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Trastornos ácido-base. Fisiología, patología y clínica es un texto fundamental para todo estudiante y profesional de la salud que deba enfrentarse a problemas ácido-base. En estas páginas el lector podrá aprender y consultar todos los aspectos relacionados a los trastornos ácido-base: química básica, fisiología y fisiopatología, manifestaciones clínicas, exámenes de laboratorio, interpretación integral de los trastornos, herramientas diagnósticas, causas y sus tratamientos, manejo del paciente crítico y ambulatorio, diversos métodos de diagnóstico, y mucho más. Esta publicación cuenta con múltiples recursos gráficos, tablas y esquemas que facilitan su comprensión. En su estructura consta de capítulos conectados entre sí, que van desde lo básico hasta lo más complejo; además se incluyen varios ejercicios con casos clínicos reales de interpretación ácido-base. Debido a que los trastornos ácido-base repercuten en todas las áreas de las ciencias biológicas, la información relacionada a estos se encuentra dispersa, desordenada y sin conexión. Este libro unifica y ordena este conocimiento, entregándolo al lector de manera conectada y gradual, para que pueda aprender y desenvolverse en forma óptima ante cualquier situación clínica.
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Seitenzahl: 842
Veröffentlichungsjahr: 2024
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EDICIONES UNIVERSIDAD CATÓLICA DE CHILE
Vicerrectoría de Comunicaciones y Extensión Cultural
Av. Libertador Bernardo O’Higgins 390, Santiago, Chile
www.ediciones.uc.cl
Transtornos ácido-base
Físiología, patología y clínica
Rodrigo Andrés Sepúlveda Palamara
© Inscripción Nº 2023-A-12401
Derechos reservados
Enero 2024
ISBN Nº 978-956-14-3230-7
ISBN digital Nº 978-956-14-3231-4
Diseño:
Francisca Galilea R.
CIP-Pontificia Universidad Católica de Chile
Sepúlveda Palamara, Rodrigo Andrés, autor.
Trastornos ácido-base : fisiología, patología y clínica / Rodrigo Andrés Sepúlveda Palamara.
Incluye bibliografía.
1. Bioquímica física.
2. Equilibrio ácido-base.
3. Química fisiológica.
I. Tít.
2024572.4 + DDC23RDA
La reproducción total o parcial de esta obra está prohibida por ley. Gracias por comprar una edición autorizada de este libro y respetar el derecho de autor.
Diagramación digital: ebooks Patagonia
www.ebookspatagonia.com
Dedicado a mis hijos, Eduardo y Rodrigo;a mi esposa, Bernardita;a mi madre, Gabriela;y a mi hermano, Sebastián.
ÍNDICE GENERAL
ABREVIACIONES UTILIZADAS…
FACTORES DE CONVERSIÓN
FÓRMULAS RECOMENDADAS PARA USO CLÍNICO
ÍNDICE DE TABLAS
ÍNDICE DE FIGURAS
PREFACIO
1. TEORÍA ÁCIDO-BASE
2. PROPIEDADES DE LOS ÁCIDOS Y LAS BASES
3. FISIOLOGÍA ÁCIDO-BASE EN EL AGUA CORPORAL
4. MEDICIÓN DE GASES EN SANGRE
5. FISIOLOGÍA ÁCIDO-BASE RESPIRATORIA
6. FISIOLOGÍA ÁCIDO-BASE RENAL
7. FISIOLOGÍA ÁCIDO-BASE CELULAR
8. FISIOPATOLOGÍA TRASTORNOS ÁCIDO-BASE
9. ACIDOSIS RESPIRATORIA
10. ALCALOSIS RESPIRATORIA
11. ALCALOSIS METABÓLICA
12. ACIDOSIS METABÓLICA
13. HERRAMIENTAS PARA EL DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL EN ACIDOSIS METABÓLICA
14. PRINCIPALES CAUSAS DE ACIDOSIS METABÓLICA
15. RESUMEN EVALUACIÓN ACIDOSIS METABÓLICA
16. TRATAMIENTO DE LA ACIDOSIS METABÓLICA
17. EFECTOS SISTÉMICOS DE LAS ALTERACIONES ÁCIDO-BASE
18. BICARBONATO ESTÁNDAR Y EXCESO DE BASE EN LA EVALUACIÓN DE TRASTORNOS ÁCIDO-BASE
19. MÉTODO FÍSICO-QUÍMICO DE STEWART
20. ¿QUÉ MÉTODO UTILIZAR PARA EVALUAR LOS TRASTORNOS ÁCIDO-BASE?
21. EJERCICIOS DE INTERPRETACIÓN ÁCIDO-BASE
BIBLIOGRAFÍA COMPLEMENTARIA
ABREVIACIONES UTILIZADAS
11βOHSDH
11β-hidroxiesteroide-deshidrogenasa
A−
Base conjugada del ácido
AC
Anhidrasa carbónica
Ác.
