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En la tarde del sábado 1 de julio de 1995, un grupo de 26 personas entre las que se encontraban gays, lesbianas y bisexuales realizaron un plantón en el parque Kennedy del distrito de Miraflores para reclamar por los derechos de las personas LGBT y el reconocimiento de su existencia en la sociedad. A pesar de tener permiso de la municipalidad, los policías intervinieron el espacio para interrogar y dispersar a quienes pacíficamente se manifestaban. Las personas asistentes a este evento formaban parte del denominado Movimiento Homosexual de Lima (MHOL), organización fundada en 1982. ¿Por qué un grupo de personas homosexuales quisieron fundar una organización en los especialmente complicados, nefastos y turbulentos años 80, en una Lima machista, homofóbica y excluyente? Joaquín Marreros, con genuina curiosidad de historiador, y a través de entrevistas y artículos de diarios, investiga los orígenes del MHOL y sus principales desarrollos en la década de su formación: 1980. Así, reconstruye la historia de la primera organización en pro de los derechos civiles para la comunidad LGBTIQ+ del Perú y la más antigua de América Latina aún en funcionamiento. Este libro nos cuenta cómo se formó el movimiento y, sobre todo, quiénes lo formaron. Con entrevistas a Oscar Ugarteche, Manuel Luján, Manuel Forno, Virginia Vargas, Aldo Araujo, Violeta Barrientos y Sara Rondinel, que capturan sus luchas, sus aportes, sus frustraciones, sus miedos y, en especial, sus triunfos, este libro resulta sumamente humano. Un trabajo de investigación que inició en 2017, se convirtió en una tesis de licenciatura y, finalmente, llega a nuestras manos como un libro sincero, exhaustivo, fluido y necesario, al ser un tema ignorado en los estudios historiográficos contemporáneos: los orígenes de los movimientos sociales de disidencias en el Perú. Joaquín Marreros, autor de este libro, es bachiller y licenciado en Historia por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Su enfoque de investigación se basa en la historia de género y de las sexualidades en la época contemporánea. En 2019, fue premiado con el segundo lugar en el Primer Concurso de Ensayos de Investigación y Perspectiva de Género, promovido por la Cátedra UNESCO-PUCP. Ese mismo año, culminó sus estudios de pregrado obteniendo el primer lugar de su promoción. En 2021, ganó el Premio de Apoyo a la Investigación por su tesis calificada como sobresaliente, cuyo título es Los orígenes y los desarrollos del Movimiento Homosexual de Lima en la década de 1980. Ha presentado los avances de sus investigaciones en coloquios de estudiantes de la PUCP y en el Congreso Nacional de Historia Bicentenario. En agosto de 2022, empezará sus estudios de doctorado en la Brown University (Estados Unidos), programa que le ofreció una beca completa de 6 años.
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Veröffentlichungsjahr: 2022
HomoGénesis
Gafas Moradas
JOAQUÍN MARREROS
HomoGénesisUna historia del Movimiento Homosexual de Lima en los años 80
HomoGénesis. Una historia del Movimiento Homosexual de Lima en los años 80 © Joaquín Marreros, 2022
De esta edición: © Editorial Gafas Moradas EIRL, 2022
Calle Navarra 277-301, Pueblo Libre
www.editorialgafasmoradas.com
Primera edición: julio 2022
Foto de la portada: La República
Prohibida la reproducción de este libro por cualquier medio, total
o parcialmente, sin permiso expreso de la editorial.
Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca Nacional
del Perú N° 2022-06494
ISBN: 978-612-5058-09-6
Índice
Agradecimientos
Introducción
Los inicios del Movimiento Homosexual de Lima
El Movimiento Homosexual de Lima y el Teatro del Sol
El Movimiento Homosexual de Lima y el VIH/sida
El rol de las mujeres en el Movimiento Homosexual de Lima
EpílogoMarchas, perspectivas maricas y el Movimiento Homosexual de Lima
Anexo
Bibliografía
A Guido
A las orillas del Mondego
Agradecimientos
El proceso de realización de este libro comenzó cuando la doctora Magally Alegre, asesora de este proyecto, me envió un mensaje en el que decía que la profesora Lizbeth Alvarado, editora de Gafas Moradas, estaba interesada en publicar mi tesis en este formato. Grande fue mi sorpresa al percatarme de que mi primer libro iba a ser publicado cuando yo cumpliese 26 años, objetivo que no pensé posible hasta cierta edad en la que mi madurez profesional como historiador estaría más o menos consolidada. En este sentido, quiero agradecer a la doctora Magally Alegre, una vez más, por su impecable labor como asesora y docente. Ella es la principal responsable de mi entusiasmo por realizar una historia de la sexualidad en el Perú, el cual se refleja en estas páginas. Gracias infinitas. También quiero agradecer por esta oportunidad a Lizbeth Alvarado y su trabajo editorial. La idea que tiene con respecto a Gafas Moradas me parece increíble y qué hermoso que una casa editorial apueste por la publicación de libros sobre feminismos, masculinidades y teoría queer.
La rigurosidad académica no necesariamente tiene que significar el escribir un libro súper pesado, con millones de datos y términos que se deban buscar en algún diccionario especializado. La conjunción armoniosa entre escribir una buena historia sustentada y ser lo suficientemente atractivos para quienes nos leen la he ido captando con las enseñanzas y publicaciones de mis profesores durante el paso por el pregrado. En este sentido, quiero agradecer a Liliana Pérez, Claudia Rosas, Jesús Cosamalón, Antonio Zapata, Teresa Vergara, Jorge Lossio, Ada Arrieta, Scarlett O’Phelan, Liliana Regalado, Pedro Guibovich y José de la Puente. Gracias por ser excelentes maestros y personas, y por haberme formado como historiador.
Este trabajo no hubiese sido posible de escribir sin el valiosísimo aporte de las personas a quienes entrevisté. Sus historias de vida relacionadas a sus luchas, sus aportes, sus frustraciones, sus miedos y, sobre todo, sus triunfos, le dieron un carácter bastante humano, sentimental y espiritual a este libro. Quiero dar las gracias a Oscar Ugarteche, Manuel Luján, Manuel Forno, Virginia Vargas, Aldo Araujo, Violeta Barrientos y Sara Rondinel. Muchas gracias por haber aceptado ser parte de esta historia.
Tanto la realización de la tesis como la elaboración de este libro estuvieron marcadas por los momentos más angustiantes de la pandemia por la COVID-19. Creo que nadie fue ajeno al impacto emocional que esta enfermedad produjo y nos trastocó en distintos niveles. Sin embargo, las charlas que sostuve con mis compañeros y compañeras de pregrado, aunque solo hayan sido a nivel de Instagram o WhatsApp, me revitalizaron como no tienen idea. Considero a las personas que mencionaré a continuación como geniales compañeros de carpeta y amigos de verdad: Claudia Hernández, Raquel Rodríguez, Diego Ortiz, Ilse de Ycaza, Luis Leyva, Brunella Yzú, Priscila Perales, Augusto Rosas y Sebastián Pastor.
La escritura de este libro también me enseñó a manejar mis niveles de estrés y ansiedad. Creo que la enseñanza de tener que estudiar más de diez horas diarias, tener que desvelarse para entregar un proyecto o poner en segundo plano a la salud mental con el ideal de «triunfar» son aspectos que deberían lanzarse al tacho. En este sentido, la compañía y conversaciones con las personas que mencionaré a continuación me ayudaron a equilibrar mi mente y convencerme de que es absolutamente necesario tener momentos de ocio y descanso para ser mucho más productivos y felices en nuestros propósitos trazados. Agradezco mucho a Andrés Pineda, Alec Delgado, Edgar Caviedes, Mónica Álvarez, Gustavo Pulido, Diego Pinto, Yannis Papadopoulos, Jinx Vilhas, David Salas y a la doctora Gladys Vidalón.
