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Herbert Alexander Simon se tomó muy en serio la estructura básica de la ciencia económica, esforzándose en definirla como la ciencia de la elección, para lo cual trabajó sobre el proceso psicológico de la toma de decisiones. Según Simon, la hipótesis básica de la economía neoclásica, la de que los agentes tienden a maximizar los resultados de sus comportamientos, es muy limitada. En la práctica ningún ser humano está continuamente buscando la solución óptima. Aunque deseara hacerlo, el coste de informarse sobre todas las alternativas y la incertidumbre sobre el futuro lo harían imposible. De acuerdo con Simon, las personas simplemente intentan buscar una mínima satisfacción, es decir, tratan de alcanzar ciertos niveles de éxito para después, poco a poco, ir ajustando esa solución. Esta estructura de pensamiento, que Simon denominó racionalidad limitada estimuló muchos trabajos posteriores sobre el comportamiento de los individuos, las organizaciones y la sociedad. "Resulta especialmente aprobado que esta traducción aparezca ahora. Simon estaba ansioso porque los académicos del mundo hispanoparlante conocieran y discutieran sus ideas, y el siglo XXI es testigo de la globalización de la erudición en la cual las fronteras nacionales y lingüísticas se vuelven menos importantes. Cuando se escriba el próximo Don Quijote, probablemente sea en Indostaní. Cuando se escriba el próximo El Comportamiento Administrativo, probablemente sea en castellano" (James March - Stanford). University "Simon fue un gigante en numerosas disciplinas, siendo altamente técnico y brillantemente innovador en todas. No ha existido nadie como él en las ciencias sociales, y sus aportes, más allá de las ciencias sociales, pasando por las ciencias de la computación, la estadística y muchas más" (Daniel Kahneman - Premio Nobel de Economía 2002). Princeton University "Mi propio pensamiento acerca de la racionalidad limitada está basado profundamente en el trabajo fundacional de Herbert Alexander Simon. Todavía encuentro a este libro impresionante y digno de ser leído nuevamente" (Robert Selten - Premio Nobel de Economía 1995 - Universität Bonn). "El Comportamiento Administrativo de Herbert Simon es el texto clave que definió al campo moderno de la teoría de la administración organizacional" (Lex Donaldson - University of South Wales, Australia). "Cuando una obra no inquieta, no perturba, no estremece, no provoca… puede ser una muy buena obra, pero no será una obra memorable. Nadie enrolado en la disciplina puede leer El Comportamiento Administrativo sin experimentar inquietud, perturbación, estremecimiento o provocación. Por ello, su contenido será perenne" (Pedro A. Basualdo).
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Seitenzahl: 1896
Veröffentlichungsjahr: 2021
HERBERT ALEXANDER SIMON
Con observaciones, notas y referencias de
PEDRO ALEJANDRO BASUALDO
Simon, Herbert A.
El comportamiento administrativo : un estudio de los procesos de decisión en las organizaciones administrativas / Herbert A. Simon ; comentarios de Pedro Alejandro Basualdo. - 1a ed . - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Errepar, 2020.
Libro digital, PDF
Archivo Digital: online
ISBN 978-987-01-2523-5
1. Economía. 2. Administración. I. Basualdo, Pedro Alejandro, com. II. Título.
CDD 658.403
Introducción al Comercio Exterior
Segunda edición
ERREPAR S.A.
Paraná 725 (1017) - Buenos Aires - República Argentina
Tel.: 4370-2002
Internet: www.errepar.com
E-mail: [email protected]
ISBN 978-987-01-2523-5
Primera edición en formato digital: septiembre de 2020
Digitalización: Proyecto451
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© 2020 ERREPAR S.A.
Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723
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Portadilla
Preámbulo
Prefacio a la cuarta edición en español. Pedro Alejandro Basualdo
Prólogos a la cuarta edición en español
James March
Daniel Kahneman (Premio Nobel de Economía 2002)
Reinhard Selten (Premio Nobel de Economía 1994)
Lex Donaldson
Introducción a la cuarta edición
Introducción a la cuarta edición. Herbert Alexander Simon
Agradecimientos. Herbert Alexander Simon
Texto obra original
Prólogo a la primera edición en inglés. Chester Barnard
Prefacio a la primera edición en inglés. Herbert Alexander Simon
Capítulo I. La toma de decisiones y la organización administrativa
Texto original
Las Decisiones y su Ejecución
La Elección y el Comportamiento
Valor y Hecho en la Decisión
La Jerarquía de las Decisiones
El Elemento Relativo en la Decisión
Un Ejemplo Ilustrativo del Proceso de Decisión
La Toma de Decisiones en el Proceso Administrativo
Coordinación
Pericia
Responsabilidad
Modos de Influencia Organizacional
Autoridad
Lealtades Organizacionales
El Criterio de Eficiencia
Asesoramiento e Información
Capacitación
El Equilibrio de la Organización
Organización de este Volumen
Simon (Comentario)
La Organización y la Personalidad
Significado del Término “Organización”
Organizaciones y Mercados
La Toma de Decisiones y la Computadora
La Toma de Decisiones “Vertical”: la Anatomía del Proceso Decisorio
Sociología y Psicología de las Organizaciones
Cambios en las Organizaciones y su Teoría
Las “Escuelas” de la Teoría de la Organización
Cambios en las Organizaciones
Basualdo: Observaciones, notas y referencias
Bibliografía. Citas
Capítulo II. Algunos problemas de la teoría administrativa
Texto original
Algunos Principios de Administración Aceptados
Especialización
Unidad de Mando
Alcance del Control
Organización por Finalidad, Proceso, Clientela, Lugar
Rivalidad entre Finalidad y Clientela
Ambigüedades en los términos clave
El Impasse de la Teoría Administrativa
Un Abordaje a la Teoría Administrativa
La Descripción de Situaciones Administrativas
El Diagnóstico de Situaciones Administrativas
Ponderar los Criterios
Simon (Comentario)
Los “Proverbios” y el Diseño de la Organización
La Teoría de la Contingencia: Adaptar las Organizaciones a las Circunstancias
Estructura y Proceso en el Diseño
Organización Contable
Desarrollo de Producto
Basualdo: Observaciones, notas y referencias
Bibliografía. Citas
Capítulo III. Hecho y valor en la toma de decisiones
Texto original
Distinción entre Significado Fáctico y Ético
La Evaluación de las Decisiones
El Carácter Mixto de las Afirmaciones Éticas
El Rol del Juicio en la Decisión
Juicios de Valor en la Administración del Sector Privado
Política y Administración
La Falta de Precisión en la Distinción entre “Política” y “Administración”
El Legislador y el Administrador
Una Nota sobre Terminología
Conclusión
Simon (Comentario)
“Ser” y “Deber Ser”
“Fáctico” no Significa necesariamente “Verdadero”
Tecnología y Tecnocracia
La Autonomía de las Organizaciones Privadas
Basualdo: Observaciones, notas y referencias
Bibliografía. Citas
Capítulo IV. La racionalidad en el comportamiento administrativo
Texto original
Medios y Fines
Jerarquía de los Fines
Limitaciones de los Esquemas de Medios a Fines
Alternativas y Consecuencias
Alternativas de Comportamiento
Tiempo y Comportamiento
Conocimiento y Comportamiento
Comportamiento Grupal
Valor y Posibilidad
El Sistema de Valores – La Utilidad sale a la Superficie
Relación de Valor, Experiencia y Comportamiento
Definiciones de Racionalidad
Conclusión
Simon (Comentario)
Comportamiento Racional y Administración
Racionalidad Deliberada y Habitual
Motivación y Emoción en la Toma de Decisiones
Basualdo: Observaciones, notas y referencias
Bibliografía. Citas
Capítulo V. La psicología de las decisiones administrativas
Texto original
Los Límites a la Racionalidad
Conocimiento Incompleto
Dificultades de la Anticipación
El Alcance de las Posibilidades del Comportamiento
Comportamiento Deliberado del Individuo
Ductilidad
Características de la Ductilidad Humana
Memoria
Hábito
El Rol de los Estímulos Positivos
Determinantes del Entorno Psicológico
Los Mecanismos de Persistencia del Comportamiento
La Integración del Comportamiento
Tipos de Decisiones Generales
El Proceso de Planeamiento
Las Funciones de la Organización Social
Mecanismos de Influencia Organizacional
El Proceso de Coordinación
Autocoordinación
Alternativas Individuales versus Grupales
El Plan Grupal
Comunicación
Aceptación del Plan
Resumen
Simon (Comentario)
La Prueba Empírica de la Racionalidad Limitada
Relación con los Avances Actuales en la Teoría de la Decisión Formal
Componentes Ausentes en la Teoría Clásica
Fijar una Agenda
Procedimientos simples para fijar agendas
