El Correo Español - Lydia Elizalde - E-Book

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Lydia Elizalde

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Beschreibung

A la historia de la prensa del XIX se suma este trabajo, versado y empírico, sobre el periódico "El Correo Español". El acercamiento expone datos inéditos en torno a esta publicación de la comunidad española de México: una pieza central de la prensa españolista, multicitada en los estudios sobre la prensa mexicana decimonónica, pero que, paradójicamente, ha sido poco estudiada en la historiografía nacional. En esta obra se considera el complejo panorama periodístico de la época; de igual modo, se destaca la prensa extranjera que se producía en el país, actor relevante de la vida nacional. Esta revisión constituye un investigación original sobre la fundación y los primeros diez años de edición del periódico "El Correo Español", que refiere a la etapa en la que Fernando Luis Juliet de Elizalde lo fundó y dirigió (1889-1898). En el texto se entrelazan valiosos datos biográficos que permiten reconstruir las motivaciones, interrelaciones y redes periodísticas en las que participó el editor, las cuales establecieron un aporte a la prensa periódica comprometida en la elaboración de este diario, y otros, representativos de un sector de los españoles en México.

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Veröffentlichungsjahr: 2018

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El Correo Español

Elizalde, Lydia

El Correo Español : aportes a la prensa periódica en México (1889-1898) / Lydia Elizalde.- - México : Bonilla Artigas Editores : Universidad Autónoma del Estado de Morelos, 2016.

164 páginas . - - (Colección Pública Memoria ; 5)

ISBN:978-607-8450-60-2 Bonilla Artigas Editores

ISBN:978-607-8434-87-9 UAEM

1. Publicaciones periódicas latinoamericanas – Historia – Siglo

XIX 2. El Correo Español (Periódico) 3. Prensa – México –

Historia – Siglo XIX

LCC PN4967 DC 079.72

Los derechos exclusivos de la edición quedan reservados para todos los países de habla hispana. Prohibida la reproducción parcial o total, por cualquier medio conocido o por conocerse, sin el consentimiento por escrito de su legítimo titular de derechos.

Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.

Esta obra fue dictaminada por pares académicos.

Primera edición: octubre de 2016

D.R.© 2016, Lydia Elizalde

D.R.© 2016, Bonilla Artigas Editores S. A. de C. V.

Cerro Tres Marías número 354

Col. Campestre Churubusco, C. P. 04200

Ciudad de México

D.R.© 2016, Universidad Autónoma del Estado de Morelos

Av. Universidad 1001

Col. Chamilpa, C. P. 62209

Cuernavaca, Morelos

[email protected]

libros.uaem.mx

Coordinación editorial: Bonilla Artigas Editores

Diseño editorial y de portada: Teresita Rodríguez Love

ISBN: 978-607-8450-60-2 (Bonilla Artigas Editores)

ISBN: 978-607-8434-87-9 (UAEM)

Impreso y hecho en México

El Correo Español

Aportes a la prensa periódica

en México(1889-1898)

Lydia Elizalde

Presentación

En los estudios realizados sobre la prensa de finales del siglo xix en México se han compilado hechos que develan la visión de intelectuales, editores y empresarios mexicanos y extranjeros residentes en el país para difundir la información. Estas investigaciones han permitido plasmar los asomos a la política y la economía, la educación, las ciencias y las letras, así como a las actividades culturales y a hechos cotidianos que caracterizaron el quehacer de diversos grupos sociales. Aun siendo la mayoría de las investigaciones parciales, se han podido conformar distintas perspectivas del periodo, en el que todavía las disciplinas de las humanidades entretejían sus prácticas y enfoques; en la prensa, se empezaban a nombrar y delimitar las funciones de los editores, escritores y periodistas, a demarcar las estructuras de los diarios y a implementar los modos de producción.

A la historia de la prensa delxixse suma este trabajo, versado y empírico, sobre el periódicoEl Correo Español. El acercamiento expone datos inéditos en torno a esta publicación de la comunidad española de México: una pieza central de la prensa españolista, multicitada en los estudios sobre la prensa mexicana decimonónica, pero que, paradójicamente, ha sido poco estudiada en la historiografía nacional. En esta obra se considera el complejo panorama periodístico de la época; de igual modo, se destaca la prensa extranjera que se producía en el país, actor relevante de la vida nacional.

Esta revisión constituye un investigación original sobre la fundación y los primeros diez años de edición del periódico El Correo Español, que refiere a la etapa en la que Fernando Luis Juliet de Elizalde lo fundó y dirigió (1889-1898). En el texto se entrelazan valiosos datos biográficos que permiten reconstruir las motivaciones, interrelaciones y redes periodísticas en las que participó el editor, las cuales establecieron un aporte a la prensa periódica comprometida en la elaboración de este diario, y otros, representativos de un sector de los españoles en México.