También, en medio de la escritura de este libro (me parece que estaba terminando con el segundo capítulo) recibí la linda noticia de que había sido admitido a la Universidad de Brown para continuar con mis estudios de doctorado. Ya pasaron varias semanas y aún pienso que es un sueño. Menciono este acontecimiento porque me impulsó a seguir escribiendo el libro. Además, parte de mi aplicación era el envío de algún escrito mío. Decidí enviar la versión del capítulo 4 de mi tesis, la cual gustó mucho a los doctores Daniel Rodríguez y James Green, quienes me acompañarán en mi travesía doctoral de seis años. Les agradezco por creer en mí y ya no puedo esperar para seguir aprendiendo de ustedes y de todo el Departamento de Historia de Brown.
Finalmente, quiero agradecer a mi familia. Siempre estuvieron dispuestos a ayudarme y apoyarme en todo, especialmente cuando decidí estudiar Historia. Muchas gracias por su infinito amor a mis padres, Inés y Marco. Gracias por inculcarme sus valores, su constancia y perseverancia. Gracias a mis hermanos Úrsula y Marco, a mi cuñada Cristina y a mi sobrino Gael. Este libro va dedicado a ustedes.
Introducción
En la tarde del sábado 1 de julio de 1995, un grupo de personas entre las que se encontraban hombres gays, mujeres lesbianas y personas bisexuales realizaron un plantón en el parque Kennedy del distrito de Miraflores, en la ciudad de Lima (Miranda, 2019). Esta concentración se había realizado con la intención del reclamo de derechos para las personas LGBT1 y el reconocimiento de su existencia en la sociedad. A esta manifestación asistieron alrededor de veintiséis personas (Livise, 2019), las cuales portaban carteles en los que se leían frases como «Estamos aquí y queremos igualdad» y «Respeta la diferencia». Muchas de las personas asistentes a este evento formaban parte del denominado Movimiento Homosexual de Lima, organización fundada en 1982.
A pesar del permiso que la Municipalidad de Miraflores les había otorgado y del ánimo de los participantes en poder reclamar pacíficamente, el miedo se instauró en ellos debido a dos factores externos: la llegada de la policía y las palabras insultantes que espectadores del plantón espetaban contra ellos. En cuanto a la policía, esta no había llegado precisamente para resguardar la manifestación, sino para comenzar a interrogar y dispersar a los integrantes de la concentración (Livise, 2019). Por otro lado, los individuos que no pertenecían al conjunto de manifestantes gritaban «¡Maricones de mierda!» y otros miraban como diciendo «Se salieron los enfermos» (Forno, citado por Livise, 2019).
Al enterarme de este evento, pensé que, para que se pudiese llevar a cabo, habrían de existir factores y acontecimientos previos a 1995. No se puede llegar a entender este plantón sin revisar la historia de las personas que llegaron a asistir. En este sentido, el denominado Movimiento Homosexual de Lima debió tener cierto trabajo de promoción de los derechos civiles de las personas LGBTIQ+ desde su fundación. El presente libro tiene como eje de investigación los orígenes de este movimiento y sus principales desarrollos en la década de 1980. El Movimiento Homosexual de Lima (MHOL) se fundó en octubre de 1982 y es la primera organización en pro de los derechos civiles para la comunidad LGBTIQ+ del Perú y la más antigua de América Latina que continúa en funcionamiento. Planteo que sus orígenes y sus desarrollos se debieron a influencias internacionales, principalmente de corte académico y social, que se iban estableciendo en Estados Unidos y en Europa. De esta manera, para entender el plantón presentado, se deben estudiar las influencias externas que conllevaron a que un grupo de personas disidentes se enfrentase a su propio temor y a la sociedad represiva con ellos.
