Salud global - Giorgio Solimano C. - E-Book

Salud global E-Book

Giorgio Solimano C.

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Beschreibung

En los tiempos que vivimos, editar un libro sobre Salud Global constituye un imperativo de carácter ético, dadas las coyunturas de la sociedad contemporánea. El propósito de esta publicación es comunicar y ampliar el conocimiento del campo de la Salud Global a lectores tanto del área de la salud como de otras esferas del saber, con una mirada amplia y que trascienda las disciplinas. El libro está organizado en secciones que van desde aspectos teóricos necesarios para comprender la evolución del concepto de la Salud Global, hasta el análisis de la respuesta social organizada a las problemáticas sanitarias mundiales; pasando por el enfrentamiento de los riesgos ambientales para la salud relacionados con el proceso de globalización, por una puesta al día de algunas enfermedades de especial relevancia en el panorama mundial de las últimas décadas, y por el abordaje de temas sociosanitarios específicos que comparten, en esencia, importantes inequidades alrededor del globo. Esperamos que este esfuerzo sea un aporte desde el mundo académico, que sirva de referente o punto de partida para quienes están trabajando o se están involucrando en diversos temas de Salud Global. Pero, igualmente, y no menos importante, que puedan disfrutar de su lectura. "En este campo de lucha ideológica y científica, el presente libro sobre salud global de la Universidad de Chile…, nos introduce en un nuevo debate intelectual, afianzando la idea de la salud global, más vigente que nunca", Álvaro Franco. "… esta nueva publicación que llama la atención sobre la necesidad de una comprensión transdisciplinaria y crítica de los determinantes de la economía política de la salud global… es una adición bienvenida a la lucha por la salud", Ron Labonté.

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Seitenzahl: 701

Veröffentlichungsjahr: 2023

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SOLIMANO C., GIORGIO / RAMÍREZ F., JORGE / ALARCÓN H., ALEXEditores

Salud global

El escenario actual y perspectivas a futuro

Santiago de Chile: Catalonia, 2023

348 pp. 15 x 23 cm

ISBN libro digital: 978-956-415-005-5

MEDICINA610

Diseño de portada: Amalia Ruiz Jeria

Corrección de textos: Hugo Rojas Miño

Diagramación: Salgó Ltda.

Dirección editorial: Arturo Infante Reñasco 

Programa de Salud Global

Escuela de Salud Pública “Dr. Salvador Allende G.”

Facultad de Medicina de la Universidad de Chile

Editorial Catalonia apoya la protección del derecho de autor y el copyright, ya que estimulan la creación y la diversidad en el ámbito de las ideas y el conocimiento, y son una manifestación de la libertad de expresión. Gracias por comprar una edición autorizada de este libro y por respetar el derecho de autor y copyright, al no reproducir, escanear ni distribuir ninguna parte de esta obra por ningún medio sin permiso. Al hacerlo ayuda a los autores y permite que se continúen publicando los libros de su interés. Todos los derechos reservados. Esta publicación no puede ser reproducida, en todo o en parte, ni registrada o transmitida por sistema alguno de recuperación de información. Si necesita hacerlo, tome contacto con Editorial Catalonia o con SADEL (Sociedad de Derechos de las Letras de Chile, http://www.sadel.cl).

Primera edición: enero, 2023

ISBN libro digital: 978-956-415-005-5

© Giorgio Solimano y otros 2023

© Catalonia Ltda., 2023

Santa Isabel 1235, Providencia

Santiago de Chile

www.catalonia.cl - @catalonialibros

Diagramación digital: ebooks Patagonia

www.ebookspatagonia.com

[email protected]

Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, nos cambiaron las preguntas.

Mario Benedetti

Si deseas verdaderamente entender algo, intenta cambiarlo.

Kurt Lewin

Índice

Editores

Autores

Prefacio

First Prologue

Ronald Labonté

Primer Prólogo

Ronald Labonté

Segundo Prólogo

Álvaro Franco-Giraldo

Parte IContexto actual de la Salud Global

1. Salud Global.Caracterización, relevancia y abordaje

Giorgio Solimano Cantuarias, Jorge Ramírez Flores y Alex Alarcón Hein

2. Gobernanza del Sistema de Salud Global

Marta Maurás Pérez, José Sulbrandt Cabezas, Hernán Rosenberg Rubel

3. Desigualdad Económica, Desarrollo y Salud Global

Andrés Solimano Ratinof

4. El Rol de la Academia en la Salud Global

Giorgio Solimano Cantuarias, Leonel Valdivia Matus, Jorge Ramírez Flores

Parte IIPrincipales factores de riesgo para la salud en nuestro planeta

5. Una mirada integradora sobre la relación entre globalización y medio ambiente

Karla Yohannessen Vásquez

6. La Biodiversidad y sus beneficios para la salud humana, una interacción indivisible

Alejandra Figueroa Fernández

7. Cambio Climático y Salud

Ignacio Silva Santa Cruz, Yasna K. Palmeiro-Silva

Parte III Problemas de salud prevalentes en un mundo globalizado

8. Enfermedades emergentes y reemergentes en el contexto de la actual crisis sociosanitaria

Valeria Stuardo Ávila

9. Enfermedades no transmisibles vinculadas a la dieta: Una mirada desde la Salud Global

Lorena Rodríguez Osiac, Deborah Navarro Rosenblatt, Marcela Araya Bannout

10. Una aproximación actualizada al concepto de Salud Mental Global

Jorge Ramírez Flores, Rubén Alvarado Muñoz

11. Una Sola Salud (One Health): Su impacto en la Salud Global

Jorge Las Heras Bonetto

Parte IV Algunos factores de inequidad frente a los riesgos globales

12. La migración internacional y las respuestas del sector sanitario en América Latina: Desafíos en la formación

Alex Alarcón Hein, Hellen Cisternas-Bórquez

13. Una mirada integral a la política de drogas desde una perspectiva global

José Francisco Cumsille Garib

14. Derechos sexuales y reproductivos: Llaves del reino para la igualdad y la ciudadanía plena

Pamela Eguiguren Bravo

15. La Revolución de la Longevidad. Elementos para una mejor comprensión del fenómeno

Rafael A. Estévez Valencia, Jorge Ramírez Flores

Parte V Rol de diferentes actores en un sistema de salud global

16. Sistemas de salud y sus desafíos en un mundo de creciente complejidad

Óscar Arteaga Herrera

17. Impacto de la Cooperación Regional y los Tratados de Libre Comercio en el acceso a medicamentos

Tatiana Tobar Aravena

18. Diplomacia en Salud. Reporte de un proyecto de investigación en curso

Jorge Ramírez Flores

19. Salud Pública y Protección Civil frente a riesgos de potencial global

Alberto Maturana Palacios

20. Cuando los datos no bastan: Desafíos y aprendizajes para las comunicaciones pospandémicas en salud

Mariela Ravanal Ponce, Claudia Lagos Lira, Ximena Póo Figueroa

Epílogo

Editores

GIORGIO SOLIMANO CANTUARIAS

Médico salubrista, Profesor Titular en las universidades de Chile y Columbia N.Y.; ex académico en el Massachusetts Institute of Technology. MIT, EE.UU.

Director por tres periodos de la Escuela de Salud Pública “Salvador Allende G.”, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile (1999-2011), y director de Desarrollo Estratégico y Relaciones Institucionales de la Universidad de Chile (2014-2018).

Experto internacional y militante de los derechos humanos Es miembro de diversas sociedades científicas nacionales e internacionales. Autor/editor de una docena de libros y de más de sesenta artículos científicos en revistas nacionales e internacionales y numerosos informes para agencias internacionales.

Recientemente publicó “Los Riesgos de la Verdad: Salud Pública y Compromiso Social” (Editorial Catalonia 2022).