Ácido o acidosis
ACTH
Hormona adrenocorticotropa
ADH
Hormona antidiurética
AG
Anion Gap
AH
Ácido
AINEs
Antiinflamatorios no esteroidales
Al.
Alcalosis
Alb
Albúmina
AMPc
Adenosina monofosfato cíclico
Amp.
Ampolla
An.
Anión
ANM
Aniones no medidos
AQP
Acuaporinas
ATFosf
Acidez titulable como fosfato
atm
Atmósfera (unidad)
ATOT
Suma de ácido débil más su base conjugada
ATP
Adenosina trifosfato
ATR
Acidosis tubular renal
AU
Ácido úrico
B
Base
BB
Base buffer
BH+
Ácido conjugado de la base
BUN
Nitrógeno ureico en sangre
C
Concentración molar
CaCO3
Carbonato de calcio
CaO2
Contenido arterial de O2
Cat.
Catión
CFTR
Canal regulador de conductancia transmembrana y excreción de Cl−
CitC
Citocromo-C-oxidasa
Cl−
Cloro o cloruro
CN
Cianuro
CNM
Cationes no medidos
CO
Monóxido de carbono
CO2
Dióxido de carbono
CO3
Carbonato aniónico
CoA
Coenzima A
CoQ
Coenzima Q
COO−
Grupo carboxilo aniónico
COOH
Grupo carboxilo
COHb
Carboxihemoglobina
CvO2
Contenido venoso de O2
d
Día
desoxiHb
Desoxihemoglobina
DM
Diabetes mellitus
DNA
Ácido desoxirribonucleico
D(Aa)O2
Diferencia alvéolo-arterial de O2
EB
Exceso de base
EBS
Exceso de base estándar
EB(B)
Exceso de base en sangre
EB (ecf)
Exceso de base en el extracelular
ECM
Errores congénitos del metabolismo
EdB
Espacio del bicarbonato
EDTA
Ácido etilendiaminotetraacético
ENA
Excreción neta de ácido
EPOC
Enfermedad pulmonar obstructiva crónica
Eq
Equivalente químico
ERC
Enfermedad renal crónica
eVFG
VFG estimada
FAD
Flavín adenín dinucleótido oxidado
FADH2
Flavín adenín dinucleótido reducido
FC
Frecuencia cardiaca
FE
Fracción excretada
FEV
Fístula entero-vesical
FiCO
Fracción inspirada de monóxido de carbono
FiO2
Fracción inspirada de oxígeno
FR
Frecuencia respiratoria
G
Glucosa
g
Gramo
G6P
Glucosa-6-fosfato
GR
Receptor de glucocorticoides
h
Hora
H+
Hidrogenión, ion hidrógeno o protón
H2CO3
Ácido carbónico
H2O
Agua
H2PO4
Ácido dihidrógeno fosfato
H3O+
Ion hidronio
Hb
Hemoglobina
HCl
Ácido clorhídrico
HCN
Ácido cianhídrico
HCO3−
Bicarbonato
HPO4
Ácido hidrógeno fosfato
HTA
Hipertensión arterial
IC95%
Intervalo de confianza 95% de seguridad
IV
Intravenoso
K+
Potasio
K+u
Potasio urinario
Ka
Constante del ácido
Kb
Constante de la base
Kc
Constante de disociación
kg
Kilogramo
Kh
Constante de Henry para un gas
Kw
Constante del agua
L
Litros
LCR
Líquido céfalo-raquídeo
LHS
Lipasa hormono sensible
LipL
Lipoproteína lipasa
log
Logaritmo en base 10
LP
Lipoproteína
lpm
Latidos por minuto
m
Metros
m2
Metros cuadrados
MCT
Transportadores monocarboxilo
mEq
Miliequivalentes
metHb
Metahemoglobina
mg
Miligramos
min
Minutos
mL
Mililitros
mmHg
Milímetros de mercurio
mmol
Milimol
mol
Mol o moles
MR
Receptor de mineralocorticoides
mRNA
Ácido ribonucleico mensajero
mV
Milivoltios
N
Normal químico
n
Nano
N2
Nitrógeno
Na+
Sodio
NAD
Nicotinamida adenina dinucleótido
NAD+
NAD oxidado
NADH
NAD reducido
NADP+
NAD fosfato oxidado
NADPH
NAD fosfato reducido
NaCl
Cloruro de sodio
NaCO3
Carbonato de sodio
NaHCO3
Bicarbonato de sodio
NaOH
Hidróxido de sodio
neoG
Gluconeogénesis
nEq
Nanoequivalentes
NH3
Amoniaco
NH4Cl
Cloruro de amonio
NH4+
Ion amonio
nm
Nanometros
NM
No medido
nmol
Nanomol
NU
Nitrógeno ureico
NUU
Nitrógeno ureico urinario
NUT
Nitrógeno urinario total
O2
Oxígeno
OH−
Ion o anión hidroxilo
Osm
Osmolal
oxiHb
Oxihemoglobina
p
−log10
P
Presión parcial
PA
Presión arterial
PACO
Presión parcial alveolar de CO
