Manual de geriatría - Marcela Carrasco - E-Book

Manual de geriatría E-Book

Marcela Carrasco

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Beschreibung

El envejecimiento poblacional desafía al sistema de salud, especialmente cuando se trata de la atención de personas frágiles con múltiples necesidades. Las personas mayores son pacientes complejos que requieren un abordaje integral e interdisciplinario, centrado en prevenir la dependencia y fomentar la funcionalidad. Para esto se requiere formar el capital humano necesario en los distintos niveles asistenciales. Este manual pretende aportar en esta línea, entregando conocimientos con un abordaje práctico e interdisciplinario en base a preguntas y respuestas que van desde los cambios fisiológicos asociados al envejecimiento a los modelos de atención en los distintos niveles asistenciales. También considera los fundamentos de enfrentamiento diagnóstico y manejo de las principales enfermedades que causan dependencia en personas mayores. Por otra parte, aborda los síndromes geriátricos, tan frecuentemente subdiagnosticados, con lo que profundiza en la importancia de la valoración geriátrica integral y sus distintos aspectos prácticos. Por último, aporta estrategias de estudio y manejo de los trastornos neurocognitivos y revisa las recomendaciones actuales en formación en Geriatría. Manual de Geriatría. Una mirada práctica e interdisciplinaria está orientado a la práctica clínica de los profesionales de la salud que atienden a personas mayores, tanto especialistas como no especialistas, así como a estudiantes de pre y postgrado. Es el resultado del compromiso de profesionales con experiencia clínica y docente en Geriatría, académicos de la Pontificia Universidad Católica de Chile y de otros prestigiosos centros, que muestra cómo el trabajo interdisciplinario y colaborativo es de suma importancia para mejorar la calidad de atención de las personas mayores.

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Seitenzahl: 906

Veröffentlichungsjahr: 2021

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EDICIONES UNIVERSIDAD CATÓLICA DE CHILE

Vicerrectoría de Comunicaciones

Avenida Libertador Bernardo O'Higgins 390, Santiago, Chile

[email protected]

www.ediciones.uc.cl

MANUAL DE GERIATRÍA

Una mirada práctica e interdisciplinaria

Marianne Born y Marcela Carrasco

© Inscripción N° 2021-A-5080

Derechos reservados

Agosto 2021

ISBN 978-956-14-2843-0

ISBN digital 978-956-14-2844-7

Diseño:

versión productora gráfica SpA

Diagramación digital: ebooks Patagonia

www.ebookspatagonia.com

[email protected]

CIP – Pontificia Universidad Católica de Chile

Manual de geriatría: una mirada práctica e interdisciplinaria / [editado por] Marcela Carrasco Gorman, Marianne Born Guiresse.

Incluye bibliografías.

1. Geriatría – Manuales.

I. Carrasco Gorman, Marcela, editor.

II. Born Guiresse, Marianne, editor.

2021 618.97 + DDC 23 RDA

ÍNDICE

Prólogo

INTRODUCCIÓN GENERAL AL ENVEJECIMIENTO

Epidemiología del envejecimiento en Chile y carga de enfermedad

Agustín Salazar y Pedro Paulo Marín

Biología del envejecimiento y gerosciencia

Felipe Salech

Cambios fisiológicos del envejecimiento y sus implicancias clínicas

Marianne Born y Ángela Milano

PRINCIPIOS DE LA ATENCIÓN DE LA PERSONA MAYOR

Objetivos de salud y plan de cuidados en la persona mayor

Jorge Browne y Marcela Carrasco

Valoración geriátrica integral

Daniela Meza y Marianne Born

Atención ambulatoria

Jorge Browne y Marcela Carrasco

Modelos geriátricos de atención hospitalaria

Juan Carlos Rodríguez y Rocío Quilodrán

Modelos geriátricos de atención no hospitalarios

Magdalena Brahm

Comunicación, planificación de cuidados y objetivos terapéuticos

Ofelia Leiva

SÍNDROMES GERIÁTRICOS

Fragilidad y sarcopenia

Stefany Bórquez y Marcela Carrasco

Síndrome de caídas

Alejandro Ceriani y Rubén Soto

Incontinencia urinaria

Homero Gac y Andrés Pavlovic

Delirium

Marcela Carrasco y Marianne Born

Patologías del sueño

Juan Carlos Rodríguez y Carolina Aguirre

Malnutrición en personas mayores

Lorena Salinas y María José Valenzuela

Pérdida de peso involuntaria en la persona mayor

Daniela Meza y Trinidad Hoyl

Trastorno de deglución

María Ignacia Ward y Constanza Márquez

Mareos

Cecilia Carvacho y Phoebe Ramos

Síndrome de inmovilidad y cuidados del paciente postrado

Angela Milano y Danilo Meza

Lesiones por presión (LPP)

Miriam Rubio y Tamara Gómez

Maltrato a las personas mayores

Ximena Puig y Agustín Salazar

Sobrecarga del cuidador

Paola Balcázar y Ximena Puig

Diagnóstico y manejo del síndrome de muerte inminente en personas mayores

Diana Pareja y Pedro Pérez

TRASTORNOS NEUROCOGNITIVOS

Enfrentamiento práctico del paciente con quejas de memoria

María Trinidad Hoyl y Andrés Pavlovic

Evaluación neuropsicológica

Lorena Aguilar y Markus Graflein

Deterioro cognitivo leve

Maricarmen Andrade

Enfermedad de Alzheimer

Ingrid Danke y Marianne Born

Diagnóstico diferencial de otras demencias

Rodrigo Santibáñez

Manejo integral de las demencias

Alejandro Ceriani

Manejo de los trastornos psicológicos y conductuales asociados a las demencias

Juan Pablo Sanhueza y Camila Ortiz

ENFERMEDADES FRECUENTES EN LA PERSONA MAYOR

Cardiopatía coronaria

Alberto Fuensalida

Enfermedad cerebrovascular

Jaime Godoy-Santín y Diego Gutiérrez

Hipertensión arterial

Rodrigo Tagle

Insuficiencia cardiaca en personas mayores

Rodrigo Saavedra y Agustín Salazar

Diabetes mellitus

Mariana Boncompte

Enfermedad pulmonar obstructiva crónica

Lisandro Stuardo

Síndrome de apnea hipopnea obstructiva del sueño

Fernando Saldías

Patología de columna lumbar en la persona mayor

Arturo Meissner y Julio Urrutia

Osteoartritis

Paola Barrios y Paula Burgos

Osteoporosis

Stefany Bórquez y Pablo Florenzano

Cáncer y evaluación oncogeriátrica

Magdalena Brahm y Rocío Quilodrán

Depresión

Nicolás Zamorano y Jorge Calderón

Parkinsonismo y temblor

Elías Fernández y Carlos Juri

Hiperplasia prostática benigna, uropatía obstructiva baja y síntomas del tracto urinario inferior

Javier Domínguez y Juan Cristóbal Bravo

Dermatología geriátrica

María Jesús Silva y Sergio Silva

Problemas frecuentes de salud bucal

Ariel Amigo y Constanza Demaria

Problemas visuales frecuentes

Jimena Schmidt y Aldo Andrés Muñoz

Problemas auditivos frecuentes

Antonia Lagos y Matías Willson

RECOMENDACIONES GENERALES

Estrategias de prevención: tamizajes acorde al objetivo terapéutico

María Ignacia Morales y María Jesús Silva

Prescripción de fármacos y polifarmacia

Stefany Bórquez y Homero Gac

Recomendaciones nutricionales para la persona mayor

Valentina Uauy

Recomendaciones de actividad física en la persona mayor

Rocío Quilodrán y Juan Carlos Rodríguez

Consideraciones en anestesia geriátrica

Juan Pedemonte y Luis Cortínez

EDUCACIÓN MÉDICA

Competencias en geriatría: recomendaciones internacionales para estudiantes de medicina de pregrado y postgrado

Marcela Carrasco y Ingrid Danke

PRÓLOGO

El envejecimiento poblacional es un éxito del desarrollo e implica grandes desafíos, especialmente en países de nuestra región en que el proceso ha sido más rápido y con menos recursos económicos. Si bien las demandas son múltiples, una de las prioritarias es ofrecer una adecuada atención de salud a las personas mayores.

