La derrota de oriente - Eugenio García Gascón - E-Book

La derrota de oriente E-Book

Eugenio García Gascón

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Un relato apasionante sobre la situación actual de Oriente Medio

La derrota de Oriente - continuación de La cárcel identitaria, publicada por Libros del K.O. en 2013 - es el cuaderno de bitácora de un corresponsal escéptico en mitad de un naufragio. Eugenio García Gascón anota en su diario el paisaje de una región, Oriente Medio, sumida en un círculo vicioso de fanatismo religioso, intereses geopolíticos e interferencias extranjeras. El autor tiene siempre presente la advertencia de Carl Bernstein, a propósito del conflicto israelo-palestino: "cualquier reportero serio que desee comprender nuestro mundo, incluyendo lo que está sucediendo en Washington o en Europa, y lo que está sucediendo en Siria con el Estado Islámico, y todo lo que está relacionado con los vuelcos interno y externo del mundo islámico, tiene que venir primero a Jerusalén porque esta es la zona cero".

El autor nos da las claves de la actualidad en Oriente Medio, poniéndo en relieve el espinoso conflicto israelo-palestino.

EXTRACTO

La última entrada del anterior Dietario de Jerusalén corresponde a marzo de 2013. Hablaba del Restobar, una cafetería-restaurante cercana a mi casa, en el barrio de Rehavia de Jerusalén, donde nos reuníamos los periodistas españoles para almorzar una vez a la semana. El propietario, un acaudalado judío francés, obligó a sus antiguos administradores a cerrar durante el sabbat y a servir únicamente comida kosher. Estos no se doblegaron a las presiones y renunciaron al negocio. Llegaron otros administradores que se avinieron a las exigencias del propietario y desde entonces solo sirven comida kosher y cierran en sabbat. El local se llama ahora Café de París, no está tan bien administrado como antes, pero sirve un café excelente. Los periodistas que durante muchos años almorzábamos en el restaurante mientras se llamó Restobar, lo hacemos ahora en otro restaurante no kosher del centro de la ciudad.

LO QUE DICE LA CRÍTICA

Atento a todo, desde los deportes a la arqueología, García Gascón nos regala un libro que convence por mil razones, por lo bien escrito que está y por la defensa del enfermo. - Ricardo Martínez Llorca, Culturamas

SOBRE EL AUTOR

Eugenio García Gascón (Barcelona, 1957) estudió literatura en Barcelona, árabe en Damasco y hebreo en Jerusalén, ciudad en donde reside desde 1991. Ha trabajado como corresponsal para diferentes medios, como Público. Es autor de Israel en la encrucijada (Debate, 2004) y coautor de la novela Doce olas (2007). En 2011 fue galardonado con el Premio Cirilo Rodríguez de periodismo.

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Seitenzahl: 300

Veröffentlichungsjahr: 2018

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la derrota de oriente

Dietario de Jerusalén(2013-2017)

Eugenio García Gascón

PRIMERA EDICIÓN:septiembre de 2017

© Eugenio García Gascón

© Libros del K.O., S.L.L., 2017

ISBN: 978-84-16001-78-1

CÓDIGO IBIC: DNJ

ILUSTRACIÓN DE CUBIERTA: Javier Muñoz

CORRECCIÓN Y MAQUETACIÓN:Antonio Rómar

Se puede sucumbir al espíritu de la época a pesar de haber sido educado en contradicción con él.

Joachim Fest

Prólogo

Existen indicaciones de que la creciente complejidad política del mundo occidental en las últimas décadas toca a su fin, y de que nos dirigimos hacia una época de simplificaciones, lo que debe considerarse como una amenaza para el conjunto de la humanidad tal y como la hemos conocido. En Oriente Próximo se auguran simplificaciones guiadas por la religión mientras que en Occidente se avanza hacia simplificaciones de carácter nacionalista.

En enero de 2017, coincidiendo con la entrada de Donald Trump en la Casa Blanca, se celebró en la ciudad alemana de Coblenza un cónclave de partidos nacionalistas europeos para festejar su triunfo. Los líderes de esos partidos dijeron que el nuevo presidente es el heraldo de unas metamorfosis que pronto se desarrollarán en Europa y en el resto del mundo. Y aunque, en su historia más reciente, los europeos han sido educados contra el nacionalismo, parece que eso no impedirá que también caigan en la trampa de esta corriente identitaria.

Algo similar ocurre en Oriente Próximo con la religión. En países como Irak, Siria o Egipto, entre otros, donde hemos visto cómo se educaba a la gente al margen de la religión, se observa un poderoso resurgir islamista. La alianza de los partidos baazistas con la laicidad ha terminado por perder la batalla con una religión que a menudo ha sido impulsada directa e indirectamente desde Occidente con un resultado trágico para millones de personas. En cualquier caso, y aunque no nos guste, religión y nacionalismo forman parte del espíritu de nuestro tiempo y han venido para quedarse.