JORGE RAMÍREZ FLORES

Médico-Cirujano. Magíster en Salud Global de la Universidad de California, Magíster y Especialista de la Universidad de Chile. Actual Profesor Asistente de la Escuela de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

Su investigación se centra en epidemiología de la salud mental, la salud global desde la perspectiva latinoamericana y el rol del alcohol como determinante de salud. Ha publicado diferentes artículos en revistas de salud pública latinoamericanas, ha colaborado en capítulos de libros y participado en investigaciones en las áreas de salud mental, diplomacia en salud mental y Covid-19.

ÁLEX ALARCÓN HEIN

Doctor en Sociología de la Universidad de Barcelona, Magíster Políticas Públicas Pompeu Fabra - Johns Hopkins University, Licenciado Ciencias Económicas y Administrativas, Universidad Austral de Chile. Profesor Asistente y Jefe del Progra- ma de Salud Global de la Escuela de Salud Pública de Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

Sus áreas de interés se enfocan en los fenómenos de migración y salud, diseño e implementación de políticas y proyectos sociales en salud, y en áreas de Salud Global desde la perspectiva latinoamericana. Ha publicado diferentes artículos y columnas en revistas nacionales e internacionales relacionadas con la salud y ha participado en proyectos de investigación en salud pública.

Autores

ALVARADO MUÑOZ, RUBÉN. Médico-Cirujano. Doctor en Psiquiatría y Cuidados Comunitarios. Profesor Asociado de la Escuela de Salud Pública, Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

ARAYA BANNOUT, MARCELA.Enfermera. Doctora en Nutrición y Alimentos. Magíster en Salud Pública. Diplomada en derecho a la alimentación adecuada. Profesora Asistente del Departamento de Promoción de la Salud de la Mujer y el Recién Nacido de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

ARTEAGA HERRERA, ÓSCAR.Médico-Cirujano. Magíster en Administración en Salud, MSC Health Services Management y Doctor en Salud Pública. Profesor Asociado y actual director de la Escuela de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. Consultor para diferentes organismos internacionales.

CISTERNAS-BÓRQUEZ, HELLEN.Psicóloga. International Executive Master’s in Development Studies. Candidata a Magíster en Salud Pública de la Universidad de Chile.

CUMSILLE GARIB, JOSÉ FRANCISCO.Estadístico. Magíster en Bioestadística, Doctor en Salud Pública. Colaborador Programa de Salud Global de la Escuela de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

EGUIGUREN BRAVO, PAMELA.Matrona, Doctora en Salud Pública. Profesora Asistente de la Escuela de Salud Pública, Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

ESTÉVEZ VALENCIA, RAFAEL.Psicólogo. Magíster y Doctor en Comportamiento organizacional. Colaborador del Programa de Salud Global de la Escuela de Salud Pública, Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

FIGUEROA FERNÁNDEZ, ALEJANDRA.Bióloga. Magister (c) en Gobernanza de Riesgos y Recursos. Directora de la Corporación Capital Biodiversidad. Docente en Diplomado en Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Pontificia Universidad Católica de Chile, y colaboradora del Programa de Salud Global de la Escuela de Salud Pública, Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

LAGOS LIRA, CLAUDIA.Periodista y Magíster en Estudios de Género. Doctora en Media and Communications. Profesora Asociada, Facultad de Comunicación e Imagen, Universidad de Chile. Editora de la revista Comunicación y Medios. Investigadora adjunta del Núcleo Milenio de Opinión Pública y Política (Mepop) y del Núcleo de Investigación en Televisión y Sociedad (NITS).

LAS HERAS BONETTO, JORGE.Médico-Cirujano. Doctor en Patología. Profesor Titular de la Universidad de Chile. Ex Decano de la Facultad de Medicina, Universidad de Chile. Ex Prorrector de la Universidad de Chile. Miembro de la Academia Chilena de Medicina.

MATURANA PALACIOS, ALBERTO.Médico-Cirujano. Académico del Programa de Políticas, Sistemas y Gestión de Salud de la Escuela de Salud Pública, Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

MAURÁS PÉREZ, MARTA.Diplomática y socióloga chilena. Exrepresentante Permanente de Chile ante las Naciones Unidas con sede en Ginebra. Miembro del directorio del Foro Permanente de Política Exterior. Colaboradora del Programa de Salud Global de la Escuela de Salud Pública, Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

NAVARRO ROSENBLATT, DEBORAH.Nutricionista. Magíster en Nutrición en Salud Pública. Doctora en Salud Pública. Metodóloga del Departamento de Evaluación y Tecnologías Sanitarias y Salud Basada en Evidencia, Ministerio de Salud de Chile.

PALMEIRO-SILVA, YASNA.Enfermera, Magíster en Salud Publica, candidata a Doctora en Salud Global. Colaboradora del Programa de Salud Global de la Escuela de Salud Pública, Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

PÓO FIGUEROA, XIMENA.Periodista y Licenciada en Comunicación. Magíster en Relaciones Internacionales y Comunicación. Doctora en Estudios Latinoamericanos. Profesora Asociada, Facultad de Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile.

RAVANAL PONCE, MARIELA.Periodista. Diplomada en Gestión de Marketing y egresada del Magíster en Gestión de Personas. Directora de Comunicaciones, Universidad de Chile. Docente en la Facultad de Comunicación e Imagen y de Comunicación Estratégica y Marketing Político de la Facultad de Gobierno, Universidad de Chile.

RODRÍGUEZ OSIAC, LORENA.Médico-Cirujana, Especialista en Pediatría. Magíster en Nutrición. Subdirectora de la Escuela de Salud Pública, Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

ROSENBERG RUBEL, HERNÁN.Ph.D.(c) Engineering Economics Systems, MA Economics, Ingeniero Industrial. Consultor en Economía y Sistemas de Salud, vicepresidente de Development  Outcomes Organization. Profesor agregado de la Escuela de Salud Pública, Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y de la Universidad de La Frontera.

SILVA SANTA CRUZ, IGNACIO.Psicólogo, Magíster en Salud Global y Desarrollo. Profesor Instructor de la Escuela de Salud Pública, Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

SOLIMANO RATINOF, ANDRÉS.Economista. Magíster en Economía. Doctor en Economía. Fundador y presidente del Centro Internacional de Globalización y Desarrollo (Ciglob).

STUARDO ÁVILA, VALERIA.Matrona. Doctora en Salud Pública. Profesora Asistente de la Escuela de Salud Pública, Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

SULBRANDT CABEZAS, JOSÉ.Abogado. Doctor en Sociología. Académico del Programa de Políticas, Sistemas y Gestión de Salud y Colaborador del Programa de Salud Global de la Escuela de Salud Pública, Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

TOBAR ARAVENA, TATIANA.Químico Farmacéutica. Candidata a Doctora en Ciencias Farmacéuticas. Coordinación Regulatoria en la Agencia Nacional de Medicamentos (Anamed), Instituto de Salud Pública de Chile, Ministerio de Salud (Minsal).

VALDIVIA MATUS, LEONEL.Doctor en Ciencias de la Educación. Ex académico y actual colaborador del Programa de Salud Global de la Escuela de Salud Pública, Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

YOHANNESSEN VÁSQUEZ, KARLA.Doctora en Metodología de la Investigación Biomédica y Salud Pública, Magíster en Salud Pública. Profesora Asistente de la Escuela de Salud Pública, Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

Prefacio

Sin temor a equivocarnos, podemos decir que, en los tiempos que vivimos, editar un libro sobre Salud Global constituye un imperativo de carácter ético. Así lo hemos entendido en el Programa de Salud Global de la Escuela de Salud Pública “Dr. Salvador Allende G.”, de la Universidad de Chile. Es por ello que, hace algo más de un año, decidimos acometer esta tarea como un compromiso académico, pero también humano, dadas las coyunturas de la sociedad contemporánea, esperando que constituya un aporte valioso para diferentes audiencias, incluyendo el mundo académico nacional, latinoamericano y mundial, y en especial las nuevas generaciones.

