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Emprender es un camino desafiante, en el que se combina el poder del deseo con la necesidad de herramientas que permitan darle forma a aquello que imaginamos. Se trata de darle lugar a la posibilidad de vivir con un propósito que honre nuestra propia existencia y a su vez aporte bienestar al mundo. El gran desafío es hacer que los pensamientos jueguen a favor de los sueños. Alinear cuerpo, mente, emociones en función de lo que amamos ser y hacer. ¿A qué distancia estamos de lograr lo que nos proponemos? ¿En qué medida el pensamiento limita o habilita posibilidades? Emprender desde el ser es una propuesta para pensar en los aspectos centrales de tu negocio, entendiendo que el centro de gravedad es la persona que emprende, que nombra de entrada lo que quiere y para qué lo quiere. El propósito es desarrollar las herramientas más importantes, a mi criterio, para que todas las personas que quieran vivir de lo que aman puedan darse cuenta de que emprender es posible y que está más cerca de lo que se imaginan. Emprender es darle una oportunidad a la libertad y a forjar la vida que queremos. Los sueños existen para ser realidades.
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Seitenzahl: 314
Veröffentlichungsjahr: 2022
Producción editorial: Tinta Libre Ediciones
Córdoba, Argentina
Coordinación editorial: Gastón Barrionuevo
Diseño de tapa y retoque digital: María Nieves Alessandrini.
Imagen de tapa: pexels.com.
Corrección: Celeste Murialdo.
Diseño de interior: Departamento de Arte Tinta Libre Ediciones.
González Alemán, María Soledad
Emprender desde el ser : 12 pasos : del sueño al emprendimiento / María Soledad González Alemán. - 1a ed. - Córdoba : Tinta Libre, 2022.
292 p. ; 21 x 15 cm.
ISBN 978-987-817-660-4
1. Desarrollo Personal. 2. Coaching. 3. Cultura Emprendedora. I. Título.
CDD 158.1
Prohibida su reproducción, almacenamiento, y distribución por cualquier medio,total o parcial sin el permiso previo y por escrito de los autores y/o editor.
Está también totalmente prohibido su tratamiento informático y distribución por internet o por cualquier otra red.
La recopilación de fotografías y los contenidos son de absoluta responsabilidadde/l los autor/es. La Editorial no se responsabiliza por la información de este libro.
Hecho el depósito que marca la Ley 11.723
Impreso en Argentina - Printed in Argentina
© 2022. González Alemán, María Soledad.
© 2022. Tinta Libre Ediciones.
A Julieta, Lautaro y Helena.
Emprender desde el ser
12 pasos: del sueño al emprendimiento
Índice
Introducción
El poder de la voz propia 13
Capítulo 1
El alma de tu emprendimiento 21
Emprender no tiene edad 21
Propósito y misión 23
Elegir a quién le querés hablar 34
El desafiante mundo de la comunicación 37
Capítulo 2
El poder de la conversación 43
La conversación como puente 43
La comunicación como ritual 48
El mito de las redes (el problema) 51
Las reinas de la venta 55
El miedo al NO 57
El triángulo del éxito. Empatía, asertividad, cuerpo 60
Capítulo 3
Vender es más parecido a contar historias 67
El poder de las historias 68
Historias y sueños 70
El arte de contar historias 74
¿Cómo aplicar Storytelling a la vida emprendedora? 77
Capítulo 4
La doble dimensión emprendedora 85
La dimensión del ser. Encuentros con unx mismx 86
La dimensión del hacer (o de la acción). Decisiones para que el emprendimiento funcione 89
El Mapa de crecimiento de tu emprendimiento 90
Capítulo 5
Organización emprendedora 105
Alinear pensamientos 107
Forjar hábitos 114
Herramientas que ordenan 126
Capítulo 6
Vender en tiempos de crisis 131
¿Qué es vender? 132
3 claves para pensar la venta 134
La base para empezar a vender más 137
Cinco distinciones sobre la venta 140
10 hábitos para desarrollar el rol de vendedores que el emprendimiento necesita 146
Capítulo 7
Coaching para emprendedores 153
¿Qué es el coaching y qué aportes hace a la vida emprendedora? 154
Ideas centrales sobre las que se basa el coaching 156
Capítulo 8
Creá y potenciá tu propia marca 179
¿Qué es una marca? 180
¿Cuál es el rol de la marca en la comunicación del emprendimiento? 182
La interacción como clave 183
¿Cómo se construye una marca? 186
La magia de conectar y atraer 190
Marca y tiempo 191
Marca y emociones 193
Marca e historias 195
Capítulo 9
FODA para emprendedores 199
¡Momento ensalada! 200
Distinguir para gestionar mejor 201
FODA: un gran atajo para la toma de decisiones estratégicas 201
El poder de las combinaciones 204
Dos matrices iguales pero diferentes: FODA del emprendimiento y FODA personal 211
¿Cómo hacer el FODA de mi emprendimiento? 213
Capítulo 10
Inteligencia emocional 221
¿Qué es la inteligencia emocional? 221
Emociones y comunicación 223
Emociones y estados de ánimo 224
Empoderar a las emociones 229
¿De qué están hechas las emociones? 230
¿Cómo aplicar inteligencia emocional a la vida emprendedora? 237
Capítulo 11
Confianza, el valor de la abundancia 243
¿Qué es la confianza? 244
Confianza y conversaciones 253
Confianza y empatía 258
Definir la promesa 259
Capítulo 12
Futuro y visión de tu emprendimiento 263
Había una vez un sueño… 264
Visualizar es el primer gran paso hacia la meta 265
El poder de la visualización 267
Recetas para crear tu visión 272
Es hora de despertar tu corazón 281
Referencias y bibliografía 287
Agradecimientos 289
Introducción
El poder de la voz propia
Un día me di cuenta del poder que tenían las palabras, un día comenzó a no darme lo mismo lo que decía y lo que callaba. Ese día mi vida comenzó a reescribirse, porque me di cuenta de que mis pensamientos eran como semillas, que crecían en mi mente, desplegaban sus raíces y así cada idea se convertía en un gran árbol. Cada idea, pensamiento o creencia que abonaba era el fundamento de mis decisiones y de cada cosa que hacía.