PACO2
Presión parcial alveolar de CO2
PaCO2
Presión parcial de CO2 en sangre arterial
PAO2
Presión parcial de O2 en sangre arterial
PaO2
Presión parcial de O2 en sangre arterial
Patm
Presión atmosférica
PCO2
Presión parcial de CO2
PCO2t
Presión parcial de CO2 adecuada a la temperatura
PDH
Piruvato deshidrogenasa
PEP
Fosfoenolpiruvato
PEPCK
Fosfoenolpiruvato carboxikinasa
PH2O
Presión parcial del vapor de agua
PiO2
Presión parcial de O2 inspirado
PO2
Presión parcial de O2
PvCO2
Presión parcial de CO2 en sangre venosa
PvO2
Presión parcial de O2 en sangre venosa
pH
−log10 de la concentración de H+ en mol/L
PHA
Pseudohiperaldosteronismo
pHst
pH estandarizado
pHt
pH adecuado a la temperatura
pKa
−log10 de Ka
pKb
−log10 de Kb
pKc
−log10 Kc
pKw
−log10 Kw
pOH
−log10 de la concentración de OH− en mol/L
Q
Perfusión
R
Radical químico / coeficiente respiratorio
R-A-A
Renina-Angiotensina-Aldosterona
Ref
Referencia
rpm
Respiraciones por minuto
RNA
Ácido ribonucleico
s
Siglo
S
Coeficiente de solubilidad
SaO2Hb%
Saturación de oxígeno de la hemoglobina
SC
Subcutáneo
SCO2
Coeficiente de solubilidad para el CO2
SCN
Tiocianato
SGLT2
Cotransportador sodio-glucosa tipo 2
SID
Diferencia de iones fuertes
SMCT
Transportadores monocarboxilo-sodio
SRIS
Síndrome de Respuesta Inflamatoria Sistémica
st[HCO3−]
Concentración estandarizada de bicarbonato
t
Temperatura
TCO2
CO2 total
TG
Triglicéridos
Tmax
Transporte tubular máximo
TTKG
Gradiente transtubular de potasio
T˚
Temperatura
UCI
Unidad de Cuidados Intensivos
UFosf
Concentración urinaria de fosfato
UPC
Unidad de paciente crítico
V
Ventilación / Volumen de orina
v
Velocidad
VA
Ventilación alveolar
VCE
Volumen circulatorio efectivo
vCO2
Producción de CO2
VD
Volumen de distribución
VEC
Volumen extracelular
VFG
Velocidad de filtración glomerular
VIH
Virus de la inmunodeficiencia humana
VO
Vía oral
vO2
Consumo de O2
Vt
Volumen tidal o corriente
˚C
Grados Celsius
μEq
Microequivalentes
μm
Micrómetros
μmol
Micromoles
Δ
Cambio, delta o variación
ΔBB
Delta base buffer
ΔU-B PCO2
Diferencia de PCO2 urinaria y sanguínea
≈
Aproximadamente
[ ]
Concentración de…
[ ]p
Concentración plasmática de…
[ ]u
Concentración urinaria de…
[A−]
Concentración de la base conjugada
[AH]
Concentración del ácido
[B]
Concentración de la base
[BH+]
Concentración del ácido conjugado
[Cl−]
Concentración de cloro
[Cl−]u
Concentración urinaria de cloro
[CO2]
Concentración de dióxido de carbono
[H+]
Concentración de hidrogeniones
[H2O]
Concentración de agua
[HCO3−]
Concentración de bicarbonato
[HCO3−]p
Concentración plasmática de bicarbonato
[H2CO3]
Concentración de ácido carbónico
[K+]
Concentración de potasio
[K+]p
Concentración plasmática de potasio
[Na+]
Concentración de sodio
FACTORES DE CONVERSIÓN
Celsius a Fahrenheit
→ multiplicar por 1,8 y sumar 32
Fahrenheit a Celsius
→ restar 32 y multiplicar por 0,5555
mmHg a kilopascal
→ multiplicar por 0,1333
kilopascal a mmHg
→ multiplicar por 7,502
Ác. Acetil Salicílico µg/mL a mmol/L
→ multiplicar por 7,25
Ác. Acetil Salicílico mmol/L a µg/mL
→ multiplicar por 0,138
Albúmina g/dL a mmol/L
→ multiplicar por 0,1515
Albúmina mmol/L a g/dL
→ multiplicar por 6,6
Amonio µg/dL a µmol/L
→ multiplicar por 0,587
Amonio µmol/L a µg/dL
→ multiplicar por 1,703
Calcio mg/dL a mEq/L
→ multiplicar por 0,125
Calcio mEq/L a mg/dL
→ multiplicar por 2,004
Calcio mg/dL a mmol/L
→ multiplicar por 0,2495
