El viento entre los pinos - Malena Higashi - E-Book

El viento entre los pinos E-Book

Malena Higashi

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Si aprender a preparar un té lleva toda una vida, ¿qué se aprende realmente al aprender a preparar un té? Esa es la pregunta que rodea El viento entre los pinos, a la manera japonesa: sin proponer una respuesta, a través de anécdotas, poemas y reflexiones capaces de acercar la ceremonia del té, una de las disciplinas más exquisitas de la cultura nipona, a la vida cotidiana. Tareas como purificar los utensilios, hacer un arreglo floral, disponer el carbón y calentar el agua aparecen, en las palabras de su autora, como una verdadera meditación en movimiento, e invitan a detenernos en el presente y a apreciar lo que nos rodea, con todos nuestros sentidos.

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Seitenzahl: 105

Veröffentlichungsjahr: 2023

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EL VIENTO ENTRE LOS PINOS

UN ENSAYO ACERCA DEL CAMINO DEL TÉ

MALENA HIGASHI

Con ilustraciones deNICOLÁS STIMOLO

COLECCIÓN LEGUA · FIORDO

ÍNDICE

Sobre este libro

Sobre la autora

Otros títulos de Fiordo

La piedra que marca el camino

Sekimori ishi

El sonido de la vida

Ubugoe

El sabor del té y el del zen es uno y el mismo

Cha zen ichi mi

El viento entre los pinos

Matsu kaze

Pureza

Sei

Cuenco raku

Raku chawan

Un estado mental

Wabi

El cuerpo a la manera japonesa

Kimono

Palabras amables, rostro pacífico

Wagen aigo

Agua caliente para el té

Chanoyu

Agradecimientos

Fuentes

Ilustraciones

SOBRE ESTE LIBRO

Si aprender a preparar un té lleva toda una vida, ¿qué se aprende realmente al aprender a preparar un té? Esa es la pregunta que rodea El viento entre los pinos, a la manera japonesa: sin proponer una respuesta, a través de anécdotas, poemas y reflexiones capaces de acercar la ceremonia del té, una de las disciplinas más exquisitas de la cultura nipona, a la vida cotidiana. Tareas como purificar los utensilios, hacer un arreglo floral, disponer el carbón y calentar el agua aparecen, en las palabras de su autora, como una verdadera meditación en movimiento, e invitan a detenernos en el presente y a apreciar lo que nos rodea, con todos nuestros sentidos.

SOBRE LA AUTORA

Malena Higashi nació en Buenos Aires, Argentina, en 1984. Se formó en Letras y en la sede argentina de la escuela Urasenke. En 2017 viajó a Kioto para profundizar sus estudios de ceremonia del té en el Urasenke Gakuen Professional College of Chadô. Hoy se dedica a difundir esta disciplina y la cultura japonesa a través de encuentros de té, talleres, curaduría y artículos periodísticos. Dicta clases en Urasenke Argentina, institución que preside, y en el Instituto Superior de Estudios Japoneses de Nichia Gakuin. Escribe la newsletter Un Japón propio y dirige el ciclo mensual de entrevistas que lleva el mismo nombre.