Las personas estamos hechas de pensamientos, miramos el mundo con un filtro propio y de acuerdo con ese cristal decidimos, muchas veces, los caminos que tomamos. Pero el pensamiento no crece de la nada, las creencias que tenemos provienen de experiencias, contexto cultural, mandatos familiares y sociales, como si fueran voces que se instalan en la profundidad del ser, palabras que arman tramas, ideas que se arraigan a la piel, y le dan sentido a todo lo que nos rodea.
Y así es que definimos lo que sí y lo que no, lo que podemos y lo que no podemos, lo que merecemos y lo que no merecemos; lo que pensamos condiciona lo que hacemos, lo que decidimos. Claro que muchas veces hay hechos objetivos que nos impiden ir en la dirección de lo que queremos, pero otras veces la limitación para avanzar no está afuera, sino adentro de unx mismx.
El lenguaje crea realidad, construye sentido. No da igual lo que me digo a mi misma, como tampoco da igual lo le digo a los demás. Las palabras impactan en las personas, crean confianza o la destruyen, forjan vínculos o los rompen, construyen relaciones fértiles o tóxicas. Las palabras nos atraviesan, moldean la mirada que tenemos del mundo, son aliadas de los pensamientos, que así como abren puertas las cierran para siempre. A las palabras no se las lleva ningún viento.
Lo que nos decimos a nosotrxs mismxs es uno de los mayores desafíos a la hora de crecer.
¿A qué distancia estamos de cumplir nuestros sueños? ¿Por dónde empezar entonces a darle forma a la vida que queremos?
Emprender desde el ser es una invitación a hacernos cargo de los cambios que queremos para nuestra vida emprendedora, es un libro para retomar el protagonismo que tenemos como dueñxs de nuestras palabras y de nuestra realidad.
En mi opinión, el camino de los sueños comienza cuando comenzamos a subirle el volumen a la voz propia, y a bajarle el volumen a las voces de otros, a los mandatos, a las expectativas ajenas. La singularidad del lenguaje suena cuando nos conectamos con nuestro ser, cuando podemos contemplar lo que nos comunica el cuerpo, la intuición, las emociones. La voz propia, única e irrepetible surge de tomarnos un café con la vida que imaginamos, con esa versión de unx mismx que brilla intensamente en el corazón y que le da sentido a todo el esfuerzo que necesitemos hacer para lograr las metas que deseamos.
No se trata de una tarea fácil, pero sí posible. No se trata de dar un salto al vacío, sino de transitar un camino de aprendizaje que comienza con una pregunta rompeportones: ¿Quién querés ser? ¿Qué sueño querés hacer realidad?
Emprender desde el ser es una propuesta para pensar en los aspectos centrales de tu negocio, entendiendo que el centro de gravedad es la persona que emprende, que nombra de entrada lo que quiere y para qué lo quiere. Pero no se trata solo de querer, de desear, también se trata de poder, y para eso necesitamos combinar el deseo con herramientas concretas que nos ayuden a alcanzar la meta.
Luego de mucho tiempo de escribir acerca del mundo emprendedor decidí darle forma a mi primer libro sobre el tema. El propósito es desarrollar las herramientas más importantes, a mi criterio, para que todas las personas que quieran vivir de lo que aman puedan darse cuenta de que emprender es posible y que está más cerca de lo que se imaginan.
Durante los últimos años como coach y mentora de emprendedores tenía la sensación de que para muchas personas emprender era sinónimo de algo complejo, inabarcable, difícil de abordar para lograr los resultados esperados. Se me hizo una necesidad poder identificar cuáles eran las cuestiones clave para convertir un sueño en un emprendimiento. Y así fue como nacieron las doce herramientas de las que trata este libro. El contenido de Emprender desde el ser es el alma de Café Emprendedor, programa para impulsar negocios, creado junto con Nieves Alessandrini en el año 2019.
