Guía práctica de Hipnosis - Horacio Ruiz Iglesias - E-Book

Guía práctica de Hipnosis E-Book

Horacio Ruiz Iglesias

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Beschreibung

"Según su autor, este libro puede interesar a personas con inquietudes en temas como el autoconocimiento, el desarrollo personal, que les guste investigar, que tengan la inquietud de saber qué somos." -La verdad "En palabras de Horacio Ruiz Iglesias, Presidente de la Asociación Española de Hipnosis, lo bueno de la hipnosis es que es complementaria con cualquier sistema médico y ayuda a los demás a mejorar su vida." -web Psiquiatría La primera guía en castellano de hipnopterapia que, además de explicarnos la hipnosis científica e históricamente, nos da unas pautas prácticas para poder practicarla nosotros. Estos últimos años la hipnosis ha quedado un poco denostada son innumerables los casos de hipnosis por puro espectáculo que aparecen en los medios de comunicación, la hipnosis, no obstante, es un método científico que tiene numerosas propiedades terapéuticas y no sólo en el plano mental, sino en el físico también. Guía práctica de hipnosis nos enseña los fundamentos científicos y teóricos de la hipnosis y también los fundamentos fisiológicos: las zonas cerebrales de activación de la hipnosis y la capacidad terapéutica del trabajo sobre ciertas zonas del cerebro. Pero en sus cuatro capítulos nos enseña también cómo podemos practicar nosotros la hipnosis para relajarnos y, en el último capítulo, la utilidad de la hipnosis en las regresiones. La relevancia de Horacio Ruiz en la psicoterapia española actual es incuestionable, este libro es fruto de más de treinta años de experiencia en los que ha atendido miles de casos. Su convicción de que el inconsciente tiene munchas de las claves para la resolución de problemas físicos y mentales es lo que le impulsó a escribir este libro. Redactado con un lenguaje deliberadamente sencillo para que sea accesible a todo el mundo el libro aborda la hipnosis, la autohipnosis, la relajación, los distintos modelos de hipnosis terapéutica que existen y la regresión.

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Seitenzahl: 437

Veröffentlichungsjahr: 2006

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Guía práctica de

HIPNOSIS

Guía práctica de

HIPNOSIS

De las técnicas básicas a la regresión

HORACIO RUIZ

Colección: En progresowww.enprogreso.com

Título:Guia práctica de hipnosis Autor: © Horacio Ruiz

Copyright de la presente edición: © 2010 Ediciones Nowtilus, S.L. Doña Juana I de Castilla 44, 3º C, 28027 Madridwww.nowtilus.com

Diseño y realización de cubiertas: OpalworksMaquetación: Paula García Arizcun

Reservados todos los derechos. El contenido de esta obra está protegido por la Ley, que establece pena de prisión y/o multas, además de las correspondientes indemnizaciones por daños y perjuicios, para quienes reprodujeren, plagiaren, distribuyeren o comunicaren públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, o su transformación, interpretación o ejecución artística fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a través de cualquier medio, sin la preceptiva autorización.

ISBN-13 978-84-9763-301-7ISBN edición digital 978-84-9763-302-4Fecha de edición: Julio 2013

Depósito legal: NA-841/2010

Dedicatoria

A veces, cruzamos paisajes sombríos en el devenir de la existencia, perdemos el rumbo y no sabemos por dónde cae el norte, el viento, la lluvia y la escarcha de la desolación interior nos desarraiga tanto que caminamos hacia el pozo sombrío de la angustia y no encontramos la salida, es más ni la buscamos.

La tristeza y la soledad se hacen inseparables amigas que comparten cada suspiro y cada latido del corazón cansado y la pesadez de las piernas, los sentidos embotados, la mente confusa y la espalda doblada por el lumbago y el lastre del pasado nos hunde y nos humilla recordándonos nuestra miseria y nadidad humana.

Solo acertamos a atisbar un rayo de luz y una bocanada de aire fresco que nos revive el ánimo, despeja la mente y despierta el alma, cuando algún ser querido te abraza, acepta y comprende incondicionalmente, aunque no esté de acuerdo con el rumbo que ha tomado tu vida.

En ese abrazo nos reconocemos en sus ojos y en sus lágrimas, en su respiración y en su aliento, y nos damos cuenta de que su dolor y tristeza es nuestro dolor y nuestra angustia, entonces comprendemos que hemos sido tremendamente cobardes y lastimosamente egoístas, ellos no se merecen que los hayamos hecho sufrir con nuestros desvaríos.

Y mil veces que caiga, mil y una veces me levanto.

Te devuelvo: Un batallón de querencias y una sonrisa... un corazón que late vigoroso, una mente despejada y una voz clara que te dice: gracias por estar ahí cuando más te necesitaba.

Ahora se que vivo por ti y para ti, si tu no estuvieras ahí yo no podría reconocerme aquí.

Porque cuando leas este escrito y te reconozcas, entonces, con tu sonrisa sabrás que me estoy refiriendo a ti.

Gracias.

Índice

Prólogo
Origen de este libro
Un ser bio-psico-social-espiritual
Introducción
Capítulo 1: Enfoque general
Concepto de hipnosis
Funcionamiento del cerebro en hipnosis
El fenómeno hipnótico
Teorías explicativas
La sugestion
Ejercicio número 1: El poder de la sugestión
Terapia frente a espectáculo
Historia de la hipnosis
Recuerda
Galería de fotos históricas
Capítulo 2: Hipnósis básica
Autohipnosis
Ejercicio número 2: Autohipnosis (I)
Ejercicio número 3: Autohipnosis (II)
Hipnosis para principiantes
Ejercicio número 4: Desviación de la atención
Ejercicio número 5: Pruebas de sugestionabilidad
Técnicas básicas
Ejercicio número 6: Técnicas de inducción a la hipnosis
Procesos y fenómenos
Ejercicio número 7: Procesos y fenómenos hipnóticos
Recuerda
Capítulo 3: En el gabinete
Ser hipnoterapeuta
Conocimientos de psicología
La autoimagen
Terapias
Hipnoanálisis
Ejercicio número 8: Técnicas de hipnoanálisis
Programación cognoscitiva
Ejercicio número 9: Programación cognoscitiva
Reprogramación y sugestión
Ejercicio número 10: Reprogramación
Visualización: Los dos hermisferios cerebrales
Ejercicio número 11: Visualización creativa
Empatía con el paciente
Recuerda
Capítulo 4: Regresión a vidas pasadas
La creencia en la reencarnación
Diferentes visiones sobre la reecarnación
Terapia de regresión hipnótica
Regresión
Ejercicio número 12: Regresión a posibles vidas pasadas
Progresión
Recuerda
Lo que han dicho sobre la hipnosis
Ejercicio número 13: Modelado de inducción en autohipnosis (Naturalista o ericksoniana)
Ejercicio número 14: Modelados o sugerencias en autohipnosis
Ejercicio número 15: En la misma línea de inducciones naturalistas y procesos tanto conscientes como inconscientes, modelamos heterohipnosis
Ejercicio número 16
Ejercicio número 17
Capítulo 5: Conclusiones
Ortohipnosis
Bibliografía recomendada

Prólogo

Para Horacio.

