Tú puedes - Begoña Rico - E-Book

Tú puedes E-Book

Begoña Rico

0,0

Beschreibung

Para mantener nuestro equilibrio emocional cuando nos vemos involucrados en circunstancias personales adversas, resulta imprescindible comprender lo que sucede en nuestro interior y la manera en que el cerebro lo interpreta, así como aprender a gestionar nuestras emociones. Begoña Rico, psicoterapeuta emocional, avalada por su dilatada experiencia profesional, aporta en su obra Tú puedes las herramientas esenciales para dar respuesta a estas necesidades. A través de sus páginas, la autora nos guía con sabiduría y cercanía por la senda del autoconocimiento y la liberación interior, aportando un inestimable apoyo emocional que se complementa con una serie de ejercicios y de prácticos vídeos. El objetivo no será otro que encauzar nuestros pasos para que avancemos, para que abandonemos hábitos perniciosos y obtengamos control sobre nuestras emociones, para alcanzar nuestra realización personal y transformarnos en seres plenamente felices. Este libro te ofrece las claves para poder: "Descubrir el potencial de tu mente inconsciente y como ser tú quien manda sobre ella. "Transformar el miedo en seguridad y liberarte de toda emoción negativa. "Deshacerte de los malos hábitos que juegan en tu contra, a veces sin saberlo. "Aprender a cambiar tus diálogos internos de negativos a positivos. "Trabajar tus bloqueos y limitaciones para convertirte en una persona mentalmente libre. "Crear la vida que deseas vivir.

Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:

Android
iOS
von Legimi
zertifizierten E-Readern
Kindle™-E-Readern
(für ausgewählte Pakete)

Seitenzahl: 409

Veröffentlichungsjahr: 2022

Das E-Book (TTS) können Sie hören im Abo „Legimi Premium” in Legimi-Apps auf:

Android
iOS
Bewertungen
0,0
0
0
0
0
0
Mehr Informationen
Mehr Informationen
Legimi prüft nicht, ob Rezensionen von Nutzern stammen, die den betreffenden Titel tatsächlich gekauft oder gelesen/gehört haben. Wir entfernen aber gefälschte Rezensionen.



© Derechos de edición reservados.

Letrame Editorial.

www.Letrame.com

[email protected]

© Begoña Rico

Diseño de edición: Letrame Editorial.

Maquetación: Juan Muñoz

Diseño de portada: Rubén García

Supervisión de corrección: Ana Castañeda

ISBN: 978-84-1144-552-8

Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de cubierta, puede ser reproducida, almacenada o transmitida de manera alguna ni por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación, en Internet o de fotocopia, sin permiso previo del editor o del autor.

Letrame Editorial no tiene por qué estar de acuerdo con las opiniones del autor o con el texto de la publicación, recordando siempre que la obra que tiene en sus manos puede ser una novela de ficción o un ensayo en el que el autor haga valoraciones personales y subjetivas.

«Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com; 91 702 19 70 / 93 272 04 47)».

PRÓLOGO

Todos estamos expuestos al sufrimiento a lo largo de nuestra existencia, por ello, resulta esencial aprender a gestionar nuestras emociones, con el objeto de poder sobreponernos a las adversidades de la vida mediante la adquisición de herramientas que nos capaciten para sanarnos, así como para lograr paz mental y, por encima de todo, nuestra felicidad, meta a la que, como seres humanos, todos aspiramos.

Gracias a su dilatada experiencia como psicoterapeuta emocional y coach de empoderamiento personal y respaldada por una larga lista de éxitos profesionales, Begoña Rico nos ofrece en su esclarecedora obraTú puedesuna serie de prácticos instrumentos que nos permiten comprender qué nos sucede y cómo funciona nuestra mente para que, en consecuencia, podamos tomar las riendas de nuestra vida, venciendo adversidades, abrazando el perdón hacia nosotros mismos y fortaleciendo nuestra autoestima.Tú puedeses una guía imprescindible para la gestión emocional, para dilucidar la percepción que poseemos de nosotros mismos y para detectar cuáles son los factores perniciosos que nos causan daño.

El presente manual, con un lenguaje asequible, directo y cercano, apoyado con práctico material audiovisual que complementa su lectura, pone a nuestro alcance todo lo que necesitamos para allanar adversidades, superar el dolor y vencer el sufrimiento, para dejar atrás relaciones tóxicas, sobreponerse a la baja autoestima o identificar factores que influyen en nuestro bienestar emocional. Todo ello hará posible que avancemos con paso firme en nuestro camino hacia la sanación y la paz interior, nuestro objetivo último, pues a través de sus páginas se irán desgranando los pormenores de las afecciones psicológicas más habituales en nuestra sociedad, para cuya resolución contaremos con la aportación de claves con las que podremos detectar la raíz de nuestros pesares, así como también mediante testimonios de casos reales, entre los que se incluye el vivido por la autora en primera persona.

Tiene el lector en sus manos una lectura indispensable para el autoconocimiento y el desarrollo personal, que transmite al alma un mensaje rebosante de positivismo y esperanza y franquea el sendero hacia el enriquecimiento interior, una puerta abierta para amarnos más a nosotros mismos, vencer adversidades y avanzar hacia un yo más pleno, más sereno y más feliz.

Marga Adobes

Editora y correctora editorial

INTRODUCCIÓN

Enhorabuena por haber tomado la decisión de mejorar tu vida. Ya has dado un primer paso al tener este libro entre tus manos y haber tomado la decisión de comenzar a leerlo. Pero no se trata de que lo leas y lo dejes arrinconado en algún lugar de tu ordenador o de tu librería; se trata de que lo leas con verdadera atención y de que lo lleves a la práctica una y otra vez.

Este libro está dirigido a cualquier persona que desee aprender a superar su sufrimiento, ya sea por miedos, ansiedad, depresión o cualquier emoción negativa que le haga sufrir y le provoque un desequilibrio emocional.

Vas a descubrir de forma sencilla a eliminar de tu mente los bloqueos que te impiden ser feliz. Comenzarás a descubrir un camino para reeducar tu mente y prepararla para unos nuevos conocimientos mediante una apertura a un entendimiento más profundo que te permitirá con facilidad domesticar a tu mente rebelde.

Este manual te dará un profundo entendimiento de tus emociones y te ofrecerá las claves de la mejor manera de responder a ellas y dejar que los malos sentimientos desaparezcan en poco tiempo. Será un viaje hacia tu interior, ya que algunos de los recursos que más necesitamos para enfrentarnos a los desafíos y adversidades de la vida solo los encontraremos enla profundidad de nuestro interior. Por ello, es de vital importancia que inicies una búsqueda, que investigues, indagues y explores los lugares más recónditos de tu mente para encontrar tu paz.

