9,99 €
Este libro es una guía práctica y accesible para saber más sobre la batalla de Azincourt, que le aportará la información esencial y le permitirá ganar tiempo.
En tan solo 50 minutos usted podrá:
• Comprender el origen de la guerra de los Cien Años y de las constantes luchas de poder que se instalan entre Francia e Inglaterra, que desembocan en la batalla de Azincourt
• Seguir las estrategias de ambos bandos y analizar los errores y los aciertos que llevaron a un puñado de ingleses a derrotar al magnífico ejército francés
• Descubrir las consecuencias políticas en el trono de Francia y el cambio de mentalidad en ambos bandos, con el nacimiento de un sentimiento de identidad nacional
SOBRE en50MINUTOS.ES | Historia
en50MINUTOS.ES le ofrece las claves para entender rápidamente los principales acontecimientos históricos que cambiaron el mundo.
Nuestras obras narran de forma rápida y eficaz una gran variedad de acontecimientos históricos clave de distintas épocas, desde la Antigua Grecia hasta la caída del muro de Berlín.
¡Descubra en un tiempo récord la historia que ha marcado el rumbo del mundo!
Das E-Book können Sie in Legimi-Apps oder einer beliebigen App lesen, die das folgende Format unterstützen:
Seitenzahl: 37
Veröffentlichungsjahr: 2017
En una mañana lluviosa de otoño de 1415, cerca de Calais, dos ejércitos se enfrentan en un terreno inundado. Por una parte, los ingleses, guiados por su rey, Enrique V; por la otra, los franceses, dirigidos por Juan II le Maingre, llamado Boucicaut, y por Carlos I de Albret.
Extenuados y con los pies totalmente hundidos en el barro, los hombres llevan observándose y midiéndose desde hace unas horas, separados solo por unos cientos de metros. Están a punto de iniciar una batalla que marcará para siempre la historia: la batalla de Azincourt.
Todos saben que la lucha será despiadada: los dos bandos son enemigos hereditarios. En efecto, desde hace ya varias décadas, Francia e Inglaterra se libran batalla tras batalla en el marco general de la guerra de los Cien Años, que surge por las pretensiones inglesas al trono de Francia.
Aunque las condiciones meteorológicas y la configuración del terreno no son favorables a los franceses, estos cuentan con la doble ventaja de estar en aplastante superioridad numérica y de enfrentarse a un ejército debilitado tras varias semanas de caminata y tras una epidemia de disentería.
Y, sin embargo, la operación pronto se inclina a favor de Enrique V. Los ingleses aniquilan a los franceses, que asisten a la masacre de sus caballeros más audaces. Esta matanza, ordenada por el soberano inglés, dejará una profunda huella, ya que se opone a todos los principios y valores primordiales de la caballería.
Las hostilidades entre los reinos de Francia y de Inglaterra no son nuevas; de hecho, tienen unas raíces profundas y persistentes. En efecto, las dos potencias ya se enfrentan entre 1159 y 1259 en un primer periodo de conflictos largo —que a veces se denomina «la primera guerra de los Cien Años»—. No obstante, cuando acaba, terminan por encontrar un terreno común y firman una paz que se conocerá como el Tratado de París.
Aunque este acuerdo permite apaciguar las relaciones durante varias décadas, lo cierto es que no pone fin a las tensiones, que se materializan rápidamente en torno a un territorio del suroeste de Francia: el ducado de Aquitania. Este lleva mucho tiempo ocupado por los ingleses y el Tratado de París les permite conservarlo, a condición de que el soberano inglés reconozca su estatus de vasallo del rey de Francia.
Sin embargo, desde hace un tiempo, los reyes de Francia han adoptado una política de centralización que se traduce por un incremento de sus intervenciones en los asuntos de los distintos condados y ducados del territorio. Aquitania no es una excepción y, por ello, los reyes ingleses se ven obligados a soportar la injerencia francesa, algo que resulta especialmente difícil teniendo en cuenta que los soberanos franceses abusan alegremente de su poder. Por consiguiente, independientemente del tipo de litigio que los oponga a los ingleses, los franceses no dudan en recordar las condiciones del Tratado de París, reduciendo a los reyes ingleses a su estatus de vasallos.
¿Sabías que…?
En 1137, Aquitania es un ducado vasto y prestigioso situado en el suroeste del reino de Francia. Sin embargo, ese año cae en manos de Alienor de Aquitania (c