La estructura editorial del diario revela las condiciones materiales de su producción y su hechura tipográfica, enfoque raramente tomado en cuenta de manera experta en la caracterización de la prensa. En la descripción se incluye la administración del periódico, el uso del papel, la publicidad que trasmitía y su distribución en el país y en el extranjero. Se hace mención de la literatura española y mexicana contenida en sus páginas; algunas obras consistieron en entregas escritas explícitamente para el periódico; otras, en colaboraciones inéditas; asimismo, se suman las ya publicadas en algunos diarios de fin de siglo. Se agrega al estudio una breve exposición de la experiencia del editor en los Talleres Tipográficos J. de Elizalde.

El estilo de la presentación de la información del libro es distintivo, ya que desarrolla una narrativa no lineal vinculada con el contexto nacional del periodo. El texto se cimienta primordialmente en fuentes hemerográficas finiseculares, dado su potencial descriptivo y vivencial, las cuales refieren aspectos subjetivos y objetivos de acuerdo con el juicio del editor que las difundió; incluye también cuidadas reflexiones realizadas por historiadores y escritores contemporáneos especialistas en la prensa de la época.

El estudio delimita claramente sus alcances: se trata de un reconocimiento de la práctica editorial de J. de Elizalde fundamentada en la publicación deEl Correo Español. Es posible considerar este trabajo como la base de publicaciones posteriores y de antemano se anticipa la presentación de una revisión de los índices literarios de autores españoles y mexicanos que enriquecieron el diario con sus colaboraciones. Seguramente el estudio historiográfico de este periódico motivará a otros investigadores a aproximarse a sus páginas y continuar, de esta manera, la revisión de los enfoques tanto de la primera fase de su publicación como de las siguientes, en las que otros directores continuaron la edición deEl Correo Españolhasta su cierre en diciembre de 1914.

Lydia Elizalde

México, agosto de 2016.

Introducción

En las páginas de este libro se asienta la fundación y la consolidación de la edición del diario El Correo Español. El estudio se delimita a los diez primeros años de su concepción periodística y publicación; el periódico estuvo dirigido por el abogado, periodista y editor español Fernando Luis Juliet de Elizalde, desde el 9 de noviembre de 1889 hasta el 31 de mayo de 1898.1

La constitución y permanencia del periódico, durante los diez primeros años de su edición, marcaron su perspectiva, que se siguió parcialmente después de la decisión voluntaria de su fundador de dejar el diario en manos de otros periodistas y miembros de la Cámara Española de Comercio. Los giros personales que dieron los directores posteriores no se distancian del prospecto inicial que permitió el desarrollo y reconocimiento de El Correo Español, claramente definidos en esta etapa decisiva y fundacional de su conformación.

Este acercamiento pretende exponer los aportes de El Correo Español al periodismo finisecular en México con una visión empírica; la presencia del diario en la difusión periodística de opiniones y acontecimientos dirigidos a los españoles radicados en México, además revelar la tradición periodística, empresarial y literaria de un nacionalismo español desde tierras mexicanas. En sus páginas se detalla el estudio de la situación contextual de España y de México, diversos aspectos sobre los enfoques del diario para tratar la información y las formas de producción del diario. Se resalta la aportación de El Correo Español a la divulgación de las actividades encaminadas en beneficio de la colonia española en México, en la fundación de diversas organizaciones españolas, se repara en la definición del nacionalismo español desde el extranjero; se describen algunos aspectos de la tradición periodística, empresarial y social del periodo, y se revisan los contenidos literarios que difundía el diario en sus páginas.

El proceso de la investigación sobre el diario

Los tipos de fuentes de información que sustentan este estudio son diversos textos especializados en la descripción sobre el periodismo español finisecular, los que detallan las migraciones de españoles a finales del siglo xix y los pocos estudios realizados por académicos que han tratado diversas temáticas políticas y culturales publicadas en El Correo Español durante los diez primeros años de su edición.

Las principales fuentes que establecen fidedignamente este estudio son las hemerográficas: se trata de los enfoques editoriales y de las secciones que le dieron identidad a este periódico y de otras publicaciones periódicas citadas en sus páginas, lo cual me ha permitido construir deducciones coherentes del contexto social. La información difundida en esas páginas refleja la identidad cultural del editor-periodista y del grupo que la produjo y, por ende, las tipologías del receptor a quien estaba destinada. Sumo a esto las reseñas y notas referentes a El Correo Español y a su fundador y editor Fernando L. J. de Elizalde, publicadas en algunos de los diarios mexicanos y de otras colonias de extranjeros de ese fin de siglo.

