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• Analizar las consecuencias que tuvo la batalla librada en Constantinopla, que nunca volvería a ser la misma y que marcaría el fin de un imperio e incluso de una era
SOBRE en50MINUTOS.ES | Historia
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Seitenzahl: 39
Veröffentlichungsjahr: 2016
La caída de Constantinopla, que supuso un gran punto de inflexión en la historia europea, firma el fin del Imperio romano de Oriente (comúnmente conocido como Imperio bizantino) a favor del Imperio otomano. Según muchos historiadores, este hecho precipita el fin de la Edad Media y marca la entrada de Europa Occidental en la Edad Moderna.
La lucha por Constantinopla comienza el 6 de abril de 1453. El ataque es ordenado por el sultán otomano Mehmed II, que desea acabar con la presencia bizantina en el Bósforo. Se trata de un gran desafío: tomar Constantinopla no solo permite asegurarse el control de la puerta comercial que une Oriente con Occidente, sino también poner fin al último bastión cristiano en Oriente. Los otomanos son conscientes del reto y enseguida inician el asedio de la ciudad. El objetivo es apoderarse de ella debilitándola progresivamente con una serie de ataques ofensivos, así como mediante un bloqueo destinado a aislarla y a privarla de toda ayuda exterior.
El Imperio bizantino, en declive, intenta resistir el ataque. Tras las imponentes murallas de Constantinopla, el emperador Constantino XI logra mantener a raya a los otomanos durante más de 50 días. Sin embargo, frente a los ataques sucesivos, la ciudad acaba por caer el 29 de mayo de 1453, hecho que determina el destino de dos imperios, marcando el crepúsculo del Imperio bizantino y el alba del Imperio otomano.
La caída de Constantinopla es un acontecimiento que marca la historia del siglo XV y, sin embargo, no es más que el acto final de un declive del Imperio bizantino que se inició hace siglos. Desde su ascenso al poder hasta la caída del Imperio romano en el 476 d. C. transcurrieron casi mil años, durante los que el imperio se mantiene a pesar de las pretensiones de algunos (como los árabes, serbios, búlgaros, vénetos, genoveses y turcos) sobre sus territorios.
¿Sabías que…?
Para algunos historiadores, el nacimiento del Imperio bizantino data del 395 d. C., cuando el emperador Teodosio I (347-395) decide dividir el Imperio romano entre sus dos hijos. Aunque en el pasado ya habían tenido lugar varias divisiones, esta es definitiva. Sin embargo, la división es más que nada administrativa, por lo que los habitantes de ambos imperios no notan diferencias reales respecto a la situación precedente. Por ejemplo, están sometidos a la misma legislación. Habría que esperar hasta el 476 d. C. para ver al Imperio bizantino ser dueño de su propio destino.
El declive del Imperio bizantino comienza en 1204, cuando la República de Venecia, por motivos de competencia comercial, desvía hacia Constantinopla la Cuarta Cruzada (1201-1204), cuyo objetivo inicial era reconquistar Tierra Santa y Jerusalén, por entonces en manos de los árabes. Este hecho, que encuentra su origen en la disputa religiosa que enfrenta a la Iglesia de Oriente con la de Occidente desde el Cisma de 1504, tendrá consecuencias devastadoras. La capital bizantina será efectivamente asediada y conquistada por los cruzados, que la saquean, marcando así el fin del Imperio bizantino, que se divide entonces en cuatro partes:
el Imperio latino de Constantinopla (1204-1261), que comprende Tracia, el noroeste de Asia Menor, Lesbos, Samos y Quíos, y que se encuentra en manos de los Occidentales;el Despotado de Epiro (1204-1318), situado en los Balcanes y que se extiende por Albania y Grecia;el Imperio de Nicea (1204-1261), situado a orillas del mar de Mármara y del mar Negro y cuyo emperador es Teodoro I Láscaris (c. 1174-1222);el Imperio de Trebisonda (1204-1461), situado en la región del Ponto, en el litoral del mar Negro, que constituye uno de los últimos refugios de los griegos antes de caer a su vez en manos de los otomanos en 1461.No obstante, en 1261, Michael VIII Paleólogo (1224-1282), coemperador de Nicea y más tarde emperador bizantino, logra reconquistar Constantinopla y restaura el Imperio bizantino. Pero los daños infligidos por las cruzadas serán irreversibles, lo que consagra la ruptura definitiva entre las dos Iglesias.
¿Sabías que…?