Las pequeñas pesquisas e informaciones que fui recaudando a partir del año 2017 pronto me animaron a realizar una reconstrucción de la historia de las personas LGTBIQ+ peruanas de los años 80, pues me llamó mucho la atención la predisposición y valentía de los cerca de 26 manifestantes del año 1995 y me dispuse a averiguar cuáles fueron las condiciones anteriores para la realización de ese evento. Sin embargo, fue necesario ir acotando el tema de la investigación. Esta tomó un rumbo preciso al decidirme por averiguar cuáles eran las condiciones por las que un grupo de personas homosexuales quisieron fundar una organización en los complicados y turbulentos años 80. Esta organización contempló, desde sus inicios, dos objetivos principales. El primero de ellos era el establecimiento de derechos civiles, específicamente el derecho a no ser discriminados por su orientación sexual; mientras que el segundo tuvo que ver más con un cambio de perspectiva mental: querían hacer notar a los limeños que una persona homosexual no constituía ninguna vergüenza social.
El contexto en el que surge este movimiento es el de la década de 1980, la cual estuvo marcada por una serie de acontecimientos que se podrían considerar entre transformadores y nefastos: por un lado, en 1980 se eligió democráticamente a Fernando Belaúnde Terry como presidente el Perú, después de doce años de dictadura militar. Este retorno a la democracia podría haber significado una nueva esperanza para los peruanos, pues se creía que la crisis económica generada por el Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas llegaría a su fin. Sin embargo, ese mismo año, las acciones terroristas de Sendero Luminoso comenzaron en la sierra peruana y se fueron extendiendo poco a poco al territorio nacional. Por otro lado, el año 1985 también significó un cambio con el primer gobierno de Alan García: las esperanzas de una mejora en la calidad de vida para los peruanos nuevamente se vieron afectadas con una de las peores crisis económicas que afrontó el Perú cuatro años después de que García asumiese el mando. Este brevísimo resumen de los años 80 en el Perú sirve para formular las siguientes preguntas: ¿por qué en 1982 un grupo de personas homosexuales decidió fundar un movimiento en pro del reconocimiento de sus derechos en este difícil contexto? Al tener Lima una sociedad machista, homofóbica y excluyente, ¿estas personas no pensaron que serían ignoradas completamente? ¿Qué acciones tomaron para afrontarse a estos duros años y mantenerse firmes?
Las preguntas anteriormente planteadas sirvieron para formular el problema de la investigación y la hipótesis que compruebo a lo largo del presente libro. El problema que se busca resolver es cómo se ha ido gestando el desarrollo de los movimientos sociales con incidencia en la población LGBTIQ+ a partir de los años 80 en el Perú. Este es un problema histórico, porque la historia de los movimientos LGBTIQ+ en el país ha tenido poco énfasis, muchas veces de forma tangencial, por lo que no se llegan a comprender sus orígenes a cabalidad. Además, la historiografía de las disidencias sexuales en el Perú tuvo un mayor desarrollo para la época colonial que para la historia contemporánea, por lo que este libro contribuiría en la formación de una historia de larga duración de este segmento de la población. Así, lo que se busca es resolver los orígenes de los movimientos sociales de disidencias en el Perú, tomando como objeto de estudio específico al Movimiento Homosexual de Lima.
Es importante señalar, además, que la comunidad LGBTIQ+, a partir de los años 2010, ha ido ganando representatividad y visibilización dentro del espectro social del país. Un ejemplo de ello fue la propuesta de unión civil para personas del mismo sexo (2013-2015), la cual tuvo bastante incidencia política, representó debates y contó con la opinión de la ciudadanía en las redes sociales a través del #UnionCivilYa. Sin embargo, el proyecto de ley fue archivado en el año 2015. Para entender estos acontecimientos y otros que fueron surgiendo a partir de la década de 1990, como el plantón presentado líneas arriba, es preciso averiguar qué ocurría con las personas homosexuales en los años 80, específicamente con grupos que congregaban a estas personas, como fue el caso del Movimiento Homosexual de Lima.
