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La postproducción es una parte importante de la fotografía. El retoque ayuda a lograr mayor expresividad en las imágenes, así como a desarrollar un estilo personal. Así mismo, una postproducción desordenada o sin criterio puede arruinar una fotografía. Este libro está orientado a crear una estructura de edición que sirva como base para cualquier fotógrafo interesado en avanzar en el retoque de retratos. Ofrece un flujo de trabajo ordenado y coherente para trabajar desde el RAW hasta el acabado final. También busca ofrecer técnicas que ayuden al fotógrafo a expresarse de forma creativa mediante la postproducción. No es un simple manual de retoque. Es una guía de apoyo para organizar el trabajo del fotógrafo, pero dando opciones variadas para que puedan desarrollar un estilo personal.
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Seitenzahl: 179
Veröffentlichungsjahr: 2022
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A Rubén, por creer en mí tanto que al final creí yo también.
A Nerea porque sin ti seguramente no haría fotos.
A mis padres por apoyarme tanto.
A Belen Orleans por sus maravillosas ilustraciones.
A mis primas Lucía, Cristina y Patricia por prestarse a todas mis locuras.
A Alex por ayudarme tanto con el libro.
A mis compañeros y compañeras de profesión por acompañarme en este proceso.
A todas las personas que he retratado durante estos años; os debo mucho.
A mi editor Javier de Juan y al diseñador Juan Carlos, por trabajar con tanto cariño en este proyecto.
A mis alumnas y alumnos, porque esto es por y para todos.
RETRATOS CON ALMA
Iris Encina
© JdeJ Editores, 2022
© Juan Carlos González Pozuelo, 2022
© de los textos y fotografías, Iris Encina
© de la ilustración de las páginas 35 y 91
Creative Commons Attribution-Share Alike 4.0 International
Editor:
Javier de Juan y Peñalosa
Diseño y maquetación:
Juan Carlos González Pozuelo
www.juancarlosgonzalez.es
Coordinación editorial:
María Dolores Bagudá
JdeJ Editores
Sauces 7, Chalet 8. Montepríncipe
28660 - Boadilla del Monte (Madrid)
www.jdejeditores.com
Más información de la Colección FotoRuta:
www.FotoRuta.com
ISBN: 978-84-124945-0-1, edición en papel
eISBN: 978-84-124945-1-8, edición digital
*Todos los nombres propios de programas, sistemas operativos, equipos de hardware, etc., que aparecen en este libro son marcas registradas de sus respectivas compañías u organizaciones.
Reservados todos los derechos. Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 91 702 19 70 / 93 272 04 47)
LOS SECRETOS DE LA EDICIÓN FOTOGRÁFICA
Iris Encina
CAPÍTULO 1
Introducción
Sobre el retoque en general y sobre este libro en particular
La importancia de saber mirar una fotografía
A quién va dirigido este libro
CAPÍTULO 2
Por dónde empezar
Espacio de trabajo
Calibración del monitor
Monitor y tableta gráfica
Formatos de archivo
Programas de edición. ¿Cuál es mejor para ti?
CAPÍTULO 3
El revelado
Espacio de trabajo de Capture One Pro
¿Catálogos o sesiones?
Revelado RAW
CAPÍTULO 4
Comenzamos a retocar nuestras fotografías con Photoshop
Consideraciones previas antes de empezar a trabajar con Photoshop
Comenzamos
Cómo trabajar con capas en Photoshop
CAPÍTULO 5
Dodge and Burn (Aclarar y oscurecer la imagen)
¿Qué es el Dodge and Burn?
¿Cómo trabajamos el Dodge and Burn?
Ayudas visuales
Dodge and Burn para dar más volumen a la fotografía
Micro Dodge and Burn. Retoque de imperfecciones de la piel
CAPÍTULO 6
Separación de frecuencias
¿Qué es la separación de frecuencias?
Creación de la separación de frecuencias paso a paso
CAPÍTULO 7
El color en la fotografía de retrato
Modo de color RGB y CMYK
Psicología del color
Modulación de color
Edición de color en Photoshop
CAPÍTULO 8
Exportación
La resolución. Definición
Perfiles de color y exportación
Exportaciones recomendadas
Guardar para web desde Photoshop
Exportación desde RAW
CAPÍTULO 9
El tiempo
¿Cuánto tiempo le dedico a mi imagen?