La mayoría de los países tienen implementado un sistema de salud adecuado para manejar enfermos agudos y jóvenes, con atenciones episódicas, pero no para personas frágiles con distintas necesidades.

Las personas mayores son pacientes complejos, heterogéneos, que pueden presentar múltiples comorbilidades, polifarmacia, tendencia a reagudizaciones y complicaciones, deterioro funcional y dependencia. Además, pueden presentar una clínica inespecífica o mal llamada “atípica”, lo que muchas veces ocasiona dificultades diagnósticas. El conjunto de estos factores, hace necesario un abordaje de salud diferente en este grupo.

La geriatría, demostró que lo más relevante en el pronóstico de una persona mayor no es la edad cronológica, sino la capacidad funcional. Ella predice riesgo de discapacidad y expectativa de vida, determinando los recursos necesarios para su cuidado. Es a través de la valoración geriátrica integral, que se evalúa la capacidad física, mental y social, permitiendo pesquisar a tiempo factores de riesgo de dependencia, para implementar un plan de cuidados que busca una mayor sobrevida libre de discapacidad.

Para ser exitosos en este sentido, hay dos ejes fundamentales: por un lado se debe contar con los distintos niveles asistenciales para brindar una atención continuada, y por otro, formar el capital humano necesario para una atención de calidad. Las personas mayores, deben recibir una atención de salud con profesionales idóneos, capacitados, que atiendan en el lugar y nivel asistencial que le corresponda, ya sea de atención comunitaria, ambulatoria, hospitalaria o en residencias de larga estadía.

Este manual aborda de una manera práctica, en base a preguntas y respuestas desde una mirada interdisciplinaria, los cambios fisiológicos asociados al envejecimiento, los síndromes geriátricos, enfermedades frecuentes y las principales causas de años perdidos por discapacidad. Agradecemos a todos quienes colaboraron con esta iniciativa y confiamos que será un aporte para los distintos profesionales del equipo de salud que atienden a personas mayores.

Dra. MARCELA CARRASCO G.

Dra. MARIANNE BORN G.

Dr. PEDRO PAULO MARÍN L.

INTRODUCCIÓN GENERAL AL ENVEJECIMIENTO

EPIDEMIOLOGÍA DEL ENVEJECIMIENTO EN CHILE Y CARGA DE ENFERMEDAD

Agustín Salazar y Pedro Paulo Marín

La humanidad presenta un cambio en su composición etaria hacia un perfil más añoso, proceso denominado envejecimiento poblacional. Es un evento global que se vive aceleradamente en la región de América Latina y el Caribe –incluido Chile– y representa un éxito en el desarrollo de los países. La magnitud de este proceso ocurre a ritmos diferentes según determinantes tales como la organización político-económica, las migraciones y factores socioculturales.

En el ámbito de salud, se observa una transición epidemiológica hacia mayor prevalencia de enfermedades crónicas. El impacto de estas condiciones se puede comparar en términos de muerte prematura mediante los indicadores AVISA (años de vida saludable perdidos) y años de vida con discapacidad AVD.

El presente capítulo presenta claves para entender el envejecimiento poblacional, su impacto y características en nuestro país, así como algunas cifras sanitarias relevantes para la población mayor a través de los estudios de carga de enfermedad.

¿Cuáles son los principales indicadores epidemiológicos asociados al envejecimiento?

En el estudio demográfico se utilizan varios indicadores basados en números absolutos respecto a una edad cronológica, edad media (o promedio) poblacional, proporción respecto a la población total y la relación entre diferentes grupos. Así, el envejecimiento poblacional se puede definir como el cambio en la composición etaria hacia una mayor proporción de personas mayores (PM) en relación a personas más jóvenes(1).

En la TABLA 1 se presentan algunos de estos indicadores, los que se complementan en la TABLA ANEXO 1 con conceptos adicionales de epidemiología, geriatría y gerontología(2).

Los principales procesos demográficos que explican el envejecimiento son la disminución de la fertilidad, la menor mortalidad y el aumento de la longevidad. En este sentido, el envejecimiento es el reflejo de las mejoras a niveles sanitarios, económicos y sociales que ha experimentado la humanidad(3).

A continuación, se presentan algunas cifras al año 2020 y proyecciones que dan cuenta de estos procesos.

Tabla 1 •Indicadores envejecimiento poblacional, orden alfabético, INE, Chile.

Nombre

Definición

Esperanza de vida al nacer (EVN)

Función que proviene de la tabla de vida que representa el promedio de años que se espera que viva un recién nacido bajo las condiciones de mortalidad de un período de tiempo determinado.

Índice de envejecimiento

Medida demográfica del envejecimiento, se calcula como el cociente entre la población de 65 años o más y los menores de 15 años, por cien y expresa el número de adultos mayores por cada 100 menores de 15 años.

Relación de sexos

Se refiere al número de hombres por cada cien mujeres.

Tasa de dependencia demográfica

Indicador de potencial dependencia económica que mide la población en edades teóricamente inactivas en relación con la población en edades teóricamente activas, independientemente de su situación en la fuerza de trabajo. Se calcula sumando la cantidad de personas entre 0-14 años (componente menores de edad) con la población de 65 años o más (componente adultos mayores) y dividiendo el resultado por la población de 15-64 años, multiplicado por 100.

Tasa de fecundidad

Función que hace referencia a la capacidad reproductiva de una población y corresponde al número de nacidos vivos que tiene una mujer durante su vida fértil.

Fuente: Instituto Nacional de Estadísticas (INE). (2017). Censo de población y vivienda: Estimaciones y Proyecciones de la Población de Chile 1992-2050 (Total País).

La tasa de fecundidad a nivel mundial continuará descendiendo hasta 2,2 nacidos vivos por cada mujer al año 2050, lo que supera ligeramente la tasa de reemplazo generacional (nivel necesario para que una población se mantenga en equilibrio entre los que nacen y los que mueren). Esto ocurre mundialmente (salvo África subsahariana), las poblaciones no crecerán e incluso algunas disminuirán su tamaño. Las migraciones irán cobrando por tanto un rol cada vez más relevante como factor del envejecimiento en algunas regiones(4).

Actualmente, se estima una esperanza de vida al nacer (EVN) de 72,3 años a nivel mundial, con diferencias de más de 38 años entre países, reflejando importantes inequidades en salud, especialmente en cuanto a indicadores de años de vida saludables remanentes(5). La EV continuará aumentando, principalmente en países de bajos ingresos (por disminución en la mortalidad infantil), estimándose que al 2050 superará los 77,1 años al nacer, 18,4 años a los 65 años y 9 años a los 80 años. La EVN es 4,8 años mayor en mujeres que en hombres(6).