Con apenas unos días en la Casa Blanca, el nacionalista Trump ha comenzado a desgranar sus objetivos simplificadores. En lo tocante a Oriente Próximo, todavía es pronto para saber si va a aplicar las controvertidas máximas que ha lanzado durante la campaña, pero, si lo hace, los próximos años pueden ser críticos para la región, por más grande que sea la capacidad de adaptación del ser humano ante las adversidades.

Fueron las ideas simplificadoras, no siempre exentas de hipocresía, de los neoconservadores americanos las que condujeron a la invasión de Irak en 2003 con el fin de llevar a ese país la democracia liberal al precio que fuera y costara lo que costara. El desastroso resultado de esa política simplificadora nos ha conducido a la peor situación histórica de la región, y las proyecciones de futuro no son alentadoras.

Estas páginas contienen apuntes y observaciones sobre la actualidad de Oriente Próximo entre 2013 y 2017: la guerra de Siria, el fracaso de las revueltas árabes, el terrorismo y, sobre todo, el conflicto israelo-palestino, la zona cero del caos en el que está sumida la región. En junio de 2017 se cumplieron cincuenta años de la mayor ocupación israelí en Cisjordania, Gaza y el Golán.

Jerusalén, 20 de junio de 2017

DIETARIO

Vuelta al Café de París

La última entrada del anterior Dietario de Jerusalén corresponde a marzo de 2013. Hablaba del Restobar, una cafetería-restaurante cercana a mi casa, en el barrio de Rehavia de Jerusalén, donde nos reuníamos los periodistas españoles para almorzar una vez a la semana. El propietario, un acaudalado judío francés, obligó a sus antiguos administradores a cerrar durante elsabbaty a servir únicamente comidakosher. Estos nose doblegaron a las presiones y renunciaron al negocio. Llegaron otros administradores que se avinieron a las exigencias del propietario y desde entonces solo sirven comidakoshery cierran ensabbat. El local se llama ahora Café de París, no está tan bien administrado como antes, pero sirve un café excelente. Los periodistas que durante muchos años almorzábamos en el restaurante mientras se llamó Restobar, lo hacemosahora en otro restaurante nokosherdel centro de la ciudad.

Durante más de tres años, dejé de acudir al Café deParís, pero en los últimos meses he vuelto a sentarme en su pequeñaterraza. El Café de París y yo hemos firmado la paz de algún modo y sin resentimientos. He dejado de creer que merezca la pena combatir porque el restaurante seakosher. Quizá me he vuelto más tolerante con la religión en los últimos años, aunque sigo pensando que la religión y el nacionalismo son los peores azotes de las sociedades contemporáneas.

Invierno

El cardenal católico Bechara al Rai, patriarca maronita de Líbano, está de visita en el Vaticano. Allí ha asegurado que existe un «plan occidental para destruir el mundo árabe con el fin de satisfacer intereses políticos y económicos, y para ello se está alimentando el conflicto sectario entre chiíes y suníes». Esos intereses, que «comparten algunas potencias regionales» que el cardenal no menciona, aunque seguramente se refiere a Arabia Saudí e Israel, «están destruyendo la convivencia con los musulmanes que los cristianos de la zona hemos construido durante mil cuatrocientos años». Bechara cita un estudio de la organización de derechos humanos iraquí Hammurabi que señala que el número de cristianos en ese país ha caído vertiginosamente de un millón cuatrocientos mil a cerca de medio millón en apenas una década, desde la invasión de Irak por Occidente en 2003. En esa década lapoblación cristiana de Irak se ha reducido a un tercio, y la tendencia sigue al mismo ritmo. Es natural que el cardenal no hable de «primavera árabe» sino de «invierno árabe». (26.9.13)

La pesadilla del profeta

Nabi Samwil, que en árabe significa «Profeta Samuel», es una aldea situada al norte de Jerusalén. Fue ocupada en 1967 y su historia, desde entonces, ilustra algunas de las dificultades a las que se enfrentan los palestinos en la vida diaria. Por ejemplo, la demolición sistemática de viviendas y su posterior variante jurídica más refinada: la declaración de grandes áreas como «parque natural», un tecnicismo que impide a los vecinos construir o rehabilitar sus viviendas, gestionar negocios o plantar árboles.

En junio de 2013, Israel anunció su intención de crear en Nabi Samwil un parque arqueológico para los turistas. El parque se construirá alrededor de la mezquita, en una zona donde se derribaron treinta y una viviendas en 1971. Los dueños de esas casas construyeron estructuras temporales para poder vivir, pero el ejército también las demolió alegando que eran ilegales. La única posibilidad de empleo que tienen los habitantes es el parque arqueológico, pero los militares han amenazado con excluir a quienes protesten.

