Entre rayas - Joan Pallarès Gómez - E-Book

Entre rayas E-Book

Joan Pallarès Gómez

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Desde los superpijos hasta los supermacarras, ¿cómo entienden los adolescentes el consumo de cocaína? La respuesta está en este trabajo de investigación, que nació para encontrar una aproximación al mundo de la cocaína a partir de las experiencias de los jóvenes. A través de la técnica de grupos de discusión y partiendo de unos objetivos muy específicos y de casos reales, la investigación consigue aportar datos relevantes: ya no hay un único perfil de consumidor y para los adolescentes, cualquier persona puede serlo.

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Seitenzahl: 272

Veröffentlichungsjahr: 2009

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ENTRE RAYAS

La mirada adolescente hacia la cocaína

JoanPallarés Gómez

© David Pere Martínez Oró y Joan Pallarés Gómez, 2009

© de esta edición: Editorial Milenio, 2009

Sant Salvador, 8 – 25005 Lleida (España)

www.edmilenio.com

[email protected]

Primera edición: noviembre de 2009

Esta edición corresponde a los contenidos de la primera edición en formato papel, de mayo de 2009

ISBN: 978-84-9743-316-7

Índice

Introducción

Metodología

Objetivos

Objetivo principal

Objetivos específicos

Ficha técnica

Aproximación a los grupos de discusión. Principales espacios discursivos

Fuentes de información de los adolescentes en torno a la cocaína

De la difusión a la normalización: «es que hay una barbaridad en todas partes»

Contextos y situaciones sociales para el consumo

«La cocaína la ponen normalmente, en cualquier situación»

Contextos rurales y contextos urbanos: «En los pueblos se consume mucho más que aquí»

La influencia de la cultura del ocio

El tiempo informal: «Tu cuerpo te lo dice, ya es viernes»

De la obligación al «desmadre»: «De viernes a domingo haces lo que quieres»

Las salidas nocturnas: «Hay que salir porque es lo que nos toca»

La socialización en las fiestas nocturnas: «Y todo el mundo es muy majo»

Del «desmadre» al desbarre

Iniciarse en el consumo de cocaína

«Yo creo que lo básico es la primera vez que te metes»

El inicio para los consumidores: «Yo creo que te metes por curiosidad»

El inicio al consumo de cocaína para los no consumidores: «No eres más fuerte, ni más divertido»

Los líderes: «Los que se avanzan un poco más»

Motivaciones y efectos: implicaciones psicosociales del consumo de cocaína

Efectos físicos motivaciones individuales: «Querer un punto más de divertirse»

Efectos físicos motivaciones colectivas: «Te jode irte a acostar»

Efectos sociales motivaciones individuales: «Sirve aparentar más»

Efectos sociales motivaciones colectivas: «Te hace pasar la vergüenza y te hace ser otra persona»

El papel de la grupalidad y las relaciones en el consumo de cocaína

Aceptación-rechazo del consumo de cocaína en el seno del grupo

«Nuevas» relaciones emergentes a partir del consumo de cocaína: «que te puedes tratar más con los que se meten»

El consumo responsable: «es algo que me gusta y que de vez en cuando»

La influencia de los factores económicos «que la cocaína es carísima»

Accesibilidad: «Es accesible cuando sabes lo que hay»

La mirada hacia el consumidor de cocaína «desde los superpijos hasta los supermacarras»

Percepción de riesgo sobre los efectos negativos del consumo de cocaína: «Quizás porque no conoces lo que acaba pasando»

Abandonar el consumo: «hasta que no te pasa algo malo»

El consumo de otras sustancias ilegales: «Hay mucha más gente que se mete speed o m»

Educación sobre drogas: «Al final dices: esto no es verdad»

Conclusiones

Referencias bibliográficas

Introducción

Presentamos el informe de resultados de la investigación titulada «La mirada adolescente hacia la cocaína. Discursos y actitudes de los adolescentes españoles ante el consumo de cocaína». Realizada por el departamento de investigación de la Fundación Igenus, gracias a la subvención de la convocatoria 2007 del Fondo de Decomisos del Plan Nacional Sobre Drogas, Ministerio de Sanidad.

