Urbicidio - Arturo Aguirre Moreno - E-Book

Urbicidio E-Book

Arturo Aguirre Moreno

0,0

Beschreibung

Vivimos, desde hace más de un siglo, la época de las grandes ciudades y, coincidentemente, el tiempo de las grandes guerras, una época caracterizada por la destrucción monumental. Ante este panorama, Urbicidio: filosofía de la ciudad herida despliega reflexiones filosóficas a través de interrogantes como ¿qué consecuencias trae consigo la destrucción de las ciudades?, ¿qué tipo de ciudades nos esperan?, ¿qué es un edificio y qué implica su destrucción? Las ciudades son víctimas de procesos de devastación armada y los autores de este libro se encargan de esclarecer que no son daños colaterales como la visión clásica de los conflictos pretendía sostener. Este libro es resultado de una investigación y escritura conjuntas de tres intelectuales agrupados por el Urbicide Project. Un libro evidentemente testimonial y denunciante frente a la hostilidad histórica que no cesa; pero, simultáneamente, un libro crítico que nos invita a pensar sobre qué se pierde frente a la experiencia violenta de la destrucción de nuestros espacios. Así, se trata también de un referente intelectual en constante diálogo con la arquitectura, la antropología, el urbanismo y las ciencias forenses, que da como resultado un estudio integral y crítico con enfoque filosófico forense.

Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:

Android
iOS
von Legimi
zertifizierten E-Readern

Seitenzahl: 145

Veröffentlichungsjahr: 2021

Das E-Book (TTS) können Sie hören im Abo „Legimi Premium” in Legimi-Apps auf:

Android
iOS
Bewertungen
0,0
0
0
0
0
0
Mehr Informationen
Mehr Informationen
Legimi prüft nicht, ob Rezensionen von Nutzern stammen, die den betreffenden Titel tatsächlich gekauft oder gelesen/gehört haben. Wir entfernen aber gefälschte Rezensionen.



URBICIDIO

Vivimos, desde hace más de un siglo, la época de las grandes ciudades y, coincidentemente, el tiempo de las grandes guerras, una epoca caracterizada por la destrucción monumental. Ante este panorama, Urbicidio: filosofía de la ciudad herida despliega reflexiones filosóficas a través de interrogantes como ¿qué consecuencias trae consigo la destrucción de las ciudades?, ¿qué tipo de ciudades nos esperan?, ¿qué es un edificio y qué implica su destrucción? Las ciudades son víctimas de procesos de devastación armada y los autores de este libro se encargan de esclarecer que no son daños colaterales como la visión clásica de los conflictos pretendía sostener.

Este libro es resultado de una investigación y escritura conjuntas de tres intelectuales agrupados por el Urbicide Project. Un libro evidentemente testimonial y denunciante frente a la hostilidad histórica que no cesa; pero, simultáneamente, un libro crítico que nos invita a pensar sobre qué se pierde frente a la experiencia violenta de la destrucción de nuestros espacios. Así, se trata también de un referente intelectual en constante diálogo con la arquitectura, la antropología, el urbanismo y las ciencias forenses, que da como resultado un estudio integral y crítico con enfoque filosófico forense.

Arturo Aguirre Moreno. Doctor en Filosofía por la UNAM. Profesor investigador en la Facultad de Filosofía y Letras de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Cuenta con estancia posdoctoral en el Centro de Ciencias Humanas y Sociales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas del Ministerio de Innovación de España. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores México, ex Fellowship Young Resercher de la Unesco (2011), Medalla Alfonso Caso UNAM (2010) y reconocido con la Presea Estatal de Ciencia de Puebla, México (2020). Líder del Cuerpo Académico Estudios Filosófico Culturales (BUAP-260). Centra su labor de investigación en torno a la filosofía social con aplicaciones sobre estudios de la violencia contemporánea.

