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«Christine Watkins nos ofrece el conocimiento más completo sobre El Aviso que jamás haya leído. Aunque estoy familiarizado con muchas de las profecías sobre El Aviso, la lectura de su libro me dio una comprensión más profunda gracias a los relatos que comparte, en primera persona, de quienes han experimentado una iluminación de su conciencia. Ella sitúa de tal modo a estas personas en el contexto de su propio itinerario personal y combate espiritual que, mientras leía estos testimonios, sentí como si estuviera vivenciando sus experiencias. Conozco personalmente a varias de las personas de quienes se habla en el libro. Todas estas historias pueden cambiar la vida de quienes las lean. Son muchos los que creen que experimentaremos El Aviso o Iluminación de Conciencias en nuestra época. Para prepararse será de gran ayuda este libro informativo e inspirador. Es difícil dejar de leerlo. Lo recomiendo encarecidamente».
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Seitenzahl: 626
Veröffentlichungsjahr: 2022
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PRIMERA EDICIÓN IMPRESA EN ESPAÑOL: JUNIO DE 2022
PRIMERA EDICIÓN ELECTRÓNICA EN ESPAÑOL: JULIO DE 2022
Título original en inglés: The Warning
© Christine Watkins, 2022
© Ediciones Dipon, 2022
Transversal 93 núm. 63-76 Int. 16, Bogotá, D.C., Colombia
Telefax: (571) 601 276 6440; 601 541 0592
ISBN: 978-958-8243-58-0
DIRECCIÓN EDITORIAL:
Leyla Bibiana Cangrejo Aljure
PRODUCCIÓN EDITORIAL:
Víctor Hugo Cangrejo Aljure
PREPRENSA DIGITAL:
Ediciones DIPON
DISEÑO GRÁFICO:
Sandra Liliana González Bolaños
DISEÑO CARÁTULA:
Diego Alejadro Perea
TRADUCIDO AL ESPAÑOL:
Padre Santiago Carbonell Matarredona
CORRECCIÓN DE CONTENIDOS:
Alejandro Yañez
Ninguna parte de este libro puede ser utilizada, reproducida, almacenada en un sistema de recuperación o transmitida por ningún medio (escrito, electrónico, de grabación, fotocopia o de otro tipo) sin permiso escrito del editor, excepto en el caso de citas breves incorporadas en reseñas.
A menos que se indique lo contrario, los textos de las Escrituras utilizados en la edición en español de esta obra están tomados de la Sagrada Biblia: versión oficial de la Conferencia Episcopal Española ©2011 editada por la Biblioteca de Autores Cristianos (BAC), Madrid.
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UN APUNTE PARA LOS NO CRISTIANOS
Antes de que abandones este libro
COMENTARIOS SOBRE EL GRAN AVISO
PREFACIO POR EL EX OBISPO EPISCOPAL GAVIN ASHENDEN
Capellán de la Reina de Inglaterra entre 2008 y 2017
INTRODUCCIÓN
RESPUESTAS A PREGUNTAS FRECUENTES
¿Qué es El Gran Aviso?
¿Cómo hemos sabido de una próxima iluminación de la conciencia?
¿Por qué envía Dios El Gran Aviso?
¿Qué ocurrirá durante El Gran Aviso a los que estén en pecado grave?
¿Qué ocurrirá durante El Gran Aviso a los que creen en Dios y lo aman?
¿Vendrá pronto la iluminación de la conciencia?
¿Cómo debemos prepararnos para El Gran Aviso?
¿Qué pasará después de El Gran Aviso?
PROFETAS Y PROFECÍAS SOBRE EL GRAN AVISO
TESTIMONIOS SOBRE LA ILUMINACIÓN DE CONCIENCIA
C . ALAN AMES
Visita a un alcohólico violento
PADRE STEVEN SCHEIER
Un sacerdote condenado al infierno
VINCE SIGALA
Dios elige a quien quiere
HERMANA NICOLINA KOHLER
Atrapada en Su Mirada
PADRE RICK WENDELL
El hombre que murió antes de vivir
DALE RECINELLA
Un poderoso abogado sin defensa
CHRISTOPHER WINTERS
La película de Dios de un reportero
RHONDA L’HEUREUX
Nunca la misma
CHRISTINA GEORGOTAS
A través de los ojos del alma
CARTER SMITH
Una representación de la Pasión
MARINO RESTREPO
Un San Pablo para nuestro siglo
Mi iluminación de la conciencia
Mi juicio personal
En Su Presencia
De regreso en mi cuerpo
El mundo hoy
APÉNDICE
Biografías y palabras de los profetas de El Gran Aviso
SAN EDMUNDO CAMPION, SJ
Sacerdote y mártir
BEATA ANA MARÍA TAIGI
Esposa, madre y mística
Beato Pío IX
SANTA FAUSTINA KOWALSKA
Monja, mística y apóstol de la Divina Misericordia
APARICIONES DE NUESTRO SEÑOR Y NUESTRA SEÑORA EN HEEDE, ALEMANIA
VIDENTE: GRETE GANSEFORTHMística y estigmatizada
ELIZABETH KINDELMANN
Esposa, madre, mística y fundadora del Movimiento de la Llama de Amor
APARICIONES DE NUESTRA SEÑORA EN GARABANDAL, ESPAÑA
Videntes: Conchita González, Mari Loli Mazón, Mari Cruz González y Jacinta González
SIERVA DE DIOS, MARÍA ESPERANZA
Esposa, madre, mística, estigmatizada y vidente de las apariciones marianas en Betania, Venezuela
PADRE STEFANO GOBBI
Sacerdote, místico y fundador del Movimiento Sacerdotal Mariano
LA HERMANA ANNA ALI DE LA SANTÍSIMA EUCARISTÍA
Hermana de la Pía Unión de las Hijas de Jesús, el Buen Pastor, y ermitaña
LUZ AMPARO CUEVAS
Esposa, madre, estigmatizada y visionaria de las apariciones en El Escorial
SULEMA GOMEZ
Esposa, madre, receptora de locuciones y visionaria
JANIE GARZA
Esposa, madre, mística y estigmatizada
LUZ DE MARÍA DE BONILLA
Esposa, madre, mística y estigmatizada
Experiencia de iluminación de la conciencia de Luz de María de Bonilla
FRAY AGUSTÍN DEL DIVINO CORAZÓN
Fray y Fundador de la Legión de San José y Cofundador de Los Siervos Reparadores de los Sagrados Corazones
MARCO FERRARI
Esposo, padre, visionario y fundador de la Organización Internacional de caridad L’Oasi di Paratico
GISELLA CARDIA
Esposa, estigmatizada y visionaria
PADRE MICHEL RODRIGUE
Sacerdote, místico, exorcista, fundador y Superior General de la Fraternidad Apostólica de San Benito José Labre
NOTAS AL PIE
Me gustaría dirigirme, primero que nada, a aquellos lectores que han aceptado a regañadientes leer este libro para librarse de ser acosados por ese amigo o pariente «religioso», que tendrá muy buena intención, pero que hace que tus ojos se pongan en blanco cuando comienza su habitual «charla de Dios». Con poca simpatía por semejante beatería, quizá tu corazón ya naufragó si echaste un vistazo al índice. Tal vez te hayan llegado algunas sentencias de sacerdotes y expresiones irrefutablemente «católicas» que te resulten tan comprensibles como el más remoto dialecto marciano. Así que estás a punto de rendirte antes de empezar.
