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Desde el amanecer de la humanidad y cuando las tinieblas se disiparon de la faz de la tierra los seres que vivían en ella siempre tuvieron la inquietud de saber ¿Quiénes Eran? ¿De Dónde Venían? ¿Hacia Dónde Iban? ¿Cuál Era Su Destino? Y temas tan fundamentales como: ¿Quién es Dios? ¿La Vida, La Muerte, El Universo? y Especialmente el Alma Inmortal. Existe una diversidad de culturas, religiones, civilizaciones e instituciones filosóficas que han representado el Alma según su particular punto de vista. En Oriente y Occidente, se ha enseñado desde hace miles de años, que el hombre es divino en su ascendencia o linaje, como también humano en su herencia y es por ello que esa sensación de la presencia interior del Alma por largos siglos ha formado parte de muchas creencias, doctrinas o dogmas en donde los seres humanos han creído y pensado que existe algo que se manifiesta dentro de la naturaleza humana; algo vital que está destinado a perdurar más allá de nuestra existencia terrenal y que se encuentra fuera del Espacio–Tiempo, en la Eternidad, en la Unidad del Todo y que a todas luces lo trasciende. Es por ello que, buscando entre las cenizas del pasado trataremos de descorrer el velo, en esta Segunda Edición, penetrando en los Misterios de la Geometría Sagrada, la Filosofía, el Hermetismo y las Religiones.
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Seitenzahl: 298
Veröffentlichungsjahr: 2025
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Contenido
Acerca del libro
Acerca del autor
Prólogo de la segunda edición
Prólogo de la primera edición
Introducción
El Misterio Esotérico del Fuego
Capítulo I La universalidad del hombre
¿Quiénes somos realmente?
La influencia de las religiones en América
El hombre un paradigma
El hombre y su anatomía oculta y hermética
La ciencia profana
El Macrocosmos y el Microcosmos
Capítulo II El alma inmortal luz y oscuridad
Capítulo III Interpretaciones filosóficas, religiosas y esotéricas sobre el alma inmortal
Mi alma inmortal en el universo
El alma según las religiones Cristianas
El alma según la religión Judía
El alma según la religión Musulmana
El alma según las religiones de la India
El alma según la religión Védica y el Bramanismo
El alma según el Jainismo
El alma según el Hinduismo
El alma según el Budismo
El alma según las religiones de China
El alma según la religión Japonesa Sintoísmo
El alma según la religión Medopersa
Capítulo IV El alma según las ciencias sagradas del antiguo Egipto
Capítulo V El alma según la filosofía antigua y moderna
El alma según Tales de Mileto
El alma según Heráclito de Efesos
El alma según los Pitagóricos
El alma según Platón
El alma según Aristóteles
El alma según Demócrito
El alma según Sócrates
Capítulo VI El alma según la filosofía Árabe del Medioevo
Generalidades de la filosofía Árabe del Medioevo
El alma según al Kindi
El alma según al Farabi
El alma según Algacel
El alma según Abentofail
El alma según Averroes
Capítulo VII El alma según el hermetismo y el esoterismo
El alma según la Masonería
Capítulo VIII El alma inmortal según Hermes Trismegistos
El alma según la Tabla de Esmeralda
Capítulo IX El alma según la Psicología Trascendental
Capítulo X El alma inmortal según las Leyes Ocultas
Capítulo XI El alma según el Concepto
Rosacruz del Cosmos
Capítulo XII La eternidad, la muerte, los misterios y la inmortalidad
Vivir en la eternidad
Capítulo XIII La muerte y los misterios
La muerte y la inmortalidad
¿Qué es la muerte?
¿Cómo debemos morir?
Capítulo XIV Transitando por el velo de la diosa Isis y las logias de los misterios
El velo de Isis como Concepto Hermético
Capítulo XV Las nuevas Logias de los Misterios
Conclusiones
Bibliografía
Acerca del libro
Desde el amanecer de la humanidad y cuando las tinieblas se disiparon de la faz de la tierra los seres que vivían en ella siempre tuvieron la inquietud de saber ¿Quiénes Eran? ¿De Dónde Venían? ¿Hacia Dónde Iban? ¿Cuál Era Su Destino? Y temas tan fundamentales como: ¿Quién es Dios? ¿La Vida, La Muerte,
El Universo? y Especialmente el Alma Inmortal.
Existe una diversidad de culturas, religiones, civilizaciones e instituciones filosóficas que han representado el Alma según su particular punto de vista. En Oriente y Occidente, se ha enseñado desde hace miles de años, que el hombre es divino en su ascendencia o linaje, como también humano en su herencia y es por ello que esa sensación de la presencia interior del Alma por largos siglos ha formado parte de muchas creencias, doctrinas o dogmas en donde los seres humanos han creído y pensado que existe algo que se manifiesta dentro de la naturaleza humana; algo vital que está destinado a perdurar más allá de nuestra existencia terrenal y que se encuentra fuera del Espacio–Tiempo, en la Eternidad, en la Unidad del Todo y que a todas luces lo trasciende.