El presente trabajo de investigación emergió de la necesidad de ahondar en cómo los adolescentes conceptualizan y entienden el consumo de cocaína. Para conseguirlo nos hemos servido de la técnica llamada «grupo de discusión» la cual nos ha permitido recoger el punto de vista de los adolescentes sobre la cocaína. Punto de vista emergido a partir de las opiniones, los significados, los imaginarios y las actitudes, del complejo «mundo» de los adolescentes y la cocaína. El período de ejecución de la investigación ha sido desde enero de 2008 hasta septiembre de 2008.

La metodología cualitativa aporta luces y matices al conocimiento social difíciles de recoger con otros métodos. Por lo que se refiere al consumo de drogas, las aproximaciones cuantitativas, aunque válidas para otros objetivos, dejan puntos de la realidad social sin explicar, como el valor simbólico del consumo de drogas. En cambio, la metodología cualitativa permite recabar información sobre los significados construidos por los consumidores, para los cuales las drogas son solamente uno más de los aspectos de sus vidas (Grund, Kaplan y De Vries, 1994; Decorte y Slock, 2005). Así, en la presente investigación la metodología cualitativa nos ha permitido aprehender la cosmovisión adolescente sobre la cocaína.

La aproximación al mundo de la cocaína a partir de las experiencias, de los imaginarios y de los discursos de los adolescentes en contacto o próximos al consumo de cocaína, debe permitir planificar estrategias de prevención adecuadas a la realidad adolescente, puesto que recoge sus miradas y percepciones. Los adolescentes estudiados mantienen posiciones y relaciones distintas respecto al consumo de cocaína, aunque, en su mayoría, hemos dialogado con consumidores de cocaína de tipo recreativo y con algunos que no eran consumidores de cocaína ni de otras drogas ilegales pero que estaban en contacto con consumidores. Además, han participado en los grupos, consumidores de estimulantes como el speed o la MDMA, pero no así de cocaína. Para finalizar, cabe comentar que hemos contactado con adolescentes sin relación alguna con la cocaína.

En los últimos años, el consumo de cocaína se ha difundido entre diversos sectores de la población española (OED, 2008). Esta difusión ha comportado el aumento del número de consumidores, ya sea de forma experimental, esporádica o intensiva. La difusión, también ha comportado un aumento del rango de edad de los consumidores. Así, por una parte, los sujetos se retiran con más edad de los espacios de fiesta, manteniendo consumos de cocaína hasta mayores márgenes de edad; por otra parte, como se desprende de distintas estrategias etnográficas (Pallarés et al., 2007a; Pallarés et al., 2007b, y Martínez Oró et al., 2008) la cocaína es relativamente accesible y cada vez más próxima a la población adolescente. A pesar de ello, los indicios etnográficos apuntan a que los consumos adolescentes de cocaína no suelen ser extremadamente intensivos, y a que se intensifican a partir de mayor edad, coincidiendo con la época en que se dispone de mayores ingresos económicos. Lo veremos a lo largo del trabajo.

El trabajo está divido en distintos capítulos que reflejan los aspectos que motivan el inicio y el mantenimiento del consumo de cocaína y que explican cada uno de los objetivos específicos de la presente investigación. Confiamos que ésta aporte un conocimiento de utilidad para explicar el consumo de cocaína entre la población adolescente y que sea una herramienta que ayude a elaborar estrategias preventivas y de reducción de riesgos. La conjugación de las distintas respuestas a cada uno de los objetivos expuestos a lo largo de los capítulos que siguen, nos permite elaborar la «mirada adolescente hacía la cocaína», mirada vinculada al momento histórico actual; por tanto, no estática, sino en permanente transformación debido a la influencia de los continuos cambios que acaecen en nuestra sociedad.

La manera de ver de los adolescentes no es muy distinta de la de los adultos, puesto que, y no sólo en lo que respecta a la acción de salir de fiesta, sino en todo lo que se relaciona con el hecho de ser joven, la sociedad genera una serie de discursos sobre cómo son los jóvenes actuales, lo que se espera de ellos y sus principales características definitorias. Estos discursos son asimilados y reproducidos por aquellos sujetos a los que les «toca ser joven», generando posiciones subjetivas sobre cómo serlo. Además, no hay que olvidar que los sujetos, en su tránsito por la juventud, modifican paulatinamente los significados de lo que es ser joven (Ibáñez, 2004) produciendo nuevos discursos e imaginarios sobre la juventud, listos para volver a ser reproducidos. En este sentido, recordaremos que lo que viven nuestros adolescentes está construido socialmente, puesto que nuestra sociedad les asigna un lugar y unas funciones y, además, les indica unas posibles relaciones entre ellos y frente a los adultos. Por tanto, lo que aquí se describe no sólo tiene que ver con los adolescentes actuales, sino también con la sociedad actual.