No solo te ayudará a entender estas emociones y la raíz de sus causas, sino que también pondrá a tu alcance pasos prácticos y efectivos que te ayudarán a deshacerte de ellas, reducir el efecto pernicioso que tienen sobre tu vida y prevenir que vuelvas a sufrirlas. Aprenderás cómo tener una vida más feliz, adquirirás la capacidad de tener paz mental, de vivir con más tranquilidad y, sobre todo, aprenderás a dejar de sufrir.

Tú puedeses una guía práctica para que tengas a mano diferentes herramientas para mejorar algunos aspectos de tu vida y puedas superar las limitaciones que frenan tu avance. Este libro es la llave hacia tu libertad mental y hacia una nueva vida, un manual completo de potentes herramientas para tu transformación personal.

Para ello, tienes aquí unas claves sencillas que puedes aplicar en cualquier momento. Te animo a que vayas incorporándolas a tu vida diaria, hasta que las integres en tu interior y las hagas tuyas. Recuerda que túSÍPUEDESmejorar y vas a hacerlo. Tampoco es que sea particularmente fácil. Si fuera tan sencillo, ya lo hubieras logrado. Todas las personas tenemos el poder para cambiar; tan solo necesitamos la ayuda adecuada.

Estoy segura de que lo habrás intentado mil veces, de que tu mente ha rumiado mil maneras de salir de esa cárcel donde sientes que los barrotes de la prisión mental cada vez te limitan más en tu vida diaria. Sé de lo que hablo y te comprendo perfectamente; entiendo la gran impotencia y frustración que te atrapa en esos momentos en que surge la ansiedad, la agonía, la inquietud, la tristeza más profunda y la desesperanza.

¿Cómo no entenderte? Desde hace varios años, me dedico plenamente ayudar a las personas que padecen dolor psicológico, ansiedad, tristeza, depresión, miedo, vacío existencial, falta de sentido vital, baja autoestima y desequilibrio emocional, lo que les provoca graves sufrimientos en su modo de sentir y limitaciones disfuncionales en su vivir.

Se encuentran perdidas, desmotivadas, en un bucle de desesperación, sin rumbo claro, lo que les provoca miedos y bloqueos, y no saben cómo salir de esa situación. Les ayudo a eliminar los síntomas ansiosos y el sufrimiento, disminuyendo sus miedos. Los guío y acompaño para reconectar son su confianza, para recuperar su seguridad, autoestima y motivación, con el objetivo de enseñar a la persona a que retome las riendas de su vida y aprenda a gestionarla de una forma más adecuada y eficaz. Después de un maravilloso trabajo de transformación, logran sentirse de nuevo fuertes y capaces para recuperar la ilusión de sus vidas y consiguen vivir con una mayor plenitud y alegría.

He tenido la gran suerte de poder aprender de cada una de las personas que llegaron a mi consulta y tener la oportunidad, a la vez, de compartir mi sabiduría y aprendizaje con ellos. Todas recibieron mi dedicación, apoyo y cariño en cada sesión. Solamente alguien con un profundo trabajo interior y personal puede entender perfectamente en qué consiste el dolor emocional, conocer la capacidad del ser humano para superar las dificultades y, al fin, lograr los inmensos beneficios del cambio. Quien me conoce sabe que es así. Siempre encontraron en mí la autenticidad verdadera para el acompañamiento en ese tránsito.

Me he formado continuamente a lo largo de estos años para ofrecer la mayor calidad. Poseo estudios en psicología, psicoterapia cognitivo-conductual,coachingpersonal, terapiaGestalt, PNL y terapia regresiva y soy experta en inteligencia emocional, con un máster en Psicología de la Emoción y en Psicología Positiva.

He invertido todo mi esfuerzo en aprender y formarme. Déjame ayudarte en tu transformación, porque, desde hoy mismo, vamos a formar un equipo tú y yo. Estoy aquí para trasmitirte técnicas muy importantes que cambiarán tu vida.

Cógete de mi mano y acompáñame durante estas cautivadoras páginas a explorar caminos desconocidos para ti, para que puedas recorrerlos y avanzar por ellos, disfrutando a cada paso, con cada avance. Este libro es una invitación a mirar de nuevo la vida, las creencias, los pensamientos. Esta invitación es formal y por escrito. Si lees bien la letra pequeña, dice que, para volver a mirar, a observar, debes dejar de lado todo lo que crees saber.

Quiero enseñarte a evitar que pases por años de sufrimiento y de lamentaciones. Déjame acompañarte en este proceso con mi voz, con mis palabras y con mi esencia, para mostrarte los atajos más simples para andar por esta vida de la forma más adecuada y positiva para ti.

Mi anhelo más profundo es ayudar y beneficiar al máximo posible de personas con este libro, llenar de calma tu mente y de paz tu corazón. Así es cómo nace mi deseo de escribir este libro: poder de verdad ayudarte y que en tus manos tengas un apoyo en momentos difíciles, que tengas una ayuda cuando te encuentres sin salida, con inquietud, o te desborde la ansiedad.

Ojalá, al nacer, nos dieran un libro de instrucciones sobre cómo vivir la vida y gestionar perfectamente nuestras emociones; sin duda alguna, nos resultaría todo mucho más sencillo. Hoy es el primer momento, hoy y ahora, no existe ningún momento mejor que ahora mismo. Así que confía en mis palabras, ¡ponte manos a la obra!

Este es el momento, el más importante de todos, el más emocionante, en el que vas a dar tu primer paso de muchos que están por venir. Aquí comienza un viaje apasionante, donde siempre puedes reinventarte, siempre tienes en tus manos la oportunidad y la posibilidad de volver a ilusionarte de la vida y diseñar un nuevo camino que te proporcione la felicidad que tanto deseas.

No voy a moverme si no vienes conmigo, te estoy esperando. Deja de lado tus obligaciones y tus quehaceres por un momento. Estoy aquí, esperándote entre las páginas de este libro. Enlaza tu mano junto a la mía, porque zarpamos con plena ilusión a este nuevo viaje de autodescubrimiento que va a cambiar tu vida para siempre. Coge bien el timón de tu barco, porque ya nunca más irá a la deriva.

¡Déjame acompañarte en esta magnífica aventura!

¡ZARPAMOS!

¿Estás preparado para comenzar tu cambio hoy?

FELIZ LECTURA.

www.tucentrodeterapias.com

PRIMERA PARTEAvanza hacia adelante

1 MIEDO AL CAMBIO Y APRENDIZAJE

«Solo hay una cosa que hace que un sueño sea

imposible de hacer y es el miedo al fracaso».

Paulo Coelho

¿Podemos reeducar al cerebro para ser más felices y vivir con plenitud? La respuesta, como debes haber imaginado, es un absoluto SÍ.

En infinidad de ocasiones, muchas de las personas que llegan a mi consulta me preguntan: «¿Cómo puedo vencer esta ansiedad?», «No sé qué hacer para superar esta depresión que me amarga», «¿Qué tengo que hacer para superar esta ruptura?», «¿Qué puedo hacer para mejorar mi relación?», «¿Cómo puedo vivir mejor?», «Tengo un problema y no sé cómo atacarlo»,«No sé cómo superar los problemas, todo se me hace una montaña, no sé actuar de otro modo… Me superan las adversidades… ¿qué hago?»… y así continuamente. No es fácil y soy consciente de ello.

