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Lo que Casarotto le entrega al lector es algo poderoso: una oportunidad de concienciación, de autoconocimiento y evaluación, capaz de potencializar aquellos que ya buscaban promover cambios de calidad, así como despertar a los que estaban durmiendo para las virtudes. En ambos casos estimula por lo menos el estado de vigilancia con relación a las actitudes cotidianas que imprimimos en el universo que nos cerca, haciéndonos críticos de nosotros mismos y conscientes de cuanto tenemos que evolucionar, lo que ya es de gran valor. Desde que tuve contacto con este contenido, muchas cosas cambiaron de sentido y otras perdieron relevancia. Es un libro para quien busca "arreglar sus armarios internos", hacer una limpieza en su postura, revelando todo lo que se acumuló durante años de condicionamientos y vicios y que es pesado, superfluo, ocupa espacio sin merecer y se debe desechar, quedando apenas lo que realmente importa: un estado de levedad capaz de enriquecer la forma como vemos y tratamos con el otro y con el mundo. Cuando trabajamos con afinco en esa limpieza, nos queda como punto de partida la comprensión de que somos privilegiados por el simple hecho de que tenemos vida, y eso es algo gigantesco, con valor inestimable. Casarotto dirige sus años de investigaciones, estudios y conclusiones a los que tienen la humildad de reconocer que poco saben, que tienen mucho para aprender, mucho para mejorar, y que así ayudarán a construir un mundo nuevo que es cada vez más necesario y urgente. Y que esos sean muchos. Ari Nicolosi
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Seitenzahl: 217
Veröffentlichungsjahr: 2019
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Autor: Eduardo Casarotto (Casão)
Capa: Rafael Amarante
Diagramación: Eduardo Casarotto (Casão)
Revisión ortográfica: Bêtania Monteiro Cielo
Gráfica: AgitPrint
Datos Internacionales de Catalogación en la Publicación (CIP)(Cámara Brasileña del Libro, SP, Brasil)
Casarotto, Eduardo
Revolución de las virtudes [livro eletrônico]: por un ser más humano / Eduardo Casarotto; [traducción Smart traduções]. -- Bragança Paulista, SP: Ed. do Autor, 2019.
15 Mb; ePub
Título original: Revolução das virtudesBibliografía.ISBN 978-85-918906-3-7
1. Crescimento espiritual 2. Desenvolvimento pessoal 3. Ética 4. Evolução humana – Filosofia 5. Moral 6. Teoria do conhecimento 7. Valores 8. Virtudes I. Título
19-28418 CDD-179.9Índice para catálogo sistemático:
1. Virtudes: Ética 179.9
Cibele Maria Dias - Bibliotecária - CRB-8/9427
“Revolução das Virtudes” [Revolución de las Virtudes] tiene los créditos así como el siguiente texto TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS – En los términos de la ley que resguarda los derechos de autor, está prohibida la reproducción total o parcial, así como la producción de apostillas a partir de este libro, de cualquier forma o cualquier medio – electrónico o mecánico –, sin permiso, por escrito, del Escritor.
INTRODUCCIÓN
¿POR QUÉ “EVOLUCIÓN DE LAS VIRTUDES”?
RANGO DE EVOLUCIÓN DE LA HUMANIDAD
LOS MECANISMOS DE RESISTENCIA
LOS CUATRO SENTIMIENTOS CENTRALES
EVALUACIÓN DE DESEMPEÑO MORAL
INDIVIDUALIZACIÓN
HUMILDAD
ACEPTACIÓN
ETERNIDAD
PERSEVERANCIA
FE
AYUDA AL PRÓJIMO
EJEMPLO POSITIVO
TODO SOMOS UNO
PUREZA DE CORAZÓN
ABNEGACIÓN
BENIGNIDAD
PACIENCIA
RECONCILIACIÓN
NO JUICIO
PERDÓN
AMOR AL PRÓJIMO
HONESTIDAD
PAGAR EL MAL CON EL BIEN
HONRAR A LA FAMILIA
DESAPEGO
BÚSQUEDA DE LA MEJORA
CUIDADO CON EL CUERPO
FLEXIBILIDAD
IGUALDAD
OPTIMISMO
BUEN HUMOR
AMOR A LA NATURALEZA Y A LOS ANIMALES
UTILIDAD
FRATERNIDAD
RESPONSABILIDAD
VERDAD
GRATITUD
LA TERCERA COMPETENCIA
PARA LOS LÍDERES MUNDIALES
MIEDO DE LA FELICIDAD
LA MATEMÁTICA DEL UNIVERSO
HUMANIZACIÓN
LA TERCER HABILIDAD
PARA LOS LÍDERES MUNDIALES
INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y LA CUARTA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL
EL MUNDO ESTÁ MEJOR
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Gratitud
Agradezco por tener consciencia de ser apenas un instrumento.