Desde 2007, Nabi Samwil está aislada del resto de la Cisjordania ocupada: sus habitantes no pueden trabajar en Israel, pero tampoco pueden entrar en Cisjordania. En teoría, los palestinos pueden cruzar el muro, pero en la práctica es mucho más complicado. Recientemente un autobús permaneció varias horas retenido en el control militar de la aldea porque un estudiante palestino llevaba una bolsa con pan más grande de lo normal. Los soldados no se la permitieron introducir en la aldea. (21.10.13)

Amina Bowzir

La estudiante Amina Bowzir murió ayer en la Universidad Rey Saud de Riad donde cursaba un máster de Sociología. El diario Okaz cuenta que la muchacha se hallaba en el campus cuando sufrió un ataque al corazón. Alguien llamó a Urgencias y una ambulancia llegó poco después. Sin embargo, los porteros no permitieron su entrada alegando que la universidad es un centro para uso exclusivo de mujeres. Cuando dos horas después la dirección de la universidad autorizó la entrada de los médicos, Amina ya había muerto. (6.2.14)

Camellos

El capítulo 24 delGénesisdice: «Rebeca también alzó los ojos, y vio a Isaac, y descendió del camello». Esta frase tiene un problema: alrededor del año 2000 antes de Cristo, la época en que supuestamente vivieron Isaac y Rebeca, los camellos no habían sido domesticados, y no lo fueron hasta un milenio más tarde, según los arqueólogos israelíes Lidar Sapir-Hen y Erez Ben-Yosef. Hasta el 930 antes de Cristo, los camellos que vivían en el Cercano Oriente eran salvajes. El mencionado versículo del Génesis es una de las numerosas contradicciones de la Biblia. Muchos de estos pasajes sagrados responden en realidad a leyendas, la mayoría de origen cananeo, que se trasmitieron de forma oral hasta que fueron codificadas por escrito un milenio y medio después de la ubicación temporal que se les atribuía tradicionalmente. Esta es la razón de que la Biblia esconda frecuentes anacronismos: los camellos estaban domesticados cuando las leyendas orales se pusieron por escrito, pero no cuando Isaac y Rebeca vivieron. (6.2.14)

BDS y ocupación

Muchos se preguntan si la campaña BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) logrará acabar con la ocupación israelí tras cinco décadas. En la oficina del primer ministro Benjamín Netanyahu se considera que la iniciativa todavía es «marginal» y sus ministros todavía «no lo consideran un problema grave, sino una campaña que lideran elementos extremistas y radicales, una forma nueva e ilegal de antisemitismo». A pesar de esto, el ministro de los Servicios de Inteligencia, Yuval Steinitz, admite que se está diseñando un plan de veinte millones de euros para organizar a grupos proisraelíes dentro y fuera del país para hacer frente al boicot.

La penetración de las empresas israelíes en los territorios palestinos es enorme. Los economistas del Gobierno creen que, si se decreta un boicot sobre los «cuerpos» que operan en Cisjordania, se vería afectado por lo menos el 30 por ciento de los «cuerpos» del Estado judío, entendiendo por «cuerpos»empresas e instituciones. Según el informe que maneja el Ejecutivo, setenta de las mayores compañías israelíes recibirían un duro golpe, entre otras los grandes bancos, las compañías de seguros y los bufetes de abogados. De hecho, los productos agrícolas que los colonos producen en el Valle del Jordán ya se están viendo afectados puesto que existen decenas de grandes cadenas comerciales europeas que hanrescindido contratos por valor de 33 millones de euros.

A la campaña de boicot se han sumado recientemente varias financieras europeas, y el fenómeno ha trascendido a los medios impulsado por la fama de Scarlett Johansson. La actriz estadounidense ha protagonizado un anuncio de SodaStream, una compañía israelí de refrescos que cuenta con una gran planta de embotellamiento en el asentamiento judío de Maale Adumim. El anuncio ha sido criticado porOxfam, y Johansson, hasta ese momento una de sus representantes mundiales, ha optado por abandonar la oenegé. Por su parte, SodaStream se defiende argumentando que da trabajo a muchos palestinos, pero Gush Shalom, otra oenegé, ha replicado que no se puede engañar a la gente de una manera tan burda: «Un judío que viva en Palestina respetando la ley palestina es una cosa, y un colono que vive en un enclave armado bajo la protección de un ejército de ocupación es otra muy distinta». En los últimos días las acciones de SodaStream han sufrido una fuerte caída y la compañía ha reducido sus planes de expansión.

Los ánimos están tan caldeados que una mera observación de John Kerry, quien ha dicho que el boicot podría crecer si no se progresa hacia un acuerdo de paz, ha causado una tempestad. Un ministro muy influyente en Israel, Naftali Bennett, ha acusado al secretario de Estado de EEUU de practicar elantisemitismo, y muchos dirigentes israelíes han criticado almandatario hasta el punto de que la Casa Blanca ha tenido que salir a defenderlo. No es la primera vez que se produce unenfrentamiento público entre las dos administraciones, aunque hasta ahora Israel siempre se ha salido con la suya.

