Mujeres sin hijos - Diana Paris - E-Book

Mujeres sin hijos E-Book

Diana Paris

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Beschreibung

La maternidad en cuestión: ¿quiero, puedo? ¿Está permitido en mi tribu desafiar el mandato "ser madre"? ¿Es lícito un hijo a cualquier precio? Mucha agua ha corrido bajo el puente sobre el destino del ideal femenino, pero, aún, la reflexión a conciencia está en fase "embrionaria". Y los avances científicos se deshumanizan de forma alarmante.    Me convoca acompañar a las mujeres que sufren por la expectativa mensual/menstrual siempre fallida: el embarazo tan buscado que no llega. La Psicogenealogía y el estudio de los guiones de vida nos permiten trascender el doloroso discurso del "no puedo" y el sentimiento de culpa por "fallar".   Propongo interpelar la memoria desde la mirada holística, integrativa; explorar otras preguntas que quedaron a la sombra, observando la trayectoria familiar, analizando los traumas de infancia, la elección de pareja, los programas del propio nacimiento. Y un interrogante central: ¿para qué un hijo ahora...?   Invito a comprender otras esferas del sujeto que trascienden la posibilidad biológica del acto de la reproducción indagando en las biografías, las micro-historias transgeneracionales y las posibles razones que la biología (des)conoce.

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Seitenzahl: 350

Veröffentlichungsjahr: 2024

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DIANA PARIS

MUJERES SIN HIJOS

El árbol genealógico guarda razones que la biología (des)conoce

Paris, Diana

Mujeres sin hijos : el árbol genealógico guarda razones que la biología des-conoce / Diana Paris. - 1a ed - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Del Nuevo Extremo, 2024.

Libro digital, EPUB

Archivo Digital: descarga y online

ISBN 978-987-609-849-6

1. Maternidad. 2. Superación Personal. 3. Psicogénesis. I. Título.

CDD 158.1

© 2024, Diana Paris

© 2024, Editorial Del Nuevo Extremo SA

Charlone 1351 - CABA

Tel / Fax (54 11) 4552-4115 / 4551-9445

e-mail: [email protected]

www.dnxlibros.com

Edición: Claudia Hartfiel

Diseño de tapa: Wolfcode

Corrección: Mónica Piacentini

Diseño interior: Dumas Bookmakers

Primera edición en formato digital (ePUB): junio de 2024

ISBN 978-987-609-849-6

Reservados todos los derechos. Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida, almacenada o transmitida por ningún medio sin permiso del editor.

Hecho el depósito que marca la ley 11.723

Versión 1.0

Digitalización: Proyecto451

Índice de contenidos

Portada

Portadilla

PRÓLOGOS

La decisión y el deseo

Un libro maternante

INTRODUCCIÓN

Tres mujeres

Apuntes embarazosos sobre la maternidad

Apuntes de un guion teatral

SER MADRE ¿SE HACE O SE NACE?

Desear un hijo NO siempre es un “deseo” genuino

Estás embarazada, estás estresada

Una vocación

Yo elijo: me rehúso a reproducir

En primera persona

A cualquier precio ¡NO!

Por suerte, vivimos tiempos plurales

Madre no hay una sola. Repertorio plural (e incompleto)

Espejito, espejito, ¿cuál es tu modelito?

» Madre Medea

» Madre cocodrilo

» Madre muerta

» Madre ambivalente

» Madre adulterada

» Madre invierno

» Madre reborn

» Madre placenta

Ahora es tu turno

El “cuento” de la maternidad: de las hadas al terror

AMOROSAMENTE: LA PAREJA. LOS PROGRAMAS HEREDADOS

Para “fabricar” un hijo se necesitan dos

La pareja como “respuesta” al árbol genealógico

Lo que yo necesito…

“Máquinas” de aprender a amar

¡Qué pareja despareja, el zorro y la comadreja!

El amor como teatro

LA PSICOGENEALOGÍA TIENE RAZONES QUE LA BIOLOGÍA (DES)CONOCE

Cuando el cuerpo dice NO

¿Para qué un hijo ahora?

Desear es siempre un proyecto

¿Qué es Proyecto & Sentido?

En sesión…

¿Descubriste tu P&S?

Busco, busco y no encuentro. Casos como brújula

Ejercicio de evocación: la cocina

Armar el nido

Visualización del nido

Con todas las letras

Luego del nido, la cuna

Proyectogenitura: ¿qué hago y cómo me llamo?

Otras razones del NO

Atajos para sortear lo natural. Reproducción asistida

Casos “niña probeta” y “el sexo no importa”

¿Desceñida o ceñida? El embarazo es la diferencia

Nacer es una experiencia traumática

Matrices perinatales. Stanislav Grof

Ejercicio: Cuidar el “almácigo”. Otra TRHA(E)

Llevar una antorcha como orientación

EPÍLOGO

El hijo de la partera

BIBLIOGRAFÍA

Hitos

Portada

Portadilla

Contenidos

Prólogos

Introducción

Epílogo

Bibliografía

A mi mamá.

In Memoriam.

Gratia plena, a cada consultante.

