias e incrementando la base deudora de la economía de plataforma.

En este libro Hernán Palermo y Patricia Ventrici han retomado las propuestas de Nancy Fraser (2019) y Donna Haraway (2004) para enmarcar a Mercado Libre en la agenda de futuro del proyecto neoliberal tecnoprogresista, considerándolo un parteaguas en la manera en que se estructura la vida social incrustada en el espacio y tiempo digital. Este argumento se afianza cuando se refieren a la aparición de un nuevo modelo civilizatorio (Sadin, 2018), en el cual la mediación algorítmica ha reformateado el espacio productivo, el espacio doméstico y los momentos de esparcimiento; al punto de fusionarse, confundirse e imbricarse cotidianamente. Aquí la lógica de acumulación se sustenta en múltiples estrategias de producción y apropiación de valor del bien más preciado hoy día, el dato, convirtiendo a las empresas que cooptan, administran, clasifican y recodifican el número infinito de datos que circulan en la web en los agentes dominantes de la economía de plataforma. Estas amasan riquezas que suman miles de millones de dólares, como es el caso de Mercado Libre, lo cual les ha conferido un poder inaudito, que les garantiza gestar su propia gobernanza.

Se le ha dado múltiples acepciones al capitalismo que respalda el proyecto neoliberal tecnoprogresista: capitalismo cognitivo (Moulier Boutang, 2010), capitalismo electrónico-informático (Lins Ribeiro, 2018). Lo coincidente es que ha emergido una economía dominante basada en el conocimiento, que gesta nuevas categorías laborales, las cuales se inscriben en el trabajo GIG (López Casarín, 2020) e incluyen a los creadores y operadores de los desarrollos tecnológicos digitales. Chris Anderson (2012) y Enrique Fernández-Macías (2018) proponen tres vectores estratégicos en la economía de plataforma: la automatización, la digitalización y los algoritmos que, en conjunto y de manera acelerada, han dinamizado este nuevo modelo civilizatorio que coopta el control de esta economía como resultado de su capacidad ilimitada de crecimiento y su eficiencia en el manejo de metadatos. Esto es lo que en la presente obra se denomina management algorítmico, que explora y explota nuevas prácticas administrativas para generar y apropiarse de valor. Dichos vectores se han convertido en mecanismos de control de la productividad de trabajadoras y trabajadores cognitivos y de los patrones de consumo de usuarias y usuarios, así como de la operación de estrategias mercadológicas y de calidad en el servicio, que repercuten en el prestigio de la firma. Los likes y comentarios de los consumidores se vuelven estratégicos para la reputación de las empresas, lo cual se traduce en el valor otorgado en los mercados financieros. La nueva gobernanza a escala supranacional ha impuesto sus propias normas y valores, superando los alcances de cualquier regulación a nivel Estado-nación y reiterando que, efectivamente, estamos frente a un cambio civilizatorio que ha acentuado la concentración de riqueza en firmas unicornio.1 El management algorítmico tiene estrategias inéditas para alimentar el proyecto neoliberal tecnoprogresista al dar respuesta expedita, ágil y flexible de la operación constante y permanente de la firma; al mismo tiempo que sostiene una dinámica permanente al cambio y al redireccionamiento de su planificación estratégica cuando aparece un evento crítico. La minería de datos, la inteligencia artificial que deriva de la algoritmización de la economía de plataforma, se convierte en herramienta amplificadora de las capacidades mentales de los actores sociales que diseñan y perfeccionan tal modelo administrativo. Esto exige, definitivamente, destrezas en el diseño y la operación de modelos lógico-matemáticos, en el manejo de lenguajes informáticos, en habilidades comunicativas y, además, da sentido creativo al proceso de trabajo. Se puede afirmar que los responsables de los vectores del sistema experimentan un proceso de transmutación, convirtiéndose en auténticos cíborgs (Palermo, Radetich y Reygadas, 2020).