¿Para quiénes está pensado este libro?
Para todas las personas que quieran darle forma a un sueño, para quienes quieran transformar una idea en un emprendimiento. También está pensado para quienes tienen un emprendimiento y quieren mejorarlo.
12 claves para emprender
Estás a un paso de comenzar un viaje hacia una mirada sobre la vida emprendedora. Una mirada que propone 12 herramientas, o 12 pasos que pueden ser el puente entre un sueño y un emprendimiento. Se desarrolla un capítulo por cada herramienta, podés abordarlos en orden o a tu gusto o necesidad. Quizás haya algún aspecto de tu emprendimiento que te resuene más y quieras comenzar por un capítulo intermedio. Por ejemplo, si estás buscando fortalecer tu marca, podés ir directamente al capítulo 8. Si estás queriendo lograr una mejor gestión de tus emociones, te espera el capítulo 10, o si estás ideando tu plan de ventas, el capítulo 6 es ideal.
Los doce capítulos son:
El alma de tu emprendimientoEl poder de la conversaciónVender es más parecido a contar historiasLa doble dimensión emprendedoraOrganización emprendedoraVender en tiempos de crisisCoaching para emprendedoresCreá y potenciá tu propia marcaFODA para emprendedoresInteligencia emocionalConfianza, el valor de la abundanciaFuturo y visión de tu emprendimientoTe propongo que imagines la vida que querés, que puedas llenar de sueños tu imaginación, porque para eso no hay ningún límite. Podemos encontrar muchos condicionamientos a nuestro alrededor, pero lo que sucede en la mente y en el interior de nuestro más profundo ser es parte de lo que nadie puede condicionar. Es cuestión de que primero hagamos consciente ese poder. Podemos y nos merecemos tener sueños y hacerlos realidad.
No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente.
Virginia Woolf
Es tiempo de emprender. ¿Empezamos?
Capítulo 1
El alma de tu emprendimiento
El ser humano no necesita una existencia tranquila, sino un desafío por el que desplegar sus capacidades y luchar.
Víctor Frankl
Emprender no tiene edad
¿Qué es emprender? Es producir los propios sueños. ¿Para tener sueños hay edad? No lo creo. Me maravilla ver en mis cursos para emprendedores desde adolescentes a personas de 80 años.
Emprender no tiene edad, no tiene restricción de género, no necesita de grandes sumas de dinero, ni de demasiado tiempo. Para emprender hay que tener ganas, hay que desear mucho la libertad de ser y de hacer eso que de tanto que encanta, no te deja pensar en otra cosa.
Emprender tiene principio, pero puede no tener final. Puede tratarse de un proyecto de escritura de libro, hacer una revista, iniciar tu vida artística, ser músico, actriz, actor, payaso, ceramista, escultor, armar un centro educativo, abrir una escuela de teatro, tener un estudio de arquitectura, tener un consultorio, una veterinaria, editar un disco, traducir libros, montar un gabinete de estética, tener tu propia inmobiliaria, restaurante, fábrica de pastas, o llevar adelante tu oficio de carpintería, periodismo, locución o pintura. En todos los casos hay un punto en común: querer vivir de lo que unx ama hacer. Sin depender de nadie, sin jefes ni horarios de oficina obligatorios. Ser libres para poder ser quien realmente unx tiene ganas de ser en la vida. Para poder combinar los emprendimientos con otros proyectos como la maternidad y paternidad, la vida de pareja, irse de vacaciones cuando unx quiera, tomarse una semana para escribir un libro o hacer maratón de series en casa.
¿Qué diferencia un emprendimiento de una empresa?
Diría que pueden darse dos diferencias. Una, la escala del proyecto. Muchas personas empiezan con un emprendimiento que luego se convierte en una empresa, porque así lo quieren, entonces contratan empleadxs, invierten en infraestructura, en publicidad a una escala como para llegar mínimo a una ciudad, provincias y hasta países, no necesariamente aman lo que hacen o lo que venden, automatizan procesos, delegan responsabilidades, tienen objetivos de facturación necesarios para sustentar una estructura mediana y/o grande, entre otras cosas. La empresa tiende a querer trascender y continuar más allá de quién o quiénes la hayan creado. Muchas veces el emprendedor o emprendedora no desea la estructura y el alcance del negocio empresario.
La segunda diferencia es el lugar del proyecto en la vida. La persona empresaria comienza como emprendedora para luego darle lugar a la vida empresarial, a crecer, escalar. Muchas veces rige la idea de que la vida se acomoda al trabajo. En cambio, quien elige el estilo de vida emprendedora suele acomodar el trabajo a su vida, compartiendo la actividad elegida con otras más, como por ejemplo con la crianza de niñxs, con el acompañamiento de personas mayores de la familia, con el viajar alrededor del mundo con una computadora y un celular. La persona que emprende puede iniciar proyectos de duración acotada, varios al mismo tiempo, y por lo general es protagonista de sus proyectos.