OTROS TÍTULOS DE FIORDO

Ficción

El diván victoriano, Marghanita Laski

Hermano ciervo, Juan Pablo Roncone

Una confesión póstuma, Marcellus Emants

Desperdicios, Eugene Marten

La pelusa, Martín Arocena

El incendiario, Egon Hostovský

La portadora del cielo, Riikka Pelo

Hombres del ocaso, Anthony Powell

Unas pocas palabras, un pequeño refugio, Kenneth Bernard

Stoner, John Williams

Leñador, Mike Wilson

Pantalones azules, Sara Gallardo

Contemplar el océano, Dominique Ané

Ártico, Mike Wilson

El lugar donde mueren los pájaros, Tomás Downey

El reloj de sol, Shirley Jackson

Once tipos de soledad, Richard Yates

El río en la noche, Joan Didion

Tan cerca en todo momento siempre, Joyce Carol Oates

Enero, Sara Gallardo

Mentirosos enamorados, Richard Yates

Fludd, Hilary Mantel

La sequía, J. G. Ballard

Ciencias ocultas, Mike Wilson

No se turbe vuestro corazón, Eduardo Belgrano Rawson

Sin paz, Richard Yates

Solo la noche, John Williams

El libro de los días, Michael Cunningham

La rosa en el viento, Sara Gallardo

Persecución, Joyce Carol Oates

Primera luz, Charles Baxter

Flores que se abren de noche, Tomás Downey

Jaulagrande, Guadalupe Faraj

Todo lo que hay dentro, Edwidge Danticat

Cardiff junto al mar, Joyce Carol Oates

Sobre mi hija, Kim Hye-jin

Todo el mundo sabe que tu madre es una bruja, Rivka Galchen

El mar vivo de los sueños en desvelo, Richard Flanagan

Un imperio de polvo, Francesca Manfredi

No ficción

Visión y diferencia. Feminismo,

feminidad e historias del arte, Griselda Pollock

Diario nocturno. Cuadernos 1946-1956, Ennio Flaiano

Páginas críticas. Formas de leer y

de narrar de Proust a Mad Men, Martín Schifino

Destruir la pintura, Louis Marin

Eros el dulce-amargo, Anne Carson

Los ríos perdidos de Londres y El sublime topográfico, Iain Sinclair

La risa caníbal. Humor, pensamiento cínico y poder, Andrés Barba

La noche. Una exploración de la vida nocturna, el lenguaje de la noche, el sueño y los sueños, Al Alvarez

Los hombres me explican cosas, Rebecca Solnit

Una guía sobre el arte de perderse, Rebecca Solnit

Nuestro universo. Una guía de astronomía, Jo Dunkley

El Dios salvaje. Ensayo sobre el suicidio, Al Alvarez

La mente ausente. La desaparición de la interioridad en el mito moderno del yo, Marilynne Robinson

Islas del abandono. La vida en los paisajes posthumanos, Cal Flyn

Legua

Al borde de la boca. Diez intuiciones en torno al mate, Carmen M. Cáceres

ELOGIO DE EL VIENTO ENTRE LOS PINOS

«En parte viaje a la tierra de origen, en parte crónica de un aprendizaje, en este libro, tan sutil como preciso, tan delicado como cristalino, Malena Higashi nos abre las puertas a la intimidad de una ceremonia ancestral y guía nuestra mirada para que podamos apreciar cada pequeño detalle, las significaciones de cada gesto, de cada color, de cada aroma. Un libro lleno de sabiduría y belleza».

Federico Falco

COPYRIGHT

© del texto, Malena Higashi, 2022

© de las ilustraciones, Nicolás Stimolo, 2022

© de esta edición, Fiordo, 2023

Tacuarí 628 (C1071AAN),

Ciudad de Buenos Aires, Argentina

[email protected]

www.fiordoeditorial.com.ar

Dirección editorial: Julia Ariza y Salvador Cristofaro

Diseño de cubierta: Pablo Font

ISBN 978-987-4178-67-1 (libro impreso)

ISBN 978-987-4178-73-2 (libro electrónico)

Legua es una colección de Fiordo.

Prohibida la reproducción total o parcial de esta obra

sin permiso escrito de la editorial.

Higashi, Malena

El viento entre los pinos: un ensayo acerca del camino del té / Malena Higashi;

Ilustrado por Nicolás Stimolo. - 1a ed - Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Fiordo, 2023.

Libro digital, EPUB - (Legua / Salvador Cristofaro y Julia Ariza; 2)

Archivo Digital: descarga y online

ISBN 978-987-4178-73-2

1. Ensayo Literario. 2. Costumbres. 3. Meditación. I. Stimolo, Nicolás, ilus. II. Título.

CDD A864

A tía Chivi y a Bachan Emiko,

que lo comprenderán mejor

por haberlo vivido.

La voz del viento en los pinos

hace de la soledad algo familiar

¿quién hará ese despertar para cada amanecer?

Sôgi (1421-1502)

LA PIEDRA QUE MARCA EL CAMINO

SEKIMORI ISHI

Después de un vuelo de Buenos Aires a Tokio con escala en Frankfurt, y un tren bala hasta Kioto, llegamos cansadas pero con ganas de salir a dar una vuelta. El hotel quedaba justo frente a la estación y como la estación era un enorme centro comercial con cafeterías y lugares para comer, salimos para dejar las valijas y volvimos a entrar. Apenas trajeron nuestro pedido, cafés fríos y unas porciones de torta con distintas variedades de chocolate, sacamos una selfie, en un gesto automático o como prueba de vida. Habíamos llegado a Japón. Cuando mis amigas recibieron esa foto se rieron: mi tía y yo nos veíamos desplomadas sobre las sillas. Nuestros cuerpos, nuestras caras daban cuenta de ese largo viaje. Mi abuela en cambio lucía espléndida, con el porte recto y la ropa acomodada como si acabara de plancharla. Recordé la frase que había escrito en una carta el abuelo de una amiga querida: «Por fin respiro el aire de Japón». Con la humedad del verano me balanceaba entre esa certeza y el mareo del jet lag.

*

El viaje había comenzado antes del viaje. En la cocina de mi abuela, Bachan(esa es la manera cariñosa de decir abuela en japonés), había un calendario de tela con una frase de Lao Tsé: «Un camino de mil millas comienza con un solo paso». Un tiempo atrás ella me había preguntado de dónde era Lao Tsé, yo le había dicho que era chino. «Pero esa frase es de un japonés», me respondió segura. Senri no michi mo ippo kara significa exactamente eso: «Un camino de mil millas comienza con un solo paso». Al emprender el viaje yo sentía que estaba dando ese primer paso, mi acercamiento a Japón, aunque con la sensación de que se había demorado mucho tiempo. Y apenas aparecía ese dejo de reproche me decía a mí misma que todo tiene su momento y su espacio. Tenía tantas expectativas alrededor del viaje que por momentos me desbordaba.

