Los reyes del vino - Ana María Mateu - E-Book

Los reyes del vino E-Book

Ana María Mateu

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Beschreibung

La historia de los hermanos Arizu constituye uno de los variados casos de éxitos y fracasos económicos a los que dio lugar la inmigración en Argentina y, en particular, en Mendoza. En el itinerario que recorrieron estos hermanos, fundamentalmente el mayor de ellos, Balbino, desde su llegada de España, aplicaron los saberes traídos de su patria, adaptándose a los cambios que imponía la floreciente industria vitivinícola mendocina de principios del siglo XX, y desplegaron diferentes estrategias para un planificado desarrollo en etapas. Así, estos emprendedores encontraron y, a la vez, moldearon su espacio en esa estructura productiva en formación. Apoyándose en una investigación de años y en numerosas fuentes, entre ellas el valioso rescate de un importante fondo documental de la empresa, Ana María Mateu nos lleva a conocer los inicios y seguir el crecimiento de uno de los mayores emporios bodegueros que hubo en la provincia y el país. Con curiosos detalles sobre la gestión de la bodega, nos permite descubrir cómo llegaron a convertirse, según la prensa de la época, en «los reyes del vino».

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Seitenzahl: 168

Veröffentlichungsjahr: 2022

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Los reyes del vino

Los Arizu y el esplendor de la Mendoza vitivinícola

Ana María Mateu

Ilustraciones y mapas: estudio Manuele Mancini

Mateu, Ana María

Los reyes del vino : Los Arizu y el esplendor de la Mendoza vitivinícola / Ana María Mateu ; ilustrado por Estudio Manuele Mancini. – 2ª ed.– Mendoza: EDIUNC, 2022.

Libro digital, EPUB – (Ida y vuelta ; 12)

 

Archivo digital: descarga

ISBN 978-950-39-0396-4

 

1. Vino. 2. Industria Vitivinícola. 3. Mendoza. I. Título.

CDD 338.10982

Los reyes del vino. Los Arizu y el esplendor de la Mendoza vitivinícola

Ana María Mateu

Ilustraciones de tapa e interiores y mapas: Estudio Manuele Mancini

 

Colección Ida y vuelta | EDIUNC

Premio Ensayo de divulgación EDIUNC Ida y vuelta 2019

Editorial de la Universidad Nacional de Cuyo

Primera edición digital, Mendoza 2022

ISBN 978-950-39-0396-4

 

La EDIUNC no necesariamente acuerda con ni se responsabiliza por el contenido o por las opiniones, interpretaciones o comentarios expresados sobre hechos, personas o instituciones en esta obra, los cuales corresponden exclusivamente a la autora.

 

Dirección: Iris Viviana Bosio

Corrección: Constanza Bonet

Diseño y digitalización: María Teresa Bruno

Tipografía Alegreya Sans, de Juan Pablo del Peral

 

Queda hecho el depósito que marca la ley 11723

©Ediunc, 2022

[email protected]

v. 1.0

 

Contenido

Prólogo

Introducción

 

1.Entrelazamiento de dos mundos a fines del siglo XIX

La economía española

Mendoza y los inicios de la industria vitivinícola

2.Migrar en red

La familia Arizu

Algunas explicaciones para la migración familiar

Más allá de las estrategias

3.El empresario y la empresa

Los primeros pasos

La empresa familiar

La sociedad anónima

4.Las estrategias de inversión

Las tierras y las uvas propias

La modernización de la bodega

5.Los trabajadores, sus redes y la familia

Los trabajadores de la viña

Los trabajadores mensuales

Los peones al día

Los contratistas de viña

Los trabajadores de bodega

Los toneleros

Los carreros

Las condiciones laborales

La vida dentro y fuera de la bodega

6.Los vinos de la empresa

La inserción en el mercado

 

Conclusiones

Bibliografía

Bibliografía y fuentes por temas

Fuentes empresariales de la bodega Arizu (1887-1936)

Fuentes de las imágenes

Entrevistas

Sobre la autora

Prólogo

Contar desde el oficio de historiador lo que tiene que ver con lo familiar obliga a extremar recaudos y a aumentar distancias, aunque nunca se puede escribir sobre el pasado con un traje de asepsia. La historia de los Arizu se relaciona con la de los primeros años de mi familia materna en Mendoza y, paradójicamente, empecé a escribirla cuando ya no me quedaron referentes cercanos para enriquecer este relato. Mi abuelo y sus hermanos fueron parte de los toneleros y de los hombres de confianza de la empresa cuyas condiciones laborales rescato en este libro. Mis familiares y sus paisanos eran de pueblos vecinos y, tal vez, desplegaron estrategias comunes, aunque sus disímiles historias de vida muestran el amplio abanico de éxitos y fracasos económicos de la inmigración en Mendoza.