Una persona puede elegir ser empresaria. O puede elegir empezar emprendiendo y luego crear el recorrido hacia la empresa. Como también puede elegir tener un estilo de vida emprendedora por muchos muchos años. Una forma de vida pintada por la libertad, el deseo de ser unx mismx a cada paso e ir por la vida produciendo los sueños propios.
Propósito y misión
El propósito empieza con una declaración.
Emprender, es ese gran verbo que llama la atención de millones de personas en el mundo, por desprender aroma a libertad, paz, conexión con lo que amamos ser y hacer. Emprender es apasionante, es la oportunidad de poner en marcha los deseos, es hacer realidad días y noches de imaginar proyectos. Emprender es producir los propios sueños. ¿Si la vida no está hecha para llevar sueños adelante, para qué si no?
Hay un primer paso fundacional para emprender, y es el que tiene que ver con tener la mayor certeza posible de lo que queremos. Emprender sin saber lo que queremos es como viajar sin saber adónde ir. Y esto de saber adónde ir nos invita a pensarnos, a indagar en un mundo que a veces suele resultar desconocido: nosotrxs mismxs.
Emprender necesita de una acción maravillosa que es conocernos. ¿Qué es conocernos? Es darnos la posibilidad de indagar en nuestros propios deseos, necesidades, ganas. Autobservarnos para tener más certeza de lo que nos pasa, lo que sentimos y lo que queremos.
Si emprender está relacionado con los sueños, entonces también es protagonista la misión que queremos llevar adelante en la vida.
No se emprende solamente para vivir de lo que unx ama, en sentido económico; también se emprende por el llamado de las entrañas a hacer eso que sabemos que tenemos que hacer, porque nos sale bien, porque la gente lo elogia, porque nos lo piden, porque vemos que algo de nosotrxs mismxs se juega cuando lo estamos llevando adelante.
Cuando emprendemos desde el alma, con convicción, conciencia, con claridad del propósito, el dinero también se hace presente y el proyecto se convierte en sustentable.
El dinero es energía, y es consecuencia directa del compromiso con el que emprendemos. El compromiso se refleja en la comunicación con nuestro público. La comunicación de cualquier proyecto tiene una forma, y la veremos más adelante, pero lo importante a destacar en este capítulo es que sin un propósito definido no hay emprendimiento exitoso.
El viaje al propósito es hacia el propio interior.
El poder del propósito
La meta se alcanza solo si una razón poderosa la motiva, y esa razón es solo tuya.
Una de las actividades centrales de toda persona emprendedora es reflexionar. Darse el tiempo necesario para preguntarse y responderse, para indagar en aquello que busca.
El propósito es la causa por la que invertimos tanto de nosotrxs mismxs. Tiempo, esfuerzo, dedicación, compromiso, amor, dinero, etc. Nada es tan movilizante en la vida como la motivación de ir en el camino de los sueños.
Hay una razón poderosa para despertarnos, hay una causa por la que estamos dispuestos a dar lo mejor de nosotrxs mismxs. Esa causa, esa “zanahoria”, activa la usina de energía para hacer que la cosa funcione.
Identificar el propósito despierta todos los sentidos del cuerpo y los pone a disposición del objetivo. No emprendemos solamente desde la mente, los sueños están hechos de cuerpo y emociones, indagar en lo que nos sucede en estas tres dimensiones es una clave para que los proyectos sean exitosos.
Distinguir lo que pensamos y sentimos nos da el poder de visualizar lo que queremos, y alinear todos los recursos necesarios para alcanzarlo. De lo contrario solo estaremos improvisando algunas acciones para lograr una meta muy a corto plazo, sin un fundamento lo suficientemente poderoso como para invertir parte de nosotrxs.
La pregunta está adelante: ¿qué queremos que pase con esto que estoy imaginando? ¿Para qué quiero hacer esto? ¿Qué beneficio le traería a mi vida?
El propósito: ¿Para qué elegís emprender?
El propósito está de tu lado, no del lado del público. Responde a la pregunta, ¿para qué elegís emprender? ¿Para qué hacés lo que hacés? Elegimos emprender por una causa profunda y personal, única, auténtica, motivada por valores que mueven las ganas y el entusiasmo. Se necesita mucha fortaleza para emprender en un mundo cambiante y ecléctico como el nuestro, por eso es importante conversar con nosotrxs mismxs e indagar en el propósito que nos impulsa a iniciar el maravilloso camino de producir los sueños propios.
La brújula está adentro tuyo. Focalizar tu meta hace que los sueños fluyan, avancen, crezcan. Acordate, la palabra clave es FOCO.
Diferencia entre propósito y misión
El propósito es la razón existencial que me motiva a hacer lo que hago. Es el deseo de ser quien quiero ser, de llevar a la práctica aquello para lo que creo que estoy en el mundo. Es el motor que moviliza las ganas, lo que le da sentido a la vida. Un mismo propósito puede ser la razón de ser de muchos emprendimientos que llevemos adelante. En cambio, la misión es el para qué de un emprendimiento, podría ser sinónimo de objetivo, de lo que quiero mejorar en la vida de lxs demás. El propósito tiene que ver más con unx mismx, y la misión tiene que ver más con lxs otrxs.