Cómo se advierten las oportunidades
Representar el Problema
Descubrir y Elegir Alternativas
Etapas en la Toma de Decisiones
Problemas Bien Estructurados y Mal Estructurados
El Papel de la Intuición
La Tesis de Barnard sobre los Procesos de Decisión No Lógicos
Cerebros Divididos y Formas de Pensamiento
Nueva Evidencia sobre los Procesos de Intuición
Conocimiento y Comportamiento
Las Consecuencias del Estrés
Basualdo: Observaciones, notas y referencias
Bibliografía. Citas
Capítulo VI. El equilibrio de la organización
Texto original
Alicientes
Tipos de Participantes en la Organización
Los Objetivos de la Organización como Alicientes
Aplicación a Tipos de Organización Específicos
Adaptación del Objetivo de la Organización
Lealtad de los Empleados hacia el Objetivo de la Organización
Incentivos para la Participación de los Empleados
Valores Derivados del Tamaño y el Crecimiento de la Organización
El Equilibrio de la Organización y la Eficiencia
El Equilibrio en las Organizaciones Comerciales
El Equilibrio en los Organismos Estatales
El Equilibrio en las Organizaciones Privadas Sin Fines de Lucro
Elementos en Común
El Criterio de Eficiencia
Conclusión
Simon (Comentario)
Sobre el Concepto de Objetivo Organizacional
Criterios Múltiples para las Decisiones
Criterios Múltiples en las Organizaciones
Búsqueda de un Curso de Acción
Motivación para Alcanzar los Objetivos
Comportamiento de rol
Diferencias interpersonales
El Sistema de Toma de Decisiones Organizacional
Alicientes y Contribuciones, y el Comportamiento Organizacional
Conclusiones
La Organización como Lugar de Trabajo: Satisfacción
El Trabajo del Ejecutivo
El Trabajo antes de la Industrialización
Automatización y Alienación
Alienación y Relaciones de Autoridad
Los Efectos Sistémicos de la Automatización
Organizaciones del Futuro
Conclusión
Basualdo: Observaciones, notas y referencias
Bibliografía. Citas
Capítulo VII. El papel de la autoridad
Texto original
Autoridad
Distinción entre Influencia y Autoridad
Autoridad y la “Última Palabra”
Las Sanciones de la Autoridad
Los Límites de la Autoridad
Los Usos de la Autoridad
Responsabilidad
Pericia
Coordinación
Unidad de Mando
La Jerarquía de Autoridad
División de la Autoridad
Rango
La Aplicación de Sanciones
Comentarios Finales
Organización Formal e Informal
La Psicología y la Teoría de la Autoridad
Resumen
Simon (Comentario)
Autoridad y Alienación
La Participación del Empleado en la Toma de Decisiones
Atracción por el Poder
Basualdo: Observaciones, notas y referencias
Bibliografía. Citas
Capítulo VIII. La comunicación
Texto original
Naturaleza y Funciones de la Comunicación
Comunicación Formal e Informal
Medios de Comunicación Formal
Comunicaciones verbales
Notas y Cartas
Flujo de papeles
Registros e Informes
Manuales
Comunicaciones Informales
Motivación Personal y Comunicación
Receptividad de las Comunicaciones
Órganos Especializados de Comunicación
Organización de los Centros de Decisión
Depósitos de la “Memoria de la Organización”
Servicios de Investigación
Capacitación y Comunicación
Conclusión
Simon (Comentario)
¿Hay una Revolución de la Información?
Pruebas de la Revolución
Prestar Atención a la Información que está allí
Atención Selectiva
Aprendizaje Organizacional
El Individuo y los Niveles Organizacionales
La Estructura de Roles
El Aprendizaje Organizacional y la Innovación
Efectos de la Rotación de Personal
Un Experimento sobre la Estabilidad
El Problema de Sostener la Distinción
Memoria Organizacional
Absorber Innovaciones desde Afuera
La Investigación como un Mecanismo de Aprendizaje
I&D y Fabricación
Restricciones de Fabricación
Adquirir Nuevas Representaciones para los Problemas
Crear una Organización
Por qué Importa la Representación
Conclusión
Aplicar la Tecnología de la Información al Diseño Organizacional
La Sociedad Posindustrial
Organizar la Estructura de Procesamiento de Información
Factorización de las Decisiones y Asignación de la Atención
Componentes de la Nueva Tecnología de la Información
Los Componentes Humanos
La Computadora como Memoria
La Computadora como Procesador
Acceso por Computadora a Información Externa
Igualar las Técnicas a los Requerimientos
Conclusión
Basualdo: Observaciones, notas y referencias
Bibliografía. Citas
Capítulo IX. El criterio de eficiencia
Texto original
La Naturaleza de la Eficiencia
El Elemento Costo en la Decisión
Valores Positivos en la Decisión
Definición de los Objetivos
El logro, una cuestión de grado
Valores distributivos
Un Denominador Común para el Valor – Criterio de Eficiencia
Nota sobre el término “Eficiencia”
Una Analogía Económica
Críticas al Criterio de Eficiencia
Eficiencia “Mecánica”
“Los Fines justifican los Medios”
Eficiencia “Despiadada”
Sesgo de Valoración
Elementos Fácticos en la Decisión
La determinación de las Funciones de Producción Social
División de Funciones en Relación con la Eficiencia
Valor y Límites de la División de Funciones
Especialización por “Área” y por “Clientela”
Eficiencia y Presupuesto
Falta de Adecuación de los Métodos de Presupuesto Habituales
El Presupuesto a Largo Plazo
Hacia un Presupuesto a Largo Plazo
Ejemplo de un Presupuesto Racional
Resumen
Simon (Comentario)
Medir los Resultados en las Empresas Comerciales
Largo Plazo y Corto Plazo
Estados de Resultados por Divisiones
Evaluar Resultados Intermedios
Evaluar la “Calidad”
Criterios Rivales de Evaluación
Conclusión
Basualdo: Observaciones, notas y referencias
Bibliografía. Citas
Capítulo X. Lealtad e identificación organizacional
Texto original
Valores Sociales versus Valores Organizacionales
Significado de la Frase “Valor Social”
Un Ejemplo del Conflicto
Impersonalidad de las Decisiones Organizacionales
Identificación Organizacional
Significado de Identificación
La Psicología de la Identificación
1. Interés Personal en el Éxito Organizacional
2. Transferencia de la Psicología de la Administración Privada
3. Concentrar la Atención
Identificación y Adecuación
Modificar Identificaciones por Medio de la Organización
Modos de Especialización
Asignación de la Función Decisoria
Tipos Psicológicos en la Decisión
Resumen
Simon (Comentario)
Raíces Psicológicas de la Identificación Organizacional
Bases Cognitivas para la Identificación
Evidencia de Mecanismos Cognitivos en la Identificación
El Experimento
Los Datos
Conclusión
Respuestas de los Ejecutivos
Altruismo en el Comportamiento Organizacional
De qué Modo la Selección Natural apoya el Altruismo
Altruismo e Identificación
Basualdo: Observaciones, notas y referencias
Bibliografía. Citas
Capítulo XI. La anatomía de la organización
Texto original
El Proceso de Decisión Compuesta
Los Grados de Influencia
Los Modos de Influencia
Planeamiento y Revisión en el Proceso de Decisión Compuesta
El Proceso de Planeamiento
El Proceso de Revisión
Métodos de Revisión
Funciones de Revisión
Centralización y Descentralización
Lecciones para una Teoría Administrativa
El Área de Racionalidad
Alternativas Limitadas
Reorientación de Valores
Límites del Conocimiento
Racionalidad Individual y Grupal
Importancia de la Ubicación Organizacional
El Rol del Administrador
Conclusión
Simon (Comentario)
Medio Siglo de Crecimiento en la Teoría de la Organización
Las Relaciones Humanas
Racionalidad e Intuición
Teoría de la Contingencia
Relaciones de Autoridad
Computadoras y Comunicaciones
Identificaciones y Lealtad Organizacional
Cultura Organizacional
El Nacimiento de una Organización
Creación de la Administración de Cooperación Económica
Dolores de Parto
Representaciones Alternativas
Revisión y Selección de Bienes Básicos
El Abordaje de la Balanza Comercial
El Abordaje de la Cooperación Europea
El Abordaje del Compromiso Bilateral
El Abordaje del Banco de Inversiones
El Abordaje de la Política y la Administración
El Desarrollo de la Organización del Programa
La División de Organización y Administración
Las Consecuencias
La Escuela de Negocios: un Problema de Diseño Organizacional
La Base de Información de la Escuela Profesional
Educación Liberal y Profesional
Los Requerimientos de Conocimiento para la Investigación
Investigación Fundamental en Otras Escuelas Profesionales
Acceso a la Base del Conocimiento: los Negocios
Docentes con Experiencia Empresarial
Ejercicio de la Consultoría e Investigación de Campo
Acceso a la Base del Conocimiento: las Ciencias
Las Escuelas Profesionales en la Universidad
La Base del Conocimiento: Síntesis
Arte y Ciencia
Un Problema Paralelo: Investigación y Desarrollo
Conclusión
Basualdo: Observaciones, notas y referencias
Bibliografía. Citas
Apéndice. ¿Qué es una ciencia administrativa?