Mercado Libre representa el trasplante exitoso del modelo del Silicon Valley californiano a Latinoamérica. Como afirman Palermo y Ventrici en este libro:

 

Mercado Libre es el faro del liberalismo vernáculo (peculiar, nativo, doméstico), que lo presenta como un enclave de éxito global en un continente empobrecido. Como sinónimo de progreso primermundista, modernidad, eficacia privada, agilidad, avance tecnológico ilimitado, en definitiva, como una imagen de futuro posible y venturoso para un país en el que ese bien simbólico es siempre escaso y se ve permanentemente jaqueado.

 

Es un sueño hecho realidad al que aspiran, y que sueñan, los millones de emprendedores del sur global. Su historia es fiel relato de las firmas billonarias más poderosas a escala mundial que orquestan la economía de plataforma. Mercado Libre sigue una trayectoria muy similar: un grupo de jóvenes, todos ellos de género masculino, comienzan a gestar una idea “fuera de la caja”; en una cochera (garaje), la convierten en un startup y a un ritmo acelerado la transforman en unicornio. La tecnología se convierte en un tótem que se idolatra, es la promesa de un cambio societal, la mediadora de oportunidades. El espíritu californiano sesentista resurge con la promesa de la tierra prometida de libertad de pensamiento y creatividad, que busca el bien común, la inclusión y el cuidado de la Madre Tierra.

Mercado Libre reproduce el mismo ambiente y la misma narrativa. Los edificios en los que opera se convierten en parques temáticos, donde convergen espacios de recreación y de producción de conocimiento, fusionando el espacio productivo con el privado. Da la sensación de un entorno relajado, que no exige el cumplimiento de códigos de conducta establecidos, que invita a permanecer; donde aparecen leyendas de autosuperación, incentivando la originalidad, la creatividad disruptiva, el compromiso leal e incondicional con los proyectos de la firma: una sensación adrenalínica de ser protagonistas del futuro. Todo esto encubre la disciplina algorítmica a la que están sometidos las trabajadoras/emprendedoras y los trabajadores/emprendedores creativos, cuya dinámica se mantiene a un ritmo incesante de innovación, de descubrimiento, de lanzar al mercado lo impensable y de propuestas siempre inacabadas y en proceso de perfección.

Al igual que en las firmas del Silicon Valley, aquí también hay un “superhéroe”. En esta obra se presentan narrativas que dan cuenta de manera vívida cómo emerge y llega al pináculo de este modelo de negocio un personaje que se convierte en el ícono del emprendedorismo latinoamericano del siglo XXI. Marcos Galperin se identifica con la narrativa que envuelve a personalidades míticas como Larry Page y Sergei Brin, fundadores de Google; Steve Jobs y Steve Wozniak, quienes revolucionaron la conectividad con los teléfonos inteligentes; Mark Zuckerberg, creador del modelo de redes sociales que provocó una transformación de la conectividad en la web. Lo significativo de Galperin es marcar tendencia e inspirar a emprendedores en el sur global. Este CEO de Mercado Libre se convierte en un logo que vende la imagen de las oportunidades infinitas, las cuales han abierto la virtualización de la vida y están al alcance de todas y todos independientemente del contexto específico; porque la web produce la ilusión de romper barreras, no solo territoriales, sino también sociales. A esto hay que añadir que, como los superhéroes de Silicon Valley, Galperin tiene una agenda de inclusión y sostenibilidad que se traduce en prácticas mercadológicas muy potentes para incrementar su prestigio en el mercado.

Galperin ha propuesto cinco principios básicos que aportan identidad a lo que él llama “ADN MeLi”:

se compite en equipo para ganar; se trabaja en beta continua; se emprende tomando riesgos; se ejecuta con excelencia, y se da el máximo divirtiéndose.2

Estos principios describen nítidamente lo que se espera del emprendedor del siglo XXI, al estilo schumpeteriano. Son narrativas con fuerte carga simbólica acerca de la conducta esperada por trabajadoras y trabajadores cognitivos que le dan vida al nodo central de esta firma, quienes, como se mencionó anteriormente, fusionan sus capacidades creativas con los alcances de los dispositivos digitales. Galperin abandera estos principios y los reitera en cualquier oportunidad de difusión pública del éxito de Mercado Libre. Hay una suerte de “evangelización” que atrapa y cautiva, al ofrecer un modelo aspiracional individualizado a un alto contingente de jóvenes, quienes transitan por un contexto incierto y ven mermadas sus oportunidades de trabajo.

