Barcelona - Víctor Bargiela - E-Book

Barcelona E-Book

Víctor Bargiela

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Beschreibung

Barcelona tiene un patrimonio, una oferta cultural y un dinamismo comparable al de las grandes ciudades, pero sin ser una abigarrada metrópoli de vastas dimensiones. Es una ciudad cómoda, agradable, hecha a la medida de las personas. En 2019, superó su récord de turistas con ocho millones de visitantes extranjeros. La ciudad busca un modelo de turismo distinto, capaz de disfrutar de su verdadera identidad, de su dinamismo artístico y cultural, y, especialmente, de los barrios, de la gente.

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Seitenzahl: 390

Veröffentlichungsjahr: 2022

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Barcelona

Simplemente viajeros

Sostenibilidad

El objetivo de Simply Travellers es la creación de un espacio de intercambio de experiencias de ocio responsable.

La colección va dirigida a viajeros comprometidos social y éticamente y a locales que deseen conocer mejor su ciudad o país.

Estructura

Las guías Simply Travellers llegan donde el resto no se atreve. Además de los espacios usuales, trata de descubrir nuevos barrios, otras ciudades y regiones. Además, intenta buscar Joyas escondidas, apenas conocidas por los locales y que dan otra visión del destino.

ODS

Alhenamedia apuesta por que la palabra «sostenibilidad» no acabe convirtiéndose en un concepto hueco. Para ello indaga en los valores de cada establecimiento y valora su nivel de compromiso con los Objetivos del Desarrollo Sostenible. Así, en cada apartado de sus guías Simply Travellers aparece un recuadro con los establecimientos y entidades + sostenibles.

Barcelonauxx

Barcelona no es una megaurbe, pero tampoco es una pequeña ciudad de provincias. Mirándolo por el lado positivo, conjuga los mejores aspectos de ambos casos: tiene un patrimonio, una oferta cultural y un dinamismo comparable al de las grandes ciudades, pero sin ser una abigarrada metrópoli de vastas dimensiones. Es una ciudad cómoda, agradable, hecha a la medida de las personas.

Desde enero a agosto de 2019, superó su récord de años pasados con ocho millones de visitantes extranjeros. Esta cantidad de personas tiene un impacto directo en el medioambiente y en la vida de los barceloneses, por lo que la urbe ha ido implementando diversas medidas para mitigar estos efectos.

Se promueve la construcción de instalaciones ambientales, tiendas ecológicas y puntos de recarga de vehículos eléctricos. Acciones favorables a una economía verde que sea capaz de mejorar el entorno urbano.

Cada vez más, se busca un modelo de turista distinto. Que ya no sean simplemente turistas, sino visitantes capaces de disfrutar de la verdadera identidad de la ciudad y de su dinamismo artístico y cultural. Acreditada con la certificación Biosphere de destino turístico sostenible, Barcelona promueve la gestión selectiva de residuos, fomenta el transporte de baja emisión de gases contaminantes, apuesta por las energías renovables y cuida de los espacios verdes y las playas.

La ciudad no solo aporta más calidad de vida a todo el mundo, incluidas las personas sin problemas de movilidad, sino que es apta también para personas con movilidad o comunicación reducida y sus familias, gente que viaja con niños y cochecitos, personas mayores o que tienen lesiones físicas temporales. Por estas razones, los establecimientos y espacios de la ciudad no solo han incorporado accesos físicamente accesibles, sino que también han roto las barreras comunicativas auditivas y visuales.

Descubrir

Ficha técnica

Ciudad: Barcelona es la capital de Cataluña (Catalunya) y la segunda ciudad más importante de España.

Superficie: 101,35 km2.

Habitantes:1 636 732 en Barcelona ciudad, y cinco millones y medio en el Área metropolitana (Idescat 2021).

Densidad de población: 15 992,2 hab/km2.

Moneda:euro.

Idiomas: catalán y castellano.

Huso horario: UTC/GMT +1 hora.

Electricidad: enchufes de entrada europea (2 clavijas redondas). Voltaje: 230 V.

Alcaldesa: Ada Colau, desde 2015. Ada Colau es la primera regidora del Ayuntamiento de Barcelona y líder de Barcelona en comú, partido de izquierdas. Gobierna junto con el PSC (Partit dels Socialistes de Catalunya).

PIB: 87 404 millones de euros (2019).

Renta per cápita: 36 050 euros.

Principales sectores económicos: servicios (telecomunicaciones y servicios informáticos, publicidad y edición) e inmobiliario.

Tasa de desempleo: 10,3 %.

Clima: mediterráneo. Las temperaturas anuales varían entre 10 ºC y 30 ºC. El aire es muy húmedo, lo que da impresión de calor en verano y acentúa la sensación de frío en invierno. Las precipitaciones suelen ser intensas pero cortas: rara vez llueve en Barcelona durante varios días seguidos.

Religiones: 46,3 % no creyentes, 30 % católicos no practicantes, 12 % católicos practicantes, 5,3 % otras confesiones cristianas, 2,3 % musulmanes [GESOP 2018].

Idea de presupuesto: se puede visitar la ciudad a partir de 50 euros al día (alojamiento en un albergue u hostal, menú del día y desplazamientos a pie o en transporte público), aunque si se quiere dormir en un hostal o en la habitación de un pequeño hotel, comer de menú y utilizar el transporte público, debemos contar con cerca de cien euros al día.

