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Tras muchos años soñando con escribir mi primer libro, Reflexiones de Bhavena nace cuando decido focalizar mi pensamiento en un proyecto creativo durante una crisis vital. Retomo ese libro que había empezado a escribir tantas veces, para no pensar en la delicada situación a la que me enfrento. De alguna forma este libro ha supuesto para mí una tabla de salvación en medio de un "naufragio". Y siento que puede apoyar a otras personas, que atraviesen diferentes momentos en sus vidas. Es un Viaje al interior de Mi Alma, relatado en primera persona. Y si tuviera "Banda Sonora"...sería NESSUN DORMA ("Que nadie duerma") de TURANDOT (Puccini), cantada por el Príncipe Calaf de TURANDOT. En todo el repertorio lírico no existe un aria más rebosante de esperanza triunfal… "Y como cada día a esta hora…lo mejor está por llegar." …le dijo Peter Pan a Campanilla.
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Seitenzahl: 176
Veröffentlichungsjahr: 2021
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© Derechos de edición reservados.
Letrame Editorial.
www.Letrame.com
© Maribé de Balparda Iglesias
Diseño de edición: Letrame Editorial.
Maquetación: Juan Muñoz
Diseño de portada: Rubén García
Supervisión de corrección: Ana Castañeda
ISBN: 978-84-1386-557-7
Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de cubierta, puede ser reproducida, almacenada o transmitida de manera alguna ni por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación, en Internet o de fotocopia, sin permiso previo del editor o del autor.
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SI ESTE LIBRO TUVIERA UNA BANDA SONORA COMO EN LAS PELÍCULAS, SERÍA EL MOMENTO «ARIA NESSUM DORMA» DE LA ÓPERA TURANDOT MIENTRAS QUE EL TENOR CANTA:
«All’alba vincerò!
Vincerò, vincerò!».
DEDICADO A… Y AGRADECIMIENTOS
En este libro va a asomar mucho de mi alma y lo primero que deseo hacer es agradecérselo y dedicárselo a todas las personas, gracias a las cuales, me he convertido en la mujer que soy hoy.
Por un mero orden cronológico, ya que todas y cada una de las personas que han formado parte de mi vida tienen su aportación imprescindible en ella.
Para mis padres Begoña y Enrique, que ya no están conmigo. Mis dos pilares durante mi infancia y responsables, en gran medida, de la mujer en la que me he convertido. Los padres nos dan el mayor de los regalos, la vida. Nos dan la educación y formación académica. Y nos enseñan a vivir a partir de su propio aprendizaje. Lo hacen lo mejor que saben y que pueden. Mis padres me dieron una educación y formación exquisitas. Y sobre todo… me amaron profundamente, fui una hija muy deseada y viví en una familia acomodada. Existe un factor «suerte»… y yo la tuve. Mas a partir de la suerte del seno familiar en el que naces, tú puedes cambiar tu vida. Durante la adolescencia existen muchos momentos en los que nos quejamos de muchas cosas que no nos gustan. Pero en la etapa madura nuestra visión cambia por completo y vemos todo con otros ojos, comprendiéndolo todo y sintiendo gratitud, respeto, reconocimiento y amor infinito a nuestros padres. No hay nada mejor que «caminar con los zapatos del otro…».
A mis hijos Eduardo y Guillermo, que ocupan mi corazón y que no paran de enseñarme desde el primer aliento de sus vidas. Ellos son responsables de otro tanto de mí, de que tomara las riendas de mi vida en un momento en el que me sentía como una «brújula en el Triángulo de las Bermudas», de que frente a cada revés sacara fuerzas de flaqueza, de que «encontrara la PIEDRA SAGRADA», la ansiada FELICIDAD… porque fueron mis maestros al mostrarme que la felicidad ya habitaba en mi corazón y al entregarme su AMOR INCONDICIONAL. Dicen que no hay amor más grande que el de una madre, mas mi opinión es, que no hay amor más leal que el de un hijo. Me chifla ser «MAMÁ» y lo vivo como una emocionante aventura.