En medios diplomáticos hebreos se recuerda con cierta precaución que «en el caso de Sudáfrica, el boicot al régimen de Pretoria consiguió en tres años y medio lo que los negros no habían logrado durante décadas de protestas y lucha armada». Sin embargo, no está claro si los países occidentales están dispuestos a dispensar a Israel la misma medicina que prescribieron para Sudáfrica. Los israelíes creen que la Unión Europea no dará nunca ese paso de manera oficial. Al contrario, se indica que Bruselas ha amenazado al presidente Mahmud Abás con no respaldarle si acude a los foros internacionales con el fin de forzar la aplicación de las resoluciones de la ONU. (8.2.14)

Ultimátum

Con el atentado suicida de Taba de este domingo contra un autobús de turistas surcoreanos, muchos egipcios recordaron la terrible campaña de violencia que sacudió el país a partir de 1992. En el último atentado de esa andanada, ocurrido en Luxor en 1997, murieron cincuenta y ocho turistas de distintas nacionalidades y cuatro egipcios. Acto seguido, Egipto sufrió una caída drástica en el número de visitantes extranjeros. Los malos augurios del domingo se confirmaron cuando la organización Ansar Beit al Maqdis anunció que todos los turistas que hay en Egipto disponen hasta el jueves para abandonar el país; en caso contrario deberán atenerse a las consecuencias.

La amenaza es coherente con la ideologíatakfir1de esa organización. Ansar Beit al Maqdis, que en árabe significa «Defensores de Jerusalén», es una organización salafista-yihadista que comenzó a operar en el Sinaí meses después de la caída de Mubarak, en febrero de 2011. Desde entonces se ha atribuido un buen número de atentados, así como la voladurasistemática de los gasoductos que comunican Egipto con Israel y Jordania. Las autoridades sostienen que Ansar Beit al Maqdis, fusionada con Tawhid wa al Yihad, otro grupo que ya operaba en el Sinaí, mantiene estrechas relaciones con Hamás, y que desde la Franja de Gaza recibe la ayuda y el entrenamiento necesarios para cometer los atentados en Egipto.

Algunos de sus líderes han decretado que debe matarse a los no musulmanes. Incluso dicen que es lícito matar a los que solamente son musulmanes en apariencia y en realidad son enemigos de los auténticos creyentes. El ultimátum de Ansar Beit al Maqdis tendrá consecuencias para la industria turística, que no se ha recobrado de la caída que experimentó tras la deposición de Mubarak. Algunos países, como Alemania, ya han desaconsejado a sus ciudadanos que viajen fuera de los circuitos más protegidos por las fuerzas de seguridad.

El de Taba es el primer atentado que se cobra la vida de turistas desde febrero de 2009, cuando falleció una mujer francesa y veintidós personas resultaron heridas en una explosión que sucedió frente a una histórica mezquita cairota, en el área turística de Jan al Jalili. En los últimos cinco años no se había consignado la muerte violenta de ningún turista, a pesar de que durante los últimos tres años Egipto ha vivido una trepidante experiencia social y política que ha incluido un experimento democrático que no ha tenido éxito. En otras palabras, una transición que ha llevado al país de manos del militar Hosni Mubarak a las del militar Abdel Fattah al Sisi.

El experimento democrático fue abortado por Sisi en julio. Desde entonces, se han sucedido los ataques contra el ejército y la policía, y contra responsables del Ministerio del Interior, incluido el propio ministro, que se encargan de reprimir a los grupos islamistas pacíficos y violentos. Desde julio, es decir desde la caída del presidente islamista Mohammed Morsi, los turistas parecían haber vivido en una burbuja al margen de la violencia, pero el anuncio de Ansar Beit al Maqdis pone fin a esa tregua tácita. (19.2.14)

Baruch Goldstein

El 25 de febrero de 1994 Kamal Abdin se levantó temprano y fue caminando junto a su padre hasta la mezquita de Abraham, en el centro de Hebrón. Conocido en hebreo como la Tumba de los Patriarcas, dicen que el santuario alberga las sepulturas de Abraham, Isaac y Jacob, así como las de sus esposas Sara, Rebeca y Lea. Se trata de una tradición antigua codificada en la Biblia y el Corán, aunque los historiadores la consideran espuria y sostienen que esos personajes bíblicos nunca existieron, a pesar del peso que siguen teniendo en la vida cotidiana de judíos y musulmanes.