Su principal objetivo es comunicar y ampliar el conocimiento del campo de la Salud Global a lectores tanto del área de la salud como de otras esferas del saber, con una mirada amplia y que trascienda las disciplinas, en un período en que diversos problemas sanitarios adquieren renovada importancia y que requieren de una mirada amplia y transdisciplinaria a nivel planetario.

Desde comienzos de este siglo el campo de Salud Global ha adquirido creciente relevancia, aun cuando se trata de una disciplina en desarrollo de límites imprecisos y significación diferente según quiénes y dónde se practique. En nuestra región, hace algo más de 10 años se creó la Alianza Latinoamericana de Salud Global (Alasag), con la misión de “promover la creación y el fortalecimiento de colaboraciones para la educación e investigación en Salud Global, a través de la cooperación regional, como una respuesta ante retos comunes, con base en nuestras realidades nacionales y un profundo respeto a la idiosincrasia e identidad de nuestros pueblos”. El ideario de la Alasag, de la cual somos miembros fundadores, fue claro desde su inicio: entendiendo la Salud Global como la mejor manera de abordar la salud como un bien público mundial, desde una perspectiva de justicia social y derecho universal, sustentada en torno a la equidad, la ética y el respeto a los derechos humanos. Este ideario, en cierta medida, nos diferencia de los enfoques predominantes en los países del norte y le confiere a la Salud Global en Latinoamérica una identidad particular, la cual creemos expresar en los artículos sobre diversos temas en este libro.

También creemos que nuestro equipo académico cuenta con las capacidades para examinar y formular proposiciones en este extenso y novedoso campo. Estas ideas se orientan al desarrollo de conocimiento en el ámbito científico, pero también hacia quienes son las y los responsables de la formulación de políticas públicas a nivel de los países y de los organismos encargados de la gobernanza sanitaria internacional, examinando nuevos y antiguos desafíos, especialmente en el contexto de la pandemia y pospandemia Covid-19.

Este volumen cuenta con los prólogos de dos destacados académicos de prestigio internacional en el campo de la Salud Global, quienes, desde sus propias perspectivas, analizan, encuadran y proponen marcos referenciales que enriquecen las visiones presentadas por los autores de los diferentes artículos.

El libro está organizado en cinco secciones. La primera es de carácter general e inclusivo y aborda temas tales como el concepto, relevancia y evolución de la Salud Global, dándole debida consideración a la situación de pandemia ya comentada; las nuevas formas de gobernanza en salud nacional e internacional, priorizando la importancia del multilateralismo y cooperación internacional; la significación de las desigualdades económicas en un contexto de débil desarrollo y su impacto en la Salud Global, así como el rol de la academia en la formación de recursos humanos, investigación y relación con el entorno de la Salud Global.

La segunda hace referencia a los principales factores de riesgo ambiental para la salud relacionados con el proceso de globalización. Aquí se analizan diferentes elementos del medio ambiente en relación con la salud, la acelerada pérdida de la biodiversidad y el alarmante cambio climático.

Posteriormente se examinan cuatro grupos de enfermedades que han cobrado relevancia en el panorama mundial de las últimas décadas: i) las enfermedades crónicas no transmisibles relacionadas con la alimentación, ii) aquellas de la esfera de la salud mental y, como soslayarlo, iii) las enfermedades transmisibles emergentes y reemergentes, y finalmente, un campo en rápido desarrollo, iv) Una Salud (One Health).

La cuarta sección se hace cargo de cuatro temas sociosanitarios específicos que comparten una íntima relación con las “injustas y evitables” diferencias en salud, pero que presentan enfoques diversos para su comprensión: el proceso migratorio, el consumo de sustancias, la perspectiva de género y el envejecimiento poblacional.

Cierra el libro con el análisis de la respuesta social organizada a las problemáticas de la Salud Global. Es aquí donde podemos leer interesantes perspectivas respecto de los sistemas y servicios de salud, la situación actual del desarrollo y gestión de medicamentos (incluidas por su puesto las vacunas), el creciente interés en la diplomacia de la Salud Global, diferentes experiencias del enfrentamiento de emergencias y desastres, para terminar con valiosas consideraciones respecto al tema de comunicación en salud.

Esperamos que este libro sea un aporte desde el mundo académico, que sirva de referente o punto de partida para quienes están o se están involucrando en diferentes e interesantes temas de Salud Global. Pero, igualmente, y no menos importante, que puedan disfrutar de su lectura.

Los Editores

First Prologue1

Ronald Labonté2

After twenty years of working as a community health promoter, first in Canada and then internationally, I bumped into what became known as ‘globalization’. In country aftercountry, I heard public health practitioners complain of program cutbacks, staff retrenchment, and a retreat from the idealism of the 1986 Ottawa Charter for Health Promotion (WHO, 1986). The year was 1994. I reasoned that the ubiquity of these complaints suggested that there must be something above the level of nations getting in the way of an empowering public health practice. In 1995 the World Trade Organization came into existence and my attention made a sudden shift from catalyzing community level health activism to understanding how a globalizing political economy was constraining our generation’s ‘health for all’ optimism.

My emergent knowledge would have been laughable to many people living in Africa and Latin America, the early global regions to be adversely affected by what we now short- hand as ‘neoliberalism’, a market-fundamentalist capitalism on ideological steroids. Chile was one of neoliberalism’s earliest policy laboratories, following the violent overthrow of the social medicine and social democracy of the Allende government. Today, with its efforts to create a new human-rights focused constitution that addresses our ever more urgent health crises of inequalities, climate change, and xenophobic exclusions, Chile is again witness to the political struggles between progressive and reactionary populism that have become a defining feature throughout Latin America and many other regions of the world. These ‘struggles for health’, as the sorely missed late Prof. David Sanders liked to remind us, are the ‘struggle for a more equitable, just, and caring world’ (Sanders, 2020).

The Covid-19 pandemic (subdued but still with us) highlighted the increasing fragility of our entwined sociopolitical and ecological systems upon which our health depends, and the pressing need for a volte face from many of the tacit and unjust imperatives of our global economy. As one example, this new collection notes, the incursion of private capital and publicly funded private providers in many countries’ health systems left them woefully ill-prepared for SARS-CoV2, even as the pandemic showed us the importance of care provision (in health and more widely) as humanity’s greatest and most under-valued gift. While we heaped praise for health and other essential workers who bore the burdens of the worst of the pandemic, our still dominant financialized and predatory form of capitalism exacerbated already gaping socioeconomic inequalities. Billionaire wealth skyrocketed during the pandemic even as most of the world’s peoples saw their livelihoods collapse.

Whether the pandemic will finally unseat neoliberalism’s hegemonic grip over the determinants of our (ill) health —as we hoped the 2008 global financial crisis should have done— is still moot. The shibboleth of inflation has fiscal hawks sharpening their talons, blaming it on governments’ excess borrowing and spending (to cope with the pandemic) while largely ignoring supply/demand disruptions and excess corporate profiteering as likely causes. Russia’s invasion of Ukraine has jettisoned many of the commitments countries have made to de-carbonize their economies and achieve their emissions target of net-zero by 2050 target. The failure of liberal democracy under the strictures of neoliberal inequalities has incited a new generation of autocrats keen to divide and conquer an already fractured public.

This is the global health landscape of late 2022. It appears grim (it is), yet as this collection interrogates, there are policy options governments could pursue to mitigate these crises. Climate change (more accurately described now as climate chaos) is the most pressing threat to human and ecosystem health. Fossil fuel remains politically powerful as the challenge the US Biden Administration has faced in trying to implement its ‘build back better’ climate and social protection agenda demonstrates. Still, subsidies and investments in ‘green energy’ outpace those in oil and gas, and there is momentum to institute carbon border taxes to incentivize global compliance with agreements to lower emissions, in an attempt to leverage global trade for a public (rather than singularly private) good. To do so equitably means ensuring that global carbon markets are governed such that rich countries bear disproportionate costs reflecting their historic responsibility for emissions, and that ‘nature-based’ solutions do not allow them to lower their emissions simply by purchasing carbon offsets in poorer countries desperate for debt-relief or financial assistance.