Agradecemos a todos los participantes en los grupos de discusión su colaboración, sin la cual este trabajo no sería posible. A los miembros de Energy Control, Ai Laket!!, Hazkunde, SICCAM y Observatori de Nous Consums de Drogues, así como a Neus Codina, Paola Magdaleno, Maria Murillo, Mireia Rivas, Iker Josue, Eduardo Hidalgo, Carles Vidal, Joan Escolà y Oscar Parés, que realizaron la tarea de captación de los participantes.

Conchita Díaz realizó la transcripción de los grupos y realizó la última revisión. Anna Pallarés efectuó una primera lectura del trabajo y sus sugerencias han contribuido a mejorar el texto y a hacerlo más comprensible. Anna Mata también aportó sugerencias tras su lectura crítica. Gracias a las tres.

Escribir mano a mano el libro descifrando y analizando las narraciones ha sido una labor muy grata a pesar de que, a veces, las piezas de los discursos podían encajar en posiciones muy variadas, su ordenamiento forma parte de nuestra labor de interpretación.

Metodología

La aproximación utilizada en la presente investigación ha sido la denominada «metodología cualitativa» basada en la técnica de los grupos de discusión (Ibáñez, 1986; Ortí, 1986; Alonso, 1998). Esto es, la reunión de grupos de siete u ocho personas, de características más o menos similares, a las que se les propone hablar libremente de un tema que el propio grupo va desarrollando, bajo la coordinación de un moderador, a lo largo de unas dos horas de conversación (Conde, 2002). La técnica de los grupos de discusión nos ha permito aprehender «La mirada adolescente hacía la cocaína», entendida como el conjunto de discursos e imaginarios que los adolescentes proyectan sobre la segunda droga ilegal más consumida en España.

El proceso de captación fue más o menos laborioso en cada una de las ciudades dónde se aplicó la técnica. Para configurar los grupos, se buscó la colaboración de otras entidades ubicadas en las ciudades donde se realizaron. Los adolescentes del grupo de Bilbao fueron captados por el equipo de Hazkunde; el grupo de Vitoria por Ai Laket! y colaboradores; el de Madrid, por Energy Control y el de Albacete por el equipo de campo del SICCAM[1] de esta provincia. Los dos grupos de Lleida y los dos de Barcelona fueron configurados a partir de los contactos profesionales y personales del equipo de dirección y de campo del Observatori de Nous Consums de Drogues en l’Àmbit Juvenil.[2] Desde aquí, agradecemos a todos ellos su esfuerzo e interés a fin de llevar a cabo los grupos de discusión.

Para coordinar y ordenar el proceso de captación se elaboró un breve documento explicativo de los requisitos a cumplir por parte de los posibles candidatos a miembro del grupo de discusión y en el que, además, se les explicaba «qué se les tenía que decir», para evitar que los adolescentes seleccionados tuviesen expectativas erróneas a la hora de participar en el grupo de discusión.

Durante los meses de enero, febrero y la primera semana de marzo, el equipo de investigación de la Fundación Igenus realizó el trabajo de campo. Los grupos estaban formados por adolescentes de edades comprendidas entre los 15 y los 19 años, y, dependiendo de la ciudad, variaba la franja de edad.

Tabla 1 - Distribución geográfica, sexo y rango de edad de los grupos de discusión

CiudadSexoEdadAlbaceteMixto15-19 añosBarcelonaMixto15-19 añosMadridMixto17-19 añosBilbaoMixto15-19 añosLleidaMixto17-19 añosVitoriaChicas15-19 añosLleidaMixto17-19 añosBarcelonaChicos17-19 años

Los grupos estaban constituidos por adolescentes desconocidos entre sí. El número de participantes por grupo osciló entre seis y ocho. En los mixtos se buscó la paridad entre sexos. En el proceso de selección se definió como criterio que estuvieran escolarizados y que no estuvieran en situaciones de marginación o conflictividad social. Se buscaron preferentemente consumidores y se aceptaron algunos que no lo eran pero que estaban en contacto con el mundo de la noche y de la cocaína. Dos grupos estaban constituidos en su mayoría por no consumidores.