En este sentido, esta investigación busca demostrar que el Movimiento Homosexual de Lima pudo tener sus orígenes y distintos desarrollos en la década de 1980 debido a las influencias e ideas internacionales sobre la homosexualidad que algunos de sus miembros iban adquiriendo. Los orígenes se explican porque Oscar Ugarteche y Roberto Miró Quesada, dos de los miembros fundacionales del MHOL, habían estudiado y trabajado en el extranjero, específicamente en el Reino Unido y Estados Unidos. En estos lugares, absorbieron las ideas intelectuales y académicas que se tenían sobre la homosexualidad, al igual que las manifestaciones sociales que se realizaban con respecto al tema como consecuencia de las movilizaciones de los años 60 y 70. Tanto Ugarteche como Miró Quesada quisieron replicar este conjunto de ideas para el caso limeño. El MHOL, bajo este paradigma, se fundó en 1982 y agrupó a personas profesionales e intelectuales. Desde 1984, el grupo se consolidó y tuvo tres distintos desarrollos que se interrelacionan entre sí y que también se explican bajo el paradigma de la influencia de las ideas internacionales sobre la homosexualidad. Un primer desarrollo se dio con la ejecución de obras de teatro. El MHOL, en conjunto con el grupo de teatro llamado Teatro del Sol, puso en escena diversas piezas de corte homosexual con la intención de convocar a más personas no heterosexuales a su agrupación. El Teatro del Sol también estuvo influenciado por las ideas internacionales y conjugó con las propuestas del MHOL. Un segundo desarrollo se explica por la epidemia del VIH/sida a partir del año 1985. El MHOL, al percibir que muchas personas homosexuales llegaban a infectarse y a morir, comenzó a cambiar su discurso político por uno de salud. Para el desarrollo de campañas de prevención e información, acudieron a la agencia holandesa NOVIB, la cual brindó el apoyo financiero y permitió el desarrollo de la nueva estrategia de prevención de la organización. Por último, un tercer desarrollo se dio con el feminismo lésbico. Si bien la agrupación se había formado con mujeres, estas no fueron tomadas en cuenta hasta 1986, año en el que comenzaron a integrarse más a la organización debido a las influencias internacionales que representaba el feminismo.
¿Cuáles fueron las fuentes que consulté para realizar esta historia queer peruana? Comenzando por las fuentes primarias, estas pueden clasificarse en dos grandes grupos: fuentes escritas y fuentes orales. Las primeras estuvieron constituidas por artículos de diarios (La República y El Comercio), un semanario (Caretas)y una revista mensual (30 Días), cuyas ediciones comprendidas entre 1980 y 1990 se revisaron completamente. Si bien me pude enfocar en revisar los números que tengan relación con algún hecho histórico importante, como por ejemplo los días alrededor del 28 de junio, en el cual se celebra el Día del Orgullo Gay, mi metodología se enfocó en la revisión de todos los números en estos años. La razón de ello es que, en una primera aproximación a la investigación, encontraba fuentes en cualquier mes de los años comprendidos, por lo que no quería perder el espectro del análisis al solo enfocarme en unos cuantos días o meses.
La República representó el medio escrito por el cual las ideas del MHOL tuvieron mayor difusión (Ugarteche, 2017, s/p). La explicación de ello se da porque Roberto Miró Quesada, uno de los fundadores del movimiento, tuvo una columna de opinión en el diario a lo largo de la década y tenía contactos con los medios de prensa. Es en este periódico en donde se encontraron la mayor parte de los escritos del MHOL. Por otra parte, la revista mensual 30 Días también se escogió porque, en el desarrollo de las entrevistas que se detallarán en su momento, Oscar Ugarteche me confirmó que algunos escritos del MHOL podían encontrarse allí (comunicación personal, 18 de octubre de 2017). Finalmente, el diario El Comercio y el semanario Caretas me permitieron acercarme al contexto histórico del ambiente homosexual que se vivía en Lima en la década de 1980. Al menos para el caso de la revista Caretas, se pudo encontrar algunas referencias al MHOL.