Conocí a Horacio gracias a mi nunca olvidado amigo Fernando Jiménez del Oso; en un programa mío de radio en el que él colaboraba, me anunció que la semana siguiente iba a venir con un hipnoterapeuta con el que trabajaba en ocasiones. Como él sabía de mi escepticismo generalizado, no le asombró mi inmediata pregunta:

—¿Trabaja contigo–psiquiatra o contigo–parapsicólogo?

Hablaba el psiquiatra y Horacio completó, una semana después, un programa de esos «redondos». La hipnosis es un tema seguro en la radio y en la televisión: funciona siempre, pero también siempre te provoca el mismo conflicto personal ¿he hecho divulgación o he hecho espectáculo a bajo precio? Hacía mucho tiempo que yo mismo había escrito un artículo pidiendo –inútilmente, claro– a las televisiones que prohibiesen las sesiones de hipnosis dentro de programas de espectáculos porque una de dos: si estaban trucados era una falta de respeto a los televidentes y si eran ciertos, me parecían una falta de respeto a la dignidad de las «victimas» de los hipnotizadores.

Cuento todos estos precedentes para dejar claras mis reticencias a bajar la hipnosis al terreno del morbo. No fue el caso de Horacio, naturalmente, que no solo nos aclaró –como hace en este libro– las diferencias entre la hipnoterapia y el espectáculo, sino que, además, provocó mi curiosidad y respeto por una realidad seguramente casi tan antigua como el hombre.

Más adelante asistí a uno de sus cursos intensivos con el profesor Jiménez del Oso y un buen número de interesados por muy diversos motivos. El fin de semana aquel fue un cúmulo de descubrimientos, de asombros y de constataciones liberadoras importantes: que nadie quiere ser hipnotizado contra su voluntad porque, en definitiva, es uno mismo quien entra en ese estado y el terapeuta lo que hace es acompañar y dirigir ese camino apasionante en el que el «yo» deja de taponar lo que está más escondido en alguna parte de nuestro cerebro: nuestra conciencia.

Este libro, por último, va dirigido a muchas personas con diferentes curiosidades: sirve para conocer más la historia de la hipnosis con sus verdades y sus mitos, sirve para adentrarse en la cantidad de utilidades que tiene esta técnica y sirve para que, el que quiera, haga sus «pinitos» si no como hipnotizador –que quién sabe– sí al menos como actor o director de una relajación intensa en un mundo ajetreado.

Lo mejor que se puede decir de este libro y de su autor es algo sencillo, pero importante: los dos son serios, profesionales y útiles y, a la vez, son divertidos, amenos y tratan de algo apasionante con rigor y sin arrogancia.

Andrés Aberasturi

HORACIO CON EL DOCTOR FERNANDO JIMÉNEZ DEL OSO

Al Dr. Jiménez del Oso le conocí en Desojo (Navarra). Me pidió que le realizara una regresión. A partir de este primer encuentro establecimos una profunda y enriquecedora amistad. Un día me llamó por teléfono, por aquel entonces vivía yo en Logroño, con aquella voz tan entrañable suya me dijo: “Chato, vente a trabajar conmigo a mi despacho en Madrid”. Por aquel entonces ubicado en la calle Aralar, en una urbanización enfrente del famoso Pirulí de Televisión Española. Fueron más de diez años de compartir amistad, cenas, programas de radio y televisión y pacientes, que él me derivaba para que yo les tratase en hipnosis cuando el caso lo requería, incluso tuve el placer de ayudar a sus hijos Pablo y Fernando en sus estudios con la hipnosis para potenciar la memoria, concentración y preparación de exámenes. También colaboramos juntos en la investigación de fenómenos psíquicos o en la revista Enigmas que él dirigió hasta el día de su fallecimiento me pidió que colaborara escribiendo un curso teórico-práctico sobre hipnosis y sus aplicaciones terapéuticas; el cuál realicé en colaboración con Guillermo Martínez Estrada. Este fue el comienzo de mi colaboración con la revista Enigmas. Unos meses antes de dejarnos visité a Fernando en su despacho, me insistió varias veces, y con un tono de voz que no olvidaré nunca, que quería hacer regresión hipnótica a vidas pasadas, me dijo que tenía verdadera necesidad de profundizar en esta experiencia. De alguna forma, supongo, que él intuía algo. Yo sé que Fernando, mi querido y entrañable maestro, desde el más allá de alguna manera sigue ayudándome y sé muy bien lo que me digo. Varias personas, que no se conocen entre sí me han transmitido prácticamente el mismo mensaje, él quiere que yo lleve a cabo alguno de los proyectos que tantas veces en vida conversamos. La publicación de este libro es uno de ellos. Querido Fernando algún día nos volveremos a abrazar. Estés donde estés, gracias, tu y yo sabemos por qué. Ah, y dile a nuestro querido amigo Joaquín Gómez Burón que no me he olvidado de él. Supongo que os habéis reencontrado y estaréis hablando de vuestras cosas. Ahora ya sabéis que hay al otro lado.

HORACIO Y ANDRÉS ABERASTURI

Fue una madrugada de la primavera del año 1999, Fernando me llamó y me dijo: “ven a buscarme a casa, nos vamos a Radio Nacional, el amigo Andrés nos espera para entrevistarte en su programa “La Leyenda Continúa” acerca de la hipnosis, las regresiones, en fin, de todo lo que tu haces”. Así conocí a Andrés Aberasturi. El programa recibió muchas llamadas por parte de los oyentes. Volvimos en una segunda ocasión y suscitó tanto interés o más que el primero. Andrés nos volvió a llamar. En esta tercera vez quería hablar de regresión a vidas pasadas y que además realizara para todos los oyentes de Radio Nacional una experiencia de regresión en directo. Andrés me confesó que hacía un par de años en cierta ocasión, de madrugada, escuchó a través de Onda Cero una regresión que yo había realizado, en el programa que dirigía Concha García Campoy, junto al Dr. Jiménez del Oso y él pensó que le gustaría realizar la misma experiencia. Me sorprendió que Andrés durante los tres mencionados programas realizados con él y Fernando me mostrara interés en aprender hipnosis, y me dijo que le avisara en cuanto yo diera un curso sobre esta técnica. En la tercera ocasión y ante su insistencia le dije: “Andrés, si realmente estás interesado, yo organizo un curso para que asistas”. Fernando dijo: “Si organizas un curso y Andrés lo hace, cuenta conmigo, yo asistiré también”. El curso se realizó el 1 de mayo de 1999. Tuve el honor y el placer de contar con tan excelentes y entrañables “alumnos”. Parte del citado curso se grabó y fue emitido en Canal 9 en la serie “La Otra Realidad” dirigida por el Dr. Jiménez del Oso y con la colaboración de Andrés Aberasturi.

Escritura Xenográfica realizada en trance por Elena García.