Soy argentina nikkei, de cuarta generación. Eso significa que mi bisabuela es japonesa. Mi abuela y mi madre nacieron en Argentina. Mi apellido significa «Este» y eso fue algo que aprendí cuando pasada la adolescencia me dieron ganas de estudiar japonés. «Este», el punto cardinal. Me siento sureña, porteña, pero algo en la sangre me tira hacia el Este y una noche a mediados de junio de 2015 partí con mi abuela a Japón, y desde la ventanilla del avión se veía la luna. Era la noche más larga, entrábamos al invierno pero nos dirigíamos al verano.

*

Hacía ya muchos años que practicaba junto a mi abuela la ceremonia del té. Por eso estar en Kioto juntas tenía un significado profundo. Pero mi vínculo con esta práctica, que en Japón se conoce como chad​​ô, el camino del té, fue siempre errático, como si lo hubiera estado esquivando, como cuando se camina por una playa bordeando la costa pero sin zambullirse en el mar. Estoy segura de que era por mi incapacidad para asumir una responsabilidad tan grande como continuar con el legado de mi abuela. Las dos éramos parte de Urasenke, que dentro y fuera de Japón es una de las escuelas de té más reconocidas. El estilo que practica Urasenke, y la manera de transmitirlo, es lo que ha perdurado a lo largo del tiempo desde que el Gran Maestro Sen no Rikyû iniciara la tradición japonesa del té en el siglo xvi, que continúa hasta el día de hoy gracias a una sucesión de quince maestros, padres, hijos, que fueron transmitiéndose los procedimientos para preparar el té. Esos son los mismos procedimientos que difunde Urasenke, excepto una serie llamada «enseñanzas secretas» que queda limitada al linaje Sen. El núcleo de la enseñanza pasa de generación en generación con un punto de referencia inicial que es Sen no Rikyû. Esa cadena es lo que le da integridad al sistema, y la escuela se sostuvo a lo largo de los siglos por esa credibilidad. En Argentina existe desde el año 1954 y su subsistencia dependió siempre del trabajo voluntario y apasionado de quienes forman parte del grupo. Mi abuela, Arimidzu sensei, fue quien tomó las riendas en un momento, como maestra de té y luego como presidenta de la institución.

Yo estaba lejos de estructuras y tradiciones y había edificado una vida a mi escala. Me había recibido de licenciada en Letras y de periodista. Tenía un trabajo fijo en un organismo de cultura en el Estado, estaba por comprarme un departamento. Había logrado la estabilidad que deseaba. Y sin embargo había algo que me faltaba. Empecé a darme cuenta de que quería dedicar mi vida al té. Por esa época Maruoka sensei, un maestro nikkei mexicano, había empezado a darnos clases tres veces al año con un entusiasmo contagioso, y había hecho que esa llama se prendiera más aún. Por eso al llegar a Kioto con mi abuela el plan obligado era ir a conocer la sede central de la Escuela Urasenke.

*

Algo que me resulta singular de Japón es que los edificios importantes no tienen puerta. Hay una entrada que permanece abierta durante el día. Esto hace que una siempre se sienta bienvenida. La entrada principal a las salas de té de Urasenke se llama kabutomon, la puerta casco. Es un pequeño techo de paja con la forma de un trapecio isósceles. Esto y su simetría la hacen similar al casco que usaban los samurái, y de ahí viene su nombre. En ese espacio entreabierto se adivina un camino frondoso y no lineal. Lo que se ve desde afuera es misterioso: la invitación es doble porque no hay puerta, pero también porque incita a la curiosidad.

Una vez leí acerca de los límites simulados en la arquitectura japonesa. En el jardín que rodea el recinto de té hay un camino de piedras. Y si se trata de un jardín grande los caminos se pueden bifurcar. Entonces se coloca una piedra atada con una cuerda, sekimori ishi, en el camino por el que los invitados no deben pasar. Es una piedra pequeña que apenas interrumpe el paso. Lo importante es lo que simboliza. La piedra le dice al invitado que debe seguir caminando en otra dirección.

*

La ceremonia japonesa del té está hecha de códigos compartidos entre anfitrión e invitados, de todo aquello que no se dice con palabras. Mi abuela siempre dijo que es algo que lleva toda la vida aprender. Pero ¿por qué el recorrido es tan largo? ¿Qué es lo que estudiamos quienes hacemos esta práctica? «El simple acto de servir té y recibirlo con gratitud es la base de una forma de vida llamada chad​​ô