Dentro de las fuentes primarias escritas, también se deben resaltar los libros El beso de la mujer araña (1976) de Manuel Puig y El homosexual o la dificultad de expresarse (1971) de Raúl Damonte, alias «Copi». Como se verá en el capítulo 2, la lectura de estos libros fue esencial para entender las dinámicas del MHOL con el Teatro del Sol.
En el transcurso de la investigación, tanto las personas pertenecientes al MHOL como aquellas que me ayudaron a entender el ambiente homosexual en la década de 1980, refirieron que no poseían documentos de la época, por lo que las fuentes escritas encontradas en la prensa fueron fundamentales. Sin embargo, las fuentes primarias de mayor valor fueron las orales.
Las fuentes orales se obtuvieron a través de diez entrevistas realizadas en los años 2017 y 2020. Las entrevistas realizadas en este último año contaron con la revisión del protocolo a cargo del Comité de Ética de la Investigación de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Es importante precisar que las entrevistas realizadas en el año 2017 fueron tres (una virtual y dos presenciales). Ese año comencé a interesarme por el tema, y la primera aproximación la presenté en un trabajo del Seminario de Investigación 3, curso de mi pregrado. Estas entrevistas también se hallarán como referencia a lo largo del presente libro. De las realizadas en el año 2020, teniendo presente un mayor conocimiento sobre el MHOL, tres de ellas se hicieron a miembros fundadores de la organización (Oscar Ugarteche, Manuel Luján y Manuel Forno); una a Virginia Vargas, importante militante feminista; una a Aldo Araujo, quien comenzó a formar parte del MHOL a partir del año 1984; y dos entrevistas fueron realizadas a Violeta Barrientos y a Sara Rondinel, quienes me ayudaron a percibir de mejor manera el ambiente homosexual en la Lima de los años 80. Es necesario precisar que también se intentaron realizar entrevistas a Kike Bossio, miembro del MHOL en la década a analizar; Rebeca Sevilla, fundadora del Grupo de Autoconciencia de Lesbianas Feministas (GALF) desde 1984 y directora ejecutiva del MHOL desde el año 1988; Carlos Cáceres, médico y miembro del MHOL en la década de 1980; y Jorge Bracamonte, historiador y miembro del MHOL en la década del 2000. Sin embargo, debido a diferentes circunstancias, no llegaron a ser entrevistados.
Para entender la importancia de estos testimonios, es necesario realizar un perfil de cada una de las personas entrevistadas. Para empezar, Oscar Ugarteche es un reconocido economista, escritor, académico y activista homosexual. Actualmente, es catedrático e investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (Secretaría Nacional de la Juventud, 2012). Él, junto a Roberto Miró Quesada2, comenzó a pensar en organizar un movimiento para personas homosexuales, el cual se convertiría en el Movimiento Homosexual de Lima. Por otro lado, Manuel Luján es médico de profesión y participó como miembro del MHOL desde su fundación. Como se verá en el capítulo 3, representó una de las piezas clave para el actuar del MHOL con respecto al VIH/sida. Manuel Forno fue otro de los integrantes fundamentales que participó en el MHOL desde el año 1982. De hecho, fue en su casa, en el balneario de Punta Negra, donde se oficializó la fundación del movimiento en octubre de ese año. Para los años 90, pasó a ser director del MHOL y, actualmente, es un reconocido activista gay y defensor de los derechos sexuales y reproductivos (Secretaría Nacional de la