Transporte sostenible:alquilar una bicicleta: 10 euros/día; moto eléctrica por minutos o por packs: 0,26 euros/min; transporte público TMB (autobús, metro, tranvía): billete sencillo: 2,40 euros; T-Casual (10 viajes): 11,35 euros; T-Dia (tarjeta de un día con viajes ilimitados): 10,50 euros; T-Usual (viajes ilimitados durante 30 días): 40 euros. Los turistas pueden utilizar la tarjeta Hola Barcelona Travel Card, que permite viajes ilimitados en cualquier transporte público durante 2, 3, 4 o 5 días (16,40, 23,80, 31 o 38,20 euros, respectivamente).

Alojamiento: Barcelona cuenta con cerca de 25 000 plazas hoteleras, con establecimientos de todo tipo y categoría, aunque predominan los de cuatro estrellas. Los precios por noche comienzan alrededor de los quince euros en albergues. Habrá que valorar las diferentes propuestas de alojamientos sostenibles y responsables según el presupuesto.

Tasa turística: Cataluña implantó la tasa turística en 2013. En el caso de Barcelona, a dicha tasa hay que añadir un suplemento de 1,75 euros que aplica el Ayuntamiento en 2022 y que aumenta cada año.

Barcelona en 10 palabras

Arquitectura

Barcelona alberga una gran cantidad de arquitectura contemporánea de excelencia internacional, con una larga lista de obras de arquitectos galardonados con el premio Pritzker, el equivalente arquitectónico al premio Nobel: Arata Isozaki (Palau Sant Jordi, acceso al Caixafòrum), Jean Nouvel (Torre Agbar, Parc Central del Poblenou), Frank Gehry (El Peix en el Hotel Arts), RCR Arquitectes (Biblioteca de Sant Antoni), Norman Foster (torre de Collserola), Toyo Ito (torre Fira, Hotel Suites Avenue), Eduardo Souto de Moura (complejo La Pallaresa), Richard Meier (MACBA), Rafael Moneo (L’Illa Diagonal, L’Auditori), Richard Rogers (Las Arenas, Hotel Hesperia Tower), Herzog & De Meuron (Museu Blau) o Álvaro Siza (Centro Meteorológico).

Es difícil encontrar otra ciudad con tal nivel arquitectónico. No obstante, en los últimos años se ha dado la espalda a este tipo de super proyectos arquitectónicos que comportan un coste muy elevado a las arcas públicas. En 2009 se pausó indefinidamente la construcción de grandes obras como la torre Espiral de Zaha Hadid (Premio Pritzker 2004), en el Fòrum, o de la torre de la Sagrera, de Frank Gehry (Premio Pritzker 1989). Parece ser que hay una nueva tendencia hacia una arquitectura más cercana, más integradora y más social.

Cabe destacar el festival 48h Open House Barcelona, que nos permite descubrir la propuesta arquitectónica de la ciudad de forma gratuita durante el último fin de semana de octubre, con visitas guiadas a más de doscientos espacios de la ciudad.

GATCPAC

El Grup d’Arquitectes i Tècnics Catalans per al Progrés de l’Arquitectura Contemporània (GATCPAC) fue un movimiento arquitectónico que surgió en Barcelona a inicios de la Segunda República con la intención de modernizar las corrientes arquitectónicas de la ciudad y promover una arquitectura paralela a las vanguardias europeas de Le Corbusier, Gropius o la Bauhaus. El grupo tuvo una actividad breve pero muy intensa, plasmada en la revistaAC (Actividad Contemporánea) y en los CIAM (Congreso Internacional de Arquitectura Moderna). Representan a este grupo Sert, Torres Clavé, Fàbregas, Rodríguez Arias o Bonet Castellana. El grupo se disolvió en marzo de 1939, después de la muerte de Torres Clavé y el exilio de muchos de sus miembros. Los miembros del GATCPAC que se quedaron en la ciudad fueron inhabilitados durante el franquismo. Algunos de los edificios que podemos visitar para entender mejor la obra racionalista de este grupo serían la Casa Bloc, en Sant Andreu, el Dispensari Antituberculós, en el Raval, o el Pabellón de la República Española para la Exposición de París de 1937. Más tarde, en los años 1950, surgiría en Barcelona el Grup R, que uniría las corrientes vanguardistas del GATCPAC con una voluntad moderna y renovadora.

Ciudad abierta

Barcelona es una ciudad abierta y plural, diversa y multicultural. Es una ciudad que se caracteriza por su ambiente reivindicativo y que ha luchado por los derechos de todos sus ciudadanos: la revolta de les dones en 1918 liderada por Amàlia Alegre, los alborotos de las transexuales durante el franquismo, la primera marcha nacional del colectivo LGBT en 1977 o las recientes manifestaciones para declarar Barcelona una ciudad abierta a los refugiados. Además de las reivindicaciones, también alberga múltiples celebraciones: el año nuevo chino en febrero, el Ramadán en junio, el Ratha Yatra en julio, o las fiestas nacionales de Perú, Colombia, India, Brasil, Chile, Ucrania, Filipinas, Bolivia...

Desde el Ayuntamiento de Barcelona se han creado diversas plataformas para luchar contra el discurso de odio, como la Oficina per la No Discriminació, que asesora y acompaña a aquellas personas que hayan sufrido alguna discriminación o delito de odio, o Barcelona Antimasclista, que acompaña a mujeres en situación de violencia machista, ofrece apoyo para evitar este tipo de violencias en el ocio nocturno de la ciudad y promueve conductas no violentas.