Mi trabajo es enseñarte el CÓMO, porque he descubierto que es la pregunta que más nos hacemos, siempre nos da miedo el cómo… Y el «cómo hacerlo» solo se descubre poniéndonos en marcha.

Cuando hay un verdadero porqué en nuestras vidas, el cómo siempre aparece.

Deseo con todo mi corazón ser tu cómo en este libro inspirador para ti; devolverte la ilusión y la motivación; que, cuando alguien desee algo con todas sus fuerzas, sea capaz de conectar con su máximo potencial para llegar a ello, y te aseguro que TÚ no serás menos.

Lo siguiente que viene después de comenzar a pensar en el «cómo hacemos» para salir del bucle o de la inquietud donde estamos es la segunda sensación: «Lo haré mal», «Me equivocaré», «No sabré hacerlo bien», «Tengo miedo a volverlo a hacer mal», «Me siento incapaz».

Es entonces cuando nos atrapa el miedo, nos quedamos bloqueados, estancados, nos sentimos perdidos en un mar de dudas que lo único que hace es hundirnos más y más en una frustración e impotencia que nos deja sin fuerzas y sin ánimo de luchar. ¿Cuántas veces has tirado la toalla? ¿Cuántas veces no pudiste tirar hacia adelante?

¡BASTA YA!

Solo fue tu mente, que te jugó una magnífica trampa.

Son muchos los años que llevo dedicándome a ayudar a las personas, a entender su mente, a solucionar conflictos, contribuyendo a que comprendan qué es lo que hace que caigan en depresión, en ansiedad y, por lo tanto, que arruinen su vida y, junto a ella, desgraciadamente, la de las personas que tienen a su lado.

Les ayudo a comprender todo aquello que les ha limitado en la vida, a que puedan ser conscientes de todas aquellas creencias irracionales y condicionantes que autosabotean su mente para conectar de nuevo con su poder personal y su capacidad de encontrar su propio bienestar y felicidad.

Sinceramente, me sentiría muy agradecida y feliz de ayudarte también a ti en estas páginas, para que por fin puedas conseguir transformar tu vida para siempre, deenseñarte a tener bien fuertes tus raíces para crecer y hacer inmensas tus alas para volar.

Lograr comprendernos y saber por qué nos pasa lo que nos pasa es una gran labor, aunque también es el primer paso para alcanzar el equilibrio interior y mejorar las relaciones con las personas que nos rodean y aportarnos felicidad. Nunca podemos culpar a alguien por su ignorancia, ya que quizá no tuvieron la gran oportunidad de llevar a cabo un aprendizaje y no pudieron ponerlo en práctica.

En cambio, a nosotros mismos nos culpamos continuamente pornosaber hacer, pensar, expresar, decidir o comportarnos en determinadas situaciones. Nos machacamos y hasta nos fustigamos por no saber hacerlo mejor.

Mírate al espejo: tú eres tu mayor enemigo y la persona que más te limita. Cuando empiezas a comprender que el límite verdaderamente está en nuestro interior, comenzarás a descubrir un mundo nuevo lleno de infinitas posibilidades. Cuando profundicemos un poco más en nuestro interior, te darás cuenta de que gran parte de la angustia y el sufrimiento que experimentamos en la vida es opcional, ya que vivimos y le damos sentido a los diferentes sucesos y experiencias de nuestra vida desde nuestra propia interpretación.

Tan solo te voy a pedir algo tan sencillo en este primer paso como es que despierte de nuevotu deseo de aprender.

¿Tienes la sensación de que pasan los días y siempre sucede lo mismo? ¿A veces piensas que llevas tiempo dejándote arrastrar por la inercia y nunca ocurre nada nuevo? Seguramente, todos nos hemos sentido así en algún momento y a la mayoría de las personas les puede generar un sentimiento de estancamiento y frustración. Este es el momento de coger las riendas de tu vida y empezar a tomar decisiones. Este es el momento de plantearse salir de tu zona conocida y de confort.

¿Recuerdas cuando, de pequeño, ibas al colegio y aprendías? Tenías curiosidad por llenarte de conocimientos nuevos cada día. Eran divertidos aquellos aprendizajes en los cuales te impregnabas de todo lo que te producía interés y anhelo por avanzar cada día más y más.

Con el paso de los años, nos vamos acomodando y nos quedamos en nuestra zona de confort, pensando que ya sabemos lo suficiente. Nos desconectamos de la magia de la vida, no buscamos nada que nos produzca de nuevo esa sorpresa que ocurría en nuestra mente de niños y que nos hacía abrir los ojos como platos y reíamos tan solo de explorar con admiración y asombro cada día, maravillados de cada momento, con la inocencia que da la infancia.

Llega un momento en nuestra vida en que no deseamos salir de nuestra zona de confort y eso puede llegar a convertirse en una gran barrera y en una limitación personal, ya que perdemos la oportunidad de enfrentarnos a nuevos retos, de vivir nuevas experiencias o, incluso, de conocer gente nueva. No abandonar jamás el entorno conocido hará que disminuyan progresivamente nuestras habilidades y que nuestras expectativas se reduzcan cada vez más. Y esto no sería tan grave si no fuera porque, con esa actitud, también podemos ver reducida significativamente nuestra capacidad para ser felices.

La zona de confort es un entorno conocido que nos hace sentir seguros y protegidos. Pero el que no arriesga no gana y hay que salir de ella para crecer. No salir nunca de ella puede resultar peligroso para nuestro desarrollo personal, ya que la zona de confort actúa como un refugio que nos hace sentir seguros por tratarse de un entorno bien conocido por nosotros.

Nos acomodamos, a pesar de encontrarnos mal durante un largo tiempo en esta zona, lo que puede generar en nosotros tristeza, apatía y frustración, entre otras emociones negativas. Sé que da vértigo tan solo pensar en saltar al vacío y realizar un nuevo cambio en esta etapa de la vida, aunque quedarnos aquí siempre será mucho peor, pues crea un mundo de quejas, lamento, resentimiento y enojo.

Salir de la zona de confort es muy necesario, porque, cuando tú sales de ese territorio conocido, aún no puedes ver esa nueva zona de descubrimiento con todo lo fresco que te queda por conocer. Al final, te ves en el medio de la nada. Da vértigo, porque has dejado un lugar conocido y estás en un mundo en el que aún no ha aparecido lo nuevo. Es decir, tienes muy claro lo que has perdido, pero aún no tienes tan claro lo que vas a ganar. Hay una zona de confort, que es la más severa y la más rígida en el ser humano y suele ser la que más nos hace sufrir: es cómo te has definido a ti mismo, qué eres, cómo te has creído quién eres, los procesos mentales que te hacen pensar que no puedes ir más allá, que hay ciertos obstáculos que son demasiado grandes para ti o que tú eres demasiado pequeño para ellos. Esto no es así. Puede suceder que lo que hoy nos parece imposible, primero, nos parezca improbable y, después, pase a posible.