Hoy existen 727 millones de PM de 65 años o más, equivalentes al 9% de la población mundial (1 de cada 11 personas), lo que se duplicará para el 2050 llegando al 16% (1 de cada 6 personas)(7). Esto tiene implicancias en todas las áreas de la sociedad, que deberán adaptarse a las necesidades de los mayores.

La tasa de dependencia aumentará desde 52 a 59 por cada 100 personas en edad activa para el 2050, a expensas del aumento de PM. En efecto, la tasa de dependencia de mayores (componente del indicador correspondiente a PM) aumentará desde un nivel actual de 16 a 28 en el 2050. Recientemente se han propuesto indicadores de dependencia que consideran los años de vida remanentes y los patrones de consumo de PM, permitiendo capturar con mayor exactitud la dependencia económica real en algunas poblaciones(8). Estos indicadores son particularmente relevantes para planificar el soporte económico y social de quienes dejan la fuerza laboral.

El envejecimiento es femenino, especialmente en edades avanzadas, siendo actualmente un 55% de los mayores de 65 años y hasta el 62% de los mayores de 80 años. Esta diferencia está disminuyendo, observada a través de la relación de sexos, desde 52,3 hombres por cada 100 mujeres en mayores de 80 años en 1980, proyectándose para el 2050 serán 68,5 para el mismo grupo (59,8% serán mujeres).

Desde la perspectiva sanitaria, los mayores de 70 años concentran más de la mitad de las muertes por causas no transmisibles, cifra aún mayor en países no desarrollados donde supera el 90%.

¿Cómo se comporta el envejecimiento poblacional en Chile?

Chile se encuentra en una fase avanzada del proceso de transición demográfica y epidemiológica, lo que ha ocurrido desde la segunda mitad del siglo XX. Este fenómeno es explicable por el crecimiento económico, los avances médicos, las políticas de salud pública y el acceso a la salud, especialmente en el ámbito materno-infantil y las mejoras en las condiciones de vida tanto urbanas como rurales(9).

Si bien realizar un compendio estadístico escapa los alcances del presente capítulo, presentamos a continuación algunas cifras relevantes para analizar el envejecimiento en nuestro país (TABLA 2)(10).

Observamos una progresiva reducción en la tasa de fecundidad, la que ya se encuentra bajo el nivel de recambio poblacional y el aumento de la EVN, estimándose que para el 2050 superará los 85,4 años, reduciéndose la brecha entre hombres y mujeres de 6,1 años en 1992 a 4,6 años en el 2050.

La población en Chile se encuentra en crecimiento principalmente en edades mayores (FIGURA 1). Se estima que para el 2030, el grupo de 65 años y más superará al de 15 años y menos (índice de envejecimiento 100%) y para el 2050 las personas de 65 años y más serán 1 de cada 4 chilenos. Los mayores de 80 años son el grupo en mayor crecimiento, dadas sus características y necesidades especiales, este fenómeno resulta de especial interés(11).

Tabla 2 • Indicadores envejecimiento poblacional en Chile, cifras censales y proyección 2050, INE.

Indicador (unidad de medida)

Cifras según año censal y proyección

1992

2002

2017

2050

Población total (n)

13.737.062

15.691.701

18.419.192

21.626.079

Población 65 años o más (n)

860.372

1.246.206

2.070.796

5.418.239

Población 65 años o más respecto a población total (%)

6,3%

7,9%

11,2%

25,1%

Población 65 años o más: Relación de sexo (%)

70,7%

70,4%

74,3%

83,8%

Población 80 años o más respecto a población total (%)

1,1%

1,4%

2,7%

9,0%

Tasa de dependencia demográfica (%)

56,3%

52,5%

45,5%

64,6%

Tasa de dependencia de mayores (%)

9,8%

12,1%

16,4%

41,2%

Índice de envejecimiento (%)

21,1%

30,0%

56,1%

176,6%

Tasa de fecundidad (n)

2,54

1,97

1,61

1,67

Esperanza de vida al nacer: Ambos sexos (años)

74,1

76,9

80,2

85,4

Esperanza de vida al nacer: Hombres (años)

71,1

73,9

77,4

83,2

Esperanza de vida al nacer: Mujeres (años)

77,2

80,0

83,0

87,8

Fuente: Elaboración propia en base a datos censales 2017 y proyecciones, Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Disponible en www.censo2017.cl

Se proyecta que la dependencia demográfica continuará en aumento, fundamentalmente por la contribución del grupo de 65 años y más.

En cuanto a la distribución a nivel nacional, todas las regiones han envejecido, siendo mayor en la región de Valparaíso, pasando desde un índice de envejecimiento de 58,6 personas de 60 años y más respecto a población menor de 15 años en el 2006 a un 131,2% el 2017, seguida por las regiones del Maule (121,4%), Ñuble (126,6%), Biobío (118,3%), La Araucanía (113,8%), O’Higgins (113,2%), Los Ríos (113,1%), Magallanes (108,8%) y Los Lagos (108,8%). Existen más hogares con personas mayores en contexto rural (47,9%) que urbano (41,0%)(12).

Figura 1 • Número de personas por grandes grupos de edad según cifras censales 1992 a 2017 y proyección 2050, Chile.

Fuente: Elaboración propia en base a cifras censales y proyecciones del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), 2017.

Estas cifras muestran la magnitud del cambio en la estructura etárea, relación de sexo, relación intergeneracional de dependencia y longevidad. Sin embargo, carecen de la sensibilidad para reflejar la heterogeneidad de los mayores en aspectos relevantes tales como pobreza e ingresos, condiciones de vida y vivienda, estructura familiar y calidad de vida, entre otros. Algunos de estos datos se pueden encontrar en la serie de encuestas CASEN para el grupo de personas de 60 años y más(13).

• La pobreza medida por ingresos presenta una disminución sostenida, desde un 30,3% en el año 2006 hasta un 5,5% el año 2017, siendo menor comparada con el grupo de menores de 60 años. No obstante, el indicador de pobreza multidimensional posiciona en mayor precariedad a los mayores de 60 años, en especial por carencias en las dimensiones de escolaridad, seguridad social, estado de la vivienda, entorno y accesibilidad.

• Hay una tendencia a mayor participación del mercado laboral, desde 22,2% en 1990 a 31,8% en 2017, con diferencias significativas según sexo, siendo el 2017 un 47,8% en hombres y 19,6% de las mujeres.

• Más de la mitad están casados, apareciendo de manera prominente el grupo de viudez en un 20,9%, significativamente mayor en mujeres (29,5%) respecto a hombres (9,7%).

• Cada vez más familias poseen PM en sus hogares (46,3% en 1990 y 67% en 2017), aumentando también aquellas constituidas solo por mayores de 64 años (11,7% de los hogares en 2017).

• Cada vez son más las personas que llegan a los 60 años y más y saben leer y escribir (84,2% en 1990, 91,8% al 2017).

• En el ámbito sanitario, el 84,9% de los mayores de 60 años está afiliado al Fondo Nacional de Salud (FONASA), porcentaje que aumenta a mayor edad.

• Más del 85% es autovalente, porcentaje relativamente estable en los últimos años. La dependencia, en especial la severa, se concentra a mayor edad, alcanzando esta última el 15,7% de las personas de 80 años y más para el 2017.

En síntesis, el envejecimiento poblacional en Chile es un fenómeno aún más acelerado que el proceso global y presenta importantes desafíos para la plena integración de las personas mayores de manera equitativa a la sociedad. Algunos aspectos especialmente relevantes son continuar con la reducción del nivel de pobreza, especialmente multidimensional, y el fortalecimiento del sistema de salud para los mayores, con foco en reducir los niveles de dependencia y discapacidad.