Calcio mmol/L a mg/dL
→ multiplicar por 4,008
Cloro mg/dL a mmol/L
→ multiplicar por 0,2821
Cloro mmol/L a mg/dL
→ multiplicar por 3,5453
Creatinina mg/dL a µmol/L
→ multiplicar por 88,402
Creatinina µmol/L a mg/dL
→ multiplicar por 0,0113
Fosfato mg/dL a mmol/L
→ multiplicar por 0,3226
Fosfato mmol/L a mg/dL
→ multiplicar por 3,0974
Glucosa mg/dL a mmol/L
→ multiplicar por 0,555
Glucosa mmol/L a mg/dL
→ multiplicar por 18,016
Hemoglobina g/dL a mmol/L
→ multiplicar por 0,62
Hemoglobina mmol/L a g/dL
→ multiplicar por 1,611
Lactato mg/dL a mmol/L
→ multiplicar por 0,111
Lactato mmol/L a mg/dL
→ multiplicar por 9,008
Nitrógeno Ureico mg/dL a mmol/L
→ multiplicar por 0,3651
Nitrógeno Ureico mmol/L a mg/dL
→ multiplicar por 2,808
Potasio mg/dL a mmol/L
→ multiplicar por 0,2557
Potasio mmol/L a mg/dL
→ multiplicar por 3,9102
Sodio mg/dL a mmol/L
→ multiplicar por 0,435
Sodio mmol/L a mg/dL
→ multiplicar por 2,3
FÓRMULAS RECOMENDADAS PARA USO CLÍNICO
1. Ecuación de Henderson-Hasselbalch para el CO2 en sangre arterial (Capítulo 3):
2. Ecuación de Kassirer & Bleich (Capítulo 3):
3. Fórmula para TCO2 a partir del HCO3− y PCO2 medidos (Capítulo 5):
4. Fórmula para HCO3− real o actual (Capítulo 5):
5. Fórmula para Exceso de Base y Exceso de Base Estándar (Capítulo 5 y 18):
6. Fórmula para HCO3− estándar (Capítulo 5 y 18):
7. Corrección de gases (alfa-Stat) en pacientes con hipotermia (Capítulo 4):
Por cada grado Celsius bajo 37 ˚C: agregar 0,012 unidades al pH, restar 5 mmHg a la PO2 y restar 2 mmHg a la PCO2
8. Presión parcial alveolar de O2 (Capítulo 5)
9. Contenido arterial de O2 (Capítulo 5):
10. Ventilación alveolar (Capítulo 5):
11. Diferencia alvéolo-arterial de O2 (Capítulo 5 y 9):
12. Presión atmosférica (Patm) a una altura (Alt) determinada (Capítulo 9):
13. D(Aa)O2 normal (Capítulo 5 y 9):
14. Excreción neta de ácido urinario (Capítulo 6 y 14):
15. Excreción de H+ como acidez titulable dependiente del fosfato. La duplicación de este valor es aproximadamente la Acidez Titulable total (Capítulo 6).
16. Fórmulas de compensación ácido-base esperada para cada trastorno primario (Capítulo 8):
17. Exceso de HCO3− (Capítulo 11):
18. Anion Gap plasmático (Capítulo 13):
19. AG plasmático corregido por albúmina (Capítulo 13):
20. Delta Ratio (ΔΔ Ratio) en acidosis metabólica (Capítulo 13):
21. Osmolaridad plasmática calculada (Capítulo 13):
22. Gap osmolar plasmático (Capítulo 13):
23. Anion Gap urinario (Capítulo 13):
24. Osmolaridad urinaria calculada (Capítulo 13):
25. Gap osmolar urinario (Capítulo 13):
26. Estimación de NH4+ urinario en mmol/L (Capítulo 13):
27. Fracción excretada urinaria de HCO3− (Capítulo 13 y 14):
28. Espacio del bicarbonato (EdB) (Capítulo 16):
29. Déficit de bicarbonato en “mEq” (Capítulo 16 y 18):
30. Variación natremia con 1 L de solución (Capítulo 16):
31. Velocidad máxima de infusión de una solución según su concentración de Na+ (Capítulo 16):
Como margen de seguridad se utilizan máximos aumentos de natremia <0,5 mEq/L/h. Esta fórmula se emplea para administrar NaHCO3 hipertónico.
32. Volumen total de solución NaHCO3 a administrar (Capítulo 16):
33. Variación kalemia según pH (Capítulo 17):
En acidosis la kalemia aumenta 0,6 (±0,4) mEq/L por cada 0,1 unidades de descenso en el pH.
En alcalosis la kalemia disminuye 0,4-0,5 mEq/L por cada 0,1 unidades de aumento en el pH.