Agradezco a mi querida esposa y a mi hijo por darme la mayor felicidad del mundo, que es la presencia de ellos en mi vida.
¡Agradezco a cada persona que estuvo a mi lado en el proceso de construcción de esta obra: la ayuda de ustedes fue fundamental!
¡Gracias!
Quien soy en este mundo locoQuien soy que me falta un poco másQuien soy aquí dentro de miQuien soy que no vive más en miQuien soy es la cuestión que me atormentaQuien soy, mucho de unoUno inventa
INTRODUCCIÓN
¿Usted ya se preguntó cuál es el objetivo de la vida?¿Cuál es la razón de estar aquí? ¿Por qué en este país?¿Por qué en esta familia?¿Por qué con este cuerpo y esta apariencia?¿Por qué tengo las dificultades que tengo? Esas son las preguntas más importantes que usted se puede hacer. En este libro, me atrevo a contestar de forma directa y rápida: la razón primordial es evolucionar, ser menos primitivo y más humano por medio del desarrollo de las virtudes humanas. Y lo más importante, ¡me propongo a explicar cómo y por qué!
El “porque” encontré después de hacerme la siguiente pregunta: “¿En qué aspectos todas las religiones del mundo están de acuerdo?” Y la respuesta que descubrí después de más de 15 años de investigaciones fue: estamos en la Tierra para evolucionar nuestras virtudes, y para eso se desarrollan en la vida de los seres humanos absolutamente todos sus dramas. Las neurosis y dificultades suceden única y exclusivamente para ayudarnos en nuestra evolución. Por eso este libro es dedicado totalmente a ayudar a entender qué son las virtudes, punto a punto, y los caminos para mejorar cada virtud, que aquí se llaman “competencias humanas”.
Todos los problemas globales, hambre, desigualdad social, razonamiento, problemas ecoambientales, guerra, pobreza, y todo lo demás que usted se pueda imaginar, son síntomas del nivel de evolución de las virtudes de las personas que habitan en este planeta. Luchar contra todo y contra todos para alcanzar una solución me pareció por mucho tiempo que es la cosa correcta a hacer. No es que esté todo equivocado, al contrario, ¡pero eso no resuelve! Cuando seamos seres humanos más humanos esos problemas no existirán más.
Las personas buscan la felicidad en el mundo externo, en objetos, posiciones sociales o en relaciones, pero siguen vacías. Lo que algunos todavía no entendieron es que matamos nuestra felicidad en el momento en que deseamos. Nuestros deseos siempre tienen fuente en la búsqueda de ser aprobados o, entonces, en nuestros instintos primitivos. Esta obra muestra en detalles los caminos para una vida plena, completa, de bienestar mental, a partir de la evolución humana.
La búsqueda por completud y plenitud, que en la mayoría de las culturas se llama felicidad, es comprender que todos somos uno, es vivir conectado con todo y todos, es sentir que no falta nada. Si somos orgullosos y egoístas alejamos a las personas y perdemos nuestra capacidad de conectarnos. La búsqueda por picos de emoción no es natural del ser humano, el humano es el camino del medio, estabilidad emocional y equilibrio. El ganador busca en la conquista el pico de emoción a partir del reconocimiento y autoconfianza superestimada en si propio. Sin embargo, ese pico de emoción tiene plazo para terminar y es rápido, entonces usted necesita otro y otro pico sucesivamente. La felicidad está lejos de ser eso, felicidad es plenitud y completud, y eso se consigue fuera de la sensación del deseo, conectándose a todo en el universo. Felicidad no es la búsqueda de tener y ser, sino la ausencia de la búsqueda, es la ausencia de conflictos externos e internos.