¿Cuál es el impacto de la carga de enfermedad?

Los datos habituales usados en la evaluación del estado de salud, permiten conocer las principales causas de muerte, prevalencia e incidencia. Sin embargo, no permiten conocer el impacto de estas condiciones en la pérdida de salud.

Es así como surgen los Estudios de Carga de Enfermedad que utilizan indicadores sintéticos complejos que permiten cuantificar comparativamente la pérdida de salud (muerte y discapacidad) causada por enfermedades, lesiones y factores de riesgo, según edad, sexo y territorio(14).

Los indicadores más utilizados son los Años de Vida Ajustados por Discapacidad (AVISA, o DALYs en inglés) que resultan de la suma de los Años de Vida Perdidos por Muerte prematura (AVPM, o YLL en inglés) y los Años de Vida vividos con Discapacidad (AVD, o YLD en inglés)(15).

1. TENDENCIA MUNDIAL EN CARGA DE ENFERMEDAD: 1990-2019(16)

En los últimos 30 años, se observa una disminución en el número total de AVISA ajustados por edad, principalmente en los menores de 50 años. La mayor parte de los AVISA se concentran a mayores edades. Esto traduce mejoras sanitarias globales cuyo impacto y beneficio ha sido menos marcado en las personas mayores.

De las diez enfermedades que tuvieron el mayor aumento de AVISA, seis afectan principalmente a personas mayores: cardiopatía coronaria, diabetes, infarto cerebral, enfermedad renal crónica, cáncer pulmonar y pérdida auditiva. Las restantes ocurren en el espectro etario que va desde la adolescencia hasta el final de la vida: VIH/SIDA, otras enfermedades musculoesqueléticas, dolor lumbar bajo y trastornos depresivos. Concordantemente, se observa una marcada tendencia hacia una mayor proporción de AVD producto de enfermedades crónicas no transmisibles y lesiones, vale decir, que cada vez más una mayor proporción de los AVISA son causados por la discapacidad. En la TABLA 3 se muestran los principales AVISA a nivel mundial para mayores de 75 años.

Tabla 3 • Principales causas de AVISA a nivel mundial, 2019, en personas de 75 años y más.

1

Enfermedad Isquémica del Corazón

11

Cardiopatía hipertensiva

21

Artrosis

2

Infarto cerebral

12

Diarrea

22

Enfermedades orales

3

Enfermedad Obstructiva Crónica

13

Dolor lumbar bajo

23

Tuberculosis

4

Enfermedad de Alzheimer

14

Cáncer Colorrectal

24

Asma

5

Diabetes

15

Ceguera y pérdida visual

25

Accidentes de tránsito

6

Infecciones respiratorias bajas

16

Fibrilación auricular

7

Cáncer pulmonar

17

Cáncer gástrico

8

Caídas

18

Cáncer de próstata

9

Enfermedad renal crónica

19

Cirrosis

10

Pérdida auditiva relacionada a la edad

20

Enfermedad de Parkinson

Fuente: GBD 2019 Diseases and Injuries Collaborators. (2020). Global burden of 369 diseases and injuries in 204 countries and territories, 1990-2019: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2019. Lancet (London, England), 396(10258), 1204-1222.

En los grupos de 50-74 años y mayores de 75 años, los cambios más relevantes en el periodo fueron: disminución en los AVISA secundarios a cardiopatía coronaria, infarto cerebral, Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), cirrosis y accidentes de tránsito, y aumento en los AVISA secundario a diabetes y enfermedad renal crónica. En el 2019, la cardiopatía coronaria y el infarto cerebral fueron las principales causas de AVISA en ambos grupos: las primeras 10 causas se sobreponen en gran medida, al igual que según sexo.

Estos resultados ponen en evidencia la magnitud del cambio epidemiológico asociado al envejecimiento poblacional, permitiendo identificar a su vez prioridades de acción en el ámbito de planificación sanitaria, tanto preventiva como curativa.

2. ¿QUÉ SE SABE SOBRE LA CARGA DE ENFERMEDAD EN CHILE?

El primer estudio de carga de enfermedad en Chile se realizó en 1996, evidenciando que la primera causa de AVISA estuvo dada por enfermedades no transmisibles, concordante con la transición epidemiológica que vivía el país. Esto permitió poner énfasis en la planificación sanitaria en el rol predominante que empezaban a tomar este grupo de enfermedades.

El año 2007 se realizó el primer estudio de carga de enfermedad (causas específicas) y carga atribuible (factores de riesgo)(17). Respecto a las enfermedades en el grupo de 75 años y más, se presentan las principales causas de AVISA en la TABLA 4.

Se observa que algunos de los problemas de salud que causan los mayores AVISA coinciden con las principales causas de muerte, como las enfermedades cardio y cerebro vasculares. No obstante, emergen otros como las demencias, las alteraciones sensoriales (cataratas, glaucoma y problemas auditivos), no visualizados mediante indicadores tradicionales de mortalidad.

Tabla 4 • Principales causas de AVISA, Chile, 2007, en personas de 75 años y más, según sexo.

Ambos Sexos

Hombres

Mujeres

1

Enfermedades Cerebrovasculares

Enfermedades Cerebrovasculares

Enfermedades Cerebrovasculares

2

Enfermedad Isquémica del Corazón

Enfermedad Isquémica del Corazón

Alzheimer y otras demencias

3

Alzheimer y otras demencias

Cataratas

Cataratas

4

Cataratas

Alzheimer y otras demencias

Enfermedad Isquémica del Corazón

5

Diabetes tipo II

Diabetes tipo II

Diabetes tipo II

6

Enfermedad Hipertensiva del Corazón

Cáncer de Próstata

Enfermedad Hipertensiva del Corazón

7

Glaucoma

Enfermedad Hipertensiva del Corazón

Glaucoma

8

Infecciones Respiratorias Bajas

Enfermedad Obstructiva Crónica

Infecciones Respiratorias Bajas

9

Enfermedad Obstructiva Crónica

Infecciones Respiratorias Bajas

Trastornos de la audición de aparición en la adultez

10

Cáncer gástrico

Glaucoma

Enfermedad Obstructiva Crónica

11

Trastornos de la audición de aparición en la adultez

Cáncer gástrico

Artrosis

12

Cáncer de Próstata

Hiperplasia Benigna de la próstata

Insuficiencia Renal Crónica

13

Insuficiencia Renal Crónica

Trastornos de la audición de aparición en la adultez

Cáncer gástrico

14

Artrosis

Cáncer de tráquea, bronquio y pulmón

Edentulismo

15

Edentulismo

Cirrosis Hepática

Cáncer vesícula y vía biliar

16

Cáncer de tráquea, bronquio y pulmón

Insuficiencia Renal Crónica

Trastornos de las vías biliares y vesícula

17

Hiperplasia Benigna de la próstata

Enfermedad de Parkinson

Caídas

18

Trastornos de las vías biliares y vesícula

Artrosis

Cáncer de mama

19

Cáncer vesícula y vía biliar

Edentulismo

Cáncer de colon

20

Cirrosis Hepática

Trastornos de las vías biliares y vesícula

Trastornos de la conducción y disritmias

21

Enfermedad de Parkinson

Cáncer de colon

Cáncer de tráquea, bronquio y pulmón

22

Cáncer de colon

Trastornos de la conducción y disritmias

Enfermedad de Parkinson

23

Trastornos de la conducción y disritmias

Cáncer de esófago

Cirrosis hepática

24

Caídas

Cáncer de vesícula y vía biliar

Cáncer del cuerpo uterino

25

Infecciones del tracto urinario

Tuberculosis

Infecciones del tracto urinario

Fuente: Departamento de Salud Pública Escuela de Medicina Pontificia Universidad Católica de Chile. (2008). Informe Final Estudio de carga de enfermedad y carga atribuible, Chile 2007. Ministerio de Salud de Chile (MINSAL).