Es por ello que, buscando entre las cenizas del pasado trataremos de descorrer el velo, en esta Segunda Edición, penetrando en los Misterios de la Geometría Sagrada, la Filosofía, el Hermetismo y las Religiones.
JORGE TOMÁS ACUÑA GUTIÉRREZ
Es escritor y miembro activo de la Sociedad de Escritores de Chile. Nació en Santiago de Chile y en la actualidad tiene 74 años de edad y durante 48 años de su vida, la ha dedicado al estudio y la investigación de la Geometría Sagrada, la Simbología y Filosofía Iniciática, Masónica, Rosacruz, Martinista, Teosofía.
Es iniciado en la filosofía hermética de la sanación (El Amor Sana y abre las puertas hacia nuevos universos con sus espacios y tiempos propios).
Es miembro activo de la Orden Masónica Oriental del Rito Antiguo y Primitivo de Memphis Misraim.
Es miembro activo de la Orden Real de Heredom de Kilwinning; y Maestro 3° Ad Vitam, de la Augusta y Respetable Logia “San Andrés de Escocia” N°1.
Es miembro activo de la Antigua y Mística Orden Rosacruz A.M.O.R.C. Gran Logia Rosacruz para Hispanoamérica y miembro de la Logia Tell Él Amarna en Santiago de Chile. Es miembro activo de la OMT. Orden Martinista Tradicional.
Fue miembro activo, durante 45 años, de la Gran Logia de Chile, Francmasonería del Rito Escoces Antiguo y Aceptado. Maestro Grado 3° de la Masonería Simbólica y miembro de la Masonería Filosófica.
Fue miembro activo de la Respetable Logia José Miguel Carrera N° 22; Respetable Logia “Estrella Solitaria” N°150; Maestro Fundador de la Respetable Logia Anaxágoras N° 212; y miembro activo de la Respetable Logia de Investigación y Estudios Masónicos “Pentalpha” N° 119.
Fue alumno en la Escuela de Docencia Masónica de La Gran Logia de Chile, en donde obtuvo el título de “Instructor de Docencia Masónica”.
Ha dirigido variados seminarios de Investigación de Estudios Iniciáticos y de Filosofía de los más elevados pensadores de la humanidad.
Es autor del Libro “El Alma Inmortal”, cuya primera edición se realizó en el año 2016. Es autor del Libro “El Despertar del Alma; El Espíritu Divino vs. El Materialismo Humano, Editado por la Editorial: Edición Digital S. A. en el año 2021.
Desde el año 2020 ha decidido enfocar sus conocimientos, en el estudio y la investigación de la Geometría Sagrada y las Ciencias Sagradas del Antiguo Egipto con el objeto de entregar el verdadero conocimiento iniciático a todos aquellos estudiosos del tema, con el objetivo de cooperar con el despertar de la Conciencia Cósmica de la Raza Humana que está ingresando a los planos interdimensionales de la 3ra, 4ta. y 5D.
¡…El hombre, para evolucionar, necesariamente tiene que reconstruirse a sí mismo y no puede hacerlo sin sufrir, porque él es:
El Mármol y el Escultor de su Propia Obra Universal.
Y para descubrir su verdadero rostro, necesariamente, tiene que destrozar a martillazos su propia sustancia…!
“En este universo, todo está creado,
Nada puedo crear;
Solamente hago llegar el conocimiento
Que me fue entregado,
Por aquellos elevados maestros
Que transitan por los universos
Con sus espacios y tiempos propios”
Jorge tomás acuña
AGRADECIMIENTOS
La verdad es que debo agradecer a todo el universo, porque juntos somos parte de la Unidad del Todo; y, también, por haberme dado la oportunidad de estar aquí en estos momentos de la existencia del mundo. Especialmente, debo agradecer a mi maestro y padre terrenal Raúl y a mi madre Marcela a quienes elegí como instrumentos de existencia para reencarnar y continuar con mi obra en este mundo mortal.
A mis hijos, Felipe Andrés y Jorge Gustavo en quienes he depositado las más profundas manifestaciones de mi existencia universal.
PRÓLOGO DE LA SEGUNDA EDICIÓN
Originalmente, escribí este libro hace más de 12 años, fue en esa época, cuando recién comencé a entender y a tomar conciencia de que iniciaba gradualmente una nueva fase de mi vida intelectual e Iniciática, buscando a tientas un nuevo tipo de filosofía que llenara mi espíritu para entregarlo a aquellos lectores que quisieran comprender lo que es el Alma Inmortal; todo esto, basado en una serie de estudios rigurosamente investigados y comparados con las diversas religiones y tradiciones filosóficas e iniciáticas de oriente y occidente.