Juventud, 2012, p. 53). Virginia Vargas es una importante militante feminista peruana, quien forma parte del Centro de la Mujer Peruana Flora Tristán y tuvo contactos con el MHOL en los años 80. Me ayudó mucho para esclarecer el panorama del feminismo lésbico, el cual se ve reflejado en el capítulo 4. Aldo Araujo comenzó a formar parte del MHOL desde el año 1984, precisamente a raíz de la representación de la obra El beso de la mujer araña, como se verá en el capítulo 2. Es comunicador y activista desde su integración al MHOL. Actualmente, participa en varias redes por la lucha contra la discriminación y violencia hacia la comunidad LGBTIQ+ (Secretaría Nacional de la Juventud, 2012, p. 43). Violeta Barrientos es una reconocida poeta y activista feminista. La conversación con ella me ayudó mucho para esclarecer el panorama gay y lésbico de los años 80 y cómo este se relaciona para entender las dinámicas del MHOL. Finalmente, Sara Rondinel es literata y profesora de la Pontificia Universidad Católica del Perú. También me ayudó bastante para entender el contexto gay y lésbico de la Lima de los años 80. A todas y todos ellos, les expreso mi más profundo agradecimiento por brindarme la confianza de relatarme sus historias, las cuales fueron determinantes para el desarrollo de esta investigación.
Tanto las conversaciones con Violeta Barrientos como con Sara Rondinel se guiaron bajo preguntas generales sobre el contexto de los homosexuales en los años 80. Para los demás entrevistados, como fueron parte de la organización y/o estuvieron muy relacionados con esta, se elaboró una serie de preguntas que guiaron la conversación, las cuales se muestran a continuación:
1. ¿De qué manera percibió usted el retorno de la democracia en el país en el año 1980? ¿Sintió que se avecinaba una época de mayor libertad y expresión en cuanto al tema homosexual?
2. ¿Cómo percibieron como colectivo las noticias sobre homosexuales que publicaba la prensa limeña?
3. ¿Por qué se formó el MHOL? ¿Cuáles cree usted que fueron las condiciones para su formación y cuáles fueron sus objetivos principales?
4. Cuénteme cuál ha sido su experiencia en las primeras puestas en escena de El beso de la mujer araña. ¿Recuerda cuál fue la convocatoria que generó esta obra?
5. ¿Cómo recuerda las primeras noticias sobre el VIH/sida en el Perú?
6. ¿Cuál fue el impacto de esta enfermedad en las ideas del MHOL? ¿Cambiaron de objetivos?
7. ¿Cuál fue la manera de financiamiento para la prevención de la enfermedad? ¿De qué organización recibían la ayuda?
8. ¿Cómo recuerda la inclusión de las mujeres lesbianas en el MHOL? ¿Qué actividades realizaban las mujeres en la organización?
9. ¿Qué retos se presentaron cuando comenzó la integración de hombres y mujeres en el MHOL?
Dentro de las fuentes orales, también se deben resaltar las fuentes audiovisuales que ayudaron a la elaboración de este texto Una fuente fundamental fue el video titulado «30 años del MHOL», el cual muestra los testimonios de varios integrantes del movimiento con respecto a temas como sus orígenes, las mujeres lesbianas, el VIH/sida, entre otros, que también incluyen recuerdos de los años 90 y 2000. Además, quiero resaltar el canal de YouTube de Lola Luna, pues posee fuentes audiovisuales sobre el feminismo latinoamericano de los años 80 y 90. En este canal, encontré una entrevista hecha a las primeras integrantes del Grupo de Autoconciencia de Lesbianas Feministas (GALF), la cual fue determinante para el desarrollo del capítulo 4.
