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El detective de la migraña resuelve en 44 casos apasionantes los detonantes particulares de la aparición de la migraña. Pero cada paciente es único y los motivos que desencadenan la migraña también lo son. Tan únicos como la huella digital de cada uno de nosotros. Por eso Dr. medic Pfeiffer ha escrito este libro. La migraña es un enigma que nos reta a encontrar soluciones. Con este libro se dirige a todas las personas con migraña para hacer de este enigma individual algo tangible para cada uno de vosotros. También se dirige, no obstante, a sus compañeros, médicos, terapeutas alternativos y osteópatas para resolver este enigma, en beneficio de sus pacientes. Dr. medic Pfeiffer describe mediante los detallados ejemplos de 44 pacientes lo variadas que pueden ser las causas de la migraña y cómo, con indagaciones policíacas, se pueden investigar, revelar y eliminar. Habla sobre personas con migraña y cómo ha conseguido curarlas. Como paciente, se encontrará paralelamente con su propia historia de la enfermedad. Los descubrimientos profesionales son como un impulso e inspiración para todos aquellos que se ocupan, de una manera profesional, del tratamiento y la curación de la migraña. El doctor presenta el análisis completo sistemático de las causas. A través de la lupa del médico observamos la historia clínica completa de la migraña, el diagnóstico de laboratorio especial, el detallado examen osteopático así como la terapia neural de búsqueda de campos de interferencia y el tratamiento de prueba. Para los profanos seguramente algo pesado, médicamente hablando. Para los iniciados, un gran arsenal de diagnósticos de migraña.
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Seitenzahl: 253
Veröffentlichungsjahr: 2020
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Prólogo y delito
Capítulo 1: Migraña
¿Qué es la migraña y con qué frecuencia ocurre?
El vaso de las causas, un modelo para explicar la migraña
Cómo surge un ataque de migraña
El origen de mi interés por la terapia para tratar la migraña
Capítulo 2: 44 pacientes de migraña, 44 casos resueltos
Caso 1: Estrés nitro-oxidativo y disfunción osteopática
Caso 2: Toxinas bacterianas e histamina
Caso 3: Deficiencias de micronutrientes, inflamación intestinal e intolerancia alimentaria
Caso 4: Intolerancia a los carbohidratos
Caso 5: Bloqueos vertebrales y otras disfunciones
Caso 6: Deshidratación
Caso 7: Cicatriz en la frente como campo de interferencia
Caso 8: Campo de interferencia en las amígdalas
Caso 9: Estrés nitro-oxidativo y medicamentos para reducir el colesterol
Caso 10: Estrés nitro-oxidativo y bloqueo de las vértebras cervicales después de caer por las escaleras
Caso 11: Estrés nitro-oxidativo y disfunción osteopática después de una lesión por latigazo cervical
Caso 12: Puntos detonantes del trapecio
Caso 13: Dieta y estilo de vida poco saludables
Caso 14: Cicatriz en el coxis
Caso 15: Conflicto de pareja
Caso 16: Intolerancia a los carbohidratos e hipotiroidismo
Caso 17: Estrés nitro-oxidativo después de un puñetazo
Caso 18: Caída que afecta al coxis
Caso 19: Causas osteopáticas y terapia neural
Caso 20: Intolerancia a los carbohidratos y deficiencia de progesterona
Caso 21: Apnea del sueño
Caso 22: Fibromialgia
Caso 23: Disfunción craneomandibular (DMC
)
Caso 24: Hipofunción suprarrenal
Caso 25: Diente infectado después de la resección de la raíz
Caso 26: Intolerancia a la histamina
Caso 27: ¿Latigazo cervical o esclerosis lateral amiotrófica ELA?