Cocina

Aunque algunos no han nacido en Barcelona, la capital catalana ha acogido a algunos de los cocineros más galardonados del país, como Ferrán Adrià, Sergi Arola, Martin Berasategui, Jordi Cruz... Su oferta es un buen ejemplo de las maravillas de la cocina mediterránea, que conjuga mar y montaña, carne y pescado: productos de proximidad de mar i muntanya que reinventan la gastronomía tradicional. La cocina barcelonesa ha evolucionado y, con sus innovaciones, se ha convertido en una de las mejores tarjetas de presentación de la ciudad ante el mundo. A partir de ahí, se crea una oleada de cocineros jóvenes que dirigen las cocinas de restaurantes tan prestigiosos como el ABaC, el Lasarte o el Via Veneto.

Deporte

Barcelona es una ciudad muy ligada al mundo del deporte. A finales del siglo XIX se fundaron multitud de clubes deportivos, como el Reial Club de Polo de Barcelona en 1897 y el Reial Club de Tennis y el FC Barcelona en 1899. Más allá del Barça, la ciudad cuenta con equipos de alto nivel de todo tipo de deportes, desde los más clásicos como el atletismo, el ciclismo o el tenis, hasta los más novedosos, como el rugby, el korfbal, el futbol americano o el curling.

La ciudad dispone de una amplia red de polideportivos; además de diversas instalaciones donde poder practicar deportes acuáticos como el Canal Olímpic de Castelldefels, el Port Olímpic o el Port Vell de Barcelona o la zona del Fòrum, entre Barcelona y Sant Adrià de Besòs. Anualmente se celebra una gran cantidad de carreras populares como la Cursa de Bombers, la de la Mercè o la de El Corte Inglés, y para los más entrenados: la Marató de Barcelona, que se celebra desde 1980 en el mes de marzo.

Además, Barcelona no solo es una ciudad donde disfrutar practicando deporte, sino que también ofrece la opción de asistir a competiciones deportivas de alto nivel, entre las que destacan la Setmana Olímpica de Vela, la Red Bull Air Race, el Trofeu Comte de Godó de Vela o de Tenis, la Volta Ciclista a Catalunya y la Barcelona World Race de Vela, que se celebra cada cuatro años. En el Palau Blaugrana podremos animar a las secciones de baloncesto, balonmano, hockey sobre patines y fútbol sala del Barça, todas ellas en la élite deportiva europea. Y al lado, hallaremos el Camp Nou, el mayor estadio de Europa.

Diseño

La inauguración, en diciembre de 2014, del Museo del Diseño de Barcelona, con 70 000 objetos, es posiblemente la muestra más clara de que Barcelona ha sido, durante toda su historia, una ciudad vinculada al diseño y a las artes. El legado que el diseño ha dejado en la ciudad durante siglos es prolífico: están presentes las artes decorativas y el diseño industrial, la cerámica, el mundo del textil y la indumentaria y las artes gráficas.

Barcelona ha vivido continuamente vinculada al diseño como disciplina artística y, también, como vía de transformación social.

Libro

Barcelona fue declarada Ciudad de la Literatura de la Unesco en 2015 al ser considerada capital editorial del mundo hispano y una ciudad con una fuerte tradición literaria, residencia o acogida de escritores y de traductores, como escenario literario y como sede de los principales eslabones de la cadena del libro. Acoge una docena de festivales literarios y en ella se otorgan los premios más importantes de las letras catalanas y españolas (Planeta, Ramon Llull, Nadal). La ciudad tiene una programación literaria que se refleja en una gran cantidad de ferias y festivales. Cada año, las calles, locales y recintos de la ciudad se llenan de Literatura, sobre todo en Sant Jordi, día del libro (y la rosa). Existe una gran diversidad de eventos que promueven y difunden géneros como la novela histórica, la poesía, la edición, la literatura infantil y juvenil, el cómic y el manga, la novela negra o el libro ilustrado.

Mediterráneo

El mar Mediterráneo ocupa una de las fachadas principales de la ciudad. En Barcelona se puede disfrutar de aproximadamente siete kilómetros de playas, de fácil acceso en transporte público. Desde la auténtica Barceloneta hasta el Fòrum, pasando por el Port Vell y el Port Olímpic, uno puede detenerse en cualquiera de sus arenales para disfrutar de su estimulante mezcla de gente local y extranjera que se broncea o practica deporte. Con más de trescientos días de sol al año, Barcelona se erige como una gran ciudad mediterránea.

Modernismo

De los diez monumentos más visitados de Barcelona, cuatro son obra de Antoni Gaudí. El nombre del artista siempre estará vinculado a la ciudad, que se ha convertido en un verdadero museo al aire libre que puede ser visitado a pie o en bicicleta. Al mencionar a Gaudí, hablamos, sin duda, también de modernismo, un fenómeno arquitectónico que transformó las calles de Barcelona. Esta tendencia arquitectónica está muy presente en el barrio del Eixample, y en particular en la parte conocida como el quadrat d’or (cuadrado de oro), donde se concentra el mayor número de edificios modernistas. El estilo modernista también ha dejado su huella en muchas de las farmacias, panaderías, bares y cafés de la ciudad. La mayoría de estos negocios están marcados con una placa de hierro fundido en el suelo. Se trata de la placa guapos per sempre (bellos para siempre), un galardón que premia a los establecimientos que han sabido mantener su decoración original y su identidad barcelonesa.