En una época cada vez más secularizada en la que muchos en el occidente industrializado se han apartado de la religión institucional, entiendo perfectamente esta reacción, pero te pido encarecidamente que no te desanimes y que al menos leas la historia de la vida de Marino Restrepo, que por sí sola sería suficiente para justificar la publicación de este volumen. Si lo vemos desde la pura lógica, la principal pretensión de este libro no es, en última instancia, religiosa, (aunque ciertamente tiene implicaciones en cuestiones de religión). Se trata más bien de una afirmación humana universal: que todos tendremos una experiencia durante la cual se nos mostrará la verdad de nuestras vidas de la A a la Z sin posibilidad de autojustificación, ese deporte en el que, si somos honestos, todos somos especialistas. Aquello que solemos hacer cuando nos enfrentamos a nuestra conciencia culpable (justificarnos, inventar excusas y desviar la atención hacia las faltas de los demás) simplemente no lo podremos hacer. Nuestra conciencia será «iluminada» para ver estas estrategias, como las cortinas de humo morales que son en verdad.
Podría suceder como una «revisión de vida» en el momento de la muerte, como han testimoniado muchos de los que han «vuelto del umbral» y han relatado sus experiencias cercanas a la muerte, lo cual es hoy en día objeto de intensas investigaciones científicas (el diálogo entre ciencia y religión es mi propia área de investigación profesional).1 O, como se argumenta en el libro, esto puede suceder mientras estamos aún vivos, durante un dramático acontecimiento mundial, una «Iluminación de la conciencia», cuyo propósito es que cambiemos nuestras vidas para bien, como resultado de lo que descubramos sobre nosotros mismos.
Esto puede parecer una afirmación extremadamente improbable, y ciertamente no una que pueda sostenerse sin alguna evidencia sólida y tras haberla sometido al más riguroso examen. Si es cierta, entonces resistirá al microscopio. Si no, debería ser relegada a la categoría de ficción (piadosa) en el mejor de los casos, o de ponzoña religiosa, en el peor.
Entonces, ¿cuál es la evidencia? Esencialmente esta: que a lo largo de los siglos y de forma bastante independiente unos de otros, muchas mujeres, hombres y niños —incluso un grupo de niños— han dicho que les han hablado de forma sobrenatural sobre la realidad de la Iluminación de la Conciencia, a veces con gran detalle. La sola idea de que algunos individuos puedan ser receptores de comunicaciones sobrenaturales puede parecer totalmente descabellada para la mentalidad de la ciencia reduccionista (no es que la ciencia tenga que ser necesariamente reduccionista), pero hay que decir que gran parte de la literatura religiosa mundial se basa en el presupuesto de que los «profetas» existen. En el caso del judaísmo y del cristianismo, se trata de un principio central de la fe, ya que la comunicación profética se considera una de las formas en que Dios habla en la historia humana.2
Sea cual sea la forma en que los mires, estos testimonios se pueden describir como doblemente convergentes. En primer lugar, concuerdan entre sí de forma insólita, que no puede explicarse por una simple copia o derivación de un «antepasado común» (por utilizar el lenguaje de la biología evolutiva). Permítanme desmenuzar un poco esta última idea en términos menos científicos. Tenemos un conjunto de fuentes que predicen que un evento trascendental va a ocurrir a todos en el mundo —y tal vez más pronto que tarde—. Sin embargo, esta predicción no tiene un origen literario evidente. No se encuentra explicitado en la Escritura, y todo sugiere que las diversas fuentes no podrían haber obtenido este conocimiento unas de otras. Entonces, ¿de dónde vino exactamente su información? La afirmación de que les fue comunicada sobrenaturalmente puede sonar absurda, pero como «hipótesis explicativa», no puede ser descartada en ausencia de una mejor explicación.3
Sin embargo, existe también una segunda forma en la que estos relatos pueden denominarse convergentes. Coinciden de manera sorprendente con los testimonios de individuos que dicen que sus propias vidas cambiaron radicalmente tras esa experiencia —una iluminación de la conciencia— que ellos ya han tenido. Y tales relatos, como los recogidos y compilados por Christine Watkins en este libro no son de ningún modo exhaustivos.4
Tal vez puedas objetar que un testimonio no es más que la historia de una persona. Pero si empiezas a acumular y comparar estas historias, rápidamente te darás cuenta de que hay fenómenos aquí que requieren alguna explicación. ¿Por qué personas de tan diversos orígenes, algunas de las cuales han tenido vidas diametralmente opuestas a cualquier tipo de ideal religioso, tienen esencialmente la misma extraordinaria iluminación que cambió su vida, independientemente las unas de las otras? ¿Y por qué tienen experiencias no buscadas sin haber hecho algo que las provocara?
La mejor razón por la que el escéptico debería molestarse en leer este libro puede quizás expresarse a modo de versión actualizada de la Apuesta de Pascal, el argumento a favor de la creencia religiosa promovido por el célebre matemático y filósofo francés en el siglo XVII5. Si yo creo que el contenido de este volumen es verdadero y como consecuencia decido cambiar mi ética/visión del mundo, ¿qué puedo perder en la práctica si al final resulta que la idea de una Iluminación de Conciencia es falsa? No pierdo nada. Como mucho, habría renunciado a un estilo de vida hedonista y egocéntrico, como algunos de los protagonistas de las historias que aquí se recogen, lo cual no es malo, independientemente de la perspectiva religiosa o filosófica.
Por otra parte, si decido descartar estos testimonios y resulta que la Iluminación de Conciencia es una realidad que encontramos ya sea en esta vida o en el umbral de la siguiente, ¿qué puedo perder? Muy posiblemente todo, eternamente. Si esta llamada a «calcular las posibilidades» suena a chantaje teológico, entonces me disculpo de antemano, pero Pascal fue sin duda una de las mentes más brillantes de la historia, y aunque su lógica ha sido discutida por muchos, todavía no ha sido definitivamente refutada.
Puedo imaginarme a algunos lectores diciendo que, a pesar de todos los argumentos anteriores, este no es todavía un libro para ellos porque no pertenecen a esta particular subcultura religiosa. A esto yo diría que lo mismo le pasaba a la mayoría de los individuos cuyos testimonios se despliegan en este libro. A todos les ocurrió el mismo evento de profunda importancia, y se transformaron en personas más felices con un nuevo propósito en sus vidas. Y eso, en sí mismo, requiere alguna explicación.
Peter Bannister6
M.Th. en Teología Sistemática y Filosófica,Universidad de GalesM.Phil. en Musicología,Universidad de Cambridge
«Christine Watkins nos ofrece el conocimiento más completo sobre El Aviso que jamás haya leído. Aunque estoy familiarizado con muchas de las profecías sobre El Aviso, la lectura de su libro me dio una comprensión más profunda gracias a los relatos que comparte, en primera persona, de quienes han experimentado una iluminación de su conciencia. Ella sitúa de tal modo a estas personas en el contexto de su propio itinerario personal y combate espiritual que, mientras leía estos testimonios, sentí como si estuviera vivenciando sus experiencias. Conozco personalmente a varias de las personas de quienes se habla en el libro. Todas estas historias pueden cambiar la vida de quienes las lean.
Son muchos los que creen que experimentaremos El Aviso o Iluminación de Conciencias en nuestra época. Para prepararse será de gran ayuda este libro informativo e inspirador. Es difícil dejar de leerlo. Lo recomiendo encarecidamente».
P. John Struzzo, Ph.D., C.S.C.,Congregación de la Santa Cruz
«Se acerca el momento del ‘hijo pródigo’ para nuestro mundo. Es un momento de despertar, de iluminación, de aviso en el que todos los que estén vivos verán su alma a la luz de la verdad divina y cómo estamos hundidos hasta el fondo en la inmundicia del pecado. Es la culminación de la Divina Misericordia: el «Día de la Misericordia» antes de que Dios purifique el mundo en ese «Día de la Justicia». Christine Watkins ha hecho un excelente trabajo al reunir las voces de la Iglesia que han tejido este hilo de luz y de advertencia que puede sobrevenir al mundo antes de lo que pensamos. El Aviso es un manual inapreciable y oportuno para entender lo que viene y cómo prepararse».