Rastrear los hechos culturales desde publicaciones periódicas es una actividad que exige, entre otras cualidades, un seguimiento cuidadoso de la fuente: del editor, del articulista y los contenidos de los diferentes temas tratados en reseñas periodísticas, artículos y reseñas; en muchas ocasiones las notas son parciales y con frecuencia presentan imprecisiones en la información.2 Sin embargo, la práctica actual de la investigación documental desde las publicaciones periódicas ha demostrado que estos medios se presentan no sólo como opción pertinente, sino que son fuentes indispensables para entender los procesos históricos de una sociedad en un momento determinado (Curiel, 2008).3

Aurora Cano señala sobre la compilación de información a partir de la investigación en periódicos que hay quienes opinan que “la prensa fragmenta los hechos, que mezcla lo importante con lo irrelevante o que la subjetividad e intereses que representa desvirtúan los acontecimientos” (Cano, 2010, 175). Y afirma la utilidad del medio cuando es “tratado con el rigor y sistematicidad de cualquier otra fuente” (175).

De manera que el acercamiento aEl Correo Español se fundamenta en la descripción del contenido que se detalla en las secciones que definen al diario, en su modo de producción y en la hechura gráfica.

1 La edición del diario en el ámbito periodístico mexicano fue de 25 años, desde el 9 de noviembre 1889 hasta el 31 de diciembre de 1914.

2 También es frecuente encontrar contrasentidos de un hecho tratado en los diferentes periódicos del periodo.

3 Desde la creación del Instituto de Investigaciones Bibliográficas se inició la investigación hemerográfica de las fuentes de la historia contemporánea de México. Ésta consiste en 46 100 registros de periódicos y revistas con resumen de contenido, que abarcan del porfiriato al cardenismo, coordinados por Stanley R. Ross, autor de la obra máxima que hay sobre hemerografía: Las fuentes de la historia contemporánea. Periódicos y revistas, Tomos i y ii, iniciada en los años cincuenta (Revista de Humanidades 31, mayo 2008).

Prensa periódica en la modernidad

El auge de la prensa fue uno de los emblemas de la modernidad en Europa y América. Las empresas periodísticas, en el siglo xix, estuvieron ligadas al crecimiento de talleres de impresión. La edición de publicaciones periódicas aseguraba el trabajo diario a las imprentas, de manera que la edición de periódicos era un complemento al de la producción de libros (Sánchez Illán, 397).

Con la implementación de los procedimientos técnicos, la prensa se convirtió en un eficaz instrumento de divulgación de la información y de influencia en la opinión pública. Esto fue posible por el avance tecnológico, elemento crucial para el desarrollo del periodismo. En un periodo de tiempo relativamente corto, de 1860 a 1900, se inventaron las tecnologías para mejorar las perspectivas de comunicación, entre estas el telégrafo y el teléfono; se implementó la prensa rotativa de varios cilindros que se sumó a la eficiencia técnica de impresión con máquinas planas y a las técnicas del huecograbado para la reproducción de clichés fotográficos (Sánchez Illán, 401).4

La evolución de la difusión de la información a través de la prensa, que se desarrolló en Europa, se replicó simultáneamente en América. Este periodismo siguió algunas de sus premisas, incluyendo el enfoque editorial, la clasificación de los hechos y su compilación en las diferentes secciones: noticias políticas nacionales y del extranjero; dio énfasis a las noticias culturales, añadió la reseña de opinión, la crónica y continuó la publicación de obras literarias. Modificó su tamaño y aumentó las tiradas; sobresalió por el uso de un lenguaje sencillo, claro, directo y próximo a los lectores. Sus alcances fueron evidentes en las transformaciones que se produjeron en la economía, la política, la educación y la vida cotidiana.

En el siglo xix el periódico fue el principal medio de comunicación considerado el cuarto poder ideológico para conformar la opinión pública. Desde este periodo fue evidente la estrecha relación entre la clase política y el periodismo. En la prensa aparecían las orientaciones políticas y funcionaba mayormente como medio de divulgación del gobierno en el poder, pero también se promovían ideas contrapuestas: las conservadoras y las liberales. En cuanto a la difusión de la información, la prensa contribuyó al desarrollo de la educación (Thérenty, 2012).

Agustín Alfredo Núñez presenta en El Correo Español el artículo “EL LIBRO” (en mayúsculas) con el subtítulo: “La importancia del periódico” en la edición del primer aniversario del diario:

Difícilmente podrá encontrarse quien haya sabido estimar como se debe la importancia del libro y del periódico a la vez, porque los amantes del primero, nada conceden al segundo y los que prefieren á este, cási nunca hojean un libro.