Se les expuso que se trataba de recoger sus opiniones sobre los consumos de cocaína y de otras drogas, y de que no había ni respuestas buenas ni malas, que nos interesaba saber lo que pensaban. Se insistió en que la finalidad del estudio era conocer mejor la realidad juvenil para así poder planificar respuestas de reducción de riesgos, por lo que dialogar sobre el tema en términos de lo que realmente pensaban podía revertir en estrategias pensadas partiendo de sus realidades y perspectivas. Se les aseguró la confidencialidad y el anonimato así como la ausencia de ningún tipo de control externo.

Los grupos se realizaron en salas de reuniones diversas: las sedes de las entidades que colaboraron en el proceso de captación, la Universidad de Lleida, un centro cívico en Vitoria y un centro de información juvenil en Albacete. De nuevo, gracias a todos los implicados a la hora de facilitar las salas.

El balance del proceso de captación fue satisfactorio, aunque, a priori, teníamos la intención de configurar los grupos de discusión con adolescentes que, o bien fuesen consumidores de cocaína, o bien estuviesen en contacto con consumidores. Tal como fue avanzando el trabajo de campo vimos la conveniencia de realizar dos grupos de discusión con adolescentes no consumidores de cocaína, para poder recoger unos discursos que diesen un contrapunto a los discursos de los consumidores y adolescentes próximos al consumo de cocaína. Esto, consideramos que nos permite tener una «Mirada adolescente hacia la cocaína» más completa, puesto que hemos oteado cómo «construyen» la cocaína los adolescentes que no realizan consumos de esta sustancia. Otros tres grupos fueron configurados exclusivamente por consumidores, uno de ellos formado únicamente por chicas y otro por chicos. Y tres grupos configurados por consumidores de cocaína y por adolescentes que tuviesen amigos consumidores.

Como hemos apuntado, se excluyeron dos perfiles: por una parte, los adolescentes en situación de desestructuración social, y por otra, los adolescentes mayores de 16 años que trabajan exclusivamente.[3] Perfiles minoritarios, con unas particularidades que superaban los objetivos de la presente investigación. Aún así, ofrecemos una «mirada» hacia la cocaína amplia y global, ya que los sujetos que han participado en los grupos viven en unas condiciones sociales parecidas a las de la mayor parte de los adolescentes españoles.

Los grupos de discusión fueron grabados en grabadora de voz digital para su posterior transcripción. Para la obtención de los resultados, hemos realizado un análisis del discurso. Nos hemos valido del modelo de simplificación, segmentación, categorización y codificación propuesto por Miles y Huberman, que nos ha permitido obtener una serie de categorías que se agrupan en un mapa de significados (Milles y Huberman, 1994). Para realizar el análisis hemos utilizado el programa Atlas ti. 5.2, que es «una herramienta informática el objetivo de la cual es facilitar el análisis cualitativo de, principalmente, grandes volúmenes de datos textuales» (Muñoz, 2005, p. 2).

[1] SICCAM: Sistema de información continua sobre los consumos de drogas de la población juvenil de Castilla-La Mancha. Está gestionado por la Fundación Igenus.

[2] Observatorio de Nuevos Consumos de Drogas en el Ámbito Juvenil; es un programa de investigación realizado por la Fundación Igenus que estudia la realidad de los consumos de drogas y las formas de ocio juvenil en Cataluña, de forma estable y regular desde 1999. El Observatorio es un «sistema de alerta rápida» sensible para detectar los cambios en los patrones de consumo de drogas, y que también recoge el consumo de nuevas substancias en las fases emergentes, además de la estabilidad relativa de los consumos más estables y conocidos. El Observatorio pretende detectar, con más rapidez que otros dispositivos, los problemas emergentes en el consumo de drogas, antes de que estos problemas adquieran una mayor magnitud.

[3] Según datos del Ministerio de Educación, referidos al curso 2007-08, el 88,1% de la población de 16 años está escolarizada (85,2% de los hombres y 91,2% de las mujeres); el 75,3% de los de 17 años (69,7% de los hombres y 81,3% de las mujeres) y el 62,8% de los de 18 años (57,2% de los hombres y 68,7% de las mujeres). <www.mec.es>

Objetivos

Objetivo principal

Aprehender los factores sociales y personales que los adolescentes ponen en acción en el momento en que entran en contacto con las drogas, especialmente la cocaína, para conocer cuáles son los mecanismos sociales que hacen aceptar o desestimar el consumo y mejorar así la comprensión de los factores precipitantes o protectores frente al consumo de cocaína.