Automatismos
CAPÍTULO 10
Errores frecuentes
Principales errores
CAPÍTULO 11
Retocando las diferentes zonas que componen un retrato
Ojos
Cejas
Labios y boca
Pelo
Fondo
Ropa
CAPÍTULO 12
Los imprescindibles
Capas
La barra de herramientas de Photoshop
Herramientas y técnicas de recorte
CAPÍTULO 13
Paso a paso
Fotografía con acabado pictórico
Fotografía de retrato de moda
Sesión de retrato con colores primarios
La importancia del revelado
Retrato de belleza
Retrato de belleza monocromático
Sesión de inspiración para novias
En postproducción es vital aprender a mirar, y también decidir qué es importante y qué no. Por tanto, no solo debemos centrarnos en el manejo del programa, sino que es necesario aprender a distinguir lo que cada fotografía necesita.
A lo largo del libro veréis que hay diferentes opciones de cómo realizar una misma tarea y también doy mi aportación personal al tratamiento final de la imagen. Debido a que la fotografía de retrato es muy amplia, intento generar un esquema ordenado de edición, dejando rienda suelta a la creatividad e intencionalidad de cada uno.
Por tanto, a lo largo de los distintos capítulos explicaré los conceptos clave de retoque, así como mi forma de abordar problemáticas comunes y además daré trucos y consejos que tienen que ver con mi manera de editar y con mi experiencia a lo largo de los años.
En el capítulo se incluyen una serie de cuestiones básicas y definiciones sobre la postproducción en general a las que podréis recurrir en caso de no disponer de estos conocimientos.
También he incluido al final del libro una variedad de imágenes en las que he explicado paso a paso cómo he abordado su postproducción, y de qué manera he aplicado las técnicas descritas previamente.
Cuando retocamos retratos estamos trabajando con personas y lo que queremos en nuestras fotografías (o por lo menos es mi caso) es que se vean reflejadas y representadas. Por eso trabajo con técnicas profesionales, cuidando los detalles para conseguir un acabado natural.
Desde este libro también quiero abogar por un retoque responsable en el que no hagamos sentir a las personas incómodas con sus cuerpos o que no encajan en un determinado canon de belleza.
La postproducción no es solo una cuestión de dominar las técnicas de retoque. Es imprescindible el dominio de la técnica para poder realizar correctamente el proceso de edición. Del mismo modo, la optimización del flujo de trabajo es fundamental para realizar de forma rápida y ordenada para ser más eficiente.
A la productividad y técnica se suman otras cuestiones que han de tenerse en cuenta a lo largo del proceso de retoque. Es importante aprender a analizar las imágenes y saber distinguir que necesitan para mejorar o brillar. Una imagen excesivamente retocada puede parecer artificial o irreal, al igual que una fotografía sin edición da impresión de inacabada. Es vital entrenar el ojo y la mente para encontrar un punto en el que la imagen alcanza su máximo potencial.
Para llegar a conseguirlo, además de paciencia, solamente tengo dos consejos: el primero es hacer muchas fotos. Aunque esta disciplina tiene una base teórica, hay que poner en práctica lo aprendido para evolucionar. El segundo es que mejoréis vuestra cultura visual. Ver fotos, cuadros, películas… dar de comer a vuestro imaginario visual para tener muchos referentes en la cabeza.
Puede parecer demasiado obvio, pero la cultura visual es como una planta que necesita ser regada para crecer. Con esto no me refiero simplemente a ver fotografías en las redes sociales, sino a consumir todo tipo de imágenes: ir al cine, visitar museos, etc. Todo esto alimenta nuestra cultura visual que se va haciendo más y más amplia. Aprende a analizar las imágenes que consumes: composición, circunstancias en las que se ha hecho, colores en la imagen o la postproducción. Analizar imágenes de distinta naturaleza te ayudará a comprender el cómo y el porqué de esas fotografías, cómo han sido tomadas y cómo se ha realizado la postproducción.
Para finalizar, añadir que, a mi modo de ver, la postproducción es un puzle que hay que resolver. Cada imagen tiene unas circunstancias y es necesario encajar todas las piezas y solucionar todas las incógnitas de forma creativa para llegar a un óptimo resultado.
Este libro está orientado a fotógrafos, retocadores y en general, a aquellas personas interesadas en aprender técnicas de retoque digital para retratos.
Será especialmente útil para quienes están empezando o tengas algunos conocimientos previos de edición fotográfica y quieran aprender la metodología de trabajo profesional y algunos trucos que más tarde podrán aplicar en sus imágenes.
