Urbanismo Ecológico. Volumen 7 -  - E-Book

Urbanismo Ecológico. Volumen 7 E-Book

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La ecología como ?el estudio de la interacciones entre los organismos y el entorno? se basa en el principio de la interacción. En sus mapas de regiones urbanas, Richard T. T. Forman investiga la interacción entre las ciudades y sus periferias. Examina 38 regiones urbanas de al menos 1.000 km2 y demuestra que la ecología no puede entenderse por las fronteras físicas: las ciudades interactúan con sus regiones y van más allá. Chris Reed entiende la ecología como la ?idea (y fuerza) más informadora sobre cómo se construyen las ciudades, cómo evolucionan, cómo cobran forma y cómo se reconfiguran a través del tiempo?. Pierre Bélanger sugiere que la infraestructura proporciona la estructura conectiva para regiones y ciudades a lo largo del tiempo: la infraestructura estipula el marco donde sucede la interacción. El diagrama en sección de Nueva York de Christoph Niemann representa las interacciones generadas por las múltiples infraestructuras de la ciudad, mientras que el trabajo colectivo de los artistas de Rebar, de San Francisco, opera bajo la categoría de un llamado ?urbanismo generado por los usuarios?, descrito como el ?urbanismo táctico de quienes son capaces de ingeniar usos temporales y provisionales, y para ello buscan nichos y lagunas en el tejido socioespacial?. La obra de Rebar hace hincapié en el papel de las interacciones como componentes clave de un urbanismo ecológico.

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Veröffentlichungsjahr: 2015

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INTERACTUAR

La ecología como “el estudio de la interacciones entre los organismos y el entorno” se basa en el principio de la interacción. En sus mapas de regiones urbanas, Richard T. T. Forman investiga la interacción entre las ciudades y sus periferias. Examina 38 regiones urbanas de al menos 1.000 km2y demuestra que la ecología no puede entenderse por las fronteras físicas: las ciudades interactúan con sus regiones y van más allá. Chris Reed entiende la ecología como la “idea (y fuerza) más informadora sobre cómo se construyen las ciudades, cómo evolucionan, cómo cobran forma y cómo se reconfiguran a través del tiempo”. Pierre Bélanger sugiere que la infraestructura proporciona la estructura conectiva para regiones y ciudades a lo largo del tiempo: la infraestructura estipula el marco donde sucede la interacción. El diagrama en sección de Nueva York de Christoph Niemann representa las interacciones generadas por las múltiples infraestructuras de la ciudad, mientras que el trabajo colectivo de los artistas de Rebar, de San Francisco, opera bajo la categoría de un llamado “urbanismo generado por los usuarios”, descrito como el “urbanismo táctico de quienes son capaces de ingeniar usos temporales y provisionales, y para ello buscan nichos y lagunas en el tejido socioespacial”. La obra de Rebar hace hincapié en el papel de las interacciones como componentes clave de un urbanismo ecológico.

La ecología urbana y la distribución de la naturaleza en las regiones urbanas

Richard T. T. Forman

La agencia ecológica

Chris Reed

Infraestructura neoyorquina

Christoph Niemann

Redefinir la infraestructura

Pierre Bélanger

Urbanismo generado por los usuarios

Rebar

Experimentos urbanos y ecológicos en el espacio público

Alexander J. Felson y Linda Pollack

Una perspectiva holística del fenómeno urbano

Salvador Rueda

Nuevo sistema de parques para Gwanggyo

Yoonjin Park y Jungyoon Kim (PARKKIM)

Una metodología para la innovación urbana

Alfonso Vergara, Mark Dwyer y Aaron Kelley

Greenmetropolis

Henri Bava, Erik Behrens, Steve Craig y Alex Wall

INTERACTUAR

INTERACTUAR

La ecología urbana y la distribución de la naturaleza en las regiones urbanas

Richard T. T. Forman

Aunque el campo de la ecología tiene una larga historia de casi ciento cincuenta años, la ecología urbana aparece justo a tiempo para vérselas con el “tsunami urbano”, el cambio y la poderosa dispersión de la urbanización. Mientras tanto, la naturaleza cir-cundante y los sistemas medioambientales naturales de los que dependemos de manera tan fundamental como cotidiana se están replegando rápidamente. El objetivo de este artículo es presentar brevemente el desarrollo de la ecología, la ecología urbana y el medioambientalismo y delinear algunos principios espaciales útiles para comprender la naturaleza que rodea a las ciudades, destacar su distribución y ofrecer una visión de su planificación en las regiones urbanas.

Ecología, ecología urbana y medioambientalismo

La ecología apareció en Alemania en la década de 1860, y en la década de 1890 en Europa fue reconocida como disciplina científi-ca que aunaba la ecología vegetal y la animal con la biología de agua dulce y salada.1Hacia 1900 llegó al Medio Oeste de Estados Unidos, con un énfasis en la sucesión ecológica, y entre 1912 y 1915 se fundaron asociaciones profesionales y revistas académicas dedicadas a su estudio. La ecología moderna se gestó entre las décadas de 1940 y 1950, destacando los ecosistemas y la ecología teórica de comunidades y de sistemas. Desde la década de 1980 se han venido desarrollando muchas subespecialidades, como la eco-logía de paisajes, la biología conservacionista y la ecología urbana. Afortunadamente, los ecologistas de distintos tipos han sabido unirse alrededor de una definición central de la ecología como “el estudio de las interacciones entre los organismos y el entorno”.