Ruta del Modernismo. © Carlos Sánchez Pereyra - Adobe Stock.

Rumba

La rumba catalana surge en los años 1950 en los barrios de Gràcia, Hostafrancs y Raval. Asociada a la fiesta, es una mezcla de cantes catalano-andaluces fusionados con ritmos cubanos. No se sabe a ciencia cierta quien fue su creador, pero este honor se lo reparten entre Antonio González, el Pescaílla, y Peret, sus máximos exponentes.

El género tuvo un impacto especial durante la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos del 92, con el famoso Barcelona tiene poder de Peret y el Amics per sempre de Los Manolos. Barcelona se reconcilió con la alegría rumbera y la calle de la Cera, en el Raval, se convirtió en lugar de culto rumbero.

Urbanismo

Con la Teoría general de la urbanización, Ildefons Cerdà se convirtió en uno de los fundadores del urbanismo moderno.

A mediados de siglo XIX se aprobó el Pla Cerdà, que proponía unir el casco antiguo con los pueblos colindantes mediante un trazado ortogonal que se extendería desde Montjuïc hasta el río Besòs. Este plan haría de Barcelona un modelo a nivel urbanístico con su práctica configuración viaria que conjuga la movilidad con el saneamiento y los espacios verdes para disfrute de los barceloneses.

Recientemente, Barcelona se ha convertido en la capital europea encargada de desarrollar las innovaciones en movilidad urbana de la Unión Europea hasta el 2026. La Knowledge and Innovation Community (KIC) en Movilidad Urbana, con sede en Barcelona, velará por una movilidad accesible y sostenible. Ofrecerá soluciones a los nuevos tipos de transporte urbano en las ciudades europeas, dará apoyo a las comunidades locales y estimulará su economía.

La elección de Barcelona representa un reconocimiento a las políticas de movilidad de la ciudad, como las supermanzanas, la mejora de la infraestructura ciclista y la regulación de vehículos de movilidad personal, con la implantación el 1 de enero de 2020 de la Zona de Bajas Emisiones.

Trazado ortogonal del Eixample ideado por Ildefons Cerdà. © Marchello 74.

Qué hacer / Qué no hacer

Qué hacer

Aprender algunas palabras en catalán

En Cataluña se habla tanto castellano como catalán, pero siempre es bueno aprender algunas palabras básicas a la hora de comunicarse con la gente local. Son pequeños gestos que los habitantes van a apreciar gratamente. Alguno términos básicos serían Bon dia («buenos días»), Bona tarda («buenas tardes»), Bona nit («buenas noches»), Si us plau («por favor»), Gràcies («gracias») o Disculpi («disculpe»).

Comprar en los colmados

Los colmados, tiendas de ultramarinos centenarias, son un claro ejemplo de la historia de barcelonesa que lucha por sobrevivir. Son reflejo de una manera de vivir y consumir del siglo XIX y parte del XX, que apuesta por la calidad de sus productos para diversificarse. Si se visitan, procure realizar alguna compra. De lo contrario, se produce una turistificación de este tipo de locales que aleja a los compradores locales y los convierte en pequeños parques temáticos.

Descubrir la cultura local

Durante su estancia podrá comprar sombreros mexicanos, vestidos de sevillana, asistir a un espectáculo de tablao cordobés o de flamenco, elementos no representativos de la cultura local, sino que están pensados para atrapar a los turistas y, normalmente, cobrar unos precios abusivos.

Ser respetuoso

Barcelona es una ciudad multicultural, por lo que es importante comportarse siempre de manera correcta y respetuosa. Si visita un lugar de culto, evite la ropa inadecuada o hacer fotos durante los actos litúrgicos. Ceda el asiento en el transporte público y no ocupe los espacios reservados para personas mayores, con discapacidades físicas y embarazadas, y para coches de bebé o sillas de ruedas. Si va a la playa, no olvide depositar los desechos en los contenedores que encontrará a lo largo de la misma. Recuerde que, si no los recoge, el mar se los devolverá en otro momento. Y si alquila una bicicleta o un patinete, utilice los carriles destinados a ellos.

Tratar los temas políticos o deportivos con respeto

Actualmente, en Barcelona y en Cataluña, los temas políticos son muy sensibles, con el 50 % de la población dividida entre diferentes opciones. Opine siempre con delicadeza y desde el respeto. Lo mismo, si desea hablar de fútbol. Tenga en cuenta que en Barcelona hay dos clubes importantes.

Vigilar sus pertenencias

Sobre todo en espacios muy concurridos y turísticos como las Ramblas, cerca de la Sagrada Familia, en el transporte público o en la playa. Barcelona no es una ciudad peligrosa, pero, como en todos los espacios turísticos, siempre hay gente que se enamora de lo ajeno.

Qué no hacer

Caminar sin camiseta por los espacios públicos

Está prohibido, y se penaliza con multa, ir por la calle sin la parte superior del atuendo puesta. Nadie le llamará la atención, salvo la policía, pero las playas, donde está permitido, solo constituyen una parte de la ciudad.

Pasear en vehículos tirados por animales

Aún se pueden ver carros tirados por caballos como método de transporte, al igual que personas, en una moda traída de Asia. Las condiciones de los animales no son las mejores; además, en Barcelona es muy fácil moverse en transporte público. Aunque parezca una actividad divertida, no lo es para los animales.

