Wolf Vostell - M.ª Mar del Lozano Bartolozzi - E-Book

Wolf Vostell E-Book

M.ª Mar del Lozano Bartolozzi

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Beschreibung

Wolf Vostell (Leverkusen, 1932-Berlín, 1998), artista multimedia, desarrolló su vida y su obra entre sus estudios de Alemania (Colonia, Berlín) y Extremadura (Malpartida de Cáceres, donde fundó un museo). A partir de los años cincuenta fue pionero en Europa de los nuevos comportamientos artísticos como happening, fluxus, vídeo-arte… bajo el principio estético Arte=Vida/Vida=Arte. Importante epígono del arte dadaísta, del surrealista y de un expresionismo propio, su principio generador se basó en la técnica del dé-coll/age y la utilización del hormigón como configurador de una nueva obra, uniendo o ensamblando elementos despegados, o desechos previamente recogidos de nuestra civilización de consumo, para crear metáforas de la violencia bélica, del sexo, de la muerte y de otros fenómenos que nos rodean, y desarrollar un arte moral.

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Seitenzahl: 178

Veröffentlichungsjahr: 2016

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W o l f   V o s t e l l ( 1 9 3 2 - 1 9 9 8 )

Wolf Vostell (1932-1998)

M. DEL MAR LOZANO BARTOLOZZI

«... y lo que no sabes es lo único que sabesy lo que es tuyo es lo que no es tuyoy donde estás es donde no estás»

T. S. Eliot (Cuatro Cuartetos, 1943)

NEREA

Ilustración de sobrecubierta: Detalle delhappeningde Wolf VostellDesastres(1972)

Dirección de la colección: SAGRARIOAZNAR YJAVIERHERNANDO

© M.ª del Mar Lozano, 2000

© Editorial Nerea, S.A., 2000Aldamar, 38 20003 Donostia-San Sebastián Tel. 943 432 227 [email protected]

1.ª edición: 2000 2.ª edición: 2008

Reservados todos los derechos. Ni la totalidad ni parte de este libro pueden reproducirse o transmitirse utilizando medios electrónicos o mecánicos, por fotocopia, grabación, información, anulado u otro sistema, sin permiso por escrito del editor.

ISBN: 978-84-15042-38-9

Maquetación: Eurosíntesis , S. L.

Índice

INTRODUCCIÓN

DE LOS AÑOS DE FORMACIÓN A LAS PRIMERAS CREACIONES DEL ACCIONISMO MULTIMEDIA

Vostell y eldé-coll/age. Etapa pre-Fluxus y primeroshappenings

Viaje a España

Pionero de la videocreación

Una nueva mirada a la historia

El muro de Berlín

Obra comentada:Vuestro candidato

FLUXUS Y AMBIENTES/BÉTONNAGE. BERLÍN-MALPARTIDA,UN TERRITORIO SIN FRONTERAS

Otras actividades y obras

Vostell y los primeros aprisionamientos en hormigón(bétonnage)

Traslado a Berlín

Los cuadros-objeto

Los Barruecos de Malpartida de Cáceres

Otros ambientes y conciertos fluxus

Obra comentada:En Ulm, dentro de Ulmyalrededor de Ulm

PROYECTOS CON GRANDES RECURSOS Y RELATOS SIMBÓLICOS

Voaex. Viaje (h)ormigón por la Alta Extremadura

Ambiente en la Documenta de Kassel

El muerto que tiene sed

Vostell y lasDepresiones endógenas

CicloJuana la Loca

Tren Fluxus

El jardín de las delicias

Obra comentada:Violante Méndez

LA PINTURA COMO CREACIÓN DE ARQUETIPOS Y ACCIONISMO MENOS PARTICIPATIVO

Las pinturas con hormigón y nuevas paráfrasis

Vostell y América Latina

Temas españoles

El Museo de Malpartida de Cáceres,un proyecto que se dilata

Las MajasyEl entierro de la sardina

Tauromaquias

Berlín y La tortuga

Elhappening Desayuno deLeonardo da Vinci en Berlín

El fin de Parzival

Obra comentada:Los cuatro principios andaluces

LOS ÚLTIMOS AÑOS

Viaje de confluencias artísticas internacionales y vídeo-fluxus en un medio rural