Quien quiera ser parte del equipo tiene que apropiarse de la performance del self made man que activa la adrenalina propia de un competidor interesado en ser el mejor y autoexigirse, para abonar a la movilidad por méritos propios. Esto se traduce en un comportamiento audaz, maleable y flexible que significa estar incansablemente “en beta”, lo cual implica ampliar sus aptitudes, sus sentidos y su disposición a la colaboración y al relacionamiento con el entorno. La creatividad es fuente de éxito, pues todo proyecto se mantiene en proceso de mejora continua, tener visión para especular e imaginarse un futuro mejor, apropiarse de los grandes desafíos que le depara un horizonte deseado. Tal imaginario ha de ser visible en el ambiente laboral, interiorizando hábitos y narrativas que reflejen un estilo de vida relajado, rupturista, libre, lúdico y, al mismo tiempo, autoexigente con sus capacidades innovadoras para anticiparse al futuro. Esto incentiva trayectorias hiperindividualizadas y autodisciplinadas.

El éxito requiere de seguidores y seguidoras, de generar tendencia y estimular el desarrollo de utopías en quienes se mueven en el ambiente digital: convertirse en leyenda para dar testimonio de la incansable lucha por lograr el reconocimiento y ser parte de la élite emprendedora ganadora. Finalmente, estas trabajadoras y trabajadores cognitivos con perfil emprendedor son los generadores de valor y, por tanto, constructores de la resignificación de la lógica de acumulación capitalista en el contexto digital. Tienen en dichos principios, discursos y prácticas las herramientas idóneas para afianzar en una posición hegemónica al conjunto de firmas unicornio y una variedad de startups. Lo anterior constata que hay un modelo organizacional y prácticas laborales inéditas, centradas en la producción de conocimiento e innovación, las cuales operan en tensión con hábitos que fueron propicios y respaldaron en su momento la hegemonía del modelo fordista.

A continuación quisiera centrarme en dos elementos que están ampliamente argumentados en este libro: el género y la organización gremial. Su análisis está respaldado por vívidos relatos y reflexiones acuciosas que dan cuenta de cómo un modelo en esta fase de transición experimenta un proceso dialéctico y contradictorio, donde aparecen discordancias entre el discurso y la práctica. Sobre el tema de género, en las firmas con sello tecnoprogresista se constata que todas han logrado posicionarse en la cúspide del sistema digital, sustentadas en un liderazgo masculinizado que, simbólicamente, se traduce en un potente dispositivo de poder. Resulta indefectible una performance que refleja una masculinidad alternativa al modelo autoritario patriarcal. El estilo de vida, la forma de vestir, la comunicación con sus colaboradores, la expresiva carga emocional en el discurso y los proyectos que impulsa demuestran otro tipo de liderazgo que oculta lo que la evidencia constata: hay una ausencia de superheroínas en las experiencias de garaje.

Se presentan múltiples pruebas que afianzan la legitimación de la hiperindividualización masculinizada, aunque a simple vista aparentan lo contrario. Mercado Libre ha sido reconocida por una fundación como la empresa con el mejor ambiente laboral para las mujeres. Efectivamente, las colaboradoras del conocimiento se sienten apoyadas por la organización, pues existe el plan para que puedan alterar los ritmos del ciclo vital, decidiendo sobre el momento propicio para la maternidad. Esto se traduce en la no interrupción de su carrera hacia la meritocracia y, por consiguiente, al éxito laboral, optando por congelar sus óvulos para gestar un bebé en el momento “conveniente”. Por el contrario, aplazar la paternidad es prácticamente impensable en las trayectorias laborales de los hombres que colaboran en este tipo de empresas.