Caso 28: Deficiencia de progesterona
Caso 29: Trauma psicológico y campo de interferencia en una cicatriz
Caso 30: Gluten, moho, hipotiroidismo e intolerancia a la histamina
Caso 31: Muela del juicio oculta
Caso 32: Puente unido a un diente muerto
Caso 33: Implante de titanio
Caso 34: Disfunción craneosacral y campo de interferencia „en el cuero cabelludo“ después de un accidente por montar a caballo
Caso 35: Quistes ováricos e hidronefrosis en el lado derecho del cuerpo
Caso 36: Intolerancia genética al gluten
Caso 37: Tensiones del saco dural cervical
Caso 38: Intolerancia al gluten sin anticuerpos
Caso 39: Tension en los musculos mandibulares y en la columna cervical
Caso 40: “La píldora”
Caso 41: Infección por Helicobacter pylori
Caso 42: ¿Absceso dental o enfermedad de Lyme?
Caso 43: Foramen oval abierto
Caso 44: Intolerancia al trigo y al centeno e hipoglucemia nocturna
Capítulo 3: La descodificación sistematíca de la Migraña en cuatro pasos
Paso 1: Historial médico detallado de la migraña
Paso 2: Análisis de laboratorio
Paso 3: Examen osteopático
Paso 4: Pruebas de terapia neural
Capítulo 4: Estrechando el cerco a «Los Malhechores» de la Migraña
Columna cervical, estrés nitro-oxidativo y medicina mitocondrial
La tragedia al cebarse con carbohidratos y gluten
Hormonas, neurotransmisores y neuropéptidos
Sustancias prohibidas para los pacientes con migraña
Epílogo
Mis seminarios: „La descodificación sistemática de la migraña“
Gracias
Fuentes y bibliografía recomendada
Hay muchos libros sobre la migraña. Libros que dan consejos sobre ejercicios de relajación y nutrición. Libros que comparan medicamentos y posibles terapias. Libros que prácticamente reducen todos los posibles casos de migraña a una única causa. Libros que miden a todos los pacientes de migraña por el mismo rasero. Y lamentablemente, una y otra vez, libros que defienden la obsoleta opinión de la medicina clásica de que la migraña es incurable. Pero cada paciente es único y los motivos que desencadenan la migraña también lo son. Tan únicos como la huella digital de cada uno de nosotros.
Por eso he escrito este libro. La migraña es un enigma que nos reta a encontrar soluciones. Con este libro me dirijo a todas las personas con migraña para hacer de este enigma individual algo tangible para cada uno de vosotros. También me dirijo, no obstante, a mis compañeros, médicos, terapeutas alternativos y osteópatas para resolver este enigma, en beneficio de sus pacientes.
El detective de la migraña resuelve en 44 casos apasionantes los detonantes particulares de la aparición de la migraña. Muestro cómo consigo, con una búsqueda sistemática y un rastreo adecuado, localizar la causa, suprimirla y curar al afectado de forma permanente. Que la migraña se puede curar de forma permanente lo demuestra el hecho de que en este ámbito hay sanaciones espontáneas. Casi todos los médicos conocen pacientes que una vez sufrieron migraña, pero que desde hace tiempo no la padecen. Algunas dejaron de padecerla tras el embarazo, otros tras un traslado, tras un cambio de trabajo, con la llegada de la menopausia o incluso sin razón aparente. Algún factor ha aliviado su sistema nervioso, ha vaciado un poco el vaso de las causas y con ello se ha curado la migraña. Esa curación puede ocurrir por casualidad. Pero usted como paciente ni puede, ni quiere esperar. No quiere ser por más tiempo una víctima de la migraña. Con la descodificación sistemática de la migraña voy a mostrar cómo el vaso de las causas se va vaciando y el cuerpo se va a encontrar en la posición de resolver las posibles causas restantes.
¿Usted no quiere leer El detective de la migraña de principio a fin? ¡No hay problema! ¿Cómo encuentra usted, como lector, paciente o compañero, la información que es más importante e interesante para usted en este libro? Sencillamente, siga la guía de capítulos.
En el Capítulo 1 conocerán lo que es exactamente la migraña, cómo surge y cómo la he tratado yo, como médico.
En el Capítulo 2 describo mediante los detallados ejemplos de 44 pacientes lo variadas que pueden ser las causas de la migraña y cómo, con indagaciones policíacas, se pueden investigar, revelar y eliminar. Hablo sobre personas con migraña y cómo he conseguido curarlas. Como paciente, se encontrará paralelamente con su propia historia de la enfermedad. En ese capítulo veo mis descubrimientos profesionales como un impulso e inspiración para todos aquellos que se ocupan, de una manera profesional, del tratamiento y la curación de la migraña.