Este libro fue el primer producto de mi afición por la literatura filosófica.
La primera obra fue posteriormente publicada en Chile, en un volumen en el año 2016, bajo el titulo EL ALMA INMORTAL; Desde la oscuridad Mortal, Hacia la Luz de la Divinidad.
En los comienzos de la Pandemia, en que me encontraba enclaustrado en mi hogar, la creciente demanda del libro me obligó a publicar una nueva edición actualizada con nuevos antecedentes.
En el proceso de revisión, me esforcé en ampliar y agregar conceptos con las nuevas investigaciones sobre el conocimiento del Alma Inmortal y solo espero que este ensayo pueda contribuir o cooperar en la evolución cósmica de cada lector.
Finalmente, tengo el agradable deber de expresar mi profunda gratitud a la editorial, Edición Digital S. A. por haberse encargado de la publicación de este ensayo y dirijo mi reconocimiento a todo el personal de la editorial, que no ha escatimado esfuerzos en allanar el camino para la realización de este proyecto.
Del mismo modo; aprovecho la oportunidad para dar las gracias a aquellos elevados Maestros del Universo que se preocuparon por iluminar mi sendero de perfección divina, para que no me perdiera en la oscuridad de este mundo mortal, racional y materialista.
EL AUTOR
Agosto de 2024.
PRÓLOGO DE LA PRIMERA EDICIÓN
Para confeccionar esta investigación hermética y esotérica del Ser Humano, lo que somos, el alma, la vida, la muerte, su tránsito por el universo o, su tránsito a través del Velo de Isis, he tenido que olvidarme de los diferentes grados que existen en algunas instituciones iniciáticas, religiosas y filosóficas y que podrían enseñar, gradualmente, parte de estos temas. Ello en consideración a que tengo el convencimiento de que el conocimiento no tiene grados ni edad y puede existir seres humanos que en determinado momento, y de acuerdo con su evolución cósmica, podrían objetivamente entrar en el análisis y estudio de estos conocimientos filosóficos de suma importancia para los tiempos modernos.
Los temas tienen una correlación que abarca desde el conocimiento del hombre mortal, profano, y va avanzando en cada una de las etapas de la evolución, haciendo paralelos con diferentes disciplinas, ya sean metafísicas o herméticas, lo que permite tener una visión más amplia en su relación con otro tipo de filosofías y religiones. Esto nos permite comprender cuál es la visión de cada una de ellas y los conceptos del tema en investigación.
Este tema no es fácil plantearlo, porque, para escribir estas líneas, hay que vivir cada paso de la investigación y transportarse a épocas milenarias y al universo infinito, para lograr comprender lo que los antiguos Sacerdotes Egipcios, Hierofantes y muchos otros maestros dejaron en sus escritos, en los Jeroglíficos y, por consiguiente, en su infinita e ilimitada sabiduría.
Nunca está demás reiterar que la verdadera simbología, sea esta Masónica, Esotérica, Hermética, Alquímica, Rosacruz, Religiosa, etc., es ciencia velada al hombre común. Ella es el verdadero conocimiento de nuestros orígenes universales; en ella se encuentra impreso el origen de nuestra existencia terrenal y cósmica y es el punto de partida del verdadero conocimiento científico.
Es por ello que debemos seguir escudriñando en los símbolos masónicos, religiosos y filosóficos, el verdadero conocimiento de aquella inmanente luz que emana de la verdad universal, para descubrir, entre las cenizas del pasado, el fuego y la luz que se encuentra velada al ojo mortal para, finalmente, con esa luz, iluminar el verdadero sendero para los seres humanos que vienen detrás de nosotros.
La ciencia ha descubierto muchos secretos y misterios, pero nunca llegará a descubrir el misterio más grande que existe en nuestro universo y que es Dios, El Gran Arquitecto, el Gran Hacedor etc.; como tampoco podrá descubrir ¡Jamás!, la verdad sobre la Vida y La Muerte, porque esto solo lo pueden ver aquellos iniciados que penetran la Luz y que transitan a través del fuego iniciático en busca de la verdadera sabiduría.
Todos los temas tratados en esta investigación, se encuentran en la bibliografía que se entrega al final de esta obra y en apuntes personales de estudio del autor y, por consiguiente, muchos de estos conceptos son opiniones personales de él y no representan, necesariamente, las interpretaciones de las Religiones, la Masonería o algunas escuelas filosóficas sino, que son conceptos desarrollados a través de 42 años de estudios de la filosofía de oriente, hermética, alquímica y masónica.