HORACIO EN ONDA IMEFE RADIO CON ELENA GARCÍA

Elena García es una mujer bastante singular, nos une también una antigua amistad. He tenido la ocasión de realizar muchas experiencias hipnóticas con ella junto al Dr. Jiménez del Oso y en programas de televisión como MisteriosenlaIntimidad y LaOtraRealidad y también en “Alerta 112” de Antena 3 TV. Elena siempre ha colaborado con nosotros y hemos tenido la ocasión de mostrar el resultado de dichas experiencias y comprobar algunas de sus facultades. Por ejemplo, Elena recuerda algunas de sus vidas pasadas. Narra acontecimientos vividos y que guardan perfecta concordancia con las circunstancias de su vida actual. Algunas de las experiencias más extraordinarias son el fenómeno de la Xenoglosia, esto es, hablar un idioma desconocido en su vida actual o el más interesante, aún si cabe de la Xenografía; es decir, escribir un idioma que no conoce. En alguna ocasión, Elena, ha escrito en Árabe. Cuando le enseñé al Dr. Jiménez del Oso su primera escritura Xenográfica mostró mucho interés, consultó con un filólogo arabista y este confirmó que en efecto, era correcta y como si la hubiera escrito tres personalidades distintas. “La escritura es muy culta, como si nosotros escribiéramos en Latín ahora” comentó.

PROGRAMA ONDA IMEFE

A través de las Ondas Radiofónicas y realizado en directo ante más de 200 personas, Julio Barroso, director del programa “La Luz del Misterio”, presenta y dirige una experiencia excepcional: Se trata de invitar a los asistentes y a los oyentes de la Comunidad de Madrid a participar de una experiencia de regresión hipnótica a vidas pasadas. Mi labor consiste en hipnotizar individualmente a Elena García y después dirigir una regresión colectiva tanto a los presentes al acto como a los que siguen el programa a través de las Ondas. Como invitados especiales en el salón donde se realiza la experiencia está el Dr. Fernando Jiménez del Oso, Lorenzo Fernández, Iker Jiménez, Pablo Villarrubia, Jesús Callejo; intervienen, asimismo, la Dra. Cora, Coordinadora del Master de Hipnosis de la Universidad Complutense de Madrid, el Dr. Rodríguez Delgado, la Psicóloga María José Domínguez, entre otros profesionales de la ciencia. Centro cultural Buenavista. Año 2001.

Origen de este libro

Sobre la base de la exploración y práctica de la psicología transpersonal, y de la labor de investigación durante casi treinta años en el campo de la psicoterapia, utilizando la hipnosis, he escrito cinco libros sobre el apasionante mundo del hipnotismo y todas sus variantes. (Autohipnosis, regresiones, hipnoterapia, PNL, visualización…)

Asimismo he divulgado los usos terapéuticos de la hipnosis en muchísimos medios de comunicación, mostrando el lado terapéutico y lúdico de la hipnosis en programas de radio, prensa y televisión, incluso con programas especiales y dedicados exclusivamente a los usos terapéuticos de esta ancestral técnica. Yo lo considero también un método de autoconocimiento y desarrollo personal de valor incalculable. No en vano podemos considerar la hipnosis como un amplificador o potenciador de habilidades y potencialidades psicológicas. Cualquier terapia que se realice en el estado o contexto hipnótico resulta más eficaz y más eficiente, según estudios de Meta-Análisis.

Hace años, más o menos en el 1994, el psiquiatra Fernando Jiménez del Oso me pidió que escribiera un libro sobre la hipnosis. Extrañado, le pregunté cómo debería hacerlo, qué contaría y qué formato debería tener el libro. Simplemente (me contestó con aquella sonrisa socarrona suya), escribe un libro donde cuentes cosas de las que no tengas que sonrojarte después de escribirlas. Lo que haces en tus cursos y en tu gabinete de hipnoterapia, las técnicas que empleas, la metodología que usas, aquello que funciona en el terreno de la psicoterapia, curando, sanando y aliviando el sufrimiento humano, eso que te consta y puedes demostrarlo a través de los pacientes y alumnos con los que te relacionas, eso y nada más que eso debes contarlo y transmitirlo a los que estén como tu, empeñados en el autoconocimiento y desarrollo personal.

Así he procurado hacerlo desde aquel día. El doctor Del Oso nos dejó hace unos años, pero su recuerdo permanece imborrable en algunos de los que disfrutamos de su amistad. Él era una de esas personas entrañables que una vez que las conoces te reconcilias con el ser humano y sabes que merece la pena confiar en algunas personas, él sabía ser amigo y maestro a través de su particular sentido del humor que te hacía sentir como si lo conocieras de toda la vida. La palabra que me sale para definirlo es: Fernando era «un ser humano». Me considero muy afortunado de haberlo conocido y haber compartido tanta experiencia con él.

La mayor satisfacción del autor de un libro es, supongo, que se agote la primera edición y el editor te comunique que sacarán una segunda ... esto prueba varias cosas: que la lectura de este libro y su contenido ha recibido la aprobación de las personas interesadas en el apasionante mundo de la hipnosis; que es un libro serio y ameno como dice en el prólogo Andrés Aberasturi y que la petición que me hizo el doctor Jiménez del Oso la he cumplido.

Un ser bio-psico-social-espiritual

En primer lugar y antes de exponer mis ideas sobre los usos terapéuticos de la hipnosis, creo que sería bueno y esclarecedor que explique cuál es mi versión acerca del ser humano. Al fin y al cabo, hablar de hipnosis es hablar de la mente, de la psique, es decir de nosotros mismos.

Hacerlo así les permitirá a todos ustedes saber desde qué punto de vista les estoy hablando y cómo concibo yo el tema apasionante de la hipnosis y todo lo que se deriva de la misma.

Por tanto, en principio podemos concebir al ser humano como una entidad Bio-Psico-Socio-Espiritual…

Evidentemente, somos o tenemos una biología, lo físico, lo fisiológico, procesos químicos, bioeléctricos, hormonales, los procesos homeostáticos, etc.

Evidentemente también somos una entidad psicológica, tenemos pensamientos, emociones, sueños, fantasías, deseos, odios, pasiones, tristeza, es decir, tenemos una mente capaz de razonar, discernir, o sea, todos los funcionalismos cognitivos, etc.

Y en este orden de ideas, también es fácil reconocer que somos seres sociales, o estamos en relación con la sociedad, somos individuos que no vivimos solos en una isla, es evidente que no, y vemos, por lo tanto, la extensión social, las interrelaciones sociales con los miembros de la familia, vecinos, ciudadanos, etc.

Y como observación final, ¿quién puede negar que tengamos una dimensión espiritual? No me refiero necesariamente a las creencias religiosas, sino a la necesidad como algo inherente al ser humano de lo trascendente, el espíritu de solidaridad, amor a la naturaleza, la vida, los seres humanos, el sentimiento de lo mágico, lo transpersonal, llámese Dios o como queramos llamarle.

Por lo tanto, si la experiencia evidente de estos cuatro aspectos de la naturaleza humana nos indica o muestra que somos algo más que un cuerpo y un cerebro, por lógica consecuencia la exploración del amplio y vasto territorio de la psique humana, de la mente, nos tiene que llevar a vivenciar estos cuatro aspectos mencionados.

Hace más de treinta años que me dedico a la exploración teórico-práctica de todo lo que tiene que ver con el campo psicológico, la psicoterapia, es decir, el conocimiento de sí mismo. En estos años de estudio, exploración y práctica personal con clientes o alumnos, he podido comprobar el viejo axioma que dice: «No hay nada nuevo bajo el sol».