Texto original
¿Qué es una Ciencia Administrativa?
Ciencias Teóricas y Prácticas
Proposiciones de una Ciencia Administrativa
Las Ciencias Naturales y Sociales
Las Expectativas como Factores en el Comportamiento Social
La Naturaleza de los Principios Administrativos
Simon (Comentario)
No realizó ningún comentario.
Basualdo: Observaciones, notas y referencias
Bibliografía. Citas
Suplemento I. Diferencias entre la tercera y la cuarta edición
Basualdo: Observaciones, notas y referencias
Suplemento II. Momentos con Herbert Simon
Primera parte
Segunda parte
Epílogo
Reseñas
Pedro Alejandro Basualdo
“Una teoría que no funciona como dice que funciona, que no explica lo que dice que explica, que no predice lo que dice que predice, puede ser muy buena brujería o buena magia, pero, ciertamente, no es una buena teoría” (Simon, 1950.b).
“En la descripción de mi vida, la he situado en un laberinto de senderos que se bifurcan, en un castillo de innumerables habitaciones. La vida está en movimiento a través de ese jardín o castillo, experimentando sorpresas a lo largo del camino que se sigue, preguntando (pero no muy solemnemente) dónde nos habrían dejado los otros caminos: una búsqueda heurística para la solución de un problema no estructurado. Si existen objetivos, estos no sirven de mucha guía para buscar cómo salir. No se requiere recapitular más allá de vivir en ella” (Simon, 1991.a).
“Con El Comportamiento Administrativo como punto de partida teórico, se propuso una investigación de campo y de laboratorio, así como estudios teóricos, haciendo hincapié en la necesidad de reunir los hallazgos empíricos, de muchas fuentes y no solo de nuestro propio trabajo, con el fin de construir la teoría. La más interesante y sustantiva recomendación en el documento fue que la toma de decisiones en organizaciones debería estar relacionada con la teoría del aprendizaje. La fuente de la idea pudo haber sido la combinación de las investigaciones psicológicas previas de Harold Guetzkow sobre el tema de ‘conjunto’ o marco de referencia y mi experiencia en ayudar a organizar la Administración de Cooperación Económica unos pocos años antes” (Simon, 1991.a).
“Tratar con la incertidumbre, especialmente la incertidumbre acerca de la reacción de los otros a nuestras propias acciones, continuará siendo uno de los bordes prioritarios de la investigación económica. Una muy importante dirección en investigación, hoy desarrollada escasamente, será el estudio de los procesos de generación de alternativas de elección. Aquí, la investigación ya realizada en la psicología cognitiva en el tema de descubrimiento científico servirá de punto de partida muy útil” (Simon, 2000.f).
La misión de desarrollar el prefaciode un libro que influenció (lo hizo… lo hace… y lo seguirá haciendo) a millares de académicos en todo el mundo no solo me colmó de orgullo y vanidad, sino también me llenó de ansiedad y nerviosismo por esta tremenda responsabilidad.
La contribución que, sin dudas, realizó esta obra a las ciencias sociales puede ser dividida en diferentes aspectos y autores que la han tenido como referencia. Así, puede decirse que la obra tuvo efectos sobre las contribuciones a la economía que surgieron con posterioridad a su publicación (Ando, 1979; Baumol, 1979); que extendió las implicaciones en la noción general del concepto de racionalidad (Radner, 1975; Conlisk, 1996; Selten, 1998); que encendió secuelas (favorables y desfavorables) en la controversia con la teoría neoclásica (Lipman, 1995; Aumann, 1997; Sent, 1997); que tuvo ramificaciones para el enfoque de la conducta con referencia a la racionalidad limitada (Lussier & Olshavsky, 1979; Shugan, 1980; Antonelli, 1989; Cooper, et al., 1995; von Hippel & Tyre, 1995; Gigerenzer & Goldstein, 1996; Pringue & Day, 1996; Barr & Huff, 1997; Koput, 1997; Zacharakis & Meyer, 1998; Kauffman, 1999); que generó críticas y discrepancias vinculadas con la concepción lingüística (Loasby, 1989; Bianchi, 1990); que motivó adhesiones acerca del concepto de jerarquía y la particularidad de la cuasi descomponibilidad de los sistemas complejos (Radner, 1992; Sanchez & Mahoney, 1996); que motivó contradicciones y acuerdos en relación con la competitividad y los mercados (Sterman, 1985; Dickson, 1992; Wakeley, 1997); que promovió consentimientos entusiastas en lo referente a la organización de negocios (Eliasson, 1990; Conner & Prahalad, 1996); Grant, 1996; y que generó precisiones técnicas para la administración pública (Dennard, 1995; Kiel & Seldon, 1998).
La idea original que luego se transformó en El Comportamiento Administrativo surgió en 1937. En un principio tuvo la estructura de un ensayo de investigación para intentar circunscribir los temas centrales de la administración a una estructura lógica. Posteriormente, sufrió una transformación para constituirse en una tesis doctoral basada en una serie de investigaciones acerca de los límites de la racionalidad humana y los procesos decisorios. La transformación de ambas (idea original y tesis) culminó en una estructura diferente que le dio identidad a la obra original, trabajo que realizó Simon entre 1945 y 1947. ¿Cuáles fueron los objetivos de esa metamorfosis y con qué propósitos fue escrita la obra? Simon se encargó explícitamente de aclararlo en todas las ediciones, sin excepción: “El Comportamiento Administrativo fue escrito para sustentar el principio de que los procesos de toma de decisiones son clave para comprender los fenómenos de formación de las organizaciones” (Simon, 1947; 1957.a; 1976.a; 1997.c).
En marzo de 1999, en ocasión de desempeñarme como Consejero Directivo Titular en el Consejo Directivo (en representación del claustro de profesores) de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, formulé un proyecto de resolución en el que propuse otorgar al profesor Herbert Alexander Simon la distinción Doctor Honoris Causa de la Universidad de Buenos Aires.
El proceso de aprobación llevó un tiempo y motivó que escribiera una Contribución Académica para la Universidad, que fue agregada a las tramitaciones y luego publicada (Basualdo, 1999). Tuve permanentes interacciones con Simon mientras duró el proceso de la aprobación y, por fin, acordamos que la ceremonia se llevaría a cabo el 15 de octubre de 1999, en la Carnegie Mellon University. En ella, por protocolo, Simon debía agradecer la distinción con el desarrollo de un tema que se transmitiría por video a Buenos Aires. Fui designado por la Facultad de Ciencias Económicas y llegué a Pittsburgh con muchísima antelación, lo cual me permitió compartir jornadas enteras con el profesor Simon, conversando y escuchándolo hablar sobre los temas que lo apasionaban. Fue muy generoso conmigo al compartir muchas horas de su tiempo.
En la noche del día de la ceremonia, me invitó a cenar a su casa y pasamos, conjuntamente con su esposa Dorothea, una velada imborrable, en la que ambos tocamos el piano, departimos sobre temas de Borges, nos divertimos inventando un ranking de compositores clásicos, hablamos del tango y de Piazzolla, recordamos la misma travesía por el Yang Tze que, en 1987, ambos hicimos, con diferencia de meses, desde Chongching hasta Wuham, rememorando la belleza que fueron las Tres Gargantas (hoy esa zona es una gran represa).
Esa noche, en ese ambiente y ese clima, nació la idea de editar en español la cuarta edición en inglés de El Comportamiento Administrativo. Tal vez, la verdadera génesis haya sido un petulante comentario que realicé afirmando que las anteriores traducciones no habían favorecido en nada a la obray que era menester ampliarla con todo lo que él había investigado. Me dijo que él no lo realizaría, pero me hizo prometerle que yo sí lo haría.
Después del fallecimiento de Simon, tuve permanentes contactos muy afectuosos y amables con su hija Kathie. En el año 2006 tomé la decisión de abocarme decididamente a cumplir la promesa y así se lo hice saber. Su contestación de que estaba esperando eso de mí me tomó absolutamente por sorpresa. Pero quedé estupefacto al tomar conocimiento de que ella sabía, por boca de su padre, acerca de mi promesa, pero que nunca se atrevió a reclamármela (seguramente su don de gentes se lo impidió).
