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• Descubrir las principales figuras implicadas en la organización y el transcurso de la batalla, tanto en el bando argelino como en el francés, y las tácticas que sigue cada una para hacerse con la victoria, así como las distintas etapas en el transcurso del enfrentamiento
• Sopesar el impacto de la batalla para ambos bandos, centrando la atención en especial en las repercusiones de la opinión pública y en cómo, a pesar de producirse la victoria francesa, la batalla contribuye a acercar a los argelinos a la vía de la independencia
SOBRE en50MINUTOS.ES | Historia
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Seitenzahl: 45
Veröffentlichungsjahr: 2017
La batalla de Argel constituye un episodio particularmente doloroso de la guerra de Argelia, que se origina en el contexto de la descolonización. Durante nueve meses, los combates enfrentan a la 10.a División Paracaidista del general Jacques Massu contra los nacionalistas argelinos del Frente de Liberación Nacional (FLN). A diferencia de una guerra clásica entre dos ejércitos, se trata, en la autoridad de Francia, de una verdadera operación de comandos cuyos métodos denunciará más adelante la opinión pública internacional.
En el verano de 1956, el centro de Argel se ve sacudido por una serie de ataques terroristas cometidos por el FLN que, con la voluntad de desestabilizar la sociedad francesa y de mostrar al mundo la legitimidad de su lucha por la independencia, apunta al centro del poder francés en Argelia. Francia, directamente amenazada, decide contraatacar y, el 7 de enero 1957, las tropas del general Jacques Massu entran en la casba de Argel, el barrio musulmán en el que viven cerca de 75 000 personas en situación de hacinamiento. Allí, los soldados franceses se defienden llevando a cabo una guerra contrainsurgente, con unas técnicas elaboradas tras estudiar al Vietminh (organización política y paramilitar vietnamita) durante la guerra de Indochina (1946-1954).
Mientras los atentados mortíferos del FLN se multiplican y radicalizan más a la población francesa en Argelia, los comandos de paracaidistas franceses llevan a cabo listas, búsquedas, interrogatorios, encarcelamientos, torturas y asesinatos con el fin de desmantelar la red de la resistencia terrorista. La batalla termina en octubre de 1957 con la detención de los miembros más influyentes del FLN, marcando así su desmantelamiento y acabando con la violencia temporalmente. Aunque la batalla de Argel es solo un corto episodio de conflicto, servirá para denunciar los abusos cometidos por Francia en su lucha por preservar la Argelia francesa. De hecho el Gobierno, bajo la autoridad del general Charles de Gaulle (1890-1970) y arrinconado por las críticas, decidirá abandonar la lucha.
Retrato de Charles de Gaulle.
Finalmente, el 18 de marzo de 1962, la firma de los Acuerdos de Evian consagrará la independencia de Argelia, tras ocho años de feroz resistencia.
La colonización en el siglo XIX es obra de unos cuantos países europeos —entre ellos, Gran Bretaña, Francia, los Países Bajos, Bélgica, Alemania e Italia—. A finales del siglo, estos poseen toda África y una gran parte de Asia, y reinan sobre cientos de millones de individuos. Las dos guerras mundiales (1914-1918 y 1939-1945), sin embargo, marcan una pausa en el proceso de colonización emprendido por los europeos. En efecto, el prestigio de Francia y Gran Bretaña está muy afectado por las múltiples derrotas militares y por la importancia de las pérdidas humanas y materiales sufridas durante los combates.
Asimismo, los pueblos europeos cada vez son más conscientes de las terribles condiciones de vida de los pueblos colonizados; mientras tanto, a partir del periodo de entreguerras, en las colonias surgen movimientos independentistas, dirigidos por una élite intelectual bastante reducida que, con más o menos éxito, consigue unir a las masas populares —que mayoritariamente han seguido siendo analfabetas—. Durante la Segunda Guerra Mundial, debido a la debilitación del control colonial y al reclutamiento forzoso de miles de combatientes colonizados, estos movimientos se radicalizan y formulan reivindicaciones con el objetivo de obtener su emancipación. Así, en Oriente Medio, algunas colonias aprovechan el cambio de las relaciones de fuerza para reclamar su independencia, como Siria y el Líbano, que consiguen independizarse de Francia en septiembre de 1941 y en noviembre de 1943 respectivamente.
Aunque en 1945 Francia y Gran Bretaña siguen ocupando gran parte del espacio colonizado, han perdido una parte importante de su poder económico y de su prestigio. Por esta razón Francia, derrotada por el ejército alemán en 1940, tiene un gran interés en conservar su imperio, mientras que Gran Bretaña, invicta y más pragmática, considera la situación más bien en términos de interés económico.
La Carta de las Naciones Unidas firmada en 1945 marca el nacimiento de la ONU y también proclama el derecho de todos los pueblos a la autodeterminación, algo que en las colonias se verá como un llamamiento a intensificar las reivindicaciones.
A pesar de que algunas colonias se independizan en una relativa calma y, a menudo, a cambio de beneficios territoriales o político-económicos, otras se ven obligadas a recurrir a las armas para alcanzar este ideal. Sin embargo, después de que los países europeos se debiliten durante la Segunda Guerra Mundial, la tensión nacida a partir de la Guerra Fría (1947-1989) facilita el proceso de descolonización.
¿Sabías que…?
La Guerra Fría es un conflicto ideológico que, entre 1947 y 1989, opone un bloque occidental dominado por los Estados Unidos contra un bloque oriental conducido por la Unión Soviética. Se la califica como «fría» porque, durante este lapso de tiempo, no habrá conflictos armados que enfrenten directamente a las dos principales potencias beligerantes.