Estos resultados han sido utilizados en el contexto de la planificación sanitaria de las Garantías Explícitas en Salud (GES), permitiendo priorizar problemas de salud con mayor impacto en AVISA en población chilena. Se encuentra pendiente la actualización de estudios de carga de enfermedad en Chile para conocer la dinámica en los últimos veinte años, especialmente relevante para informar sobre las prioridades sanitarias de la población mayor.

Conclusiones

La humanidad se encuentra en expansión, experimentando un acelerado envejecimiento poblacional.

Para la preparación y adecuada atención de las personas mayores, se requieren estadísticas de calidad y desagregadas sobre su situación sociosanitaria.

A toda edad son eficientes los programas de promoción y prevención en salud, para lo cual se debe contar con equipos de salud capacitados, incluyendo reforzar la formación profesional en geriatría y gerontología.

Las acciones sociosanitarias se deben enfocar en la reducción de la mortalidad prematura y evitar la discapacidad, incluyendo la intervención geriátrica oportuna en aquellos sujetos frágiles.

¿Dónde profundizar?

• Estudios sobre Carga Global de Enfermedad de “The Lancet”, disponibles en: www.thelancet.com/gbd

• Serie de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN), Ministerio de Desarrollo Social y Familia, disponibles en: observatorio.ministeriodesarrollosocial.gob.cl

• Cifras sanitarias oficiales de Chile del Departamento en Estadísticas e Información en Salud, Ministerio de Salud (DEIS - MINSAL), disponibles en: deis.minsal.cl

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ANEXOS

Tabla Anexo 1 • Conceptos de geriatría y gerontología, en orden alfabético, varios autores.

Concepto

Definición

Adulto mayor

Toda persona que ha cumplido los 60 años, sin diferencia entre hombres y mujeres (SENAMA). Se distinguen subgrupos “Jóvenes” (60 a 74 años), “Viejos” (75 a 84 años) y “Longevos” (85 años y más) (OMS).

Calidad de vida de la persona mayor

Concepto amplio que involucra de manera compleja la salud de la persona, su situación psicológica, nivel de independencia, relaciones sociales, creencias personales y relaciones, con aspectos relevantes del ambiente. En la medida en que las personas envejecen, su calidad de vida está determinada en gran medida por su capacidad para acceder a recursos y a la mantención de su autonomía e independencia (OMS).

Demografía

El estudio de las poblaciones, en especial referente a su tamaño y densidad, fertilidad, mortalidad, crecimiento, distribución etárea, migraciones y estadísticas vitales y la interacción de estas con las condiciones sociales y económicas (OMS).

Discapacidad, Invalidez y Dependencia

– Discapacidad: Cualquier restricción o pérdida de la capacidad para desarrollar una actividad en la manera o dentro del rango considerado normal para los seres humanos. Refleja la consecuencia del impedimento en términos del rendimiento funcional y actividades del individuo (OMS). Se considera que una persona tiene una discapacidad, aunque la tenga superada con el uso de ayudas técnicas externas (SENAMA). – Invalidez: Reducción de la capacidad funcional para llevar una vida cotidiana útil. La invalidez es el resultado no solo de impedimento físico y mental sino también de la inadaptación del individuo a ese impedimento (OMS). – Dependencia: Estado en el que se encuentran las personas que por razones ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía física, psíquica o intelectual, tienen necesidad de asistencia y/o ayudas importantes a fin de realizar los actos corrientes de la vida diaria, y de modo particular los referentes al cuidado (SENAMA). Puede incluir la dependencia de apoyo social (OMS).

Envejecimiento poblacional

Modificación progresiva de la distribución por edad de los miembros de la población que da un peso cada vez más considerable a las edades avanzadas y correlativamente un peso cada vez más bajo a las edades jóvenes. La causa esencial del envejecimiento reside en el descenso de la natalidad y mortalidad infantil y el aumento de la esperanza de vida. Aumento proporcional del número de personas mayores. Es el resultado de la transición desde una población con alta fecundidad y baja esperanza de vida a una población con fecundidad y mortalidad bajas. El descenso del número de jóvenes implica que el peso relativo de los mayores aumenta considerablemente en el conjunto demográfico (SENAMA).

Epidemiología

El estudio de los factores que influencia la ocurrencia, distribución, prevención y control de las enfermedades, daños y otros eventos relacionados a la salud en una población determinada. La epidemiología usa la biología, la medicina clínica y las estadísticas en un esfuerzo para entender la etiología (causas) y curso de los problemas de salud y/o enfermedades. La meta final de un epidemiólogo no es solamente identificar la causa subyacente de la enfermedad, sino que aplicar estos resultados en la prevención y promoción de la salud (OMS).

Geriatría

Especialidad de la medicina que estudia la vejez y sus enfermedades. Estudio y práctica del cuidado médico de las personas mayores (SENAMA).

Gerontología

El estudio multidisciplinario de todos los aspectos del envejecimiento, incluyendo los factores de salud, biológicos, sociales, psicológicos, económicos y del comportamiento (OMS).

Transición demográfica

Se refiere a los cambios que experimentan las poblaciones desde niveles altos a bajos de mortalidad y fecundidad y cuya consecuencia más inmediata es el cambio en la estructura por edad de la población, que influye en la disminución del porcentaje de población joven y el aumento de la concentración porcentual en las edades más avanzadas, que ocurre en un plazo mayor (INE)

Transición epidemiológica

Expresa los cambios que se han dado a través del tiempo en la estructura de las defunciones por sexo y edad y en las causas de muerte en un país. El proceso de transición epidemiológica se manifiesta a través de la disminución porcentual de las muertes infecciosas, parasitarias y del aparato respiratorio (enfermedades transmisibles) y de las muertes perinatales. En cambio, surge la preponderancia porcentual de las muertes por enfermedades crónicas, degenerativas (tumores, cardiovasculares) y también de las causas externas, primordialmente a los adultos y en especial a los adultos mayores (INE)

Siglas: INE: Instituto Nacional de Estadísticas; OMS: Organización Mundial de la Salud; SENAMA: Servicio Nacional del Adulto Mayor.

Fuentes: SENAMA. (n.d.). Glosario gerontológico; Andrews, G., et al. (2004). Glosario de términos para cuidados comunitarios y servicios para personas mayores. OMS; INE. (2017). Censo de población y vivienda: Estimaciones y Proyecciones de la Población de Chile 1992-2050 (Total País).

BIOLOGÍA DEL ENVEJECIMIENTO Y GEROSCIENCIA

Felipe Salech

“Es notable que luego de la milagrosa hazaña de la morfogénesis, el metazoo complejo sea incapaz de realizar la simple tarea de mantener lo que ya está hecho”.

WILLIAMS, 1957.

¿Qué es envejecer?

Desde una perspectiva biológica no existe una definición universal del proceso de envejecer, sin embargo, este es habitualmente descrito en la literatura como la serie de cambios que sufren los organismos vivos asociados al paso del tiempo, y que determinan un declive funcional y una mayor probabilidad de morir(1-3).