Puesto que va asociada al concepto de ciudad, considero la eco-logía urbana como “el estudio de las interacciones entre los orga-nismos, las estructuras construidas y el entorno natural, donde la gente se congrega alrededor de las ciudades”. En esencia, los orga-nismos son las plantas, los animales y los microbios; las estructu-ras construidas son edificios, calles y carreteras; y el entorno natural es el suelo, el agua y el aire. La ecología urbana es útil para muchas áreas de estudio relacionadas, entre las que destacan la sociología (interacciones entre la gente), el ocio y la estética (inte-racciones entre la gente y los organismos), la arquitectura y el transporte (interacciones entre la gente y las estructuras construi-das) y la ingeniería y la salud pública (interacciones entre la gente y el entorno natural). Desde 1990, la ecología urbana como área

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1  Worster, Donald, Nature’s Economy, Cambridge University Press, Nueva York, 1977; McIntosh, Robert P., The Background of Ecology, Cambridge University Press, Nueva York, 1985.

2  Sukopp, Herbert y Hejny, S. (eds.), Urban Ecology: Plants and Plant Communities in Urban Environments, SPB Academic Publishing, La Haya, 1990; Pickett, S. T. A. et al., “Urban Ecological Systems: Linking Terrestrial Ecological, Physical, and Socioeconomic Components of Metropolitan Areas”, Annual Review of Ecology and Systematics, núm. 32, 2001, págs. 127-157; Grimm, N. B. et al. “Global Change and the Ecology
of Cities”, Science, núm.319, 2008, págs. 756-760; Marsluff, J. M. et al. (eds.), Urban Ecology: An International Perspective on the Interaction Between Humans and Nature, Springer, Nueva York, 2008; Alberti, Marina, Advances in Urban Ecology: Integrating Humans and Ecological Processes in Urban Ecosystems, Springer, Nueva York, 2008; McDonnell, Mark J.; Hahs, Amy K. y Breuste, Jürgen H. (eds.), Ecology of Cities and Towns: A Comparative Approach, Cambridge University Press, Nueva York, 2009.

3  Forman, Richard T. T., Urban Regions: Ecology and Planning Beyond the City, Cambridge University Press, Nueva York, 2008.

4  McNeill, John Robert, Something New Under the Sun, Norton, Nueva York, 2000; Forman, Richard T. T., op. cit.

5  Carson, Rachel, Silent Spring, Houghton Mifflin/Riverside Press, Boston/Cambridge (Mass.), 1962 (versión castellana: Primavera silenciosa, Crítica, Barcelona, 2005).

6  Forman, Richard T. T., op. cit.

7  Forman, Richard T. T., Land Mosaics: The Ecology of Landscapes and Regions, Cambridge University Press, Nueva York, 1995.

8  Ibíd.

9  Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

10  Johnson, Bart R. y Hill, Kristina (eds.), Ecology and Design: Frameworks for Learning, Island Press, Washington, 2002; Hough, Michael, Cities and Natural Process, Routledge, Nueva York, 2004 (versión castellana: Naturaleza y ciudad: planificación urbana y procesos ecológicos, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 1998).

11  Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

12  Daily, Gretchen C., Nature’s Services: Societal Dependence on Natural Ecosystems, Island Press, Washington, 1997; Millennium Ecosystem Assessment: Current State and Trends, Island Press, Washington, 2005; Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

13  McDonald, R. I. et al., “Urban Effects, Distance, and Protected Areas in an Urbanizing World”, Landscape and Urban Planning (en prensa).

14  Matlack, G. R., “Sociological Edge Effects: Spatial Distribution of Human Impact in Suburban Forest Fragments”, Environmental Management, núm. 17, 1993, págs. 829-835.

15  McDonald, R. I. et al., op. cit.

16  Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

17  Forman, Richard T. T., Land Mosaics, op. cit.

18  Ibíd.

19  Ibíd.

20  Forman, Richard T. T., Mosaico territorial para la región metropolitana de Barcelona, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 2004; Urban Regions, op. cit.

21  McDonald, R. I. et al., op. cit.

22  Múgica, M., de Lucio, J. V. y Pineda, F. D., “The Madrid Ecological Network”, en Nowicki, P. et al. (eds.), Perspectives on Ecological Networks, European Centre for Nature Conservation, Arnhem, 1996; Babbitt, B., Cities in the Wilderness, Island Press, Washington, 2005; Forman, Richard T. T., Mosaico territorial, op. cit.; Urban Regions, op. cit.

23  Richard T. T., Mosaico territorial, op. cit.

24  Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

embrionaria de estudio ha ido agregando equipos de investiga-ción sistemática a los continuos descubrimientos de sus percepti-vos pioneros. Hoy, entre las grandes aproximaciones a la ecología urbana y sus centros de estudio se encuentran:2trazado de hábi-tats y biotopos (Berlín), tipos y riqueza de especies (Berlín, Mel-bourne), gradaciones entre la ciudad y el campo (Melbourne, Balti-more) y modelado y flujos biogeoquímicos y materiales (Phoenix, Seattle), sistemas biofísicos humanos (Phoenix, Baltimore, Seat-tle) o cambio de funciones en la estructura de las regiones urbanas (análisis mundiales).3Hace dos décadas, el diseño medioambien-tal urbano casi no disponía de una ecología urbana de la que valerse, pero hoy las cosas han cambiado.