Estamos expuestos a un sistema cruel desde el momento en que nacemos. El sistema te aliena de tu verdadero YO, te aprisiona vendiendo la idea del consumismo y del éxito. Así usted no tiene TIEMPO, tiempo para notarse y notar a los otros, notar las cosas simples que realmente traen sentido a la vida. Medite, tenga contacto con la naturaleza, escuche músicas relajantes y busque la introspección, todos los días. La primer cosa que alguien dominado por el sistema piensa cuando escucha ese consejo es: “no tengo tiempo”, aunque para esa introspección vaya a gastar apenas una hora por día, la persona prefiere quedarse 2 horas en redes sociales sin sentido.
Mucho ya se dijo sobre la evolución de las virtudes, que las religiones llaman de evolución moral. Aún ya habiendo escuchado sobre eso en iglesias y templos, usted ya se preguntó: ¿Cuánto yo evolucioné hasta este momento en mi vida actual? Dicho sea de paso, ¿qué y cuánto se espera que se evolucione?¿Cuáles son los puntos que esperan de mi?” Si ya se hizo esas preguntas, me imagino que haya sido difícil contestar, ¿no?¿Cuál es el parámetro para hacer un análisis de esos? Qué y cuanto evolucioné, y lo que todavía tengo que mejorar son cuestiones no tan fáciles de contestar y de mensurar, y aclararlas es el objetivo central de esta obra. Pero ya adelanto, en gran medida nuestra evolución se puede medir por nuestras acciones.
La plenitud de nuestro corazón aparece en nuestras acciones: la manera como trato aquel leproso, como trato al moribundo, como trato al sin techo. (Madre Teresa de Calcuta, No Hay Amor Más Grande, San Pablo, 2017).
Veo a personas que están seguras que son muy evolucionadas, pero ¿quién les dijo eso?¿Cómo llegaron a esa conclusión?¿Qué criterios usan? En este libro usted encontrará una evaluación detallada de todos los puntos que se deben mejorar en una persona para que al final ella pueda reconocerse como evolucionada. ¿Y cómo puedo afirmar que se con seguridad cuáles son esos puntos? Bueno, nuestros parámetros, para hacer esa afirmación, se retiraron de los libros sagrados de las principales religiones, como el cristianismo, el espiritismo, el islamismo, el judaísmo, el budismo, el confucionismo, el taoísmo, el sikhismo y el hinduismo, entre otras. Nos basamos en libros que son cánones, empezando por la Biblia, y pasando hasta por el Mahabharata. Para quien no conoce ese maravilloso libro, él es el más extenso poema épico de la literatura, y cuenta la historia de una disputa dinástica que culmina en una aterradora batalla. Escrito en sánscrito, se compuso durante un período de cerca de 400 años, entre los siglos II a.C. y II d.C. Algunos estudiosos apuntan hacia una fecha más longincua aún, a partir de cerca de 1.400 a.C. Para los hindús “Si no está en el Mahabharata, no está en ningún lugar”.
El autor del Mahabharata retrató las acciones de los guerreros en un contexto no sólo heroico, sino también moral, y la historia se debe entender como la reconstitución de un confronto moral cósmico, no la mera narrativa de una batalla. Divergiendo de nuestra filosofía histórica occidental que busca causas exteriores – tales como hambre, presiones demográficas, sequías – para explicar el fenómeno de las guerras y de las conquistas, el bardo épico encara los hechos del conflicto como una consecuencia de la obediencia o desobediencia de las leyes de la moral. El principio básico de la existencia cósmica o individual es el darma, la doctrina de derechos y deberes religiosos y éticos de cada individuo, pero que también puede significar apenas virtud, o conducta recta. (El Mahabharata: el Clásico poema épico indiano recontado en prosa por William Buck, San Pablo, 2014).
Es indiscutible que las grandes obras religiosas dejan claro lo que se espera de nosotros, sólo es necesario poner atención que se verá que todas están de acuerdo en todos los puntos que se abordarán aquí y es sobre esos puntos que trabajaremos a partir de ahora. Otro norteador para este libro fueron mis estudios sobre los grandes pensadores de la psicología, del psicoanálisis y de la filosofía, en varias líneas, como la Freudiana, la Lucaniana, la Kleiniana, la Jungiana, la comportamental y la neurología.