Misión: ¿Qué hacés para que las personas sean más felices?
Todos los emprendimientos tienen una misión y un propósito. Parecen conceptos similares ¡pero son muy diferentes! Y son fundamentales para forjar una comunicación consciente y efectiva con tu público y potenciales clientes.
La puerta de la misión se abre con una pregunta que amo: ¿Qué hacés para que las personas sean más felices? ¿En qué sentido lo que vos vendés, mejora la vida de lxs demás? Poner el foco en esta respuesta es un antes y un después en tu emprendimiento, porque le aporta a tu comunicación un alto grado de humanidad y claridad.
Muchas veces se cree que para vender hay que hablar difícil, con términos duros y técnicos, y escuchamos conceptos como valor agregado, ventaja diferencial, segmentación, etc., son todos términos ultra necesarios (del mundo del marketing) para armar el plan de acción de tu negocio, pero son términos que forman parte de la cocina del emprendimiento, son parte del espacio de producción, luego, cuando vas a hablar con el público, con tu cliente, hay que encontrar la manera de bajar a tierra esos conceptos y humanizarlos.
Es central para fortalecer tu emprendimiento tener una comunicación clara, fácil, concreta y precisa.
La Rueda de la Vida para definir la misión
Una herramienta que puede ser muy útil para definir la misión u objetivo de tu emprendimiento es la Rueda de la Vida. Se trata de distinguir los distintos dominios de la vida para poder pensar y elegir en qué aspectos buscamos el bienestar de lxs demás. Por ejemplo, si el emprendimiento fuera de clases de yoga, el dominio principal a mejorar sería salud, aunque también el bienestar impactaría en otros dominios que podrían ser crecimiento personal (porque sentirse bien con unx mismx amplía posibilidades), familia (porque mejoraría los vínculos familiares dado el equilibrio emocional y espiritual) y profesión (porque los beneficios de hacer yoga ayudarían a despejar trabas y potenciar aspectos de la profesión).
Definir la misión y los dominios de la vida en los que impactaría mi emprendimiento, permite mayor claridad a la hora de armar el plan de comunicación y de ventas.
Rueda de la Vida1
¿Cuál es tu sueño? Tu Ikigai
¿Alguna vez te preguntaste si la cosa no empieza por dibujar tu idea en tu mente? Si creemos que la vida es lo que lxs demás quieren que seamos, nunca vamos a cumplir ningún sueño, porque el problema está en lo que creemos que son las cosas. Si creo que la solución está afuera, espero; si creo que la solución está adentro, de nadie dependerá empezar, más que de mí.
No hay límites para hacer aquello que sabemos que nos llena de satisfacción. Si te llena el alma es algo que podrás vender a otras personas, porque lo único que necesitás tener a mano para dar el primer paso es la certeza de que te apasiona lo que vas a proponerle a lxs demás.
La pregunta es ¿qué te apasiona hacer? ¿Lo sabés? ¿Cuál es tu propósito?
Si no sabés qué es lo que querés hacer, si estás desconcertadx porque no estás pudiendo discernir de qué te gustaría vivir o a qué dedicarle unos años de tu vida, entonces te invito a que indagues en tu Ikigai. Se trata de un concepto japonés que significa “la razón de vivir “ o “la razón de ser”. ¿Qué es lo que hace que tu vida valga la pena? ¿Qué te motiva? ¿Qué es lo que hace que no te des cuenta del paso del tiempo? ¿Qué despierta en vos mucha emoción?
Los cuatro componentes del Ikigai son:
Lo que amoLo que el mundo necesitaAquello por lo que pueden pagarmeAquello en lo que soy bueno.Al desarmar, distinguir y recomponer las diferentes partes del IKIGAI podremos descubrir la esencia de nuestro propósito, razón de ser, motivo para despertarte cada mañana y dar lo mejor de vos en tu emprendimiento.
Algunas preguntas que pueden ayudarte a armar tu propio IKIGAI:
Para definir LO QUE AMO
¿En qué acción se te pasa el tiempo sin que te des cuenta?Cuando te preguntan, qué te gusta hacer, ¿qué respondés?¿Cuál es tu sección o rubro preferido en una biblioteca?Para definir LO QUE EL MUNDO NECESITA
Según tu opinión, ¿qué creés que necesitan las personas para ser un poquito más felices?¿Qué materia sumarías al Plan de estudio de colegios secundarios? ¿Y universitarios? ¿Qué conocimiento creés que hace falta en la sociedad?¿Cuál es la sección que más lees en los diarios?Si pudieras decidir qué aspecto de la sociedad mejorar, ¿qué decidirías?Para definir AQUELLO POR LO QUE PUEDEN PAGARME
¿Cuál sería el mejor formato en el que podrías vender tus servicios?¿En qué cambiarías/mejorarías la vida de las personas con tu producto o servicio?¿Cuánto se cobra en el mercado por algo similar a lo que vos quisieras ofrecer?¿Cómo es la reacción de las personas cuando te abonan por tus servicios?Para definir AQUELLO EN LO QUE SOY BUENO
Cuando eras niñx o adolescente, ¿qué cualidades destacaban tus amigxs o familiares de vos?¿De qué tema sentís que sabés mucho? O lo suficiente como para mantener una conversación con alguien.Haciendo qué acción o hablando de qué tema ¿te sentís muy segurx?¿Sobre qué tema escribirías y cuál sería el título de un libro de tu autoría?Mi propio Ikigai
Como coach de emprendedores y consultora en comunicación te cuento cómo pensé mi propio Ikigai, por si te sirve como ejemplo, así podés empezar a armar el tuyo.