Le pedí ayuda al profesor Alberto Souto, un profesional sobresaliente y experto en teoría de la decisión, para la traducción del original y los comentarios de Simon de la cuarta edición. Alberto, además de ser un amigo, es un ser excepcional, un admirador de la obra de Simon y un docente maravilloso. Puso en la traducción no solo el conocimiento de esta obra, sino también de muchas otras producciones de Simon, siendo esta, sin dudas, la mejor traducción de las ediciones de la obra.
Simon se preguntó a sí mismo cómo pudo haber escrito esta obra sin tener experiencia en dirección (Simon, 1991.a), y la respuesta a este cuestionamiento debe buscarse en su propia obra y contextualizarse en el entorno de ideas en que fue gestada. Obviamente, muchas de las influencias no están plasmadas en las fuentes, pero no pueden desdeñarse ni negarse, porque estuvieron en su mente, de alguna manera u otra, cuando tuvo las ideas más sobresalientes de su obra. Simon relató su influencia de esta manera: “El ‘colegiado invisible’ operaba con cierta eficiencia, entonces y ahora: noticias de nuevas contribuciones, publicadas en muy dispersas revistas y libros, se propagaban rápidamente. Mi atención era convocada por la mayoría de ellas antes de su publicación o muy poco después. De manera similar, el enfoque de la toma de decisiones de mi disertación se hizo conocido entre economistas e investigadores operativos” (Simon, 1991.a).
Entre el año de ingreso (1933) a la Universidad (University of Chicago) y la publicación de El Comportamiento Administrativo (1947), Simon recibió influencias variadas, no solo en cantidad, sino en calidad, que deben tenerse en consideración si se quiere evaluar seriamente la obra. En 1999, desarrollé una arbitraria división teórica de la vida de Simon que aconsejo consultar si se quiere abundar en detalles (Basualdo, 1999).
He aquí una síntesis:
En 1933 (17 años).Culminó los estudios de escuela media e ingresó a la Universidad (University of Chicago), con una beca.En 1934 (18 años).Quedó impresionado por los seminarios dictados por dos visitantes ilustres de la Universidad: Alfred North Whitehead (1) y Jacques Maritain. (2) Por la influencia de esas personalidades y luego la de Bertrand Russell, Simon profundizó en la obra de Jeremy Bentham y, especialmente, en el contenido de la obra que publicó en 1907 (Bentham, 1907). Lo utilizó como fuente en el desarrollo del Capítulo III.En 1935 (19 años).Desarrolló su primer trabajo académico (Simon, 1935), que utilizó como bibliografía de consulta (ver pie de página en el Capítulo X).Realizaciones(Simon, 1935): no publicado.En 1936 (20 años).Asistió a las clases de uno de sus reconocidos mentores, Henry Schultz. Simon afirmó que conocerlo aseguró la consolidación de su segunda fase educativa en economía (Simon, 1991.a). Incorporó una obra suya (Schultz, 1938) como fuente de la obra. Lo impactó el contenido del libro de George Humphrey, (3) Naturaleza del Aprendizaje (Humphrey, 1933).Fue influenciado por las obras publicadas por John Dewey (Dewey, 1927; 1930), que fueron su fuente para el desarrollo de su teoría del proceso de decisión y sus vinculaciones en toda la obra, especialmente en los capítulos V, IX, X y XI.Fue cautivado por el libro de John Commons en relación con las limitaciones de la racionalidad (Commons, 1934), que constituyó la base para comenzar a delinear lo que luego se constituiría en su teoría de la racionalidad limitada (bounded rationality). Utilizó la obra de Commons como fuente en los capítulos IV y V y sus implicaciones en los capítulos IX, X y XI. RealizacionesNo tuvo.En 1937 (21 años).Asistió a las clases de Henry Simons, que lo fascinó profundamente con sus enseñanzas sobre economía y teoría de los precios. Simon lo cita como uno de sus maestros. Conoció a Nicholas Rashevsky, que lo subyugó por su habilidad en la construcción de premisas simples de modelos y sistemas biológicos; aprendió de él la pericia en matemáticas y la destreza en construcción de sistemas formales, recibiendo la impronta formalista que lo acompañó toda la vida. En 1951, Simon publicó un artículo con una revisión del libro de Rashevsky sobre matemática biológica y el comportamiento social (Simon, 1951.c). Simon lo señaló como un inspirador fundamental en su vida.Entabló una estrecha amistad con otro de sus mentores, Clarence Ridley, a quien consideró un ejemplo de administrador eficaz. Desarrollaron en conjunto varios artículos que fueron incluidos como bibliografía de consulta, especialmente en el Capítulo IX. La influencia de Ridley en las partes pragmáticas de la obra puede atribuirse a la escasa experiencia en dirección reconocida por Simon (Simon, 1991.a). Le otorga un párrafo especial en los agradecimientos de la cuarta edición.Concurrió a las clases de Rudolf Carnap, quien dejó huellas imborrables en su vida científica, especialmente en los esquemas lógicos de las ciencias sociales. La influencia de Carnap fue crucial en la tesis que Simon desarrolló. Expresó Simon al respecto: “Decidí escribir una tesis doctoral sobre la toma de decisiones en administración, modificando así mi primer intento de escribir sobre la lógica de la administración. La tesis realzaría muchas cuestiones empíricas que podrían ser subsecuentemente exploradas en mi investigación. Esta decisión estableció la estrategia central de mi investigación en las organizaciones en los siguientes veinte años, pero, ocupado en mis tareas diarias, no comencé el trabajo sino hasta que estuve en ICMA” (4)(Simon, 1991.a).Hay que recordar que Simon fue profundamente inspirado e influenciado por el neopositivismo o positivismo lógico (Círculo de Viena) y que Carnap fue uno de los máximos exponentes de esa corriente. Simon lo mencionó como su más reconocido mentor y maestro en lógica y filosofía de la ciencia.
Simon fue un alumno destacado en las clases de Carnap, y fue influenciado por la manera en que este encaraba los estudios analíticos, los lenguajes formales, los axiomas matemáticos y lógicos y las reglas de inferencia. Cuando Simon cursaba sus estudios, Carnap estaba gestando su obra Introducción a la Semántica, que publicaría años más tarde (Carnap, 1942).
Su influencia en Simon fue de tal magnitud que lo motivó para escribir su tesis doctoral basado en temas lógicos y formales. Por esa razón mantuvieron correspondencia epistolar durante todo 1937, siendo muy productiva la interacción para ambos, dado queCarnap consideró varias incongruencias que Simon le señaló. Así lo explicó Simon: “...en su libro sobre semántica de 1942 él se retractó de su posición inicial en el enfoque al cual exactamente yo había apuntado. La definición falsa y sus consecuencias están tratadas en las páginas 177 a 179 de La Sintaxis Lógica del Lenguaje. La retractación de Carnap está en las páginas 247 y 248 de Introducción a la Semántica (1942). Creo que para el tiempo en que escribió el segundo libro, él había olvidado nuestra conversación y no la vinculó, ciertamente, con la revisión de su posición” (Simon, 1991.a). (5)
La tesis fue elaborada a partir del ascendiente de las clases y publicaciones de Carnap, lo que le posibilitó a Simon realizar profundos estudios de la lógica y la filosofía positivista, a tal punto que el título inicial para su tesis fue “La estructura lógica de la Ciencia Administrativa”. Una muestra de la influencia de Carnap la constituyen los tres cuestionamientos iniciales que anotó para su tesis:
¿Cuál es la estructura lógica de las proposiciones del Principia de Newton?¿Cuál es la estructura lógica de las proposiciones de la teoría del precio en Economía?¿Cuál es la estructura lógica de la teoría de la Ética de Aristóteles?Esta tesis, sesgada a la lógica, se constituiría, diez años más tarde, en El Comportamiento Administrativo. La estructura lógica y las proposiciones científicas de la obra tienen absolutamente su influjo (Carnap, 1936; 1937.a; 1937.b y 1937.c), especialmente en los capítulos II y III y el Apéndice. Así lo reconoció Simon: “Carnap fue particularmente importante para mí, porque yo tenía un fuerte interés en la lógica de las ciencias sociales. Mi proyecto de tesis (que publicaría más adelante como El Comportamiento Administrativo) comenzó como un estudio de los fundamentos lógicos de la ciencia administrativa” (Simon, 1991.a).