En el capítulo 3 presento el análisis completo sistemático de las causas. A través de la lupa del médico observamos la historia clínica completa de la migraña, el diagnóstico de laboratorio especial, el detallado examen osteopático así como la terapia neural de búsqueda de campos de interferencia y el tratamiento de prueba. Para los profanos seguramente algo pesado, médicamente hablando. Para los iniciados, un gran arsenal de diagnósticos de migraña.
En el capítulo 4 explico cómo determinados «malhechores» pueden ser las causas de que Migrañas y Cía. nos visiten.
En el capítulo 2, la siguiente leyenda le mostrará el camino a través de los 44 estudios de caso de mis pacientes de migraña sanados.
Perfil del paciente
En esta parte puede informarse sobre personas que padecen migraña: edad, sexo, oficio, antecedentes médicos, condiciones de vida, costumbres, vivencias, medicación, intentos terapéuticos… todo lo que desribe a esos pacientes.
Rastreando y descifrando pistas
Lea en esta parte cómo investigo sistemáticamente las causas de la migraña de cada uno de mis pacientes y cómo combino los resultados de ese análisis en un tratamiento orientado a objetivos.
Zoom para expertos
En este punto se profundiza técnicamente en la materia. Médicos, terapeutas alternativos, osteópatas y todas las personas que se quieran emplear profesionalmente con la sanación de la migraña.
La migraña está en boca de todos. ¿Pero qué es concretamente una migraña? Queremos saberlo antes de empezar nuestra investigación. Generalmente la migraña es un dolor en un lado de la cabeza. Aparece de repente y puede durar horas o días. No es extraño que aparezca acompañado por un aura de náuseas, vómitos, así como sensibilidad a la luz y a los ruidos. A veces surgen también trastornos del lenguaje, trastornos de la vista, pérdidas de memoria y otros síntomas neurológicos. En torno a ocho millones de personas padecen migraña en Alemania, de los cuales dos tercios son mujeres.
En la migraña existe una deficiencia energética, un fallo de control o un hiperestímulo de diferentes centros nerviosos, que puede ser provocado por varios factores. La meta de cada terapia es equilibrar el sistema nervioso e igualar el desquilibrio entre la demanda de energía y el suministro energético.
La aparición de una migraña puede ser presentada de forma simple con el modelo del vaso. Comparemos el cuerpo humano con un vaso. Este recipiente se llena lentamente cuando varios factores negativos aparecen conjuntamente y lo saturan. ¿Qué factores pueden ser? Explico la respuesta a esta pregunta en el siguiente capítulo y en los 44 estudios de caso.
Nuestro cuerpo tiene una capacidad muy elevada de compensación. Cuando el vaso se llena hasta el borde, el cuerpo aún no muestra ninguna reacción, pero si cae una gota más, el vaso se colma y el cuerpo reacciona. Esta reacción corresponde al ataque de migraña. Por consiguiente, al tratar la migraña se trata de vaciar en lo posible el vaso, de manera que acontecimientos insignificantes, como cambios climáticos o situaciones estresantes no hagan que el vaso se derrame. En mi opinión, es inútil discutir acerca de si la parte genética, generalmente heredada a través de la madre por daños en el mitocondria −en la que no podemos influir y según mis cálculos constituiría entre un 10% y un 30% del volumen del vaso− se puede definir como la causa y el resto de factores como desencadenantes. ¿No tendría más sentido considerar todos los factores como causas? Sea como fuere, con el modelo del vaso esto no tendría importancia. Todos los factores contribuyen conjuntamente a llenar el vaso, y según mis cálculos, tenemos que vaciarlo hasta la mitad. Entonces no aparecería ninguna migraña más. Cuanto más alta sea la parte heredada genéticamente, más habrá que disminuir el porcentaje de los demás factores. Tenemos que descubrir sistemáticamente con qué se ha llenado el vaso y cómo se puede vaciar por lo menos hasta la mitad. ¡Este es el reto!