En los últimos dos siglos de “grandes ideas” sociales –la reli-gión, la ciencia y el racionalismo, el nacionalismo, el trabajo pro-ductivo, el comunismo y el crecimiento económico–, el concepto del medioambientalismo pasó casi desapercibido.4Sin embargo, y gracias al libro Primavera silenciosade Rachel Carson,5un buen día empezó a aparecer en los titulares y, durante las déca-das de 1960 y 1970, se popularizó al relacionarse con un amplio espectro de temas: los pantanos, los lobos, los ríos llenos de espumas y el aire asfixiante. A las organizaciones medioambien-talistas, los partidos políticos, las leyes y los reglamentos, le siguieron algunos éxitos tan rápidos como visibles, tanto en paí-ses desarrollados como en aquellos en vías de desarrollo. Las conferencias y los tratados internacionales ayudaron a que el medioambientalismo penetrara en nuestras conciencias y, final-mente, entre las décadas de 1990 y 2000, la urbanización (en especial la dispersión urbana) y el cambio climático urbano pusieron al medioambientalismo en boca de todos como una de las “grandes ideas” de la historia. La ecología, con su embriónica variante urbana en rápido crecimiento, ha emergido como un área clave para las soluciones sociales.

Principios espaciales para la naturaleza en las regiones urbanas

La región urbana (con un radio de entre 70 y 100 km para una ciu-dad con más de 250.000 habitantes) cuenta con una zona central metropolitana, en esencia construida, rodeada por un anillo regional urbano con porciones internas y externas.6¿Es preferi-ble que la gente y la naturaleza coexistan en una región (o paisaje) de grano grueso o fino? Las zonas de grano grueso tienen gene-ralmente grandes parches, mientras que las de grano fino son una mezcla de diversos usos de la tierra de menor tamaño.7Los primeros sirven de soporte a la especialización, como en el caso de una ciudad con una ópera y un museo de arte, o una zona protegi-da con osos y gatos monteses, pero acceder a los diferentes recur-sos comporta una importante inversión de tiempo y de medios. Un paisaje de grano fino reduce gran parte de la especialización, pero sirve de apoyo a los generalistas que avanzan en base a usos de tierra múltiples y cercanos. Para obtener beneficios de ambos

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1  Worster, Donald, Nature’s Economy, Cambridge University Press, Nueva York, 1977; McIntosh, Robert P., The Background of Ecology, Cambridge University Press, Nueva York, 1985.

2  Sukopp, Herbert y Hejny, S. (eds.), Urban Ecology: Plants and Plant Communities in Urban Environments, SPB Academic Publishing, La Haya, 1990; Pickett, S. T. A. et al., “Urban Ecological Systems: Linking Terrestrial Ecological, Physical, and Socioeconomic Components of Metropolitan Areas”, Annual Review of Ecology and Systematics, núm. 32, 2001, págs. 127-157; Grimm, N. B. et al. “Global Change and the Ecology
of Cities”, Science, núm.319, 2008, págs. 756-760; Marsluff, J. M. et al. (eds.), Urban Ecology: An International Perspective on the Interaction Between Humans and Nature, Springer, Nueva York, 2008; Alberti, Marina, Advances in Urban Ecology: Integrating Humans and Ecological Processes in Urban Ecosystems, Springer, Nueva York, 2008; McDonnell, Mark J.; Hahs, Amy K. y Breuste, Jürgen H. (eds.), Ecology of Cities and Towns: A Comparative Approach, Cambridge University Press, Nueva York, 2009.

3  Forman, Richard T. T., Urban Regions: Ecology and Planning Beyond the City, Cambridge University Press, Nueva York, 2008.

4  McNeill, John Robert, Something New Under the Sun, Norton, Nueva York, 2000; Forman, Richard T. T., op. cit.

5  Carson, Rachel, Silent Spring, Houghton Mifflin/Riverside Press, Boston/Cambridge (Mass.), 1962 (versión castellana: Primavera silenciosa, Crítica, Barcelona, 2005).

6  Forman, Richard T. T., op. cit.

7  Forman, Richard T. T., Land Mosaics: The Ecology of Landscapes and Regions, Cambridge University Press, Nueva York, 1995.

8  Ibíd.

9  Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

10  Johnson, Bart R. y Hill, Kristina (eds.), Ecology and Design: Frameworks for Learning, Island Press, Washington, 2002; Hough, Michael, Cities and Natural Process, Routledge, Nueva York, 2004 (versión castellana: Naturaleza y ciudad: planificación urbana y procesos ecológicos, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 1998).

11  Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

12  Daily, Gretchen C., Nature’s Services: Societal Dependence on Natural Ecosystems, Island Press, Washington, 1997; Millennium Ecosystem Assessment: Current State and Trends, Island Press, Washington, 2005; Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

13  McDonald, R. I. et al., “Urban Effects, Distance, and Protected Areas in an Urbanizing World”, Landscape and Urban Planning (en prensa).

14  Matlack, G. R., “Sociological Edge Effects: Spatial Distribution of Human Impact in Suburban Forest Fragments”, Environmental Management, núm. 17, 1993, págs. 829-835.

15  McDonald, R. I. et al., op. cit.

16  Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

17  Forman, Richard T. T., Land Mosaics, op. cit.

18  Ibíd.

19  Ibíd.

20  Forman, Richard T. T., Mosaico territorial para la región metropolitana de Barcelona, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 2004; Urban Regions, op. cit.

21  McDonald, R. I. et al., op. cit.

22  Múgica, M., de Lucio, J. V. y Pineda, F. D., “The Madrid Ecological Network”, en Nowicki, P. et al. (eds.), Perspectives on Ecological Networks, European Centre for Nature Conservation, Arnhem, 1996; Babbitt, B., Cities in the Wilderness, Island Press, Washington, 2005; Forman, Richard T. T., Mosaico territorial, op. cit.; Urban Regions, op. cit.