Antes que nada, tengo que decir que entender que las personas no están en el mismo rango de evolución es de extrema importancia para la comprensión de las relaciones humanas, por eso dediqué una buena parte de mis estudios al tema de las variaciones en los rangos de evolución, es decir, cuales son los rangos de evolución en que las personas se encajan hoy en este planeta.
Todo ese esfuerzo que emprendí es porque entendí temprano que la búsqueda de si mismo, es decir, lo que soy YO y lo que no soy YO, es de extrema importancia, pues apenas el individuo que tiene claridad de su YO puede vivir su propósito, y sólo así transcender y conectarse con el mundo. La urgencia aumenta cada vez más para que la sociedad sea más humana, pues sin humanidad no habrá sociedad en el futuro. Deberíamos todos, como Confucio, preocuparnos con nuestra evolución.
Estas son las cosas que me causan preocupación: no conseguir cultivar la virtud, no conseguir ir más hondo en lo que aprendí, incapacidad de que, cuando me dicen lo que es correcto, tomar una actitud e incapacidad de reformarme cuando presento defectos. (Confucio, Los Analectas, Porto Alegre, 2012).
Al leer los libros sagrados, muchas personas ni se dan cuenta de la grandiosidad de la obra, leen abriendo las páginas por sorteo, como si apenas consultaran una fuerza suprema mística y protectora, que los va a ayudar a hacer con que abran el libro exactamente en la página con la respuesta que necesitan. No voy a discordar de que muchas veces eso realmente sucede, sin embargo estas obras no se hicieron apenas para ser fuentes de respuestas rápidas para problemas de la vida práctica.
Tenemos que estudiar los libros sagrados en profundidad, tenemos que entender y practicar lo que estas divinas obras nos ofrecen como direccionamiento.
El papel de ser padre, de ser madre, de ser amigo, vecino, colega de trabajo, de ser amante, de ser hermano, es, en verdad, una gran oportunidad de entrenamiento de sus virtudes. Aún estamos gateando como bebés en el tema de la evolución, porque todavía estamos preocupados con la sobrevivencia cotidiana y los temas relacionados a ella. Precisamos tener la evolución como prioridad en la vida, en el día a día. Evolucionar demanda un gran esfuerzo individual, por ese motivo, foco y dedicación son fundamentales para nuestro desarrollo.
En este libro, traeré, además de las citaciones retiradas de los libros sagrados, otros tantos de grandes seres humanos, como Madre Teresa de Calcuta y Chico Xavier, personas que indiscutiblemente hicieron obras de caridad y tuvieron mucha fe. ¡Considero que las citaciones son importantes para el lector, para que él sepa literalmente lo que estos sabios dijeron!
Deseo desde el fondo de mi corazón que esta obra pueda traerle todo lo que ella se propone. ¡Buena lectura y buen desarrollo!
Y si nos dispusiéramos realmente a mejorar y a mejorar nuestro propio camino, estaremos seguros que la Divina Providencia nos hará siempre lo mejor. (Chico Xavier, Paciencia, Brasília, 2013)
La mente le miente a laspersonas Para que la realidad no nosmate Desconecto del mundo y empiezoa pensar Viene aquí de dentro, yo mepuedo encontrar
Las virtudes humanas son elementos que se construyen y complementan la personalidad de los individuos a lo largo de la vida. Con la construcción de valores, nosotros aprendemos a tener comportamientos a partir de lecciones y referencias moralmente positivas dentro del ambiente en que estamos.
Guíelo por la virtud, manténgalo en la línea con los ritos, y el pueblo, además de ser capaz de sentir vergüenza, reformará a si mismo. (Confucio, Los Analectas, Porto Alegre, 2012)
Tres líneas de estudio me llevaron a una misma conclusión sobre el camino del desarrollo humano: que este camino comienza en la evolución de las virtudes. Son ellas:
• Estudio de las religiones (espíritu);
• Estudios neurológicos (cuerpo);
• Estudios de la pisqué (mente).