Estas técnicas o métodos de autoconocimiento y desarrollo personal (autorrealización) han existido siempre y en todas las latitudes espirituales del mundo. Con diversos nombres y formas distintas de explicarlas, pero en el fondo y como no podía ser menos los procesos internos son los mismos… la mayoría de las psicoterapias que se realizan en la actualidad en nuestro hemisferio occidental son muy antiguas y podemos encontrar sus orígenes en el yoga milenario, en el budismo y en otras fuentes filosóficas o místicas de crecimiento y desarrollo espiritual.

Otro detalle importante es que aunque esta sea una versión particular mía, evidentemente otros muchos investigadores, desde diferentes campos de investigación coinciden conmigo (o yo con ellos) en la misma o parecida visión y versión acerca de lo que es o somos los seres humanos.

Esto me lleva a otro postulado, «la visión transpersonal del psiquismo humano». Esta teoría psicológica está magníficamente postulada, estudiada, explorada y divulgada por grandes investigadores que, partiendo de los paradigmas estrechos y limitantes de la llamada ciencia oficial (lo académico), han desarrollado todo ese campo extraordinario de investigaciones y prácticas que han venido a definir como: «La cuarta corriente de la psicología: La psicología transpersonal».

Algunos de los más eminentes científicos de esta corriente psicológica son: Carl Gustav Jung, Stanlislav Grof, Ken Wilber, Abraham Maslow, Anthony Sutich, James Fadiman, Joseph Campbel, Christina Grof, Swami Muktananda Paramahansa, Gregory Bateson, Fritjof Capra, Elmer y Alice Green, Stanley Kripner, Rupert Sheldrake, Charles Tart Arrien, Jack Kornfield, Ralph Metzmer, Frances Vaugham, Roger Walsh, Michael Murphy, Richard Price, Roger Woolger y Patrick Drouot.

Estos y otros médicos, psiquiatras, psicólogos, antropólogos, psicoanalistas, etc., fueron enunciando un nuevo movimiento psicológico centrado en el estudio de la consciencia que reconociera el significado de la «dimensión espiritual» de la psiquis, escuela a la que denominaron «Psicología transpersonal».

Por lo tanto y según estoy explicando, a la hora de explorar el mundo de la psique y el de la hipnosis, bebo en aguas fecundas y profundas del saber humano en el campo de la psicoterapia, de tal manera que tengo a estas autoridades como modelo y, hasta cierto punto, de guías para saber que ellos han cartografiado el mapa del psiquismo humano para que otros podamos seguir explorando y descubriendo territorios nuevos para nosotros, pero que han estado ahí siempre disponibles para explorarlos exentos de miedos y prejuicios.

Técnicas y metodologías para el que no tema conocerse a sí mismo en las posibilidades psicológicas que poseemos como almas o conciencias que esperan el despertar espiritual. Esta es una tecnología psicológica para los terapeutas que busquen el alivio del sufrimiento humano que se mantiene por culpa de los prejuicios y temores que tanto nos limitan.

Aclarada esta visión transpersonal mía, también debo decir que mi forma de trabajo en psicoterapia es claramente ecléctica, es decir; bebe de diferentes fuentes. No excluyo nada que sirva para conocerme a mí mismo más profundamente y me permita vivir más equilibradamente.

No desprecio nada que me sirva como herramienta para aliviar el sufrimiento de los clientes y alumnos que me depositan su confianza, su tiempo y su dinero para ayudarles a resolver sus problemas y alcanzar sus objetivos de realización profesional y personal.

Por lo tanto, solo falta decirles cuál es la herramienta principal que utilizo en mi labor profesional. Aparte de las diferentes técnicas aprendidas en la práctica del yoga, budismo zen, psicodrama, iniciación chamánica en México (Yucatán) de manos de iniciados en el arte ritual del peyote, además de estudios de psicoanálisis freudiano, y varios cursos de formación de hipnosis ericksoniana en la Universidad de Valencia, también he recibido formación en P.N.L. la cual practico regularmente en mi gabinete con mis clientes y en los cursos que imparto a mis alumnos, pero la base fundamental de mi exploración e investigación sobre mí mismo y los demás, mi labor como psicoterapeuta es la madre fuente donde han bebido todos los grandes de la ciencia en el último siglo en occidente: la hipnosis.

Por lo tanto, les explicaré algunas de las principales teorías acerca de lo que es la hipnosis desde el punto de vista clínico y terapéutico.

La hipnosis es la fuente madre donde han bebido todos los grandes de la psicología en este último siglo en Occidente. Desde Mesmer hasta Charcot, pasando por Jung, Freud, Erickson y hasta nuestro Premio Nóbel de Medicina Santiago Ramón y Cajal, sin olvidar a Braid, Liebault, Janet y otros muchos más, todos los grandes de la psicología, neurología, psiquiatría, etc., todos han navegado en la hipnosis. Si no fuera por la hipnosis muchos de ellos, Freud por ejemplo o el mismo Jung, no habrían podido desarrollar muchos de los planteamientos teorico prácticos de sus sistemas en psicología o psicoterapia.

De ahí que, honestamente, Freud escribe:

Nunca se ponderará bastante la importancia del hipnotismo para la historia de la génesis del psicoanálisis. Tanto en su sentido teórico como terapéutico, el psicoanálisis administra una herencia que el hipnotismo le transmitió.

Y la sofrología del doctor Caycedo, el control mental de Silva, y hasta la misma P.N.L. tienen una deuda impagable con su madre original: la hipnosis.

El doctor Milton Erickson y su extraordinaria escuela de psicoterapeutas han revolucionado el mundo de las psicoterapias gracias a esta ancestral técnica para provocar cambios en los estados de conciencia, facilitando la emergencia de las potencialidades de la mente inconsciente, verdadera artífice de los procesos curativos y sanadores del cuerpo y del alma.

Son muchos los libros y documentales que se han escrito y realizado sobre la hipnosis. La literatura, la televisión y el cine dan una idea distorsionada y falseada acerca de lo que es la hipnosis y de lo que supuestamente se puede hacer o realizar con ella cuando hipnotizamos a otros seres humanos.

Nada hay nuevo bajo el sol. Ni Bandler, ni Grinder (creadores de la P.N.L.) ni Freud, ni Erickson y mucho menos la facultad de psicología de cualquier universidad, han creado o inventado nada nuevo y que no se practicara desde hace milenios.

En la Antigüedad los sabios griegos y de otras latitudes trabajaban con imágenes mentales y visualizaciones dirigidas a la resolución de problemas y conflictos que aquejaban a los que se ponían bajo su dirección terapéutica. Narraciones filosóficas, relatos y mitos, fábulas y cuentos para niños son, desde los albores de la humanidad, transmitidos de padres a hijos para generar estrategias de pensamiento, reencuadre, cambios en la forma de pensar y sentir; son formas de transmitir valores filosóficos, cambios de posiciones en la forma de percibir y sistemas para cambiar los estados de la conciencia.