Para entender qué es lo que sucede en el cuerpo en un ataque de migraña vamos a profundizar en la materia. El esquema de las causas de la migraña, en la página 17, nos muestra cómo interactúan los factores involucrados en una crisis de migraña.
Son numerosos y variados los factores que pueden llevar a una disfunción del abastecimiento en el mitocondrio y a una hiperactividad del generador de migrañas en el tronco cerebral. Allí encontramos también el origen del núcleo de los nervios trigéminos. Posibles factores de sobrecarga son, por ejemplo: mecánicos, químicos, hormonales, relacionados con la alimentación, dependientes de la digestión, dependientes de los sentidos, electromagnéticos, climáticos, infecciosos, psíquicos, tóxicos, inmunológicos, y de naturaleza genética. Pero también, en las terapias neurales, los campos interferentes, como por ejemplo las cicatrices, pueden influir perjudicialmente.
El tronco cerebral, la parte más antigua del cerebro, es responsable del control de las funciones vitales del cuerpo. Regula funciones vegetativas como la respiración, el riego sanguíneo, la circulación, la temperatura corporal y la digestión. El tronco cerebral también es un centro medidor que reacciona de manera extremadamente sensible ante la hiperactividad nerviosa cuantificable y el aumento del flujo sanguíneo, las fuertes fluctuaciones de oxígeno, el azúcar en la sangre, los fluidos, la salinidad y el equilibrio ácido-base, así como las toxinas. Si una situación amenaza el suministro de energía del cerebro, un sector del tronco cerebral reacciona rotundamente contra ella. Este sector también se denomina generador de migraña. El generador de migraña se activa antes de que lo haga el nervio trigémino, que irriga los vasos sanguíneos, causando así una sensación de dolor. Las últimas pruebas PET así lo han demostrado. La Tomografía por Emisión de Positrones (PET) es un método en el que se visualizan en color áreas especialmente activas del cerebro. El sector del generador de migraña tiene una intensa actividad sanguínea antes y durante un ataque de migraña y presenta un incremento de actividad. Permanece activo incluso si los analgésicos, como por ejemplo triptanes, han reprimido el ataque de migraña desde hace mucho tiempo. Por lo tanto es capaz, después del efecto analgésico, de reanudar la crisis. El nervio trigémino será activado. Este nervio es el encargado de abastecer las meninges, arterias cerebrales, corteza cerebral, senos nasales y la cara, y provoca la sensación de dolor. El nervio trigémino proporciona información, por ejemplo, desde los vasos de la cabeza y la cara hasta los centros nerviosos, que se distribuyen desde el cerebro medio hasta la médula espinal de la columna cervical. En las vértebras cervicales superiores, se superponen en la zona de la médula espinal fibras del trigémino y fibras nerviosas cervicales. Como resultado de esta fricción, estímulos perturbadores pueden ser liberados de la columna cervical superior, como lo hacen cuando sufres un latigazo cervical. Cuando alcanzan el núcleo espinal del nervio trigémino, lo irritan. Además, este también puede ser irritado por las fibras del séptimo y del décimo nervio craneal. Estímulos constantes que abarcan desde trastornos de cicatrices, inflamación crónica y áreas con problemas anatómicos o fisiológicos, como las articulaciones de la cabeza y el cuello, ocasionan zonas de irritación en el tronco cerebral con el consiguiente aumento de consumo de energía. Esto ocurre, entre otros, en el núcleo del nervio trigémino y en la corteza cerebral. Las zonas afectadas están en conexión y pueden conducir al desarrollo de la migraña. La hiperactividad del nervio trigémino libera sustancias mensajeras. Estas influirán en la musculatura vascular y el diámetro de los vasos vasculares del cerebro. También ocurre cuando hay demasiado óxido nítrico en los vasos. Es lo que se conoce como estrés nitro-oxidativo. Hoy en día, se asume que las paredes arteriales se inflaman solo momentáneamente. Esto inicialmente conduce a una expansión de las arterias de la cabeza y al aumento de la permeabilidad y la hinchazón de las paredes arteriales (edema). El edema conlleva un estrechamiento de las arterias y, por lo tanto, una reducción del flujo sanguíneo en ciertas áreas del cerebro. De ahí resulta el aura de la migraña. La irritación causada por la inflamación de los nervios se extiende por toda la pared del vaso y altera las conexiones entre las células. Como consecuencia, estas se vuelven más elásticas de nuevo. La presión arterial dilata los vasos estrechados y el aura desaparece (recomendación bibliográfica 5). Debido a la inflamación causada por los nervios, las paredes arteriales se vuelven muy sensibles al dolor.