La caída del muro de Berlín. Berlín es un fenómeno

El grito

Exposiciones en Alemania y proyectos nuevos

Nuevos espacios de arte y Naturaleza

Sara-Jevo. Pinturas, escultura-ambiente-musical fluxus y exposiciónretrospectiva en Gera

El Museo Vostell de Malpartida

Vostell y el holocausto nazi

Últimas obras y proyectos

Obra comentada:¿Por qué el juicio entre Pilatos y Jesús duró solo dos minutos?

APÉNDICE: ESCRITOS DEWOLFVOSTELL

Décollage / Lo que yo quiero / Manifiesto / En lugar de bombas... /Notas sobre música / Manifiesto en la inauguración del Telón de Parzival de Dalí / Fandango 1974

BIBLIOGRAFÍA

 

Introducción

Wolf Vostell, fallecido en el año 1998, se calificaba a sí mismo como «ingeniero de la vida». Su afán fue crear un arte resultado de su encuentro con la vida. Su energía mental, su clarividencia conceptual, su sensibilidad y su dominio del dibujo hicieron que lograra una personal y proteica síntesis de expresiones artísticas y experiencias intelectuales que sirvieron para estimular mentalmente al, por lo general, perezoso espectador.

Su pensamiento se plasmó en textos y en obras que han sido siempre reflexivos y retóricos. Retórica que no utilizaba los recursos de un lenguaje poético con figuras complejas sino metáforas tomadas de la vida cotidiana. Su propio comportamiento era una actitud artística, siendo uno de esos artistas/personajes que desde las vanguardias históricas del futurismo, dadaísmo y surrealismo se han manifestado como obsesivos caminantes de nuevas sendas del arte. Representa así un prototipo de figura cultural a la que le tocó vivir la segunda posguerra europea y una serie de otros acontecimientoshistóricos: guerras de Vietnam, Argelia o Sarajevo, construcción y caída del muro de Berlín, o la existencia de personajes carismáticos como Che Guevara y J. F. Kennedy, reaccionando ante estos hechos con nuevos «comportamientos artísticos» como la creación de ambientes, happenings o conciertos fluxus, que reivindicaban la ampliación y exploración de nuevos territorios estéticos en los que manifestarse, además de las formas artísticas tradicionales como la pintura y la escultura.

Vostell era componente de una generación de artistas que desde finales de los años cincuenta, en los sesenta y a principios de los setenta defendían el acercamiento del arte y la vida. Se basaban en la estética del fragmento nutrida por Picasso con el cubismo y elcollage; en la música de ruidos de los futuristas; en las veladas del Cabaret Voltaire en Zúrich, donde se reunían los artistas dadá con sus poemas fonéticos; en Marcel Duchamp y susready madeu objetos comunes extraídos de su contexto y convertidos en nuevos símbolos; en la estética del desecho de Schwitters, y en el surrealismo de André Breton. Pero nutrida también por una época político-social concreta: la de la Guerra Fría, la conquista del espacio, o la universalización de la Coca-Cola,que una vez más, como otras épocas, ha engendrado seres deprimidos, oprimidos, olvidados, alienados; por la violencia, la masificación, el consumismo, sin otros valores que un bienestar estandarizado y ba nal; por el racismo: contra mujeres, judíos, kurdos, bosnios; y las catástrofes: accidentes de aviones o de co ches. Hechos o situaciones que constituían la ra zón y el argumento de sus obras para hacer posible con ellas una nueva lectura de la vida, gracias a la confrontación de sus residuos o fragmentos, utilizando la técnica deldécollagey el fotomontaje. Recursos que en él partían de los recuerdos de su propia in fancia como testigo de los horrores nazis, y de su aversión por el consumismo alienador, para inducir a cualquier contemplador de su obra a la necesidad de liberación.