Mark MallettEvangelizador católico y autor de The Final Confrontation (La Confrontación Final)
«Qué bendición es este libro para la Iglesia y el mundo. Incluso para alguien como yo, que ha estado estudiando y proclamando El Aviso durante años, he recibido una gran cantidad de material nuevo que ha sido al mismo tiempo edificante e inspirador. Es una tragedia que sean tan pocas las personas —e incluso los católicos— que son conscientes de este enorme e inminente evento, pero es algo que el nuevo libro de Christine Watkins debería solucionar rápidamente. Porque si no fuera voluntad de Dios que conociéramos y nos preparáramos para este milagro mundial sin precedentes que es la Iluminación de Conciencias, el Cielo no nos habría dado tantas revelaciones al respecto. De hecho, ahora es más que urgente que todos nos preparemos para que seamos quienes recojamos la gran cosecha de almas que este gran evento hará posible. Pero si enterramos nuestras cabezas y finjimos que esto «es lo de siempre», entonces nos quedaremos —como los mundanos que se verán abocados a una realidad totalmente nueva a través de este acontecimiento— atrapados, pasando el tiempo posterior a El Aviso lamiéndonos las heridas en lugar de ser los jornaleros que Dios pide que seamos para esta cosecha.
Este libro te ayudará a desenterrar la cabeza. En sus páginas aprenderás cómo será El Aviso, según lo describen las revelaciones que hablan de él. También conocerás testimonios personales de muchas almas santas que ya han recibido su propio aviso personal, antes de la hora señalada para El Aviso universal, la cual no ha sido revelada aún pero que, sin duda es inminente. Lo más importante que verás en este libro es cómo estamos llamados a prepararnos para este acontecimiento único en la creación».
Daniel O’ConnorProfesor de filosofía, Universidad estatal de Nueva York.Autor de The Crown of Sanctity (La Corona de la Santidad: Sobre las revelaciones de Jesús a Luisa Piccarreta) y The Crown of History (La inminente y gloriosa era de la paz universal)
«¡Desearía que todos leyeran esto! Hay muchos católicos que se han alejado, muchos que viven como si Dios no existiera. Nuestra época es mil veces peor que la de Sodoma y Gomorra. Sin embargo, nuestro Dios compasivo no se da por vencido y Su misericordia es eterna. Él está a punto de dar a la humanidad El Aviso más fuerte, es decir, la Iluminación de la Conciencia. Este Aviso podrá ser doloroso, pero salvará a mucha gente del poder de Satanás, que está trabajando más duro que nunca. Todo esto ha sido revelado por Jesús y su querida Madre María. Lee este libro, dáselo a todos los que conozcas. Volvamos todos al camino de Dios antes de que sea demasiado tarde».
P. Bernardin MugaboPárroco de la Iglesia de San Juan Evangelista, Sacramento, CA
«El Aviso es un libro fascinante que trata un tema escasamente discutido e inmensamente importante en la historia del misticismo cristiano: la iluminación de la conciencia. Me sorprendió descubrir cuántos cristianos, desde místicos y videntes, hombres y mujeres sencillos, hasta algunos nombres famosos en el mundo del catolicismo, han experimentado esta gracia mística. Me recordó el famoso caso de Alfonso de Ratisbona, el cual vivió la iluminación de su conciencia mientras experimentaba una aparición de la Virgen María, en Roma, que lo llevó de ser un ateo anticatólico a convertirse en un devoto sacerdote católico. El caso de Ratisbona inspiró a muchísimas personas a profundizar en su fe, entre ellas al joven Maximiliano Kolbe.
Este libro tiene el mismo potencial. Las poderosas historias de esta hermosa obra pueden iluminar las mentes y las almas de muchos en su búsqueda de respuestas, ofreciéndoles el regalo de la verdad».
P. Daniel-Maria Klimek, T.O.R.
Profesor asistente de Teología,Universidad Franciscana de Steubenville, autor de Medjugorje and the Supernatual: Science, Mysticism, and Extraordinary Religious Experience
(Medjugorje y lo sobrenatural: ciencia, misticismo, y una extraordinaria experiencia religiosa)
«Si quieres vivir con fe, esperanza y amor, y no con miedo y desesperación, entonces lee este libro profético y cree en las palabras divinamente inspiradas de estos santos y místicos contemporáneos. Ellos nos retan a purificar nuestras conciencias y comprometer nuestras vidas con Jesús, que es la Verdad y el Camino a la Vida eterna. En oración, escucha al Poderoso Espíritu de Dios (su GPS: God’s Powerful Spirit) que nos da la gracia y nos guía para ser santos, sirviendo a otros como discípulos de esperanza y sanación».
Mons. Ralph J. ChieffoDirector Espiritual Nacional de la Llama del Amor; Párroco, Iglesia Sta. María Magdalena, Media, Pennsylvania
De vez en cuando suele caer en nuestras manos un libro particularmente poderoso para revelar el misterio y el poder del proyecto de Dios para su Iglesia de hoy, y este es uno de ellos.
Si te preguntas si debes o no tomarte el tiempo para leerlo, permíteme recomendarte vivamente que lo hagas.
Entramos en un período de profundos cambios, desafíos y combate espiritual en el que, los que aman a Jesús, necesitarán toda la ayuda posible para estar a la altura de las circunstancias, en primer lugar, para ahondar en el propio arrepentimiento; y luego, utilizando los dones del Espíritu y el carisma de la Iglesia, resistir al mal allí donde esté. Ese mal lo encontraremos en nosotros mismos, en la Iglesia y en el mundo.
Hemos sido llamados a una lucha que es de vida o muerte, no sólo en el cuerpo, sino aún más importante, en el alma. Aprender el lenguaje del alma y la realidad del combate espiritual es una prioridad para toda la Iglesia hoy en día. No fácil de manejar.
A medida que leas este maravilloso libro, verás cómo tu corazón se abre y enardece, cómo tu mente se instruye y tu voluntad se robustece considerablemente. Yo, personalmente, lo devoré incapaz de dejarlo. Concuerda maravillosamente con mi propia experiencia cuando yo mismo, con 19 años, me lancé a la muerte con un litro de vodka, siendo llevado a los tribunales del Cielo, juzgado y enviado de vuelta a la Tierra para empezar de nuevo.
Te verás interpelado e involucrado en historias similares, y en el corazón y la mente de Dios. Christine Watkins ha escrito un libro que refleja el trabajo de la Santísima Trinidad en nosotros, uno que ayudará a dar nueva vida, tanto a la gente como a la Iglesia, justo en un momento tan tristemente necesario para ambos.
Ex Obispo Episcopal Gavin Ashenden,SSC, LLB, BA, MTh, Ph.D.Church Stretton, Shropshire, Inglaterra.Septiembre 23 de 2019
En la historia bíblica ha habido acontecimientos cruciales que han marcado un «antes» y un «después» y han cambiado el curso de la vida humana en la Tierra. El primero vino con la caída, cuando el paradisíaco jardín del Edén se desvaneció en un mundo de discordias y vergüenza. Después de muchas generaciones, el diluvio limpió el pecado de la Tierra dejando sólo a una familia justa y parejas de animales para repoblar la Tierra. Entonces sucedió el más grande y esperado de todos los acontecimientos, la Encarnación, que cambió para siempre el curso de la humanidad. Dios se hizo humano para salvar a Su pueblo, y a través de Su muerte y Resurrección abrió de par en par las puertas del Cielo dando a todos los que lo escogen un futuro aún más glorioso que el Edén que perdieron.