El autosabotaje es el discurso que nos creamos para conformarnos con una vida que no nos satisface.

La negación y el autosabotaje son, quizás, dos de los síntomas más característicos del miedo al cambio y ambos están muy unidos. La negación nos intenta hacer creer que no pasa nada; en cambio, el autosabotaje consiste en contarse historias para reafirmar esta negación. Hacer esto es simplemente una forma de no asumir la responsabilidad para cambiar, algo que nos ancla en nuestros miedos, que no nos permite avanzar y es que el autoengaño es un recurso al que a veces acudimos para afrontar situaciones difíciles, en muchas ocasiones, de forma inconsciente, cuando nuestro cerebro altera nuestra percepción para salvaguardar nuestra integridad y, de algún modo, intenta protegernos.

De hecho, autoengañarnos para reducir el malestar que produce la ansiedad o el miedo es frecuente. Las personas nos mentimos a nosotras mismas para mantener una consistencia interna, es decir, para que nuestras creencias, actitudes y conductas sean coherentes entre sí. Cuando existe incongruencia entre estas, el conflicto interno conduce a la falta de armonía, algo que nos esforzamos por evitar. Detectar el autoengaño es complicado, pero necesario para poder cambiar y superar los miedos. A menudo, preferimos mantenernos en esta zona de consistencia interna, aunque nos perjudique.

Solemos recurrir a frases como: «Ya soy viejo», «No soy capaz», «No tengo tiempo», «Mañana empiezo» … ¿Te suena alguna de ellas? El primer paso para superar el miedo es, sin duda, identificarlo y, también, reconocer los patrones de autosabotaje, esas autonarraciones que nos impiden avanzar y que alimentan nuestros miedos. Aunque a corto plazo reconocer la verdad duela más que vivir en la mentira, a la larga es todo lo contrario. No olvides que el primer paso siempre es el más difícil, pero el segundo siempre resulta más sencillo.

Si has llegado a un momento en tu vida en que ya no puedes más, en que estás harto de estar harto y ya has rebasado tu punto límite, necesitas una palanca emocional lo suficientemente potente como para superar el miedo a lo desconocido y romper esas cadenas hechas de ese material tan denso llamadomiedo. Tiene que comenzar a crearse en ti una visión más estimulante, lo sobradamente atractiva como para que tire de ti y te haga salir de tu zona de confort. Te puedo asegurar que, fuera de ese lugar, hay un nuevo mundo que te espera, lleno de aprendizajes, curiosidades, conocimientos novedosos y lo más importante: un cambio muy positivo en tu desarrollo personal.

Salir de tu zona de confort te ayudará a conocerte mejor, te harás mucho más valiente, tendrás una visión más amplia de tu entorno, cada día será nuevo y diferente, serás mucho más feliz, conocerás a gente nueva y esto te enriquecerá personalmente, adquirirás nuevos conocimientos y aprenderás a crecerte ante las adversidades. Así que allá vamos, a dar los primeros pasos en un sendero lleno de nuevos aprendizajes, con la motivación de realizar un salto desde nuestra áreade confort a la zona de un maravillosoproceso de autodescubrimiento.

«Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo».

Albert Einstein

¿Alguna vez te has preguntado en qué consiste el aprendizaje? ¿Cómo conseguimos pasar de no saber absolutamente nada sobre algo y a saber hacerlo perfectamente? Vamos a ser prácticos y a hablar del proceso de aprendizaje y sus cuatro etapas. Centrémonos en el comportamiento común por el que todos nosotros pasamos cuando estamos en pleno proceso de aprendizaje.

Las ganas de aprender son el factor determinante para poder hacerlo. Los niños en edades tempranas se mueven por el impulso de la curiosidad. Este principio, y no el estudio, hace que aprendas más o menos. Además, la motivación por el aprendizaje se reflejará en tu futuro adulto.

El aprendizaje es algo natural del ser humano. Las personas, desde que nacemos, estamos constantemente aprendiendo. Cuando algo nos interesa, queremos saber más, queremos conocerlo más a fondo, queremos hacerlo y nos dedicamos a explorarlo, a averiguarlo. Esto es el aprendizaje.

Para que se lleve a cabo el aprendizaje, tenemos que querer aprender: no se puede aprender si uno no quiere. Las ganas de aprender constituyen el primer y necesario paso para que se produzca el deseado aprendizaje.

Sin ganas de aprender, no hay aprendizajes nuevos y, para que se produzcan cambios en nuestra vida, tenemos que despertar:

El interés por aprender.La voluntad de aprender.La motivación por aprender.

Venimos a este mundo con la capacidad de aprender y lo vamos haciendo a través de nuestras experiencias y vivencias, a pesar de que tenemos una gran predisposición a acomodarnos. Es por ello por lo que solemos presentar rechazo ante el cambio. El miedo a lo desconocido nos hace quedarnos paralizados en muchas ocasiones, nos hace soportar situaciones que no nos conducen a ningún lado. No obstante, hay en nuestro interior una fuerza infinita que nos impulsa a seguir creciendo, ya que la vida está repleta de cambios externos continuos y tenemos que adaptarnos al medio y al entorno, que cambia sin cesar a nuestro alrededor.

Una nueva práctica se logra a través de pequeñísimos pasos, casi imperceptibles, que poco a poco se van transformando en un hábito.

Durante todo el proceso de aprendizaje de una nueva habilidad o hábito, pasamos por cuatro etapas bien diferenciadas entre sí, mientras vamos mejorando nuestros resultados y cambiando nuestro comportamiento, de manera que consigamos desarrollar con éxito nuestra meta. Es el proceso que nos permite pasar de ser unos incompetentes a ser capaces de adquirir una destreza nueva.

Cuando queremos aprender algo, pasamos por las siguientes etapas:

Todo se puede lograr, tan solo tienes que creerlo, tienes que creer que es posible para ti. No es «no sé hacerlo»y, como no sé, digo que «no puedo hacerlo». No sabes hacerlo y, por lo tanto, no tienes que renunciar a eso, sino que tienes que aprender cómo se hace. No te pongas trabas, como has hecho durante toda tu vida. Quizá te has dicho mil veces: «Yo no puedo hacer eso» o «Yo no sé hacer eso». ¡NO! Te estás autodestruyendo con tu propio diálogo negativo. Más bien pregúntate: ¿cómo puedo aprender a hacerlo? Y esoes a lo que yo te voy a enseñar.

Las ganas de aprender constituyen la actitud adecuada para que se produzcan el aprendizaje, los cambios y la evolución personal.

Para ello, te voy a pedir, antes de que sigas leyendo estas líneas, que te comprometas contigo mismo y conmigo a despertar de nuevo tu ilusión por el aprendizaje y a llenarte de toda la nueva información que vaya surgiendo en este libro.