A mi vocación por escuchar la escucha del paciente.

A las colegas que leyeron el primer original y escribieron generosamente los prólogos: Carolina Sujoy y Mariana Osorio Gumá.

A Alejandro, compañero inigualable y amoroso, que me brinda un tesoro tan valioso para mí: el tiempo de la escritura…

Quien vive por vivir sólo,

sin buscar más altos fines,

de lo viviente se precia,

de lo racional se exime,

y aun de la vida no goza,

pues si bien llega a advertirse,

el que vive lo que sabe

sólo sabe lo que vive.

Sor Juana Inés de la Cruz

El acto de conciencia consiste en que podemos decidir seguir la norma o infringirla: procrear o negarnos a ello. Esa es la responsabilidad de la que hablo. Hemos de ser conscientes de lo que significa poner un hijo al mundo. Dejar de procrear es rebelarse. Es un NO a la continuidad del artefacto. 

Chantal Maillard

Lo que me consta, por experiencia propia y porque lo he visto en otras personas, es que el hecho de ser madre no es la experiencia esencial y constitutiva de la existencia femenina.

Rosa Montero

Quizás estás buscando por entre las ramas lo que solo aparece en las raíces.

Rumi

PRÓLOGOS

La decisión y el deseo

Si el prólogo es aquello que viene antes de la expresión o discurso de un libro, espero realmente que mi escrito se encuentre a la altura del libro de Diana Paris. Cuando ella me invitó a asumir la tarea de hacer el prólogo de su nuevo libro/hijo –como a ella le gusta llamarlo–, sentí un honor indescriptible y mucha gratitud.

Debo reconocer que imaginé que escribir las palabras que inauguran un texto sería una asignación más sencilla. Sin embargo, conlleva gran responsabilidad y compromiso.

Utilizando la metáfora que enlaza las letras de todo el texto, lo sentí parecido a la responsabilidad de cuidar a un recién nacido mientras su madre utiliza unos minutos para tomar un baño, una siesta, o simplemente pasear por el parque. Arropar a ese recién nacido implica dedicación, entrega, disponibilidad y mucha ternura. Hacer “cuenco”, hacer “nido” –en palabras de Diana– a ese bebé y sostenerlo de una manera lo suficientemente buena (al decir de Winnicott) para que pueda sostener psicobiológica y emocionalmente ese tiempo que la ausencia de su madre nos implica.

Por lo tanto, siguiendo esta línea de pensamiento, la maternidad se encuentra tanto ligada a una implicación que compromete como a la disponibilidad que es necesaria, porque adviene un cambio emocional y un cambio de lugar para el que hay que estar preparado.

Compartimos con Diana varias pasiones, entre ellas, lo transgeneracional, el psicoanálisis, lo perinatal y los interrogantes disruptivos e incómodos que nos llevan a re-pensarnos de una y mil maneras a la vez como personas, profesionales y mujeres. Me atrevo a nombrar todos estos espacios y saberes desde lo indeterminado del artículo “lo” porque creo que incluye más de lo que uno podría pensar como abarcable y entrelaza distintos saberes entre los que se construye la vida, la realidad y nuestra práctica profesional como analistas.

Para quien aún no la conoce, Diana Paris es una gran profesional, muy estudiosa, curiosa e investigadora, gran lectora y a la vez portadora de un estilo provocativo y disruptivo. Ella expone aquellos interrogantes que muchos otros prefieren ocultar, y en ese accionar, incomoda y mueve a la pregunta personal y colectiva. Su lectura nos conmueve y en ese acto nos invita a interpelarnos. Ella promueve el pensar desde distintos sombreros, frente a lo que la convoca e interroga.

Hablemos de las mujeres sin hijos… ¿Hay mujeres sin hijos? ¿Existen? ¿Existe esto como posibilidad para una cultura que trata de transmitir de otro modo? ¿Existe esa categoría en nuestra cultura? ¿Cómo nombra la cultura a las mujeres sin hijos?

¿Será que la cultura siente/piensa que el deseo debe ser algo irracional e irresponsable? ¿Será que piensa/siente que todas las mujeres desean ser madres? ¿No es esa acaso una respuesta desde la lógica universal a una pregunta que debiera responderse desde la lógica personal de cada persona?

¿Qué es maternar? Si uno buscase el significado de la palabra maternar, se anoticiaría de que el verbo en sí es relativamente nuevo y no se encuentra en los diccionarios. ¿Se puede maternar sin tener hijos? ¿Qué impacto tiene nuestra propia historia perinatal en nuestras vidas y en nuestras decisiones sobre maternar o no? Y la historia de las generaciones anteriores, ¿cómo influye todo esto en nuestra libertad y en nuestra decisión de estar o no disponibles para gestar?

Diana arma un diálogo exquisito entre sus libros en donde propone revisar la luz de conciencia que hay sobre la decisión y el deseo de aquellas mujeres que advienen madres. Subrayo “decisión” y “deseo” y el hecho de “advenir”, es decir, pasar de un estado a otro.