Even if countries succeed in weaning themselves off coal, oil, and gas, there are finite limits to the human consumption of material resources that earth can provide. Climate change and biodiversity loss are merely the sharper edges of humanity’s massively unequal appropriation of planetary wealth. Here we confront the consumption/growth imperative of capitalism, however much we might tame its dis equalizing outcomes by reimposing the systems of progressive taxation (at national and global scales) so blithely slashed under neoliberalism. We already consume annually over 4 times the ecological resources the planet can replenish (Labonté & Ruckert, 2019). Yet there is enough material (and financial) wealth for all to enjoy good health and quality of life without imperiling the planet, if such wealth were shared equitably. This requires a retreat from centuries’ old assumptions about economic growth and ‘development’ being the road to better health and to embrace, instead, the South American Indigenous concept of buen vivir, of living well in communal harmony. Doing so further demands a radical reduction in consumption by the wealthiest minority of humanity (they will still be living well) to create the growth and consumption space needed by the world’s poorer majority (Labonté, 2022)– a radically different form of ‘trickle down’ economics than the one envisioned by the neoliberal elite. Here, the work of the World Health Organization’s Council on the Economics of Health for All (scheduled to complete sometime in 2023) provides important theoretical, empirical, and pragmatic insights on how to reshape economies for health and human purpose.

Moving forward on such an agenda calls for more effective forms of global governance. The pandemic was not one of multilateralism’s finer moments. From vaccine hoarding to Pharma profiteering to rich country subordinating global health to financialized capitalism’s intellectual property rights, the pandemic showed how weak government rhetoric of global solidarity is in practice. The headlined intent of 2015’s Sustainable Development Goals and Paris Climate Accords, despite their flaws, are not forgotten and continue to mobilize civil society activism for the ‘world we want’ (now, the ‘world we need’, and desperately so). Attempts to reach a new pandemic preparedness instrument hold promise for the ‘global health diplomacy’ that this collection discusses. The various clubs of nations (e.g., OECD, G7, G20, BRICS, ASEAN, UNASUR) of necessity increasingly grapple with global/regional health and environmental concerns.

But democratic deficits persist, notably with the governing bodies of the World Bank and International Monetary Fund which continue to largely set the norms for a global market economy. The United Nations and its affiliated bodies (including the WHO) continue to see their underfunded budgets increasingly reliant on a few donor nations or philanthropies, distorting their programmatic priorities. More worrying still is the increasing penetration of corporate wealth and influence within the many ‘multistakeholder’ global governance forums that have multiplied since the new millennium (“Conclusion: building power in the struggle for health (justice): a call to health activists”, 2022).

In the pursuit of an eco- just global health, a luta continua. But this does not mean that popular struggles, even in the face of autocratic rule and the shrinking of public space in many regions of the world, are without purpose or success, as the most recent edition of Global Health Watch 6: in the shadow of the pandemic, recounts. So, too, do the various contributions in this new collection that draws attention to the need for a transdisciplinary and critical understanding of the political economy determinants of global health. As such, it is a welcome addition to the ‘struggle for health’ (The Global Health Watch, 2022).

REFERENCES

Conclusion: Building power in the struggle for health (justice): a call to health activists. (2022). En Global Health Watch 6: In the Shadow of the Pandemic (pp. 429-442). London: Bloomsbury Academic.

Labonté, R., & Ruckert, A. (2019). Health equity in a globalizing era: past challenges, future prospects. Oxford University Press.

Labonté, Ronald. (2022). Ensuring Global Health Equity in a Post-pandemic Economy. International Journal of Health Policy and Management, 0, 1-5. https://doi.org/10.34172/IJHPM.2022.7212.

Sanders, D. (2020). The Struggle for Health is the Struggle for a More Equitable, Just and Caring World. Declaration of the Fourth People’s Health Assembly - PHA 4 Savar, Bangladesh, 15-19 November 2018. Saúde Debate, 44(1), 215-229. https://doi.org/10.1590/0103-11042020S125. The Global Health Watch. (2022). Global Health Watch 6: In the Shadow of the Pandemic (6a). London: Bloomsbury Academic.

WHO. (1986). The Ottawa Charter for Health Promotion. Conference on Health Promotion.World Health Organization. Ottawa.

Primer Prólogo

Ronald Labonté3

Después de veinte años de trabajar como promotor de salud comunitaria, primero en Canadá y luego a nivel internacional, me topé con lo que se conoció como “globalización”. En un país tras otro, escuché a los profesionales de la salud pública quejarse de los recortes en los programas, la reducción del personal y la retirada del idealismo de la Carta de Ottawa para la Promoción de la Salud de 1986 (WHO, 1986). Corría el año 1994. Razoné que la ubicuidad de estas quejas sugería que debía haber algo por sobre el nivel de las naciones que se interponía en el camino de una práctica empoderadora de la salud pública. En 1995 nació la Organización Mundial del Comercio y mi atención cambió repentinamente, de catalizar el activismo de salud a nivel comunitario a comprender cómo una economía política globalizada estaba restringiendo el optimismo de la “salud para todos” de nuestra generación.

Mi emergente conocimiento habría sido ridículo para muchas personas que viven en África y América Latina, las primeras regiones globales que se vieron afectadas negativamente por lo que ahora llamamos de forma abreviada “neoliberalismo”, un capitalismo fundamentalista de mercado con “esteroides ideológicos”. Chile fue uno de los primeros laboratorios de políticas del neoliberalismo, luego del violento derrocamiento de la medicina social y la socialdemocracia del gobierno de Allende. Hoy, con sus esfuerzos por crear una nueva Constitución basada en los derechos humanos que aborde nuestras cada vez más urgentes crisis de salud en desigualdades, cambio climático y exclusiones xenófobas, Chile vuelve a ser testigo de las luchas políticas entre el populismo progresista y el reaccionario que se han convertido en un rasgo definitorio en toda América Latina y muchas otras regiones del mundo. Estas “luchas por la salud”, como le gustaba recordarnos al añorado profesor David Sanders, son la “lucha por un mundo más equitativo, justo y solidario” (Sanders, 2020).

La pandemia de Covid-19 (reducida pero aún presente) puso en evidencia la creciente fragilidad de nuestros interconectados sistemas sociopolíticos y ecológicos de los que depende nuestra salud, y la necesidad apremiante de cambiar muchos de los imperativos tácitos e injustos de nuestra economía global. Por ejemplo, como se resalta en algunos de estos artículos, la incursión de capital privado y de proveedores privados financiados con fondos públicos, en los sistemas de salud dejó lamentablemente a muchos países mal preparados para enfrentar el SARS-CoV2, incluso cuando la pandemia nos mostró la importancia de la provisión de atención (en salud y más ampliamente) como el mayor y más infravalorado tesoro de la humanidad. Si bien colmamos de elogios a los trabajadores de la salud y otros trabajadores esenciales que aguantaron las cargas de lo peor de la pandemia, nuestra forma de capitalismo depredador y financiero, todavía dominante, exacerbó las desigualdades socioeconómicas que ya eran enormes. La riqueza multimillonaria se disparó durante la pandemia, incluso cuando la mayoría de los pueblos del mundo vieron colapsar sus medios de subsistencia.

Aún es discutible si la pandemia finalmente derrocará el control hegemónico del neoliberalismo sobre los determinantes de nuestra (mala) salud, como esperábamos que hubiera hecho la crisis financiera mundial de 2008. El lema de la inflación tiene a los halcones fiscales afilando sus garras, culpando al exceso de endeudamiento y gasto de los gobiernos (para hacer frente a la pandemia), mientras ignoran en gran medida las interrupciones de la oferta y la demanda y el exceso de especulación empresarial como causas probables. La invasión de Rusia a Ucrania ha echado por la borda muchos de los compromisos que los países han hecho para descarbonizar sus economías y alcanzar su objetivo de emisiones netas cero para 2050. El fracaso de la democracia liberal bajo las restricciones de las desigualdades neoliberales ha incitado a una nueva generación de autócratas deseosos de dividir y conquistar a un público ya fracturado.