Abre tu mente a nuevos conceptos, explora, busca, indaga lo que sea necesario para salir de tu situación de incomodidad o malestar.Mantente activo para aprender, despierta tu interés de nuevo.Crea diferentes modos, caminos o experiencias que puedan ajustarse a tu manera de aprender aquello que te interesa.Trata de despertar de nuevo tu curiosidad.Tu esfuerzo es básico para lograr tus metas; si te implicas y te involucras, obtendrás los resultados SÍ o SÍ.Tú eres el responsable tanto de tu vida como de tu propias reacciones, conductas y decisiones. Y, a la vez, también eres responsable de tu propio proceso de cambio.

Sentirse responsable es sentirse dueño de las propias vivencias, no esperar a que venga alguien a rescatarnos y liberarnos de la cárcel de nuestros problemas, sino que nosotros mismos cogemos las riendas de nuestras propias decisiones y de nuestra propia vida. Ello implica responsabilizarse de tomar acción y ponernos en marcha.

Te voy a insistir en que, como primer paso te comprometas de verdad a terminar de leer, a impregnarte de este libro y detodo su contenido. Para alcanzar los resultados deseados, es importante poner compromiso, determinación y, sobre todo, leer los conceptos y seguir los ejercicios recomendados. Es necesario que llegues hasta el final del libro, donde te explicaré un importante y trascendental secreto para mejorar tu vida, que no te puedes perder, los pasos necesarios para lograr una felicidad verdadera y una mente en paz, aunque para ello tendrás que completar todos los pasos, sin saltarte ninguno.

Recuerda siempre que todo lo que necesitamos para tener éxito en la vida lo poseemos ya en nuestra mente, en nuestro corazón y en nuestra capacidad de aprendizaje. Al comprometernos, ponemos al máximo nuestras capacidades para sacar adelante los recursos que verdaderamente deseamos adquirir. Si eres de las personas que tienen esas ganas de aprender, la motivación vendrá a tu encuentro y, por fin, hallarás lo que permanece oculto y que aún está por explorar y descubrir en ti. Ahora tan solo te queda dejar la mente abierta para explorar conceptos que van a desafiar tu forma habitual de pensar. Con la guía adecuada y los pasos correctos, podrás alcanzar y obtener los máximos logros.

Bien, ahora ya estás preparado para colocar en tu mochila para este viaje todo lo necesario, empezando por lo más importante: tu actitud, tus ganas de aprender, tu motivación, tu ilusión y tu compromiso para ir en rumbo a…

¡TU FELICIDAD!

En este libro, deseo mostrarte y compartir contigo historias reales, verídicas, de la vida y experiencias de algunos de mis clientes. Sus nombres son ficticios para proteger su anonimato. Son ejemplos de personas verdaderas que, quizá, pasaron por el mismo dolor o abatimiento que tú, que con una gran fuerza de voluntad lograron superar sus adversidades. Son auténticos guerreros en el combate de la vida. Esperoque te sirvan para ilustrar algunos de los problemas que se nos pueden plantear en el camino de nuestra existencia.

Poder comprender, desde otra perspectiva, el cambio puede ser la solución en algunos casos; en otros, corregir algunas conductas indeseadas que hacen que, lamentablemente, nos quedemos estancados y bloqueados ante ciertas circunstancias o que tomemos decisiones equivocadas y, con ello, convirtamos nuestra vida en un pozo de lamentaciones y continuos errores.

Me gustaría que leyeras sus historias con mucho cariño y atención, ya que, detrás de cada relato, siempre encontrarás la lección y la solución al problema que generó el juego engañoso de su obstinada mente. Estoy convencida de que cada uno de estos protagonistas, a partir de ahora, formarán parte de ti y de tu corazón, porque, aunque no lo creamos, no somos tan diferentes unos de otros. Y algo maravilloso que todos los seres humanos tenemos en común son nuestras emociones, que nos vinculan con lazos de unión. Mi lágrima es igual que tu lágrima; mi dolor es de la misma naturaleza que tu dolor; mi tristeza es idéntica a tu tristeza. Esta es la verdadera empatía de las personas, nuestra gran capacidad de ponernos en el lugar del otro, de ponernos en su piel, la sensibilidad y la habilidad de poder comprender los sentimientos de los demás viéndonos reflejados en su aflicción.

Cómo podrás observar, no somos tan distintos unos de otros. Cuando profundizamos de verdad y buceamos más allá de las capas superficiales del ser humano, vemos que somos iguales, que todos tenemos nuestros propios miedos, nuestras dudas e incertidumbres. Todos queremos sentirnos aceptados, queridos, valorados. Necesitamos sentir que somos capaces, que podemos creer en nosotros mismos, que somos merecedores de lo mejor y de tener plenitud de vida, colmada de felicidad.

Cada historia refleja perspectivas diferentes de cómo nuestra mente nos puede limitar completamente o, por el contrario,nos puede ayudar a potenciar esa gran capacidad adaptativa que posee el ser humano para superar cualquier adversidad a la que nos enfrentemos.

Desde bien pequeña, siempre me cautivó que me narraran cuentos, historias o relatos. Me asombraban los desenlaces, pero lo que más me impresionaba eran las historias con una moraleja final, con mensajes potentes que te hacen reflexionar, aprender alguna lección poderosa o la capacidad de cuestionarte.

En mi consulta, en muchas ocasiones, tengo la oportunidad de aprender y de admirar la superación de muchas personas que han sido capaces de trasformar su historia de sufrimiento, fracaso o dolor. Me maravillo ante el ser humano todos los días de mi vida, ante su enorme capacidad para conquistarse y querer evolucionar. Estamos destinados a mejorar continuamente y venimos a este mundo a brillar, aunque en muchos momentos difíciles se nos olvide.

Quizá es por ello por lo que desearía que estas historias de casos reales te ilustraran y encontraras en ellas grandes enseñanzas y lecciones de vida para poder ofrecerte la ayuda para alcanzar comprensiones más profundas.

Uno es su propio maestro y el camino, nuestra experiencia de aprendizaje. Solo es cuestión de estar atentos a las señales que nos vamos encontrando por la vida, que nos mueven para saber quiénes somos y lo que deseamos. Lo más importante: encontrar la motivación para ello. Porque, en ti, está todo. Es el momento de iluminar tus sombras.

A medida que vayas leyendo estas páginas, irás recuperando de nuevo tu ilusión, recobrarás las ganas de mejorar y tu entusiasmo aumentará. Nada me gustaría más que, cuando termines de leer este libro, estés preparado y dispuesto a mantener tu equilibrio mental y emocional a lo largo del tiempo, creando millones de momentos en tu vida repletos de felicidad.

Estos protagonistas pudieron encontrar su propia manera de salir vencedores de sus problemas. Ellos pudieron lograrlo.

¡Tú también puedes conseguirlo!

2 SOLTAR EL PASADO

«El dolor es inevitable,

pero el sufrimiento es opcional».