Pese a este conocimiento, la investigación científica sobre el desarrollo de la migraña todavía no se ha completado. En los capítulos sobre el historial clínico, el análisis de laboratorio, el examen osteopático y las pruebas terapéuticas neurales, describo con detalle qué factores son capaces de desencadenar una actividad excesiva del generador de migraña en el tronco cerebral y en el ganglio trigémino.
Figura: diagrama de causas de la migraña
Después de mi formación como acupuntor, me sentía entusiasmado. Confiaba para casi todo en mis agujas chinas e hice mía la filosofía tradicional china. Aprendí mucho sobre los meridianos de acupuntura y sobre cada uno de sus puntos de acupuntura específicos, así como su significado para los diversos órganos y enfermedades. El destino quiso que, uno tras otro, liberase a tres enfermos de su migraña. Lleno de euforia, creí que ya sabía cómo funcionaba la migraña. Pronto me di cuenta de lo ingenuo que había sido. Hice campaña con mis primeros éxitos y muchas personas con migraña acudieron a mi consulta para recibir tratamiento. Lamentablemente fue un fracaso tras otro. Me di cuenta de que, como máximo, podía ayudar con el tratamiento a un 20% de mis pacientes. Tenía que haber otras causas que no se dejaban influenciar por mis agujas.
En el siguiente paso, me decidí a hacer una formación de terapia neural. Esto me permitió aumentar mi tasa de éxito hasta el 45%. Pero todavía no estaba satisfecho con eso. Para un médico, no es el mejor mensaje publicitario que uno de cada dos pacientes deje la consulta insatisfecho. Así que completé los cinco años de formación en osteopatía en la Escuela de Osteopatía de Alemania (OSD). Simultáneamente, me dediqué a la medicina nutricional, la medicina ortomolecular, la endocrinología y la terapia de hormonas bioidénticas, así como a la terapia mitocondrial según el Dr. Kuklinski. Hoy, después de evaluar mis estadísticas actuales, puedo decir que, pude liberar al 75% de mis pacientes de sus migrañas en un margen de 10 a 20 sesiones. Un 10% experimentó al menos una mejora significativa en sus síntomas, es decir, sufren muchos menos ataques y la migraña en sí es menos violenta.
Una fisioterapeuta de 44 años de edad sufrió un trauma cervical, hace 15 años, cuando un automóvil que iba por detrás impactó con el suyo al no ver el semáforo en rojo. Tras el accidente, llevó un collarín cervical algunos días. Cuatro semanas después tuvo su primera crisis de migraña. Durante mucho tiempo solo tenía una crisis cada uno o dos meses, a menudo al inicio de la menstruación. Sin embargo, en los últimos dos años, las crisis se hicieron más frecuentes. En los últimos tres meses la frecuencia ascendió hasta tres veces por semana. A ella le gustaba correr, pero ahora por cada carrera, sufría un ataque de migraña. Los triptanes fueron, durante mucho tiempo, el único medicamento que la ayudaba en la crisis. Sin embargo, desde hacía unos meses, no le proporcionaban ninguna mejoría. A esto se sumaron los vértigos, problemas de visión, zumbidos en los oídos, náuseas, problemas de concentración y de memoria. Una serie de 15 sesiones de acupuntura con su médico de cabecera tampoco le había aportado ninguna mejora. Parecía bastante desesperada cuando llegó a mi consulta.