Una de las tantas paradojas a las que se enfrenta este modelo en construcción es que el liderazgo masculino no suscita una postura crítica por parte de las mujeres que han logrado entrar en este club selecto. Todo lo contrario: en comportamientos, gustos, hábitos y expresiones, estas mujeres replican la corriente feminista dominante en la década de 1970. Hace prácticamente medio siglo, la agenda de inclusión de género requería que las mujeres emularan a los hombres de éxito. Y en este sentido, las trabajadoras/emprendedoras del conocimiento están reforzando legítimamente las representaciones masculinas como la alternativa hacia la meritocracia. En la práctica, ellas viven un contrasentido cuando tienen que atender y combinar el rol materno con el trabajo. Los así llamados “teléfonos inteligentes” han trastocado la frontera entre lo público y lo privado, incluso lo íntimo, y han desestructurado los horarios laborales, pues son artefactos que se han convertido en extensiones del cuerpo humano y se han vuelto imprescindibles, generando un hábito de disponibilidad laboral en cualquier lugar y a cualquier hora.

En el tema de género y en consonancia con la agenda globalizada de la apuesta por la diversidad, Mercado Libre ha manifestado el reconocimiento por la inclusión y por el respeto a las reivindicaciones de identidad sexual. Este tema que aún suscita controversia, sobre todo en el contexto latinoamericano, afianza la imagen rupturista que quiere comunicar Galperin. De esta forma reitera su identificación y, al mismo tiempo, su aportación al modelo neoliberal progresista que lo distingue. La pregunta es si las continuidades y los cambios que se evidencian en esta etapa de transición están coadyuvando a una agenda genuina de respeto y de inclusión a la diversidad sexual, o tan solo es una estrategia audaz de marketing que contribuye al posicionamiento de la firma en la economía de plataforma.

El segundo elemento que invita a una reflexión profunda es la desregulación que acompaña al modelo tecnorreformista, en beneficio de los dueños de las firmas que controlan los nodos centrales del sistema digital. La desregulación ha gestado mecanismos que facilitan el flujo financiero y flexibilizan las condiciones laborales que, en última instancia, protegen a las firmas contra los vaivenes económicos y momentos críticos como pandemias, deficiencias en la infraestructura urbana, problemas en la cadena de abasto, etcétera. La finalidad es respaldar las ganancias económicas multimillonarias de las empresas encargadas de la virtualización del consumo. Uno de los pilares de la economía de plataforma es eliminar lo que ellos consideran burocracias innecesarias, lo que se traduce en un descontrol regulatorio y en la implementación de prácticas de contratación laboral alternativas, para acomodar los horarios laborales a los intereses de la firma. De esta forma se legitiman los paros técnicos por los cuales el colaborador ve mermado su ingreso, así como una desvinculación de categorías específicas de empleo, para fomentar la polivalencia que distingue a las trayectorias hiperindividualizadas de este mercado de trabajo.

Andrew Ross (2001) denomina a esta categoría laboral “trabajadoras y trabajadores sin cuello” para distinguirlos de las categorías convencionales de cuello blanco y de cuello azul. El argumento de este autor es que los colaboradores del mundo digital sobrevaloran la libertad y la creatividad como productores de conocimiento, prevaleciendo en ellas y ellos una postura acrítica sobre las desventajas estructurales en las que operan. Paradójicamente, lo que prevalece es una idealización del ambiente laboral, hecho que neutraliza la emergencia de impugnaciones ante condiciones desfavorables de trabajo. Esto reproduce una ausencia o una débil presencia de la acción colectiva (Filipiak y Kania, 2003) y los sitúa en condiciones de fragilidad e incertidumbre.

En el caso tratado en este libro se constatan evidencias de brotes de conflictividad. Por un lado, están las demandas de operarios de baja calificación –transportistas y almacenistas, etcétera–, que también juegan un papel estratégico para el movimiento cotidiano de la venta online, pues los productos comprados en plataforma los colocan en cualquier rincón de los países latinoamericanos en los que tiene operaciones Mercado Libre. Tal tipo de empleo no se aborda en este libro, pero también opera en condiciones inestables, a través de la subcontratación o el autoempleo. De otra parte, están las trabajadoras y los trabajadores cognitivos cuyas condiciones laborales responden a la reiteradamente referida hiperindividualización. En este último caso, la empresa recurre a mecanismos que propician la fragmentación colectiva; incluso aplica prácticas represivas, reproduciendo experiencias experimentadas en modelos de negocio de corte fordista.