Esta descripción puede enriquecerse al reconocer algunos principios generales(2). El envejecimiento es un fenómeno universal que, en distintos grados, afecta a todos los sujetos de una misma especie. Es progresivo, es decir, los cambios asociados al proceso de envejecer, una vez iniciados, se acumulan de manera progresiva. Desde una perspectiva biológica el envejecimiento es deletéreo, en cuanto a que estos cambios se asocian a una menor adaptabilidad al medio ambiente, con una mayor probabilidad de deterioro funcional y muerte. El envejecimiento es además un proceso intrínseco, es decir, los factores que originan el envejecimiento son propios de cada individuo, aunque pueden ser modulados por factores ambientales.

Prácticamente todas las funciones fisiológicas pierden eficacia en relación al envejecimiento, lo que se manifiesta a través de una pérdida de la capacidad de mantener estable el medio interno del individuo frente a estresores externos, fenómeno conocido como “homeoestenosis”(4).

Considerando que el envejecimiento perjudica la supervivencia y la fertilidad, siendo claramente negativo para la adaptación al medio de los individuos, es muy razonable preguntarse por qué y cómo se ha desarrollado este fenómeno.

¿Por qué envejecemos?

Desde una mirada evolutiva, se ha propuesto que los efectos deletéreos asociados al envejecimiento jugarían un rol importante en la evolución de las especies al limitar el uso de recursos por parte de individuos que ya cruzaron la edad reproductiva, y dejarlos disponibles para los individuos más jóvenes(5). Esta idea, asociada a la observación de que las expectativas de vida de las diferentes especies tienen un comportamiento tipo “clusters”, donde los individuos de una misma especie comparten expectativas de vida similares entre ellos pero muy diferenciables con los de otras especies(6), ha llevado a hipotetizar la existencia de un programa genético desarrollado específicamente para regular el proceso del envejecimiento, sin embargo, esto es algo difícil de demostrar.

Envejecer es un fenómeno de baja frecuencia en la naturaleza, donde la gran mayoría de los individuos de una determinada especie mueren muy cercano a haber alcanzado su madurez reproductiva(6). A modo de ejemplo, se pueden mencionar estudios relacionados con la expectativa de vida del roedor mus musculus, ratón frecuentemente utilizado en la práctica experimental en laboratorios. Estudios de seguimiento de estos animales en vida silvestre muestran que cerca del 90% de ellos mueren antes del año de vida (25 a 30% de su expectativa de vida máxima) debido a razones ambientales que incluyen la escasez de alimentos, el frío y los depredadores(7). Dado esto, serían muy pocos los organismos en la naturaleza que mueren en relación al propio envejecimiento, dándole poca fuerza para ser un motor significativo en la evolución de las especies, bajando así el peso a los argumentos a favor de que el envejecimiento sea un programa activamente desarrollado por selección natural(5).

Reconociendo argumentos como estos, hay teorías que integran la posibilidad de que existan programas genéticos que dirijan el proceso del envejecimiento con la noción de que es poco probable que estos programas hayan surgido por presiones de la selección natural(5, 8). Una de estas es la teoría de la “Acumulación de mutaciones”, propuesta por primera vez por Medawar en 1952, y que postula que las mutaciones que conducen a los efectos perjudiciales relacionados con la edad podrían acumularse durante generaciones sucesivas si sus efectos se observan solo después de la edad de máximo éxito reproductivo. Esta “sombra en la selección” permitiría que estas mutaciones escapen de la presión selectiva negativa y se acumulen en el tiempo. Una segunda teoría de este tipo, es la teoría del “Antagonismo pleiotrópico”propuesta por Williams en 1957, la que postula que es posible la selección de genes cuya expresión sea perjudicial para edades muy avanzadas, si la expresión de estos mismos produce algún beneficio adaptativo que facilite la supervivencia previo a la edad reproductiva. Si bien estas ideas son atractivas en lo teórico, hay poca evidencia empírica que sustente estos planteamientos.

Cualquiera de estas teorías requieren que los organismos vivan el tiempo suficiente como para expresar el fenotipo del envejecimiento. En esta línea, una observación realizada en múltiples especies, es que cuando los individuos son sometidos a un ambiente protegido que limita las causas de mortalidad habituales de la vida silvestre, estas extienden su expectativa de vida promedio de manera muy significativa, revelando el efecto de la “civilización” (tanto para humanos como para animales domesticados) en el reciente crecimiento de poblaciones envejecidas(7).

¿Qué mecanismos llevan a los organismos biológicos a envejecer?

En 1990 Medvedev publicó una revisión en la que intenta sistematizar una clasificación de las teorías del envejecimiento hasta entonces propuestas. En su búsqueda encuentra más de 300 “teorías del envejecimiento”, sin embargo, ninguna de ellas por sí sola se podría calificar como “La teoría” del envejecimiento, siendo mas bien cada una de ellas “hipótesis” o “mecanismos” asociados al proceso(9).

Más recientemente Lopez-Otin toma la idea de los “hallmarks del cáncer” (una categorización que ayudó a conceptualizar la esencia del cáncer y sus mecanismos subyacentes) para sistematizar de una manera similar los mecanismos biológicos responsables del proceso del envejecimiento, los que fueron llamados “hallmarks del envejecimiento”(1).

Para ser considerado como tal, cada hallmark debía cumplir idealmente los siguientes criterios: 1) debía manifestarse durante el envejecimiento normal; 2) su agravación experimental debería acelerar el envejecimiento; y 3) su mejora experimental debería retrasar el proceso de envejecimiento normal y por lo tanto aumentar la esperanza de vida saludable. Este conjunto de requisitos ideales se cumple en diversos grados (no siempre todos) en cada uno de los hallmarks seleccionados(1).

Cada uno de los hallmarks del envejecimiento se exponen brevemente a continuación:

1. Inestabilidad genómica: Tanto agentes endógenos (ej. Radicales libres) como exógenos (ej. Radiación UV) pueden generar una gran variedad de lesiones en el ADN somático y mitocondrial. Si bien estas lesiones pueden repararse mediante diversos mecanismos, tales como P53 o PARP-1, este proceso consume mucha energía. El daño excesivo del ADN y/o la reparación insuficiente del ADN favorecen la inestabilidad en la expresión génica, llevan a las células a una pérdida de su balance energético, y se asocian al desarrollo de cambios asociados al envejecimiento(1).

2. Acortamiento telomérico: Los telómeros son los extremos distales de los cromosomas y su DNA es especialmente susceptible a recibir daño. La replicación del DNA en esta región es responsabilidad de la enzima Telomerasa, la cual no está presente en todas las células. Esto determina que luego de cada ciclo celular existe un acortamiento de los telómeros(10). Este acortamiento ha sido directamente correlacionado con la pérdida de la capacidad replicativa de las células (senescencia celular) luego de varios pasajes en cultivo. El envejecimiento normal se acompaña de un acortamiento progresivo de los telómeros en múltiples tejidos, en diferentes especies. Por otro lado, condiciones que determinan una disfunción patológica de los telómeros (por ejemplo a través de telomerasas defectuosas) acelera el envejecimiento, y por el contrario, la estimulación en condiciones experimentales de la telomerasa puede retrasar el desarrollo del fenotipo envejecimiento en ratones(11).