Giovanni Perea Tinajero. Doctor en Filosofía por la Facultad de Filosofía y Letras de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Ha sido residente de investigación en el Instituto de Filosofía del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid y recientemente en el Departament de Filosofia de la Universitat de Barcelona. Entre sus publicaciones se encuentran “Consideraciones espaciales para pensar la destrucción de las ciudades” en Tiempos sombríos: violencia en el México contemporáneo (2019), “Ontología de la expresión y la comunidad en Eduardo Nicol” en Reflexiones sobre el hombre y la cultura (2016). Participó en la investigación Detección de la violencia y la agresividad: estudio de la ciudad de Puebla 2015-2016 (2017). Además, es editor y autor de diversas publicaciones en el proyecto Pensar la pandemia. Philosophy with Mask (2020).

Eduardo Yahair Baez Gil. Maestro en Filosofía por la Facultad de Filosofía y Letras de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Sus temas de interés se centran en los estudios filosóficos y estéticos de las prácticas de destrucción de ciudades coloniales y metrópolis modernas en América Latina. Ha sido residente de investigación en la New York University. Entre sus publicaciones se encuentran “La forma urbana de la ciudad de Puebla: lo barroco y lo moderno” (2020), “Ciudades heridas: sobre la violencia en el espacio habitado de las ciudades mexicanas del siglo XXI” (2019), “Urbicidio en tiempo de las ciudades: violencia contra el espacio urbano” (con Arturo Aguirre, 2018).

ARTURO AGUIRRE MORENO GIOVANNI PEREA TINAJERO EDUARDO YAHAIR BAEZ GIL

URBICIDIO

Filosofía de la ciudad herida

Índice

CubiertaAcerca de este libroPortadaDedicatoriaApertura1. La hostilidad y beligerancia contemporáneas2. Filosofía forense3. Tras las huellas de la destrucción4. Giros del espacio5. Corpocentrismo: el espacio citadino6. Urbicidio: dos vías de comprensión7. Estampas de la “violencia bélica”8. La ciudad9. Decir ciudad10. El trazo, el muro y la puerta11. Pliegues y despliegues12. Desbordamiento13. El edificio14. Edificios heridos15. La devastación16. Sufrir el daño17. Ciudad herida18. Espacio bélico19. Resistir el embate20. El escombro y la ruina21. El tiempo de las ciudades: clausuraBibliografíaCréditos

Para Antón,

la reconstrucción del mundo.

 

A Diana…

Apertura

Este libro es resultado de la investigación conjunta y redacción colaborativa, a partir de reflexiones filosóficas sobre la ciudad contemporánea y las consecuencias de la destrucción en sus componentes, tanto físicos como sociales, abordadas propositivamente con el concepto de urbicidio. Un libro sin precedentes en la filosofía a nivel iberomericano por la introducción conceptual y la propuesta teórica, bajo el enfoque de la filosofía forense, desde donde se atiende a las consecuencias de la destrucción física de las ciudades en contextos bélicos. De modo que también se trata de un escrito que busca evidenciar a otras víctimas en el espacio de la ciudad: las estructuras monumentales como objetivos bélicos. Dicho así porque, a lo largo de la historia, las contiendas han tenido como objetivo la toma o destrucción de ciudades, y en el reciente y sangriento siglo XX a la fecha, estas aparecieron como el escenario beligerante de las violencias más brutales. No obstante, el gran discurso ha tendido a minimizar esa destrucción como vestigios y testimonios de eventos históricos, restándoles valor en cuanto espacios vivos y, como tales, también víctimas, más allá de construcciones con potencial habitable.

“Urbicide Project” es el grupo de investigación sobre el urbicidio integrado por Arturo Aguirre, Giovanni Perea y Eduardo Yahair Baez. Surgió en 2017, a partir de reflexiones de filosofía política que intentaban abordar, en principio, las dinámicas de violencia en el espacio público, que poco a poco se han encaminado y focalizado a espacios citadinos; más aún, en el contexto mexicano que lamentablemente se ha caracterizado en las últimas décadas por una irrupción constante de actos de violencia, que han desgarrado el tejido social y diezmado sus instituciones políticas, al tiempo que han enmarcado a nivel mundial a muchas de las ciudades de México como sitios de extrema violencia, en cifras altas similares a las de países en guerra.