Recuerdo perfectamente el primer día que llegué a casa con mi primogénito Eduardo, tras veintiocho días de un ingreso en neonatos del Hospital Universitario de Cruces. Me tuvieron que someter a una cesárea de urgencia por aguas sucias y él se vio muy afectado. Su vida corrió grave peligro durante, aproximadamente, veinte días de los veintiocho. Y cuando por fin le dieron el alta y pudimos volver a casa, me invadió una densa sensación de responsabilidad porque a partir de ese momento toda su vida dependiera de mí y sentí que no tenía ni idea de lo que tenía que hacer. Eso de que las mujeres sabemos lo que tenemos que hacer por el instinto maternal, me parece un gran tópico. En mi caso, aún aprendo cada día con ellos. Siento que es un camino de vida compartido, un aprendizaje de la mano. Y ese es el mayor de los regalos, porque ambos me motivan para convertirme cada día en una mejor versión de mí. Se podría decir que vivo en una constante «actualización de software». Eduardo es un adolescente maravilloso y sé que será un gran hombre como persona y en todas las facetas de la vida que decida emprender. Es un ser amoroso, humilde, honesto, generoso, protector, maduro, responsable, súper inteligente, gran deportista, amigo, dialogante, sabe escuchar, bondadoso, tremendamente justo, tantas y tantas virtudes…
Y la llegada de mi segundo hijo Guillermofue el doctorado CUM LAUDE de nuestras vidas. Él es un chico de necesidades especiales y UN GRAN MAESTRO. La vida a su lado es una constante LECCIÓN MAGISTRAL de amor incondicional, perdón, superación, aceptación, celebración, diversión, disfrute, alegría, felicidad, aprender a gestionar la frustración, etc., etc., etc.
Me parece tan entretenido, enriquecedor, divertido, amoroso y delicioso compartir mi vida con ellos.
No puedo pasar sin recordar a la gemela de Guillermo, se hubiese llamadoPatricia, que perdí en el primer mes del embarazo. Me gusta imaginar que es la niña que nunca tuve. Siento que vino para acompañar a su hermano hasta mi vientre y una vez cumplida su misión, partió.
Una parte de mí siente que mi aliento, quizá, en la etapa más dura de mi vida fueron ellos. Coincidió en el tiempo en que me separé, papá falleció, año y medio después también nos dejó mamá y me vi arruinada. ¿Recordáis «la Brújula en el Triángulo de las Bermudas»?… pues tuve que echarle mucho valor, madurar, tomar las riendas de mi vida, de mi economía, etc.
Cuando hablo de mis hijos, es inevitable hacer mención a mi ginecólogo José Luis y a mi comadrona, creo recordar que se llama Azucena. Es curioso, que a lo largo las diferentes etapas de mi vida, mi memoria es selectiva. A veces olvido datos o momentos, para luego más tarde recordarlos y olvidar otros.
José Luis fue un apoyo imprescindible para lograr mi deseo de ser mamá. Y Azucena fue la responsable de «leer» mis síntomas y actuar de inmediato para salvar la vida de Eduardo.
Otra parte muy importante de mi vida es la familia que me queda. Al perder a mis padres, mis tías pasaron al primer puesto. Y sobre todo una de ellas, que ha sido como una madre para mí, la tía Elena.
Mi familia irlandesa Carmel, Michael y sus hij@s durante mi curso de COU en Elians Dublin (Greystones-Eire). A quienes pude volver a ver el pasado año, después de treinta años. Volver a casa, a mi cuarto, a mi cama, a sus brazos, fue gasolina para mi alma. Volver adonde fui inmensamente feliz y tan querida me sentí.
Mi vecina Ana, su marido Eduardo, sus hij@s Amaia y Eduardo Jr. Compramos los pisos el mismo año y enseguida entablamos una estrecha amistad. Hoy en día somos como hermanas. Su hija solía pasar a casa para acompañarme en los baños de los bebés. Y un día Eduardo Jr. se quedó con Guillermo cuando aún era bebé, para que yo pudiera bajar las maletas al garaje. Otro día le tuve que pedir a Eduardo el favor de que me sacara el mocho de la fregona. Y Ana y yo hemos compartido tanto… necesitaría un libro solo para nosotras…
Y mis primos que son como l@s herman@s que nunca tuve, Assumpta, Catia, Pilar, Patrick, Itzi, Jokin, Iñigo, Lezo, Usue y Borja, etc.
Lo que también hace que con muchas de mis amistades, sienta una conexión más profunda. Dicen que «quien tiene un amig@, tiene un tesoro».
Me encanta cuando nos reunimos para celebrar la copa de Navidad las amigas del Colegio Jesús-María. Nos conocemos desde que tenemos tres años y es una de las sensaciones más agradables, que me gusta mucho disfrutar en mi vida. De repente es como si volviéramos a tener tres años, todo es fácil, todo son risas, no hay responsabilidades, ni problemas. Mas lo mejor de todo, es lo mucho que nos conocemos. Soy de la opinión de que la etapa escolar es uno de los grandes hitos de nuestras vidas, porque es cuando cimentamos nuestra personalidad, nuestro ser. Y cuando se siguen alimentando esas amistades en la etapa madura, se viven desde el respeto, la aceptación, el no juicio, el disfrutar de lo mejor de cada una y apoyarnos en todo, conocemos nuestras sombras y las iluminamos. Lo siento muy sincero, desinteresado y profundo, son lazos afectivos que han atravesado casi cincuenta años. En una ocasión leí una afirmación de unos psicólogos diciendo que «cuando una amistad dura más de siete años, durará toda la vida».