Mi intención, por tanto, no es la de formar retocadores profesionales sino de abrir la puerta a fotógrafos a un mundo de posibilidades mediante la edición.
AL FINALIZAR ESTE CAPÍTULO HABRÁS APRENDIDO:
•Cómo afectan las variables del entorno de trabajo y el equipo a la edición de las fotografías
•Cómo debes organizar tu estudio o despacho para editar mejor tus fotografías
•Equipo necesario para el retoque fotográfico
•Por qué calibrar un monitor es importante y cómo hacerlo
•Qué formatos de fotografía debes utilizar en cada parte del proceso de edición
•Programas de edición que debes utilizar en función de tu estilo fotográfico
Antes de empezar a retocar las fotografías es importante buscar un espacio óptimo para esta tarea.
Hay varios aspectos que pueden hacer que no consigamos editar correctamente nuestras fotografías que van más allá del uso de los programas. La colocación del monitor, la luz de la habitación e incluso la ropa que llevemos puesta, pueden influir en la forma en la que vemos las imágenes y por tanto nuestra edición puede no ser fiel.
Para organizar de forma correcta el espacio de trabajo hay una normativa ISO 3664:2008/2009 para iluminación ambiental en zonas de control del color.
Algunas de las consideraciones más importantes a tener en cuenta son:
•Luz del espacio de trabajo a 5000 grados Kelvin y evitar luces directas y reflejos sobre el monitor. Lo ideal es proteger con una visera.
•Trabajar en un entorno pintado en tonos neutros y evitar colocar muchos objetos o superficies reflectantes tras el monitor.
•Luminancia del monitor entre 75 y 120 candelas (dependiendo de si hacemos caso a la normativa de 2008 o 2009).
A todo lo mencionado previamente se suma una distancia, inclinación y altura del monitor que nos permita ver la imagen correctamente. Aunque los monitores vengan calibrados de fábrica, es importante realizar un calibrado correcto de forma periódica.
Metamerismo ¿Qué es?
La percepción del color es relativa. El metamerismo es el efecto que hace que percibamos el color diferente en función del ambiente y de los colores de los que el objeto vaya acompañado.
Hay varios factores que pueden influir en la percepción del color. El primero es el propio espectador, ya que los colores se perciben a través de los conos del ojo y los de cada persona pueden responder de distinta manera a los estímulos cromáticos. Asimismo, la luz del entorno y/o posibles contaminaciones cromáticas pueden hacer que los colores se perciban de forma distinta. Por eso tu entorno de trabajo tiene que ser lo más neutro posible, para evitar una mala percepción de los colores.
¿Crees que el cuadrado rojo tiene el mismo tamaño en ambas fotografías?
Un monitor es como una guitarra. En principio viene calibrado de fábrica, pero puede que la calibración pierda efectividad a lo largo del tiempo al igual que una guitarra puede estar desafinada.
Si un monitor está mal calibrado no nos dará una información correcta de luz y de color lo que se traduce en una edición poco fidedigna.
Para calibrar un monitor, lo ideal es tener un calibrador de monitor y utilizarlo siguiendo los pasos que indica su software.
La calibración debe hacerse con las mismas condiciones de iluminación que tendremos en la habitación donde editemos habitualmente.
También se recomienda realizar el calibrado del monitor a los 10-30 minutos de tenerlo encendido. No se recomienda calibrar nada más encenderlo ni cuando llevas mucho tiempo trabajando con él.
Los calibradores te permiten ajustar tu monitor para percibir correctamente los colores.
La elección de un buen monitor es un factor determinante en la profesión de retocador. Si bien es cierto que la tecnología avanza muy deprisa y las configuraciones necesarias irán cambiando desde la fecha en que se escribe este libro, hay una serie de necesidades básicas que debes tener en cuenta a la hora de comprar estos dispositivos.
¿CÓMO DEBEMOS ELEGIR NUESTRO MONITOR?
En función de la elección del monitor, conseguiremos visualizar de manera correcta o no nuestras fotografías.
Tenemos que ser conscientes de que necesitamos un monitor pensado para retoque fotográfico. Los monitores cuentan con diversas prestaciones, algunas de ellas necesarias y otras que no nos interesan para retocar.
Hay tabletas gráficas que hacen a su vez la función de monitor.