Buda

Cualquier cambio comienza por soltar el pasado, un pasado que nos ancla con sus heridas, con traumas, rencores y conflictos sin resolver. Volvemos a lo sucedido repetitivamente y nos quedamos atrapados en un bucle insistente de querer ir hacia atrás o permanecemos en un lugar que ya no existe, tan solo en nuestra mente, perdiendo así toda la maravilla de crear nuestros momentos presentes.

Cualquier cambio comienza por soltar el pasado.

La historia de Paco

Paco era un hombre de pequeña estatura, corpulento, y debía tener unos sesenta años cuando lo conocí por primera vez. Tenía una cara regordeta y unos mofletes sonrojados. A través de sus ojos, podía percibir la sensación de bondad que transmitíacon tan solo mirarlo.

Entró por la puerta de mi consulta abatido y con la mirada fija en el suelo, se le veía un hombre fatigado y derrotado.

No supo cómo comenzar a describirme lo que le ocurría, apenas brotaban las palabras de su garganta, hasta que se desbordó en un mar de lágrimas incontenibles. Entre sollozos, intentó relatarme lo que le sucedía, con verdaderos esfuerzos por mantener la compostura.

—Paco, respire profundamente y cuénteme… ¿Qué es lo que le trae aquí? Tómese su tiempo —dije, intentando tranquilizarlo.

—Yo… no sé por dónde empezar… Me he quedado viudo y aún no sé cómo llevarlo. —Intentó iniciar su historia, con un tono de voz entristecido y apesadumbrado.

—¿Cuánto tiempo hace, Paco? ¿Meses, más de un año…? —pregunté yo, conmovida.

—No, casi diez años—contestó él rápidamente, sin apenas mirarme.

—¿Diez años? Cuénteme, ¿qué pasó? ¿Cómo ha vivido toda esta situación durante estos años?

Sin parar de sollozar, prosiguió:

—Mi mujer y yo éramos muy felices. Nos casamos muy jóvenes y, sin apenas tener nada más que un terreno de pocas hectáreas, comenzamos a cultivar árboles frutales en aquellos metros de tierra. Fueron años muy difíciles, de duro trabajo y esfuerzo. Nos dedicamos con plena entrega y excesivo sacrificio a esa labor. Con los años, fue dando sus frutos, hasta que conseguimos comprar otras fincas colindantes y nuestro negocio prosperó increíblemente en los años siguientes. Parecía que la vida nos sonreía, que nos daba la oportunidad de obtener aquello que siempre habíamos anhelado, una buena compensación por tanto sudor y agotamiento invertido. Éramos una pareja muy bien avenida, teníamos una complicidad fuera de lo común, nos entendíamos a la perfección. Ella era mi mano derecha en todo, en mi vida, en la casa y, sobre todo, en el negocio que con tanto ahínco habíamos hecho que prosperara. Mi esposa llevaba la parte de documentación, facturación, pagos y todo lo que conlleva la gestión administrativa. Era mi otra mitad en todo. La primera vez que algo nos afectó inmensamente fue el hecho de no poder tener hijos. Eso nos hundió, ya que era una gran ilusión que los dos compartíamos. Mi mujer tuvo complicaciones y los médicos nos informaron de que jamás podríamos tener descendencia. Nos derrumbó en aquel tiempo, pero, a la vez, nos hizo más fuertes y nos unimos más en ese doloroso trance. A pesar de ese obstáculo en nuestra vida, el resto nos fue fenomenal. Conseguimos comprar más terrenos y ampliar nuestro negocio, al adquirir una flota de transportes y lograr un nivel adquisitivo muy alto. Cuando todo nos iba viento en popa, ocurrió lo más doloroso e inconcebible para los dos. Mi esposa fue al médico porque se notó unos bultos en el pecho. —Otra vez, Paco se deshizo en llanto y lamento incontenible—. Lo que el doctor nos dijo, después de días de pruebas, exploraciones y biopsias, es que ya tenía metástasis por gran parte de su cuerpo. Era cáncer de mama. Se había producido ya la indeseable metástasis y se había diseminado por los huesos, el hígado y los pulmones. Le quedaban meses de vida. Fue el revés más duro que se puede vivir, no puedo describirlo con palabras.

Era tal su sollozo que apenas podía entender con claridad sus palabras.

—No puedo seguir contando lo que en esos meses viví, Begoña. Era una película de terror para mí. Me invadió el miedo más profundo, los días se volvieron negros y un manto oscuro fue como si cubriese mi mente y la apagase para siempre. No podía pensar con claridad, no veía salida a nada. Luchamos, pero no hubo nada que hacer. Los meses siguientes a su pérdida fueron una total negrura para mí. Se fue con ella mi alegría, mi ilusión, mis ganas de vivir y mi motivo para existir. Nada tenía sentido, nada me proporcionaba la energía para seguir hacia adelante. Mi mundo se paró, se hizo añicos. ¿Qué sentido tenía seguir? ¿Para qué? ¿Por qué motivo? Ni siquiera tenía unos hijos que atender y mis padres habían fallecido hacía unos años atrás. Fue la soledad más devastadora que se puede sentir, ese vacío que te va carcomiendo por dentro y te va dejando desamparado y abandonado. No le deseo a nadie lo que viví en aquel tiempo. Pero, si vengo aquí, Begoña, es para que me ayudes. No sé qué hacer ni cómo hacerlo. Llevo esa amargura en mi ser desde entonces. En aquel tiempo, al principio, fue tan grande el dolor que me sumergí en el alcohol. Nunca había bebido esas cantidades. No quería ni pensar ni sentir, tan solo quería olvidar. Estuve los dos primeros meses inmerso en botellas de alcohol por todas partes, dejé de trabajar y puse a mis mejores encargados al frente del negocio y me olvidéde todo y me aislé. No quería ver a nadie, no quería hablar, no quería escuchar. Solo deseaba llorar mi dolor y mi inmensa pérdida. Finalmente, me di cuenta por mí mismo de que esa no era la salida y dejé de beber, aunque seguía necesitando sacar mi dolor y mi rabia de algún modo. Por las tardes, me quedaba solo en mi finca, cuando todos los trabajadores se marchaban. Era en aquel instante cuando podía estar conmigo mismo y con mi gran y profundo dolor. Me da vergüenza contar esto, pero lo único que me aliviaba en aquellos difíciles momentos era coger mi hacha y desfogarme con los troncos de los árboles ya podados y cortados en el suelo, a los que golpeaba con fuerza, gritando y bramando a todo pulmón:«¿Por qué me has tenido que hacer esto, Dios? ¡Si pudiera matarte, te mataría! ¡Si pudiera matar la vida, la mataría con mis propias manos! ¿Por qué te llevaste lo que más quería en mi vida? ¿Por qué? ¿Por qué? ¡No es justo! ¡Aahhhggg!»… Repetía esas palabras innumerables veces, incluso con tacos, palabras malsonantes, maldiciones y reniegos constantes. Ahí es cuando daba con el hacha a los troncos con toda mi rabia, desesperación y furia, una y otra vez, hasta que me quedaba extenuado y sin fuerza, para, después, entrar en mi casa sollozando como un niño abandonado y quedarme amargamente durante horas y noches llorando sin parar. Esto lo he seguido haciendo durante casi todas las tardes en estos tristes años. Era el modo de liberarme de mi rabia y mi dolor. Reconozco que, desde aquel momento, no he sido el mismo. El padecimiento y la amargura se han apoderado de mí,como si me absorbieran. Continuamente estoy en ese pasado, como si de un bucle se tratara y no pudiera escaparme de él… Si pudiera quitarme este gran dolor… No puedes imaginar cuánto lo necesito.