Llevarse piezas del patrimonio público

Algunos elementos del mobiliario urbano de Barcelona fueron diseñados por Gaudí, como los adoquines del Passeig de Gràcia o el trencadís del Park Güell, por poner solo un par de ejemplos. Al arrancarlos está destrozando el patrimonio cultural y artístico de la ciudad e impide que otros puedan disfrutarlo tal y como fue concebido en su momento.

Comprar a los manteros

Detrás de los manteros que venden en las calles más concurridas hay entidades ilegales que se lucran de su trabajo, por lo que evite contribuir a su explotación. Si desea ayudarles, adquiera los productos de la marca de ropa Top Manta, lanzada en 2017 por el Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes, colectivo creado no solo para regularizar las condiciones de vida de los manteros, sino para darles una voz y defender sus derechos.

Descubrir Barcelona con un free tour

Los free tours pueden parecer una opción económica y divertida para conocer la ciudad. No obstante, este tipo de visitas guiadas no son una actividad profesional y no cumplen con la normativa municipal para guías turísticos. No se trata de guías cualificados y tampoco cumplen con las medidas de aforo que establece el Ayuntamiento para evitar la masificación del Casco Antiguo. Al finalizar el recorrido, el guía pedirá una pequeña donación por los servicios prestados y, al tratarse de una donación, no tendrá que declarar por la cantidad percibida ni pagar impuestos. Recomendamos reservar una visita guiada con un guía oficial acreditado: podrá reconocerlos por la identificación que llevan colgada del cuello con el sello de la Generalitat de Catalunya.

Geografía y urbanismo

El viajero, al pasear por las calles de la ciudad, no puede evitar fijarse en las divergencias arquitectónicas de los diferentes barrios, ejemplo de las distintas corrientes que han ido apareciendo a lo largo del tiempo y de las varias vicisitudes vividas por sus habitantes.

El siglo XIX fue primordial para la urbe barcelonesa. Fue cuando apareció el plan urbanístico Cerdà, que proyectó el Eixample con calles rectilíneas, paralelas y perpendiculares entre sí, para formar cuadrículas tridimensionales: las famosas manzanas. Con este proceso, Barcelona no solo consiguió adaptar la ciudad para el uso de transportes públicos como el tranvía y privado, sino que llegó a expandirse hasta absorber antiguas villas independientes como Gràcia, Horta, Sants o Sant Martí. En este siglo se desarrolló el Modernismo, corriente arquitectónica que se benefició del crecimiento económico de la burguesía catalana.

Llegados al siglo XX, se empieza a vislumbrar la ciudad que todos conocemos. Acontecimientos históricos como las Exposiciones Universales de 1888 y 1929, los Juegos Olímpicos de 1992 o el Fórum Universal de las Culturas de 2004 han supuesto un gran impacto y han diseñado la Barcelona actual.

En relación a la disposición geográfica y el urbanismo, Barcelona apuesta en los últimos años por entrelazar dichos elementos con ecología y nuevos métodos de movilidad responsable y sostenible. Con el objetivo de hacer una ciudad para la gente, se ha dado luz a las supermanzanas en diversos barrios. El modelo organiza la ciudad de manera que el peatón es quien tiene la prioridad real, seguido de la bicicleta y el transporte público. Gracias a este proyecto se crean barrios más productivos e inclusivos. Además, ha sabido incluir a los vecinos con procesos participativos diseñados para definir, en conjunto, los problemas o retos, y encontrar soluciones entre todos.

La ciudad cuenta con diversas rutas, servicios e instalaciones adaptados para personas con necesidades especiales. Algunos ejemplos son las guías especiales, museos adaptados para personas en sillas de ruedas o ciegas y hoteles sin barreras arquitectónicas, así como la implantación de diversas rampas en los pasos de peatones, escaleras mecánicas y ascensores por la ciudad. Las playas son todas accesibles, con plazas de aparcamiento reservadas, lavabos, duchas adaptadas y pasarelas de madera hasta el agua, haciendo de la ciudad un espacio inclusivo. Los autobuses, minibuses y tranvías son accesibles, como algunos taxis; lo que hace de la capital catalana, en grandes términos, un lugar sostenible y responsable.

Los barrios

Gòtic

El Gòtic, el Casco Antiguo de Barcelona, se inscribe entre las antiguas murallas romanas de Barcino. Actualmente, es el barrio de los contrastes sociales: abuelos que nacieron aquí, jóvenes extranjeros con alto poder adquisitivo que se han instalado hace poco, mendigos, hileras de japoneses cámara en ristre, familias de la parte alta de la ciudad que bajan al centro de visita… Es el barrio más afectado por el turismo masivo: hay una cama turística por cada residente empadronado y es el foco de los circuitos turísticos de cruceros y visitas rápidas a la Ciudad Condal.

En su interior podremos encontrar los abundantes restos romanos de Barcino y los edificios medievales de Barcinona. A pesar de su nombre, la mayoría de edificios góticos son en realidad neogóticos, reformados durante los siglos XIX y XX. Está formado por pequeñas callejuelas llenas de historia y plazoletas encantadoras, como la calle Petritxol, con sus chocolaterías y sus galerías de arte, o las plazas del Pi, Reial, de Sant Just o de Sant Felip Neri.

Barri Gotic. © Jacek Sopotnicki.