Asistió a las clases de ciencias políticas de Charles Edward Merriam y Harold Dwight Lasswell y aprendió de ambos las premisas de las relaciones interdisciplinarias de las instituciones sociales. Merriam (iniciador del conductismo en ciencias políticas) influyó en él inicialmente, con sus escritos en temas de autoridad y la distinción entre política y administración (Merriam, 1921; 1934; 1936) y, años más tarde, con sus publicaciones acerca del rol de la política en el cambio social y la sistematización de las investigaciones (Merriam, 1939.a; 1939.b; 1945). El Capítulo VII fue el receptor de esa impronta. Lasswell, en cambio, fue, inicialmente, su fuente en los temas del mundo político, la inseguridad y la lealtad organizacional (Lasswell, 1934; 1936) y luego, en el tema de predicción de la violencia en política (Lasswell, 1941). En este caso, la influencia está plasmada en el Capítulo X.La formulación lógica de la obra está inspirada, entre otros, en el libro de Percy William Bridgman (6) (Bridgman, 1937).Quedó impresionado por el libro de Ronald Coase (7) en los temas de autoridad y sus derivaciones (Coase, 1937). Su efecto puede notarse en el Capítulo VII.Una vez que concluyó la lectura del libro de Talcott Parsons publicado ese año (Parsons, 1937), se predispuso a utilizar la metodología de medios a fines en su tesis. Con la publicación de la teoría de los juegos (von Neumann & Morgenstern, 1944), modificó su postura inicial y trató con bastante desdén su inclusión en la primera edición, especialmente en el Capítulo IV. Años más tarde, el esquema de medios-fines se constituyó en uno de sus aportes fundamentales para la metodología de solución humana de problemas y para las aplicaciones en la inteligencia artificial.Se interesó considerablemente por la publicación de Gulick y Urwick. Los capítulos II y VII reflejan la influencia de esta obra (Gulick & Urwick, 1937). En este año, tuvo que estudiar los tres libros que constituyen Principia Mathematica, de Whitehead y Russell (publicados entre 1910 y 1913) y, según el mismo Simon manifestó, lo hizo muy ansiosamente, “infectándolo de filosofía” (Simon, 1991.a). Realizaciones(Ridley & Simon, 1937)(Simon, 1937.a)(Simon, 1937.b) (no publicado)(Simon, 1937.c)En 1938 (22 años).Se sintió profundamente atraído por el libro de Charles William Morris acerca de la teoría de los signos (Morris, 1938), que lo impregnó de positivismo; lo aplicó en la primera parte del Capítulo III.Simon siguió constantemente la obra de John Dewey y, en especial, fue influido por la publicación de ese año (Dewey, 1938), que luego utilizó, tácita e implícitamente, en los capítulos I, IX, X y XI. Tuvo una marcada influencia del libro de Chester Barnard, publicado ese año (Barnard, 1938), especialmente en el tema de decisiones, autoridad, lealtad organizacional, decisión compuesta, límites de la racionalidad (a su vez influido por Commons), en la mayoría de los capítulos de la obra.La obra de Jorgen Jorgensen acerca de los imperativos en lógica, publicada ese año (Jorgensen, 1938), tuvo un peso importante en la formulación de los capítulos II y III y del Apéndice.Realizaciones(Ridley & Simon, 1938.a) (Ridley & Simon, 1938.b)(Ridley & Simon, 1938.c)(Simon, 1938.a)(Simon, 1938.b)(Simon, 1938.c)(Simon, 1938.d)(Simon & Ridley, 1938)En 1939 (23 años).El libro de L. White fue una de sus fuentes en el tema de autoridad (White, 1926). (8)Conoció ese año al estadístico Jerzy Neyman y a dos condiscípulos, Kenneth May y Roland Shepard (en Berkeley University), que lo capacitaron en la formulación de esquemas formales y construcciones lógicas y matemáticas de la economía.Realizaciones(Simon, 1939.a)(Simon, 1939.b)En 1940 (24 años).Lo cautivó la publicación del ensayo de George Katona sobre la organización de la memoria (Katona, 1940).Realizaciones(Ridley & Simon, 1940.a)(Ridley & Simon, 1940.b)En 1941 (25 años).Tomó conocimiento de un conjunto trascendental de ideas que produjeron notables cambios en las teorías científicas del momento. Así lo explicó claramente Simon: “Mi propia experiencia de escuchar conferencias de Carnap, Rashevsky y Schultz documenta esos dramáticos cambios en ese clima de ideas. Aprendí de Lotka (9) los recientes desarrollos de la teoría de la decisión estadística; de Gödel (10) (pero no inmediatamente de Church (11) o Turing). Encontré otros pocos maestros y compañeros de estudios que compartieron esa vaga sensación del Zeitgeist. (12) Mi disertación (13) reflejó el clima intelectual entre 1940 y 1942” (Simon, 1991.a). Tuvo ocasión de utilizar los conocimientos adquiridos con Neyman, May y Shepard en la aplicación de los conceptos y técnicas del ensayo de Paul A. Samuelson (Samuelson, 1941).Lo impresionó la publicación de la traducción del libro de Max Wertheimer (14) sobre la teoría de la Gestalt.Las conclusiones de Alan Mathison Turing acerca de la computabilidad de los números (Turing, 1936), que introducen el dispositivo teórico de cálculo que hoy se conoce como la “máquina de Turing” u ordenador matemáticamente idealizado, (15) lo conmovieron fuertemente y fueron una base firme de sus futuras investigaciones.Realizaciones(Simon & Divine, 1941)(Simon, et al., 1941)(Simon, et al., 1941.a)(Simon, et al., 1941.b)(Simon, et al., 1941.c)(Simon, 1941.a)(Simon, 1941.b)(Simon, 1941.c)En 1942 (26 años).Después de recibir su Phd en Ciencias Políticas (University of Chicago), fue contratado para tareas académicas y de investigación en la Cowles Commission for Economics (Illinois Institute of Technology). Las tareas desarrolladas por Simon en esa comisión tuvieron varios efectos no solamente para su vida académica y profesional, sino también en la génesis de El Comportamiento Administrativo.En primer lugar, es en su seno donde conoció y trabajó con pensadores del staff de la Comisión, de la talla de Jacob Marschak, (16) Tjalling Koopmans, (17) Kenneth Arrow, (18) Leonid Hurwicz, (19) Lawrence Klein, (20) Don Patinkin, (21) Oskar Ryszard Lange, (22) Franco Modigliani (23) y John von Neumann. (24)También lo hizo con pensadores invitados a las reuniones y discusiones de la Comisión, entre los que se destacaron Milton Friedman, (25) George Stigler, (26) Ragnar Frisch (27) y Trygve Haavelmo. (28)
Un mero análisis de la edad de las personalidades que componían el staff y las que componían el grupo de los invitados nos indica que los futuros galardonados con el Premio Nobel de Economía eran jóvenes muy prometedores en 1942: Koopmans, 32 años; Arrow, 21 años; Hurwicz, 25 años; Klein, 22 años; Modigliani, 24 años; Friedman, 30 años; Stigler, 31 años; Frisch, 47 años, Haavelmo, 32 años; y Simon, 26 años.
En segundo lugar, Simon pudo interactuar en esta verdadera constelación de genios del desarrollo matemático de la economía y de la econometría, temas en los cuales se había preparado, combinando la cultura ingeniera (Illinois Institute of Technology) y la cultura económica y matemática (Cowles Commission).Los trabajos querealizó para laRand Corporation (29)le posibilitaron acrecentar su interacción con esa verdadera luminaria de colosales pensadores y por ello resaltó sobremanera el haber conocido a Warren McCulloch. (30)
La presencia y el trabajo cotidiano, con 26 años, le permitieron ir afinando los conceptos para la publicación de El Comportamiento Administrativo. Su tesis y su posterior publicación no fueron “vistas” como un mero trabajo académico, sino como producto de un contexto extraordinario de generación de ideas y conceptos de esa amalgama interdisciplinaria que componían sus extraordinarios colegas.
La explicación a esta necesidad de exposición la dio Simon magistralmente: “Hay un cuento popular ruso acerca de un campesino de una localidad distante que se encuentra con un amigo en la Calle Roja, en las afueras del Kremlin en Moscú, y pregunta: ‘Iván Ivanovich, ¿qué estás haciendo aquí?’. ‘Oh –respondió–, he venido a ver y a ser visto’. La posguerra centralizó la cuantificación de las ciencias sociales y la Cowles Commission y la Rand Corporation fueron definitivamente los lugares para ver y para ser visto. Mi presencia en estos lugares hizo a El Comportamiento Administrativo visible no solamente para los académicos de la administración pública, sino para otros que sintieron cuán crucial era el proceso de decisión para explicar la racionalidad humana. Fue así que El Comportamiento Administrativo no languideció en su tierra provincial, sino que fue descubierto por economistas y teóricos de la decisión” (Simon, 1991.a).