Y qué decir de mis otras amistades a lo largo de mi vida.
Algunas han compartido solo algunas etapas, apeándose en las diferentes paradas de las estaciones. Con el tiempo comprendes que vivimos lo que teníamos que compartir y que una vez completado, los caminos debían separase para continuar cada cual con sus propósitos de vida. Y te quedas con todo lo bonito compartido y con todo lo aprendido conjuntamente. A veces vienen para mostrarte partes de ti mismo que debes mejorar y otras para etapas y momentos puntuales.
Otras perduran en el tiempo. Las que siempre han estado desde que tienes uso de razón. Y las que se van subiendo en esas paradas de estación.
Aristótelesescribió que «La amistad es un alma que habita en dos cuerpos, un corazón que habita en dos almas».
Mi mención desde mi más profundo agradecimiento y amor es para Patricia, Félix, Esther M., Lupe, Elena, Carlos, Juan, Begoña, Ramón, Joseba, Paola, Victoria, María, Jorge, Gabi, Elene, Vicente, Jasone, Araitz, Ismene, Esther P., Mallie, Bob, Julen, Mary, Ego, Mikel, Reiko, Marga, Newman, Myriam, Eduardo, Mónica, Joserra, Merche, Marta, María José, Alberto, Adrián, Carla, Audrey, Nekane, Carolina etc., etc. Son los que están, pero no están todos los que son; seguro que me estoy olvidando de algun@s y os pido disculpas por ello.
Lo que sí que es cierto, es que a día de hoy, no presumo de muchas amistades, sino de amistades reales. He sido muy sociable y me ha gustado mucho divertirme. Pero ahora me he vuelto muy selectiva con la gente con la que comparto mis intimidades y mi tiempo de disfrute, que es escaso. En mi etapa madura valoro más la calidad que la cantidad y no me compensan los momentos vacíos, superficiales o frívolos, prefiero momentos auténticos, a veces profundos y de verdad siempre.
Las chicas del equipo de hockey del CLUB HOCKEY STICK GETXO «MAMIS», Esther, Loreto, July, Rocío, Zenaida, Ana, Nagore, Patri, Marina, Yone, Vero, etc., etc.
Las familias del equipo de hockey adaptado, que formamos una «FAMILIA» de personas que no se conformaban, uniéndonos para lograr un SUEÑO. Otra de mis bendiciones, siempre siento que estuve en el lugar adecuado, en el momento oportuno y que tomé la decisión acertada.
Mis profes de ballet Saioa y Leti del estudio de ballet Ana María Aurrecoechea. Leti es capaz de inventar millones de técnicas para que yo pueda entender el ejercicio y realizarlo. «Detrás de cada bailarina, existe una gran profesora».
Una vez leía que «bailar es soñar con los pies…». Y eso es lo que yo hago en mis clases de ballet, soñar y volar… «Danzar es lo más parecido a volar».
Y dos amistades que conservo de mi viaje a la India en 2016.
La persona que me organizó el viaje y estuvo pendiente de cada parada y desplazamiento en persona o desde la distancia, apoyándome en cada imprevisto que surgía, Kashif.
Y una jovencita con la que coincidí en uno de los muchos trenes en los que realizaba mis desplazamientos atravesando la India de norte a sur, que no dudó en mantenerse en contacto conmigo durante todo mi viaje, para asegurarse de que estaba bien y en compartir su comida durante nuestro viaje. Ella trabajaba en Delhi y volvía a casa de su familia por vacaciones, Aradhna. Seguimos hablando por WhatsApp, Facebook y yo le enseño español.
Y la familia de «Guruji», responsables en gran medida, de que se despertara el interés en mí por saber más, profundizar y conocer el hinduismo e India; Swami Prabhaavati Mata Diana, Anushree Cuca Rama, etc.
No pueden faltar mis maestr@s/directores y mentores. Algunos en mi etapa escolar y universitaria. Y otros en el camino que inicie tras sepárame, para encontrarme a mí misma, aprender a vivir y a disfrutar de la vida.