23  Richard T. T., Mosaico territorial, op. cit.

24  Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

INTERACTUAR

tipos de paisaje, se considera un diseño óptimo, tanto para la naturaleza como las personas, una región de grano grueso con algunas zonas de grano fino.8Esta solución permite un amplio espectro de recursos de uso de tierras, limita los tiempos y los costes de transporte y la superficie de tierra contaminada y man-tiene a los generalistas, la diversidad y la especialización.

La naturaleza o el sistema natural (es decir, aquello que los humanos no hemos hecho o alterado demasiado) está presente en ciertas zonas de una región urbana, aunque por lo general aparece de diversas formas alteradas o degradadas.9Se pueden reconocer fácilmente cuatro categorías, que van desde una zona natural (la naturaleza casi “pura”) hasta aquellas donde solo quedan pedaci-tos y jirones de naturaleza: la natural, la seminatural, la zona verde de uso intensivo y las zonas construidas. Una “zona natural” no está cultivada y carece de una gestión o un uso intensivos (como un bosque relativamente grande o una zona desierta con escasos usos, por lo general en el anillo exterior de la región urbana). Una “zona seminatural”se asemeja a un ecosistema natural, aunque está sig-nificativamente alterada o degradada, a menudo se entremezcla con espacios de uso intensivo sin construir, como unparque bos-coso o una vía verde. Una “zonaverde de uso intensivo” está princi-palmente cubierta de vegetación, tiene un gran uso por parte de la población o está gestionada o mantenida intensivamente, como un parque con hierba y árboles, un campo de golf o una explotación agrícola. Por último, una “zonaconstruida” es aquella con edifica-ción continua y densa que viene acompañada de carreteras, calles y demás estructuras humanas, así como zonas residenciales e industriales. Estas cuatro categorías, que van de lo natural a lo

Cuatro principios para comprender la naturaleza en las regiones urbanas y para su planificación o diseño espacial

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1  Worster, Donald, Nature’s Economy, Cambridge University Press, Nueva York, 1977; McIntosh, Robert P., The Background of Ecology, Cambridge University Press, Nueva York, 1985.

2  Sukopp, Herbert y Hejny, S. (eds.), Urban Ecology: Plants and Plant Communities in Urban Environments, SPB Academic Publishing, La Haya, 1990; Pickett, S. T. A. et al., “Urban Ecological Systems: Linking Terrestrial Ecological, Physical, and Socioeconomic Components of Metropolitan Areas”, Annual Review of Ecology and Systematics, núm. 32, 2001, págs. 127-157; Grimm, N. B. et al. “Global Change and the Ecology
of Cities”, Science, núm.319, 2008, págs. 756-760; Marsluff, J. M. et al. (eds.), Urban Ecology: An International Perspective on the Interaction Between Humans and Nature, Springer, Nueva York, 2008; Alberti, Marina, Advances in Urban Ecology: Integrating Humans and Ecological Processes in Urban Ecosystems, Springer, Nueva York, 2008; McDonnell, Mark J.; Hahs, Amy K. y Breuste, Jürgen H. (eds.), Ecology of Cities and Towns: A Comparative Approach, Cambridge University Press, Nueva York, 2009.

3  Forman, Richard T. T., Urban Regions: Ecology and Planning Beyond the City, Cambridge University Press, Nueva York, 2008.

4  McNeill, John Robert, Something New Under the Sun, Norton, Nueva York, 2000; Forman, Richard T. T., op. cit.

5  Carson, Rachel, Silent Spring, Houghton Mifflin/Riverside Press, Boston/Cambridge (Mass.), 1962 (versión castellana: Primavera silenciosa, Crítica, Barcelona, 2005).

6  Forman, Richard T. T., op. cit.

7  Forman, Richard T. T., Land Mosaics: The Ecology of Landscapes and Regions, Cambridge University Press, Nueva York, 1995.

8  Ibíd.

9  Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

10  Johnson, Bart R. y Hill, Kristina (eds.), Ecology and Design: Frameworks for Learning, Island Press, Washington, 2002; Hough, Michael, Cities and Natural Process, Routledge, Nueva York, 2004 (versión castellana: Naturaleza y ciudad: planificación urbana y procesos ecológicos, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 1998).

11  Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

12  Daily, Gretchen C., Nature’s Services: Societal Dependence on Natural Ecosystems, Island Press, Washington, 1997; Millennium Ecosystem Assessment: Current State and Trends, Island Press, Washington, 2005; Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

13  McDonald, R. I. et al., “Urban Effects, Distance, and Protected Areas in an Urbanizing World”, Landscape and Urban Planning (en prensa).

14  Matlack, G. R., “Sociological Edge Effects: Spatial Distribution of Human Impact in Suburban Forest Fragments”, Environmental Management, núm. 17, 1993, págs. 829-835.

15  McDonald, R. I. et al., op. cit.

16  Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

17  Forman, Richard T. T., Land Mosaics, op. cit.

18  Ibíd.

19  Ibíd.

20  Forman, Richard T. T., Mosaico territorial para la región metropolitana de Barcelona, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 2004; Urban Regions, op. cit.

21  McDonald, R. I. et al., op. cit.

22  Múgica, M., de Lucio, J. V. y Pineda, F. D., “The Madrid Ecological Network”, en Nowicki, P. et al. (eds.), Perspectives on Ecological Networks, European Centre for Nature Conservation, Arnhem, 1996; Babbitt, B., Cities in the Wilderness, Island Press, Washington, 2005; Forman, Richard T. T., Mosaico territorial, op. cit.; Urban Regions, op. cit.