Después de conocer su historial, le tomé algunas muestras de sangre para análisis en laboratorio. Quería saber si después del latigazo cervical se había desestabilizado una vértebra de la columna cervical con el consiguiente aumento de la producción de monóxido de nitrógeno (estrés nitro-oxidativo) debido a ello. Esto indicaría un mayor consumo de vitamina B12 y otros micronutrientes.
Como la paciente me pidió que la ayudase cuanto antes, pues estaba sufriendo, le inyecté 1mg de vitamina B12 sin esperar a los resultados del laboratorio. Hasta la próxima cita en dos semanas le recomendé que se pinchara diariamente ella la misma dosis en la zona del abdomen.
Durante el examen osteopático noté numerosas limitaciones en la paciente. Aumento de la tensión de la membrana, movilidad limitada de las placas del cráneo, en particular un hueso occipital encajado entre las dos placas temporales, un sacro encajado entre los huesos pélvicos, por lo tanto un ritmo craneosacral asincrónico, bloqueos vertebrales en la región de la columna cervical superior, así como en la columna torácica inferior y un espacio de expansión reducido del tórax. El tratamiento lo desarrollé en un orden concreto. Primero liberé la tensión de las membranas durales que recubren la columna vertebral y la cabeza, después liberé el sacro y el hueso occipital. Por último, liberé las obstrucciones de la columna torácica y cervical y sincronicé su ritmo craneosacral.
Cuando regresó después de dos semanas, la paciente confirmó que estaba bien y que no había tenido migraña en todo ese tiempo. Los resultados de laboratorio disponibles confirmaron un fuerte estrés nitro-oxidativo y por lo tanto, una pronunciada deficiencia de vitamina B12 con todas sus consecuencias para la respiración celular y el metabolismo celular. Además, había una deficiencia de vitamina B2, B6, ácido fólico, biotina y magnesio. Sugerí tratar los puntos dolorosos de presión en la parte superior cervical, en las vértebras torácicas y en un plexo de nervios en la zona ginecológica (plexo utero-vesicalis) a través de terapia neural y de la inyección de anestésicos locales, así como mediante la compensación de las deficiencias de micronutrientes anteriormente mencionadas. Después de cinco tratamientos más en cinco semanas, la paciente llegó al consultorio sonriendo y dijo que no tenía migraña. El lado más loco de su historia de curación de migraña fue que quedó embarazada durante el tratamiento. Y esto a la edad de 44 años, después de haber intentado en vano quedar embarazada en los últimos diez años. Como la paciente no había tenido migraña durante siete semanas y tenía la preocupación de que su embarazo pudiera verse amenazado por las inyecciones, decidimos concluir el tratamiento hasta nuevo aviso. Normalmente, no considero que el tratamiento se haya completado hasta que hayan pasado cuatro meses sin migraña.
Un año después llamé a la paciente para constatar los resultados y supe que ya no sufría de migraña y que mientras tanto había sido madre.
¿Qué ocurrió? ¿Por qué se curó la paciente tan rápidamente? ¿Por qué se había quedado embarazada de repente después de diez años de esfuerzos inútiles, casi como un efecto secundario de la terapia para la migraña? Para entender esto, veamos lo que sucede con el trauma del trauma cervical. El especialista de Rostock en medicina interna y medicina medioambiental, el Dr. Bodo Kuklinski, lo ha investigado durante décadas y lo ha descrito en detalle en sus libros Schwachstelle Genick y Das HWS-Trauma. La columna cervical es la parte más móvil de toda la columna vertebral. Aquí los nervios, vasos sanguíneos, ganglios linfáticos, ligamentos, músculos, fascias, huesos y glándulas se comprimen en un espacio muy pequeño. En las lesiones por latigazo cervical, los ligamentos que dan estabilidad a la columna cervical se estiran demasiado y provocan una inestabilidad en la columna cervical. La consiguiente falta temporal de oxígeno en las células y la subsiguiente recirculación de la sangre activa una reacción química. El aminoácido arginina se divide en citrulina y óxido nítrico. El óxido nítrico es un gas que se distribuye por todo el cuerpo, penetra en todas las células del cuerpo y mitocondrias y origina procesos de destrucción. El cuerpo puede neutralizar el óxido nítrico, pero solo con un consumo muy alto de vitamina B12 y otros micronutrientes. Después de la inyección de vitamina B12, el contenido de monóxido de nitrógeno del aire inhalado, medido con un dispositivo de medición de gas, disminuye significativamente. En particular, cuando el cuerpo sufre una sacudida o con las vibraciones, por ejemplo, al correr o montar a caballo, se liberan grandes cantidades de monóxido de nitrógeno. Lo que esto significa para el desarrollo de las migrañas se explica detalladamente en el capítulo “Estrés nitro-oxidativo”. Otro problema son las distorsiones en las fascias que pueden suceder durante un traumatismo por latigazo cervical. Las fascias, que consisten principalmente en colágeno elástico y fibras de elastina, envuelven los músculos. Pueden ser retorcidas y enroscadas y luego, cuando están inmovilizadas por un collarín, se unen de nuevo.