Vostell se ha movido de manera amplia por la escena del arte contemporáneo durante la segunda mitad del sigloXX, ha creado nuevas formas de hacer arte de vanguardia y ha sido un epígono fundamental de otras anteriores, vigentes a través de él y otros artistas de su generación. Porque su estética formaría un arco entre el dadaísmo, con su proclamación de la muerte del arte, y la Nueva Objetividad alemana de los años veinte, que trabajaba con la realidad y la crítica sociopolítica, y una nueva realidad u objetividad que él representa a partir de los años sesenta en adelante. «Yo soy un realista que, gracias a una técnica realista, crea su propio realismo».

Artista políglota, hablaba alemán, español, inglés, francés, italiano y algo de hebreo; viajó por todo el mundo, participando en múltiples exposiciones individuales y colectivas, en espacios experimentales, desde la calle a las galerías, y en lugares de gran repercusión internacional: Documenta de Kassel, Bienal de Venecia, Bienal de São Paulo, Olimpiada de Seúl, Feria de ARCO de Madrid; además de numerosos museos y centros de arte contemporáneo de todo el mundo: Berlín, Colonia, Copenhague, Aquisgrán, Ámsterdam, Lisboa, Nueva York, Los Ángeles, París, Estrasburgo, Barcelona, Madrid, Milán, Roma, Buenos Aires, etc. Su espíritu cosmopolita le hacía interesarse por la modernidad y, al mismo tiempo, por los valores ancestrales, por las grandes ciudades y los pequeños pueblos como Malpartida de Cáceres; su obra procuraba siempre una ruptura de fronteras, lenguas, razas, medios de expresión y espacios expositivos.

Fue un artista multimedia omix-media(de medios de expresión mezclados, como la pintura con televisiones incorporadas), que utilizó a lo largo de su vida el dibujo para los guiones de sushappeningsy otros proyectos; los medios gráficos (aguafuertes, litografías, serigrafías para carteles, maquetas de libros, discos, revistas); fotomecánicos (fotografías y emulsiones sobre distintos soportes); electroacústicos (micrófonos y osciladores); pintura alóleo, acrílica, con cemento, cobre, plomo fundido, con objetos; vídeo; partituras y conciertos de música fluxus, esculturas, cuadros-objeto, ambientes y acciones heterodoxas e híbridas.

Usará el método deldé-coll/age, como medio expresivo que descubre en el despegue o la fragmentación que se produce, por ejemplo, a través del tiempo en los carteles deteriorados y en los objetos estropeados, o haciendo él mismo rasgados de fotografías testimoniales. Haráassemblages(ensambla-jes), una técnica dadá y del arte pop consistente encollagesplásticos o reuniones de objetos variados (fotografías, telas, máscaras antigás, motores usados de coche…), generalmente de desecho y a menudo de producción industrial, para confrontar sus distintas naturalezas entre sí y conformar una escultura o ambiente con significado propio. En relación con el arte de acción, también generalizado en los años sesenta, utiliza para sus obras el cuerpo humano al hacerperformanceso acciones artísticas programadas y variables de comportamiento ante un público pasivo; e iniciará en Europa loshappenings, acciones desarrolladas en un tiempo con un guión previo y con la participación del artista, pero también de otras personas, artistas o no, contando siempre además con la intervención del azar; nunca se repetía de la misma manera, aunque la misma acción se realizara en distintas ocasiones. Vostell se sale del marco de la galería para realizar accionesen la calle, en el campo, en un teatro, con objetos comunes pero «que son usados de un modo distinto a como lo son en la vida cotidiana». Fue creador de Fluxus junto a su iniciador, el americano-letón Maciunas, y al coreano Nam June Paik. Vostell y Paik coordinaron el primer festival fluxus en Wies-baden (1962). Las obras fluxus son acciones muy sencillas realizadas con ruido y música ante un público espectador, en las que desaparece el límite entre arte, literatura y teatro, pues la simple acción de beber un vaso de agua puede ser fluxus, rechazando así la diferencia entre vida y arte. Hizo también instalaciones con objetos, fotografías, etc., que ocupan un espacio y se entienden en su relación con él al ser recorridos por el espectador. Realizó asimismoenvironments(am bientes), acciones que parten de una idea metafórica y en las que utiliza objetos encontrados y usados, como un televisor funcionando o una radio; ambientes que pueden durar varias horas o días, con intervención de sonidos, películas, etc.. Fue pionero delvideoart, con Nam June Paik.