Este es el panorama de la salud mundial a fines de 2022. Parece sombrío (lo es); sin embargo, como cuestiona esta publicación, existen opciones de políticas que los gobiernos podrían seguir para mitigar estas crisis. El cambio climático (descrito con mayor precisión ahora como caos climático) es la amenaza más apremiante para la salud humana y de los ecosistemas. Los combustibles fósiles siguen siendo políticamente poderosos, como lo demuestra el desafío al que se ha enfrentado la administración Biden, de EE.UU., al tratar de implementar su agenda de protección social y climática de “reconstruir mejor”. Aun así, los subsidios y las inversiones en “energía verde” superan a los del petróleo y el gas, y existe un impulso para instituir impuestos fronterizos sobre el carbono para incentivar el cumplimiento global de los acuerdos para reducir las emisiones, en un intento de aprovechar el comercio global para un bien público (en lugar de uno singularmente privado). Hacerlo de manera equitativa significa garantizar que los mercados mundiales de carbono se rijan de manera que los países ricos asuman costos desproporcionados que reflejen su responsabilidad histórica por las emisiones, y que las soluciones “basadas en la naturaleza” no les permitan reducir sus emisiones simplemente comprando compensaciones de carbono en los países más pobres, desesperados por alivio de la deuda o asistencia financiera.

Incluso si los países logran alejarse del carbón, el petróleo y el gas, existen límites finitos para el consumo humano de los recursos materiales que la tierra puede proporcionar. El cambio climático y la pérdida de biodiversidad son solo los bordes más afilados de la apropiación masivamente desigual de la riqueza planetaria por parte de la humanidad. Aquí nos enfrentamos al imperativo de consumo/crecimiento del capitalismo, por más que podamos domar sus resultados desiguales al reimponer los sistemas de impuestos progresivos (a escala nacional y global) tan alegremente recortados bajo el neoliberalismo. Actualmente, ya consumimos anualmente más de 4 veces los recursos ecológicos que el planeta puede reponer (Labonté & Ruckert, 2019). Sin embargo, hay suficiente riqueza material (y financiera) para que todos disfruten de buena salud y calidad de vida sin poner en peligro el planeta, si dicha riqueza se repartiera equitativamente. Esto requiere un retiro de los supuestos de siglos de antigüedad sobre el crecimiento económico y el “desarrollo” como el camino hacia una mejor salud y adoptar, en cambio, el concepto indígena sudamericano del “buen vivir”, de vivir bien en armonía comunitaria. Hacerlo exige además una reducción radical en el consumo de la minoría más rica de la humanidad (seguirán viviendo bien) para crear el espacio de crecimiento y consumo que necesita la mayoría más pobre del mundo (Labonté, 2022): una forma de “economía de filtración” radicalmente diferente a la imaginada por la elite neoliberal. Aquí, el trabajo del consejo sobre la economía de la salud para todos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (programado para completarse en algún momento en 2023) proporciona importantes conocimientos teóricos, empíricos y pragmáticos sobre cómo remodelar las economías para la salud y el propósito humano.

Avanzar en esa agenda exige formas más eficaces de gobernanza mundial. La pandemia no fue uno de los mejores momentos del multilateralismo. Desde el acaparamiento de vacunas hasta la especulación de la industria farmacéutica y la subordinación de la salud global de los países ricos a los derechos de propiedad intelectual del capitalismo financiero, la pandemia mostró cuán débil es en la práctica la retórica gubernamental de la solidaridad global. La intención principal de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de 2015 y los Acuerdos Climáticos de París, a pesar de sus fallas, no se olvidan y continúan movilizando el activismo de la sociedad civil por el “mundo que queremos” (ahora, el “mundo que necesitamos”, y desesperadamente). Los intentos de llegar a un nuevo instrumento de preparación para una pandemia son prometedores para la “diplomacia de la salud global” que se analiza en este libro. Los diversos clubes de naciones (p. ej., OCDE, G7, G20, BRICS, ASEAN, Unasur ) necesariamente se enfrentan cada vez más a preocupaciones ambientales y de salud globales/regionales.

Pero persisten los déficits democráticos, en particular con los órganos rectores del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, que siguen marcando en gran medida las normas de una economía de mercado global. Las Naciones Unidas y sus organismos afiliados (incluida la OMS) continúan viendo que sus presupuestos con fondos insuficientes dependen cada vez más de unas pocas naciones donantes o entidades filantrópicas, lo que distorsiona sus prioridades programáticas. Más preocupante aún es la creciente penetración de la riqueza y la influencia corporativa dentro de los muchos foros de gobernanza global de “múltiples partes interesadas” que se han multiplicado desde el nuevo milenio (“Conclusion: Building power in the struggle for health (justice): a call to health activists”, 2022).

En la búsqueda de una salud global eco-justa, a luta continua. Pero esto no significa que las luchas populares, incluso frente al gobierno autocrático y la reducción del espacio público en muchas regiones del mundo, carezcan de propósito o éxito, como relata la edición más reciente de Global Health Watch 6: In the Shadow of the Pandemic. También lo hacen las diversas contribuciones en esta nueva publicación, que llama la atención sobre la necesidad de una comprensión transdisciplinaria y crítica de los determinantes de la economía política de la salud global. Como tal, es una adición bienvenida a la “lucha por la salud”. (The Global Health Watch, 2022).

REFERENCIAS

Conclusion: Building power in the struggle for health (justice): a call to health activists. (2022). En Global Health Watch 6: In the Shadow of the Pandemic (pp. 429-442). London: Bloomsbury Academic.

Labonté, R. & Ruckert, A. (2019). Health equity in a globalizing era: Past challenges, future prospects. Oxford University Press.

Labonté, Ronald. (2022). Ensuring Global Health Equity in a Post-pandemic Economy. International Journal of Health Policy and Management,0, 1-5. https://doi.org/10.34172/IJHPM.2022.7212.

Sanders, D. (2020). The Struggle for Health is the Struggle for a More Equitable, Just and Caring World. Declaration of the Fourth People’s Health Assembly - PHA 4 Savar, Bangladesh, 15-19 November 2018. Saúde Debate, 44(1), 215-229. https://doi.org/10.1590/0103-11042020S125. The Global Health Watch. (2022). Global Health Watch 6: In the Shadow of the Pandemic (6a). London: Bloomsbury Academic.

WHO. (1986). The Ottawa Charter for Health Promotion. Conference on Health Promotion.World Health Organization. Ottawa.

Segundo Prólogo

Álvaro Franco-Giraldo4

La salud global es un concepto que ha perfilado una renovada visión del mundo sanitario, o una transdisciplina académica diferente en la última etapa de la humanidad, unas veces siguiendo organismos multilaterales, como Naciones Unidas o la Organización Mundial de la Salud; otras veces, bajo la tutela de las instituciones académicas, como la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, y organizaciones de la sociedad civil, como la Alianza Latinoamericana de Salud Global, entre otras del Sur Global igual que algunas del Norte Anglosajón. En este contexto, la salud global se ha tornado polisémica como se destaca en varios artículos y publicaciones, dentro de un abigarrado mosaico ideológico.

Tuesca, en el marco del VI Congreso Latinoamericano de Salud Global (Tuesca Molina, 2021), citando a Solimano y Valdivia (Solimano, 2014) entre otros, invoca la noción latinoamericana de salud global: “La noción de Salud Global se enmarca en una concepción académica en desarrollo a partir de la complejidad, con su constante transformación y considerándose una disciplina emergente científica y política que a partir de la evidencia reconstituye una nueva salud pública para el siglo XXI”. En el mismo congreso se refuerzan algunos propósitos de la salud global, tales como responder a los desafíos de la globalización, configurar su propia perspectiva de futuro y consolidarse como paradigma, instaurar una nueva gobernanza en salud en pro de la equidad, reconociendo siempre la salud como un bien público global. En este orden de ideas, este prólogo visualiza una perspectiva de futuro de la salud global, atendiendo a las disímiles concepciones y a la problemática que se cierne sobre los países del sur y la región latinoamericana.