Realizaciones(Sharp & Simon, 1942)En 1943 (27 años).Simon tuvo noticias de un lógico matemático y físico estadounidense que trabajaba en soledad en el MIT, en investigaciones sobre defensa antiaérea, cálculos matemáticos y teoría de los servomecanismos: Norbert Wiener. En este año lo impresionó sobremanera el artículo que escribió con Arturo Rosenblueth y Julian Bigelow que sentó el precedente de la cibernética (Rosenblueth, et al., 1943). (31)También lo conmovieron los trabajos de Warren S. McCulloch (a quien conoció personalmente a través del neurocientífico Gerhardt von Bonin) y de Walter H. Pitts en la aplicación del álgebra booleana y respecto de la generación de las denominadas redes neuronales artificiales, a partir de la sugerencia del reemplazo heurístico de las neuronas biológicas por dispositivos eléctricos (McCulloch & Pitts, 1943), en los circuitos diseñados por Claude Elwood Shannon (Premio Nobel de Física en 1939) para realizar operaciones lógicas como la suma, en su trabajo publicado en 1938 (Shannon, 1938). (32)El contenido del libro de William Leys sobre estudios de la ética (Leys, 1943) fue utilizado como fuente en los capítulos iniciales y en el Apéndice. Realizaciones(Ridley & Simon, 1943)(Simon, 1943.a)(Simon, 1943.b)(Simon, 1943.c)(Simon, 1943.d)(Simon, 1943.e)(Simon, Shepard & Sharp, 1943)En 1944 (28 años).La tarea desarrollada en la Cowles Commission le permitió acceder inmediatamente a la publicación del famoso libro de la teoría de los juegos (von Neumann & Morgenstern, 1944) y así, formular la primera crítica que la obra tuvo. Fue concebida después de trabajar arduamente días y noches, y publicada al año siguiente (Simon, 1945.a). La influencia de von Neumann fue muy fuerte en Simon y le duraría años, como lo prueba el hecho de desarrollar un análisis de las derivaciones de la teoría de autómatas a partir de un artículo de von Neumann (Simon, 1951.a).Realizaciones(Simon, 1944)En 1945 (29 años).Revisó la tesis de doctorado e incorporó las bases de la primera edición. Utilizó en sus fuentes de psicología la obra de Edward Tolman (Tolman, 1932) y de William James. Respecto del primero, dijo Simon: “Mi notas de pie de página en El Comportamiento Administrativo muestran que William James y Edward C. Tolman fueron mis principales recursos entre los psicólogos estadounidenses. Tolman fue, lejos, el más influyente de los conductistas dominantes (excepto por los psicólogos de la Gestalt de Europa). En su libro principal, Comportamiento positivo en Animales y Hombres, trataba a los seres humanos (y ratas) como orientados a objetivos y, por lo tanto, organismos de toma de decisiones, cuyo comportamiento estaba moldeado por el medio ambiente” (Simon, 1991.a). Respecto del segundo (James, 1925), expresó: “El libro de William James, Los Principios de la Psicología, basado en el mismo sentido común y experiencia de Poder Político, (33) era un libro importante y respetado (y todavía lo es hoy). […]. William James era una especie de naturalista, un observador de sí mismo y de otros, que actuaba casi sin experimentos de laboratorio” (Simon, 1991.a).En este año, mientras desarrollaba sus tareas en la Cowles Commission, Simon revisó su tesis varias veces y comenzó a hacerla circular, intentando lograr comentarios para publicar la obra. Manifestó Simon: “Una de las personas a las cuales le envié el manuscrito fue Chester Barnard, a quien admiraba desde la aparición de su libro una década antes, pero a quien nunca había conocido o ni siquiera comunicado. Me respondió enviándome cerca de quince páginas de agudos comentarios. Esto me envalentonó para solicitarle que escribiera el prólogo del libro, cosa que hizo” (Simon, 1991.a).Conoció personalmente a John von Neumann. (34) Realizó la revisión del libro de Urwick (Urwick, 1945), con quien mantendrá una controversia por la que estarán distanciados un largo tiempo (Simon, 1945.e).Le produjeron una profunda admiración y respeto los trabajos del biólogo y psicólogo inglés William Ross Ashby, especialmente las publicaciones de la década del cuarenta (Ashby, 1940; 1945; 1946). Realizaciones(Simon, 1945.a)(Simon, 1945.b)(Simon, 1945.c)(Simon, 1945.d)(Simon, 1945.e)(Simon, 1945.f)(Simon, 1945.g)En 1946 (30 años).Aceptó la dirección del Departamento de Ciencias Políticas del Illinois Institute of Technology. Con Don Smithburg y Victor Thompson comenzaron a planificar la obra que darían a conocer años más tarde (Simon, et al., 1950). Publicó su crítica a los denominados criterios de administración (Simon, 1946.a).Realizaciones(Simon, 1946.a)(Simon, 1946.b)(Simon, 1946.c)(Simon, 1946.d)En 1947 (31 años).William Ross Ashby publicó ese año una obra acerca de la máquina física y el sistema nervioso (Ashby, 1947) vinculándolo con el origen del comportamiento adaptativo que influyó en Simon sobremanera (35).Publicó la primera edición de El Comportamiento Administrativo (Simon, 1947).Síntesis de las realizaciones previas de Simon.
De un total de 44 realizaciones previas, 14 fueron desarrolladas en colaboración y 30 las escribió él solo, publicando, de estas últimas, 28. Esto ocurrió entre 1935 y 1947, es decir, entre los 19 y los 31 años de edad.
Las ediciones de El Comportamiento Administrativo fueron las siguientes: Primera edición (Simon, 1947)Segunda edición (Simon, 1957.a)Tercera edición (Simon, 1976.a)Cuarta edición (Simon, 1997.c)Se recomienda analizar en cada capítulo la referencia a las anteriores ediciones y, en los Suplementos, las diferencias entre la tercera y la cuarta edición, en virtud de los cambios reiterados realizados por Simon. La mayoría de los expertos prefiere la segunda edición (en realidad, la más referenciada) porque incluye una muy completa “Introducción” en la que Simon dio cuenta de sus revisiones, sus reinterpretaciones, el tácito abandono de su investigación inicial y la comunicación del nuevo rumbo que esta tomó.
Cuando pensé cómo realizar mi contribución a esta colosal obra, tuve como premisa fundamental que yo no era el actor principal, sino el secundario y me propuse, como fuera, intentar que se comprenda acabadamente la importancia de su contenido y, fundamentalmente, proporcionar información que pueda ser útil para su enseñanza y para el inicio o continuación de investigaciones.
El esquema de la estructura de la obra es el siguiente:
A continuación se harán los comentarios a esa estructura.
TítuloSe utilizó el título completo de la obra porque refleja claramente el sesgo de investigación (lamentablemente trunca) que tuvo la edición original.
PreámbuloPrefacio a la cuarta edición en españolEn esta parte, se explicó la génesis del proyecto de encarar la edición en español de la última edición en inglés de la obra, la síntesis de la confluencia de ideas y teorías que circundaron su producción e influyeron en Simon, las realizaciones intelectuales previas, la estructura pensada y la metodología empleada, todo ello enmarcado en la significación académica de la obra y la calidad de incunable de su contenido.
PrólogosPara su desarrollo elegí las personalidades que consideré de mayor prestigio y vinculación con la obra, y tuve en cuenta mi conocimiento acerca de sus sentimientos hacia su contenido.
James Gardner MarchJames March es una institución en el mundo académico. Fui uno de los miles de personas en el mundo que leyeron Organizations y se formaron en la disciplina con uno de los libros incunables del management.
Tengo con March una vinculación académica y de amistad generada a partir de la videoconferencia que realizamos con la Stanford University en el Programa Académico Número Uno de mi cátedra de Dirección General en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, hace ya varios años.
Fue la primera personalidad en la que pensé, no solo por la historia que tuvo con Simon, sino porque consideré que, si alguien conoce esta obra y su génesis, esa persona es, sin dudas, James March. Si bien es cierto que trabajaron y escribieron juntos, en el último tiempo no se veían muy a menudo, aunque Herb y Jim (como a él la gusta decir) estuvieron en permanente contacto y mantuvieron siempre una amistad a través de los años.
Tuvimos una conversación telefónica y un intercambio de correos. En honor a su personalidad y a su nobleza, quiero resaltar que no solo no puso ningún reparo, sino que, por el contrario, consideró que constituía su obligación desarrollar la presentación de esta edición.
James March (Jim) nació en 1928, en Cleveland (Ohio), y ha sido profesor en la Stanford University desde 1970. Hoy es Profesor Emérito (Jack Steele Parker Professor of International Management). Es la personalidad académica viviente más notable y reconocida en el mundo por sus realizaciones sobre la toma de decisiones y, últimamente, ha desarrollado conferencias y actividades académicas relacionadas con los temas de liderazgo, aprendizaje y administración del riesgo. Recibió su Bachelor de la University of Wisconsin y su MA y PhD en la Yale University. Fue Miembro electo de la National Academy of Science; la American Academy of Art and Sciences; la American Philosophical Society; la National Academy of Public Administration; la National Academy of Education, entre otras muchas instituciones. Ha recibido numerosas distinciones, honores y premios de distintas instituciones y universidades en todo el mundo. Es autor de innumerables ensayos, artículos y libros que han sido traducidos a varios idiomas. Ha escrito también siete libros de poesía y ha desarrollado un filme.