¿Yo elegí esta historia o ella me eligió a mí? Las mañanas de mi infancia en Godoy Cruz comenzaban con el sonido de la sirena de la bodega Arizu. Conocí algunos de sus momentos de grandeza y hoy paso a diario por sus ruinas, que permanecen con dolorosa dignidad, como testimonio de un pasado vitivinícola de esplendor, reclamando por una intervención que las ponga en valor.

Esta investigación, fruto de años de trabajo,[1] ha sido escrita en Mendoza y su entorno cultural, desde cuyo seno surgen casi todas las preguntas que la sostienen. La vitivinicultura, su pasado, su actual proceso de reconversión y sus posibles estrategias de futuro, hunden sus raíces en el siglo XIX y en un grupo de empresarios que se adecuaron a un contexto favorable y conformaron un modelo del cual perduran muchos rasgos. Solamente mirando desde la competitividad de la agroindustria actual hacia ese pasado de esplendor de los pioneros, podemos conocer lo que cambió y lo que permanece en la actualidad.

Por un hecho casual –la noticia de la existencia de un sótano con material desconocido– pude acceder a un importante fondo documental de la empresa, que rescaté con olfato y una linterna. Allí aparecieron muchos nombres, de parientes, de conocidos, de criollos y de inmigrantes. Siempre creí que por algo había llegado a mis manos y avivado mis recuerdos, lo cual sirvió como acicate para poder dar forma a un repertorio de archivos empresariales pleno de datos y lograr explicaciones que permitieran narrar una historia.

La reconstrucción de los hechos es, sin dudas, un trabajo de artesanos en el que, con formación teórica, habilidad e imaginación, hay que hilvanar conceptos, recurrir a las fuentes, bucear en los archivos, coser y descoser los datos y releer una y cien veces la bibliografía, mientras se busca apoyo en el complejo universo de las ciencias sociales. Esta especie de artesanía exigió no solo oficio, sino también la magia necesaria para poner en escena el mundo familiar, empresarial y laboral de los Arizu y recrear lo que ocurría en las fincas y en la bodega de Godoy Cruz cuando la sirena de las siete de la mañana ponía todo en movimiento. Espero haberlo logrado.

[1] Nota del editor: ver escritos publicados por la autora sobre esta temática y otras relacionadas en el apartado Bibliografía consultada por temas.↩

Introducción

Este libro analiza la empresa vitivinícola de la familia Arizu, que fue uno de los principales emporios bodegueros surgidos a fines del siglo XIX en Mendoza. La historia de estos emigrantes navarros constituye un claro ejemplo de las posibilidades de inserción y de ascenso social a las que se podía acceder en esos años en la provincia, siempre que se conjugaran algunas estrategias y condiciones personales y familiares. Por ello, ha sido planteada en relación con dos mundos que se encuentran, dos contextos con sus diferencias y similitudes. Tiene su punto de partida en Navarra, en la aldea de Unzué, de donde provenían los Arizu, sus parientes y paisanos, lo cual muestra una modalidad de proceso migratorio en red a través del cual se aprovecharon y socializaron experiencias y relaciones previas.

La historia de esta empresa es emblemática y nos remite directamente al proceso de conformación y consolidación de la economía vitivinícola en Mendoza. La bodega Arizu se convirtió, a principios del siglo XX, en una de las más grandes de la provincia y fue creciendo a la par de la industria. Muestra de ello son las palabras del ministro de Industrias mendocino, Frank Romero Day, en 1936 en el sepelio de Balbino Arizu:

La historia de don Balbino Arizu es la historia misma de nuestra industria vitivinícola, que él contribuyó a crear, que sostuvo y defendió con brío, que supo engrandecer, que ocupó siempre su espíritu y llenó su corazón. Es la historia de sus comienzos, de su expansión maravillosa, de su apogeo deslumbrante, de sus tropiezos, de sus zozobras, de sus angustias; y también la historia de su resistencia denodada y tenaz, de su optimismo y de su fe (Los Andes, 3 de abril de 1936).