Hoy, otro cambio trascendental puede estar a la espera en un futuro cercano, y la inmensa mayoría de la gente no sabe nada al respecto. Este acontecimiento ha recibido muchos títulos por parte de santos y gente devota, incluyendo la Madre de Dios. Lo han llamado El Aviso, El Gran Aviso, la Iluminación de la Conciencia, la Iluminación de todas las almas, la Iluminación de Conciencias, el Segundo Pentecostés, el Nuevo Pentecostés, el Juicio Menor, el Juicio Previo de Misericordia y el Gran Día de la Luz.
¿Qué es este acontecimiento? Es un momento decisivo en el tiempo en el que toda la luz del Sol se extinguirá y una densa oscuridad cubrirá el mundo entero. Entonces una luz brillante, como dos estrellas que chocan, aparecerá en el cielo dejando tras ella un signo de Jesucristo, triunfante en la Cruz, visible para todos en Su gloria. Desde los agujeros de las heridas de Su cuerpo emanarán rayos brillantes que iluminarán la Tierra, y al mismo tiempo atravesarán a todas las almas iluminando a cada uno en su conciencia. Todos verán sus pecados pasados y las consecuencias de esos pecados, tanto si creen en Dios como si no.
El Aviso será el mayor acto de misericordia para la humanidad desde que Jesús vino a la Tierra. Será al mismo tiempo global e íntimamente personal. Será una corrección de conciencia para un mundo descarriado.
En las apariciones de Betania, Venezuela (1928-2004), aprobadas por la Iglesia, María Reconciliadora de los Pueblos y Naciones habló de El Aviso próximo a la mística y estigmatizada, María Esperanza.
A los católicos nunca se les exige creer en ninguna aparición, sin embargo, la Iglesia nos asegura que este mensaje de la Madre de Dios es verdadero:
Hijos míos, yo soy vuestra Madre y vengo a buscaros para que os preparéis a llevar mi mensaje de reconciliación: Se acerca un gran momento, un Gran Día de Luz. Las conciencias de este querido pueblo deben ser sacudidas violentamente para que puedan «poner en orden su casa» y ofrecer a Jesús la justa reparación por las infidelidades diarias que los pecadores cometen [...] es una hora de decisión para la humanidad.8
En este punto te imagino a ti, lector, respondiendo en uno de estos cuatro modos. Primer modo: incredulidad total, o quizás desprecio. Has determinado enseguida que esto son monsergas espirituales. «¿No tiene que ver ese tal ‘Aviso’ con los disparates del fin de los tiempos?». Puede que hayas tropezado con oscuros y engañosos escritos de autoproclamados videntes que hablan de ello. Tal vez has hecho clic en videos de YouTube sobre planetas errantes y cosas católicas de los años 50, con el subtítulo, «¡Es el fin del mundo!». O puede que hayas tropezado con páginas web sobre EL AVISO PRÓXIMO o la ILUMINACIÓN DE CONCIENCIA con mensajes de desconocidos, «místicos» no aprobados o falsos profetas que usan un lenguaje inquietante y, peor aún, diseños web pasados de moda. Es comprensible que hayas relegado todo esto a un elemento marginal en la Iglesia, lleno de fanáticos que se aferran a las últimas noticias sobre el «tiempo final», como a su próximo cigarrillo.
Segundo modo: al principio juzgas que este Aviso es demasiado gigantesco, sin precedentes, no verificado, o desconocido como para ser verdad, pero estás dispuesto a seguir leyendo para ver qué pruebas o argumentos se presentan.
Tercer modo: crees que la Iluminación de la Conciencia puede suceder, pero al igual que con todas las profecías sobre eventos futuros, te parece que la información no afecta ni a ti ni a tu generación. Se ha profetizado el fin de los tiempos desde el inicio del cristianismo. Incluso el gran evangelista y apóstol, San Pablo, creía que el regreso de Jesús se iba a dar en su época.
Cuarto modo: crees; entiendes. Incluso has investigado sobre El Aviso. Te preguntas si ocurrirá durante tu vida, y si ocurre, esperas soportarlo con gracia. En lo secreto de tu corazón piensas si tus seres queridos cambiarán, se salvarán, o entrarán en la Iglesia Católica debido a su insólito efecto.
No importa el punto de vista, este libro será sin duda una experiencia reveladora de una conversión más profunda para todos aquellos que deseen crecer en el conocimiento de sí mismos y de Dios.
La primera sección de este libro describe El Aviso, basado en profecías de una impresionante lista de pesos pesados espirituales, incluidas las Escrituras: Pío IX, un Papa declarado beato; San Edmundo Campion, sacerdote y mártir; Santa Faustina Kowalska, monja, mística y Apóstol de la Divina Misericordia; la beata Anna-Maria Taigi, una mística laica y un alma víctima; el Padre Michel Rodrigue9, un superior religioso, místico y exorcista; Elizabeth Kindelmann, una alma víctima y fundadora del movimiento Llama de Amor de la Iglesia Universal; Padre Stefano Gobbi, un sacerdote receptor de locuciones marianas y fundador del Movimiento Sacerdotal Mariano; la Hermana Anna Ali de la Santísima Eucaristía, una ermitaña, estigmatizada y visionaria cuyo obispo está defendiendo su postulación para canonización y cuyos mensajes tienen el imprimátur; Luz Amparo Cuevas, estigmatizada, sanadora, vidente y fundadora de comunidades religiosas y organizaciones benéficas; Sulema Gomez, receptora de locuciones y visionaria; Janie Garza, una estigmatizada y visionaria moderna apoyada por su obispo; Luz de María de Bonilla, una mística y estigmatizada quien ha recibido mensajes con el imprimátur de la Iglesia; Fray Agustín del Divino Corazón, receptor de locuciones y cofundador de una Asociación Pública de Fieles, quien también ha recibido mensajes aceptados por el imprimátur; Marco Ferrari, visionario y fundador de una organización internacional de caridad; Gisella Cardia, estigmatizada y visionaria; y Jesucristo y la Madre de Dios a través de sus niñas videntes en los sitios de apariciones del siglo XX de Heede, Alemania y Garabandal, España.
La segunda sección del libro recoge extractos de cada una de sus asombrosas profecías sobre El Aviso. El Apéndice «Biografías y palabras de los profetas de El Aviso» contiene el relato completo de estas profecías, incluyendo una historia biográfica de las voces proféticas que las respaldan, todas ellas cuidadosamente seleccionadas por su gran credibilidad, y su total aprobación dentro de la Iglesia Católica. Esta investigación «entre bastidores» se proporciona por dos razones. Primero, las vidas de estas almas extraordinarias y el contexto de los dos sitios de apariciones ofrecen una lectura cautivadora e inspiradora. Segundo, la moderna mente occidental, al acercarse a lo desconocido o profético, a menudo piensa, «Déjenme decidir esto por mí mismo», dando incluso más legitimidad al discernimiento personal que, en ocasiones, a la propia autoridad de discernimiento de la Iglesia. Así que usted, el lector, tiene más material sobre el que reflexionar, si quisiera continuar explorando.
Si tales declaraciones proféticas le parecen extrañas o sospechosas, recuerde que la profecía no es nada nuevo en la Iglesia, e incluso es muchos siglos anteriores a ella en el judaísmo. La Biblia contiene aproximadamente 2500 profecías, de las cuales unas 2000 ya se han materializado en la historia con una precisión asombrosa. Las 500 profecías restantes, más o menos, todavía están pendientes de cumplirse en el futuro. De las profecías cumplidas, las más conocidas son las que predijeron la venida del Mesías. Aproximadamente 700 años antes de Cristo, el profeta Miqueas nombró a la pequeña aldea de Belén como el lugar de nacimiento del Mesías (Miqueas 5, 2). En el siglo v a.C., el profeta Zacarías declaró que el Mesías sería traicionado por el precio de un esclavo —treinta piezas de plata según la ley judía— y que este dinero se usaría para comprar un lugar de enterramientos para extranjeros pobres de Jerusalén (Zacarías 11, 12-13)10. Unos 400 años antes de que se inventara la crucifixión, tanto David, el rey de Israel, como el profeta Zacarías describieron cómo moriría el Mesías, incluyendo la perforación de su cuerpo y la preservación de sus huesos, en contra del procedimiento habitual en los casos de crucifixión (Salmo 22 y 34, 20; Zacarías 12, 10)11.