Nuestra relación es muy cordial y, pese a que me lo ha pedido reiteradas veces, no he podido nunca dirigirme a él como solamente “Jim”.
El texto de su prólogo es una verdadera síntesis de lo que siente por Simon y esta obra.
Daniel KahnemanCon Kahneman también tengo una relación académica y de amistad con intercambios mutuos y contactos periódicos. En ocasión de solicitarle la producción del prólogo, me contó que estaba enfermo. Yo entendí que era muy grave y, preocupado, le envié periódicamente correos (antes de que me mandara el texto del prólogo) alentándolo a sobrellevar la supuestamente grave enfermedad. Debí de haber sido demasiado fatalista, porque un día recibí un correo, muy jovial, en el que explicaba que no se estaba muriendo y que, si bien su enfermedad fue seria, no había sido grave. Mi respuesta, también divertida, fue que, de tanto leer sus libros, tuve un “sesgo cognitivo” notorio y no podía culparme.
También realizamos actividades para el Programa Académico Número Uno el mismo año que recibió el Nobel y, a partir de esos acontecimientos, siempre tuve en él a una autoridad académica de consulta permanente.
Kahneman nació en Tel Aviv, en 1934. Es graduado en Psicología y Matemáticas en la Universidad de Jerusalén y recibió su PhD en Psicología en la Berkeley University. Fue oficial de la armada israelí. Enseñó en la Universidad de Jerusalén, en British Columbia. En la actualidad es Senior Scholar en la Woodrow Wilson School, en Asuntos Públicos e Internacionales. También enseña Psicología como Profesor Emérito en la Princeton University y es Fellow del Center for Rationality en la Hebrew University, en Jerusalén.
Es psicólogo cognitivo y ha desarrollado investigaciones, en conjunto con Amos Tversky, en las que cuestiona la validez descriptiva de los supuestos racionales de la decisión, desarrollando la teoría de las perspectivas, según la cual las personas adoptan decisiones en entornos de incertidumbre, apartándose de principios probabilísticos y tomando opciones con sesgos y heurísticas; se acercó así notoriamente a la noción de la racionalidad limitada de Simon y al cuestionamiento de los preceptos de la economía neoclásica. Por esas investigaciones y sus aplicaciones, Kahneman recibió el Premio Nobel de Economía de 2002 (que compartió con Vernon Smith).
Ha escrito infinidad de ensayos, artículos y libros, y ha desarrollado una gran variedad de investigaciones en psicología experimental que lo constituyen en una autoridad mundial en psicología cognitiva.
Con respecto a la aceptación de la redacción del Prólogo, basta leer la conferencia que dio en ocasión de recibir el Premio Nobel para comprender la razón de su beneplácito inmediato.
Mi trato con él es muy cordial y afectuoso, y nos llamamos por nuestros respectivos sobrenombres (Danny y Sonny).
Reinhard SeltenReinhard Selten nació en Polonia, en 1930. Es especialista en la teoría de los juegos. Es graduado en Matemáticas y en Economía en la Johann Wolfgang Goethe-Universität Frankfurt. Fue docente en esa institución y en muchas otras: Freie Universität Berlin, Universität Bielefeld, Rheinische Friedrich-Wilhelms-Universität Bonn, en la que desarrolló actividades desde 1984. Hoy es Profesor Emérito.
La teoría de Selten sobre los juegos no cooperativos de la teoría de los juegos le permitió ser el primero en perfeccionar el denominado “equilibrio de Nash”.
Fue galardonado con el Premio Nobel de Economía de 1994 (que compartió con John Nash y con John Harsanyi).
Mi elección del profesor Selten para realizar otro de los prólogos estuvo basada en que su teoría se encuentra en una posición intermedia entre los seguidores de la economía neoclásica y las teorías de Simon. Por otra parte, es uno de los padres fundadores de la denominada Economía Experimental, fue galardonado con el Premio Nobel de Economía y, por último, ha reconocido reiteradamente la importancia e influencia del concepto de la teoría de la racionalidad limitada.
En mi interacción con él, recordó haber sido muy influido por la primera edición de El Comportamiento Administrativo. Me contó que prefirió elaborar el prólogo basado en la segunda edición, porque en esta se sintió mucho más cercano a sus ideas y teorías.
El profesor Selten ha sido galardonado con premios, honores y distinciones en muchas instituciones del mundo. Es autor de numerosos ensayos, artículos y libros que han sido traducidos a varios idiomas.
Mi trato con él es muy académico y solemne. Estamos en preparativos para desarrollar una actividad en conjunto entre la Universidad de Buenos Aires y la Rheinische Friedrich-Wilhelms-Universität Bonn.
Lex DonaldsonCon Lex Donaldson tenemos una muy buena relación académica y de amistad. Nos conocimos en una videoconferencia que desarrollamos hace nueve años en el Programa Académico Número Uno de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.
Donaldson es considerado uno de los seguidores más notables y distinguidos de la obra de Herbert Simon en todo el mundo, es un trascendental representante de la Teoría de la Organización y ha contribuido al desarrollo de la Teoría de las Contingencias, que también lo tiene como uno de sus principales exponentes. Es profesor de Diseño de Organizaciones en el Departamento de Organización y Management de la University of New South Wales, Sídney, Australia.
Es MBA de la University of Birmingham y PhD de la London School of Business. Es autor de libros, ensayos y artículos sobre Teoría de la Organización y Teoría de las Contingencias. En mis conversaciones con Simon, él fue quien me sugirió conocer el trabajo de Donaldson, especialmente en ese último campo. Recibió, por la consolidación de dicha teoría y la denominada teoría de la agencia (Stewardship Theory), el máximo galardón mundial por su contribución académica de la Academy of Management and Education. Ha desarrollado también investigaciones en: Estructura Organizacional, Diseño de Organizaciones y Teoría de la Organización.
IntroducciónIntroducción a la cuarta edición en inglésEsta introducción fue escrita por Simon (según sus propios dichos) en 1996, cuando terminó de evaluar qué incorporaba en esta cuarta edición y cuál sería su estructura. En las conversaciones que mantuvimos, no estaba seguro de haber hecho lo acertado con la cuarta edición, pero aseguró que era mucho mejor que lo que había realizado con la tercera edición.
La Introducción de esta edición difiere absolutamente de las otras. Además de ser muy breve, no abunda en los detalles y explicaciones de algunas reinterpretaciones que hizo Simon en la segunda edición (Simon, 1957.a) ni las justificaciones que agregó con la incorporación de nuevos capítulos en la tercera.
Por esa razón, en las observaciones, notas y referencias de cada capítulo, se hacen los comentarios que incorporan aquellas reinterpretaciones de las partes introductorias de esas ediciones.
AgradecimientosTambién escrito por Simon en 1996. Un detalle a resaltar en estos reconocimientos es que Simon recuerda que todas sus ediciones fueron dedicadas a su esposa Dorothea.
ÍndiceContiene las partes en que ha sido dividida toda la obra.
TextoPrólogo a la primera edición en inglésEste Prólogo fue desarrollado por Chester Barnard. Fue incluido en la primera y en la tercera edición.
En las conversaciones que tuve con Simon, al preguntarle la razón por la que no lo había hecho en la cuarta edición, me contestó que creyó que no era necesario, porque en la sección “Agradecimientos” había manifestado claramente la deuda que él tenía con Barnard y el contenido de su libro. No obstante, reconoció que pudo haberlo incluido pero que dudaba en cuanto a cómo hubiera quedado ubicado, teniendo en cuenta la estructura de esa edición.
Habida cuenta del propósito de la traducción al español de la cuarta edición en inglés, me pareció coherente incluir el Prólogo de Barnard en la sección referida al texto original. Estoy seguro de que Simon no lo hubiese objetado en absoluto.
Prefacio a la primera edición en inglésEn la cuarta edición en inglés, Simon incorporó el Prefacio a la primera edición a continuación de la Introducción. En este caso, teniendo en cuenta que se quiso dar a la obra el sentido pretendido por Simon, es decir, distinguir claramente el original de la primera edición del resto, se prefirió incluirlo en esta sección.
CapítulosCada capítulo de la obra fue dividido en tres secciones:
Texto originalSe hizo la traducción del texto original, sin considerar las otras traducciones de la obra al español, utilizando la nomenclatura de la disciplina más acorde. El método de señalamiento de las referencias bibliográficas fue el utilizado en la época en que la obra fue escrita (así se procedió en la cuarta edición en inglés).
El esquema de la estructura de la obra original es el siguiente:
Comentarios de SimonSe utilizó el mismo criterio que el señalado precedentemente. Como la idea de Simon fue que sus Comentarios tuvieran una simetría, en cuanto a la redacción, con el texto de la primera edición, también aquí se empleó el mismo método de señalamiento de las referencias bibliográficas.