El estudio de las religiones tuvo como orientador una lógica bastante simple, embasada en la pregunta ¿"En qué puntos todas las religiones están de acuerdo?" Aunque la pregunta sea simple, la caminada para llegar a una conclusión fue muy ardua, empezando por el gran número de religiones que existen en el mundo, cerca de cinco mil.
Este estudio tuvo la premisa de excluir los aspectos doctrinarios en los cuales las religiones tanto divergen. Intenté enfocar en la pregunta “¿Cuál es el objetivo de que el hombre esté en la Tierra?” La respuesta que encontré fue aquella sobre la cual todas las religiones están de acuerdo y son unánimes: el hombre está en la Tierra para evolucionar en sus virtudes y transformarse en un ser humano mejor. Se hizo un segundo análisis más minucioso sobre cuáles son las virtudes ensañadas en los libros sagrados, es decir, cuáles son las virtudes con las cuales todas las religiones están de acuerdo. Y las virtudes encontradas en ese segundo proceso del estudio embasaron el quinto capítulo de este libro, el Instrumento De Evaluación De Desempeño Moral. Con este libro, el lector tendrá claridad sobre lo que las religiones realmente esperan de nosotros, y el instrumento hará mensurable cuanto hemos evolucionado, punto por punto, dándonos así una dirección sobre en qué exactamente todavía tenemos que trabajar en nuestra evolución.
No le corresponde al hombre desarrollar todas sus facultades hasta la perfección. Su obligación es perfeccionar todas sus capacidades que lo llevan por el camino de Dios rumbo a la perfección, suprimiendo completamente aquellas cuyas tendencias sean contrarias. (Mahatma Gandhi, El Camino de la Paz, São Paulo, 2014)
Cada religión propone un camino para el desarrollo de esas virtudes, y para que yo pueda concluir cuál es el mejor camino busqué embasar mis estudios y métodos científicamente. Los estudios en neurología, específicamente sobre el lobo frontal, fueron fundamentales para mi recorrido. Aún entendiendo que el mundo espiritual sabe mucho más de lo que la ciencia ya descubrió, cuando encontramos puntos de convergencia, es decir, cuando descubrimos donde ciencia y espiritualidad están de acuerdo, les pasamos a las personas una sensación más grande de seguridad en la información.
Es importante que, primeramente, se entienda un poco sobre algunas áreas del cerebro para comprender con más claridad las virtudes humanas.
Vamos a empezar con las estructuras cerebrales más primitivas llegando hasta las más evolucionadas. Empecemos con el tronco cerebral, o cerebro reptiliano, responsable por la entrada y salida de informaciones aferentes y eferentes, y responsable por comportamientos de autopreservación y de preservación de la especie. Allí está el origen de nuestros instintos, siendo que los cuatro instintos primitivos centrales son: instinto de sobrevivencia, deseo sexual, instinto de competición e instinto de protección.
¿Usted cree que ya es bastante evolucionado y no tiene más el instinto de competición? Pues bien, le voy a dar un pequeño ejemplo… Haciendo un paralelo entre el complejo de Edipo y el mundo corporativo, reflexione: Si un padre tiene la primitividad de disputar con un hijo debido a su instinto de competición, imagínese lo que él es capaz de hacer si asume una posición de líder en una empresa. Si una madre, por ese mismo instinto, disputa con su hija, imagínese lo que ella puede hacerle a una colega de trabajo.
Continuando, tenemos el sistema límbico, el lobo límbico que constituye el substrato cerebral que motiva nuestras tendencias, deseos y emociones. El neurólogo Raul Marino dice en su libro La religión del Cerebro que esa parte es “lo que nos conecta al Creador y al significado del mundo".