Objetivos específicos

1. Aprehender los diferentes posicionamientos que los adolescentes tienen respecto a la cocaína.

2. Conocer la relación que se establece entre los tiempos formales e informales de los adolescentes y el consumo de cocaína.

3. Comprender los mecanismos psicosociales que facilitan el inicio del consumo de cocaína.

4. Analizar las motivaciones de los sujetos para consumir cocaína.

5. Acercarnos al papel de la influencia grupal en el consumo de cocaína.

6. Aprehender la influencia del líder en el consumo de cocaína en el seno del grupo.

7. Aproximarnos a los mecanismos que hacen aceptar o rechazar los consumos de cocaína.

8. Conocer cómo se normaliza el consumo de cocaína entre los adolescentes.

9. Identificar las situaciones y contextos que facilitan el consumo de cocaína.

10. Conocer las diferencias en el consumo de cocaína entre los emplazamientos rurales y urbanos.

11. Conocer cómo los adolescentes valoran sus consumos en los contextos de fiesta.

12. Valorar la percepción de riesgo que tienen los adolescentes en el consumo de cocaína.

13. Conocer los factores de protección y de riesgo en el consumo de cocaína.

14. Aprehender la accesibilidad a la cocaína que tienen los adolescentes.

15. Identificar el imaginario social que circula sobre el consumidor de cocaína.

16. Conocer los factores que llevan a abandonar el consumo de cocaína.

17. Conocer la valoración que hacen los adolescentes entorno a la cocaína y otras sustancias, especialmente el alcohol, el cannabis, la MDMA y el speed.

18. Aprehender la valoración que hacen los adolescentes de la educación sobre drogas.

Ficha técnica

A continuación, presentamos la ficha técnica de cada uno de los grupos donde se recoge el nivel de instrucción, el intervalo de edad de los sujetos participantes en cada uno de los grupos, las drogas que consumen y las ciudades españolas donde se realizaron los grupos.

Nº 1 Chicas. Consumidoras. De 16 a 19 años.

— Dos terceras partes, estudiantes de bachillerato. Una tercera parte, estudiantes de primero de carrera universitaria.

— Consumidoras diarias de cannabis.

— Consumidoras recreativas de alcohol, cocaína, speed y MDMA

— Vitoria.

Nº 2 Mixto. Consumidores y no consumidores. De 17 a 19 años.

— Dos terceras partes, estudiantes de bachillerato. Una tercera parte, estudiantes de primero de carrera universitaria o de módulo de grado superior.

— Consumidores recreativos de alcohol. Algunos de cannabis diariamente, otros esporádicamente.

— Dos terceras partes, no consumidores de cocaína pero muy próximos al consumo. Una tercera parte, consumidores de cocaína.

— Albacete.

Nº 3 Mixto. Consumidores y no consumidores. De 17 a 19 años.

— La mitad, estudiantes de bachillerato. La otra mitad, de primero de carrera universitaria o módulo de grado superior.

— Consumidores recreativos de alcohol. Algunos de cannabis diariamente, otros esporádicamente.

— La mitad, consumidores de cocaína y de otras sustancias. La otra mitad, no consumidores, pero próximos al consumo.

— Madrid.

Nº 4 Chicos. Consumidores. De 17 a 19 años.

— La mitad, estudiantes de segundo de bachillerato.

— La otra mitad, estudiantes de primero de carrera universitaria.

— Consumidores diarios de cannabis.

— Consumos recreativos de speed y éxtasis. Han probado la cocaína experimentalmente.

— Lleida.

Nº 5 Mixto. Consumidores y no consumidores. De 17 a 19 años.

— La mitad, estudiantes de bachillerato. La otra mitad, estudiantes de primero de carrera universitaria.

— La mayoría consumidores diarios de cannabis. Consumos recreativos de alcohol.

— La mitad, consumidores de cocaína y MDMA. La otra mitad, próximos al consumo de cocaína y a otras drogas.

— Barcelona.

Nº 6 Mixto. No consumidores. De 17 a 19 años.

— Dos terceras partes, estudiantes de segundo de bachillerato. Una tercera parte, estudiantes de primero de carrera.

— Consumidores recreativos de alcohol.

— Alejados del consumo de drogas ilegales.