Si no fuera gracias a Dios, ¿cómo podrían haber conocido estos hechos oscuros y detallados de algo que sobrepasa con mucho el razonamiento y la esperanza humana? —Dios haciéndose hombre—. ¿Dios siendo traicionado, humillado? ¿Asesinado?
La profecía no terminó cuando los concilios católicos de Hipona en el 393 D.C., y Cartago en el 397 D.C. y 419 D.C., determinaron qué libros entrarían en el canon de las Sagradas Escrituras que dio nacimiento a la Biblia. La profecía es un carisma continuo del Espíritu Santo guiando a la Iglesia y al mundo. La profecía revela la voluntad del Señor y, a veces, Sus planes. «En cada época, la Iglesia ha recibido el carisma de profecía, que debe ser escudriñado, pero no despreciado». —Cardenal Ratzinger (Papa Benedicto XVI)12.
Las profecías de El Aviso se ajustan a la categoría de revelación privada, diferente de la revelación pública, o del depósito de fe, el cual fue completado con la muerte del último apóstol. Las autoridades competentes de la Iglesia a veces realizan un proceso investigativo oficial a la revelación privada13; y la revelación privada aprobada por la Iglesia es merecedora de la fe humana (donde la fe divina o sobrenatural está reservada para las enseñanzas de las Escrituras y el Magisterio). La Iglesia no exige el consentimiento de cualquier revelación privada (a menos que una revelación en particular haya sido condenada, en cuyo caso el fallo de la Iglesia debe ser respetado). La revelación privada que no haya sido ni condenada ni aprobada también puede ser creída por la fe humana, siempre y cuando ésta no contradiga las enseñanzas de la Iglesia14.
El Catecismo de la Iglesia Católica enseña que «aunque la Revelación esté acabada, no está completamente explicitada; corresponderá a la fe cristiana comprender gradualmente todo su contenido en el transcurso de los siglos» (n. 66). Muchas prácticas conocidas de la Iglesia nacieron de la revelación privada, como el Rosario, el Escapulario, la Medalla Milagrosa, la Corona de la Divina Misericordia, la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, la Fiesta del Domingo de la Divina Misericordia y todas las apariciones marianas a lo largo de la historia.
Aún cuando el depósito de la fe está ya completado, y no falta nada por conocer para la salvación, Dios sigue siendo tan proféticamente activo, y misericordiosamente entrometido, como lo era en los tiempos bíblicos. Dios sigue hablando. La gente sigue recibiendo visiones y locuciones que no son sólo para ellos. Dios sigue llegando a través del tiempo y el espacio para prepararnos, para darnos avisos, para tranquilizarnos, para ayudarnos a entender lo que está por venir, para llevarnos a tantos como sea posible de regreso a Su seno. Como está escrito en el libro del profeta Amós: «En efecto, el Señor DIOS no hace nada sin revelar su plan a sus siervos los profetas» (Am 3, 7).
Sin embargo, en lo que llevamos de historia de salvación, el Señor se ha encontrado la mayoría de veces con el duro rechazo o indiferencia de Su pueblo. Dios envía sus profetas. Pocos escuchan o creen. Si hojeas las historias del Antiguo Testamento, leerás una continua saga de Dios llamando a Su amado Israel a través de Sus profetas escogidos, y cómo Israel trata a Sus mensajeros como parias. Cuando Noé advirtió del diluvio que se avecinaba y comenzó a construir el arca, ¿cuántos se unieron a sus esfuerzos? Ninguno más que su familia y los animales. Cuando Elías, Jeremías, Zacarías, Isaías y otros gritaron las desalentadoras palabras de Dios de que Israel le estaba traicionando, fueron perseguidos por los reyes y condenados al ostracismo por los líderes religiosos. Cuando Dios mismo vino a la Tierra, ¿cuántos lo recibieron?
Las Escrituras comparten con nosotros el hecho irónico y de algún modo aterrador de que muchas de las personas más religiosas en la época de Cristo —que practicaban activamente su religión y esperaban con ansia al Mesías prometido— no fueron capaces de reconocerlo cuando vino. Este esquema de soberbia y rebeldía se repetirá invariablemente hasta que lo cambiemos. De hecho, Cristo mismo habló de cómo le rechazaríamos cuando profetizó, «Pero cuando vuelva el Hijo del Hombre, ¿encontrará fe en la Tierra?» (Lucas 18, 8).
¿Por qué no se predica un mensaje tan universal y estremecedor como El Aviso en todas las iglesias y sinagogas, y se grita desde los tejados, de país a país? La respuesta claramente se encuentra en la desafortunada reincidencia de la historia humana.
Cuando le pregunté por primera vez a Dios si quería que escribiera un libro sobre El Aviso, le dije que sólo podía hacerlo con ayuda celestial. El Señor tendría que guiarme hacia personas que no sólo hubieran experimentado su propio aviso (con «a» minúscula), sino que también tendrían que darme permiso para escribir sus historias con íntimo detalle, y compartirlas con el mundo.
En ese momento, conocía sólo a una persona así en todo el planeta y no esperaba encontrar copias de él. A las ocho semanas de mi oración, había conocido a cinco personas y supe de otras cinco que habían experimentado una iluminación de su conciencia. No sólo eso, todos ellos me dieron permiso para compartir sus historias con detalle y delicadeza. Tomé esto como un sí de Dios.
Por tanto, en la tercera sección del libro encontrarás una colección de relatos de estas personas, fascinantes, provocativas y extremadamente convincentes. De repente y en contra de su voluntad, fueron inmersos en una revisión de sus vidas, mostrándoles todos y cada uno de sus pecados. Dos eran sacerdotes, una era monja, nueve eran laicos, y ninguno siguió siendo el mismo.
La última historia es la de Marino Restrepo, que conduce al lector al punto culminante del libro. Vale la pena esperar para esta historia. Secuestrado por terroristas colombianos, este actor de Hollywood atado al infierno, experimentó la iluminación de su conciencia en circunstancias brutales, y de la noche a la mañana se convirtió en un hombre impregnado con el conocimiento del Reino de Dios. En el improbable caso de que nada en estas páginas te deje boquiabierto, su historia lo hará.
La Iglesia es muy precavida en estos asuntos, ya que las llamadas visiones, apariciones, locuciones, revelaciones privadas, vuelos místicos o experiencias cercanas a la muerte pueden ser producto de una perturbación mental, una imaginación hiperactiva, deseos de llamar la atención o una trampa diabólica destinada a engañar.
Como Trabajadora Social Clínica certificada, y en aras de mi propia responsabilidad ante Dios y un sincero deseo de ayudar a las almas, he investigado y escudriñado a las personas y sus relatos sobre una iluminación personal de la conciencia, tal y como se describe en este libro. He encontrado que son personas de mente sana y carácter sólido, hombres y mujeres que llevan vidas ejemplares de fe en Dios y servicio a la Iglesia y al prójimo. Además, la iluminación que Dios hizo en su alma produjo en cada uno de ellos un cambio radical, duradero y fructífero hacia la santidad personal. El falso misticismo nunca produce este efecto positivo.
A medida que examines estos apabullantes testimonios, cada uno de estos relatos personales sobre la iluminación de conciencia te revelará, como a pinceladas, una intuición o aspecto de lo que significa ser hijo de Dios. Al leer experiencias reales de gente, y ver sus pecados a través de los ojos del Señor, saldrás con el cuadro delineado completamente y enmarcado de El Aviso, así como con un conocimiento más profundo de tu propia alma.