A continuación tenemos el neocórtex, constituido, entre otras estructuras, por los lobos frontales y temporales y por sus conexiones subyacentes, es responsable por la síntesis de todas las informaciones procesadas por el cerebro reptiliano y por el sistema límbico, ahora, de forma consciente. El lobo frontal nos permite pensar abstractamente, así es que nos diferencia de los animales. Elaborar pensamientos filosóficos, psicoanalíticos, éticos o religiosos es responsabilidad de él. El Dr. Raul Marino describe lo que quiero mostrarles:
Las funciones cerebrales responsables por el pensamiento abstracto nos hacen verdaderamente humanos y nos permiten evaluar la naturaleza de cada experiencia y aprender con ella. Son esas funciones que nos posibilitan anticipar, planificar y prever el futuro, hacer elecciones, ejercitando la voluntad y el libre arbitrio y elaborar respuestas lógicas y simbólicas con relación a datos sensoriales. Son ellas aún las que nos hacen notar el pasado y futuro, evaluar causa y efecto, planificar metas y analizar el sentido de las cosas, como espiritualidad, tiempo y eternidad, orquestando todo lo demás que nos hace, como ya dije, verdaderamente humanos. Nos hacemos humanos por la interacción y por el convivir con otros humanos, amando a los que nos son queridos, deseando su crecimiento espiritual y sufriendo o compadeciéndonos con su sufrimiento. Si esa región del cerebro, los lobos frontales, se puede considerar una de las responsables por el sublime sentimiento de amor, caridad, fe y esperanza. El amor, en su más alta manifestación se transformaría en una transformación creativa de nuestras respuestas al otro. Amar al otro, de esa forma sería como permitir que el sentimiento ejerciera influencia sobre el afecto que sentimos. (Raul Marino, La Religión del Cerebro, São Paulo, 2005)
El lobo frontal es la última parte del cerebro que se desarrolla durante el proceso de evolución y que se une a la estructura que ya existía. Cabe decir que es el más grande, ocupa casi un tercio del cráneo, y es el más importante de los cuatro lóbulos, por sus funciones.
Además del lobo frontal, tenemos el temporal derecho e izquierdo, el parietal y el occipital. Se dice que el lobo temporal derecho es el comunicador con la espiritualidad y con el mundo energético, pero, a pesar de esas afirmaciones, no hay porque poner el foco apenas en esa área, aunque sus funciones parezcan tan seductoras. Prefiero atenerme al lobo frontal, pues es por él que podemos evolucionar y trabajar en la evolución de nuestras virtudes. Con la evolución, automáticamente nos conectaremos con más intensidad y verdad al universo y al mundo espiritual. Es muy importante que las personas entiendan que el camino para conectarse y transcender no es buscando rituales místicos y cosas de ese tipo, apenas el desarrollo de las virtudes puede llevar a la transcendencia, no lo contrario.
El camino para conectarse y transcender no es buscar rituales místicos y cosas de ese tipo, apenas el desarrollo de las virtudes puede llevar a la transcendencia, no lo contrario.
El lobo frontal desempeña un papel central con relación a la planificación futura y a la toma de decisión, distinto del actuar instintivamente del tronco cerebral, aquí nos diferenciamos de los animales. Queda claro que el área responsable por las virtudes es el lobo frontal, y cuando estimulamos y desarrollamos comportamientos virtuosos, estamos estimulando y desarrollando esa área del cerebro. El cerebro es como si fuera un músculo, cuanto más usted ejercita un área, más fuerte esa área quedará, es decir, en la práctica, más conexiones y caminos neurales se construirán.
Nuestro cerebro es un órgano de aprendizaje. La neuropsicología nos enseña que podemos ejercitarlo como ejercitamos los demás músculos. Entonces, absorbiendo intencionalmente la bondad y la belleza, podemos influenciar positivamente nuestro cerebro y superar la negatividad. Usando el poder de la mente, podemos hacer con que nuestro cerebro cambie para mejor. (Dalai Lama, Porque Ética es más Importante que Religión. Rio de Janeiro, 2018)
Para evolucionar tenemos que dejar de actuar movidos por el tronco cerebral y por el sistema límbico, para pensar y actuar a partir del lobo frontal, es decir, dejar de actuar primitivamente y emocionalmente para actuar con el que llamo de inteligencia moral, empleando las virtudes. El término “inteligencia moral” está siendo usado por muchos pensadores y estudiosos del tema y normalmente es usado para designar una inteligencia relacionada a la espiritualidad. Lo importante aquí no es prenderse al término, que ya está pasando a ser un sentido común, a pesar de imbuido de definiciones distintas, y sin entender que actuar a partir de las virtudes y no primitivamente es tener inteligencia moral. Cuando tenemos el control de los instintos primitivos y de las emociones y consecuente madurez podemos actuar con amor y caridad de verdad. Apenas de esa forma tenemos la posibilidad de dejar de ser orgullosos y egoístas y pensar realmente en el prójimo.