Los acontecimientos analizados en esta investigación deberían ser motivo de una reflexión profunda y acuciosa sobre un proyecto de reivindicación laboral de las trabajadoras y los trabajadores del conocimiento, que sea alternativo al modelo patronal de antaño. Sin lugar a duda, se constata la emergencia de nuevos derroteros en el ambiente laboral del mundo digital, los cuales han propiciado condiciones desfavorables para quienes producen las innovaciones y son los responsables de echar a andar la potente maquinaria que agiliza los circuitos de comercialización online/offline. El gran cuestionamiento es el siguiente: ¿cuáles prácticas se deberían promover para concebir la acción colectiva alternativa de quienes están experimentando novedosos mecanismos de explotación e, incluso, de precariedad laboral? Es evidente en este libro que han emergido nuevas estrategias de apropiación del talento y de la creatividad de trabajadoras y trabajadores “sin cuello”, que no se acompañan de una redistribución justa e incluyente de las multimillonarias recompensas obtenidas por Mercado Libre. Por el contrario, aparecen prácticas inéditas en la reproducción del capital a costa de una transformación del estilo de vida y de la incertidumbre laboral de la economía de plataforma.

 

Ciudad de México, abril de 2022

Referencias bibliográficas

ANDERSON, Chris (2012), Three Vectors of Makers: The new industrial revolution, Nueva York, Random House.

FERNÁNDEZ-MACÍAS, Enrique (2018), Automation, Digitalisation, and Platforms: Implications for work and employment, Luxemburgo, Eurofound Research Report.

FILIPIAK, Agnieszka y Eliza Kania (2003), “Global trends introduction”, Evolutions, 1 (1): 16-23.

FRASER, Nancy (2019), ¡Contrahegemonía ya! Por un populismo progresista que enfrente al neoliberalismo, Buenos Aires, Siglo XXI.

HARAWAY J., Donna (2004), Testigo_Modesto@ Segundo_Milenio.HombreHembra©_Conoce_Oncorata©: Feminismo y tecnociencia, Barcelona, UOC.

LINS RIBEIRO, Gustavo (2018), Otras globalizaciones, Ciudad de México, Gedisa/UAM.

LÓPEZ CASARÍN, Javier (2020), “La Gig Economy y su impacto en el mundo laboral”, 31 de diciembre. www.forbes.com.mx

MOULIER BOUTANG, Yann (2010), “Wikipolitics and the economy of the bees: Information, power and politics in a digital society”, en Sarita Albagli y María Lucía Maciel (eds.), Information, Power and Politics: Technological and institutional mediations, Plymouth, Lexington Books, 47-77.

PALERMO, Hernán y María Lorena Capogrossi (2020), Tratado latinoamericano de antropología del trabajo, Buenos Aires, Clacso/CEIL-Conicet/CIECS-Conicet-UNC.

PALERMO, Hernán M., Natalia Radetich y Luis Reygadas (2020), “Trabajo mediado por tecnologías digitales: sentidos del trabajo, nuevas formas de control y trabajadores ciborg”, Revista Latinoamericana de Antropología del Trabajo, 7: 1-35.

ROSS, Andrew (2001), “No collar labour, in America’s «new economy»”, Socialist Revister, 37: 77-87.

SADIN, Éric (2018), La silicolonización del mundo: la irresistible expansión del liberalismo digital, Buenos Aires, Caja Negra.

1. En el ambiente empresarial se consideran empresas unicornio a las que superan un valor de mil millones de dólares.

2. Véase más adelante la primera nota a pie de página de este libro.

Introducción

Las tecnologías digitales están en el centro de las relaciones sociales. Resulta evidente –especialmente en tiempos de la pandemia de COVID-19– que hoy la vida, sus ritmos, la organización del trabajo, el ocio, la sociabilidad, entre otros aspectos, están siendo profundamente transformados por las tecnologías de la información. Cuando nos adentramos en el mundo del trabajo, donde las tecnologías digitales, telemáticas o algorítmicas son protagonistas de los procesos productivos, se abre un abanico de preguntas: ¿qué caracteriza la etapa actual del capitalismo?, ¿qué cambios –en el caso de que los haya– están sucediendo en los espacios laborales?, ¿cuál es la novedad?, ¿qué modificaciones aparecen en las relaciones sociales fuera del trabajo?, ¿la tecnología colonizó todos los aspectos de la vida?, ¿es posible pensar en una transformación radical de la figura del trabajador o la trabajadora?, ¿qué agendas de futuro posibilitan las tecnologías digitales?