Al terminar el libro puede que creas que Dios ha planeado un Gran Día de Luz, en el que Su amor misericordioso iluminará los sótanos de nuestras conciencias embotadas. Incluso si no te convence, te habrás beneficiado enormemente al tener una mejor comprensión de lo que experimentarás cuando te encuentres con Dios, ya que El Aviso no difiere mucho de lo que nos espera al final de esta vida.
Como seres humanos, nos preparamos para la cosecha, nos preparamos para los exámenes, preparamos nuestra ropa, preparamos nuestra cena, y preparamos nuestra voluntad. ¿Pero quién de nosotros hace el trabajo más importante de todos, la preparación para nuestra muerte? Nadie escapa al juicio particular al final de nuestro viaje, cuando se determina nuestro destino eterno: el Cielo, el purgatorio que conduce al Cielo, o el infierno. Nuestra alma nunca muere, simplemente despierta a la verdad. Ante el tribunal de Dios, todo lo que estaba oculto será revelado, y todo lo que fue engañosamente percibido o injustamente racionalizado será dolorosamente manifiesto. Cada uno nos enfrentaremos a ese momento (cf. Romanos 14, 10-12), y sabremos cuál será nuestro destino.
La cuestión sobre si El Aviso sucederá o no en tu generación, o si no sucederá nunca, no es la más importante. La pregunta más importante que tú, querido lector, puedes hacerte es: «¿Estoy listo para encontrarme con Dios ahora mismo?». Porque hay algo absolutamente cierto: vive como si El Aviso fuera real, y desde ahora tendrás poco de que arrepentirte en la vida.
Combinando fuentes completamente separadas temporal y geográficamente, podemos ensamblar un bosquejo de este evento cósmico y espiritual:
Aprendimos del Beato Papa Pío IX, de San Edmundo Campion y de nadie menos que de Jesús y de María que la Iluminación de la Conciencia será una intervención directa de Dios, una «gran maravilla, que llenará de asombro al mundo15», ... «será terrible, un Juicio en pequeño»16 ... Dios habrá de «revelar a todas las conciencias humanas y pondrá a prueba a cada persona de cada tipo de religión».17 ... «Lenguas de fuego milagrosas y espirituales purificarán los corazones y las almas de todos, que se verán a sí mismos en la Luz de Dios, y serán traspasados por la afilada espada de su Verdad divina».18 Como consecuencia, muchos se arrepentirán y se salvarán.
A partir de otras figuras sobresalientes en el catolicismo, hasta el día de hoy, aflora un relato detallado de El Aviso:
Al principio, las sombras dejarán de ser sombras, y en su lugar se convertirán en una terrible tiniebla que oscurecerá la luz del sol. Incluso las estrellas y la luna dejarán de brillar. Entonces el firmamento se iluminará por algo parecido a la colisión de dos objetos estelares, produciendo un ruido atronador e iluminando toda la Tierra.
Seguirá el pánico. El día será más brillante de lo normal, y la noche brillará como el día. Entonces Jesús aparecerá en el cielo en Su Cruz —no en Su sufrimiento, sino en su gloria—. Este signo del Señor será visible en todas partes del mundo, no importa dónde estés. Desde los agujeros de sus manos, pies y costado de Jesús traspasados, brotarán rayos fulgurantes de amor y misericordia que descenderán sobre toda la Tierra.
Estos rayos de luz contendrán la «Llama de Amor» de la Santísima Madre y llegarán a las almas gracias a su intercesión: «Debido a la falta de fe, la Tierra está entrando en la oscuridad, pero la Tierra experimentará una gran sacudida de fe»,19 dijo Nuestra Señora a través de Elizabeth Kindelmann (1913-1985) del Movimiento Llama de Amor del Inmaculado Corazón de María, aprobado por los obispos. «En esa noche oscura, el cielo y la tierra serán iluminados por la Llama de Amor que ofrezco a las almas».20 ... «Es tan grande que no puedo guardarla más tiempo dentro de mí. Salta hacia ti con un poder explosivo. Cuando se derrame, mi amor destruirá el odio satánico que contamina el mundo. Serán liberadas el mayor número de almas. No ha habido nada igual antes. Este es mi mayor milagro que haré por todos».21
Cuando esta Llama toque la Tierra, todo se detendrá repentinamente. El avión que vuele entre las nubes quedará suspendido en el aire. El futbolista que corra por el campo se detendrá. Todos y todo en la Tierra se congelará, como si el tiempo se hubiera detenido. Sin embargo, en los cinco o quince minutos siguientes, todo el mundo, tanto musulmanes como ateos, discapacitados mentales o cuerdos, jóvenes o viejos, verán los pecados de sus vidas. Verán el bien que no han hecho y el mal que han cometido. Todos se verán absolutamente solos en el mundo, da igual dónde estén en ese momento, experimentando su propia vivencia personal, ajenos a lo que les rodea. La Cruz permanecerá en el cielo durante siete días y siete noches.
Desde el comienzo del siglo XX hasta hoy, el cielo ha ido proporcionando más detalles sobre este evento sin precedentes. El 2 de agosto de 1934, Jesús habló a Santa Faustina Kowalska sobre la naturaleza cósmica de la Iluminación, que vendría antes del día de la justicia: «...se apagará toda luz en el cielo y habrá una gran oscuridad en toda la Tierra. Entonces, en el cielo aparecerá el signo de la Cruz y de los orificios donde fueron clavadas las manos y los pies del Salvador, saldrán grandes luces que durante algún tiempo iluminarán la tierra».22
El Evangelio de Mateo también parece relatar este momento, que muchos no entienden:
«Inmediatamente después de la angustia de aquellos días, el sol se oscurecerá, la luna perderá su resplandor, las estrellas caerán del cielo y los astros se tambalearán. Entonces aparecerá en el cielo el signo del Hijo del hombre. Todas las razas del mundo harán duelo y verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria. Enviará a sus ángeles con un gran toque de trompeta y reunirán a sus elegidos de los cuatro vientos, de un extremo al otro del cielo». (Mateo 24, 29-31).
Este pasaje del Evangelio nos dice que «todas las razas del mundo harán duelo». El Aviso también parece estar presente en el lenguaje simbólico del Sexto Sello en el Libro del Apocalipsis, escrito por el Discípulo Amado, San Juan:
Vi cuando abrió el sexto sello: se produjo un gran terremoto, el sol se puso negro como un sayal de pelo, la luna entera se tiñó de sangre, y las estrellas del cielo cayeron a la tierra como caen los higos de una higuera cuando la sacude un huracán. Desapareció el cielo como un libro que se enrolla, y montes e islas se desplazaron de su lugar. Los reyes de la tierra, los magnates, los generales, los ricos, los poderosos y todos, esclavos y libres, se escondieron en las cuevas y entre las rocas. Y decían a los montes y a las rocas: «Caed sobre nosotros y ocultadnos de la vista del que está sentado en el trono y de la ira del Cordero, porque ha llegado el gran Día de su ira, y ¿quién podrá mantenerse en pie?» (Ap 6:12-17).
San Juan nos dice que todo se volverá completamente oscuro. El sol se tornará negro, las estrellas desaparecerán y la tierra se estremecerá. «Todos, esclavos o libres», lo que significa todas las personas, desearán evitar el rostro de Dios y la cólera del Cordero. ¿Quién es el Cordero? en el capítulo anterior del Libro del Apocalipsis, San Juan dice, «Vi ... a un Cordero de pie, como degollado». El Cordero es Cristo en su estado Crucificado. Los habitantes de la Tierra gritarán, buscando protegerse del rostro de Dios, significando los ojos del Señor, quien puede ver sus pecados, porque todos ellos sentirán como si hubiesen ingresado a su propio juicio particular. Esto sucederá en el «gran día», y muchos sentirán que no podrán «soportarlo».