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS NECESARIAS DE UN MONITOR PARA RETOQUE FOTOGRÁFICO
•El porcentaje de sRGB y Adobe RGB es una de las características más importantes. Necesitamos ver la mayor cantidad posible de colores en nuestro monitor para poder editar de la forma más precisa posible.
Cómo puedes observar en este gráfico, Adobe RGB es un sistema de representación de colores mucho más amplio que SRGB.Por eso Adobe RGB es la referencia a la hora de elegir un monitor profesional, con un porcentaje lo más cercano al 100%.
•Sin brillos, ni reflejos. Una pantalla mate o con un tratamiento antireflectante nos evitará brillos y reflejos molestos mientras trabajamos.
•Panel IPS. Tecnología que permite que las deficiencias en el ángulo de visión sean mínimas y veas todos los colores igual, independientemente del ángulo desde el que mires el monitor.
CONSEJO: No te obsesiones con el tamaño. Elige siempre un tamaño que se ajuste a tu espacio de trabajo. Si el monitor es demasiado grande no tendrás distancia suficiente para verlo de forma completa. Normalmente en los espacios de trabajo por defecto se suele trabajar con pantallas de 24 o 27 pulgadas.
¿QUÉ ES UNA TABLETA GRÁFICA?
La tableta gráfica es un periférico de entrada al ordenador que te permite trabajar en el ordenador como si lo controlases con un lápiz.
Hay muchos tipos de tabletas gráficas en el mercado. Para empezar a trabajar con ella dentro del retoque puedes utilizar una sencilla y de tamaño medio.
¿POR QUÉ DEBEMOS USAR TABLETA GRÁFICA?
Una tableta gráfica nos proporciona sobre todo movimientos más fluidos y precisos mientras usamos las herramientas. A través de su lápiz óptico, detecta la presión e inclinación que ejerces sobre él. Además, al trabajar durante horas retocando, evita en buena medida el síndrome del túnel carpiano.
En las herramientas de Photoshop encontrarás los iconos de presión de opacidad, modo aerógrafo y de presión para tamaño. Estas opciones puedes activarlas y utilizarlas siempre que uses tableta gráfica para lograr un efecto más personal en tus trazados mientras retocas.
¿CÓMO FUNCIONAN LAS TABLETAS GRÁFICAS?
Las tabletas intentan replicar los movimientos del dibujo tradicional. Incluso si no eres buen dibujante, una tableta con la configuración de presión correcta te resultará más intuitiva que el propio ratón.
Cuando dibujas con el lápiz óptico sobre la tableta gráfica se registra en el ordenador y se crea una imagen. Este proceso puede llevar un tiempo mayor o menor dependiendo del tipo de tableta gráfica que utilices.
Tu pantalla se corresponde con el área central de la tableta; por tanto, cuanto mayor área más sencillo te resultará trabajar con ella (sobre todo al principio).
Existen distintos formatos de fotografía, los cuales son archivos multimedia creados para guardar la información de las imágenes, con diferentes configuraciones en función de nuestras necesidades. En algunos archivos lo más importante es el tamaño (son ligeros y se pueden subir a internet sin problemas) mientras que en otros lo es su falta de compresión, la cual permite una edición sin pérdida de calidad.
Los archivos .xmp o sidecar son aquellos que se generan de forma automática cuando editamos un archivo RAW.Contienen las modificaciones que has realizado en forma de metadatos. Se llaman así porque tienen que acompañar a la fotografía siempre para que puedas visualizar los cambios.Cuando trabajas con Lightroom o Capture One no sueles verlos directamente en la carpeta porque se quedan en el catálogo. Los archivos DNG tampoco permiten verlos directamente porque los llevan incrustados en su interior.
•RAW (Del inglés, crudo). Es un archivo sin procesar, con poca o ninguna compresión y con la máxima información de una fotografía. Podría decirse que es el “negativo digital” de nuestra cámara, el cual nos proporcionara mayores posibilidades de edición posteriormente. Además, el RAW tiene la particularidad de guardar los cambios en un archivo externo o .XMP lo que permite siempre volver al archivo original que se tomó desde la cámara.
En el menú de la cámara encontrarás la opción de disparar en RAW o RAW + JPG y trabajar con archivos sin compresión.
•TIFF (Tagged Image File Format). El archivo con menor compresión con el que podemos trabajar que no sea el RAW. Permite trabajar a 16 bits y también guarda capas. Casi todos los programas de edición reconocen este formato de archivo.