El trabajo realizado ha tenido resonancia en investigaciones filosóficas, gracias al cobijo institucional que la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla ha brindado, particularmente en su programa de Doctorado en Filosofía Contemporánea, además de que ha detonado de manera investigativa y espontánea un problema orbitante en las reflexiones del grupo de investigación “Estudios sobre la violencia”, cuya sede está en la misma universidad pública mexicana.

La red de investigación que teje este proyecto y sus publicaciones tienen una amplia deuda con investigadores que de manera directa (por acciones de movilidad internacional en ambas direcciones) han participado en la construcción de ideas, ellas y ellos son Ricardo Tejada (Le Mans Université, Francia), Pamela Colombo (Université Laval, Canadá), Anne Hufschmidd (Freie Universität Berlin), Eduardo Subirats (New York University), Ulrike Capdepón (Universität Konstanz), Bily López y Alejandra Rivera (Universidad Autónoma de la Ciudad de México), Rafael Ángel Gómez Choreño (UNAM), Alberto Constante (UNAM), Antolín Sánchez Cuervo (CSIC, España), Stefano Santasilia (Universidad Autónoma de San Luis Potosí, México), Agustín Serrano de Haro (CSIC, España) y Josep Maria Esquirol (Universitat de Barcelona).

Dadas las circunstancias del mundo actual, el “Urbicide Project” nació como una forma de pensar filosóficamente las motivaciones, causas, así como las afectaciones que la violencia ha generado y sus consecuencias perceptibles en espacios de dolor, muerte y sufrimiento social. En tal contexto, la finalidad del proyecto es generar categorías y criterios filosóficos que permitan pensar, en dimensiones espaciales y sociales, formas del ejercicio de la violencia en espacios citadinos: lugares complejos de nexos compartidos, donde la violencia no queda aislada en puntos específicos, más bien, irradia a la totalidad de sus habitantes humanos y no humanos.

Aunque se trata de filosofía social, el curso de la investigación se apoya, de manera transversal, en estudios de índole antropológica, sociológica, arquitectónica, urbanística y de ciencias forenses; además de la mencionada relación que tienen con la violencia, en ejercicios específicos como la guerra, como también otras formas más aleatorias o indeterminadas reflejadas en el terrorismo, así como en actos de violencia homicida, delincuencial y criminal.

A lo largo de estos tres últimos años, los resultados de la investigación se han divulgado en diversas latitudes de Iberoamérica y Estados Unidos, a través de estancias de investigación, conferencias y publicación de artículos en revistas de variado perfil; actividades que dan soporte a las pretensiones éticas de este proyecto: ampliar la reflexión filosófica hacia formas posibles de hacer ciudad.

En tal panorama, esta publicación suma a las perspectivas sobre el giro espacial, la arquitectura y filosofía forense (desarrollada en nuestro grupo de investigación) con el propósito de denunciar que el daño al espacio habitado de ciertas comunidades y ciudades no es solo una consecuencia circunstancial, sino, antes bien, la violencia urbicida se ha desarrollado en el último siglo con la finalidad de causar daños de diverso linaje y producir sufrimientos colectivos. Dichos acontecimientos aparecen como evidencias de un momento histórico caracterizado globalmente por una constante vulnerabilidad urbana, y, al mismo tiempo, como lamentables señales de la destrucción y desrealización de las ciudades como proyecto de civilización, protección y refugio humanos.

Nuestros esfuerzos filosóficos apuntan a hacer de este libro un estudio-exordio (por su brevedad, la forma de ser elaborado, su contundencia y consistencia) que pretende tematizar en castellano la experiencia inhóspita de la destrucción de la ciudad, cuyo acontecer parece no tener fin ante un porvenir desolador. Pese a estas dificultades, aspiramos a que el impacto teórico también propicie elementos para una reflexión ética, los cuales permitan concebir la importancia corporal (ontológica) de los espacios que habitamos, más allá de su dimensión social y política.