Las famosas parábolas de Jesús, Buda y otros grandes de la filosofía y de la religión, han sido desde siempre fuente inagotable de sabiduría para transmitir estrategias y valores de pensamientos creativos.

La hipnosis, el estado hipnótico, o trance hipnótico es un fenómeno puramente psicológico o mental. La mente, la conciencia humana es un misterio y un enigma que probablemente el hombre, el ser humano, nunca esclarecerá ni se conocerá en toda su dimensión.

El «Conócete a ti mismo socrático» sigue siendo una asignatura pendiente para la humanidad. Por lógica consecuencia la hipnosis como elemento mental o psicológico es y será siempre un enigma, la asignatura pendiente por aprobar.

La hipnosis provoca todavía cierto rechazo por parte de la clase médica y, sobre todo, entre los psicólogos, debido a la ignorancia que realmente se tiene de esta metodología terapéutica. La principal problemática consiste en los falsos estereotipos (mitos) que de ella se mantiene entre los no especializados en esta ancestral técnica que, aunque con otros nombres o definiciones, ha existido siempre desde el origen mismo de la existencia del hombre en la tierra; es decir, desde que el hombre alcanzó su capacidad de pensar y su conciencia se expandió sobre sí mismo y sobre la naturaleza de las cosas, desde ese momento podemos decir que la capacidad de trance o diversidad de estados de conciencia se iniciaron también.

Ha constituido siempre un amplísimo campo de investigación y probablemente sean más de 100.000 estudios o investigaciones los que se cree que existen acerca de esta técnica milenaria. Lamentablemente es un área totalmente descuidada por las facultades de psicología dentro de la carrera de psicólogo. Inexplicablemente un recién licenciado en psicología no sale debidamente preparado o formado en la metodología hipnótica.

No parece que el ejemplo de nuestro Premio Nóbel de Medicina Santiago Ramón y Cajal, fiel practicante de la hipnosis, haya servido de ejemplo entre los estudiantes de la ciencia.

Probablemente la máxima autoridad mundial conocida en el uso de la hipnosis sea el doctot Milton Erickson, a partir del cual se ha desarrollado toda una escuela magistral de psicoterapia inspirada en sus enseñanzas y en su genial forma de concebir el inconsciente como fuente de creatividad y recursos internos que, actualizados en el contexto apropiado, son la clave para que el paciente resuelva sus conflictos y alcance el logro de sus objetivos.

Estos estudios clínicos la presentan como una técnica de intervención eficaz ya que aumenta o potencia otros tratamientos que se realizan en el contexto (o estado) hipnótico.

La evidencia práctica demuestra que: «La hipnosis, como procedimiento terapéutico, puede ser considerada como una de las técnicas más antiguas que se conocen para provocar cambios en los procesos cognitivos, psicofísiologicos, perceptúales y conductuales», tal como ya indicó Edmonson en 1986.

Y por otro lado, también vemos que cualquier psicoterapia que se realiza en un contexto hipnótico aumenta su eficacia. Cognitivasconductuales, psicodínámicas, o sistémicas, según estudios de MetaAnálisis (Smit, Spirstein, Kirsh, y otros).

Estos estudios desarrollados y las cualidades de la investigación clínica con la hipnosis permiten augurarle un extraordinario futuro en su práctica terapéutica.

Otras de las razones por las que la hipnosis debería aplicarse con más regularidad es por su eficiencia: esto quiere decir que la metodología hipnótica es mucho más corta en duración que la mayoría de las otras intervenciones. Permite profundizar más en el inconsciente del sujeto que demanda ayuda y su coste económico es menor. Se necesitan menos sesiones y, como ya se ha indicado, es adaptable a otras técnicas o tratamientos, no entra en contradicción con ninguna (generalmente), incluso es un método que se puede utilizar tanto individualmente como en grupo.

Quiero decir con esto que muchas veces hipnotizar a una persona presupone llevarle a un estado alterado (positivo) de su conciencia. Quiero poner cierto énfasis en indicar que al hipnotizar a una persona se produce –muchas veces– el siguiente fenómeno psicológico:

El significado de las palabras (semántica) influye de una manera efectiva sobre el estado y actividad de estructuras corticales y subcorticales, provocando actividades emocionales que pueden ser benéficiosas o nocivas para el organismo. Esto, de la manera aducida por Pavlov, resulta especialmente adecuado para la interpretación de la base sobre la cual se producen las respuestas hipnóticas. (William Kroger)

Mi planteamiento, y existen importantes investigaciones al respecto, es que la metodología empleada (hipnotismo) utilizando especialmente los cinco sentidos de percepción, inhiben el córtex cerebral (mente racional y voluntad) y, por sugestión, activa respuestas subcorticales, respuestas talámicas es decir, se activa el inconsciente fuente de recursos y creatividad de nuevas opciones y habilidades que, utilizadas en el contexto de la terapia, permite resolver con relativa facilidad problemas enquistados durante años y que se han mostrado resistentes a las terapias más racionales o analíticas.

Algunos planteamientos conceptuales, como este mencionado, es mantenido también por expertos en la hipnoterapia como el mismo Erickson y los continuadores de su escuela de psicoterapia

Como hipótesis mantengo (existen muchas investigaciones al respecto) que con la terapia conducente a llevar al hipnotizado a un estado de profunda relajación, se potencian o activan los funcionalismos del hemisferio cerebral derecho (sede de la imaginación, creatividad, intuición y lugar donde emergen los sueños, y por extensión, el cerebro del inconsciente) y es este inconsciente, repito, fuente de recursos y potencialidades, como bien indicaban Erickson, Jung, Deshimaru y otros investigadores en el campo de la mente.

En este estado cerebral existe una gran emisión de ondas cerebrales Alpha y Theta (relajación profunda, mayor concentración, imaginación, intuición y centramiento de los dos hemisferios, una percepción más holística). Las ondas theta son emitidas especialmente en la zona talámica y provienen de la parte posterior del cerebro.

No quiere esto decir que todo el cerebro esté en Alpha o Theta, simplemente hay una mayor emisión de estas ondas cerebrales y su correspondiente potencial medido en microvoltios. Este proceso se comprende mejor si tenemos en cuenta lo que ya decía Milton Erickson: «La hipnosis es una técnica de comunicación mediante la cual se tiene disponible el vasto campo de los aprendizajes adquiridos cuya utilidad reside principalmente en el hecho de que se manifiestan bajo forma de respuestas automáticas. Reflexionando profundamente en estos complejos asuntos del arte y ciencia de la práctica hipnótica, la pregunta clave es: ¿Qué convierte al trance hipnótico en un instrumento tan eficaz y eficiente, es decir, tan útil en psicoterapia?»

Cuenta esencialmente con la cooperación del paciente antes y durante el proceso. Y como se ha indicado repetidas veces a través del doctor Krooger, se pone el acento también en el poder curativo y sugestionador de la palabra y sus acciones negativas o positivas sobre los niveles corticales y subcorticales. «La palabra puede curar» (doctor Yapko) de hecho así es. Usada en el contexto apropiado y de manera positiva.