La familia Arizu y su empresa vitivinícola constituyeron el punto de partida que permitió conocer un universo concreto de lazos familiares, redes, criterios de inversión, modalidades de trabajo, asociacionismo profesional y étnico, dentro del contexto del país y de la vitivinicultura mendocina del periodo 1883-1930. A través de la restitución de las relaciones entre actores y contextos, ha sido posible iluminar aspectos novedosos para la historia de empresas, de familias, de inmigrantes, de trabajadores y de redes sociales y profundizar el conocimiento sobre la historia social, económica y regional de la vitivinicultura mendocina.

La tarea presentó una dificultad poco común para un historiador: ¡un exceso de información! Este hecho inusual dentro del marco de la historia de empresas exigió no solo hilvanar datos, sino también leerlos y relacionarlos desde múltiples perspectivas que permitieran dar cuenta de tantas dimensiones.

Reconstruir la historia a partir de una familia y de una empresa, es decir, de un enfoque microanalítico, se impuso de una forma casi abrumadora por la abundancia de fuentes empresariales rescatadas de la oscuridad de un sótano, circunstancia plena de metáforas. La riqueza de la información encontrada sobre el periodo 1883-1930 –a veces exhaustiva, otras salteada o incompleta– en los libros Diarios, Mayores, Caja, Inventarios, Balances, Jornales, Obreros, Almacenes, Remesas, Elaboración y expendio y Copiadores de cartas fue muy fructífera. Ante tantos datos, la tarea se complejizó para lograr el desafío de narrar una historia que podría haber sido contada de muchas maneras: a partir de la familia, de las redes, del trabajo, de la inmigración, de los negocios vitivinícolas en el Viejo Continente y en Mendoza. Espero haber encontrado la mejor forma.

Algunas ausencias del archivo de Arizu fueron salvadas por la información extraída de casi 50 años de protocolos notariales del Archivo Histórico de Mendoza, que se completaron con datos del Archivo Legislativo, de la Biblioteca Pública «General San Martín» y del Instituto Nacional de Vitivinicultura, así como de la Biblioteca Nacional, la Biblioteca Prebisch del Banco Central, la del Congreso de la Nación, la de la Asociación Vitivinícola Argentina (ex Centro Vitivinícola y actual Bodegas de Argentina) y las del Centro Vasco y del Centro Navarro, entre otros muchos repositorios. Varias entrevistas personales fueron pródigas para reconstruir los cimientos de esta historia.

El abordaje micronalítico, sugerido con fuerza por la riqueza y la prodigalidad de las fuentes, fue reafirmado por la propia agenda de investigación, que se proponía, a través de la historia específica de una familia empresaria, contextualizar, confirmar, refutar o relativizar algunos de los avances de los últimos años sobre la historia de empresas y de sectores agroindustriales. Esta mutación de la escala de observación a niveles casi microscópicos permitió integrar y articular distintas perspectivas hilvanadas por el curso de una familia, su empresa y sus redes, interpretándolas como una combinación de factores y acciones individuales y colectivas, pero en donde también había que tener en cuenta la cuota de azar, de libertad y de elaboración de estrategias por parte de esos actores y de sus redes. El acercamiento a fuentes nominativas que remiten a distintos personajes, a partir del análisis de estrategias e itinerarios sociales y de la introducción de nociones como las de fracaso, incertidumbre y racionalidad limitada, llevó a problematizar la idea de que estos se mueven dentro de circunstancias no homogéneas que hay que reconstruir y explicar.

Los actores de carne y hueso que se han rescatado remiten a aldeas españolas, a parientes, a pasajeros de barcos, a trabajadores, a pueblos vitivinícolas, cuyas identidades entrecruzadas ofrecieron explicaciones para esta historia, las cuales se espera que expresen la complejidad del problema estudiado. Siempre las búsquedas de intepretaciones dependen del tamaño de la red que tiremos al océano. Como afirman los historiadores Anaclet Pons y Justo Serna,

ceñirse al lugar, al objeto reducido, no es la antítesis de lo universal, ya que en lo cercano pueden formularse cuestiones generales: cómo unos individuos concretos se han planteado problemas semejantes a los de otros seres humanos muy diferentes o alejados (2007, p. 17).