En una de las apariciones en Heede, Alemania (1945), Jesús dijo que cuando llegue el Juicio Menor, «La Tierra temblará y gemirá».23 ¿Pero por qué? ¿Por qué harán duelo? La respuesta llega a través de muchas voces, como la vidente y estigmatizada Luz de María de Bonilla, quien actualmente vive en Argentina, cuyos mensajes han recibido el Imprimátur de la Iglesia. En un mensaje del 22 de noviembre de 2014, Jesús dijo:
«Amado pueblo mío, está próximo el examen de sus conciencias [...] Lo que se mueva dejará de moverse, porque en la Tierra reinará el silencio, únicamente se escuchará el lamento de aquellos que se arrepienten por el mal cometido y vendré Yo con Mi Amor, a acogerles nuevamente como a Mis ovejas perdidas».24
Dios Padre reveló este Gran Día de Misericordia en detalle a Fray Agustín del Divino Corazón, fundador de la Legión de San José y cofundador de Los Siervos Reparadores de Los Sagrados Corazones, al igual que a Fr. Michel Rodrigue, fundador y Superior religioso de la Fraternidad Apostólica de San Benito José Labre de Quebec, Canadá. A través de Fray Agustín, Nuestra Señora dijo, «No temas, pequeño remanente25, porque muy pronto el Día de la Misericordia vendrá, un día donde sus conciencias serán iluminadas, un día en el que tendrán un juicio particular en la presencia del Señor, un día en donde muchas almas empezarán un proceso de conversión perfecta, un día en el que cada persona verá su propia vida a la luz de Dios».26
A través del P. Michel y Luz de María, el Señor comunicó que serán revelados incluso aquellos pecados ya confesados en el Sacramento de la Reconciliación, aunque se experimenten de forma diferente. Una cosa es confesar los pecados con palabras; otra es ver esos pecados a través de la luz de la verdad y sentir intensamente cómo ese pecado le dolió a Jesús e hirió a otros expandiendo sus efectos destructivos, como una onda a través del tiempo.
El primer registro histórico que conocemos que menciona la Iluminación de la Conciencia es de San Edmundo Campion (1540-1581), el brillante sacerdote jesuita y mártir de Londres, quien dijo, «Yo he anunciado un gran día, no en el que vaya a actuar algún potentado temporal, sino en el que el Terrible Juez revelará las conciencias de todos los hombres y probará a cada hombre de cualquier religión. Este es el día del cambio».27
Las palabras de este gran santo católico, martirizado en 1581 y canonizado en 1970, hacen eco perfectamente de las de muchas profecías que seguirán. Un par de siglos más tarde, Dios volvería a revelar esta misteriosa Iluminación a una gran mística italiana, a un paso de la santidad, la Beata Anna Maria Taigi (1769-1837). Tanto pobres como sacerdotes y Papas acudían a esta humilde esposa, madre y alma víctima en busca de consejo, porque tenía un don místico extraordinario y singular. Durante cuarenta y siete años, una luz brillante, como un sol, la acompañó de día y de noche. La beata Anna María solo tenía que mirarla fijamente para ver los pensamientos más secretos de las personas cercanas o lejanas; acontecimientos y personas del pasado; y detalles de días por venir. Sus profecías han resistido el paso del tiempo, y suyas son las primeras palabras registradas para llamar a este acontecimiento «Iluminación de la Conciencia»: «Una gran purificación vendrá sobre el mundo precedida por una Iluminación de la Conciencia en la que todos se verán a sí mismos como Dios los ve».28 Ella también indicó que esto salvaría a muchas almas porque muchos, como resultado, se arrepentirían.
Aparentemente, Dios no había hecho más que comenzar a alertar al mundo de este evento. Un par de décadas más tarde, Él aludiría a ello a través de Su Papa con más largo pontificado, además de San Pedro, Pío IX (1792-1878), cuyo oficio como Vicario de Cristo tiene el poder de captar la atención y opinión del mundo: «Puesto que el mundo entero está en contra de Dios y de su Iglesia, es evidente que Él se ha reservado para Sí la victoria sobre sus enemigos [...] todos se verán obligados a mirar hacia lo sobrenatural [...] Sobrevendrá un gran prodigio que llenará al mundo de estupor».29
Como para añadir un signo de exclamación y llamar la atención de esta generación, el Papa Pío IX fue beatificado recientemente por Juan Pablo II el 3 de septiembre de 2000. Podría el Señor estar diciéndonos: «Por favor, ¿queréis escuchar a mis representantes en la Tierra, ahora?».
Dios está enviando El Aviso para remediar la conciencia oscurecida y sombría del mundo. Según Sus profetas, gran parte de la humanidad se ha vuelto ciega al pecado, y el corazón del Padre de todos se está desgarrando. Él ya no puede soportar ver a tantos de Sus preciosos hijos, a quienes ama más allá de lo imaginable, caer en el abismo. El Padre ha tendido la mano al mundo con tierna misericordia, ha enviado a Su Madre a la Tierra para ayudarnos, una y otra vez, pero demasiados han rechazado Su gracia y han forzado Su mano. A Él le duele profundamente castigarnos, al igual que un buen padre, a su pesar, castiga a su hijo o a su hija con profundo amor y aflicción, sobre todo si ese niño estuviera a punto de ser devorado por un enemigo. ¿No haría un buen padre todo lo que estuviera a su alcance para evitarlo? Dios se enfada, con razón, no con venganza, odio, rencor o desesperación, sino por amor. Así como un buen padre se enfada con una persona que maltrata a su hijo, el Padre se enfada con aquellos que se dañan a sí mismos y a otros por pecados graves. Él quiere que acabe este abuso. Él quiere que Sus hijos sean liberados en esta vida de todo dolor innecesario, y que estén con Él para siempre en el Cielo, nuestro verdadero hogar, donde ya no hay más sufrimiento ni lágrimas.
En el mensaje sobre el Juicio Menor, en Heede, Jesús dijo:
«Mi amor ideó esta obra desde la creación del mundo. Los hombres no escuchan Mi voz, endurecen su corazón, resisten a Mi gracia, rehúsan Mi misericordia, Mi amor y Mis méritos. La humanidad es peor que antes del diluvio. Agoniza en la ciénaga del pecado. El odio y la codicia guían sus corazones. Todo esto es obra de Satanás. El mundo yace en densas tinieblas. Esta generación merece ser aniquilada, pero sólo en atención a los justos dejaré que triunfe mi misericordia. La copa de la ira de Dios está ya derramándose sobre las naciones. El ángel de la paz no tardará en descender sobre la tierra. Quiero curar y salvar. A través de las heridas que ahora sangran, la misericordia vencerá y la justicia triunfará».30
El 15 de agosto de 1980, el Señor le dijo a Elizabeth Kindelmann, «La Iglesia y el mundo entero están en peligro. No puedes cambiar esta situación. Sólo la Santísima Trinidad, por la intercesión conjunta de la Santísima Virgen, los ángeles, los santos y las almas del purgatorio, pueden ayudarte».31
«Los amo tanto, queridos niños, que los malcrío como si fueran pequeñitos. Les hablo con el dulce lenguaje de una Buena Madre. Pero también los reprendo, les muestro el peligro que los acecha...». (Nuestra Señora a Fray Agustín del Divino Corazón)32.