— Lleida.

Nº 7 Mixto. No consumidores. De 15 a 18 años.

— Estudiantes de bachillerato y módulos de grado medio.

— No consumidores de cannabis. Algunos, consumidores recreativos de alcohol.

— No consumidores. No tan próximos al consumo de drogas.

— Bilbao.

Nº 8 Chicos. Consumidores. 17 a 19 años.

— La mitad, estudiantes de bachillerato. La otra mitad, estudiantes de primero de carrera.

— Consumidores diarios de cannabis. Consumidores recreativos de alcohol.

— Todos habían consumido cocaína en alguna ocasión. Consumidores recreativos de speed, MDMA y alucinógenos.

— Barcelona.

En los capítulos de resultados, el lector encontrará citas literales extraídas de la trascripción de los grupos de discusión. Cada una de las intervenciones está precedida por una M cuando habla una mujer y por una H cuando lo hace un hombre. Las intervenciones del moderador están precedidas por una E. En cada una de las citas literales se indica la ciudad del grupo. En Lleida y Barcelona, se realizaron dos grupos en cada ciudad, para diferenciarlos se indican como Lleida no consumidores y Lleida consumidores y como Barcelona chicos y Barcelona mixto.

Aproximación a los grupos de discusión. Principales espacios discursivos

El análisis de los discursos vertidos en los grupos de discusión permite distinguir las distintas «posiciones» que mantienen los adolescentes respecto a la cocaína y, en parte, también respecto al resto de las drogas, legales e ilegales. Estas posiciones, se refieren a una serie de argumentos y valores con respecto a su visión de los motivos para consumir o no, los consumidores y los efectos que perciben, las situaciones de consumo consideradas como normales, las consecuencias del consumo, los riesgos admisibles y otros aspectos que enmarcan su relación directa o indirecta con la cocaína.

Estas posiciones basculan entre dos polos diferenciados y opuestos. En uno se sitúan los consumidores recreativos de cocaína, para los cuales la aceptación del consumo está claramente influenciada por una visión que, a priori, podríamos entender como «positiva». Posición que parte de la elaboración de los discursos a partir de las experiencias propias y que, debido a su corta edad y al hecho de que no hace mucho tiempo que se han iniciado en el consumo, implica que, para la mayoría de los sujetos, las experiencias sean positivas. Así, tanto los adolescentes consumidores como los no consumidores próximos al consumo de cocaína, aceptan su consumo recreativo que se configura como algo normalizado durante las salidas festivas o nocturnas.

Contrariamente, en el otro polo, se sitúan los adolescentes que están alejados del consumo de cocaína y que se oponen a cualquier expresión que esté relacionada con ésta, de la cual tienen una visión «negativa». Rechazan el consumo sin matizar la frecuencia ni el patrón de consumo, incluyendo el consumo experimental y recreativo.

No obstante, independientemente de la opinión que les merece el consumo recreativo, los consumos realizados fuera de los contextos de fiesta o que se asocian a problemas, son rechazados por todos los adolescentes. También, respecto a la consideración de los riesgos de tomar cocaína, todos los adolescentes aceptan su existencia y arguyen, en mayor o menor medida, que el consumo de esta sustancia puede desencadenar serios problemas.

La articulación de la aceptación-rechazo del consumo de cocaína de los individuos que conformaron los grupos de discusión, permite construir el siguiente «mapa de grupos», en el que hemos tratado de representar topológicamente la posición relativa de unos y otros grupos en relación con la aceptación-rechazo del consumo recreativo de cocaína en función de si sus miembros son consumidores o no de drogas ilegales.

Cuadro 1

Mapa de posiciones de los grupos

Como podemos observar en el mapa de grupos, los grupos de Vitoria, Barcelona mixto, Madrid y Albacete aceptan el consumo recreativo de cocaína. En este orden, los cuatro grupos están configurados de mayor a menor número de consumidores de cocaína. Así, el de Vitoria está configurado exclusivamente por consumidores de cocaína, mientras que el de Albacete contiene menos consumidores, pero más no consumidores próximos.

El grupo de Barcelona chicos está configurado exclusivamente por consumidores de drogas ilegales. Todos han consumido cocaína de forma experimental, pero una parte importante del grupo rechaza el consumo de cocaína. El grupo de Lleida consumidores son consumidores de estimulantes (speed y MDMA) pero rechaza el consumo de cocaína.