34. Base buffer (Capítulo 18):
35. Fórmulas de compensación ácido-base esperada según método de exceso de base (Capítulo 18):
36. Diferencia aparente de iones fuertes (SIDa) (mEq/L) (Capítulo 19):
37. Diferencia efectiva de iones fuertes (SIDe) (mEq/L) (Capítulo 19):
38. Gap de iones fuertes (SIG) (mEq/L) (Capítulo 19):
39. Fórmulas para concentración total de ácidos débiles no volátiles y sus aniones débiles ([ATOT]) en plasma (Capítulo 19):
40. Ecuación de Stewart (Capítulo 19):
ÍNDICE DE TABLAS
1. Características de sustancias ácidas y básicas
2. Ácidos
3. Bases
4. Constante de Henry para algunos gases a 20˚ Celsius
5. Parámetros ácido-base normales
6. Relación [HPO4]/[H2PO4−] según el pH del líquido tubular
7. Composición de iones extra e intracelulares
8. Compensación de trastornos primarios
9. Compensación de trastornos primarios, método útil en práctica clínica
10. Temporalidad en trastornos ácido-base respiratorios
11. Comparación respuesta compensatoria renal versus respiratoria
12. Trastornos ácido-base
13. Causas de alcalosis respiratoria
14. Causas de alcalosis metabólica
15. Principales etiologías de acidosis metabólica
16. Variaciones en el Anion Gap
17. Clasificación acidosis metabólica según AG
18. Diagnóstico diferencial acidosis metabólica con AG normal
19. Valores ΔΔ Ratio
20. Valores ΔΔ Gap
21. Drogas y toxinas que aumentan el Gap osmolar plasmático
22. Iones urinarios y electroneutralidad
23. Clasificación acidosis metabólica hiperclorémica según AG urinario
24. Drogas y toxinas que se eliminan mediante alcalinización urinaria
25. Causas ATR tipo 1 (distal)
26. Diagnóstico diferencial acidosis tubulares renales
27. Causas ATR tipo 2 (proximal)
28. Causas ATR tipo 4 (hipoaldosteronismo)
29. Causas de acidosis láctica
30. Criterios diagnósticos cetoacidosis diabética
31. Criterios de severidad en cetoacidosis diabética
32. Principales causas de cetosis y cetoacidosis
33. Secreciones intestinales
34. Características fístulas entero-vesicales
35. Características de los principales alcoholes
36. Indicaciones de fomepizol o etanol en intoxicación por alcoholes
37. Recomendaciones de hemodiálisis en intoxicación por alcoholes
38. Cáusticos de naturaleza ácido-base
39. Presentaciones existentes de bicarbonato sódico intravenoso
40. Bases orales más frecuentes y su aporte de solutos
41. Compensación de trastornos primarios según modelo de exceso de base
42. Trastornos primarios de Stewart
ÍNDICE DE FIGURAS
1. Configuración electrónica del sodio y cloro; generación de iones y sal
2. Reacción ácido-base del ácido clorhídrico más amoniaco y reacción del ácido metanoico
3. Establecimiento del pH alcalino en aguas naturales
4. Amortiguación de H+ mediado por el sistema buffer CO2/HCO3−
5. Línea buffer del CO2/HCO3−
6. Línea buffer del CO2/HCO3− en sangre
7. Línea buffer del CO2/HCO3− y concentración de hemoglobina
8. Electrodo de Clark
9. Espectro de absorción de las distintas formas de hemoglobina
10. Electrodo de pH
11. Electrodo de PCO2
12. Solubilidad del CO2 en el agua según temperatura y presión atmosférica
13. Movimiento de O2 y CO2 en el eritrocito
14. Curva de disociación de la Hb según PO2
15. Transporte de CO2 en la sangre
16. Contenido de CO2 y O2 en sangre
17. Efecto Haldane
18. Célula tubular proximal
19. Célula intercalada tipo A del túbulo colector
20. Célula intercalada tipo B del túbulo colector
21. Hepatocito, glutamina, amonio y urea
22. Síntesis de amonio en el túbulo proximal
23. El recorrido del amonio
24. Respuesta renal ante una carga de ácido
25. Glucólisis y gluconeogénesis
26. Transportadores celulares relacionados con la homeostasis ácido-base
27. Actividad enzimática según pH
28. Antiportador NHE1 y disfunción celular en acidosis
29. Mitocondria, cadena de electrones, complejos mitocondriales, gradiente de H+ y síntesis de ATP
30. Esquema de la homeostasis ácido-base en el organismo
31. Nomograma ácido-base
32. Temporalidad respuestas de compensación ante una carga de ácido o base
33. Evolución de un trastorno ácido-base (ejemplo: acidosis)
34. Secreción intestinal de bicarbonato y transportadores involucrados
35. Transporte en la rama gruesa ascendente de Henle y síndrome de Bartter
36. Diagnóstico diferencial alcalosis metabólica
37. Anion Gap (AG)
38. Transporte de tenofovir (TF) en la célula tubular proximal
39. Diagnóstico diferencial ATR
40. Diagnóstico diferencial ATR. Método útil en la práctica clínica
41. Glucosa, lactato y energía
42. Acciones de la insulina
43. Efectos de glucagón y ayuno: cetosis
44. Hepatocito: cetogénesis, gluconeogénesis y depleción de oxaloacetato
45. Síntesis de glutatión y metabolización de acetominofeno
46. Metabolización hepática de alcoholes
47. Alcohol, osmoles y Anion Gap
48. Metabolismo general de proteínas, lípidos y carbohidratos
49. Metabolismo aminoácidos de cadena ramificada
50. Influencia del pH en la [K+]
51. Trastornos ácido-base primarios según st[HCO3−]
52. Escape del HCO3− al extravascular durante una acidosis respiratoria aguda
53. Trastornos ácido-base primarios según EBS
54. Agua, SID y [H+]
55. Glambegrama: SID y [ATOT]
56. Trastornos ácido-base según Van Slyke
57. Compuestos ácido-base en solución acuosa similar al líquido extracelular
58. Interpretación trastornos ácido-base
PREFACIO
Quizás los trastornos ácido-base sean uno de los campos más complejos en la medicina. Además de ser afecciones muy prevalentes, sobre todo en pacientes graves, requieren una adecuada interpretación; para esto es necesario el conocimiento y dominio de un tema que muchas veces puede ser arduo, confuso, inabarcable y sujeto a innumerables controversias.