Dentro de la literatura sobre empresas vitivinícolas de Mendoza, el estudio de este caso constituye una evidencia más de la heterogeneidad de los comportamientos empresarios y de sus dimensiones sociales, culturales y económicas. Beatriz Bragoni (1994 y 1995) ha analizado la relación entre familia y negocios para el caso de los González, tradicionales bodegueros criollos, y señalado los nexos entre inmigración, redes sociales y mercados en su estudio de la bodega Escorihuela entre los años 1860 y 1940. Patricia Barrio de Villanueva (2005 y 2006) ha estudiado el comportamiento de cuatro empresas vitivinícolas durante la crisis que atravesó la vitivinicultura entre 1901 y 1903, ensayando una tipología de los empresarios agroindustriales e identificando a los que estaban en mejores condiciones de superar la crisis. También ha analizado los orígenes de la empresa familiar Tomba y las estrategias desplegadas en dos contextos diferentes, uno de crisis vitivinícola y otro de expansión económica, en los primeros años del siglo XX. Sobre años más recientes, podemos mencionar la producción de Patricia Olguín (2010); la de ella y Virginia Mellado (2007), acerca de la bodega Giol y el ascenso y la caída del grupo Greco; y la de Mateu (2006a y 2006b), sobre las empresas familiares Crotta y Tittarelli a lo largo de tres generaciones.

Por otra parte, la historia de estos emigrantes navarros aporta al conocimiento sobre el proceso inmigratorio español en Mendoza, en relación con su inserción económica y con los procesos de movilidad social. El ingreso de inmigrantes, en su mayoría europeos, entre 1870 y 1930, constituyó uno de los rasgos dominantes del proceso de formación de la Argentina moderna y ha concitado el interés de los estudiosos.

Para una mejor contextualización de los factores de atracción y expulsión y del rol jugado por las redes sociales, esta investigación se planteó a partir de la relación de dos paisajes culturales, Navarra y Mendoza, con el objeto de lograr una aproximación más concreta a los actores. Este enfoque permitió enmarcar mejor la discusión sobre los factores «pull / push» o «atracción / expulsión», es decir, sus versiones optimistas, relacionadas con la búsqueda de oportunidades, y pesimistas, que enfatizan a la miseria como factor de salida del país de origen. No cabe duda de que en Argentina existían enormes posibilidades de progreso, relacionadas con sus condiciones estructurales: población escasa, tierra abundante, expansión económica acelerada, demanda de trabajadores y salarios más altos que en España o Italia.

El historiador Fernando Devoto (2004) señala que los matices son muchos y, por ello, cuestiona la visión de que un inmigrante es un objeto homogéneo del cual se esperan respuestas idénticas ante la presencia de iguales factores. Para el caso español, la bibliografía resalta los beneficios del acceso a la información, los vínculos tradicionales entre ambos países, la misma lengua, religión y tipos de sociabilidad, factores todos que deben ser mediados por las diferencias regionales que conectan el mundo con la aldea. Todos estos aspectos serán abordados para explicar la migración de los Arizu.

El concepto de redes sociales permitió razonar, en base a las fuentes nominativas, sobre los mecanismos sociales de entrecruzamiento de los actores, dentro de espacios y tiempos concretos. Ya sea a través de la modalidad de red o de cadena migratoria, se tornó central interrogarse sobre los modos en que las relaciones crean solidaridades y alianzas y cómo, dentro de estos grupos, el acceso a la información era un bien preciado, que no estaba disponible homogéneamente, sino que circulaba entre ciertos lazos. El análisis del funcionamiento de las redes fue de gran utilidad para el estudio de los trabajadores de la empresa, temática que ha sido renovada por los aportes de la historia social, a su vez influida por los historiadores británicos y el desarrollo de la llamada «perspectiva desde abajo».

La dimensión del espacio per se no ofrece explicaciones, si no prestamos atención a las prácticas económicas, sociales y políticas que se conjugan en ella. Por esta razón se considera que la importancia del caso analizado reside en que no remite solamente a una historia regional o local, sino a un proceso de inserción nacional de una industria y de un empresario agroindustrial, ajeno al granero del mundo y a la economía agroexportadora, que aprovechó la expansión del mercado interno y se conectó con los puntos más lejanos del país a través de los consumidores de sus vinos.