EL AUTOR
INTRODUCCIÓN
El Análisis, el Estudio y la Investigación de la simbología esotérica y hermética, necesariamente nos llevan a transitar por el Universo, para descorrer el velo de aquellos símbolos espirituales, materiales y conceptuales que vieran, en épocas milenarias, la gran mayoría de los filósofos y maestros que, con su sabiduría, cooperaron a transformar la humanidad en algo mejor, a través de su propia evolución, y fueron ellos los que nos enseñaron cómo descubrir nuestra propia divinidad a través de aquellos profundos conceptos que emanan de recónditos lugares de los universos.
Analizar significa descorrer el velo, estudiar las partes de un todo hasta llegar a conocer sus principios o elementos que lo conforman y con ello buscar respuestas en donde no las hay, recorrer con nuestra conciencia aquello que es desconocido y penetrar en nuestra Alma inmortal para ver la Luz y la Inteligencia representadas en el fuego, en los símbolos y alegorías de conceptos abstrusos y de imágenes que revolotean al compás de la armonía de los grandes y pequeños Misterios.
La simbología Masónica, necesariamente, nos hace transitar por el Universo.
El Misterio Esotérico del Fuego
Hoy, el temor más grande que existe en los misterios de los seres humanos, es la Muerte, y este casi ha sido asumido como una realidad que no se puede cambiar.
Respecto del tránsito desde la oscuridad mortal hacia la Luz de la divinidad, poco se puede hacer excepto elevar el tema a un nivel más espiritual y, en este sentido, enseñar a los seres humanos y a los iniciados a morir y, a transitar desde la oscuridad hacia la Luz.
Existe una técnica de morir, así como existe una de vivir; pero, ésta se ha perdido en Occidente y también en Oriente, excepto en algunas agrupaciones formadas por ciertos conocedores de este tema, como los Monjes Lamas.
Quizás consideremos esto más adelante y la idea de encarar este tema pueda permanecer en la mente de los iniciados que lo lean. Así, al estudiar, leer y pensar, tal vez obtengan las respuestas que se encuentran veladas a través de los milenios.
En las esferas conocidas, la Luz solo responde a la PALABRA. Sabemos que esta luz desciende y se concentra en la materia, que es la oscuridad; sabemos que, desde su punto de enfoque escogido, ilumina su propia esfera; sabemos, también, que la luz asciende y deja en la oscuridad aquello que en tiempo y espacio ha iluminado: la materia mortal.
A este descenso y ascenso los hombres le llaman vida, conciencia y muerte; a esto, aquellos que transitan por el Sendero de la Iniciación, le llaman muerte, experiencia y vida: Porque el Alma Inmortal se encuentra prisionera en la oscuridad de la materia mortal.
“...El hombre está condenado a ser libre,
condenado, porque el hombre
no se ha creado a sí mismo,
y sin embargo, una vez lanzado a vivir,
es responsable de todo cuanto hace...”
CAPÍTULO I
La universalidad del hombre
¿QUIÉNES SOMOS REALMENTE?
Desde que era un niño, tengo la impresión de que algo no está de acuerdo con mi origen y el de nuestra existencia; y son muchos los seres humanos que tienen la sensación, la impresión de que se encuentra incompleto todo el conocimiento que se nos ha entregado y que todo eso no concuerda con la realidad de nuestra vida o existencia; falta algo en esta historia que no se ha dicho y que nuestra conciencia puede captar con toda nitidez y claridad. Pero, al hablar de conciencia, debe entenderse que ella es la conexión de nuestra Alma con el centro del universo o Dios, Yahvé, Alá, el Gran Arquitecto del Universo o como cada uno desee llamar al Dios de su Corazón y que es la divinidad.
Pareciera que hay un grupo de seres y organizaciones internacionales que tienen una opinión y un enfoque muy claro de esta situación, y que han planificado una estrategia de vida para la humanidad, que no se encuentra en armonía con la verdadera realidad de la existencia universal del hombre.
Es por esta razón, que pienso que nosotros somos los verdaderos creadores de nuestra propia existencia a través de nuestro libre albedrío, y que no necesitamos que otros seres nos digan cómo dirigir nuestros destinos, los del planeta y del universo.
Debemos tener claro que nuestra expansión de conciencia, a la que percibimos como la Unidad y el tránsito por la eternidad, sin principio ni fin; es decir, sin espacio ni tiempo, es la que nos deja fuera de estas maquinaciones para poder retornar al Universo original, dejando de lado este universo paralelo que hemos creado, en donde la maldad, la corrupción, el desprecio por la vida y la destrucción del planeta han sido la base para transformarnos en esclavos de la mente oscura y material que rige en estos momentos los destinos de la humanidad.
¿Quién es el hombre? ¿De dónde viene? ¿A dónde va? Por toda respuesta solamente podemos decir que el hombre, como ser espiritual, procede de la divinidad y a la divinidad debe volver.
Pero las preguntas de dónde y a dónde, señalan límites del ámbito mortal y abarcan una modesta página de la historia humana y se refiere al nacimiento en la materia densa de los hijos del hombre y cómo deben retornar a la divinidad.