Los trastornos ácido-base suelen presentarse asociados a patologías subyacentes responsables de las alteraciones. Esto implica que frecuentemente el trastorno revierte con el tratamiento de la enfermedad causal, sin embargo, sus efectos deletéreos pueden precipitar a un estado de “no retorno”, desde el cual se dificulta el tratamiento y, por tanto, se ensombrece el pronóstico.
Los protones o hidrogeniones (H+), elemento fundamental en las reacciones ácido-base, son altamente reactivos, generando cambios químicos en variados componentes celulares. Esto provoca la desestructuración de proteínas, lípidos y carbohidratos; afectando severamente la función celular.
Por esta razón, existe un complejo sistema homeostático de regulación ácido-base, que permite mantener un estado de equilibrio en el cual son posibles todas las funciones químicas y enzimáticas celulares. En este sistema homeostático participan las células, líquido extracelular, función respiratoria y renal. Solo basta que este sistema homeostático no funcione correctamente para que aparezcan los trastornos.
Tradicionalmente, los trastornos ácido-base se han clasificado según el proceso que genera cambios en el pH plasmático (acidosis o alcalosis). Para dilucidar el mecanismo fisiopatológico, se busca si la alteración corresponde a un defecto “respiratorio” o “metabólico”. La evaluación del “componente respiratorio” se realiza utilizando la presión parcial de CO2 en sangre arterial (PaCO2). Sin embargo, existen muchas controversias sobre la forma correcta de analizar el “componente metabólico”. Por años se ha empleado el método “tradicional” (fisiológico o de Boston), que mide este “componente metabólico” según la concentración de bicarbonato en el plasma ([HCO3−]) mediante la ecuación de Henderson-Hasselbalch[1]. De hecho, todos los conocimientos y modelos fisiopatológicos existentes se sustentan en esta idea. Sin embargo, el HCO3− es insuficiente para describir el complejo comportamiento del “componente metabólico”. Por esta situación, Singer & Hastings y Siggaard-Andersen desarrollaron el concepto de exceso de base (o método de Copenhague); que permitía cuantificar exactamente este defecto “metabólico”[2,3].
Lamentablemente, el modelo de “exceso de base” tampoco logró explicar satisfactoriamente todas las alteraciones existentes en el “componente metabólico”. Stewart[4], desarrolló un método físico-químico para la evaluación de trastornos ácido-base, el cual contraria los conocimientos actuales de la teoría ácido-base y prometía dar explicación a todas las alteraciones observadas.
En este libro se revisarán variados aspectos de los trastornos ácido-base para lograr un entendimiento y dominio óptimo del tema. Se analizarán conceptos básicos de la teoría química ácido-base, la fisiología en torno a la regulación del pH en el organismo, la fisiopatología y detallado análisis de los trastornos; con sus cuadros característicos, enfrentamiento clínico, tratamiento y manejo de conceptos asociados. Además, se revisarán los modelos de interpretación ácido-base existentes en la literatura, discutiendo cual es el más útil en la práctica médica.
Es importante resaltar que el conjunto de conceptos “ácido-base” aún siguen siendo una teoría. Si bien ha evolucionado bastante desde sus primeras concepciones, es un tema abierto, que ha sido interpretado de diversas maneras por muchos científicos, pero finalmente se ha llegado a una definición integradora que explica de forma completa los eventos observados tanto experimentalmente, como en la naturaleza.
Antiguamente, se clasificaban las sustancias químicas por un determinado comportamiento. Las sustancias “ácidas” se reconocían por características como su sabor, capacidad de conductividad eléctrica, corrosión de metales, generar cambios de color, producir efervescencia en otros compuestos, etc. De forma similar, las “bases”, eran poseedoras de atributos especiales.
Tabla 1. Características de sustancias ácidas y básicas.