Amo acompañar a personas a que puedan vivir de lo que les gusta, de lo que les hace bien. Desde chica me di cuenta de que el mundo de la comunicación despertaba en mí mucha curiosidad, me llamaban la atención libros y videos que desarrollaban el tema. Estudié Ciencias de la Comunicación, y la semiótica me resultó apasionante, poder entender de qué estaban hechos los discursos, entender cómo el lenguaje es parte creadora del sentido, la cultura como una construcción, las personas como seres sociales.
Por otro lado, hice teatro muchos años, como trabajo de autoconocimiento, para mejor conexión conmigo misma, y a su vez con lxs demás. El arte tiene el poder de potenciar la empatía, de fortalecer vínculos y de develar que tenemos la capacidad de desarrollar todas las habilidades que queramos. En los últimos años hice el profesorado de Yoga (con Mario Ercole en Casa Escuela de Yoga), y certifiqué como Coach Ontológica en Dar Comienzo, donde hoy soy también parte del equipo de profesores. Y sigo capacitándome para sumar herramientas que tengan que ver con la comunicación y la creación de relaciones fértiles.
Entre la comunicación y el teatro pude enriquecer mis trabajos como vendedora (vendí de todo un poco), la relación con lxs clientes, la búsqueda de vender más, era casi como montar mis propias obras de teatro, en las que ponía a prueba conceptos de la comunicación y del arte. Conocer al público es algo que hacen lxs artistas y también lxs vendedores.
Poder entender qué es lo que las personas necesitaban para estar un poquito mejor, me quitaba el sueño. Hasta que un día, luego de dormir una siesta, me desperté y me apareció una idea en la cabeza: dar mi primer curso de comunicación y ventas. Para que aquellas personas que tenían un proyecto/ negocio/ emprendimiento pudieran potenciar sus habilidades como vendedores. De esto pasaron más de trece años. Hoy, el mundo que se abrió y se expandió es el mundo emprendedor. Y amo ser parte de este mundo, poniendo lo mejor de mí para que todas las personas puedan vivir de lo que les llene de felicidad. Vivo de lo que amo hacer, acompaño a muchas personas y equipos de trabajo para que se comuniquen mejor consigo mismos y con lxs demás, con el fin de que logren las metas que se proponen.
En términos de Ikigai, amo motivar personas para que vivan de lo que tengan ganas; el mundo necesita comunicarse mejor para que todxs puedan lograr sus objetivos, dado que sin una buena comunicación interpersonal no hay posibilidad de avance en ningún dominio de la vida. Las personas quieren y pueden pagar por potenciar este tipo de herramientas. Y cuando estuve con personas que no podían pagar igualmente trabajé junto con ellas para que lograran desarrollar sus mejores habilidades. Y finalmente, de tanto que amo esto que hago, de tanto que me entreno día a día, es que lo que hago resulta efectivo y según dicen mis clientes, ¡les hace muy bien!
Soy una convencida de que todas las personas podemos emprender. Que por más obstáculos que tengamos en el camino siempre aparece un instante del día o de la noche en el que uno se pregunta, qué quiero hacer, qué quiero para mi vida, qué persona deseo ser, en quién me quiero convertir. Para hacer que el emprendimiento funcione necesitamos un propósito claro y definido.
¿Qué querés mejorar en la vida de lxsdemás? ¿En qué dominios de la vida de tu público impacta lo que ofrecés?
Para elegir lo que queremos, para lograr claridad de propósito hay una herramienta central que se necesita aprender, la cual está muy poco desarrollada en nuestra sociedad: la comunicación.
El secreto del que pocos hablan…
Para que tu emprendimiento funcione y logres tener muchos clientes, en lo último en que tenés que pensar es en vender, y lo primero que vas a pensar es cómo comunicar lo que tanto te apasiona, cómo comunicar tu propósito y tu misión. Vendemos por el entusiasmo con el que nos expresamos, por el compromiso que demostramos tener. La venta es una consecuencia de algo anterior: la claridad del propósito. Cuando el público ve en unx amor por lo que hace, se produce uno de los mejores efectos de la conversación: contagiamos ganas. Muchas veces, los clientes compran más que por el producto o servicio, por el nivel de involucramiento que tiene el emprendedor o emprendedora. Porque es en ese momento cuando el dinero se torna secundario, para ponerse en primer plano el sentido de la vida, los valores, la experiencia compartida.