 

Arturo Aguirre, Giovanni Perea, Eduardo Yahair Baez

Ciudad de Puebla, México, septiembre 2020

 

 

1. La hostilidad y beligerancia contemporáneas

La época de la destrucción de las ciudades que abre la Primera Guerra Mundial y se extiende en el despliegue de su eficacia letal,1 amplitud de geografías de terror,2 desarrollo tecnológico de armamento3 y estrategias de administración del miedo colectivo4 dinamiza sus causas, finalidades y mediaciones criminógenas bajo la acción de una hostilidad creciente. El odio expresado antaño de manera intersubjetiva se canaliza a través de políticas de Estado sobre grupos étnicos, colectivos vulnerables, disidentes ideológicos, credos, regiones, naciones y otros Estados. Guerras preventivas, guerrillas, intervenciones estatales, genocidios, ecocidios, terrorismo, campos de exterminio, torturas y un amplio espectro de violencias en masa son generados por hostilidades recurrentes, promovidas por los diversos medios de información digital, electrónica e impresa.5

Las magnitudes de ese odio colectivo son hoy globales y sus implicaciones en la violencia material innegables entre los grupos de víctimas: hostilidad y violencia fluyen y se expanden por todo el orbe, en la maquinación de sufrimientos sociales sin precedentes. Fin de la historia por un inagotable más de lo mismo, violencia reiterada hacia el porvenir que no ve fin:

 

Podemos aventurarnos a esbozar aquí una previsión: en el siglo XXI, la guerra no será tan sangrienta como lo fue en el siglo XX, pero la violencia armada, que dará lugar a un grado de sufrimiento y a unas pérdidas desproporcionadas, continuará presente y será un mal endémico y epidémico, por momentos, en gran parte del mundo. Queda lejos la idea de un mundo en paz.6

 

Como lo enuncia Eric Hobsbawm a principios de siglo, hoy los márgenes de la hostilidad, en sus discursividades y motivaciones de aniquilación (que fluyen entre el suicida solitario, las agrupaciones terroristas, los grupos delictivos y los ejércitos regulares de los Estados), se amplían en múltiples intensidades de conflicto gestadas por los intereses de capitalización de recursos naturales, capitales humanos y geoestrategias globales de posicionamiento bélico, político y mercantil.

El odio bajo las tecnologías del poder en conjunción con las tecnologías de destrucción, materializadas en armamento, ponen en marcha la transformación epocal de los mecanismos beligerantes7 y exhiben las asimetrías generadas por el acceso a determinados recursos y pertrechos. Se trata del odio como sistema;8 en ese sentido, la velocidad de devastación y la amplia distancia aérea de los ofensores respecto de los objetivos (humanos y no humanos) es privilegio de los países con economías (o alianzas) que pueden permitirse el desarrollo tecnológico o la adquisición de insumos sofisticados para la destrucción masiva.

La transmutación de la guerra en el último siglo, entonces, en las intrínsecas relaciones que entablan la hostilidad, pánico, tecnología, velocidad, el espacio aéreo, armamento y la violencia en masa, nos permiten llamar la atención sobre los espacios bélicos privilegiados en esta aeroguerra (aviones, misiles, satélites, drones): las ciudades como objetivos bélicos.

La guerra como acontecimiento deviene también como motor de cambio y de transformaciones sociales. Como ejercicio específico, es considerada “la institución más decisiva de la historia, que a pesar de los esfuerzos de los culturalistas, sigue siendo una cronología bélica”.9 En ese sentido, es también distinta en sus modos de acontecer, pues históricamente ha representado cierta inestabilidad en la vida cotidiana. La guerra es conflicto, genera inestabilidad y, por lo tanto, trae cambios en el orden social en el que acontece. Particularmente, las guerras tienen la característica de dañar el entorno en el que se desarrollan. “Es evidente que la guerra cumple una función de destrucción. Destruye hombres, cosas, y sobre todo relaciones sociales, dejando el campo libre para otras”.10 Como forma de práctica espacial, es plausible que su acontecer traiga como resultado la generación de ciertos espacios que, podríamos adelantar, son marcados por su violencia. En otras palabras, la guerra aparece como un ejercicio espacial de violencia vinculado a procesos de destrucción de sus víctimas colectivas: ciudades y habitantes.