Su utopía artística, transmitida en textos de distinta formalización, fue querer alcanzar el dominio de una psicología estética para transmitir con sus obras una actitud moral, con medios plásticos fáciles de reconocer por el hombre, como un nuevo humanista que tenía mucho de expresionista posromántico.

En Vostell es además fundamental el concepto de monumentalidad, tanto por las dimensiones que pueden alcanzar sus obras formalmente como por la extensión en el tiempo de algunos sonidos/ruidos producidos en sus conciertos fluxus o en sus happenings. Era la «monumentalidad inteligente» de la que hablaba en una entrevista con Michel Hubert Lepicouche (1994), que encontraba en las construcciones romanas, en las piedras de Los Barruecos de Malpartida, en los sonidos indeterminados o concretos de la Naturaleza o en un gran efecto electro-acústico, y que vemos en muchas de sus obras –como en las de otros artistas alemanes actuales–, definiendo su creatividad como un afán de comunicación, invitando a los espectadores a una inmersión participativa en la obra de arte.

Si bien podemos hablar de una trayectoria que evoluciona, Vostell realizó un gran número de obras diversas, muchas de ellas inconclusas. Era muy trabajador y dejó abundantes ideas sin realizar y alguna obra sin exponer, como su ambiente Cástor, que comentaremos al final. Además, tenía un sentido de la globalidad y de la contextualización de todo fenómeno que quería transmitir como obra de arte. Partía del principio de que nada se produce aislado ni en un único tiempo. El pasado y el futuro, la historia y los nuevos medios se interconectan. Sus propias obras van haciendofeed-backconstantemente.

Vostell repitió en varias ocasiones: «Du champ ha declarado que el objeto es una obra de arte. Yo declaro que la vida misma es una obra de arte». Consideraba así que Marcel Duchamp había descontextualizado los objetos cotidianos, como la rueda de la bicicleta o el urinario, para ser vistos como portadores de nuevos significados. Él descontextualizaba la vida y los acontecimientos para, con su nueva exposición en un espacio urbano o rural, en la calle o en el teatro, hacer reflexionar psicoestéticamente al espectador. Su propio físico, que fue adquiriendo un aspecto muy peculiar, con su grueso y alto cuerpo, sus rizos en las patillas, su cabeza cubierta con gorros confeccionados por su mujer, que le daban una imagen de personaje bíblico, su conversación incansable, su obsesión por escuchar música culta, étnica y flamenco en su casa, donde ponía radios en todas las habitaciones, eran ya una obra de arte.