[…] El periódico, á su vez, es no solamente el noticiero que satisface la ansiedad de toda esa multitud de personas que desean conocer algo nuevo, algo sensacional, algo, en fin que sirva de tema á sus conversaciones cuotidiana ó bien le sugiera tal ó cual proyecto, nó, sino que también encierra no pocas veces, entre la diversidad de sus materias y la riqueza de sus noticias, mucho de útil y de transcendental para las generaciones.

[…] En el periódico se consignan innumerables acontecimientos, que si bien pasan inadvertidos para los frívolos, son en cambio recogidos por la historia que con pericia los consagra y los comenta, porque quizá cada uno de ellos sirva más tarde para marcar una época en las artes, en la ciencia, en las letras o en la política.

[…] Ese inmenso libro forman con todas la hojas periodísticas que salen diariamente de esos admirables santuarios de la civilización llamadas imprentas, ha sido siempre y será la poderosa palanca del progreso humano.

Después de esto sigue un discurso emocional, y rescato sólo el último párrafo, que sirve de elogio a la naciente prensa:

El público, ávido por lo general de emociones y de noticias nuevas, comenzó á leer con interés todas aquellas relaciones con los reportes, que consignaban también en las columnas de la prensa pequeña. Aquel furor reporteril, si vale la palabra, disminuyó un poco, pero cuando por fortuna había dejado beneficiosos efectos en todas las clases sociales, cuales eran: el gusto por la lectura, y el entusiasmo por el periódico (6-7).

La prensa finisecular en México

Las condiciones que favorecieron el desarrollo de la prensa periódica en México en el siglo xix, explica la historiadora Laurence Coudart, definieron un medio privilegiado para una élite letrada, hasta que surgió el pueblo en el escenario político, el pueblo-nación, bajo la legitimidad de la nueva organización política y económica: el liberalismo, cuyo primer postulado es la libertad de pensamiento, de expresión y de imprenta (2014, 160).

Y detalla:

En el México Independiente, el carácter doctrinario y partidista de la prensa se conjuga con la persistencia de la retórica ilustrada. Desde los años 1820, y de manera duradera a lo largo del siglo, los periodistas se definen esencialmente como guías, vanguardias o centinelas, que velan por el bien común de la nación en construcción, y cuya función consiste esencialmente en formar y convencer la naciente “opinión pública”, muy lejos de constituir un conjunto singular y homogéneo. Se percibe así un voluntarismo cierto, integrador si bien partidista; una batalla de largo aliento característica de las sociedades heterogéneas (157).

Durante el periodo de 1876 a 1911, Porfirio Díaz ocupó la presidencia del país, con la excepción de los cuatro años en los que gobernó Manuel González, de 1880 a 1884. El largo periodo de gobierno de Díaz resultó crucial para la consolidación del Estado-nación pues “ganó en la unificación del país, en la creación de una identidad nacional y en la defensa de la soberanía” (Speckman, 207-208); el país logró alcanzar la estabilidad política y se registró un crecimiento económico, a la par de un evidente rezago de beneficios sociales para las mayorías.

El panorama del desarrollo político del gobierno de Porfirio Díaz refleja la transición de sus dos etapas: el primer porfiriato abarcó de 1877 a 1890 y su principal objetivo fue la conciliación y la unificación del país. Díaz pactó con diversas fuerzas políticas logrando incorporar a su gabinete sectores liberales, conservadores e incluso imperialistas (Speckman, 193). En el periodo del porfiriato de 1890 a 1908 se abandonó el ánimo conciliatorio y se dio paso a un acentuado centralismo (207), actitud que provocó un descontento que culminó con la revuelta armada que derrocó al régimen en 1910.

El gobierno de Díaz estaba sujeto a un escrutinio desde la prensa liberal debido a las acciones dictatoriales en beneficio de grupos minoritarios y represivos contra una mayoría, pobre y sin educación. Durante estas tres décadas se pueden ver que el gobierno subvencionó los periódicos oficiales y dio prebendas a los diarios que lo apoyaban; para los diarios de oposición hubo operaciones represivas: encarcelamientos, sanciones monetarias, sentencias de confiscación de prensas y útiles de trabajo (Ruiz Castañeda et al., 231).

La prensa nacional que se desarrolló durante el porfiriato presentó dos líneas importantes: por un lado un periodismo nacional conservador que se adaptaba a las políticas gubernamentales y por el otro un periodismo de oposición vigilante, combativo y crítico (Ruiz Castañeda et al., 229).

En los primeros años del porfiriato hubo una coexistencia relativa y pacífica de tres ideologías: la conservadora, la liberal y la positivista. En la última década del gobierno de Díaz, el positivismo fue cobrando más fuerza y constituyó el apoyo al régimen desde su empirismo siguiendo la consigna “Paz, Orden y Progreso” (Clark y Flores, viii).5