Raval

Es un barrio tradicionalmente humilde, en el que antiguamente no faltaban las prostitutas, los marineros borrachos y algunos bohemios. A principios de siglo el Ayuntamiento inició un proceso de transformación del barrio. Se derribaron bloques enteros de edificios, se construyeron nuevos, se restauraron otros y se crearon amplias avenidas con el objetivo de regenerar la zona para atraer a la clase media, en una planificación urbanística que tiene sus defensores y sus detractores. También se abrieron grandes equipamientos públicos, como un campus de la Universitat de Barcelona, el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona o el MACBA. El director catalán José Luís Guerín plasmó excelentemente esta transformación en su película En construcción.

Aunque parece que este proceso de gentrificación no llegó a culminar en su momento, actualmente se está produciendo un desplazamiento de la población local y un cambio de la fisionomía del barrio que comienza por la parte más cercana a la Gran Vía y se va difuminando a medida que se acerca al mar, que es una de las zonas más pobres de la ciudad. En los últimos años se han instalado muchos jóvenes europeos con alto poder adquisitivo atraídos por el estilo de vida bohemio del Raval. El ambiente nocturno también ha aumentado considerablemente y parece que cada día se inaugure un restaurante o un moderno local de copas.

Barceloneta

Este humilde barrio de pescadores de toda la vida ha sufrido importantes cambios en la parte que da al mar. Muchos de los viejos y sencillos edificios de viviendas no tienen patio interior, por lo que es habitual la imagen de las estrechas callejuelas con la ropa tendida en los balcones. El barrio está flanqueado por el paseo Marítimo y el paseo de Juan de Borbón, donde se suceden los restaurantes de pescado y las marisquerías.

No obstante, en los últimos años este barrio ha visto como sus vecinos eran expulsados del barrio para dar cabida a apartamentos y negocios turísticos. Sus estructuras vecinales luchan por defender su identidad y sus costumbres y por devolver la calma a este barrio marinero que quedó fuera de murallas en el siglo XVIII.

La Barceloneta. © Antonio Cansino.

La Ribera o Born

Situado en el entorno de la iglesia de Santa María del Mar —auténtica joya de la arquitectura gótica—, este barrio fue el centro de la ciudad en los siglos XIII y XIV, periodo cumbre en la expansión comercial catalana por el Mediterráneo. La zona está llena de edificaciones y palacios góticos, muchos de ellos concentrados en la calle Montcada, como los que acogen el Museo Picasso. Aquí se encuentra el antiguo Mercat del Born, actualmente convertido en museo. A pocos metros del mercado está la estación de Francia, una terminal ferroviaria construida con una impresionante estructura metálica, y el parque de la Ciutadella, una gran zona verde que alberga el zoo, el Parlament de Catalunya y algunos museos.

En 2013 se reabrió el mercado del Born como centro cultural, ya que durante la transformación y adaptación del mercado se encontraron restos arqueológicos de la guerra de sucesión. Este equipamiento le dio un giro al barrio: lo llenó de bares y restaurantes modernos y convirtió el Passeig del Born en uno de los núcleos del ocio nocturno de la ciudad.

Gràcia

En sus tiempos este barrio fue un municipio independiente: se asimiló a Barcelona en el siglo XIX con la expansión del Eixample. Hoy en día el barrio sigue conservando un cierto aire de pueblo, con niños jugando por la calle y en las plazas, la gente mayor charlando en los portales y los jóvenes en las terrazas. De noche es una zona frecuentada por jóvenes. Abundan las plazas con terrazas (plaza del Sol, del Diamant, de la Virreina, de Rius y Taulet...), que sirven desayunos, aperitivos, cafés, meriendas o copas, según la hora del día. También son numerosos los restaurantes, principalmente de precio medio. Su fiesta mayor, alrededor del 15 de agosto, es una de las fiestas más animadas de la ciudad y está declarada fiesta de interés turístico.

Gràcia es un barrio con una identidad propia. Se ha caracterizado históricamente por sus aires liberales que han convertido los antiguos talleres fabriles en centros de diseño y por la vida bohemia de sus calles. Entre plaza y plaza, podemos caminar para descubrir qué se esconde en el barrio de la rumba catalana, de la Plaça del Diamant de Rodoreda o de la Plaça del Sol multicultural.

Eixample

Esta zona de la ciudad fue proyectada por el ingeniero Ildefons Cerdà en 1860, cuando Barcelona necesitaba expandirse y el único espacio que tenía para hacerlo era hacia la montaña del Tibidabo, antes de llegar a las zonas residenciales (hoy barrios) de Sant Gervasi o Sarrià. Constituye un modelo de ordenación urbana único en Europa basado en las illes o manzanas, donde las casas se agrupan formando un cuadrado. Entre esas illes discurren las calles, creando una cuadrícula perfecta, al estilo de Nueva York, cuya monotonía rompe únicamente la avenida Diagonal (como su propio nombre indica). El plan inicial preveía que en el centro de cada manzana se crease un espacio verde, pero lamentablemente esa parte del proyecto fue olvidada por los constructores.

La emergente burguesía catalana escogió esta zona para construir sus mansiones y palacetes, que encargó a arquitectos modernistas. Muchos de ellos están en dos de las calles más chic: la Rambla de Catalunya y el paseo de Gràcia, dos avenidas a la vez comerciales y residenciales. También en este barrio se encuentra la Sagrada Familia.