De los años de formación a las primeras creaciones del accionismo multimedia

VOSTELL Y ELDÉ-COLL/AGE.ETAPA PRE-FLUXUS YPRIMEROS HAPPENINGS

Wolf Vostell nació en Leverkusen (Renania), el 14 de octubre del año 1932. Su madre, Regina Vostell, de quien tomó el apellido artístico y definitivo en los años cincuenta, era de origen judío sefardita. Su padre, Joseph, era ferroviario, lo que le proporcionó una familiaridad muy grande con este medio de transporte, que se hizo notar en gran parte de su obra. El matrimonio tuvo también una hija. De su infancia solamente contaba que durante los años de la guerra (1939-1945) permaneció escondido con su familia en Checoslovaquia. Sin embargo, en la entre-vista con el poeta Michel Hubert relató un recuerdo trágico: «Cuando estaba refugiado con mi madre, en un bosque en Checoslovaquia, un día, hacia el final de la guerra, un avión cayó en el bosque. Por supuesto, todo el pueblo fue a ver la catástrofe. El avión había caído sobre los árboles. Estaba hecho pedazos, al contrario de lo que pasa con los aviones de hoy en día, que explotan y ya no se ve nada de ellos. Había miles de piezas esparcidas por toda la superficie y, además, un brazo y una parte del cerebro del piloto se habían quedado enganchados en las ramas de un árbol. Es lo que intenté reconstruir en mi ambiente Manía, siguiendo el mismo concepto que para ese accidente de avión. Ninguna persona había visto el accidente en el momento que se produjo. Solo se oyó el ruido del impacto, y cuan do la gente llegó al lugar para ver los estragos, todo estaba ya muy tranquilo, era como si un increíble espacio de tiempo hubiera transcurrido entre la llegada de la gente y el accidente…» (1994). Esta narración es una de las claves de toda la obra de Vostell: el bosque, el cerebro, la parte desmembrada de un cuerpo, el avión…, además de otros recuerdos de su niñez, como gente corriendo por las calles, angustias y persecuciones, o las ciudades bombardeadas que vio tras regresar a Colonia terminada la guerra en un recorrido a pie y durante tres meses por un gran número de ciudades, entre ellas Dresde, de la que mencionaba el impacto que le produjo la estación de trenes destruida. Estos temas fueron recurrentes en su obra posterior, ligada a un pasado doloroso y oscuro del que prefería no hablar, pero que alimentó una posición dialéctica, con sensaciones contradictorias y extremas en un arte, el suyo, que se obstinó por luchar contra la violencia a base de redescubrirla y enfrentarla al mundo cotidiano.

Entre 1950 y 1953 vivió en Colonia y comenzaron sus experiencias artísticas como pintor, dadas sus dotes para el dibujo desde la infancia; su ma dre, mujer de gran sensibilidad y fantasía, era también una buena dibujante; además, aprendió fotografía y litografía, herramientas que le sirvieron para desarrollar vertientes expresivas que utilizó a lo largo de toda su vida, unidas a su afán de imaginar, producir obras comunicativas y, sobre todo, crear: «Solamente en el contexto de la preocupación por la creatividad yo tengo un destino. Si el destino fuese trabajar, comer, dormir, amar y cada día lo mismo, sería inso-portable» (1996). En 1952 visitó y mantuvo una entrevista con Alfred Kubin, artista austriaco de 75 años que vivía aislado en Zwinckledt-bei-Wernstein, en la región de Passau. Se trataba de un artista visionario, maestro de temas macabros y fantásticos, ilustrador de Thomas Mann y Franz Kafka y precursor de los surrealistas y el humor negro. Esta visita influiría durante varios años en Vostell.

En 1954 estudió en Wuppertal, en la Escuela de Artes Aplicadas, donde existía una gran tradición en artes gráficas, procedente de la antigua Bauhausque fundó Walter Gropius en Weimar en 1919. El mismo año hizo un viaje a París en los meses de agosto y septiembre, y estando en la rue Buci, boulevard St. Germain, leyó la noticia del accidente de un avión, publicada el día 6 de septiembre en Le Figaro: «Peu après son décollage, un Super Constellation tombe et s’engloutit dans la rivière Shanon», accidente en el que murieron la mayor parte de los pasajeros. Su reacción ante el desastre y la imagen fotográfica del avión caído en el río, recién despegado, fue comprar un diccionario y analizar los significados de las pala-brasdé-coll-age: ‘despegar del muro, despegar de un avión, soltar’; ydécol/er: ‘separar lo que está pegado con cola o engrudo, raspar, dividir’. Para Vostell, estas situaciones odécollagesse daban tanto en los objetos, que se despegaban o fragmentaban antes de su destrucción, como en la vida, y decidió entonces convertir eldé-coll/ageen un método de acción artística con múltiples posibilidades de expresión. Comenzó por los carteles urbanos, que, estando a veces superpuestos, gustaba de rasgar y deteriorar, pintar, manchar, considerándolos como fragmentos móviles y transformables de la realidad; lo mismo hacía con fotografías: «Veía en la calle más carteles rasgados que nuevos con información. Mi impresión fue tan grande que percibía con más potencia los carteles arrancados que la pintura abstracta, y la caída del avión era para mí más significativa y también más trágica que cualquier escultura...» (1994).