En las últimas décadas, la salud global ha configurado un campo académico-político, en el sentido de la lucha intelectual por hacer prevalecer unas ideas sobre otras; campo en el cual podemos destacar al menos tres tendencias: 1) la concepción del norte, influenciada por la globalidad, la cual conlleva implícito, o tras bambalinas, todo el ideario de la globalización neoliberal; 2) la perspectiva de Alasag, con esa visión latinoamericana de salud global a la que se ha aludido (Franco-Giraldo, 2016), y 3) más recientemente ha tomado forma la visión del Sur Global, que recoge las iniciativas que antes se dieron contra la globalización neoliberal, asumiendo ahora la vocería “de la periferia del sistema mundo (…) Sur Global” (Fernández et al., 2014), siguiendo las dinámicas de la periferia de América Latina y del Este de Asia. En este campo de lucha ideológica y científica, el presente libro sobre salud global de la Universidad de Chile, Salud Global. El escenario actual y perspectivas a futuro, nos introduce en un nuevo debate intelectual, afianzando la idea de “la salud global, más vigente que nunca”.

Los asuntos globales de la salud constituyen un desafío y deben ser objeto de intervención con la visión renovada de la salud pública global, que fraguamos más allá de los problemas sanitarios propios del espacio nacional e interestatal. Es este un enfoque crucial en este debate por la vigencia de la salud global, cuando algunos pensaban que ante la crisis de la globalización no tenía sentido hablar de la salud global; justamente en los prolegómenos de este libro conviene destacar de manera argumentada y con algunos hechos contrastados los asuntos más candentes del mundo global de la salud, hoy.

Algunos asuntos nos han hecho reflexionar sobre la perspectiva de la salud, siguiendo estas consideraciones ideológicas: las tensiones geopolíticas globales, incluida la guerra y la violencia; la pandemia del Covid-19; el auge de las enfermedades emergentes y reemergentes; el cambio climático acelerado con efectos insospechados sobre el ambiente, la salud humana y el planeta Tierra; las inequidades y la injusticia social; las asimetrías regionales y locales, difuminadas en todo el orden mundial; el fenómeno migratorio y el desplazamiento forzado intra e interpaíses; la ineficacia de la diplomacia  global y los desfases del multilateralismo. Los arreglos institucionales globales, y las configuraciones de gobernanza entre los Estados y otros actores transnacionales son responsables de ese marco de injusticia global, proclive al deterioro de las condiciones de vida y a la vulneración de los derechos ciudadanos en el ámbito global y, a su vez, determinante de la salud de las poblaciones en países, regiones y localidades del orbe.

Este esbozo de análisis no pretende ser exhaustivo, tarea que le corresponde al libro, pero sí abrir un marco de referencia de los principales problemas globales en el mundo contemporáneo, transitadas ya 2 décadas del siglo XXI.

Así, la pandemia del Covid-19 ha puesto el tema de la salud global en otro nivel, tal como lo expresan Rodríguez, Fanjul y Vilasanjuan (2022), y “entre las muchas consecuencias de la pandemia de Covid-19, las más previsibles tienen que ver con la importancia adquirida por la salud global en la agenda internacional y la transformación del sistema de salud mundial”. Como corolario de la pandemia, se reconoce la salud global como asunto político primordial, dadas las limitaciones de su gobernanza, de gran interés para la geopolítica mundial. En ese orden de ideas, la diplomacia en salud global se ha visto obstaculizada por la crisis del multilateralismo, según lo denuncian Kickbusch, Kökény, Kazatchkine y Karaman (2021), al considerar las dificultades para enfrentar la pandemia de Covid-19, debido a los egoísmos nacionales, los juegos geopolíticos y los nacionalismos que afectan la salud pública y la solidaridad global. De manera similar lo relata Sojo (2021), en relación con la gobernanza global y la agenda 2030 después de la pandemia del coronavirus.

Otro impacto epidémico con consecuencias económicas y sociales en este orden global está dado por las enfermedades emergentes y (re)emergentes: “En el siglo XXI contamos con múltiples ejemplos de estas, la mayoría con capacidad pandémica: SARS, influenza H5N1, H1N1pdm09, H7N9, MERS-CoV y actualmente Covid-19. Se suman las infecciones ya conocidas, confinadas a ciertas regiones y que se han diseminado a otras, como los brotes de Ébola o la llegada al continente americano del Chikungunya y Zika” (Alpuche-Aranda, 2020); se constituyen en uno de los principales problemas de la salud pública la seguridad alimentaria y el desarrollo humano a escala global (Arrizabalaga, 2021) (p. 256); situación que se agrava, para este autor, al citar a la OMS, porque “del total de 56,4 millones de defunciones registradas en el planeta en 2016, cuatro grupos de enfermedades transmisibles se encuentran entre las diez principales causas de muerte, sumando un total de 6,8 millones de las defunciones: infecciones de vías respiratorias inferiores (3 millones), enfermedades diarreicas (1,4 millón), tuberculosis (1,3 millón) y VIH/SIDA (1,1 millón). En conjunto, fueron la tercera de las causas principales de muerte tras la cardiopatía isquémica y los accidentes cardiovasculares, que sumaron 15,2 millones de defunciones”.

Como consecuencia, se incrementaron los desafíos y las amenazas sobre los sistemas de salud, y de contera sobre el ejercicio de la práctica sanitaria global, “reforzando al mundo la necesidad de más inversiones en los sistemas de salud. Tales inversiones deberán, sin embargo, traducir la importancia de quienes constituyen e influencian la dinámica de funcionamiento de esos sistemas” (Silva & Mendes, 2021).

Otro fenómeno importante, sin duda el más importante, es el cambio climático, el cual desafía la salud global. Entre los diversos autores y artículos científicos al respecto, se destaca el llamado y el clamor de las revistas científicas, que así se expresan ante la Asamblea General de las Naciones Unidas de septiembre de 2021 para enfrentar la crisis medioambiental mundial: “Nosotros —los editores y editoras de las revistas de salud de todo el mundo— hacemos un llamamiento a la acción urgente para mantener el aumento medio de la temperatura mundial por debajo de 1,5 ºC, detener la destrucción de la naturaleza y proteger la salud” (Atwoli et al., 2021). Siendo esta preocupación, por el aumento de la temperatura global y la destrucción de la naturaleza, la más arraigada y denunciada desde hace varias décadas por los profesionales de la salud.

En síntesis, el campo de la salud global presenta grandes retos de orden sociosanitario y social que amenazan la salud poblacional; desafíos que se traducen en necesidades para los sistemas de salud y demandas a la gobernanza de la salud global. Resulta importante mantener el norte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 (UN, 2015) y las diversas estrategias de salud pública global que se han impulsado hasta hoy. Así y todo, se requieren mayores iniciativas e innovación en salud global que logren dar luces para solucionar problemas como las grandes pandemias que acechan a la humanidad y la destrucción del ambiente y del planeta tierra, dados los desequilibrios del capitalismo global y la incompetencia de los Estados nacionales. Al respecto, planteamos algunas recomendaciones (Franco Giraldo, 2021): una renovación de la promoción de la salud a gran escala, cambiar las estructuras determinantes de la economía global, cambiar las relaciones desiguales entre países y entre los seres humanos, reafirmar una relación salutogénica de los seres humanos con la naturaleza y el medio ambiente, transformar las economías locales ecológicamente sustentables, fortalecer la atención primaria en salud y la salud pública, redireccionando el uso del poder en el mundo hacia los contingentes locales en el marco de la globalidad (glocalización).