¿Pero, qué hay más allá de este nacimiento? ¿Qué hay más allá de la oscuridad de la noche terrestre? ¿O; es que falta que llegue la Luz del día para que las Tinieblas se disipen?
Lo que sí está claro es que el hombre procede de Dios y a Dios debe retornar; pero, aquel ser que vuelve a Dios, no es precisamente un hombre; porque, aquel destello de luz diseminado en la oscuridad del espacio exterior que emana de la divinidad al comienzo de su manifestación, aquella partícula divina de su propio Ser transmutada en vida, y que es un Alma Inmortal, es mucho más que un hombre mortal.
El hombre es una etapa de su evolución cósmica; y el mineral, el vegetal y el animal que en él están contenidos, son solamente pequeñas etapas de su embrionaria vida en la matriz de la naturaleza divina.
La vida del ser humano es la etapa en que el espíritu y la materia luchan por el predominio del universo arquitectónico. Cuando llega el fin de esa lucha, el espíritu divino se erige en señor de la materia, en dueño de la vida y de la muerte; entonces, el Alma entra en evolución y en ese segundo de existencia deja de ser un hombre y se transforma en un Superhombre, como lo definía Nietzsche, o en un Dios en Acción, dueño y señor del universo, como lo define el autor de este libro.
Para asimilar lo anterior debemos, antes que nada, comprender que el universo es todo lo que existe, que este universo es mental y es el Todo, y que nosotros somos dioses en acción. Por lo tanto, liberémonos de las antiguas formas de pensamiento, seamos originales y construyamos un nuevo universo, fundamentado en la Gran Ley que gobierna los destinos de todos los mundos y universos, y que conforman esa miríada de almas que transitan en su viaje de involución desde el espíritu a la materia, para posteriormente, en su afán evolutivo, ascender penosamente por el sendero de los 7 cielos y de los 7 planetas, hasta el centro de los universos.
Por otro lado, existen muy pocos planetas en esta constelación que pueden albergar vida biológica, y la Tierra es el único en donde puede existir la vida humana, ya que todas las otras esferas que giran en torno a nuestra estrella, no son aptas para albergar a la humanidad porque las características geológicas y atómicas que las conforman hacen imposible nuestra existencia en ellos.
También debemos comprender que la Tierra es un ser que tiene vida al igual que nosotros. Ella necesita respirar y también regenerarse, y es por ello que no debemos permitir que sea destruida, porque la Tierra es la esencia de nuestra vida terrenal, de ella somos sus vástagos, y en ella también habitan muchos avatares que tienen relación con la divinidad y con nuestra propia existencia.
Es importante dejar establecido y aclarar que mucho se ha hablado de la teoría de Darwin, la que, a través de una evolución lineal, nos dice que nos hemos transformado en un ser inteligente y que nuestros orígenes vienen de los antiguos primates que poblaron la tierra hace millones de años. ¡Esto no es verdad! Es parte del engaño y de quienes desean que no conozcamos nuestra realidad.
Nosotros somos seres humanos, nacimos seres humanos y moriremos como humanos, y es importante explicar que nuestro ADN humano es un concepto que transita a través de todo el universo, y es transportado por el soplo divino y sembrado en todo lo que existe, en todos los sistemas solares de ésta y de todas las galaxias y constelaciones que existen más allá de nuestra comprensión. Tal vez, restos de nuestra humanidad primigenia, originaria, se encuentren en estos momentos en una verdadera encrucijada por su existencia; pero nosotros poco podemos hacer al respecto.
El ser humano no es de la Tierra, es un ser divino del universo, que puede elevarse a través de la inmortalidad de su alma a planos insospechados de evolución. Eso es lo que algunos seres que poblaron la Tierra en épocas pretéritas han tratado de evitar, que el ser humano logre elevarse más allá de esta tercera dimensión.
Por otro lado, hemos llegado a un punto en la evolución del hombre, en que los primeros pensamientos que nos vienen a la mente son preguntas tales como: ¿Quién soy yo en realidad? ¿Qué es lo que está pasando en estos momentos con la humanidad? y ¿Cuál es la realidad de lo que estamos experimentando? ¿Existe algo más allá de todo esto? ¿Por qué tenemos la sensación de que la historia de la humanidad es aparente y poco real? ¿Quién dirige toda esta vorágine de hechos y acontecimientos que nos afectan y que hacen que los seres humanos se comporten como animales? ¿Alguna vez en nuestras vidas nos hemos puesto a pensar en que es lo que somos?
Por supuesto que la respuesta está dada, y no hay lugar a dudas respecto a que somos artífices, porque todo lo que podemos construir lo hacemos a partir de lo creado. Pero, por supuesto que hemos creado un universo paralelo y eso es real; pero, al margen de esto, ¿qué somos realmente?