Empezaríamos por la etapa escolar, que serían much@s; voy a mencionar a mi profe de mates Sofía, con la que sigo en contacto gracias a Facebook, que en el cole me parecía muy mayor y ahora con los años se produce un curioso efecto, las distancias se acortan y las vidas se asemejan. Ahora me parece que somos iguales.
Continuaría con la universidad, que serían otr@s tant@s. Voy a mencionar a mi profesor de Derecho Penal en la Universidad de Deusto, don José María Lidón, que falleció víctima de un atentado terrorista. Fue una persona que nos dejó huella a todos sus alumn@s y este es mi pequeño homenaje para él.
Y concluiría temporalmente, porque aún me queda mucha vida por delante, con mis maestros durante mi última etapa de formación. Quizá la más importante, si cabe, porque ha sido durante la cual comencé a buscarme a mí misma, a sanar mis heridas, aprender herramientas para gestionar y disfrutar de la vida plenamente; y formarme como terapeuta en rebirthing, profesora de autoestima y consultora profesional de feng shui (Home Stager). Entre ell@s Elene, Vicente, Mallie, Bob, etc. Sin olvidarme de mi profe de yoga Miguel de Yoga Norte, que fue un pilar fundamental para mí durante el confinamiento; gracias a él, hallé la calma y pude volver a mi centro.
Los amores… otra parte importante de nuestros corazones… podría decir que he tenido dos grandes amores. Alan, mi novio en Irlanda, totalmente enamorado de mí y yo sin saber quererle como se merecía, quizá porque aún no sabía quererme a mí misma; hoy en día es mi referencia para valorar cuando alguien me ama bien. Y Alfredo, un amor imposible tras separarme, que acabó siendo un muy querido amigo que falleció a temprana edad a consecuencia de un cáncer.
«Amigos que se van, cuyo recuerdo sigue vivo en la brisa del mar y en cada una de sus olas».
(Maribé de Balparda Iglesias. Diciembre 2020)
«MI CAPI»… contigo me reencontré con mis mares en las turquesas y cristalinas aguas de cala Saona, a través de las cuales todo se ve… Navegamos entre delfines, dormí mecida por el mar, volví a sentir la caricia de la brisa del mar y los rayos de sol sobre mi piel, la sal en mis labios, el viento enredando mi cabello y el mar salpicándome en la proa, mientras me perdía en su infinito y cautivador horizonte. Descubrí bellísimas puestas de sol, preludio de un cielo iluminado por cientos de estrellas formando constelaciones. Regateamos con frío, lluvia, calmas chichas y siempre llegamos a meta «¡Comité de Regata, Comité de Regata, aquí Atlantis Cinco llegando a la línea de meta!»… El piropo más bonito de toda mi vida, me lo dijiste tú: «Eres dura, brava, indómita y preciosa como el mar…». Sigue surcando los mares del cielo y cuando llegue mi hora, ven a buscarme al pantalán para la última travesía…
El equipo de la Farmacia Ortopedia Campo Volantín de Charo Echarri. Una familia de mujeres que nos cuidan y miman. Que tras más de veintitrés años forman parte de mi corazón y familia.
Y no sería justo que no agradeciera al padre de mis hijos por darme el mayor de los regalos, nuestros dos hijos maravillosos. Pedirle perdón por todo lo que no supe hacer mejor, perdonarle por todas las veces en las que no me sentí bien y desearle todo lo mejor. Tiene todo mi respeto como persona, aunque a veces no pueda respetar sus acciones, porque no coinciden con mi escala de valores. Mas él me regaló el mayor de mis tesoros y fue un gran maestro para mi futuro aprendizaje en el proyecto de crear una relación sana de pareja.
Te comparto un mantra muy poderoso para soltar el resentimiento y armonizar tus emociones: «Te incluyo en mi círculo de amor y te dejo ir». No importa si no lo sientes, repítelo y vuelve a repetirlo hasta que lo integres. Lo conseguirás con la constancia y la repetición.
Y concluyo dándote las gracias a ti que me lees.
Suelo decir que soy como Isabel Preysler haciendo fiestas, me encanta y soy muy buena anfitriona. Siempre me han gustado mucho las fiestas, reunirme con mis amistades, reír, charlar, bailar y celebrarlo todo. Siempre agradezco a mis invitados recordándoles, que el éxito de una celebración depende de los invitados. Los que hacen una fiesta son ellos, sin ellos no hay fiesta. Parece simple pero para mí es rotundo.
Así que MI SUEÑO HECHO REALIDAD, MI LIBRO, SIN TI NO HUBIERA SIDO POSIBLE.
GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.
Deseo que lo disfrutes mucho y que seas muy feliz.
Maribé de Balparda Iglesias
PRÓLOGO
¡Bienvenid@ a mi sueño!