La hebra muscular envuelta en una fascia retorcida se siente como un cable metálico. El paciente tiene la sensación de estar atrapado en un traje de buceo demasiado ajustado. Esta relación fue descrita por el osteópata americano y descubridor del Modelo de Distorsión Fascial, Steven Typaldos (recomendación bibliográfica 25). Los bloqueos vertebrales son además promovidos por los movimientos espasmódicos durante el latigazo cervical, los ligamentos flojos, las fascias torcidas y los músculos tensos. En la migraña después de un traumatismo por latigazo cervical, las dos primeras vértebras cervicales, el atlas y el axis, a menudo están torcidos uno contra el otro e inmóviles. El cuerpo suele compensar esto con una oblicuidad pélvica. Las posibles consecuencias de los bloqueos de las vértebras cervicales son múltiples. Irritaciones de los nervios craneales, irritación de los nervios espinales y de los nervios del sistema nervioso vegetativo, presión y tensión en la arteria vertebral con irrigación sanguínea unilateralmente alterada, procesos inflamatorios crónicos en el área de las inserciones de los tendones musculares, estrés nitro-oxidativo y fatiga crónica son posibles consecuencias. Los pacientes afectados son especialmente propensos a las migrañas y dolores crónicos de cabeza. Dado que el sistema endocrino con sus glándulas hormonales está controlado por el sistema nervioso vegetativo, la irritación permanente de los nervios puede conducir a trastornos hormonales, especialmente de la glándula tiroides y los ovarios. Esto puede dificultar el embarazo. En cuanto se restablece la capacidad natural del cuerpo para regularse a sí mismo mediante la erradicación de los campos de interferencia del sistema nervioso vegetativo y la normalización de la respiración celular, nada se interpone en el camino del embarazo.
Desde los 30 años de edad, una abogada de 48 años había sufrido casi diariamente dolores de cabeza de leves a moderados. Además, tenía de dos a tres ataques de migraña por semana que trataba con aspirina, paracetamol o triptanos. Sus tensiones en el hombro y el cuello se trataban regularmente con masajes y ejercicios, lo que solo reducía ligeramente sus síntomas. Debido a sus dolencias estaba sometida a una pesada carga psicológica y, por lo tanto, solo podía trabajar durante una hora seguida. Aparte de las aproximadamente tres infecciones de gripe por año, que ella trataba regularmente con antibióticos, no se conocían otras enfermedades. Tampoco sufría de alergias o intolerancias alimentarias. La flatulencia era un problema reincidente, pero nada comparable con el dolor de cabeza frecuente y severo que padecía. Fue examinada varias veces internamente, neurológicamente y ortopédicamente. Las dos estancias en clínicas de migraña no tuvieron ningún éxito. Sus dolencias permanecieron.
El análisis sanguíneo y el análisis de micronutrientes intracelulares mostraban resultados perfectamente normales. Los valores del hígado estaban ligeramente elevados. Los valores de la tiroides así como los marcadores de inflamación estaban dentro del rango normal.