23  Richard T. T., Mosaico territorial, op. cit.

24  Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

construido, representan una amplia secuencia de niveles de altera-ción o degradación ecológica, donde la actividad humana hace decrecer la estructura natural vertical, el patrón horizontal y/o los flujos y los movimientos. Recuperar los últimos tres tipos y devol-verlos a una condición natural (que puede parecer muy distinta del estado previo) puede lograrse mediante procesos de sucesión eco-lógica naturales allí donde cesa el mantenimiento, por sucesión humana acelerada o por planificación ecológica.10

Las interacciones y los efectos recíprocos entre las personas y la naturaleza son fundamentales para entender y planificar las regiones urbanas, pues resulta clave la importancia relativa de las cuatro opciones (la gente afecta de manera positiva o negati-va a la naturaleza, y viceversa).11Aunque normalmente las perso-nas tienen muy pocos efectos positivos sobre la naturaleza, estos pueden cobrar importancia en el caso en que la naturaleza esté especialmente degradada; mientras que los efectos positivos y negativos de la naturaleza sobre las personas parecen tener una importancia general media. Aunque algunos de estos efectos sean muy significativos, como los desastres naturales o los ser-vicios que ofrece la naturaleza (o los ecosistemas),12sorprenden-temente parecen dar pie a poquísima planificación. Aun así, en lo que se refiere a la interacción, lo más importante es, sin duda, el impacto negativo del hombre sobre la naturaleza, cuya letanía no solo nos es familiar, sino excesivamente diversa, mientras que sus efectos son casi ubicuos. Este impacto predominante-mente negativo sobre la naturaleza significa que una mezcla de personas y naturaleza de grano fino es el peor diseño posible: se acabaría con las áreas naturales dejando solo espacios verdes de

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La ecología urbana y la distribución de la naturaleza

1  Worster, Donald, Nature’s Economy, Cambridge University Press, Nueva York, 1977; McIntosh, Robert P., The Background of Ecology, Cambridge University Press, Nueva York, 1985.

2  Sukopp, Herbert y Hejny, S. (eds.), Urban Ecology: Plants and Plant Communities in Urban Environments, SPB Academic Publishing, La Haya, 1990; Pickett, S. T. A. et al., “Urban Ecological Systems: Linking Terrestrial Ecological, Physical, and Socioeconomic Components of Metropolitan Areas”, Annual Review of Ecology and Systematics, núm. 32, 2001, págs. 127-157; Grimm, N. B. et al. “Global Change and the Ecology
of Cities”, Science, núm.319, 2008, págs. 756-760; Marsluff, J. M. et al. (eds.), Urban Ecology: An International Perspective on the Interaction Between Humans and Nature, Springer, Nueva York, 2008; Alberti, Marina, Advances in Urban Ecology: Integrating Humans and Ecological Processes in Urban Ecosystems, Springer, Nueva York, 2008; McDonnell, Mark J.; Hahs, Amy K. y Breuste, Jürgen H. (eds.), Ecology of Cities and Towns: A Comparative Approach, Cambridge University Press, Nueva York, 2009.

3  Forman, Richard T. T., Urban Regions: Ecology and Planning Beyond the City, Cambridge University Press, Nueva York, 2008.

4  McNeill, John Robert, Something New Under the Sun, Norton, Nueva York, 2000; Forman, Richard T. T., op. cit.

5  Carson, Rachel, Silent Spring, Houghton Mifflin/Riverside Press, Boston/Cambridge (Mass.), 1962 (versión castellana: Primavera silenciosa, Crítica, Barcelona, 2005).

6  Forman, Richard T. T., op. cit.

7  Forman, Richard T. T., Land Mosaics: The Ecology of Landscapes and Regions, Cambridge University Press, Nueva York, 1995.

8  Ibíd.

9  Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

10  Johnson, Bart R. y Hill, Kristina (eds.), Ecology and Design: Frameworks for Learning, Island Press, Washington, 2002; Hough, Michael, Cities and Natural Process, Routledge, Nueva York, 2004 (versión castellana: Naturaleza y ciudad: planificación urbana y procesos ecológicos, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 1998).

11  Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

12  Daily, Gretchen C., Nature’s Services: Societal Dependence on Natural Ecosystems, Island Press, Washington, 1997; Millennium Ecosystem Assessment: Current State and Trends, Island Press, Washington, 2005; Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

13  McDonald, R. I. et al., “Urban Effects, Distance, and Protected Areas in an Urbanizing World”, Landscape and Urban Planning (en prensa).

14  Matlack, G. R., “Sociological Edge Effects: Spatial Distribution of Human Impact in Suburban Forest Fragments”, Environmental Management, núm. 17, 1993, págs. 829-835.

15  McDonald, R. I. et al., op. cit.

16  Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

17  Forman, Richard T. T., Land Mosaics, op. cit.

18  Ibíd.

19  Ibíd.

20  Forman, Richard T. T., Mosaico territorial para la región metropolitana de Barcelona, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 2004; Urban Regions, op. cit.

21  McDonald, R. I. et al., op. cit.

22  Múgica, M., de Lucio, J. V. y Pineda, F. D., “The Madrid Ecological Network”, en Nowicki, P. et al. (eds.), Perspectives on Ecological Networks, European Centre for Nature Conservation, Arnhem, 1996; Babbitt, B., Cities in the Wilderness, Island Press, Washington, 2005; Forman, Richard T. T., Mosaico territorial, op. cit.; Urban Regions, op. cit.

23  Richard T. T., Mosaico territorial, op. cit.

24  Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

INTERACTUAR

uso intensivo y zonas construidas a través de una región urbana con una naturaleza y sociedad empobrecidas.