Elegir a quién le querés hablar
Cuando conversamos siempre hay un otro presente, física o tácitamente. Es decir, no hace falta que esté presente físicamente la persona para que tengamos certeza de a quién le hablamos. Como emprendedores es necesario determinar el público al que nos vamos a dirigir. ¿Para qué? Para hablarle a sus deseos, necesidades, pensamientos, para crear una comunicación que despierte identificación y empatía.
La definición del público de cualquier emprendimiento es una acción que suele ser subestimada, creyendo que si a las personas les interesa lo que vendemos se van a acercar solas. Y esta creencia tiene dos problemas:
Creer que todo el mundo está ansioso por ver lo que publicamos y luego ver si le gusta o no para comprar. No es así. La oferta en el mercado es demasiado amplia y diversa como para creer que nos van a ver y luego elegirán. Hay demasiada oferta, cientos de propuestas que compiten por la atención y selección del público.Por otro lado, el público son millones y millones de personas con distintas edades, gustos, hábitos, costumbres, necesidades, distintos niveles de poder adquisitivo, etc. Todas reunidas en los mismos canales masivos, principalmente en las redes sociales. No existe un emprendimiento que le hable a la totalidad de personas. De hacerlo de esta manera a la semana estarás exhausto por querer abarcarlo todo y no apretar nada...
El segundo problema que tiene la creencia de que no tiene sentido acotar el público es la idea de que la comunicación es unidireccional, es decir, te cuento de qué se trata lo que hago, expongo, expongo, y me siento a esperar el rebote. Y la única manera en la que empieza a crecer un emprendimiento es cuando hay un ida y vuelta con el público, cuando hay interacción, y para esto hay que generar interés.La comunicación es un proceso de retroalimentación, que crece en la medida en que cada parte aporta al ritual de la conversación.
Comunicación no es transmisión de información, no es decir y esperar la respuesta, no es publicar en redes sociales solamente, no es hablar y pensar que ojalá alguien me escuche. La comunicación de un emprendimiento tiene que ser direccionada, asertiva, precisa y estratégica.
Tips para la definición de público:
La elección puede ser por zona geográfica, hábitos y gustos, perfil psicológico, edad, intereses, etc.Hacer el ejercicio de pensar en qué mejoraría su vida con tu emprendimiento. Identificar en qué lugares físicos y virtuales se encuentra tu público con más frecuencia. Pensar qué otros medios y canales consume habitualmente.De acuerdo con tu análisis, idear un plan de comunicación (ideas para posteos, propuestas para enviar personalizadamente, campañas de e-mail marketing, eventos en vivo, publicación de artículos de tu autoría, etc.) para dirigirte a tu público y comenzar con la construcción de empatía e identificación.3 claves:
Sin propósito definido no hay motivación consciente para decidir emprender. Esto puede ocasionar que te canses rápidamente, que no le encuentres sentido a un trabajo que requiere de mucho compromiso y creatividad.
Sin distinguir la misión de tu emprendimiento la comunicación de lo que hacés es poco clara, poco precisa. No logra contagiar entusiasmo y generar empatía.
Sin un público definido caemos en el famoso refrán, “el que mucho abarca, poco aprieta”. Ya nadie le vende a “todo el mundo”. El mercado está plagado de propuestas, es necesario definir a quién le vas a hablar. Acordate: menos es más.
El desafiante mundo de la comunicación
Emprender se enmarca en un contexto más amplio que es el de la comunicación. Hablamos de la comunicación como si todxs supiéramos a la perfección de qué se trata, y sucede que esto genera grandes problemas en la sociedad y en las personas.
Emprender es comunicarnos con nosotrxs mismxs y con lxs demás. No hay venta, ni difusión, ni redes sociales, que puedan prescindir de la acción de comunicarnos.
Antes de ser emprendedores somos personas, somos seres humanos que pertenecemos a un mundo en el que se nos enseña poco cómo comunicarnos bien. Creemos que la comunicación es algo que viene dado con el nacimiento, por el solo hecho de que podemos hablar o expresar de alguna manera lo que queremos decir.
Se nos hizo creer que comunicarnos es algo fácil, sencillo… que por el sólo hecho de tener una boca, dos oídos y cuerdas vocales ya estamos comunicados y listo. Estas creencias generan que simplifiquemos la comunicación al punto de creer que se trata de decirnos las cosas. Como si la parte activa de la comunicación fuera solo hablar, y la parte pasiva (y menos importante) escuchar. Y aquí es donde está el problema principal.
Hablar y escuchar son ambos procesos activos y fundamentales. De hecho, sin esta consideración no existe la comunicación. Para vender es fundamental escuchar al cliente, escuchar al público, no se trata de armar un speech y repetirlo.
Paradójicamente, estamos en una sociedad hiper conectada, hiper mediatizada, en la que tenemos un celular en la mano, o cerca, la mayor parte del día, a un Like de cualquier persona, en cualquier parte del mundo, y sin embargo, estamos más incomunicados que nunca.