Reflexione si practicar la inteligencia moral es estimular el lobo frontal, y estimular el lobo frontal en verdad es hacer lo que las cinco mil religiones nos están diciendo para que hagamos hace miles de años. Tenemos aquí un punto de convergencia y de concordancia: Tanto la ciencia como la religión están de acuerdo que para que un ser humano evolucione es necesario que desarrolle las virtudes. Es necesario desarrollar la inteligencia moral, y no apenas con la religión lo conseguiremos.
La religión tampoco no es más suficiente. Ahora, la ética global secular es más importante que las religiones clásicas. (Dalai Lama, Porque Ética es más Importante que Religión. Rio de Janeiro, 2018)
Además de mis estudios sobre las religiones y sobre el cerebro, necesito contar que estoy en el área de investigación en psicoanálisis hace mucho tiempo, y me propuse a investigar cual era el impacto de las virtudes en el campo de las neurosis. Fue cuando tuve una sorpresa fantástica.
El individuo sólo es neurótico porque todavía es primitivo.
Descubrí las variables y las derivaciones del orgullo y del egoísmo, que son el centro de todo el atraso humano y, por consecuencia, el centro de la mayoría de las neurosis.
Ejemplo práctico
Descubrí las variables y las derivaciones del orgullo y del egoísmo, que son el centro de todo el atraso humano y, por consecuencia, el centro de la mayoría de las neurosis. Ejemplo práctico: Voy a hacerles una pregunta: ¿podemos curar a un neurótico sólo trabajando en sus virtudes? Sí. Voy dar un ejemplo que uso en supervisión para mis alumnos que están iniciando en el psicoanálisis. ¿Usted sabe que es el sádico oral? Es el chupador de atención, un vampiro de atención. Es aquella persona que se hace dependiente del otro, que pierde el trabajo, no prospera para quedar dependiente del otro, para así sentirse cuidado y acogido. Todo eso originado debido a un rechazo materno. En el psicoanálisis clásico el camino de tratamiento sería abordar el rechazo materno. Sin embargo, creo que en ese abordaje tradicional lo que se está tratando es el punto de fijación, es decir, el agujero emocional que el rechazo dejó en el individuo.
A partir de ese agujero, desde ese punto de fijación, el individuo con esa patología creó una personalidad, una persona egoísta, manipuladora e infantilizada. El terapeuta que tiene entendimiento sobre virtudes tratará el tema sobre el rechazo de la madre apenas enseñándole al individuo sobre ese punto de fijación y sus funcionamientos y efectos, y nunca intentando resignificar escenas originales de rechazo. Él nunca intentará justificar el rechazo materno con disculpas como la de que la madre trabajaba mucho y no tenía tiempo para cuidar al individuo, y cosas de ese tipo. Lo que el cliente tiene que notar es que con ese comportamiento actual de carencia infantilizada él chupa a su familia actual, chupa a su cónyuge, etc., porque en verdad es una persona egoísta. Si yo, como su terapeuta, le enseño inteligencia moral a ese paciente y lo ayudo a donarse más al otro, vivir su vida para el otro, él para de chupar y aún perdona a su madre, por fin, libertándose de vivir bajo el dominio desde su punto de fijación. El individuo tiene que decir "Yo tengo que crecer para cuidar a mi familia, yo no puedo quedarme sólo chupando". En mi pensar, entiendo que el terapeuta no debe quedarse discurriendo sobre la madre del paciente por años sin fin. ¿Y será que “arregla” la neurosis de la persona? Sí, arregla de verdad. Tratar a la madre de él dentro de él no es arreglar de verdad, es tratar en un sistema de nivel muy bajo en el cerebro, aún muy primitivo.
Dentro de esa mi teoría hay varias formas clínicas de tratamiento y yo llegué a la concepción de que, si trabajamos las virtudes, la caridad, el amor, tratamos de eliminar el orgullo, el egoísmo, en fin, si el individuo es elevado en su condición, la mayoría de las neurosis desaparecen. Ya decía el gran médico espírita Bezerra de Menezes al respecto de la locura por obsesión, que su tratamiento abarcaría la elevación moral.