¿Qué alcance tienen los efectos del hombre sobre la naturaleza? Algunos son globales, como los gases de efecto invernadero, mien-tras que otros son “regionales” y cubren un radio de entre 10 y 100 km, y otros “locales” se producen en un radio de 100 y 1.000 m y son comunes y especialmente importantes para el análisis y la planificación de la región urbana.13Los efectos del “lugar” a corto plazo (es decir, a escala de barrio o más pequeña) son también diversos e importantes.14Obsérvese que los efectos de mayor alcance también operan a distancias menores, de modo que un gran número e intensidad de interacciones entre personas y natu-raleza afecta a las zonas adyacentes. Esto refuerza la importancia de proteger las zonas naturales grandes y evitar la dispersión urbana. Cerca de dos tercios de los efectos del ser humano sobre los recursos naturales tienen un rango de cerca de 50 km,15lo que a grandes rasgos comprende el anillo interior de la región urbana en las grandes ciudades.16Este análisis de las distancias supone, de una forma un tanto conservadora, que la gran ciudad es la fuente de los efectos, pero sin duda hay otras fuentes dispersas a lo largo del anillo de la región urbana, de modo el impacto negativo sobre la naturaleza es mucho mayor. Es así como las zonas naturales suelen situarse en el anillo exterior de la región urbana. Sin duda, las porciones limítrofes degradadas17de zonas naturales son en potencia mayores a medida que se acercan a la ciudad, por lo que las zonas protegidas dentro del anillo de la región urbana deben ser muy grandes para contener una zona natural interior.

La distribución de la naturaleza y la naturaleza degradada en las regiones urbanas

Las zonas naturales, las seminaturales, las verdes de uso inten-sivo y las construidas se disponen de formas bastante predeci-bles dentro de la región urbana. Las zonas naturales tienden a ser escasas; las más grandes suelen situarse en el anillo exterior de la región urbana y las más pequeñas en el anillo interior, don-de las áreas construidas son más extensas y el efecto de límite es mayor.18En contraste, las zonas seminaturales pueden estar muy dispersas e incluir grandes parques urbanos, algunos tra-mos de corredores fluviales, franjas o vías verdes, zonas de tala activa, así como porciones limítrofes de las zonas circundantes. Las zonas verdes de uso intensivo se caracterizan por ser peque-ños parques urbanos, partes de parques más grandes, diversos tipos de pequeños parches –un campo de golf, un vertedero, una planta de tratamiento de aguas, una gravera– y tierras de culti-vo, entre las que se incluyen la agricultura urbana en el área metropolitana, huertos y otras explotaciones agrícolas dentro de la región urbana. Las áreas construidas con pedacitos de natura-leza cubren la zona metropolitana y las áreas residenciales, comerciales e industriales circundantes.

1 Worster, Donald, Nature’s Economy, Cambridge University Press, Nueva York, 1977; McIntosh, Robert P., The Back-ground of Ecology, Cambridge University Press, Nueva York, 1985.

2 Sukopp, Herbert y Hejny, S. (eds.), Urban Ecology: Plants and Plant Commu-nities in Urban Environments, SPB Acade-mic Publishing, La Haya, 1990; Pickett, S. T. A. et al., “Urban Ecological Systems: Lin-king Terrestrial Ecological, Physical, and Socioeconomic Components of Metropoli-tan Areas”, Annual Review of Ecology and Systematics, núm. 32, 2001, págs. 127-157; Grimm, N. B. et al. “Global Change and the Ecology
of Cities”, Science, núm.319, 2008, págs. 756-760; Marsluff, J. M. et al.(eds.), Urban Ecology: An International Perspective on the Interaction Between Humans and Nature, Springer, Nueva York, 2008; Alberti, Marina, Advances in Urban Ecology: Integrating Humans and Ecological Processes in Urban Ecosys-tems, Springer, Nueva York, 2008; McDon-nell, Mark J.; Hahs, Amy K. y Breuste, Jür-gen H. (eds.), Ecology of Cities and Towns: A Comparative Approach, Cambridge Uni-versity Press, Nueva York, 2009.

3 Forman, Richard T. T., Urban Regions: Ecology and Planning Beyond the City, Cambridge University Press, Nueva York, 2008.

4 McNeill, John Robert, Something New Under the Sun, Norton, Nueva York, 2000; Forman, Richard T. T., op. cit.

5 Carson, Rachel, Silent Spring, Houghton Mifflin/Riverside Press, Boston/Cambridge (Mass.), 1962 (versión caste-llana: Primavera silenciosa, Crítica, Barce-lona, 2005).

6 Forman, Richard T. T., op. cit.

7 Forman, Richard T. T., Land Mosaics: The Ecology of Landscapes and Regions, Cambridge University Press, Nueva York, 1995.

8 Ibíd.

9 Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

10 Johnson, Bart R. y Hill, Kristina (eds.), Ecology and Design: Frameworks for Lear-ning, Island Press, Washington, 2002; Hough, Michael, Cities and Natural Pro-cess, Routledge, Nueva York, 2004 (ver-sión castellana: Naturaleza y ciudad: plani-ficación urbana y procesos ecológicos, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 1998).

11 Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

12 Daily, Gretchen C., Nature’s Services: Societal Dependence on Natural Ecosys-tems, Island Press, Washington, 1997; Millennium Ecosystem Assessment: Current State and Trends, Island Press, Washington, 2005; Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

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1  Worster, Donald, Nature’s Economy, Cambridge University Press, Nueva York, 1977; McIntosh, Robert P., The Background of Ecology, Cambridge University Press, Nueva York, 1985.