Ahora bien, hemos pensado alguna vez –por nosotros mismos– y no según los dogmas académicos de la corriente de psicología a la que pertenezcamos, ¿qué es lo que hace despertar o activar ese tremendo potencial del trabajo hipnótico?, ¿de dónde proviene el factor curativo y transformador que a veces se realiza mediante la hipnosis?, ¿de qué lugar profundo del ser humano surge ese poder o habilidad magistral de realizar cambios? Es evidente y demostrable y eso lo saben todos los psicoterapeutas que trabajan regularmente en la práctica clínica (y no solo teorizadores o estadísticos) que toda persona tiene dentro de sí, a nivel de mente inconsciente, un potencial que surge fácilmente en ese particular estado hipnótico que muchos denominan estado de trance.

Cuando se está en ese estado psicofisiológico de absorción interior, decimos que estamos «en el inconsciente», otros dirán «el yo superior o supraconsciente», «el maestro interno», etc. Probablemente, el trabajo hipnótico sea la herramienta psicológica más dinámica y potente para despertar en cada persona ese potencial al servicio de su curación y evolución personal. Utilizamos la palabra inconsciente como concepto o metáfora, ya que no existe en la psicología académica otra forma para definir o explicar ese lado desconocido de la psique. Obviamente no es el mismo concepto del inconsciente freudiano.

La hipnosis, sea o no un estado de trance, puede ser muy interesante para los debates académicos de mentes cuadriculadas.

Pero lo que es verdaderamente importante, cuando un cliente demanda ayuda para su malestar, es que el terapeuta sea habilidoso y capaz en llevarle, desde el estado mental creador y mantenedor de su conflicto, a otro estado (trance o no) donde se pueden cortar patrones de comportamientos negativos y ser reemplazados por otros más habilidosos y potenciadores de salud, bienestar, seguridad, confianza, lucidez de ideas y generador de nuevos recursos.

La técnica y su eficacia está ligada al contexto, el poder curativo de la palabra (semántica), las creencias y marcos de referencia y el tipo de relaciones que se mantengan con todo ello.

Veamos ahora lo que nos dice el eminente doctor William Kroger en su magistral obra Hipnosis clínica y experimental: «Existe ya en pleno desarrollo una conciencia de que todas las escuelas de psicoterapia (¿más de 400?) –incluyendo entre ellas la hipnosis– rinden aproximadamente iguales beneficios; por tanto, parece probable o plausible que exista un efecto psicológico común, un placebo». Por ello, y esto se hace notar enfática y repetidamente en este libro, la base de una psicoterapia exitosa depende más de la fuerza de la relación interpersonal que de la metodología usada, y la sugestión, en todos los diversos niveles de conciencia, se emplea voluntaria o involuntariamente en esta actividad. Desde que ninguna persona es capaz de diferenciar el final de la sugestión y el comienzo de la hipnosis, la base real de la psicoterapia viene a resultar «hipnosis en cámara lenta».

Otras investigaciones clínicas y estadísticas nos dicen lo siguiente:

El profesor Luis García García: La hipnosis es un estado psico-fisiológico que se induce a través de sugestiones directas o indirectas. Se llega a ellas bloqueando primero la atención. Al hacerlo se produce una disociación de la conciencia, en algunos casos, bloqueo total. Se incrementa la sugestionabilidad. El sujeto asume o integra las sugerencias u órdenes de tipo sensorial, motor, sensorial y perceptuales. En este estado pueden producirse en el área cognitiva: alucinaciones, amnesias, analgesias, regresiones, pérdida parcial o total de la capacidad volitiva, analítica y deductiva de la realidad.

Martínez Perigod y Asís: La hipnosis es un estado alterado de la conciencia en el cual las ideas y sugerencias son aceptadas por sugestión en vez de razonamiento o deducción lógica. Otros clínicos definen la hipnosis como un conjunto de estados psicofísicos en los que, una vez sumergida la persona hipnotizada, se provoca en ella un sueño artificial a través de distintos procedimientos, órdenes sugestivas, fijación de la mirada en un punto brillante, ojos del hipnotizador, el péndulo, etc.

BREVE HISTORIA DE LA HIPNOSIS

A través de los tiempos, la hipnosis siempre ha estado presente en el devenir de la ciencia y de la psicología. Formando parte de la cultura médica y de la filosofía. Ha conocido épocas de gran esplendor y popularidad y otras en que ha caído en desuso. En los tiempos modernos se la ha asociado con el mundo del espectáculo, lo que no ha contribuido precisamente a su dignificación.

Algunos investigadores dicen que una de las pruebas más antiguas del uso de la hipnosis es un papiro egipcio llamado el papiro de Ebers, nombre de su propietario. Al parecer, por los estudios realizados por Bordeaux, se concluye que en el mismo un sacerdote se muestra realizando algún tipo de hipnosis o sugestión sobre una figura de un hombre.

Otros de los lugares y culturas antiguas, desde los cuales llegan ecos lejanos de sistemas parecidos al moderno hipnotismo, o al menos con resultados parecidos a los que se consiguen con la moderna psicoterapia, serían los famosos templos del sueño en la antigua Grecia.

Antiguos documentos mencionan algunos de los tratamientos a que eran sometidos los fieles enfermos de algunos templos; primero se les hacía correr o hacer ejercicios en campos deportivos preparados para el caso. Cansados y extenuados a veces, se les hacía pasar al interior del templo a través de largos corredores o pasillos, a través de los cuales discurrían canales de agua que debían de producir en los cansados devotos el mismo efecto de las modernas ondas alpha, o músicas relajantes actuales; por otro lado, se dice que a través de ciertos canales apropiados como si de altavoces se tratara, sugestivas voces iban sugiriendo cansancio, pesadez, sueño y necesidad de dormir. Finalmente la persona, ya medio adormecida, sugestionada y cansada, entraba en la parte central del templo, allí se le presentaba el sacerdote principal y le instruía en un verdadero trance o sueño fisiológico a través del cual se le aparecía el dios al cual el templo estaba consagrado y en sueños lúcidos le transmitía mensajes, enseñanzas, curaciones, etc.

Muchos siglos después, el psiquiatra Sigmund Freud descubrió el aspecto sanador del simbolismo de los sueños y además fue uno de los pioneros en emplear la hipnosis, siendo esta la que realmente cimentó la estructura base de lo que fue llamado psicoanálisis. Según oportunamente declara Freud.

Diversos sistemas y técnicas parecidas se han venido practicando dando forma a la moderna psicoterapia –en efecto, no hay nada nuevo bajo el sol– a través de los siglos. Hasta llegar a los tiempos más modernos, especialmente en la obra de Franz Antón Mesmer, James Braid, Charcot, Liebault, Bernheim, hasta llegar a Sigmund Freud, sin olvidar a Janet o Carl Gustav Jung y a nuestro Premio Nóbel de Medicina Santiago Ramón y Cajal, sin olvidar las magistrales enseñanzas hipnóticas de William Kroger, y así llegamos hasta el más prestigioso hipnoterapeuta de la historia más reciente: el doctor Milton Erickson.

Realmente todos los grandes de la psicología, psiquiatría, neurología y psicoterapia del último siglo en Occidente, todos prácticamente, han estudiado, investigado y desarrollado su trabajo o parte del mismo, con la hipnosis.