Otra vía de desarrollo de la salud pública global estará dada por la renovación paradigmática de esta disciplina como campo de conocimiento. Entendida como nueva disciplina para la acción en torno a la salud de las poblaciones en el mundo (políticas públicas globales); en relación con la gobernanza y la diplomacia internacional, dentro de una nueva arquitectura del poder (nuevo juego de actores en las relaciones internacionales). Se debe avanzar en la construcción de una perspectiva de salud global latinoamericanista o periférica o del sur global, que propenda la defensa de los derechos y una nueva gobernanza global en salud (Franco-Giraldo, 2016).

En este orden de ideas, una de las preocupaciones más acuciantes desde lo académico ha sido la definición de áreas disciplinares y temáticas de la salud global. Este libro de la Universidad de Chile lo logra, tal como se podrá explorar en su contenido temático: no solo recoge los temas más innovadores en la frontera del conocimiento sanitario, sino que también los asuntos centrales de la globalización, los cuales categoriza y analiza, perfilando una vía para el desarrollo de este campo de conocimiento.

En consonancia, siguiendo una perspectiva latinoamericana y contrahegemónica, se plantea la salud global y, de la mano de esta, aborda la gobernanza global en salud y el rol de la academia, tan importante para el debate contemporáneo transdisciplinar. En este mismo segmento analiza la desigualdad económica y el desarrollo, que constituyen el principal determinante social de la salud mundial. Otra área bien pensada en el texto es la de los riesgos globales del planeta y la salud humana, que incluye la globalización y el medio ambiente, la biodiversidad y la salud humana y el imponderable cambio climático, el más desafiante de nuestros males.

También se delinea el perfil epidemiológico desde la mirada global y la crisis sanitaria, dado por enfermedades emergentes y reemergentes, las enfermedades no transmisibles vinculadas a la dieta y el problema más actual e invisibilizado hasta ahora; la salud mental global. Y como corolario, la estrategia de una sola salud (one health) con enfoque interdisciplinar y transectorial. Otra área transnacional se centra en los asuntos más propios de la era de la globalización, la migración internacional y su énfasis en América Latina, que impacta y desborda los sistemas de salud, así como la política de drogas repensada hacia un enfoque de salud pública (interesante y bien ponderada iniciativa). Aunado a ello, dos temas del ciclo vital humano y la ciudadanía plena: los derechos sexuales y reproductivos y la longevidad en función de la igualdad. Finalmente, se abordan los desafíos y oportunidades para los sistemas de salud, impactados por los grandes riesgos mundiales, por la cooperación regional, los tratados de libre comercio , y la diplomacia en salud y, cómo no, la comunicación en salud.

REFERENCIAS

Alpuche-Aranda, C. M. (2020). Infecciones emergentes, el gran reto de la salud global: Covid-19. Salud Pública de México, 62 (2, Mar-Abr), 123-124. https://doi.org/10.21149/11284.

Arrizabalaga, J. (2021). El desafío de las enfermedades (re)emergentes, los límites de la respuesta biomédica. História, Ciências, Saúde, 28(1), 255-281. https://doi.org/10.1590/S0104-59702021000100013.

Atwoli, L., Baqui, A. H., Benfield, T., Bosurgi, R., Godlee, F., Hancocks, S., … Vázquez, D. (2021). Llamamiento a la acción urgente para limitar el aumento de la temperatura global, restaurar la biodiversidad y proteger la salud. Gaceta Sanitaria, 35(6), 512-514. https://doi.org/10.1016/J.GACETA.2021.08.001.

Fernandez, R., Lauxmann, C. T. & Facundo Trevignani, M. (2014). Emergencia del Sur Global. Perspectivas para el desarrollo de la periferia latinoamericana. Economía e Sociedade, 23(52), 609-643.

Franco-Giraldo, Á. (2016). Salud global: Una visión latinoamericana. Revista Panamericana de Salud Pública,39(2), 128-136.

——— (2021). Editorial - Pandemia y Promoción de la Salud (PS) a gran escala. Hacia promoc. salud, 26(1), 2462-8425. https://doi.org/10.17151/hpsal.2020.26.1.1.

Kickbusch, I., Kökény, M., Kazatchkine, M. & Karaman, E. (2021). Respondiendo a la Covid-19: Un Resurgimiento de la Diplomacia en Salud Global. Revista Mexicana De Política Exterior, 119, 185-206.

Rodríguez, V., Fanjul, G. & Vilasanjuan, R. (2022). La salud global en la agenda internacional: Lecciones de la pandemia para un nuevo papel de España en el mundo. ARI, 14, 1-9.

Silva, Í. R. & Mendes, I. A. C. (2021). Nursing Now! Movement for the valorization of Nursing and for the strengthening of global health. Revista Gaúcha de Enfermagem, 42(spe), e20210053. https://doi.org/10.1590/1983-1447.2021.20210053.

Sojo, A. (2021). Pandemia y sindemia: Impacto socioeconómico y Agenda 2030 en la perspectiva de una nueva gobernanza de la salud pública global. Documentos de Trabajo (Vol. 56). Madrid.

Solimano, G. Valdivia L. (2014). Salud Global en las instituciones académicas latinoamericanas: Hacia un desarrollo e identidad propia. Saúde Soc. Sáo Paulo, 23(2), 357-365. https://doi.org/10.1590/S0104.

Tuesca Molina, R. (2021). V. C. de S. G. (2021). VI Congreso de Salud Global, qué somos, qué se desea para Latinoamérica y el Caribe: La declaratoria de Brasil 2020. Recuperado el 1 de agosto de 2022, de https://www.redalyc.org/comocitar.oa?id=81770363002.

UN. (2015). Sustainable Development Goals (SDGs). Recuperado el 14 de marzo de 2022, de http://www.un.org/sustainabledevelopment/sustainable-development-goals/.

Parte ICONTEXTO ACTUAL DE LA SALUD GLOBAL

1. Salud Global.Caracterización, relevancia y abordaje

Giorgio Solimano Cantuarias, Jorge Ramírez Flores y Alex Alarcón Hein

Desde los inicios del siglo XXI la Salud Global ha recibido creciente atención a nivel académico, de gobiernos, organismos internacionales y también de las organizaciones de la sociedad civil a nivel mundial, incluyendo América Latina, en la cual ha ido adquiriendo identidad propia, íntimamente relacionada con las características del desarrollo en nuestros países, en los cuales la desigualdad e inequidad afectan a amplios sectores de su población.

La formación de profesionales de la salud y de otras disciplinas y el fortalecimiento de la investigación en las escuelas de medicina, escuelas e institutos de salud pública ha ganado legitimidad, estableciéndose un creciente número de programas y centros de Salud Global a nivel universitario. La educación en Salud Global que se imparte en las universidades latinoamericanas difiere de la que se imparte en Norteamérica y en Europa, ya que se focaliza preferentemente en los efectos de la globalización en la salud poblacional, las políticas y los sistemas de salud de nuestros países, privilegiando el análisis crítico de la institucionalidad y las estructuras de poder dominantes en la sociedad contemporánea.

La colaboración interinstitucional e internacional es otra característica destacable del enfoque en Salud Global en nuestra región, priorizando el establecimiento de alianzas, asociaciones y redes que bien utilizadas pueden contribuir significativamente al desarrollo social y económico de nuestras sociedades.

Igualmente, los gobiernos han reconocido la importancia de la Salud Global en las relaciones internacionales y la diplomacia, el comercio exterior, la regulación de la industria de medicamentos y de alimentos, la acreditación de profesionales migrantes y la transmisión interpaíses de enfermedades transmisibles. Sin embargo, el trabajo con organizaciones no gubernamentales (ONG) y comunitarias hasta ahora solo ha sido abordado de manera marginal, constituyendo una tarea pendiente.

El campo de la Salud Global (al igual que sus antecesores Salud Internacional y Salud Tropical) se originó y aún recibe su impulso principalmente desde el Norte Global, que incluye algunos países localizados en el hemisferio sur, mientras el Sur Global, constituido por países de menor desarrollo económico y social ha sido principalmente receptor de colaboración y anfitriones de consultores, investigadores y estudiantes en busca de experiencias en los temas de este campo.