2  Sukopp, Herbert y Hejny, S. (eds.), Urban Ecology: Plants and Plant Communities in Urban Environments, SPB Academic Publishing, La Haya, 1990; Pickett, S. T. A. et al., “Urban Ecological Systems: Linking Terrestrial Ecological, Physical, and Socioeconomic Components of Metropolitan Areas”, Annual Review of Ecology and Systematics, núm. 32, 2001, págs. 127-157; Grimm, N. B. et al. “Global Change and the Ecology
of Cities”, Science, núm.319, 2008, págs. 756-760; Marsluff, J. M. et al. (eds.), Urban Ecology: An International Perspective on the Interaction Between Humans and Nature, Springer, Nueva York, 2008; Alberti, Marina, Advances in Urban Ecology: Integrating Humans and Ecological Processes in Urban Ecosystems, Springer, Nueva York, 2008; McDonnell, Mark J.; Hahs, Amy K. y Breuste, Jürgen H. (eds.), Ecology of Cities and Towns: A Comparative Approach, Cambridge University Press, Nueva York, 2009.

3  Forman, Richard T. T., Urban Regions: Ecology and Planning Beyond the City, Cambridge University Press, Nueva York, 2008.

4  McNeill, John Robert, Something New Under the Sun, Norton, Nueva York, 2000; Forman, Richard T. T., op. cit.

5  Carson, Rachel, Silent Spring, Houghton Mifflin/Riverside Press, Boston/Cambridge (Mass.), 1962 (versión castellana: Primavera silenciosa, Crítica, Barcelona, 2005).

6  Forman, Richard T. T., op. cit.

7  Forman, Richard T. T., Land Mosaics: The Ecology of Landscapes and Regions, Cambridge University Press, Nueva York, 1995.

8  Ibíd.

9  Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

10  Johnson, Bart R. y Hill, Kristina (eds.), Ecology and Design: Frameworks for Learning, Island Press, Washington, 2002; Hough, Michael, Cities and Natural Process, Routledge, Nueva York, 2004 (versión castellana: Naturaleza y ciudad: planificación urbana y procesos ecológicos, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 1998).

11  Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

12  Daily, Gretchen C., Nature’s Services: Societal Dependence on Natural Ecosystems, Island Press, Washington, 1997; Millennium Ecosystem Assessment: Current State and Trends, Island Press, Washington, 2005; Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

13  McDonald, R. I. et al., “Urban Effects, Distance, and Protected Areas in an Urbanizing World”, Landscape and Urban Planning (en prensa).

14  Matlack, G. R., “Sociological Edge Effects: Spatial Distribution of Human Impact in Suburban Forest Fragments”, Environmental Management, núm. 17, 1993, págs. 829-835.

15  McDonald, R. I. et al., op. cit.

16  Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

17  Forman, Richard T. T., Land Mosaics, op. cit.

18  Ibíd.

19  Ibíd.

20  Forman, Richard T. T., Mosaico territorial para la región metropolitana de Barcelona, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 2004; Urban Regions, op. cit.

21  McDonald, R. I. et al., op. cit.

22  Múgica, M., de Lucio, J. V. y Pineda, F. D., “The Madrid Ecological Network”, en Nowicki, P. et al. (eds.), Perspectives on Ecological Networks, European Centre for Nature Conservation, Arnhem, 1996; Babbitt, B., Cities in the Wilderness, Island Press, Washington, 2005; Forman, Richard T. T., Mosaico territorial, op. cit.; Urban Regions, op. cit.

23  Richard T. T., Mosaico territorial, op. cit.

24  Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

El paisaje óptimo de grano grueso con pequeñas zonas de grano fino puede apreciarse en zonas naturales, agrícolas y construi-das.19Los grandes parches de los tres tipos de usos de la tierra conservan su integridad y sus componentes especializados. Los parches de grano fino son comunidades de personas con sus pro-pias parcelas de cultivo y pequeñas zonas verdes de uso intensi-vo. Cuatro comunidades rodeadas por una red de corredores ver-des20es una de las opciones para crear una zona mixta de grano fino, a diferencia de la zonificación utilizada en las grandes áreas residenciales. Cada comunidad tiene recursos de uso fre-cuente (comercios, lugares de trabajo, parques), que disponen de diferentes sistemas de transporte público o bicicletas. Los efec-tos de largo alcance que las personas ejercen sobre la naturaleza abarcan toda la región;21los de medio alcance son especialmente importantes dentro del anillo de la región urbana y los de corto alcance operan en la vecindad inmediata donde la gente vive.

El concepto de una red esmeralda de grandes parches naturales y seminaturales conectados por corredores verdes es muy útil para la mayoría de las zonas urbanas.22Los corredores incluyen arroyos y ríos (cintas azules y verdes), cintas verdes y cuerdas (caminos), pueden potenciarse agregando pequeños parches ver-des (perlas).23Estas conexiones funcionan para el desplazamien-to de las personas (locales y senderistas), la vida silvestre (espe-cies de plantas y animales) y el agua (arroyos, canales y ríos). Tres componentes de esta red tienden a persistir frente al avance de la civilización (y del cambio climático):24las grandes zonas naturales (por su integridad y tamaño), los corredores fluviales (muchos ríos son demasiado grandes como para cubrirlos o desviarlos, y nor-malmente las infraestructuras corren paralelas a ellos) y la cade-na de perlas (al tratarse de un camino transitado conectado con parques de barrio).