Pero pensemos en esa situación/vocación de una determinada forma de concebir el arte. La fuente surgió de la prensa,locusriquísimo y abundante para la iconografía de Vostell, quien no quiso prescindir de los medios de comunicación para completar el contenido y desarrollo de sus obras, y así el periódico como signo apareció muchas veces en los ambientes que realizó. Se trataba además de una situación cotidiana pero dramática, un accidente. El objeto protagonista es el avión, objeto típico de nuestra avanzada civilización, beligerante y planetaria, icono frecuente de Vostell junto con el coche, el tren, la TV, por el culto que reciben en nuestra sociedad. La noticia es divulgada por un muchacho que actuaba en la calle, en un tiempo y en un lugar plenamente urbanos. Todos estos elementos eran tan importantes como el propiodécoll/age, porque la destrucción se produce a diario, en nuestros propios objetos mitificados, dentro de un ritual cotidiano, y la percibimos con unrui doo interferencia comunicativa. La mú si ca concreta de la bocina de un coche o el aleteo de un pájaro pueden resultar creativos si los interpretamos a través de la vivencia del artista.

Vostell, con una postura cercana a Marcel Duchamp, artista clave del arte contemporáneo con el que se entrevistó en una ocasión, no utilizaba el objeto como obra de arte sino que era el uso del objeto lo que consideraba obra de arte, pues percibía el valor de la vida misma en sus fenómenos más cotidianos, con la muestra de todo su proceso de evolución y deterioro. Ulrike Rüdiger, la directora de la colección municipal de arte de Gera, afirmó en Alemania (Catálogo Museo Vostell, 1994) que «eldécollagede Vostell significa colocar un mundo destructivo ante el espejo. Hacer que la destrucción se represente a sí misma mediante la destrucción y penetre bajo los estratos y las pieles, tras los recubrimientos y las máscaras». Su arte desde entonces fue una producción continua de metáforas en espera de respuestas, crean do nuevos mitos elementales y estableciendo una moral que conducía a un humanismo contemporáneo.

A partir de entonces, eldé-coll/agefue para Vostell un método de trabajo: la imagen del proceso de la vida y la muerte, que se contradecían o contraponían en la realidad. Tras los cartelesdécollageados, estaban los procesos de su cambio; ha bían sido deteriorados en un tiempo más o menos largo y reflejaba momentos imprevisibles de la vida, de nueva creación o destrucción, como si un principio activo o demiurgo se manifestara de esta forma. Además, la publicidad ocupaba la mirada urbana, formaba parte del campo de contemplación.

El collage es sin duda una de las prácticas más sugerentes del sigloXX, utilizado sistemáticamente por las vanguardias históricas. Fue practicado por Picasso, por los dadaístas berlineses y deHannover (Grosz, Haussmann, Heartfield, con sus sistemas de fotomontajes yfotocollages), o por los constructivistas rusos. Los de Vostell, fundamentados en la idea del desperdicio, del desecho recuperado, recuerdan la actitud del dadaísta Kurt Schwitters y su creación de obras a las que llamómerzcollages; la palabramerz, elegida al azar, tenía para Schwitters connotaciones de ruina de guerra y de residuos humanos. Suscollagesrealizados entre 1919 y 1923 eran nuevas configuraciones plásticas de restos cotidianos, orgánicos o no, como colillas de cigarrillos, billetes usados de autobuses urbanos, uñas cortadas…, con el objetivo totalizador de apoyar las posibilidades estéticas de cualquier tipo de arte y de su concepto sobre el hecho de ser artista.

Los primerosdé-coll/agesque hizo Vostell consistían en arrancar carteles publicitarios superpuestos en las vallas o paredes de la ciudad. Otros fueron manipulados con nuevoscollages