Al colocar el conocimiento y el cambio tecnológico en el centro del proceso de valorización del capital, surgen debates que dividen las posiciones de las ciencias sociales en general, y de las ciencias sociales del trabajo en particular. Este libro aborda justamente dichos debates a partir de un caso icónico. El ADN emprendedor, su título, es un juego de palabras que retoma los principios filosóficos de Mercado Libre –compañía líder de e-commerce en América Latina– considerados su ADN1 y la utopía de un sujeto constituido por un individualismo responsable de su suerte encarnado en la figura del emprendedor. Esta concepción de individuo supone un imaginario del trabajo, pero también un modo de existencia que configura prácticas, representaciones y roles con los que se orientan las acciones de los sujetos y su manera de vivir en sociedad. Donna Haraway (2004) plantea que vivimos en un “mar de poderosas narraciones” donde la promesa de la tecnociencia se alza como parte de esa historia de salvación de la humanidad y, agregamos, en el centro de esa promesa se halla la idea de un sujeto libre y empoderado.

La figura del emprendedor no es algo nuevo en sí mismo; durante el siglo XVIII Europa fue testigo del surgimiento de un espíritu progresista que Eric Hobsbawm (1997) analizó y sintetizó en la noción de la “carrera abierta al talento”. Este cambio de paradigma significó el triunfo del mérito individual sobre el de nacimiento, rompiendo los privilegios de las posiciones heredadas de la aristocracia. La movilidad social empezaría a ser pensada, en la Francia posrevolucionaria, a partir de la plena utilización de talentos personales como fundamento de la organización de la sociedad. Comenzaba a delinearse un concepto de justicia social que François Dubet (2011) denomina “igualdad de oportunidades”. Es decir, una dinámica social donde los sujetos acceden a los “mejores lugares” a partir de la idea de “hacerse a sí mismos”. Este perfil de sujeto emprendedor también se ve reflejado en personalidades empresarias del siglo XIX. Carmen Bueno Castellanos (2020) señala al empresario John Rockefeller como representante de un perfil emprendedor/aventurero vinculado al desarrollo y la innovación.

Particularmente en la Argentina, la idea de los méritos y la actitud emprendedora tiene una importante raigambre social en cierto sentido común construido sobre la consolidación del Estado moderno. Existe una imagen asociada a la inmigración de fines del siglo XIX y principios del siglo XX que consagra cierta idealización de la y el inmigrante europeo “venido de un barco” que, a través de sus propios esfuerzos, logran un mayor bienestar para sí mismos y para las generaciones siguientes. Se trata de una ética aspiracional profundamente entramada con la noción de sacrificio, narrativa todavía muy presente en la actualidad en la sociedad argentina.2

Ahora bien, la figura actual del emprendedor, si bien reconoce antecedentes, resulta ser una novedosa construcción del capitalismo en su etapa neoliberal, que retoma un innovador uso de las ideas de libertad y autonomía, robusteciendo una dimensión romántica entendida como autorrealización individual. Nancy Fraser (2019) hablará de neoliberalismo progresista para dar cuenta de la construcción de un proyecto antipopular y expropiador con una original pátina simbólica que le permite ampliar los márgenes de aceptación para revitalizar sus pretensiones hegemónicas. Apoyándose y retomando reivindicaciones centradas en la libertad y la diversidad, las clases dominantes forjaron un nuevo bloque hegemónico. En el centro de este proyecto se erige el paradigma de la meritocracia y el emprendedorismo. La autora plantea que estas dos nociones, neoliberalismo y progresismo, pueden parecer un oxímoron; no obstante, iluminan una alianza entre las corrientes dominantes liberales de los recientes movimientos sociales (feminismo, ambientalismo, diversidad sexual, entre otros) y los sectores hegemónicos del capitalismo contemporáneo de “alta gama simbólica”: la economía financiera y el modelo de negocios de las economías de plataforma. En el corazón de este proyecto político, económico y cultural se alza la imagen de un individuo ilusoriamente libre de condicionamientos sociales con su performance emprendedora. Retomando los aportes de Fraser (2019) y Haraway (2004), en esta obra hablaremos de neoliberalismo tecnoprogresista.