En cuanto a las fuentes secundarias, existen algunos textos cuyo enfoque no es el histórico, pero que sirvieron de manera esencial para esta investigación. En primer lugar, Juan Gargurevich (2002) hace un estudio sobre la prensa sensacionalista en el Perú. Su libro me ayudó a enfocar mejor mi análisis de las fuentes periodísticas, lo cual se ve reflejado en el capítulo 1. Por otra parte, el libro de Carlos Cosme, Martín Jaime, Alejandro Merino y José Luis Rosales, titulado La imagen in/decente (2007), realiza un análisis desde el enfoque de género sobre las representaciones de las disidencias sexuales en la prensa a inicios del siglo XXI. Este libro me sirvió como ejemplo para examinar las fuentes encontradas en la prensa de los años 80. También se encuentra la tesis de maestría de Luis Alfonso Santistevan, titulada La batalla sobre el teatro: la creación colectiva en el campo del teatro limeño (1971-1990) (2020). En el capítulo 2, utilizo el concepto de «creación colectiva», propuesto por el autor, para analizar la relación entre el MHOL y el Teatro del Sol. Finalmente, la monografía de fin de curso de los actores Ítalo Panfichi y Manuel Lázaro de Ortecho (1992) me sirvió para ver las actuaciones del Teatro del Sol en los años 1980.
Siguiendo con las fuentes secundarias, estas también se encontraron en algunas páginas web y blogs en Internet. Es importante resaltar que la información sobre los disidentes sexuales en la red es bastante dispersa y se necesita de un archivo que pueda agruparla para beneficio de investigadores. Una de las plataformas de comunicaciones que más me ayudó fue la que constituye Crónicas de la Diversidad, la cual posee varios artículos y entrevistas que tienen en común una perspectiva sobre las disidencias sexuales. Además de esta página, también pude encontrar otras redes, cuyas interpretaciones sobre la historia de la homosexualidad fueron de bastante ayuda. Entre ellas se encuentran la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex (ILGA); la Organización Holandesa para la Cooperación Internacional (NOVIB); la AIDS Coalition to Unleash Power (ACT UP); y el Programa de Soporte a las Personas con VIH/SIDA (PROSA).
Los capítulos
El capítulo 1, titulado «Los inicios del Movimiento Homosexual de Lima», demuestra que el MHOL pudo surgir en el contexto de los años 1980 debido a las influencias académicas y sociales que sus futuros miembros iban adquiriendo en el extranjero. Así, busca entender los encuentros y las ideas de Oscar Ugarteche y Roberto Miró Quesada, miembros que idearon la fundación de un movimiento para homosexuales en Lima. Una vez fundado el MHOL en 1982, se analizan las características de los primeros integrantes, los objetivos políticos que se plantearon como institución y las situaciones sociales que querían cambiar. Finalmente, este capítulo explora los primeros escritos del MHOL en la prensa, lo cual ayuda a la comprensión de los orígenes del movimiento. Es importante precisar que este capítulo tiene una primera aproximación en un artículo mío publicado por la Cátedra UNESCO de Igualdad de Género en Instituciones de Educación Superior, titulado «El nacimiento del Movimiento Homosexual de Lima: una reconstrucción histórica a través de la prensa (1982-1985)» (Marreros, 2021), como resultado del segundo puesto en el I Concurso de Ensayos de Investigación y Perspectiva de Género que se realizó en el año 2019.
El capítulo 2, llamado «El Movimiento Homosexual de Lima y el Teatro del Sol», demuestra que la interacción entre ambas agrupaciones se debió a las influencias de ideas internacionales que habían ido absorbiendo a inicios de la década de 1980. Este capítulo explora las ideas y el objetivo en común formado, el cual fue la convocatoria de más personas homosexuales para que se enterasen del trabajo de ambas organizaciones. El resultado de su conjunción se vio reflejado con la representación de El beso de la mujer araña en 1984. A partir de esta obra, se observa que, a lo largo de la década, la alianza de estas agrupaciones dio resultado. Finalmente, se analiza El homosexual o la dificultad de expresarse, puesta en escena en 1990. Al igual que el capítulo 1, esta parte del libro también tuvo un avance en el artículo mencionado en el párrafo anterior.