Ácidos
Bases
sabor “ácido”
sabor “amargo”
enrojecen colorantes vegetales
azulean colorantes vegetales
corrosivos para la piel
corrosivos para la piel, consistencia jabonosa
disueltos conducen electricidad
disueltos conducen electricidad
disuelven metales
disuelven grasas
pierden sus propiedades al reaccionar con bases
pierden sus propiedades al reaccionar con ácidos
Antoine Lavoisier, padre de la Química, postuló en el siglo XVIII, por primera vez, una teoría ácido-base[5]. En ella indicaba que los compuestos “ácidos” debían su comportamiento al oxígeno que poseían en su estructura molecular. Gay Lussac, en 1814, estableció que no era el oxígeno, sino el hidrógeno la molécula común en los compuestos ácidos. Justus von Liebig, en 1838, agregó que los ácidos tenían la capacidad de perder un hidrógeno para reemplazarlo por un elemento metal. Esta idea es vigente actualmente y fue complementada y mejorada excelsamente por Arrhenius. Su concepto de la teoría ácido-base le significó ganar el Premio Nobel de Química el año 1903.
Según Arrhenius un ácido era aquel compuesto capaz de ceder iones hidrógeno o protones (H+) al medio, mientras que una base entregaba iones hidroxilo (OH−). El ácido era, por lo tanto, un compuesto que se transformaba en un anión más H+; mientras la base formaba un catión más OH−. Se entendía las ecuaciones ácido-base como reacciones de cationes y aniones. Se explicaba, además, la reacción de neutralización, en la cual, la mezcla de un ácido y base generaban agua y sal.
HCl (ácido) → H+ + Cl−
NaOH (base) → Na+ + OH−
HCl + NaOH → NaCl + H2O (neutralización)
De esta forma, el agua era un compuesto especial, ya que tenía la capacidad de generar la misma cantidad de OH− y H+; es decir, podía tener comportamiento de ácido y base. Se dice que el agua es una sustancia anfótera por esta propiedad.
H2O ↔ H+ + OH
Más tarde, en 1923, dos autores; Brønsted y Lowry, señalan una teoría en la cual postulaban como ácidos aquellos compuestos capaces de ceder H+ al medio y como base a los que aceptan el H+[5]. Se cambiaba el concepto de generación de agua y sales, y se agregaba el de ácido y base conjugada. Ya no era un problema de cationes y aniones, sino de transferencia de H+. La teoría de Brønsted-Lowry incluye a la de Arrhenius y, además, explica reacciones ácido-base que no están relacionadas al agua.
Un ejemplo es el amoniaco (NH3), una base que acepta protones para generar ion amonio (NH4+). Este último tiene la capacidad de ceder su H+, por lo tanto, es el ácido conjugado de la base:
NH3 + H+ ↔ NH4+
B + H+ ↔ BH+
B es la base y BH+ el ácido conjugado.
De la misma forma, un ácido cede protones formando su base conjugada; siendo la ecuación general de los ácidos:
AH ↔ A− + H+
AH es el ácido y A− la base conjugada.
La definición de Brønsted-Lowry es actualmente la más empleada para caracterizar reacciones ácido-base, ya que explica en forma didáctica y simple las variaciones químicas evidenciadas. Sin embargo, no se revelaba el comportamiento ácido que tenían algunos compuestos en los que no había liberación de hidrógeno.
Lewis, al poco tiempo, explicaría en una nueva teoría la realidad de las reacciones ácido-base[5]. Se caracteriza a los ácidos y bases desde un concepto distinto, sustentado en la formación de compuestos químicos mediado por el traspaso de pares electrónicos; y no de H+. Se describe a la “base” como aquella molécula capaz de ceder un par electrónico y un “ácido” quien los acepta.
Todo elemento tiende a adquirir una configuración eléctricamente estable[5]. Los elementos más estables son los gases nobles que pueden estar aislados en la naturaleza sin formar compuestos. En cambio, otros elementos se enlazan entre ellos formando compuestos químicos, y así, logran una configuración electrónica estable. Los gases nobles se caracterizan por tener ocho electrones en el último nivel (dos en el caso del helio). Es decir, tienen su último orbital atómico completo, y esto, es lo que les brinda estabilidad eléctrica[5].
Por ejemplo, el NaCl es un compuesto que confiere estabilidad tanto al sodio como al cloro. Si el sodio perdiera un electrón tendría una configuración electrónica similar a la del neón; un gas noble. En cambio, para el cloro sería benéfico ganar un electrón con el cual tendría configuración similar al argón (otro gas noble). Es por esta situación que forman un compuesto “prestando” electrones, y así, creando un “enlace” se logra la estabilidad eléctrica (Figura 1).
Si el sodio (Na) forma un enlace entregando su electrón solitario del último orbital al cloro (Cl), ambos quedan con orbitales completos. El NaCl puede separarse en catión Na+ y anión Cl−. El cloruro (Cl−) se queda con el electrón del Na+, y así, ambos mantienen sus últimos orbitales completos.
Figura 1. Configuración electrónica del sodio y cloro; generación de iones y sal.