Los grupos de Lleida no consumidores y Bilbao, formados por no consumidores, rechazan el consumo de cocaína y el de otras drogas ilegales.

De los ocho grupos realizados, más allá de las diferencias internas de distinto tipo, emergen cuatro perspectivas discursivas que escenifican las diferentes posiciones de los adolescentes frente al consumo de cocaína. Estas perspectivas se presentan con variación en su graduación en los diferentes grupos de discusión, aunque no todas las perspectivas se presentaban en todos y cada uno de los grupos.

A continuación, describiremos las características más relevantes de cada una de las perspectivas discursivas:

— Perspectiva consumidora.

• Los sujetos situados en esta perspectiva son consumidores de cocaína. La consumen con mayor o menor frecuencia.

• Son consumidores «normalizados» socialmente. Mantienen consumos recreativos de cocaína sin que les acarree problemas relevantes.

• Consumen también otras drogas ilegales, como cannabis (principalmente), MDMA y speed.

• La mayoría de los sujetos de esta perspectiva pertenecen o salen de fiesta en grupos formados por consumidores de cocaína.

• Conocen los efectos de la cocaína por propia experiencia y por las observaciones realizadas en los espacios de fiesta.

• Sus discursos tienden a normalizar su propio consumo de cocaína. Construyen el consumo de cocaína «en positivo».

• Reconocen la peligrosidad y la adicción que puede conllevar el consumo. La percepción del riesgo depende de los contextos y de las situaciones en que se consume cocaína.

«M. Yo no considero que esté enganchada, yo considero que es algo que me gusta y que de vez en cuando ¡pues oye! Tranquilamente. Yo no salgo y quiero pero si hay ¡de puta madre! Y si no hay, pues nada, tan tranquila, es que me da igual. No dependo de nada, ni tan siquiera del tabaco, ni de los porros, pero si no tengo porros a lo mejor me gustaría fumar un porro, pero si no tengo, tampoco me amargo ni nada. No quiero depender de nada ni de nadie.» (Vitoria)

— Perspectiva no consumidora próxima.

• Los sujetos situados en esta perspectiva, no consumen cocaína actualmente ni suelen consumir otras drogas ilegales, a excepción del cannabis.

• Algunos han realizado consumos experimentales de cocaína u otras sustancias ilegales (MDMA, speed). Consumen alcohol.

• Tienen amigos consumidores de cocaína, e incluso su grupo de referencia puede estar formado por un número importante de consumidores.

• Conocen los efectos de la cocaína por propia experiencia —no todos—, pero principalmente los conocen gracias a las observaciones de los consumos de sus iguales, realizadas en los espacios de fiesta.

• Tienen discursos ambivalentes sobre el consumo de cocaína. En según qué aspectos rechazan el consumo, en según qué otros lo normalizan con los mismos mecanismos que los consumidores.

• Construyen el consumo de cocaína desde una posición «tolerante». Con una posición que se ilustraría en un: «que cada uno haga lo que quiera con su cuerpo mientras no me moleste».

• Tienen una percepción de riesgo sobre el consumo de cocaína más alta que los consumidores y temor a las consecuencias inciertas que provoca el uso de cocaína a largo plazo. Este temor a la incertidumbre es clave para abstenerse del consumo de cocaína, aunque los amigos consuman.

«M. Yo, por ejemplo, no consumo ni lo he probado nunca ni nada y no lo he hecho porque tampoco tengo tanta curiosidad. Pero la gente que consume, yo lo veo bien, que quieren aguantar más los que se meten, pues yo lo veo de puta madre, es su vida, yo lo respeto tío, cada uno que haga lo que quiera con su vida.» (Albacete)

«H. Yo, personalmente, la cocaína no la he probado pero porque yo tengo amigos que empezaron a fumar mucho más tarde que yo porros y consumieron cocaína antes que yo y en un extremo más grave, cada, “finde” y yo por eso ni lo he querido probar, más que nada por saber qué es porque ya vas consumiendo y cada vez... y veo que no me controlo, llevo bastante tiempo fumando y va pasando el tiempo y cada vez el consumo es más y si probase con otras cosas ya seguiría más y por eso no la pruebo.» (Barcelona, mixto)

— Perspectiva no consumidora alejada

• Los sujetos que se enmarcan en esta perspectiva, no han consumido cocaína —ni otras drogas ilegales— ni tienen amigos consumidores de cocaína.