La Moños

En las Ramblas abundan esos curiosos personajes que parecen vivir en ellas como si formaran ya parte del paisaje. Poetas que venden sus obras en improvisados tenderetes, artistas callejeros, mendigos habituales o individuos extravagantes que deambulan por la avenida como si fuera el pasillo de su casa. De entre todos los personajes que a lo largo de la historia han escogido las Ramblas como hogar, el más entrañable fue sin duda La Moños. En los años treinta se paseaba por Las Ramblas con extravagantes vestidos, maquillaje exagerado y cargada de bisutería saludando y sonriendo a todo el mundo. Pero tras esa caricatura humana había una historia, evidentemente dramática: Eufemia Román era costurera en casa de unos marqueses y se enamoró del señorito, quien le prometió amor eterno para luego desentenderse de ella. Una serie de engaños y traiciones finalmente la llevaron a la locura; una loca por amor. Mireia Ros llevó su historia al cine, con el título de La Moños, en 1996.

Montjuïc

Durante mucho tiempo la montaña de Montjuïc ha sido la cantera de la que se sacó la piedra para los edificios de la ciudad. Con motivo de la Exposición Universal de 1929 se urbanizó la montaña y se llenó de equipamientos: palacios, instalaciones deportivas y pabellones que en su mayoría aún se conservan. La segunda llegada masiva de excavadoras y grúas fue con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992. Esta montaña urbana es un gran parque lleno de jardines y espacios para el ocio y la cultura, como por ejemplo el Festival Grec, que se celebra en el Teatre Grec, un anfiteatro al aire libre de inspiración grecorromana.

Nova Icària - Vila Olímpica

Lo que hace pocos años era una zona olvidada de fábricas, almacenes industriales, descampados y viviendas humildes se convirtió, por obra y gracia de los Juegos Olímpicos, en un barrio moderno justo al lado del mar. Se construyó para servir de vivienda a los atletas que acudieron a los juegos y es ahora un barrio residencial con poco interés para el visitante, excepto en la zona que da al mar. Un largo paseo al lado del mar, playas, chiringuitos y el Port Olímpic, entre los rascacielos del Hotel Arts y la torre Mapfre, que de noche se llena de gente en busca de restaurantes con terraza, bares y música para bailar.

Collserola

La sierra de Collserola es el pulmón de la ciudad. Con más de 8 000 hectáreas, el Parc Natural de Collserola oxigena el Área Metropolitana, separando la ciudad de Barcelona del Vallès Occidental y del Baix Llobregat. A pesar de estar rodeado de grandes ciudades, goza de una protección que ayuda a la preservación de las especies del parque, como por ejemplo los simpáticos jabalíes que podemos encontrarnos de paseo.

El Tibidabo es la cima más alta de la sierra de Collserola. Está coronada por un santuario de dudoso gusto, un parque en el que podremos disfrutar de atracciones históricas con una panorámica inigualable de la ciudad y de su metrópolis.

Park Güell. © Ana Couto.

Poblenou

Poblenou es apodado el «Manchester catalán» por su pasado industrial. A partir de los años sesenta, la progresiva desindustrialización de la ciudad dio lugar a la aparición de numerosos talleres y empresas de transporte, que se instalaron en las antiguas fábricas de la comarca. En 2001, el Ayuntamiento de Barcelona puso en marcha el proyecto 22@, un plan urbano destinado a transformar el Poblenou en un barrio de nuevas tecnologías. En los últimos años se han construido muchos edificios, que ahora albergan las sedes de importantes empresas de medios de comunicación y nuevas tecnologías. Esta rápida modernización del distrito también ha llevado a la construcción de grandes hoteles de lujo situados en el paseo marítimo y en la Avinguda Diagonal. La torre Agbar, diseñada por Jean Nouvel, se convirtió rápidamente en un símbolo del renacimiento del barrio. En medio de torres y grandes edificios, la Rambla del Poblenou conserva el ambiente de un pueblo y sus pequeños restaurantes populares están siempre llenos los fines de semana. En sus largas avenidas cuadradas, showrooms, estudios creativos y start-ups ocupan las antiguas fábricas del barrio.

Sants

El barrio de Sants es fruto de otro de los pequeños pueblos que quedaron anexados a Barcelona con el Pla Cerdà: Santa Maria de Sants. De su pasado industrial aún quedan algunos vestigios en pie, como el Parc de l’Espanya Industrial o el Vapor Vell, convertido en biblioteca. Es un barrio con un fuerte tejido social, visible para el resto de ciudadanos durante las fiestas de Sant Bartolomeu, a finales de agosto. Entre sus calles encontraremos multitud de asociaciones de todo tipo, con un marcado carácter político y reivindicativo que tiñe el barrio. También hallaremos bares y restaurantes humildes donde tomar algo tranquilamente.

Sarrià

La vila de Sarrià se unió a Barcelona en 1921. Si bien es cierto que es el corazón del distrito con las rentas más altas de toda la ciudad, entre Pedralbes y Les Tres Torres, la Vila de Sarrià es un lugar tradicional y pintoresco. Alrededor del Carrer Major se articula un barrio repleto de tiendas de toda la vida y con unos aires muy tranquilos, donde encontraremos bares tan clásicos como El Tomàs en la plaza Sant Vicenç.