En esta última centuria, las ciudades se destacan por su pluralidad, rápido crecimiento, economías materiales y virtuales, por los múltiples espacios que se crean a propósito y aquellos que son resultado de la aglomeración y conjunción de poblaciones. De tal manera, la mayoría de las ciudades que conocemos han sufrido una metamorfosis acelerada debido a la migración rural o transnacional a los principales centros urbanos del mundo, además de que el desarrollo de las nuevas tecnologías incentiva una alteración no solo en la infraestructura material, sino, a la par, en las relaciones sociopolíticas que promueve.11 Entre todo ello y no menos importante: la destrucción y reconstrucción reiterada de las ciudades a causa de la elitización urbana (gentrification) o bien a causa de conflictos bélicos de alta intensidad que se desarrollan en los propios espacios urbanos. Puesto que es un hecho que en décadas recientes los conflictos bélicos se han transformado radicalmente dando lugar a la “guerra urbana” y a tácticas conocidas como “geometría inversa” que implican una reinterpretación espacial de la ciudad. El arquitecto israelí Eyal Weizman demostró recientemente, en su estudio sobre el conflicto israelí-palestino, cómo las instituciones militares se apropian del lenguaje y el pensamiento que la filosofía propone sobre el espacio para generar estrategias de guerra. Esta nueva interpretación militar del espacio comprende a la ciudad como un espacio instrumental, es decir, como el vehículo o el médium para practicar la guerra, dando lugar a la guerra urbana como paradigma moderno de la guerra.12

De esta manera, llama la atención la metamorfosis que sucede a la ciudad en contextos de guerra, en donde las calles se interpretan como fronteras, sitios prohibidos, así como las ventanas de edificios aparecen como puntos de tiro y vigilancia, las plazas o parques aparecen como espacios posibles para las contiendas violentas. Este nuevo escenario exige nuevas interpretaciones que permitan diseñar estrategias más eficaces. Aquí las planeaciones militares requieren “confrontar el espacio estriado de la práctica militar tradicional (la forma en que aún hoy operan muchas unidades militares)”.13

La interpretación del espacio como escenario de guerra da una connotación violenta a las ciudades, que son, entonces, escenarios que sufren una fragmentación constante. Abstracta en la planeación de un ataque o estrategia; hostil y destructiva cuando se lleva a cabo. Esta geometrización del espacio con fines bélicos tiene como objetivo hacer del espacio vivido una concepción abstracta de coordenadas, campos, puntos, rectas o vectores; conceptos geométricos que se utilizan para una guerra más eficaz.

En la década de 1990, después de la guerra de los Balcanes,14 conflicto antiurbano destinado a debilitar o destruir el registro que daba soporte memorístico, cultural e identitario en las ciudades,15 las ciencias humanas hicieron propio y extensivo el término para describir la violencia aplicada a una ciudad en su conjunto: urbicidio. Este concepto reveló, en su nomenclatura, lo que había sucedido en el marco de la Segunda Guerra Mundial, con bombardeos a ciudades como Varsovia, Berlín, Dresden, Londres y los casos dramáticos de Hiroshima y Nagasaki; así como los casos contemporáneos de Trípoli en Libia o Damasco y Alepo en Siria, sin olvidar por supuesto el conflicto de Palestina. La relación letal entre el poder, la geopolítica, la tecnología armamentística y la generación a escalas masivas de sufrimiento se hace evidente en estos conflictos.

2. Filosofía forense

Filosofía forense es la exploración conceptual cercana a los desarrollos teóricos, técnicos y prácticos sobre la violencia material. Sus resultados persiguen la visibilización y desnormalización de la violencia, así como impulsar una resistencia discursiva que embiste contra el amurallamiento académico, la opinión pública y la discursividad política de la enemistad que domestica a la violencia en hechos circunstanciales, criminales o acotados en una localización espacial de territorios y agentes.

Esta propuesta enfoca sus esfuerzos teóricos desde el interaccionismo de la violencia, resaltando los sufrimientos sociales, la denigración ontológica de los cuerpos en la brutalidad administrada, la politización del llanto y la relevancia pública de la muerte en un proceso extremo de hostilidad global. Aspira a aportar elementos críticos para la reconfiguración jurídica, espacio-vital y política.

3. Tras las huellas de la destrucción