Llevaba muchos años coqueteando con la idea de escribir un libro. En 2016 comencé a escribir mi blog.
En el colegio era muy buena en lenguaje, redacción, literatura, mis profesoras solían destacar mi trabajo y me felicitaban por él. Suelo compartir mis reflexiones en mis redes sociales y me soléis transmitir vuestro feedback de lo que disfrutáis y os emocionáis con ellas. Much@s me animabais con la idea de un libro. Y cuando os contaba que era un proyecto que tenía pendiente desde hacía mucho tiempo, me alentabais con la idea de no procrastinarlo más.
Desde pequeña me ha gustado mucho escribir. Cuando escribo soy yo misma. Es el medio a través del cual logro llegar a los demás y expresar mis pensamientos y emociones.
He sido muy tímida e insegura. Y, suelo decir en bromas, que oralmente me expreso como Delibes e Isabel Allende, puede que también por ser libra, algo he leído al respecto. No tengo capacidad de síntesis y me enredo en las historias pasando de un tema a otro, de tal manera que si me siento cansada o me distraigo, pierdo el hilo de por dónde empecé.
Soy muy habladora, a pesar de que papá siempre contaba que cuando era pequeña, estuvo muy preocupado porque tardé en empezar a hablar. Él tenía la referencia de mis primos. Me contaba que hablaba con mi abuelo Enrique de su preocupación y mi abuelo, que fue un hombre muy sabio, le calmaba diciéndole que tarde o temprano hablaría. Así fue y por lo visto, aún sigo recuperando el tiempo perdido…
En el colegio sacaba muy buenas notas, mas en observaciones siempre escribían mis tutoras «es muy charlatana y distrae a sus compañeras».
Os comparto una anécdota, que pasado el tiempo, resulta graciosa y es muy gráfica. Me pilló en un momento con mi autoestima bien ubicada, mas desde un punto de vista objetivo resultaban unos comentarios un tanto despectivos. Siempre he pensado que en un entorno profesional, no hay necesidad de caer en las descalificaciones personales, ya que te restan categoría profesional por muy bueno que seas.
Tras mi testifical en uno de los juicios por una de las muchas demandas del padre de mis hijos, su abogada que me pareció con suficientes recursos para realizar un buen trabajo, en su alegato expuso algo así como que «a lo largo de su ejercicio no había visto nada igual, que mi declaración había sido surrealista y llena de perogrulladas». Mientras os escribo esto, no puedo evitar que se me escape una sonrisa, porque los tribunales no están hechos para mí, no sé contestar con la concreción que la vista requiere; quizá si me dejaran escribirlo… mas siento paz porque esa declaración «surrealista» quizá llegara al destinatario de manera confusa, pero llena de verdad y eso es lo único que me satisface a mí, poder dormir tranquila al finalizar mi día a día.
Lo que sí sé es escribir desde mi alma, con mi corazón en las manos y he sentido que este era un buen momento para materializar mi sueño y el deseo de much@s de vosotr@s.
¡¡¡Voilà, aquí está!!!
Así que lo primero que deseo hacer es agradeceros vuestro reconocimiento durante todo este tiempo. Y a la persona que ahora mismo «me sujetas» entre tus manos, decirte que sin ti no hubiera sido posible.
¡¡¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!!!
Como escribía en el inicio, en este libro vas a conocer mucho de mí, voy a mostrarte muchos espacios de mi alma. Había dado varias veces al enter para pasar de página y comenzar el primer capítulo. Cuando me acabo de dar cuenta de que es importante que te comparta mi momento actual, dónde me encuentro y cómo me siento; que conozcas lo que me ha dado la motivación para comenzar a escribir MI LIBRO.
Hay algo dentro de mí, que me dice que con ello voy a poder apoyar a otras personas que se encuentren atravesando retos en la vida. Y que, aun cuando piensen que se encuentran acorralados en un callejón sin salida, siempre hay luz al final del túnel. Todo lo que vivimos es para evolucionar y crecer, para pasar al siguiente nivel y acercarnos cada día un poco más a la EXCELENCIA DE NUESTRO SER, al ser divino, excelente y perfecto que Dios ha creado, a conectar con la Divinidad que habita en nuestro corazón. Todo reto, por más que duela, una vez superado, detrás esconde un gran regalo.
Comienzo a escribir este libro el 18 de noviembre de 2020. Tras doce años separada y demandas del padre de mis hijos cada dos años. El pasado día 11 se acaba de celebrar el juicio de la última causa. Aún no se ha dictado sentencia, pero mi impresión no es muy alentadora.