En otros términos, pero complementarios, François Dubet (2011) plantea, como decíamos, que existen dos grandes concepciones acerca de la justicia social: por un lado, la igualdad de posiciones y, por el otro, la igualdad de oportunidades. Esta última, predominante en la narrativa del capitalismo contemporáneo, se basa en el principio meritocrático. En este sentido, no postula la necesidad de reducir las desigualdades entre los individuos; por el contrario, las desigualdades son justas en relación con los méritos. Así, alimentado de las reivindicaciones del feminismo y de sus críticas al Estado patriarcal, opresivo y jerárquico, el ambientalismo y los movimientos por la libertad sexual, el neoliberalismo tecnoprogresista sitúa como valor la autonomía del individuo y las libertades personales. Exacerba la singularidad, pues ser un individuo auténtico es la nueva exigencia del neoliberalismo en la etapa actual e implica absorber de forma individual la desigualdad y los procesos de precarización.

En este esquema, las habilidades emprendedoras y los méritos estructuran el modelo deseado de justicia social. La pluralidad de identidades y reivindicaciones terminan por producir una autonomía instrumentalizada que se vuelve en contra del sujeto. La contracara de esta instrumentalización es el creciente punitivismo hacia quien no es emprendedor, pero, además, hacia quien con su actitud pasiva –o activa en términos organizativos– atenta contra la justicia de la igualdad de oportunidades. El neoliberalismo tecnoprogresista expone dos caras de una misma moneda: por un lado, un discurso edulcorado del emprendedorismo y la meritocracia; por el otro, una guerra generalizada contra aquel no fidelizado.

La figura del sujeto emprendedor lleva al paroxismo la responsabilización absoluta del sujeto ante su propia suerte. Esta noción de autonomía no empodera; por el contrario, amarra. Inspirados en las ideas de Judith Butler (2017), planteamos que la incertidumbre –desigualmente distribuida en la sociedad en términos de clase, género, etnicidad, etcétera- socava las condiciones materiales económicas y políticas necesarias para una organización autónoma de la vida. El sujeto emprendedor al que interpela el neoliberalismo tecnoprogresista apela, antes que a la liberación y a la organización colectiva, a la construcción de una autonomía en cuanto capacidad de gestión de la vida a partir de recursos escasos. Ata al sujeto a un mero ejercicio de autocapacitación constante en términos empresarios. Su autonomía y sus aspiraciones emancipadoras quedan limitadas, restringidas, caricaturizadas y reducidas a la gestión de skill. En el capitalismo periférico de América Latina, con niveles pasmosos de desigualdad y concentración crecientes, queda todavía más expuesta la operación del neoliberalismo progresista: producir una exaltación fetichizada del emprendedorismo como ideología oficial de la época, que se desentiende ilusoriamente de los múltiples condicionamientos sociales en la vida material del individuo.

El título de este libro hace referencia al emprendedor, sustantivo masculino. No es una casualidad o un equívoco. Como analizaremos, la apelación a emprender en el capitalismo contemporáneo dinamiza construcciones generizadas, en particular un determinado imperativo acerca de la masculinidad. Emprender e imperativo de masculinidad son dos ideas indisociables que se entrelazan al punto de borronear los contornos entre una y otra. El neoliberalismo tecnoprogresista es la sofisticación de un proyecto patriarcal enmascarado en ciertas nociones de inclusión y empoderamiento de las mujeres y de los sujetos LGTBIQ+, asociado a una agenda de futuro protagonizada por la tecnología.