«Nos sorprendió que aquella mañana no hubiera soldados enel acceso a la mezquita, como era habitual, pero de todas formas entramos», cuenta Kamal, que entonces tenía veinte años. «La gente comentó después esa circunstancia y muchos creemos que la ausencia de soldados el día de la matanza no fue casual, sino que obedecía a un plan deliberado». Kamal y su padre se alinearon en una de las primeras filas y la plegaria se desarrolló con normalidad hasta que se oyeron unos disparos. «Al principio pensamos que el ruido provenía de fuera, pero pronto la gente comenzó a gritar y a caerse en medio de una gran confusión», relata.

Un disparo atravesó el cuello a Kamal y cayó a tierra. Ya no vio ni oyó nada. Permaneció inconsciente hasta tres meses después, cuando se despertó en la habitación de un hospital de Ammán, en Jordania. Los médicos le comunicaron que estaba tetrapléjico y que iba a pasar el resto de su vida en silla de ruedas. Durante cuatro meses participó en un programa de rehabilitación en el que le enseñaron a usar la silla y a realizar las funciones básicas. Con el tiempo aprendió a jugar aping-ponge incluso ha representado a Palestina en algunos torneos internacionales de discapacitados. Hace siete años se casó y está buscando descendencia por medio de inseminación artificial. El Estado israelí le dio 110.000 séqueles (unos 22.000 euros) en concepto de indemnización, a cambio de que no denunciara su situación ante la justicia israelí. A otras víctimas también les ofrecieron compensaciones, algunos las rechazaron, pero nadie recurrió a los tribunales.

Kamal ya no va a la mezquita de Abraham porque las vetustas escaleras de piedra no le permiten subir. Antes de la matanza acudía cada viernes, especialmente en el Ramadán. Simpatiza con Hamás y cree que la organización fundamentalista es cada vez más fuerte en todos los territorios palestinos por el comportamiento de Israel. «Hechos como la matanza de Hebrón son los que dan fuerza a Hamás», comenta Kamal. «Más de veinte años de negociaciones nos han conducido a una situación cada vez peor. Abás es débil y no puede hacer nada», explica.

El autor de la masacre de hace veinte años, Baruch Goldstein, era un médico de Brooklyn que emigró a Israel y se estableció en Kiryat Arba, junto a Hebrón. Su odio a los árabes cristalizó con la matanza de diecinueve palestinos que rezaban en la mezquita. Otros diez palestinos murieron en las horas siguientes a manos de los soldados en distintos puntos de la ciudad. Los restos de Goldstein están enterrados en un parque público de este asentamiento que se levantó en memoria de Meir Kahane, un rabino conocido por sus ideas racistas que fue diputado en la Knéset y murió asesinado por un palestino en Estados Unidos. La tumba de Goldstein se ha convertido en lugar de peregrinación para grupos de judíos extremistas.

En la misma madrugada del 25 de febrero de hace veinte años, Wadha al Baid, que hoy tiene 79 años, estaba oyendo la radio cuando escuchó las primeras y confusas noticias. La emisora decía que había un gran número de víctimas y que los heridos se estaban llevando al hospital Al Ahly. Wahda fue allí y encontró el cadáver de su hijo, Arafat al Baid, de 27 años. «Ya estaban allí los soldados y se querían llevar el cadáver de Arafat, pero un grupo de palestinos lo tomó y lo enterró en el cementerio clandestinamente», cuenta. Madre de once hijos, Wahda perdió poco después a otro, Yusuf, que fue asesinado por los colonos en el comercio donde trabajaba.

Wahda vive sola en Hebrón, pues su marido murió hace diez años y los demás hijos se han casado. Los soldados van a menudo a su casa a horas intempestivas. «Vienen y golpean la puerta. Entran armados y lo registran todo. Siempre me preguntan de quién son las dos fotografías que hay en una pared del salón. Yo les contesto: “Son de mis hijos”, y ellos me preguntan: “¿Y dónde están?”. Y yo les respondo: “Están muertos”». (25.2.14)

Espacio de injerencias

Siria ha sido un tablero apetitoso desde antes de que se iniciaran las protestas populares en Deraa hace tres años, y las potencias regionales y extranjeras han sido decisivas a la hora de impulsar y consolidar una revuelta que pronto dio paso a una sangrienta guerra convertida en un conflicto inextricable. En los últimos tres años han sido claves el diplomático estadounidense Robert Ford y el príncipe saudí Bandar bin Sultan. Ambos han jugado un papel estelar. Los dos acaban de abandonar el tablero a la fuerza, después de que sus jefes hayan llegado a la conclusión de que ya no los necesitan. Ford llevaba varios meses en la cuerda floja. En el Departamento de Estado le propusieron una «salida honrosa» como embajador en El Cairo y Ford aceptó encantado. Sin embargo, Abdel Fattah al Sisi no le ha otorgado el plácet: «Un personaje con tan buenos contactos yihadistas no es bienvenido», han dicho los egipcios sin ocultar el sarcasmo. Temían que Ford pusiera Egipto patas arriba como ya lo hizo con Irak y Siria. En consecuencia, Ford ha decidido abandonar la carrera diplomática por la puerta de atrás. Desde la sede de la embajada americana, Ford hizo todo lo posible por desestabilizar el régimen de Asad recorriendo el país de norte a sur y fomentando la desobediencia desde el principio. Sus anfitriones le advirtieron una y otra vez que su comportamiento no tenía nada de diplomático y más tarde lo acusaron de organizar sin ambages los «escuadrones de la muerte». A los pocos meses Ford abandonó el país para dirigir a los rebeldes desde fuera, una misión que no ha cesado hasta hace quince días.