Tanto en las instituciones académicas del norte como en las diversas organizaciones internacionales, gubernamentales y no gubernamentales, el discurso sobre Salud Global varía del tradicional altruismo de aliviar los problemas de salud de la población en los países pobres (similar al discurso de la Salud Internacional de principios y mediados del siglo XX), a un discurso más autorreferente de proyectarse como instituciones de excelencia en investigación y docencia en salud en el mundo.

Definiciones de Salud Global

Desde su incorporación y desarrollo en las instituciones académicas, se han formulado diversas definiciones del campo de la Salud Global. Durante la última década, una de las más citadas es la de Jeffrey Koplany colegas (Koplan et al., 2009), que definen la Salud Global como “un área de estudio, investigación y práctica que prioriza el mejoramiento de la salud y el logro de la equidad en salud de la población mundial”, enfatizando “temas transnacionales de salud, sus determinantes y soluciones; comprende múltiples disciplinas dentro y más allá de las ciencias de la salud, promueve la colaboración interdisciplinaria y es una síntesis de la prevención a nivel poblacional con el cuidado individual de la salud”. En el artículo en que se planteó esta definición, se hacía una diferencia entre Salud Global y salud pública, lo que fue motivo de objeción por parte de Lynda Fried y colegas(Fried et al., 2010), quienes plantean que “Salud Global y Salud Pública” son indistinguibles. Ambas enfatizan políticas a nivel poblacional como también enfoques de promoción de la salud a nivel individual”. Finaliza asumiendo que ambas “abordan” sus causas, raíces de la mala salud a través de estrategias científicas, sociales, culturales y económicas”. Por su parte, Keith Martin, director ejecutivo del Consorcio de Universidades por la Salud Global (CUGH) opta por una definición más concisa, al definirla como “una disciplina que establece esfuerzos para mejorar el bienestar de la población y del planeta” (Cemma, 2017). Como se puede apreciar, estas definiciones provienen principalmente del Norte Global, específicamente del Reino Unido y Estados Unidos.

Es interesante notar que al final del artículo de Fried et al.(2010) se comenta que “la Salud Global es a menudo percibida como ayuda internacional, tecnologías e intervenciones que fluyen de países más ricos en el Norte Global hacia países más pobres en el sur global”. Esto sirve para explicar la diferencia de visión de las instituciones académicas miembros de la Alianza Latinoamericana de Salud Global, quienes definen la Salud Global en los siguientes términos: “Las instituciones académicas integrantes de Alasag entendemos la Salud Global como una manera de ver y abordar la salud como un bien público mundial, un tema de justicia social y un derecho universal, el cual gira en torno a la equidad, la ética y el respeto a los derechos humanos”. (Solimano & Valdivia, 2014). En tal sentido, el emergente movimiento por la Salud Global, desde una visión latinoamericana promovida por la Alasag, se encamina a subsanar las inequidades aprovechando similitudes, sinergias e intereses comunes entre los países de la región.

Nuestro Programa de Salud Global en la Escuela de Salud Pública Dr. Salvador Allende G., de la Universidad de Chile, aporta su propia contribución, indicando que “la Salud Global se entiende como un proceso de salud poblacional dinámico influido por determinantes que superan las fronteras nacionales y se transforman en comunes…”, y en específico en el área académica correspondería a una “disciplina orientada a formar, investigar y actuar en problemas, determinantes y soluciones, de carácter transnacional para lograr el mejoramiento de la salud y de la equidad en salud a nivel global” (Programa de Salud Global. Universidad de Chile, 2018).

Una reciente revisión sistemática al respecto (Salm, et al. 2021), que incluyó 78 artículos notablemente solo en idioma inglés, concluye que los futuros desarrollos de las conceptualizaciones debiesen enfocarse más en una perspectiva pragmática de “quién” define la Salud Global, que en el “qué” contiene la definición. Este artículo, igualmente, propone categorías teóricas y subtemas que delinean aspectos claves de Salud Global que es necesario tener presente:

1.- Salud Global es un enfoque interdisciplinario sobre el mejoramiento de la salud a nivel mundial que se enseña e investiga en instituciones académicas. 2.- Salud Global es una iniciativa orientada éticamente guiada por principios de justicia.

3.- Salud Global es un modo de gobernanza que influye a través de la identificación de problemas, decisiones de política, así como el aporte e intercambio de recursos más allá de las fronteras.

4.- Salud Global es un concepto vago y versátil con múltiples significados, antecedentes históricos y un futuro emergente.

Antecedentes históricos y conceptuales

Lo expresado en la introducción no constituye una novedad para quienes se dedican a la Salud Global. Esta última es un campo de estudio en constante evolución y de esta manera se le ha abordado en las instituciones académicas tanto del Norte Global (Europa y Norteamérica) como del Sur Global (América Latina, Asia y África). Dicha evolución histórico-conceptual ha pasado por etapas.

Richard Smith, ex editor del British Medical Journal hace una representación numérica de la evolución en cuatro etapas de la Salud Global (Smith, 2013). Inicialmente, corresponde a la medicina tropical cuyo principal objetivo era mantener la salud de los colonizadores y/o tropas en los países tropicales (período de la colonización europea). Posteriormente, se la denominaba salud internacional y sus actores principales eran personal de países ricos que otorgaban ayuda humanitaria a habitantes de países pobres (período de la Guerra Fría). Una tercera etapa es la principal manifestación actual de la Salud Global, que consiste en el rol de investigadores de países ricos que lideran programas de investigación en países pobres. Finalmente, con una creciente presencia en la actualidad y proyectándose al futuro, consiste en actividades de investigación y otras intervenciones lideradas por investigadores de países de ingresos bajos y medios. Esta clasificación y cronología se le atribuye a Peter Piot, director de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres (LSHTM, por su sigla en inglés). Piot identificó diferencias específicas entre las dos últimas etapas que son contemporáneas. La Salud Global 3.0 se lleva a cabo in situ y constituye mayormente investigación e intervenciones biomédicas sobre enfermedades infecciosas. En contraste, la Salud Global 4.0 se lleva a cabo en centros multidisciplinarios y sobre temas más amplios, incluyendo enfermedades no transmisibles y disparidades. Asimismo, la primera usa predominantemente investigación epidemiológica, incluyendo ensayos clínicos, mientras que la segunda emplea un espectro mucho más amplio de métodos, incluyendo ciencias sociales y la implementación de intervenciones.

En años recientes han surgido nuevas conceptualizaciones, intrínsecamente relacionadas con este proceso de delimitaciones del campo de estudio, que resulta de interés exponer, entre otras razones, porque diversas instituciones académicas se involucran en una o más de estas versiones en el ámbito de la Salud Global. Una de ellas es la conocida como “Una Salud” (One Health), que se define como un enfoque colaborativo, multisectorial y transdisciplinario —operando a niveles local, regional, nacional y global— para obtener resultados óptimos de salud, reconociendo la interconexión entre los humanos, los animales, las plantas y su medio ambiente (Centers for Disease Control and Prevention CDC, s. f.).

Por otro lado, el estudio de la “Salud Planetaria” es una nueva aproximación al conocimiento de la interdependencia entre la actividad humana y los sistemas naturales, como el agua, el aire, la tierra, o la biodiversidad y su impacto en el bienestar de las personas. El frágil equilibrio entre unos y otros requiere de una visión integrada y multidisciplinar a través de la creación de redes y coaliciones que avancen en el estudio de riesgos, en la propuesta de soluciones y la regulación, incluyendo a todos los sectores implicados, desde el ámbito académico hasta su traslación e impacto en la sociedad (Instituto de Salud Global Barcelona IS Global, 2019).

Dos términos más se han acuñado a lo largo de esta última década. La “gobernanza global en Salud Global” (Global Health Governance