Esta interacción es la base de la formación de compuestos y, por tanto, de la materia que existe en el Universo. La teoría de Lewis describe otra forma de interactuar para lograr una estabilidad eléctrica: las reacciones ácido-base (Figura 2).
En la Figura 2, el NH3 (base) entrega un par electrónico al hidrógeno del HCl (ácido), el cual “cede su H+” para esta reacción. Así, ambos compuestos (Cl− y NH4+) adquieren estabilidad eléctrica en su último orbital atómico. El nitrógeno del NH3 posee cinco electrones en su último nivel, por lo tanto, requiere tres electrones para adquirir la configuración del Neón. Así, se enlaza con tres hidrógenos obteniendo estabilidad eléctrica (NH3). El nitrógeno queda con tres de sus electrones “ocupados” formando enlaces con hidrógeno mientras un par está libre. Ese par electrónico puede ser entregado al hidrógeno del ácido clorhídrico el que, a su vez, pierde un ion H+ (cede H+ según Brønsted-Lowry). Finalmente, el par de electrones es cedido al H+ quien, uniéndose al NH3, logra la estabilidad eléctrica al conseguir la configuración electrónica del gas noble helio. Y, además, el ion Cl− al haberse quedado con el electrón del hidrógeno, continúa teniendo la configuración electrónica estable del argón.
Figura 2. Reacción ácido-base del ácido clorhídrico más amoniaco y reacción del ácido metanoico.
El caso del ácido metanoico o fórmico es similar (Figura 2). El formato (CHO2−) actúa como base al ceder un par electrónico del oxígeno. Este par electrónico es aceptado por un protón del medio, quien uniéndose a la molécula genera el ácido fórmico (CH2O2). Si el hidrógeno del ácido fórmico cede su par electrónico, se separa del ácido generando un protón (H+) y su base conjugada: el formato.
Es decir, en las reacciones ácido-base donde hay transferencia de protones, el hidrógeno del ácido pierde su par electrónico entregándolo a la molécula de ácido. Esto genera un protón más la base conjugada. Al inverso, la base dona su par electrónico a un protón del medio para formar un ácido. Estas reacciones se encuentran en equilibrio en la naturaleza y la capacidad que tiene el compuesto para aportar protones al medio determinará sus propiedades de ácido.
La teoría de Lewis permite integrar todos los conceptos, demostrando que las reacciones ácido-base son un evento asociado a la formación de compuestos debido a la tendencia de los elementos por lograr su estabilidad electrónica.
La teoría ácido-base de Arrhenius explicaba los fenómenos químicos ácido-base que ocurrían cuando el solvente era agua, pero no permitía entender las reacciones fuera de ella. La teoría de Brønsted-Lowry independizó las reacciones ácido-base del solvente acuoso estableciendo que solo existía un traspaso de H+. Lamentablemente, había situaciones donde no ocurría la transferencia de esta molécula. Finalmente, fue la teoría de Lewis la que logró explicar todas las reacciones ácido-base mediante el traspaso de pares electrónicos. Sin embargo, aún faltaba más. Las distintas moléculas no transferían sus pares electrónicos en forma homogénea a otra molécula, sino que preferían algunas en desmedro de otras. Pearson, en 1963, clasifica los ácidos y bases de Lewis según propiedades como el tamaño molecular, estado de oxidación, carga y polarizabilidad. Distingue los ácidos “duros” que tienden a reaccionar con bases “duras”, mientras ácidos “blandos” con bases “blandas” (Teoría ácido-base duro-blando)[6].
Todas las teorías son correctas, la diferencia es que conforme van evolucionando incluyen a la teoría anterior, además de explicar los vacíos existentes. Es similar a lo que ocurre en Física; la Relatividad General de Einstein incluye a la Mecánica Clásica newtoniana, dando explicación a algunos eventos que esta última no permitía, sin embargo, aún es totalmente vigente y correcta.
En medicina y ciencias biológicas las reacciones ácido-base involucran un solvente acuoso y, disueltas en este, moléculas orgánicas e inorgánicas. Los ácidos orgánicos son aquellos que poseen un esqueleto de carbono más un grupo carboxilo (-COOH), el cual es capaz de entregar H+ al medio (aceptar pares electrónicos). Una base orgánica (R-COO−) acepta H+ (cede pares electrónicos). Las moléculas inorgánicas poseen otros elementos en su estructura sin un esqueleto carbonado. Todos los ácidos o álcalis inorgánicos que participan de reacciones ácido-base biológicas (ej. H2SO4 o ácido sulfúrico, H3PO4 o ácido fosfórico, HCl o ácido clorhídrico), tienen hidrógeno en su estructura el cual será intercambiado como H+. En suma, las reacciones ácido-base biológicas de seres vivos ocurren en un solvente acuoso y las moléculas “ácidas” o “básicas” intercambian H+. Por simplicidad, en la práctica médica, se utiliza la teoría de Brønsted-Lowry para esquematizar las reacciones ácido-base.