3. Alteraciones epigenéticas: Las modificaciones epigenéticas corresponden a cambios heredables en la expresión génica que no dependen de variaciones en la secuencia de DNA. Entre los mecanismos epigenéticos se han descrito alteraciones en los patrones de metilación del DNA, modificaciones postraduccionales, procesos finamente regulados por una amplia variedad de enzimas(11). Las sirtuinas corresponden a una familia de deacetilasas, y de ADP ribosyltransferasas que han sido extensamente estudiadas en relación a sus efectos antienvejecimiento. En mamíferos SIRT6 es una deacetilasa de histonas que participa de la regulación de la estabilidad genómica, la señalización de NF-kB y la homeostasis. Ratones transgénicos deficientes en SIRT6 exhiben un fenotipo de envejecimiento acelerado(12), mientras que la sobreexpresan SIRT6 experimentan un aumento en su expectativa de vida.

4. Pérdida de la proteostasis: Estresores endógenos y exógenos causan alteraciones en el plegamiento de proteínas, el que es fundamental para lograr una adecuada conformación espacial que les permita ejecutar de manera apropiada su función. Las proteínas mal plegadas pueden ser detectadas y replegadas por proteínas de choque térmico (HSP) o ser dirigidas a su destrucción por las vías ubiquitina-proteasoma o lisosomales (autofágicas). La acumulación de proteínas mal plegadas puede provocar su acumulación y agregación resultando en efectos proteotóxicos. Existe evidencia de que el envejecimiento se asocia con alteraciones de la proteostasis, y de que esta juega un rol central en patologías asociadas con la edad como la enfermedad de Parkinson(13). También hay notables ejemplos de manipulaciones genéticas que mejoran la proteostasis, por ejemplo la manipulación de PERK tiene efectos en retrasar el envejecimiento en modelos animales(14).

5. Disregulación sensado nutrientes: Los ratones enanos deficientes de hormona del crecimiento (GH) fueron uno de los primeros modelos descritos en mamíferos de retraso en el desarrollo del fenotipo envejecimiento(15). El estudio del mecanismo tras este fenómeno permitió determinar que este modelo animal, secundario al déficit de GH, tenía bajos niveles de IGF-1 y una menor actividad de la vía de transducción de señales río abajo, incluyendo FOXO y mTOR. La vía de señalización intracelular de IGF-1 es la misma que es activada por insulina, e informa a las células de la presencia de glucosa en el medio, y mTOR responde además a la presencia de aminoácidos. La restricción calórica sin malnutrición, es probablemente la intervención antienvejecimiento más potente conocida a la fecha, y es capaz de aumentar en forma dosis dependiente la sobrevida máxima en múltiples modelos animales incluyendo primates(16). El estudio tras los mecanismos moleculares tras su efecto revelan, entre otros, una disminución en las actividades de las vías de IGF-1 y mTOR. Actualmente existe evidencia de que la inhibición farmacológica de la actividad de mTOR mediante rapamicina aumenta la expectativa de vida máxima y la expectativa de vida saludable en ratones(17).

6. Disfunción mitocondrial: El adecuado funcionamiento mitocrondrial es fundamental para preservar el balance energético de la célula, y limitar la producción de especies reactivas del oxígeno (ROS) responsables de la acumulación de daño en macromoléculas. La función mitocondrial se puede ver perturbada por mutaciones del DNA mitocondrial asociadas al envejecimiento, por reducción de la mitocondriogénesis, desestabilización de los complejos de la cadena de transporte de electrones (ETC), o por alteraciones de la mitofagia. La generación de ROS, por debajo de cierto umbral, inducen señales de supervivencia importantes para restaurar la homeostasis celular pero, a mayor nivel general daño celular que contribuyen al envejecimiento(18). Los modelos animales con mutaciones en la ETC generan más ROS, acumulan daño celular a mayor velocidad y desarrollan características fenotípicas del envejecimiento más precozmente(19).

7. Senescencia celular: Senescencia corresponde a un estado celular caracterizado por arresto proliferativo, resistencia a la apoptosis y la secreción de factores al medio circundante conocidos como SASP (del inglés Senescence Associated Secretory Phenotype). En organismos jóvenes, la senescencia celular previene la proliferación de células dañadas, lo que teóricamente protege del cáncer y contribuye a la homeostasis tisular(20). En relación al envejecimiento existe una acumulación progresiva de células senescentes especialmente en tejido colectivo. Existe evidencia experimental de que eliminar las células senescentes mediante drogas conocidas como senolíticos aumenta la expectativa de vida máxima, mejora el rendimiento físico y mejora la expectativa de vida saludable en ratones(21).

8. Disfunción de las stem cells: Las stem cells son un grupo de células que se mantienen en un estado indiferenciado y que como producto de su proliferación son capaces de entregar nuevas células con distintos fenotipos de diferenciación a distintos tipos de tejidos. Tienen además efectos en el medio que las circunda en relación a la liberación de factores circulantes. En relación al envejecimiento tanto el número como funcionalidad de las stem cells se ve afectado(6). Los mecanismos tras estas alteraciones son el resultado de la integración de todos los mecanismos de envejecimiento previamente descritos: inestabilidad genómica, alteraciones epigenéticas, senescencia, entre otras, y en ese sentido intervenciones antienvejecimiento como rapamicina (inhibidor de mTOR) ha mostrado aumentar la proliferación de este tipo de células en nichos como la epidermis y el intestino(1).

9. Alteraciones de la comunicación intercelular: Datos experimentales desarrollados en modelos animales basados en una técnica experimental llamada parabiosis heterocrónica –donde dos animales de distinta edad comparten sus sistemas circulatorios– muestran que factores circulantes en el plasma de sujetos jóvenes pueden mejorar la capacidad regenerativa de tejidos de sujetos viejos en respuesta a lesiones, y recuperar la pérdida de capacidad proliferativa fisiológica perdida en relación al envejecimiento en distintos tejidos incluyendo el cerebro(22). El análisis comparativo de los plasmas entre sujetos jóvenes, viejos y sometidos a parabiosis ha permitido aislar algunos de estos factores circulantes, entre los que se encuentra GDF11 y CCL11(23).

Considerando que conocemos algunos de sus mecanismos: ¿es posible manipular el envejecimiento?

La biología del envejecimiento es un campo de desarrollo explosivo en los últimos años. Actualmente es ampliamente aceptado que el envejecimiento de los mamíferos es maleable, y que su desarrollo se puede retrasar con intervenciones dietéticas, genéticas o farmacológicas. Más interesante aún es que este retraso puede prevenir el desarrollo de enfermedades asociadas al envejecimiento(24).

Como revisamos previamente en relación a los hallmarks del envejecimiento, intervenciones nutricionales como la restricción calórica sin malnutrición han demostrado en múltiples modelos animales aumentar la expectativa de vida máxima y retrasar el desarrollo de enfermedades crónicas asociadas al envejecimiento, extendiendo así la expectativa de vida saludable (Healthspan). De manera similar intervenciones farmacológicas como la inhibición de mTOR mediante rapamicina o sus análogos –conocidos como Rapalogs– y la reducción de células senescentes mediante el uso de senolíticos han demostrado aumentar estos desenlaces(21, 25).

Más allá de la extensión de la expectativa de vida, la parabiosis heterocrónica nos entrega evidencia experimental de que el fenotipo del envejecimiento no es necesariamente irreversible y que algunas de sus características, en este caso la capacidad regenerativa de algunos tejidos se comportan más como una inhibición que como una pérdida, y en este sentido pueden recuperarse a un estado similar al juvenil, cambiando radicalmente nuestra comprensión del proceso biológico de envejecer(22).

Si las intervenciones antienvejecimiento extienden la expectativa de vida saludable ¿cuál es la relación entre el envejecimiento y las enfermedades crónicas asociadas a la edad?