¿Cuándo hay deseo? ¿Cuándo hay mandato? ¿Hay claridad respecto de la lealtad que se tiene en un caso o en otro en relación con el clan y el árbol genealógico? ¿Hay libertad de elección?

No hay una respuesta universal sobre qué es ser mujer ni sobre qué es ser madre. La respuesta a esa pregunta se basa en la lógica personal e individual que es la lógica del inconsciente en constante diálogo entre el inconsciente personal, el colectivo y el transgeneracional. El abordaje que realiza Diana, acompañado de casos clínicos, permite visualizar que hay momentos en los que algo de este diálogo se manifiesta y da lugar a nuevas producciones.

Espero que esta obra maravillosa nos permita continuar construyendo distintos espacios para seguir pensando el deseo, las feminidades, las maternidades y los distintos modos de ser y sentir en el mundo.

Lic. Carolina Sujoy España, abril de 2023

Un libro maternante

Mi abuela materna demoró varios años en embarazarse y lo consiguió a una edad que, para la época, se consideraba “vieja”. La noticia de ese evento me llegó envuelta en los restos de su sufrimiento: para ella fueron años de zozobra, en los que se ponía en entredicho su ser entero –ser madre era el gran proyecto en la vida de una mujer–. Años de desgaste emocional que tocaron fin cuando, después de más de un lustro, logró concretarse el tan anhelado deseo en la forma de una hermosa bebita, quien apenas veinte años más tarde –como si la tardanza de su llegada al mundo se transformara en ella en apuro– se convertiría en mi madre.

No hay duda alguna de que, como una colorida Matrushka, “cada hija contiene a su madre y a todas las mujeres que la precedieron”. Esa misma abuela, en mi adolescencia, solía decirme: “mijita, hijos aunque sean malhabidos”. Con esa palabra se refería a hijos fuera del matrimonio, y sospecho que quería garantizar la continuidad del mandato de maternar, como una suerte de don supremo que aseguraría su propia trascendencia y mi valor en el mundo. Y más allá de ello, ese mismo dicho también se tradujo, casualmente, en que su propia hija, mi madre, se casara con un hombre cuyo origen como hijo natural –es decir, fuera de un enlace legitimado– se jugó de manera inconsciente en su elección de pareja.

Citando a la propia Diana Paris, diría que en la lógica transgeneracional gobernó “tanto la elección de pareja como su ruptura”, dado que algunas décadas después la separación entre mis padres se hizo realidad, en el fondo, por los mismos motivos por los que se unieron.

Pero volviendo a esa abuela materna y siguiendo la propuesta reflexiva de este libro, fruto de una rotunda experiencia de la autora en el tema, me he preguntado qué se le jugó a mi abuela en esa dificultad para embarazarse. ¿De verdad deseaba un hijo, o ese supuesto deseo respondía más bien al mandato de maternar, que ella acataba con obediencia consciente, mientras su inconsciente expresaba lo contrario a través de su cuerpo?

Esta digresión por mi propia biografía transgeneracional anuncia el hilo de Ariadna que atraviesa, de principio a fin, el libro Mujeres sin hijos: una de las premisas centrales de la teoría psicoanalítica, que señala de qué modo eventos traumáticos ocurridos en generaciones anteriores, básicamente aquellos velados y, por lo tanto, no elaborados, llegan a impactar, de forma inconsciente, en las generaciones posteriores.

A lo largo de mi práctica como psicoanalista me ha tocado acompañar a mujeres que llegan a mi consulta después de parir y, lamentablemente, motivadas por la ambivalencia generada al vivir el maternaje con una importante cuota de agobio. Más de una me ha llegado a decir: “de haber sabido lo que iba a significarme, no lo hubiera tenido (al hijo)”. Un cuestionamiento que llega –como suele pasar– a destiempo y no sin consecuencias importantes para la crianza, a varios niveles. Afortunadamente, la actualidad abre vías para interrogar el mandato de ser madre, discutiendo que sea la manera exclusiva de trascendencia para las mujeres.

Desde su enorme experiencia en los estudios sobre perinatalidad, la autora se adentra en un tema absolutamente apasionante: los intercambios intrauterinos entre la madre y el bebé que van más allá de lo alimenticio, pues suelen inscribirse en el sustento emocional de la gestante.

Diana Paris anuncia, al principio del texto, que este libro es como un hijo para ella, aportando la idea de que la gestación, la preñez y el parto –en síntesis: la creación– se pueden dar en diversas dimensiones de la existencia, aparecer de formas variadas. Y si bien para ella este ha sido un libro-hijo, como sus libros anteriores, para mí –y estoy bastante convencida de que los lectores y lectoras coincidirán conmigo–, ha sido una suerte de libro-maternante. Al leerlo, una se siente reconocida, acogida, arropada, interpelada con suavidad pero con determinación, en cuanto a las propias vicisitudes de ser mujer, ser madre, hija, nieta, pareja.

Puedo decir, sin temor a equivocarme, que Diana es partera de historias transgeneracionales, con ella se pueden gestar transformaciones y, quizás desde ahí, dar nacimiento a un nuevo ser.

Lic. Mariana Osorio Gumá México, abril 2023

INTRODUCCIÓN