• En ocasiones proyectan en el consumidor de cocaína una serie de déficits personales y sociales.

• Consideran que su posición es la correcta, ya que el consumo de cocaína conlleva problemas inevitablemente.

• Opinan que es mucha la gente que consume en los espacios de fiesta.

• Hablan del consumo de cocaína a partir de la visión peyorativa del consumo de drogas que han recibido a lo largo del proceso de socialización formal.

«H. A mí sí porque supongo que no entra en mi disco duro, es algo que es como súper marciano ver un tío allá que se está metiendo algo. A mí me choca, y vale, sí que es normal pero... pienso que es porque... es como si la repercusión que ha de tener a nivel físico ¿eh? Ha de ser nefasto totalmente y sobre todo a largo plazo.» (Lleida, no consumidores)

— Perspectiva anticocaína.

• Aparece exclusivamente en el grupo de consumidores de Lleida y, en parte, también en el grupo de chicos de Barcelona. Grupos formados exclusivamente por consumidores de otras drogas ilegales.

• En lo referente al consumo de drogas —en general— elaboran unos discursos similares a la perspectiva consumidora. Sobre todo en lo que se refiere a la normalización del consumo de drogas.

• Aceptan el consumo de todas[4] las drogas a excepción de la cocaína.

• Generan discursos entorno la cocaína y su consumo basados en opiniones negativas puesto que la consideran cara, adictiva y para «gente mayor».

• Reproducen en parte el imaginario de que la cocaína es una droga elitista.

• Consideran que no todos los estilos y grupos juveniles la consumen.

• Sus discursos sobre el consumidor de cocaína se asemejan al de los no consumidores alejados.

• Consideran más adecuadas para la fiesta sustancias como el speed o la MDMA.

«H. Depende de a dónde vayas, no sé... tú te vas a... no sé, considero que es muy diferente el ambiente en el que me muevo yo. Si vas a un concierto, se mueve mucho más speed, y la cocaína, a parte de que vale más pasta y la gente que anda por allá no está para gastárselos... Si te vas a una discoteca chunga es más fácil. Yo y todo el mundo con quien me muevo es más como yo, es speed porque a parte que es más barato te pone más ciego y no sé... depende por dónde salgas de fiesta supongo que la tendrás más o menos al alcance.

H. La cocaína engancha mucho más que cualquier otra droga y la cocaína si tienes dinero es mucho más rutinario y hay mucha gente, mucha.

M. Es una droga que puedes convivir con ella y hacer el día a día, hay mucha gente que hace el día a día con la “farlopa”.»[5] (Lleida, consumidores)

«M. La cocaína es un poco especial, atrae a un tipo de gente... no sé... no entra todo el mundo en la cocaína. Determinados grupos de la sociedad la conocen mucho más que no nosotros, contando que vale pasta. Que hay, pero no es para la economía de todo el mundo. Es un tipo de gente que tal vez llevan una vida estresante y que no es sólo para el fin de semana.» (Lleida, consumidores)

El siguiente cuadro resume el sentido de los discursos sobre el consumo de drogas y de cocaína en cada una de las perspectivas discursivas.

Cuadro 2 - Sentido de los discursos en cada una de las perspectivas en torno el consumo de drogas y cocaína

Perspectiva consumidora Perspectiva consumidora próxima Perspectiva consumidora alejada Perspectiva anticocaínaDiscursos «normalizadores» sobre consumo de drogas y cocaína.Discursos «ambivalentes» sobre el consumo de cocaína.Discursos «peyorativos» sobre el consumo de cocaínaDiscursos normalizadores sobre el consumo de drogas, a excepción del de cocaína.El consumo de cocaína «en positivo»El consumo de cocaína «tolerancia»El consumo de cocaína «en negativoEl consumo de cocaína «en negativo»

Para finalizar esta aproximación a las perspectivas discursivas emergentes en los grupos de discusión, apuntaremos que en ningún grupo han aparecido discursos de consumidores en tratamiento o con problemas severos derivados del consumo de cocaína. Tampoco han aparecido discursos que negaran los riesgos del consumo de cocaína. En el caso que hubiese habido individuos con estas características las perspectivas discursivas hubiesen sido más numerosas. Aunque consideramos que las cuatro perspectivas discursivas recogen la opinión y posición de la inmensa mayoría de los adolescentes españoles.

[4]