El segundo personaje, Bandar bin Sultan, más conocido irónicamente como Bandar bin Israel, fue embajador en Washington durante veintidós años, hasta 2005. Amigo de varios presidentes de Estados Unidos, estudió en academiasmilitares americanas y pasaba por ser un estimado confidente de la CIA. Algunos periódicos han revelado que mantuvo contactos con representantes israelíes hasta finales del año pasado, pocas semanas antes de caer en desgracia, y hasta se ha publicado que le gusta visitar Tel Aviv de incógnito. Como encargado de la política saudí en Siria y Líbano, Bandar impulsó a todo tipo de organizaciones rebeldes, incluidas las yihadistas más radicales, tanto financiera como militarmente. Con la perspectiva que dan los últimos tresaños transcurridos, tanto Robert Ford como Bandar bin Sultan parecen haber dirigido concienzudamente el conflicto hasta una situación en la que no hay ganadores y todos,en cambio, son perdedores, al menos dentro de Siria. Elvaticinio que hizo un general israelí hace un par de años se ha cumplido: «A Israel no le interesa el régimen de Damasco ni tampoco le interesan los rebeldes, así que cuanto más dure el conflicto, mejor».

Las potencias occidentales y los saudíes no son ciertamente las únicas que juegan sus cartas a costa de la población civil. Irán y Rusia también tienen intereses, pero mientras para Irán se trata de un conflicto vital en el que está en juego su misma supervivencia, saudíes y americanos luchan por expandir su ya de por sí enorme área de influencia, como lo hace Rusia, aunque, para Moscú, Damasco es el único aliado regional. Como nada indica que las políticas americana y saudí vayan a cambiar, es muy probable que el conflicto se prolongue indefinidamente. Durante los últimos tres años se ha hablado periódicamente de una intervención militar directa de Washington, pero los ciudadanos estadounidenses rechazan revivir la trágica experiencia de Irak y el riesgo de un intrincado conflicto en Siria asusta a Obama. Los peligros son enormes y la Casa Blanca no parece dispuesta a correrlos, de modo que le resulta más rentable política y económicamente mantener la guerra como hasta ahora. (14.3.14)

La industria del miedo

Pocas semanas después de llegar a Jerusalén como corresponsal en 1991, el Instituto de Estudios Estratégicos Jaffe, de Tel Aviv, presentó su última entrega delMilitary Balance,un anuario que goza de bastante reputación en ese mundillo peculiar de los «centros de estudios estratégicos» y de la «inteligencia». En esencia, el libro compara el armamento que poseen los países de Oriente Próximo. Me llamó la atenciónque el informe dedicara más páginas al armamento de Qatary Bahréin que al israelí. Al volver a casa tuve pesadillas. ¿Qué pasaría si esa misma noche se aliaban Bahréin y Qatar y atacaban por sorpresa a Israel? ¿Desaparecería para siempre el Estado judío? ¿Sobreviviría yo al temible ataque?

Poco después cayó en mis manos un libro tituladoLa industria del terrorismoque me aclaró algunas cosas y me proporcionó cierta tranquilidad respecto a Qatar y Bahréin. La obra explicaba cómo funcionan los «centros de estudios estratégicos», que constituyen toda una industria, un entramado formado por militares, exmilitares y profesores de universidad que a menudo mantienen un estrecho vínculo con los organismos de la Defensa y que se guían por la política de «ahora yo te invito a ti y luego tú me invitas a mí». La principal misión de estos centros es crear miedo. Sus miembros escriben libros y artículos en revistas especializadas y en medios de comunicación generalistas, y dictanconferencias, invitándose entre ellos generosamente portodo el planeta.

Los temas que escogen están relacionados con conceptos reaccionarios que se disfrazan bajo la bandera de la «seguridad» y la «amenaza exterior», refiriéndose explícita o implícitamente a la nación, el pueblo, el Estado, la religión o la lengua, y contribuyen significativamente a crear el clima apropiado para que germinen el resentimiento y el odio. Los «centros de estudios estratégicos» los financian los propios estados, a veces a través de las universidades, y a menudo directamente a través de los ministerios de Defensa. A veces incluso hay «filántropos» particulares que dan su dinero sin revelar su identidad. No debe sorprender que Israel es, con diferencia, el país del mundo que cuenta con más «centros de estudios estratégicos» por kilómetro cuadrado.