En conclusión, la ecología urbana ofrece principios espaciales valiosos para una época con mayor conciencia ambiental y urba-na. Aunque las zonas naturales sean escasas en una región urbana, la naturaleza abunda en formas entre leve o gravemente degra-dadas, y puede mejorarse mediante el diseño y la planificación. Estos sistemas naturales son especialmente importantes en las regiones urbanas, donde deben dar servicio a una gran pobla-ción, abastecer de agua potable, ocio, control contra inundacio-nes, tierras cultivables, humedales, protección contra la erosión y sedimentación del suelo, biodiversidad, absorción y descom-posición de los residuos, estética o inspiración. La proximidad es un valor económico; la horticultura local abastece de frutas y verduras a restaurantes y mercados, los acuíferos protegidos y los embalses de las regiones urbanas abastecen de agua limpia y los espacios verdes atraen el ocio y el turismo. El futuro de los sistemas naturales y de estos servicios en la región urbana está en manos de, entre otros, los urbanistas y proyectistas que darán un paso al frente por la naturaleza y la sociedad.

13 McDonald, R. I. et al., “Urban Effects, Distance, and Protected Areas in an Urba-nizing World”, Landscape and Urban Plan-ning (en prensa).

14 Matlack, G. R., “Sociological Edge Effects: Spatial Distribution of Human Impact in Suburban Forest Fragments”, Environmental Management, núm. 17, 1993, págs. 829-835.

15 McDonald, R. I. et al., op. cit.

16 Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

17 Forman, Richard T. T., Land Mosaics, op. cit.

18 Ibíd.

19 Ibíd.

20 Forman, Richard T. T., Mosaico territo-rial para la región metropolitana de Barce-lona, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 2004; Urban Regions, op. cit.

21 McDonald, R. I. et al., op. cit.

22 Múgica, M., de Lucio, J. V. y Pineda, F. D., “The Madrid Ecological Network”, en Nowicki, P. et al.(eds.), Perspectives on Ecological Networks, European Centre for Nature Conservation, Arnhem, 1996; Bab-bitt, B., Cities in the Wilderness, Island Press, Washington, 2005; Forman, Richard T. T., Mosaico territorial, op. cit.; Urban Regions, op. cit.

23 Richard T. T., Mosaico territorial, op. cit.

24 Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

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La ecología urbana y la distribución de la naturaleza

La ecología urbana y la distribución de la naturaleza

1  Worster, Donald, Nature’s Economy, Cambridge University Press, Nueva York, 1977; McIntosh, Robert P., The Background of Ecology, Cambridge University Press, Nueva York, 1985.

2  Sukopp, Herbert y Hejny, S. (eds.), Urban Ecology: Plants and Plant Communities in Urban Environments, SPB Academic Publishing, La Haya, 1990; Pickett, S. T. A. et al., “Urban Ecological Systems: Linking Terrestrial Ecological, Physical, and Socioeconomic Components of Metropolitan Areas”, Annual Review of Ecology and Systematics, núm. 32, 2001, págs. 127-157; Grimm, N. B. et al. “Global Change and the Ecology
of Cities”, Science, núm.319, 2008, págs. 756-760; Marsluff, J. M. et al. (eds.), Urban Ecology: An International Perspective on the Interaction Between Humans and Nature, Springer, Nueva York, 2008; Alberti, Marina, Advances in Urban Ecology: Integrating Humans and Ecological Processes in Urban Ecosystems, Springer, Nueva York, 2008; McDonnell, Mark J.; Hahs, Amy K. y Breuste, Jürgen H. (eds.), Ecology of Cities and Towns: A Comparative Approach, Cambridge University Press, Nueva York, 2009.

3  Forman, Richard T. T., Urban Regions: Ecology and Planning Beyond the City, Cambridge University Press, Nueva York, 2008.

4  McNeill, John Robert, Something New Under the Sun, Norton, Nueva York, 2000; Forman, Richard T. T., op. cit.

5  Carson, Rachel, Silent Spring, Houghton Mifflin/Riverside Press, Boston/Cambridge (Mass.), 1962 (versión castellana: Primavera silenciosa, Crítica, Barcelona, 2005).

6  Forman, Richard T. T., op. cit.

7  Forman, Richard T. T., Land Mosaics: The Ecology of Landscapes and Regions, Cambridge University Press, Nueva York, 1995.

8  Ibíd.

9  Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

10  Johnson, Bart R. y Hill, Kristina (eds.), Ecology and Design: Frameworks for Learning, Island Press, Washington, 2002; Hough, Michael, Cities and Natural Process, Routledge, Nueva York, 2004 (versión castellana: Naturaleza y ciudad: planificación urbana y procesos ecológicos, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 1998).

11  Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

12  Daily, Gretchen C., Nature’s Services: Societal Dependence on Natural Ecosystems, Island Press, Washington, 1997; Millennium Ecosystem Assessment: Current State and Trends, Island Press, Washington, 2005; Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

13  McDonald, R. I. et al., “Urban Effects, Distance, and Protected Areas in an Urbanizing World”, Landscape and Urban Planning (en prensa).

14  Matlack, G. R., “Sociological Edge Effects: Spatial Distribution of Human Impact in Suburban Forest Fragments”, Environmental Management, núm. 17, 1993, págs. 829-835.

15  McDonald, R. I. et al., op. cit.

16  Forman, Richard T. T., Urban Regions, op. cit.

17  Forman, Richard T. T., Land Mosaics, op. cit.

18  Ibíd.

19  Ibíd.

20  Forman, Richard T. T., Mosaico territorial para la región metropolitana de Barcelona, Editorial Gustavo Gili, Barcelona, 2004; Urban Regions, op. cit.

21  McDonald, R. I. et al., op. cit.

22  Múgica, M., de Lucio, J. V. y Pineda, F. D., “The Madrid Ecological Network”, en Nowicki, P. et al. (eds.), Perspectives on Ecological Networks, European Centre for Nature Conservation, Arnhem, 1996; Babbitt, B., Cities in the Wilderness