Observaciones, notas y referencias de BasualdoCuando hablamos de la posibilidad de desarrollar este trabajo con la cuarta edición, Simon me indicó que él no hizo el trabajo que hubiese querido, es decir, reordenar, en los comentarios, las diferentes reinterpretaciones de determinadas ideas y exteriorizar los nuevos horizontes que los sistemas de procesamiento de información, la psicología cognitiva, la solución de problemas y la inteligencia artificial les abrieron a las nuevas investigaciones y conclusiones.
Por ello, en cada capítulo se intentó, en primer lugar, agotar la búsqueda de información complementaria en las realizaciones de Simon, trascribiendo muchas partes de ellas. En segundo lugar, se intentó bucear en las fuentes que utilizó. En tercer lugar, en los temas considerados centrales, se aportó una interpretación basada en sus teorías y, en algunos casos, de expertos.
En la indicación de las fuentes, se utilizó la metodología moderna de referencia bibliográfica, quedando claramente diferenciada la obra original. Para cumplir con el propósito educativo y de investigación, no se unificó la referencia bibliográfica en una única sección, sino que se factorizó por capítulo. Pido perdón por esa redundancia, pero tal organización permite circunscribir claramente las fuentes utilizadas a cada capítulo.
ApéndiceEl Apéndice es el original de la primera edición y sobre él Simon no hizo ningún comentario. Se consideró conveniente agregar algunas breves observaciones, respetando el fin primario de esa sección.
Índice de temasSolo referido al texto original.
SuplementosSuplemento ILa tercera edición (Simon, 1976.a) trajo la novedad de la modificación del texto original: Simon incorporó en esta edición seis nuevos capítulos (XII a XVII), utilizando para ello publicaciones realizadas entre 1957 y 1976. Me manifestó que nunca estuvo conforme con lo que había hecho en la tercera edición. Yo esbocé, muy respetuosamente (y como justificándolo), que podría haber sido una cierta reverencia y respeto hacia la obra original. Su respuesta fue una sonrisa, sin comentarios.
Suplemento IIIncluí en esta sección un artículo que escribí en el primer aniversario de su muerte (Basualdo, 2002).
EpílogoEsta sección es el cierre de la obra, breve y conciso.
Reseña de Herbert Alexander SimonConsideré que no debía faltar en su obra cumbre una reseña general de su vida, por eso la incluí.
Reseña de Pedro Alejandro BasualdoResumen de antecedentes profesionales y académicos.
La estructura de la obra es la siguiente:
En 1968, en una contribución a la International Encyclopedia of the Social Sciences, Newell & Simon manifestaron: “La frase ‘Comportamiento Administrativo’ es usada para designar el comportamiento humano en una organización diseñada; particularmente el comportamiento que comprende la toma de decisiones o la influencia en el comportamiento de otros. La frase es más a menudo utilizada por científicos y académicos en temas concernientes a administración, como una especie de comportamiento social. El estudio del comportamiento administrativo ha sido así, parte del descomunal desarrollo que es generalmente denominado ‘ciencia del comportamiento’” (Newell & Simon, 1968).
En consecuencia, las particularidades de sus implicaciones, constituyen a este concepto en descriptivo más que en normativo y con un énfasis en la explicación más que en la predicción. Por otra parte, el estudio y la evaluación del comportamiento administrativo se ha hecho distinguible de otras ciencias del comportamiento teniendo en cuenta su énfasis en la persistente utilización de definiciones operacionales de términos, la pródiga acumulación de estudios empíricos del fenómeno organizacional, sea mediante estudios experimentales de campo controlados o diseños de experimentos en laboratorio, y la inmensa cantidad de modelos matemáticos y lógicos que se han derivado de las conclusiones cualitativas y cuantitativas que estas investigaciones han implicado.
El Management (Dirección) es uno de los pocos campos que quedan donde prevalece todavía ampliamente la ilusión de que existe algo llamado “buena teoría” y algo muy distinto llamado “buenas prácticas”.
En 1950 Simon dijo: “El Management es uno de los pocos campos que quedan donde prevalece todavía ampliamente de que existe algo llamado ‘buena teoría’ y algo muy distinto llamado ‘buenas prácticas’. Es el único campo del quehacer humano de la actualidad en cual un hombre se vanagloria de ser un ‘práctico’ y no un ‘teórico’. Esta ilusión está basada, por supuesto, en la incomprensión de lo que significa una teoría. Una buena teoría es una teoría que funciona. Una teoría que no funciona como dice que funciona, que no explica lo que dice que explica, que no predice lo que dice que predice, puede ser muy buena brujería o buena magia, pero, ciertamente, no es una buena teoría” (Simon, 1950.b).
1. Alfred North Whitehead (1961-1947): filósofo y lógico inglés. Su obra más famosa la escribió entre los años 1910 y 1913, en conjunto con Bertrand Russell: Principia Matemática, Whitehead & Russel (1910-1913).
2. Jacques Maritain (1882-1973): filósofo francés, neotomista.
3. George Humphrey (1889-1966): psicólogo inglés que enseñó en Queen´s University. Fueron dos las publicaciones que influyeron en Simon. La primera, antes de la primera edición (Simon, 1947) (Humphrey, 1933); la segunda, con posterioridad (Humphrey, 1951).
4. Se refiere al ICMA (International City Managers’ Association), que fue dirigido por Clarence Ridley.
5. La carta que le remitió Simon a Carnap fue reproducida en la página 54 del libro Modelos de mi vida (Simon, 1991.a).
6. Percy Bridgman: físico estadounidense que recibió el Premio Nobel de Física en 1946.
7. Ronald Coase: economista estadounidense que recibió el Premio Nobel de Economía de 1991.
8. La edición que toma en consideración Simon fue la de 1939, aunque esa obra fue publicada originalmente en 1926.
9. Alfred Lotka (1880-1949): biólogo estadounidense, especializado en matemática biológica, sus obras son fuentes de consulta obligatoria en dinámica poblacional y ecología (Lotka, 1924).
10. Kurt Gödel (1906-1978): investigador nacido bajo el imperio astrohúngaro que publicó su famosa obra en 1931, en la que sostenía que ningún sistema formal válido de reglas de demostración matemática puede ser suficiente, ni siquiera en principio, para establecer todas las proposiciones verdaderas de la aritmética ordinaria, contrariando las proposiciones vigentes hasta esa época del lógico matemático David Hilbert (Gödel, 1931).
11. Alonzo Church (1903-1995): matemático estadounidense cuyos trabajos en lógica matemática impresionaron a Simon en la universidad, especialmente los trabajos que publicó durante su permanencia en Chicago (Church, 1941). Simon también tuvo en consideración más tarde la obra publicada en 1944 (Church, 1944).
12. La expresión Zeitgeist es utilizada, en idioma alemán, con el significado de “el espíritu del tiempo” denotando el clima intelectual y cultural de una era.
13. Se refiere a su defensa de la tesis doctoral.
14. Max Wertheimer (1880-1943): psicólogo alemán, uno de los fundadores de la Psicología de la Gestalt (Wertheimer, 1924). La versión en alemán fue elaborada en 1924 y recién se tradujo al inglés en 1938.
15. Las revisiones que Simon realizó en 1957 a la primera edición (Simon, 1957.a) y las investigaciones que comenzó en solución humana de problemas lo retrotrajeron a aquella inicial influencia de Turing y motivaron en él la revisión del famoso teorema de Kurt Gödel que publicó en 1931.
16. Jacob Marschak (1898-1977): economista ruso especializado en la teoría del Equilibrio General y la Teoría de la Economía del Bienestar y que se destacó en la Comisión por el análisis y la evaluación del programa de investigación e ideas del economista León Walras (Elementos de Economía Pura).
17. Tjalling Charles Koopmans (1910-1985): economista holandés, especializado en la asignación de recursos y modelos econométricos y que recibió el Premio Nobel de Economía en 1975, compartido con el economista ruso Leonid Vitaliyevich Kantorovich.
18. Kenneth J. Arrow (1921- ): economista estadounidense laureado con el Premio Nobel de Economía en 1972, compartido con el economista británico John R. Hicks. Es muy reconocido y famoso por el “teorema de la imposibilidad de Arrow”, que plantea el problema y la solución de la intransitividad de las preferencias sociales.
19. Leonid Hurwicz (1917- ): economista estadounidense (de origen ruso), es Profesor Emérito en la Universidad de Minnesota (USA); recibió el Premio Nobel de Economía en el 2007, compartido con los economistas Eric S. Maskin y Roger B. Myerson. El profesor Hurwicz fue uno de los primeros en reconocer el valor de la teoría de los juegos y en su aplicación.
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