«El hombre ya no mira con desconfianza al diablo, sino que lo sigue y le obedece con gusto, actuando en contra de la voluntad de Dios» (Jesús a Luz de María de Bonilla). «La razón por la que tales juicios vendrán es porque la gente se niega a convertirse y continúa viviendo en la oscuridad» (Jesús a Janie Garza).33«El Aviso no es una fantasía. La humanidad debe ser purificada para que no caiga en las llamas del infierno» (Nuestra Señora a Luz de María).34
«Lenguas de fuego descenderán sobre todos vosotros, mis pobres hijos, tan atrapados y seducidos por Satanás y por todos los espíritus malignos que, durante estos años, han alcanzado su mayor triunfo. Y así, seréis iluminados por esta luz divina... que abrirá la puerta de vuestro corazón para recibir el gran don de la misericordia divina» (Nuestra Señora al P. Stefano Gobbi).
El perdón de Dios está siempre llamando, pero nunca puede entrar en un corazón cerrado. La Iluminación de la Conciencia vendrá a abrir las almas a la realidad de Dios, y a llevar al arrepentimiento a los corazones dispuestos.
En el 2018, Dios Padre le entregó el siguiente mensaje a Fray Michel Rodrigue, abad de una nueva fraternidad de la Iglesia y un santo sacerdote que ha escuchado la voz de Dios desde que tenía tres años. En el mensaje, Dios explica por qué está enviando El Aviso, y nos comunica cómo le duele hacerlo.
«No quiero la muerte y la condenación para ninguno de vosotros. Tanto sufrimiento, tanta violencia, tantos pecados ocurren ahora, en la Tierra que yo he creado. Ahora escucho los gritos de todos los bebés y niños que son asesinados por el pecado de mis hijos que viven bajo el dominio de Satanás. NO MATARÁS». («Estas palabras fueron muy fuertes», dijo el P. Michel).
«Ora y ten confianza. No quiero que seáis como los que no tienen fe y que temblarán durante la manifestación del Hijo del Hombre. Al contrario, ora y regocíjate, y recibe la paz dada por mi Hijo, Jesús. Qué dolor cuando debo respetar vuestra voluntad libre y llegar al punto de tener que dar un aviso, que también es parte de Mi misericordia. Estad preparados y vigilantes para la hora de Mi misericordia. Yo os bendigo, hijos míos».35
«Para los que no estén en estado de gracia, será aterrador»,36 dijo Jesús en Heede. En Garbandal, España (1961-1965), donde Nuestra Señora llamó por primera vez a este acontecimiento «El Aviso», la vidente Conchita dijo que será «mil veces peor que los terremotos. Será como fuego; no quemará nuestra carne, pero lo sentiremos corporal e interiormente [...] Y los incrédulos sentirán el temor de Dios. Si morimos durante ese tiempo, será de miedo [...] ¡Si pudiera decirles cómo me lo describió la Virgen! [...] Estoy cansada de anunciarlo y de que nadie le preste atención».37
«Les hablo de El Aviso», dijo Jesús a Luz de María en 2018, «instante en el cual, cada uno estará solo con su propia conciencia ante sus pecados, siendo este instante tan fuerte que algunos no resistirán vivir sus propias maldades».38
La mística y estigmatizada Janie Garza, que cuenta con la total aprobación de su obispo para compartir sus mensajes, le preguntó a Jesús el 9 de septiembre de 1995: «Amado Salvador, ¿la Iluminación asustará a la gente?».
Jesús respondió: «El temor que inflamará sus corazones es el santo temor del inmenso poder de Mi Padre, especialmente para aquellas muchas almas que han continuado negando la existencia de Mi Padre. Serán estas almas las que experimentarán un profundo miedo». San José le dijo a Janie en 1994, «Para aquellos que creen que viven en la luz, pero continúan infringiendo todo Mandamiento dado por Dios, a estas almas, yo, San José les digo, que estas almas no podrán ver el estado de sus almas y seguir viviendo».
Janie respondió: «Es muy duro saber esto. ¿Estás diciendo que la gente que no vive en los mandamientos de Dios morirá cuando vea sus almas?».
San José respondió: «Sí, mi pequeña, así será para muchos a menos que se arrepientan y se decidan por la conversión. Todavía hay tiempo para el arrepentimiento, pero el tiempo se acorta cada día que pasa».39
A la receptora de locuciones y visionaria Sulema Gómez, una humilde y devota mujer que vive en Quebec, quien ha recibido más mensajes acerca de El Aviso que tal vez cualquier otro místico sobre el planeta, le fue contado lo mismo por Jesús: «Algunos literalmente morirán, porque será demasiado para sus corazones».
Durante la Iluminación de la Conciencia, todos verán adónde irían si murieran en ese momento sin el beneficio de El Aviso. Como Jesús enfatizó a través de Sulema: «¿Entiendes mi insistencia en mostrarte por qué debes acudir al Sacramento de la Reconciliación para estar lista? Si no lo haces, experimentarás el dolor del purgatorio o del infierno».40 Acerca de estas almas destinadas a la condenación, Fr. Michel Rodrigue explicó lo que Dios Padre le reveló: «Los que vayan al infierno, arderán. Sus cuerpos no serán destruidos, sino que sentirán exactamente cómo es el infierno porque ya están allí. Lo único que les faltaba era sentirlo. Experimentarán las palizas del diablo, y muchos no sobrevivirán debido a su gran pecado, se lo aseguro. Pero será para ellos una bendición, porque pedirán perdón. Será su salvación».41
Aquellos que aman a Dios y a su prójimo padecerán El Aviso con la ayuda de la Gracia, y acabarán siendo mucho mejores por ello. Cuando una amiga le dijo a Conchita, la vidente de Garabandal, que estaba muy asustada por El Aviso, Conchita la tranquilizó: «Sí, pero después de El Aviso, amarás mucho más a Dios».42 La vidente Jacinta también dijo: «El Aviso es para que nos acerquemos a Él y aumentemos nuestra fe. Por eso, hay que prepararse para ese día, pero no esperarlo con miedo. Dios no manda las cosas para que tengamos miedo, sino con justicia y amor».43
En un mensaje reciente del 12 de agosto de 2019 a la mística y estigmatizada Luz de María de Bonilla, Jesús dijo: «Quien obre y actúe a Mi Semejanza con sus hermanos y se arrepienta con todas sus fuerzas, potencias y sentidos y confiese sus pecados, con firme propósito de enmienda, ese hijo Mío, vivirá el AVISO como todo ser humano, pero no con la intensidad con la que lo vivirán los que se mantengan en el fango del pecado por desobediencia, ignorando Mis llamados, los de Mi Madre y los de Mi fiel San Miguel Arcángel».44
No habrá dos personas que experimenten la Iluminación de la Conciencia de la misma manera. Jesús dijo a través de Sulema «Quiero que estés en un estado de gracia, y luego será un gozo para ti, un gozo al ver al Rey de reyes en lo profundo de sus corazones...».
«Aquellos que vayan al purgatorio», dijo el Padre Michel Rodrigue, «verán y sentirán los dolores de su pecado y purificación. Reconocerán sus faltas y sabrán lo que deben corregir en su interior. Los que estén muy cerca de Jesús, verán lo que deben cambiar para vivir en completa unión con Él.
El Padre quiere que proclame que tú no tienes nada que temer. Para el que cree en Dios, este será un día de amor, un día bendito. Tu verás lo que debes corregir para cumplir más Su voluntad, para ser más sumiso a la gracia que Él desea darte para tu misión en la Tierra. Será una de las mayores señales dadas al mundo desde la Resurrección de Jesucristo. El Padre me dijo que el siglo XXI es Su siglo. Después de El Aviso, nadie que quede en la Tierra podrá decir que Dios no existe».
«Haré brillar Mi luz», dijo Jesús en Heede, «una luz que para algunos será una bendición, y para otros, oscuridad. La humanidad reconocerá Mi amor y Mi poder [...] Pero no temáis. Yo estoy con vosotros. Os alegraréis y me daréis gracias. Los que me esperan tendrán Mi ayuda, Mi gracia y Mi amor».45