La verdad es que tenemos varias respuestas a estas interrogantes: ¿Podríamos ser una partícula subatómica? ¿Un electrón creando vida? y si vamos más allá, ¿Somos un número en el universo? Y si es así ¿porque no podríamos ser PI…? Es decir: Números y Geometría.
No olvidemos que los pitagóricos avanzaron bastante en este tema y lo contemplaron secretamente en sus investigaciones y enseñanzas de la vida y la muerte, estudios que denominaron “La Geometría Sagrada”.
Podríamos ser Pi; es decir, números y geometría universal
También somos el pensamiento de Dios, del Gran Hacedor, del Gran Arquitecto del Universo, somos su mente y estamos en su mente y por eso es que somos mortales por el Cuerpo e Inmortales por nuestra propia esencia.
Podemos especular de mil maneras y dar mil respuestas de nuestra existencia; pero, todavía no sabemos en dónde se inició la vida; pero conocemos, al menos a rasgos generales, la elaborada historia que ha dado como resultado nuestra aparición en la Tierra.
Los registros fósiles muestran que hace 550 millones de años, durante el período Cámbrico, surgió una enorme variedad de seres reptantes y acuícolas.
En los siguientes 200 millones de años, apareció la vegetación con una fauna muy variada de enormes dimensiones. Y después de la extinción de los dinosaurios, se abrió el camino para la línea evolutiva de los mamíferos, de donde se cree surgió el ser humano.
Hoy se acepta que el ser humano tuvo su origen en África, esta hipótesis fue ratificada por el descubrimiento en 1.924 del niño de Taung, un Austrolopithecus africano de 2 millones de años de antigüedad aproximadamente y en al año 2.000 fue descubierto el Orrorintusgenensis, que vivió en Kenia hace 6 millones de años; por otro lado, el Homoergaster (Homoerectus) vivió entre 1 y 3 millones de años a. C. y fue el primer homínido de dimensiones y proporciones similares a las del ser humano actual.
El hombre de Pekín aparece entre el 600.000 y el 200.000 a. C. y entre el 127.000 y el 100.000 a. C. fue la época del hombre de Neandertal.
Hace 40.000, el Homo sapiens moderno, también llamado hombre de Cromagnon, emigró de África a Europa, pero éste ya vivía alrededor del año 100.000 a. C. en lo que hoy es Israel, siendo más alto, esbelto y resistente que el hombre de Neandertal.
Entre el año 12.000 y el 3.000 a. C., aparece en el Oriente una gran revolución tecnológica, científica y de conocimientos que no eran normales para la capacidad intelectual de los seres que habitaban esas zonas. Aparecieron los primeros conjuntos de templos, que eran observatorios, en donde se guardaban los instrumentos y elementos de los dioses o Anunakis.
De acuerdo con nuestra historia tradicional, nunca se nos habría pasado por la mente pensar en la posibilidad de que extraterrestres pudieran venir a colonizar el planeta, pero este fue un hecho real y podemos adivinar fácilmente que estas revoluciones tecnológicas, de hace unos 12.000 a 15.000 años a. C., no fueron producto de la iluminación de los hombres de Cromagnon, sino de la enseñanza de los Anunakis.
Estos seres, con posterioridad al diluvio, fechado en el año 9.792 a. de C., comenzaron a dejar sus enseñanzas, a los seres humanos modificados genéticamente por ellos, y que a todas luces no habrían sido miles, sino unos pocos seres, a los que utilizaron para explotar la tierra y sacar los minerales que ellos necesitaban.
Los antecedentes entregados respecto de este tema son los que aporta el escritor Zecharia Sitchin en su libro El 12º Planeta1.
En resumen, los extraterrestres llegaron a la Tierra hace 450.000 años y habrían manipulado genéticamente a los seres que habitaban en ella con la finalidad de crear un Homo Sapiens que les sirviera como trabajador primitivo en las minas del sur de África.
Estos seres que, posiblemente, eran extraterrestres habrían provenido del Planeta Nibiru, cuya órbita se inicia, probablemente en la Galaxia de Andrómeda y que cruza el sistema solar cada 3.657 años. Su gran poder gravitacional produce terremotos, tsunamis y actividad volcánica a nivel mundial.
En el año 21.312 a. C., su paso por las proximidades de nuestro planeta provocó la inversión de los polos, produciéndose un giro en 72º. En aquella época, el Sol aparecía por el Occidente (Oeste) y su ocaso era por el Oriente actual (Este). Además, habría provocado el hundimiento de La Atlántida en el océano Atlántico y el hundimiento de los continentes que existían en el océano Pacífico y que se atribuyen a los restos de la Lemuria, quedando solamente la Isla de Pascua y la larga faja de tierra que se desplazó y adosó a la cadena montañosa de la cordillera de los Andes y que ahora se llama Chile. A esta región algunos escritores la consideran los restos de la Lemuria. En todo caso, en el extremo sur de Chile existieron los últimos seres humanos que hablaban la lengua de la Lemuria y se les denominaba “Kaweskar” o “Patagones”.