Uno de ellos es el Centro de Estudios Estratégicos Begin-Sadat (BESA), que es mi favorito. Está integrado por un gran número de exmilitares y profesores, algunos exmilitares, afiliados a la universidad judía ortodoxa de Bar-Ilan, en Tel Aviv. Hoy, BESA ha anunciado con satisfacción la incorporación de un nuevo miembro, el general Yaacov Amidror, que ha desempeñado una larga carrera en el ejército y fuera de él como consejero de seguridad, incluso del primer ministro Netanyahu.

En la breve biografía que he recibido, no se cuenta, supongo que deliberadamente, que Amidror dijo en una ocasión que los israelíes judíos no religiosos son en realidad «gentiles que hablan hebreo». Amidror también ha pedido la reocupación militar de Gaza, y en su momento se opuso frontalmente a la salida, y también rechazó a los acuerdos de Oslo. Todo un currículo que le ha permitido prosperar en el sistema de la seguridad israelí. Su conferencia de admisión en BESA girará en torno a los palestinos y seguro que genera pesadillas entre la audiencia. (20.3.14)

Guerra a Obama

El ministro de Defensa, Moshe Yaalon, se ha especializado en agredir verbalmente a los Estados Unidos de manera furibunda. No para de condenar la política exterior del más estrecho aliado del Estado judío, de su principal sostén, con declaraciones que el Departamento de Estado ha terminado por calificar de «insultantes», «subversivas» e «irrespetuosas». El blanco de Yaalon es el presidente Barack Obama, pero también el secretario de Estado, John Kerry, a quien ha llamado «mesiánico y obsesivo», y el secretario de Defensa, Chuck Hagel; es decir, la administración demócrata en su conjunto. En Washington no saben qué hacer con él y tampoco hay ninguna indicación de que Netanyahu vaya a prescindir de su más estrecho colaborador y posible sucesor.

Esta semana Yaalon se ha despachado a gusto durante una conferencia pronunciada en la Universidad de Tel Aviv, donde ha denunciado la política de la Casa Blanca con respecto a Irán, un país que es el objetivo de Israel desde hace años. Yaalon ha dicho que Washington está negociando conTeherán y que Israel no tiene aliados para hacer frente aese enemigo. No es la primera vez que los líderes israelíes seexpresan en esta dirección, pero sí que es la primeravez que lo hacen de una manera tan abrupta y pública.EnWashington sus palabras se han interpretado como una agresión contra Obama. La respuesta no se ha hecho esperar. El jueves, el titular deHaaretzdecía: «Netanyahu ordena preparar un ataque contra Irán durante 2014», lo que indica que las palabras de Yaalon no deben interpretarse como un exabrupto puntual sino que responden a una meditada política de gobierno. El rotativo incluso da cuenta de que el ejército ya ha hecho una estimación de lo que costaríauna operación así, más de 2.000 millones de euros que, lógicamente, de una manera u otra, acabarían pagando los contribuyentes americanos.

No hay que olvidar que, aunque los americanos digan que han escogido la opción del diálogo con Irán, son esos mismos americanos los que suministran a Israel las armas necesarias para llevar a cabo el ataque. La política de Washington es ambigua. Por un lado, realizan declaraciones conciliatorias con respecto a los iraníes, pero por otro proveen a Israel con armas muy avanzadas. Es una situación lindante con la esquizofrenia que dirige a la región de Oriente Próximo a un futuro más incierto que el desgarrador presente de los últimos años. Y no todo se reduce a una retórica beligerante por parte del gobierno de Netanyahu, sino que el principal lobby judío en Estados Unidos, el AIPAC, dirigido desde Tel Aviv, azuza a la administración por todos los medios a su alcance, que no son pocos. Esta semana 85 de los 100 senadores americanos han exigido a Obama que renuncie a la política conciliatoria con Irán y pase a los hechos.

El jueves Israel anunció la construcción de millares de viviendas en Jerusalén oriental y el resto de Cisjordania, lo que demuestra que Washington o es incapaz de lidiar con esta cuestión o la está tolerando o las dos cosas a la vez. Moshe Yaalon, de 63 años, realizó una brillante carrera militar que culminó cuando fue designado Jefe del Estado Mayor durante la segunda intifada. Sin embargo, no se le renovó el mandato debido a su oposición a la evacuación de Gaza por orden de Ariel Sharon. Antes de afiliarse al Likud fue miembro de varios «centros de estudios estratégicos» muy conservadores en Estados Unidos e Israel, y bajo la protección de Netanyahu desempeñó los cargos de viceprimer ministro y ministro de Defensa. En 2002 llamó a lospalestinos «cáncer», y agregó: «hay quien dice que deberíamos amputarlos, pero de momento yo estoy aplicando laquimioterapia». También los llamó «virus». Después revelóque había considerado asesinar al entonces presidente iraní Mahmud Ahmadineyad, además de mostrarse partidario de atacar a Irán. (22.3.14)