Debido a la flatulencia se realizó un análisis intestinal y un examen de la flora intestinal. Había una falta de enzimas digestivas (elastasa pancreática), una mayor proporción de grasa y proteína en las heces, un número mayor de bacterias coli, enterococos y clostridios, así como una menor proporción de lactobacilos. Además, sus heces mostraron un aumento significativo (12x) de niveles de histamina acompañados de un nivel de diamina oxidasa en el suero que estaba justo dentro del rango normal (DAO 11). En resumen, se trataba de un caso de dispepsia gastrointestinal. Esto significa que la grasa y las proteínas eran mal digeridas debido a la falta de enzimas digestivas, lo cual creó condiciones nutricionales óptimas y ventajas de propagación para las bacterias putrefactas formadoras de gas. En particular, clostridium, cuyo crecimiento fue favorecido por la administración frecuente de antibióticos, puede formar productos metabólicos venenosos. Estos deben ser descompuestos por el hígado. El cuerpo de la paciente se había inundado con productos de desecho bacteriano e histamina y se había envenenado. De ahí la flatulencia y la fuerte tensión en el hígado, que se confirmó con el aumento de los valores hepáticos.
La inundación de toxinas bacterianas e histamina también provocó una alteración en el suministro de energía de las mitocondrias y, por lo tanto, una irritación del generador de migraña en el tronco encefálico. Se liberaron neuropéptidos y se irritó el nervio trigémino de los vasos cerebrales. Así, el desastre de la migraña siguió su curso.
Como primer paso del tratamiento, se prescribió una dieta baja en histamina y dos cápsulas de diamino oxidasa, una enzima que degrada la histamina, en cada comida. Dicha medida ya supuso un alivio. En el segundo paso, los clostridios se redujeron considerablemente con la administración de sustancias liberadoras de oxígeno durante dos semanas después de cada comida. La paciente también tomaba enzimas digestivas con cada comida. El tercer paso fue reconstruir una flora intestinal saludable mediante la administración de lactobacilos y bifidobacterias. Estas podían asentarse ahora en los sitios de las membranas mucosas que se habían liberado por el desplazamiento de los clostridios. Seis meses después del inicio de la rehabilitación intestinal, habían desaparecido tanto los dolores de cabeza crónicos como las migrañas.
Una chica de 17 años vino a mi consulta con su madre. Durante unos cuatro años había estado sufriendo cada vez más ataques de migraña, asma alérgica y neurodermatitis en la cara, el cuello y las flexuras de los codos. Ya sabía que tenía una alergia al polvo de la casa, así como alergia al polen. La chica usaba regularmente aerosoles de cortisona y cremas que contenían cortisona.
El análisis de micronutrientes intracelulares mostró una falta de zinc, selenio, vitamina B6 y vitamina D3. El examen de la flora intestinal reveló una deficiencia de bacterias coli, enterococos, bifidobacterias y lactobacterias, además de un aumento de los residuos proteicos y una reducción de la porción de almidón en las heces. La alfa-1-antitripsina, un marcador de inflamación y mala absorción de las membranas mucosas, era elevada. El aumento de los niveles de alfa-1-antitripsina y de IgA secretora en las heces hacía probable la intolerancia alimentaria. Por lo tanto, realicé un análisis de sangre de los 88 alimentos más importantes. Esto mostró un aumento drástico de los anticuerpos IgG4 contra el centeno, el trigo, la espelta y todos los productos lácteos. Todos los valores estaban elevados de 150 a 300 veces. El resto de la comida era tolerada casi en su totalidad.
El primer paso fue hacer una dieta sin gluten, así como la renuncia a todos los productos lácteos, excepto la mantequilla, que contiene pocas proteínas lácteas y mucha grasa láctea. El segundo fue un saneamiento de la mucosa intestinal permeable con preparados microbiológicos, aminoácidos y micronutrientes. Los procesos alérgicos disminuyeron, las áreas inflamatorias de la mucosa intestinal se cerraron y se restauró la función normal de barrera de la mucosa intestinal. El último ataque de migraña ocurrió cinco semanas después del inicio de la terapia. Después de eso no hubo más ataques de migraña. Como efectos secundarios, el tratamiento de la migraña curó completamente la neurodermatitis y la chica ya no necesitaba los aerosoles de cortisona para el asma.