Producto del paso del 12º Planeta por la órbita de la Tierra y la variación del eje magnético de esta, se produjo un desplazamiento de norte a sur y ello ocasionó el deshielo de la Antártica, provocando el llamado Diluvio, que eliminó a casi toda la humanidad.
Los Anunakis se fueron en forma silenciosa, en el 1.600 a. C., dejando a los sobrevivientes del diluvio, que eran sus descendientes, organizados como Sumos Sacerdotes, reyes, científicos y sabios. Esta es la única explicación posible que existe de aquel salto evolutivo que tuvimos y que nos ahorró 10 millones de años de evolución.
Es cierto que hubo mitos y leyendas e invenciones respecto de la verdad del ser humano, pero lo importante de ello es que fueron verdades mal interpretadas, mal contadas y muy mal traducidas por los expertos, que fueron científicos, sacerdotes y reyes con prejuicios y una mala apreciación de la realidad de la vida en esa época.
Respecto de la manipulación genética, ésta se explica en las tablillas de Sumer, en donde se describe cómo esta manipulación genética dio un brillante resultado: “El Hombre modelo, Adapa, que, en el Génesis bíblico, traducido del hebreo antiguo, se llama Adán”.
Este modelo se logró inseminando, con la esperma o semen de un joven astronauta Anunakis, el huevo femenino de una hembra primitiva Erectus o Cromagnon y depositándolo en el útero de la esposa de Enki, la que dio a luz a Adapa, quien fue educado intelectualmente como hijo adoptivo de Enki, y considerado como un dios. Eva fue concebida con el mismo procedimiento y los duplicados fueron hechos, después, en grandes cantidades.
Hoy somos los Homo sapiens, muy imperfectos, pero con discernimiento, razón, voluntad, inteligencia y con un Alma inmortal que nos habrían legado los Anunakis.
La Verdad es que hay múltiples respuestas para lo que en realidad somos y, debido a nuestro libre albedrío es que podemos especular en estas materias.
La verdad es que hoy existen algunas organizaciones que piensan que se encuentran facultadas para obrar detrás de lo que aparenta ser el hombre y la humanidad. Por supuesto que hay un grupo de seres con un enfoque muy claro y que ha decidido llevar adelante un plan para realizar cambios genéticos sustanciales en la vida del planeta; Solo hay un pequeño problema con esto y es que han decidido llevar a cabo un plan que no está en armonía con el universo creador de nuestra propia existencia.
El plan que estas organizaciones tienen en mente lleva una gran sorpresa para los seres humanos, porque su intención es destruir la humanidad, para crear algo que no tiene alma, conciencia ni espíritu. Esta intención se enfrentará con la mentalidad actual del ser humano, que, como todos sabemos, está comenzando a despertar y a centrarse en las cosas importantes y a expresarse a través de su propia esencia o sustancia, es decir: a través del Espíritu.
LA INFLUENCIA DE LAS RELIGIONES EN AMÉRICA
América nace como la alternativa de este mundo para la reencarnación de una nueva raza que tendría la misión, en esta zona geográfica y planetaria, de regir los destinos espirituales de la Tierra; pero casualmente es aquí en donde los colonizadores trataron de exterminar a los pueblos originarios y de mantener en la absoluta ignorancia, a través de las religiones, a las civilizaciones más avanzadas y en vías de desarrollo.
América es una diadema de la Tierra, ella es Flor de Sabiduría Antigua y a través de su alma fluye la Luz de su Espíritu. Con este se liberará, tarde o temprano, de las caretas del egoísmo, la corrupción, las ambiciones políticas desmedidas y de la manipulación de la mente material de los seres humanos.
Por otro lado, las redes de las fuerzas oscuras y de ideologías utópicas que han envuelto a América en esta última centuria, serán rasgadas por la verdad, trayendo a todos los pueblos y seres humanos la libertad espiritual, la igualdad en derechos, la fraternidad, la luz del conocimiento y la justicia.
Las religiones han tenido un papel importante en todo esto, porque, desde el descubrimiento de América, han tratado de civilizar y sacar de la ignorancia a estos esforzados pueblos, entregándoles conocimientos a través del Espíritu y la conciencia; pero la religión católica también ejerció una violencia extrema durante los oscuros años de la Santa Inquisición.
Es por ello que, para no olvidarnos de este pasaje de la historia, recordaremos algunos de ellos:
Con fecha 28 de enero de 1569, el Cardenal de Sagunto, Inquisidor General, escribía al Licenciado Servando de Cerezuela, residente en Oropesa, al mismo tiempo que lo nombraba Inquisidor de las Provincias del Perú, y le expresaba lo siguiente:
“Entre otras cosas que S. M. ha mandado componer en el nuevo mundo de las indias para servicio de Dios y suyo y aumento de nuestra religión cristiana, ha ordenado que se plante en ellas, el Santo Oficio de la Inquisición, como cosa que ha parecido muy conveniente y que en estos reinos lo es.”