Algo no funciona

El pueblo maronita-católico de Yisr, en el norte de Israel, ha amanecido con una pintada en hebreo que dice «Los gentiles [o sea, los no judíos] deben ser evacuados de nuestro país». Cuarenta vehículos tenían pinchadas las ruedas. Esta misma semana han aparecido más pintadas en los muros de un monasterio, esta vez en la localidad de Bet Shemesh. El monasterio católico de Deir Rafat amaneció el martes con pintadas en hebreo. Una de ellas decía «América es la Alemania nazi», otra que decía «Jesús es un mono» y otra: «María es una vaca». La mayor parte de la prensa hebrea ha ignorado estos ataques que de ninguna manera deben considerarse casos aislados, pues es habitual que los medios hebreos pasen por alto este tipo de acciones. Según el cómputo de una organización israelí que registra estos incidentes, en los últimos cinco años han aparecido pintadas en 29 monasterios y mezquitas. La lista no es exhaustiva. La policía dice que ha abierto una investigación, pero lo normal es que estas investigaciones terminen sin consecuencias.

Cuando algo similar pasa en Europa o en Estados Unidos no se duda en calificar las pintadas de «crímenes racistas» o «antisemitismo», en el caso de que sean contra los judíos, y los jefes de Estado y ministros formulan declaraciones condenatorias de manera inmediata y enérgica. Pero no sucede lo mismo en Israel, donde proporcionalmente ocurren más acciones de este tipo que en Europa. La semana pasada una treintena de vehículos aparecieron con las ruedas pinchadas en la Jerusalén ocupada. Una pintada en hebreo decía «Los gentiles en Israel son nuestros enemigos». En la ciudad vieja de Jerusalén hay ultraortodoxos judíos que escupen a los frailes cristianos prácticamente a diario. Estas agresiones se han denunciado en infinidad de ocasiones, pero la policía no ha tomado medidas. Se dan con tanta frecuencia que los propios frailes han dejado de denunciarlas. (2.4.14)

Los muchachos de las colinas

Hasta la semana pasada la escuela rabínica Od Yosef Jai («José Sigue Vivo»), situada en el asentamiento de Yitzhar, al sur de Nablus, era un lugar trepidante, repleto siempre de estudiantes que provenían de todo Israel y que rebosaban en su amplio beis midrash (sala de estudios), consultando el Talmud y otros libros religiosos, o debatiendo en parejas las clases que impartían algunos de los rabinos más populares. Pero en la noche del jueves las fuerzas de seguridad clausuraron esta yeshivá y en su lugar han establecido una base de la Guardia de Fronteras, un cuerpo militar que dispone de una orden judicial que le permite ocuparla durante los próximos dos meses.

«Es la primera vez que el Estado de Israel cierra un lugar de estudio de la Torá (el Pentateuco)», dice un comunicado difundido por la yeshivá. «Al convertir el edificio en una posición militar se ha cometido un acto de profanación según la ley judía». Para llegar a esta situación hay que explicar algunos hechos que ocurrieron los días previos y que, aunque no fueron extraordinarios, forzaron la intervención de las autoridades. En primer lugar, el domingo pasado, varios jóvenes de Yitzhar pincharon las ruedas del jeep del coronel Yoav Yarom, jefe de la zona. El ejército decidió «castigar» a los colonos y la noche siguiente los soldados y la Guardia de Fronteras desmantelaron un pequeño asentamiento «ilegal», de los que se conocen también como «colonias salvajes», situado junto a Yitzhar. Eran solo cinco estructuras prefabricadas. El «castigo» fue limitado y afectó únicamente a una «colonia salvaje» específica de la media docena que hay en torno a Yitzhar.

Los colonos no se cruzaron de brazos y, la siguiente madrugada, entre 50 y 200 jóvenes, según las fuentes, se encaminaron a un campamento militar ubicado también junto a Yitzhar y lo destruyeron completamente. Los colonos advirtieron a los soldados que si no ofrecían resistencia no les pasaría nada, y los soldados, obedientes, se limitaron a mirar cómo los colonos destruían su campamento. Al día siguiente los canales de televisión pasaron imágenes de la base destruida y de la humillación que sufrieron los soldados.

Los medios hebreos señalan que el desalojo de la yeshivá se decidió en lo más alto, a nivel del ministro de Defensa Yaalon y del primer ministro Netanyahu, pero todos se preguntan si este pulso se mantendrá hasta el final o no, y sobre todo qué ocurrirá con la popular yeshivá, cuyos responsables han dicho que continuarán enseñando como hasta ahora. El general Avi Mizrahi, que recientemente era el jefe del ejército en la región central, intentó durante su mandato cerrar Od Yosef Jai en varias ocasiones, pero no lo consiguió. «Estayeshivá