Esta investigación de larga data tuvo objetivos iniciales centrados en el estudio de un empresario vitivinícola como un sujeto social real y concreto, inserto en un determinado contexto. El acercamiento a la tarea fue a partir de muchas preguntas y algunas hipótesis sobre ellas. ¿Las redes familiares y de paisanaje y el clientelismo político constituyeron las principales estrategias utilizadas por los Arizu para insertarse exitosamente en la economía vitivinícola? ¿Fue el trabajo familiar como contratistas de viña el que posibilitó la conformación de los capitales iniciales que les permitieron un rápido acceso a la propiedad de la tierra? ¿Qué papel tuvieron las redes sociales en el control del trabajo y en la gestión de los negocios del vino? ¿Cómo fue cambiando la racionalidad económica y el management empresarial? ¿Por qué integraron a los comerciantes de vino a la sociedad anónima? ¿Por qué optaron por la producción a granel y con bajos costos laborales? ¿Las relaciones laborales mantuvieron la inestabilidad, la movilidad, la estacionalidad y los bajos salarios que las caracterizaban desde finales del siglo XIX? En fin, ¿cuáles fueron las estrategias desplegadas por los Arizu para situarse en el vértice del empresariado vitivinícola y controlar la industria?

1

Entrelazamiento de dos mundos a fines del siglo XIX

Existían múltiples relaciones entre la economía que los Arizu dejaron en España y la que contribuirían a consolidar en Mendoza.

Esta historia tiene sus comienzos en Unzué, en la provincia de Navarra, España, y en la coyuntura social y económica que los Arizu dejaron atrás. De las múltiples relaciones entre ese contexto y el que encontraron y contribuyeron a moldear en Mendoza, surgen esclarecedoras pistas para conocer su proceso de inserción en la vitivinicultura provincial.

¿Era la familia Arizu un exponente de la agricultura navarra de la época? ¿La fragmentación de la tierra y sus limitaciones, en cuanto al aumento de la productividad, a la expansión de los cultivos y a la subsistencia de una familia numerosa, fueron decisivos para migrar? ¿La elección de Mendoza se relacionó con la intención de reproducir un paisaje vitivinícola, acerca del cual ya tenían conocimiento y experiencia?

Imagen 1. Ubicación de Unzué, pueblo del que provenían los Arizu.

Balbino Arizu embarcó en Barcelona en el buque Fivaller, para llegar a Buenos Aires el 8 de julio de 1883, según la base de datos del Centro de Estudios Migratorios Latinoamericanos. Fue uno de los 3.901 españoles que partieron de Navarra ese año y uno de los 127.177 que salieron entre 1861 y 1930. Con la convicción de que su horizonte se podía extender más allá que el de sus abuelos, subió al barco que lo traería a América con bastantes más cosas que un pasaje y el equipaje. Trajo consigo una experiencia vitivinícola aportada por varias generaciones: ese era su mejor capital.

No vino a probar suerte en cualquier actividad; declaró, a su arribo, ser agricultor y orientó sus energías y estrategias a continuar siéndolo. Al elegir Mendoza, sabía que la reproducción de su cultura vitivinícola no iba a estar constreñida como en el acotado y fragmentado espacio navarro. ¿Pensaría que llegaría a tener el paño de vides más grande del mundo?

Fue un emigrante temprano, en relación con sus paisanos españoles, así como un anticipador y disparador de los cambios en su propia familia y en su red de parientes y amigos. Este rol también lo ejerció con respecto al crecimiento vitivinícola de Mendoza, sector en cuya cúspide se insertó marcando pautas y señalando comportamientos y estrategias. Su historia empresarial y la de la industria recorrieron senderos similares.

La economía española

Al emigrar, Balbino Arizu dejó atrás una España en la que la inestabilidad política había estado unida a una economía esencialmente agraria y con cierto atraso en comparación con otros países europeos. Los conflictos entre carlistas y liberales, que habían atentado contra la formación de un Estado nacional, desembocaron en 1874 en la restauración borbónica, a través de la figura de Alfonso XII y de una monarquía parlamentaria que aquietó los enfrentamientos.

El agro español era la actividad más importante del siglo XIX en Europa, tanto por el porcentaje de población activa empleada como por su aportación al producto interior bruto. La movilización que supuso la formación del mercado de tierras y de productos agrícolas llevó al aumento de la roturación del suelo, a la expansión de los cultivos, en particular los cereales, y a la especialización regional de la vid, del olivo y de los cítricos.