El concepto de la hipnosis. Podemos sintetizar diciendo que el concepto de hipnosis resulta al día de hoy discutido y, por tanto, controvertido. Estar hipnotizado no significa estar dormido y sin conciencia. Podemos definirlo más bien como «una focalización de la atención», o un cambio en la misma hacia un punto u objeto cualquiera, y esto puede suceder espontáneamente o dirigido intencionalmente.

Generalmente se suele definir la hipnosis «como un trance» directamente inducido por el hipnotizador y a través del cual, la persona hipnotizada disminuye en mayor o menor grado su capacidad crítica. Como ya se indicó anteriormente, se reduce la actividad de la mente consciente y lógica, de tal manera que se hace más dominante su mente inconsciente.

En muchos casos esto supone que la persona se vuelve más creativa e intuitiva y sus capacidades imaginativas aumentan. Esto ocurre al estar su capacidad lógica y racional más inhibida o minimizada. También son muchos los investigadores que plantean el estado hipnótico desde el punto de vista fisiológico, como una inhibición del hemisferio cerebral izquierdo, de tal manera que se activa o potencia más acusadamente la actividad del derecho.

Por lo tanto, la mente analítica y racional se inhibe de sus funcionalismos y el sujeto hipnotizado se muestra más creativo y aumenta su capacidad de sugestionabilidad. Como ya se ha indicado y según lo define Kroger, el proceso lingüístico, las palabras y el verbo, dentro de este proceso, se asimilan o interpretan casi literalmente. No hay tanta racionalidad, el juicio crítico-analítico se inhibe, y esto permite que la sugestionabilidad (nivel inconsciente) se active dirigida al proceso terapéutico.

Esto explicaría el uso de las metáforas, símbolos, imágenes dirigidas y otras creaciones mentales (sugestión) que serán aceptadas por el cerebro. Tengamos presente que en estos niveles subcorticales el cerebro no distingue la realidad de algo imaginado en sus más mínimos detalles.

Las respuestas fisiológicas, sistema nervioso, glandular, sensaciones (memoria celular) el organismo en parte, o en su totalidad, responderá ante las imágenes proyectadas o recordadas como si la experiencia estuviera ocurriendo realmente (sugestiones); (o de nuevo si es algo recordado).

El cerebro tiene la particularidad de grabar (almacenar) las experiencias en sí, así como las emociones, sensaciones y sentimientos que acompañan a dicha experiencia.

Más tarde, al recordar o evocar dichas experiencias, esos recuerdos traen de nuevo al presente los contenidos de los mismos (memoria celular), emociones, sentimientos, tristeza, alegría, dolor, etc. Es por eso que algo del pasado, de la niñez por ejemplo, nos sigue afectando positiva o negativamente veinte o treinta años después.

Durante el trance se pueden dar varios fenómenos sugestivos, regresión a la niñez, al útero materno (proceso intrauterino) a vidas pasadas (supuestas), amnesia parcial, cambios ideomotores o ideosenso-riales (analgesia, levitación, catalepsia ocular o de todo el cuerpo), y el no menos curioso fenómeno de las alucinaciones: visuales, auditivas, táctiles, gustativas y olfativas (el cerebro no distingue la cebolla real que le ponemos al hipnotizado en la mano para que la coma, de la jugosa y dulce fruta que le sugestionamos que muerda y saboree) a la vista y al sentido del gusto; le engañamos.

El cerebro responde fisiológicamente: jugos salivares, gástricos, sabor, etc.; no con lo que realmente y físicamente tiene, sino con las respuestas que emergen de su memoria celular. Este aspecto es tan importante, tan extraordinario en su complejidad neurológica, que ha dado pie a la investigación de la moderna psiconeuroinmunología para ser utilizados estos procesos sugestivos-fisiológicos en el tratamiento de enfermedades graves com el cáncer, cirugía, etc. (Bernie Siegel, Carl Simonton)

Se cuenta en uno de sus libros que Milton Erickson, una de las autoridades claves en la divulgación de la hipnosis clínica, comentó acerca de las diversas teorías de la hipnosis lo siguiente:

«La investigación de la hipnosis y la exposición de ideas acerca de ella tienen paralelo con la discusión de los siete ciegos sobre el elefante. Los ciegos arguyeron con mucho ardor y, por último, investigaron.

Uno de ellos palpó el colmillo del elefante, otro la cola, otro el flanco, otro más la oreja, el quinto examinó la trompa, y así hasta los siete. Después que cada uno hizo el examen completo de una parte esencial del elefante y discutieron con mayor intensidad. Lo mismo sucede con la hipnosis. Todo el mundo tiene su particular punto de vista, tan necesariamente limitado como el mío».

Desde esta perspectiva, el proceso estaría más dependiente del funcionalismo sugestivo-subconsciente que los analíticos-conscientes. Como lo demuestra el hecho de que el hipnoterapéuta puede sugestionar los clásicos fenómenos hipnóticos de la disociación, analgesia, amnesia, orden posthipnótica, regresión en el tiempo, etc. Lo normal es que estos procesos vayan surgiendo inducidos y bajo la dirección del profesional, pero pueden acontecer de manera espontánea por el sujeto hipnotizado por sí mismo (autohipnosis).

En el contexto hipnótico se produce, por lo general, a través de las inducciones apropiadas, estados de relajación, bienestar, calma, sugestionabilidad, y se utilizan de manera especial instrucciones conducentes a visualizar o imaginar experiencias pasadas placenteras, o alucinar situaciones futuras placenteras también y potenciadoras de seguridad, autocontrol, asertividad.

La hipnosis no es una panacea curalotodo, pero se viene utilizando eficazmente en terapia contra la obesidad, tabaquismo, hábitos y conductas negativas para la salud, dolores, depresión, ansiedad, estrés, fobias y miedos, etc. Muchos profesionales informan de la imposibilidad de usar la hipnosis con algunos pacientes, ya que no se puede utilizar con todos los problemas psicológicos. Por lo tanto el profesional debería poder tratar con terapia cognitiva-conductual, sistémica, psicodinámica, psicodramática, transpersonal o cualquier otra, el problema que aqueja al cliente y sin intervención de la hipnosis.

Mención aparte es el uso de la hipnosis en las investigaciones sobre el impacto que causa en el nivel físico; todo lo fisiológico, sensación, sugestión y su acción sobre lo somático, percepción, memoria, capacidad de aprender.

Los profesionales académicos no suelen mencionar el uso de la hipnosis en las investigaciones de estados no ordinarios de conciencia (E.N.O.C.) percepciones extrasensoriales, telepatía, precognición, clarividencia, regresión en el tiempo (xenoglosia o xenografia), procesos intrauterinos, experiencias extracorporales, etc., todo ello investigado en algunos laboratorios de parapsicología científica de algunas universidades de prestigio en Estados Unidos, Rusia y otras europeas.