Extracto del libro: “Historia del Santo Oficio de la Inquisición en Lima”, del autor don J. T. Medina.
Según el libro La Masonería en Chile, Bosquejo Histórico de la Colonia, La Independencia y la República, Primera Parte hasta 1900, página 20, hace mención de las instrucciones del Rey de España, que envía a los gobernantes del Perú y Chile, en donde les dispone que se adopte la mejor vigilancia posible, para que en las colonias no se introduzcan especies y/o libros que hagan alusión a la libertad de las colonias Anglo-americanas. Libertad que como sabemos y lo cuenta la historia, era propiciada por altos miembros de la masonería de Europa.
Ante esta situación, el Rey le enviaba una nota al Gobierno de Chile, (Capitanía General), haciéndole ver que en el Puerto y Ciudad de Guayaquil se había introducido un reloj con una inscripción y pintura alusiva a la libertad de Francia y es por ello que previene al Gobierno y a la iglesia, para que adopten las medidas pertinentes para que se prohíban tales alhajas, ropas o estampas que tengan esas inscripciones.
Hacia el año 1751, aparecen los indicios de un nuevo delito, no contemplado hasta esos momentos: “El Delito de Francmasonería”, y esto se debió a que el rey, Fernando VII, por decreto de 02 de julio de 1751, prohibió el ejercicio de la masonería en toda la extensión de su reino, bajo pretexto de que sus doctrinas eran peligrosas para el estado y la religión, y pronunció la pena de muerte contra todo individuo que la profesase.
¿Cómo es posible que una religión sea participe de estos horrendos crímenes de lesa humanidad, solamente porque su pensamiento difiere de la doctrina de esa religión? Por supuesto que hoy ese pensamiento tendría el carácter jurídico de “Asociación Ilícita” y, a todas luces, el cerebro de tales atrocidades y los seguidores de estos crímenes, serían condenados a cadena perpetua.
Es importante recapitular en la historia de algunos Papas para entender la actitud del rey de España:
Cuando las logias masónicas se extendieron por Europa en los inicios del siglo XVIII, las condenas papales no se hicieron esperar. Es así como el Papa Clemente XII, en su bula In Eminenti del 24 de abril de 1738, condenó y prohibió las sociedades, reuniones, asociaciones o agrupaciones denominadas Liberi Muratori, de Masones u otros nombres, por ser “perniciosas para la seguridad de los estados y la salvación de las almas”.
Otros Papas, como Benedicto XIV, Pío VII, León XII, León XIII y Pío X, reprodujeron las condenas contra la masonería y las sociedades secretas, argumentando prácticamente los mismos fundamentos de la bula del Papa Clemente XII.
Haciendo un paréntesis, podemos decir que el paso del tiempo, sin embargo, ha provocado que la masonería no solo sea aceptada más o menos por el Vaticano, y aquí cabe una pregunta: ¿Ella se encuentra activa en los escalafones de poder del Vaticano? Esto es una gran incógnita; pero no olvidemos que el primer hecho que provocó que la opinión pública conociese estos secretos fue el caso de una Logia italiana, fundada por el empresario Licio Gelli. Por esa Logia, pasaron muchos hombres ligados a las finanzas y el poder del Vaticano, al igual que personalidades de la política y las finanzas de Italia y Latinoamérica, los que acabaron envueltos en difíciles situaciones políticas, religiosas y, fundamentalmente, de carácter ético.
Del mismo modo, y continuando con el Santo Oficio de la Inquisición, en el Libro “Los Precursores de la Independencia”, de la editorial Imprenta, Litografía y Encuadernación Barcelona, año 1909, de Santiago de Chile, del historiador don Miguel Luis Amunátegui Aldunate, expresa: “…que los libros en el año 1793, eran la luz y la voz que no se fatigaba y, a los cuales no se les acobardaba con el martirio. Por eso, se les perseguía sin descanso, en el mar, en la tierra, en la tienda del mercader, en las casas particulares. La autoridad Eclesiástica se unía con la autoridad civil para la proscripción, no solo de los escritos condenados por motivos religiosos, sino que también políticos”.
A todas estas disposiciones, dictadas día a día desde España, y cuidadosamente cumplidas por los representantes de la Corona en América, hay que agregar la colaboración incansable y eficaz prestada a la causa del rey en contra de las nuevas ideas, por el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición.
Es así como, a pesar de todas las precauciones dispuestas por la corona de España en América, la idea masónica logró introducirse en la América española a través de los más íntimos pensamientos de un médico francés, llamado Diego Lagrange, que se avecindó en la capital del Perú.