Es bien sabido que el envejecimiento es el principal factor de riesgo para la mayoría de enfermedades que limitan la expectativa de vida saludable(24), por lo que resulta razonable proponer que este proporciona un sustrato común para el desarrollo de enfermedades, y que su estudio nos puede dar claves importantes para el manejo integral del sujeto enfermo con multi-morbilidad. La revisión de los hallmarks del envejecimiento muestra que muchos de estos mecanismos son compartidos por las enfermedades crónicas asociadas a la edad.

La Gerosciencia es un campo interdisciplinario, de reciente desarrollo, centrado en la comprensión de las relaciones entre los procesos de envejecimiento y las enfermedades crónicas relacionadas con la edad(26). Acuñado por investigadores del National Institute of Aging (NIA), Estados Unidos, se está posicionando como una estrategia que nos permite abordar el problema de cómo lograr que el aumento de la expectativa de vida que estamos experimentando sea a expensas de un aumento de la expectativa de vida saludable (del inglés healthspan) mediante el enfrentamiento de las enfermedades crónicas asociadas al envejecimiento no como entidades aisladas sino como patologías que se desarrollan en un escenario global de envejecimiento.

De esta manera se espera en el futuro que el resultado clínico más relevante de las intervenciones anti-envejecimiento no sea la extensión de la expectativa de vida máxima, sino el retraso en el desarrollo de patologías asociadas a la edad impactando directamente en los sistemas sanitarios y en la calidad de vida de las personas mayores.

Puntos clave

• A pesar de ser un fenómeno biológico prácticamente universal, el envejecimiento sigue siendo un desafío para nuestra comprensión.

• La Gerosciencia es el campo del conocimiento dedicado al estudio de la interacción entre el envejecimiento y el desarrollo de patologías asociado a la edad, campo de especial importancia, pues al entregar un sustrato fisiológico que facilita el desarrollo de estas, el envejecimiento per se se transforma en el principal factor de riesgo para la mayoría de las enfermedades crónicas no transmisibles.

• Actualmente existen intervenciones genéticas, nutricionales y farmacológicas probadas en modelos animales, que permiten manipular los mecanismos biológicos del envejecimiento, y disminuyen el desarrollo de patologías asociadas a este, extendiendo así la expectativa de vida saludable.

• Fomentar el desarrollo de la medicina translacional en envejecimiento permitiría acelerar el traspaso de este conocimiento a la práctica clínica, inversión que permitiría enfrentar de manera más eficiente la mayor carga de morbilidad asociada al proceso de envejecimiento poblacional.

¿Dónde profundizar?

• Geroscience: The intersection of basic aging biology, chronic disease, and health. National Institutes of Health / National Institute on Aging US: http://www.nia.nih.gov/research/dab/geroscience-intersection-basic-aging-biology-chronic-disease-and-health

• The Buck Institute for advancing the frontiers of research on aging. https://www.buckinstitute.org/

• Alkahest is a biopharmaceutical company targeting age-related diseases with transformative therapies derived from a deep understanding of the aging process. https://www.alkahest.com/

Figura 1 • El envejecimiento es el principal factor de riesgo para la mayoría de enfermedades que limitan la expectativa de vida saludable (solo algunas de ellas son expuestas en este esquema), pues proporciona un sustrato común para el desarrollo de estas. Por esta razón el estudio de los mecanismos fisiológicos tras el envejecimiento es importante, pues nos puede dar claves importantes para el manejo integral de sujetos enfermos con patologías que interactúan entre sí sobre un basal envejecido.

Referencias

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CAMBIOS FISIOLÓGICOS DEL ENVEJECIMIENTO Y SUS IMPLICANCIAS CLÍNICAS

Marianne Born y Ángela Milano

¿Qué es el envejecimiento?

El envejecimiento es un proceso multifactorial inevitable y extremadamente complejo que se define como la serie de modificaciones morfológicas que origina el paso del tiempo sobre los seres vivos. Se caracteriza por la disminución progresiva de las reservas fisiológicas del organismo y de su capacidad de adaptación ante los cambios. Este concepto es llamado Homeostenosis, lo cual los hace ser más vulnerables a desarrollar enfermedades. En esencia, el proceso de envejecimiento es universal ya que afecta a todos los seres vivos, es intrínseco afectando a todos los órganos y sistemas de los individuos, progresivo en el tiempo y deletéreo(1).

Es el resultado de interacciones complejas entre factores genéticos y ambientales (estilos de vida, dieta, ejercicio, hábitos tóxicos, situación social, etc.) lo que explica por qué dos personas de la misma edad pueden tener envejecimientos tan heterogéneos y diferir notablemente en términos de apariencia física y estado fisiológico.

¿Cuáles son los cambios fisiológicos que ocurren con el envejecimiento?

En este capítulo revisaremos los cambios más relevantes de algunos sistemas de nuestro organismo.

¿Cuáles son los cambios que se presentan en la composición corporal de la persona mayor?

En las personas mayores (PM) el agua corporal total disminuye entre un 10-15%, fundamentalmente a expensas del compartimento del agua intracelular. Hay un aumento y redistribución de la grasa corporal en aproximadamente un 25-30%(2), que se deposita mayormente en la región abdominal y visceral; por otra parte se observa una disminución de la masa muscular magra. Estos puntos cobran especial relevancia frente al uso de medicamentos que pueden disminuir su volumen de distribución como es el caso de los fármacos hidrofílicos, que los lleva a tener un peak de concentración plasmática más elevado y una ventana terapéutica más estrecha en comparación con las personas jóvenes, o por el contrario aumentar su volumen de distribución como es el caso de fármacos lipofílicos, los cuales prolongan su tiempo de eliminación, aumentando el riesgo de acumularse(3).

¿Cuáles son los cambios del Sistema Cardiovascular?

Las PM experimentan una carga desproporcionada de enfermedad cardiovascular derivada de los cambios globales en el envejecimiento.

Existen cambios específicos en la estructura y composición de las paredes arteriales: aumento del depósito de colágeno, disminución de la elastina, depósito de calcio y aumento en tono del músculo liso, entre otros, lo que genera engrosamiento y favorece la rigidez arterial, con el consiguiente aumento de la resistencia periférica total. Esto, asociado a una disminución de Óxido Nítrico (que genera mayor vasoconstricción) produce un aumento de la postcarga cardiaca, contribuyendo así a la hipertensión sistólica característica de la PM(4,5,6).

Respecto a la función ventricular, se produce una hipertrofia de los miocitos, un aumento del colágeno intersticial y amiloide, llevando a una hipertrofia concéntrica en respuesta a la elevación de la postcarga, lo que genera un aumento del tiempo de contracción sistólica(6). La relajación ventricular se retrasa en el momento de la apertura de la válvula mitral, lo que contribuye a distintos grados de disfunción diastólica (alteración de la relajación activa). Esta disfunción diastólica y la mayor dependencia del sístole auricular explican en parte por qué la fibrilación auricular puede ser mal tolerada y suele precipitar insuficiencia cardiaca en las PM.

La fracción de eyección ventricular izquierda (FEVI) se mantiene inalterada en el envejecimiento normal(2,4).

A nivel auricular, hay una disminución progresiva en el número de células marcapasos lo que se manifiesta como una disminución de la automaticidad intrínseca, asociado a una fibrosis progresiva del sistema de conducción, lo que predispone al desarrollo de fibrilación auricular y trastornos de conducción(4, 7)