Entre otros muchos, el eminente psicólogo Etzel Cardeña, el cual ya dejó bien claro en uno de los cursos de verano de la UNED celebrado en Ávila el año 1997, «Hipnosis, sugestión y efecto placebo», que muchos de los estados no ordinarios de conciencia (visiones, viajes astrales, etc.) que logran los chamanes con sus prácticas ancestrales (peyote) son análogas o parecidas a las que consiguen algunos hipnotizados que alcanzan niveles profundos de trance (plenario para la escuela ericksoniana). Erickson representaba a la mente inconsciente como lo más esencial o central del individuo.

Por lo tanto, un profesional capacitado debería propiciar las condiciones terapéuticas más idóneas que conduzcan a facilitar que ese inconsciente emerja con sus capacidades o potencialidades curativas y sanadoras.

La metodología ericksoniana lo repite enfatizando una idea clara:

«Toda persona tiene almacenadas en su inconsciente (y tu no eres una excepción) todos los recursos necesarios para transformar su experiencia» Milton Erickson deja claro que: «Los procesos inconscientes suelen actuar de un modo creativo, inteligente y autónomo». Son innumerables las técnicas de inducción al trance.

Algunos investigadores seleccionan tres elementos principales como componentes de las mismas:

a) la sugestión como base de la relajación; esta proporciona calma, tranquilidad, serenidad, paz

b) visualización o imaginación creativa; las imágenes guiadas juegan un papel importantísimo en toda terapia, otras veces emergen espontáneamente y el terapeuta simplemente las incorpora en el proceso, es como si el inconsciente de la persona fuera dictando lo que más conviene en esos momentos

c) ejercicios de inducción, cuyos componentes esenciales y que siempre se encuentran presentes en toda hipnosis son: fe, expectación y desviación de la atención (f.e.d.a).

Esto es: fe en la hipnosis, en que el método funciona y puede ayudarle. Expectación hacia el trance en sí mismo, lo que pueda suceder, y sobre todo ante el profesional al que considera capacitado para tal menester.

Es por eso que muchas veces los que más fácilmente y profundamente logran hipnotizar son los hipnotizadores de espectáculo. Estos, ante el espectador y posible sujeto a hipnotizar, están revestidos (por los mitos y estereotipos acerca de la hipnosis) como de un poder de sugestión o alguna facultad mental especial, magnetismo en su mirada, etc., y realmente son las creencias y los falsos conceptos acerca de lo que es la hipnosis los que alimentan estos mitos. La desviación de la atención se refiere a focalizar la atención en un punto, la concentración del pensamiento en algo concreto es la base de cualquier trance, yoga, meditación, etc.

ÁREAS DE INTERVENCIÓN

Intentaré sintetizar mi trabajo terapéutico y de investigación con la hipnosis: La hipnosis y mis cuatro tipos de intervención:

1. Área remediativa: cambios de conducta, miedos o complejos, fobias, traumas, inseguridad, etc.

2. Área generativa: confianza y autoestima, habilidades y seguridad en sí mismo, claridad y concentración, estudios y deporte, etc.

3. Área evolutiva: desarrollo personal, introspección, lo transpersonal, etc., fenómenos Psi-gamma y Psi-kappa.

4. Área docente: la formación en hipnoterapia y técnicas de Programación Neurolingüística (P.N.L.), asímismo la técnica regresiva, en la edad (hipnoanálisis), al proceso intrauterino y las posibles vidas pasadas.

Por lo tanto, tiene entre sus manos un libro completo y sencillo sobre todos los aspectos de la hipnosis. Viene a ser como un curso de hipnosis encauzado a la terapia y al crecimiento personal, dirigido al público en general y a los profesionales de la salud en particular. Se explica con un lenguaje ameno todo el soporte teórico para trabajar la mente mediante esta técnica ancestral.

Un soporte teórico que viene acompañado de un extenso número de ejemplos sobre prácticas hipnóticas.

El desarrollo de estas páginas comienza con la hipnosis más básica y sus mecanismos hasta un último capítulo dedicado a hipotéticas vidas pasadas, la regresión, con su enorme potencial curativo.

El autor escribe desde la experiencia de décadas de labor en su gabinete, convencido de que el inconsciente tiene casi todas las respuestas y muchas de las llaves para la salud mental, física y espiritual.

Un libro que, además de su lectura, le invita a experimentar su contenido mediante la vivencia directa, ya que como decía Goethe: «Toda teoría es gris y solo es verde el árbol de dorados frutos que es la vida».

Desde este enfoque, el contenido del libro no es para discutirlo o perderse en abstracciones acerca de lo que es o no es la hipnosis, el trance o lo que sea este particular estado de conciencia. Es para explorar todos y cada uno de los ejercicios diariamente, regularmente.

Solo la práctica hace maestro al alumno.

Recomiendo al lector que no se deje llevar por prejuicios supuestamente científicos que desprecian cualquier planteamiento hecho sobre la hipnosis que no sea realizado por un psicólogo clínico. Siendo la realidad constatada que la mayoría de estos profesionales ni tan siquiera se ponen de acuerdo a la hora de definir un sistema o método de psicoterapia aceptado académicamente por todos.

Dicen que existen o se utilizan aproximadamente unas trescientas o cuatrocientas formas de psicoterapia.

Sobre la hipnosis y la psicoterapia en hipnosis se ha escrito mucho y de manera excelente, y también muchas tonterías. De tal manera que la mayor autoridad mundial en el manejo de la psicoterapia en hipnosis, el doctor Milton Erickson, dándonos una lección de sinceridad en este espinoso asunto hipnótico, declara y reconoce:

La investigación de la hipnosis y la exposición de ideas acerca de ella tienen paralelo, con la discusión de los siete ciegos sobre el elefante. Los ciegos arguyeron con mucho ardor y, por último, investigaron. Uno de ellos palpó el colmillo del elefante, otro la cola, otro el flanco, otro más la oreja, el quinto examinó la trompa, y así hasta los siete. Después de que cada uno hizo el examen completo de una parte esencial del elefante discutieron con mayor intensidad. Lo mismo sucede con la hipnosis. Todo el mundo tiene su particular punto de vista, tan necesariamente limitado como el mío.

Si me lo permite el lector o, le daría un consejo: lea este libro, medítelo y explórelo durante unos meses, luego lleve a cabo su propia investigación personal sobre su psicología, ideas, sentimientos, emociones y procesos mentales.

Y cuando lleve un año con este estudio me escribe un correo y hablamos con conocimiento de causa. Estaré encantado de recibirle entre los míos, es decir, los que primero experimentamos y luego opinamos con conocimiento de causa.

Si no va hacerlo así, mejor lo deja en la estantería. No escribo para que mis libros duerman inútilmente su contenido en cualquier rincón por ahí llenos de polvo.

Así no pierde su tiempo ni su dinero.

Horacio Ruiz Iglesias

Introducción

¿Qué es la hipnosis? Uno de los objetivos fundamentales es proporcionar a quienes se acercan a estas páginas una idea concreta de qué es eso de la hipnosis y qué es el hipnotismo. Unas veces por exceso y otras por defecto, siempre han sido objeto de malas interpretaciones y siguen siendo unos grandes desconocidos.

Aunque para el profano en la materia suene casi igual y pueda confundir un concepto con el otro, son realidades diferentes, lógicamente relacionadas.

Todo se irá explicando a lo largo de los capítulos, o, al menos, esa es la intención del autor de estas líneas.