•PSD (Formato estándar de Photoshop). Permite 16 bit de profundidad y mantiene las capas. La compresión del archivo no es muy grande y su uso está muy extendido. Si el tamaño del archivo supera los 2GB será necesario guardarlo como PSB (Formato de documento grande en MacOS).
•JPG (Joint Photographic Experts Group). No recomiendo editarlos salvo que no dispongamos de otro archivo, debido a que son archivos que llevan bastante compresión. A su favor diré que es un formato universal, con bastantes opciones para ajustar su tamaño y peso. Cualquier persona puede visualizarlo en cualquier dispositivo y son aptos para multitud de plataformas online.
El orden a la hora de pasar de un formato a otro debe ser de menor a mayor compresión. Lo normal es que primero trabajemos el archivo RAW con un editor de RAW todo lo que podamos y después convertimos el archivo a TIFF o PSD para continuar en Photoshop con la edición. El JPG será un archivo de entrega, no de edición.
Los formatos varían dependiendo del uso que se le vaya a dar después a las imágenes. Para impresión se requieren los archivos de mayor calidad, mientras que para internet no es necesaria tanta.
EDITORES RAW
Hay bastantes en el mercado. Algunos te permiten organizar tu flujo de trabajo además de editar. Crean bases de datos o catálogos para gestionar los archivos XMP y así tener toda tu biblioteca fotográfica organizada.
También permiten disparar con la cámara conectada al equipo (tethering), lo cual resulta muy útil para trabajar en estudio.
Normalmente deberemos escoger dos programas principales para editar nuestras fotografías: Un programa para editar archivos RAW y un editor de fotografías de todo tipo de formatos.
En mi caso he trabajado con Camera RAW, Lightroom y Capture One Pro. No considero que sean mejores ni peores, solo que debes encontrar el que mejor se adapte a tus necesidades.
•Camera RAW. Es sencillo y cómodo. Viene instalado con Photoshop; por tanto, no tienes que instalar un programa adicional. Es un programa únicamente para editar el RAW, no permite organizar el flujo de trabajo ni realizar toma conectada a equipo (por lo menos por el momento). Me parece un programa cómodo si disparas pocas fotografías por sesión y si lo complementas con algún programa de organización de archivos.
•Adobe Lightroom. Es el hermano mayor de Camera RAW. Las herramientas son muy similares, aunque en todas las versiones suelen presentar ligeras mejoras sobre las de Camera RAW. Permite organizar tu archivo fotográfico con mucha eficiencia incluso si tienes grandes cantidades de fotografías. También tiene módulos adicionales para crear presentaciones con tus fotografías o para imprimir directamente desde él sin necesitar un programa añadido. Es un todo en uno, muy orientado al fotógrafo profesional que genera un gran volumen de fotografías.
•Capture One Pro. Un programa que trabaja muy bien la edición de color y la toma conectada a equipo (tethering). Uno de sus puntos fuertes, es que es un programa intuitivo y personalizable, por tanto, puedes configurar el espacio de trabajo a tu gusto. Tiene varias alternativas de organización del archivo fotográfico y posee la opción de usar capas durante el proceso de edición.
•Otros. Además de estos programas hay editores en RAW gratuitos propios de cada marca de cámara, y algunos de software libre como RAW Therapee. Incluso los sistemas operativos están empezando a ampliar sus editores de fotos para que puedas editar en RAW también.
Espacio de trabajo de Camera RAW.
Espacio de trabajo de Lightroom CC Classic.
Para un retoque fotográfico sin pérdida de calidad, es vital trabajar lo máximo posible con el archivo RAW. Por eso es importante conocer bien el software con el que trabajes y todas las posibilidades que ofrece.
AL FINALIZAR ESTE CAPÍTULO HABRÁS APRENDIDO:
•Para qué sirve un editor RAW
•Cuáles son las diferencias de editar un archivo RAW y otro tipo de archivo
•El espacio de trabajo de Capture One
•Principales herramientas de revelado
•Propuesta de flujo de trabajo para editar retratos con RAW
La principal razón por la cual el revelado es importante en el proceso de retoque fotográfico es que estamos trabajando con un archivo RAW, el cual no tiene compresión. Esto nos permite aprovechar al máximo la información que tenga nuestro archivo, y podremos hacer ajustes y modificaciones más libremente.
A lo largo de este capítulo daré pautas para realizar un revelado en Capture One Pro porque actualmente es el software con el que trabajo de forma habitual. En cualquier caso, el flujo que propongo es aplicable a otros reveladores RAW sin problemas.