La comunicación es más parecida a un ritual, a una danza, que tiene como protagonista a una figura a veces descuidada en nuestras conversaciones: la empatía. Que implica una escucha activa, comprometida, amplia, que es mucho más que oír. Tiene que ver con tener activos los cinco sentidos, con escuchar al otro, permitiéndonos que lo que nos diga pueda transformarnos.
La comunicación no solo se vale del lenguaje hablado, de las palabras. El protagonismo también es del cuerpo y de las emociones. Y de algo más, que no tiene sonido pero tanto dice, tanto transmite: los silencios.
En la capa superficial y frívola de la humanidad nos encontramos hablando sin parar, y para colmo de males, creemos que eso es comunicarnos.
El sistema educativo no le da a la comunicación demasiado protagonismo, muchas veces parece que es más importante aprender a estar en silencio y a obedecer a las autoridades, que poder debatir ideas, y aprender a escuchar a todxs, incluso a lxs más chicxs. Aunque hemos evolucionado mucho en este aspecto, continúa existiendo la idea adultocéntrica de que lxs más grandes (de edad) son lxs que tienen la razón, y lxs más pequeñxs tienen que recibir cual contenedores el conocimiento impoluto que le dan los mayores.
Otra creencia errónea es la que se basa en la comunicación como transmisión de información. Como si lxs adultxs sabelotodo volcaran en un cuenco cerebral la información procesada y el trabajo de quien recibe fuera simplemente recepcionar datos y entender inmediatamente. Y así es que se escuchan frases como estas: “Le hablo y no entiende”, “Ya se lo dije mil veces, le entra por un oído y le sale por el otro”, “Es duro, es como hablarle a la pared”, “Tiene serios problemas para escuchar, yo no sé lo que le pasa”, “Ya lo publicité en Instagram pero no me comenta nadie”, “Le conté de qué se trataba mi emprendimiento pero creo que no le gustó “.
¿Quién alguna vez no dijo estas frases? ¿Cuántas veces sentimos que le hablamos a la pared y que lxsdemás tienen problemas para entender?
¡BIENVENIDXS AL DESAFIANTE MUNDO DE LA COMUNICACIÓN!
Recuerdo
Una vez, estaba en una reunión de amigas, todas charlando en un living, que esto, que lo bien que estoy, que los chicos, que el jardín, que los proyectos, que los viajes, hablando, hablando, hablando, hablando. En un momento, una de ellas se va para la cocina a hacer café, y la acompaño. Ya no era la misma que estaba en el living sin parar de hablar, en silencio miraba como caía el café en la cafetera. Y yo al lado de ella, habitando ese silencio juntas. Me miró y me abrazó.
La comunicación es mucho más que decirnos las cosas.
Entonces, cuando sientas que alguien no te entiende, cuando sientas que le estás hablando a la pared, o que lo que decís entra por un oído y sale por el otro, te propongo que hagas una pausa, que te detengas, y te preguntes: ¿qué puedo hacer yo para aportarle algo a esta comunicación?, ¿para mejorar este ritual?
Si necesitás algo, pedilo.
Si querés dar algo, ofrecelo.
Si tenés una idea, proponela.
Si querés que algo cambie, declaralo.
Por favor, ya no esperes más que alguien adivine lo que estás pensando.
Bajale el volumen a tu “radio propia” y mirá el ritual de la comunicación con ojos de aprendiz. Estoy segura de que algo va a cambiar.
En resumen
¿Qué es emprender? Es producir los propios sueños.Emprender no tiene edad, ni restricción de género, ni tampoco requiere grandes sumas de dinero.El primer paso para emprender es definir lo que queremos. Sin un propósito preciso no hay emprendimiento exitoso.El propósito es la causa por la que invertiremos tanto de nosotrxs mismxs. Nada es tan movilizante en la vida como la motivación de ir en el camino de los sueños.El propósito responde a la pregunta ¿para qué elegís emprender?Todos los emprendimientos tienen un propósito y una misión.El propósito tiene que ver más con unx mismx, y la misión tiene que ver más con el público.La puerta de la misión se abre con una pregunta que amo. ¿Qué hacés para que las personas sean más felices?Es fundamental definir a quién le vas a contar tu propósito y tu misión. Definir tu público es una acción básica para que la comunicación de tu emprendimiento sea efectiva.La comunicación de un emprendimiento tiene que ser comprometida, direccionada, asertiva, precisa y estratégica.Ejercicio 1/12
Herramienta: propósito, misión y público
Definir propósito¿Para qué elegís emprender?
¿Qué diferencia creés que el emprendimiento hace en tu vida?
¿Cuál es tu IKIGAI? (Ver en el interior del capítulo 1 las preguntas)
Definir misión¿Cómo creés que hacés más felices a las personas con tu producto o servicio?
¿En qué mejorás las vidas de lxs demás?
¿Cuál es la promesa de tu emprendimiento?
Definir público¿Qué personas se identifican con tu propuesta?