Cuando comenzamos su terapia, Paco veía el futuro muy oscuro y sin ilusión. El pasado no lo dejaba vivir, estaba anclado en su peor ayer y no podía despegarse de esos sentimientos tan arraigados y dolorosos.

Emprendimos un trabajo con su dolor emocional y su duelo crónico, a fin de ayudarle a comprender que, en muchas ocasiones, es nuestra propia actitud de intolerancia y negación de un determinado hecho lo que nos hace sufrir.

El objetivo principal era trabajar en la comprensión y aceptación de la pérdida, ya que, si existe dolor pasados tantos años, es posible que alguna de las fases del duelo se haya quedado bloqueada.

Resultó muy liberador para él poder afrontar ciertos temas en las siguientes sesiones y, poco a poco, fue tomando consciencia de ciertos patrones de pensamiento que lo mantenían inmovilizado, sin poder avanzar a siguientes etapas de su vida.

Es nuestra propia actitud de intolerancia y negación de un determinado hecho lo que nos hace sufrir.

En la tercera sesión, recuerdo que le pregunté para hacerle tomar consciencia de su proceso y evolución:

—Paco, dime, en aquellos momentos de rabia y ofuscación, cuando golpeabas con tu hacha los troncos, ¿pudiste matar alguna vez a Dios?

Paco me miró estupefacto y contestó con la mirada gacha:

—¡Nooo!

—¿Pudiste matar la vida alguna vez?

—No, claro, ¿cómo demonios iba a hacerlo? —Se tapó el rostro con sus manos, avergonzado.

—Verdaderamente, ¿a quién matabas con el hacha cada vez que dabas esos rabiosos golpes?

Y contestó con lágrimas en los ojos, desconcertado, agachando la cabeza hacia abajo, con una mezcla de vergüenza y, a la vez, reflexión por mi pregunta:

—¡A mí mismo! Pormi incapacidad de aceptar la realidady que mi esposa se hubiera tenido que marchar de mi vida.

En multitud de ocasiones, nuestra rabia va dirigida a nosotros mismos. Nos autocastigamos por algo que no queremos aceptar, reconocer o cambiar; nos causamos sufrimiento por nuestra rebeldía por no querer corregir el pensamiento y las decisiones que nos están produciendo dolor.

La mejor actitud ante un cambio en nuestras vidas es afrontarlo de forma activa, ser consciente de la situación y buscar soluciones, no quedarnos en el bloqueo o el sentimiento de pérdida, una vez pasado cierto tiempo, o la idealización de un pasado que no va a volver.

Estar viviendo en el pasado constantemente, aunque sea de modo inconsciente, hace que traigamos a nuestra vida, de manera reiterativa, una realidad diaria con las mismas emociones que nos hicieron sufrir y padecer, como si estuviese ocurriendo en el momento presente, atrapándonos en la misma tristeza y dolor que sentimos en su momento, aunque haga muchos años del suceso acontecido. Esos recuerdos negativos, en la gran mayoría de las ocasiones, vienen a nuestro presente por nuestra elección, de forma totalmente inconsciente.

—Ahora tienes una responsabilidad —le indiqué—: la tuya propia, la de volver a levantarte, perdonarte, quererte de nuevo y emprender tu camino hacia el bienestar, por ella, por la gente que te aprecia, Paco, y, sobre todo, por ti. Tienes toda una vida repleta de posibilidades frente a ti. Puedes conseguir aquello que de verdad quieras. Tienes que buscar tus sueños, los tuyos propios, los de nadie más, y no importa los años que tengas, ya que la vida siempre es vida, mientras existamos, hasta el último suspiro. Ahora, de ti depende. La decisión de tomar las riendas de tu vida y de tu destino es tuya.

Se quedó muy pensativo tras aquellas palabras. Durante un tiempo, ayudé a Paco a hacer un cambio transcendental en su vida, a cambiar las ataduras mentales que le impidieron en años anteriores volver a rehacer su vida, haciendo que permaneciera en una existencia de soledad abismal y en un autocastigo, infringiéndose una vida llena de tristeza y vacío vital.

—Si tu esposa quisiera algo para ti —le expliqué con mucho cariño—, te aseguro que desearía que siguieras con tu vida, con una vida completa, no con una vida paralizada ni a medias. Ella querría que tuvieses una vida feliz y plena, que recordaras los maravillosos momentos que pasasteis juntos, los problemas superados, los buenos momentos, todo lo que lograsteis en común durante tantos años de vuestro amor.

El cambio de Paco fue extraordinario, ni él mismo se reconocía unos meses después de haber iniciado nuestro trabajo en común. Parecía otra persona y los demás percibían ese asombroso cambio en él. La sonrisa volvió aparecer en su rostro; la mirada, brillante y llena de vida, volvió a renacer en sus ojos; una actitud totalmente abierta frente a la vida emergió de nuevo y, con ello, fue recuperando las ganas de vivir que años atrás habían desparecido.

No quiero terminar el relato sin contar lo que sucedió al cabo tan solo de poco más de un año de haberlo conocido y comenzar la terapia. Paco vino a verme de nuevo. Sus sesiones ya eran mucho más espaciadas en el tiempo y la mejoría, notable en todos los aspectos de su vida.

Ese preciso día, venía excesivamente animado y con deseo de contarme las novedades que habían acaecido en su vida. Se sorprendía de cómo habían podido ocurrir todos esos giros en tan poco tiempo. Hacía unos tres meses que no lo había visto y me alegró enormemente que inundara la sala con su alegría y entusiasmo.

—¿Qué tal estás, Paco? Me alegra verte de tan buen humor y tan animado —lo saludé.

—¡Ay, Begoña, no sabes cuántas cosas me han pasado desde que no nos hemos visto! ¡Conocí a una mujer! —exclamó con mucho énfasis—,¡una extraordinaria mujer!Conocí a Aurora por trabajo mientras realizaba unas tramitaciones. ¡Qué mujer tan dulce y guapa! Nos pusimos a hablar sin darnos cuenta y se nos fueron las horas. Me contó que ella también era viuda desde hacía unos años y que tenía tres hijos, ya mayores, independientes y felizmente casados. También sentía momentos de mucha soledad, a pesar de tener a su familia alrededor, pero comprendía que cada uno tenía que hacer su vida. Quedamos otro día para ir a tomar algo y charlar con más calma. Desde entonces, nos hemos vuelto inseparables. No imaginas qué feliz soy. Creí que nunca más experimentaría estas sensaciones, pero la verdad es que me siento como si fuese un chaval de veinte años de nuevo.

Pasó algún tiempo más sin que volviéramos a vernos y la siguiente vez que acudió a la consulta, me comentó:

—Ahora sí que puedo decir que soy plenamente feliz. No pensaba que podría recuperar de nuevo la misma alegría de la juventud. Ahora entiendo todo lo que me decías. La felicidad está en la mente y no tanto en lo que sucede alrededor. Me di el permiso para volver a vivir y todo cambió en mi vida. ¡Cuánta razón tenías! Ahora lo veo claro. Cuánto lamento el tiempo y los años perdidos de mi vida en ese pozo de victimismo… ¡No te vas a creer qué me ha pasado! Ya me puse a convivir con Aurora desde hace unos meses. Es maravilloso volver a sentirme acompañado y sentir que formo parte de una familia.

Se emocionó en esos momentos, aunque esta vez eran lágrimas de dicha y felicidad. Un estremecimiento recorrió todo mi cuerpo. También de mis ojos comenzaron a brotar unas inapreciables lágrimas de ternura y orgullo, al escuchar sus palabras, llenas de puro sentimiento y gozo.

—Hace tan solo tres meses nació el primer nieto de Aurora —siguió contándome—. No puedo explicarte lo que sentí cuando vi a ese bebé, me lo puso en los brazos y dijo: «Mira, pequeñín, aquí está tu abuelo, que te va a cuidar y a querer mucho». Cuando ella pronunció esas palabras, me deshice por completo como un flan. ¿Cómo definir lo que pasó por mi mente en aquellos instantes? Solo sé que no podía parar de llorar ni un segundo. Me daba cuenta de lo afortunado que era. La vida me había dado una nueva oportunidad y tenía que aprovecharla al máximo. Tenía una nueva familia y allí estaba yo, rodeado de mi reciente amor, de sus hijos, de sus nueras y del pequeño que alegraría mis días, aquel bebé que jamás había podido venir antes a mi vida y ahora despertaba en mí esa ternura que nunca había podido experimentar antes, en mi juventud, como padre. Los miré a todos. Cuánto amor y cariño había en aquella sala. Y pensé: «¿cómo hubiera podido perderme todo esto por mi obstinación de no saber soltar el pasado?».

Y ahora yo te pregunto a ti, querido lector: ¿cuántas veces te golpeaste con el hacha a ti mismo? ¿Cuántas veces te autocastigaste por no conseguir lo que querías o porque el resultado no era el esperado? ¿Cuántas veces te causaste dolor por tu incapacidad de soltar o aceptar?

Hay acontecimientos en los que perdemos la perspectiva, hacemos que los sucesos que nos ocurren nos parezcan inmensos problemas, los consideramos insuperables; sentimos que no somos capaces de vencer esas complicaciones y nos creemos que no podremos superarlas de ningún modo. Cuando nos abandonamos y nos soltamos de la mano, sin darnos cuenta, tomamos la decisión de convertirnos en víctimas de las circunstancias, llevándonos por un camino que nos es difícil transitar.

Siempre hay un hecho definitivo que consigue tumbar nuestros cimientos, desequilibrándonos, a fin de que aprendamos a escoger y tomar una decisión más adecuada para nuestro bienestar y crecimiento.

En la vida, parece que a veces tiene que ocurrir algún hecho traumático y doloroso para que esta circunstancia se convierta en una plataforma de transformación para nosotros, que llegamos a tocar fondo, a caer por un precipicio que parece que no tenga fin ni salida, para, tras la tempestad, aprender a reconocer que tenemos la capacidad esencial de adaptarnos a las situaciones, de cambiar, transformarnos, mejorar y desarrollarnos como personas.

Cuando todo parece perdido y no nos quedan ya fuerzas para luchar, emerge una voz desde lo más profundo de nuestro interior, que nos grita: «¡Lucha, sal de ahí, no te quedes donde estás!». Atender a esa voz que nos guía nos llevará a un lugar distinto en la dirección para tomar. Esa gran y sabia decisión personal cambiará el rumbo de nuestro futuro y de nuestro destino, modificando toda nuestra historia próxima de existencia.

Son las decisiones que tomamos las responsables de nuestro destino.

Paco sufrió mucho tiempo anclado en el pasado, en la culpa, sintiéndose incapaz de pasar página. No se sentía con el derecho de ser feliz y se martirizaba constantemente en su tormento. Finalmente, pudo poner punto final a vivir en su propia mazmorra del dolor para poder anhelar levantarse y elegir ser feliz. Aprendió a darle la vuelta a su historia personal y terminó por comprender algo muy relevante en nuestras vidas:el pasado no determina nuestro futuro.

Vivir mirando al pasado es vivir de espaldas a la vida y, desde esa perspectiva, es mucho más difícil que las cosas nos vengan de cara y nos podamos abrir a nuevas posibilidades o relaciones.

No se puede vivir aferrado a los dramas del pasado ni llevar a cuestas esa mochila tan agotadora que nosotros mismos llenamos con cargas muy pesadas, limitándote en tu avance por la vida y reteniéndote en un abismo de tristeza, encadenándote al ayer, como si cada recuerdo doloroso fuese un grillete que acaba atándote con fuertes cadenas, quedando aprisionado enla cárcel de tu falta de aceptación del pasado.

La mente pone en marcha un juego perfecto, en el que siempre acabas perdiendo si entras en sus reglas: ir al pasado, quizá la gran mayoría de las veces conectado al dolor, la añoranza o las pérdidas, o bien imaginar un futuro lleno de zozobras, temores y desdichas. Encaminándote tanto hacia un lugar como hacia el otro, no conseguirás salir bien parado de todo ello, ya que tan solo existe un sitio que va a ser tu remanso de paz:tu presente.

Tenemos que comprender como, a partir del sufrimiento y de las tragedias que nos toca vivir, podemos mejorar en nuestra existencia, ya que son una gran oportunidad de crecimiento. La falta de adaptación es la principal causa del sufrimiento. Las personas somos reacias a adaptarnos cuando el presente trae consigo cambios inesperados, evoluciones impredecibles, incontrolables o cuando suponen una amenaza para nuestra personalidad, siempre tratando de resistirnos al cambio, con una percepción idealizada de cómo debe ser el futuro, con una imagen de cómo deberían ser las cosas. A veces, soltar no es necesariamente un sacrificio ni un adiós, sino más bien un «gracias» por todo lo aprendido. Es dejar ir lo que ya no se sostiene por sí mismo para permitirnos ser más libres y auténticos y recibir, así, lo que tenga que llegar.La renuncia es parte del proceso de la vida.