Sant Andreu

A finales del siglo XVIII se empezó a construir lo que hoy conocemos como el barrio de Sant Andreu del Palomar, en un pueblo alejado del casco antiguo dedicado principalmente a la agricultura. El desarrollo de la zona llegó con la industrialización a finales del siglo XIX, cuando se instalaron en la zona fábricas tan importantes como Fabra i Coats (actualmente Centro de Arte Contemporáneo de Barcelona y Fábrica de Creación), Pegaso Hispano-Suiza (actualmente reconvertida en una gran zona verde) o la Maquinista Terrestre i Marítima (ahora un centro comercial).

Entre los restos de un pasado industrial no muy lejano encontramos el núcleo antiguo de Sant Andreu, que se configura alrededor del Carrer Gran. Es un barrio humilde, donde podremos captar la esencia de la ciudad aún no turistificada. Sant Andreu está alejado de los grandes focos turísticos y nos descubre la realidad que se esconde bajo la ciudad de Barcelona, con sus bares y restaurantes humildes donde disfrutar de la comida de toda la vida.

Historia

Cataluña es el primer destino turístico de España, y Barcelona recibe cerca de quince millones de visitantes cada año. Detrás de esto, encontramos una ciudad con siglos de historia.

Algunas tribus íberas habitaron la zona que hoy corresponde a Barcelona, aunque no es hasta la llegada de los romanos que se puede hablar con propiedad de una ciudad. En el año 15 a. C., época del emperador Augusto, se fundó la colonia romana Julia Augusta Faventia Paterna Barcino, que formaba parte de la Hispania Citerior, cuya capital era Tarraco, la actual Tarragona. Durante el siglo VI se construyó una fuerte muralla alrededor de la ciudad, de la que todavía quedan algunos restos.

En el siglo V la Hispania y la Galia fueron invadidas por los visigodos. La ciudad fue conquistada por los musulmanes en el año 703 y un siglo más tarde por los francos, pasando a convertirse en la plaza más fuerte de la Marca Hispánica, creada para detener a los musulmanes. El conde Borrell II independiza ese estado en 988 y convierte a Barcelona en su capital. Se abrió un período de prosperidad gracias al comercio marítimo y a la importante flota catalana. Con el matrimonio de Ramón Berenguer IV con Petronila se unen las coronas de Aragón y Cataluña bajo el nombre de Corona de Aragón. Durante el reinado de Jaume I el Conquistador (1213-1276) se anexionan las islas de Mallorca, Ibiza y el reino de Valencia y, posteriormente, se conquistan Sicilia, Menorca, Malta, Atenas y Nápoles.

Con el matrimonio de Fernando II (1479-1516) e Isabel de Castilla, la Corona de Aragón se une a la de Castilla, y Barcelona deja de ser la sede de la monarquía. Por otro lado, el descubrimiento del Nuevo Mundo (1492) provocó un desvío en los intereses económicos del Mediterráneo hacia el Atlántico, lo que fue en detrimento de la importancia económica de Barcelona, que además tenía prohibido el comercio directo con las nuevas colonias.

En el siglo XVII, empobrecida por las presiones económicas de Castilla, Cataluña se proclamó república independiente, a la que puso fin la Guerra dels Segadors (1640-1652). Con el tratado de los Pirineos entre Francia y España, Cataluña perdió el Rosellón y parte de la Cerdaña.

A pesar de los reveses políticos, el siglo XVIII representó un crecimiento demográfico y económico para Barcelona: se triplicó la población. En el siglo XIX se derribaron las murallas que oprimían la ciudad, que recuperó la capitalidad del Principado. En plena época industrial se mantiene la lucha entre la burguesía emergente y la clase obrera, que protagonizarían, por ejemplo, la Semana Trágica o la huelga de La Canadenca en 1919, consiguiendo así la implantación de la jornada laboral máxima de ocho horas o la capacidad legal de negociación de los sindicatos. Desde la burguesía, se promueve la cultura catalana y se proyecta la ciudad al mundo con la organización de las exposiciones universales de 1888 y 1929.

Huelga de La Canadenca

Entre los meses de febrero y marzo de 1919 se produjo uno de los episodios más importantes en la historia del movimiento obrero catalán. La Canadenca, una filial de capital canadiense de la Barcelona Traction Light and Power, una compañía eléctrica, introdujo cambios en las condiciones de trabajo y rebajó los sueldos del personal de facturación. El 21 de febrero, el Sindicato Único de Agua, Gas y Electricidad de la CNT declaró la huelga en todo el sector y en las empresas de la Canadenca. Esto provocó que Barcelona se quedara sin luz y que el transporte se paralizara. El 7 de marzo se sumó a la huelga el sector ferroviario y el día 12 ya era una huelga general. Se encarcelaron más de 3000 huelguistas en el castillo de Montjuïc hasta declarar el estado de guerra en Barcelona y provincia, mientras se censuraba la prensa. El 19 de marzo, tras un mítin de Salvador Seguí se puso fin a la huelga estableciendo la jornada máxima de ocho horas en todo el estado español, la libertad para todos los huelguistas presos y su readmisión sin represalias y la capacidad legal de negociación de los sindicatos. Salvador Seguí, natural de Lleida y conocido como «el noi de sucre» (el niño de azúcar), fue uno de los líderes más destacados del movimiento anarcosindicalista de Cataluña a principios del siglo XX. Fue asesinado por los pistoleros de los Sindicatos Libres el 10 de marzo de 1923.

Con la dictadura de Primo de Rivera se desvanecieron tanto las aspiraciones sociales de los movimientos obreros como las ansias catalanistas. En 1931 se instauró la República Catalana, presidida por Francesc Macià. También en España se instaló la República, pero la fuerte recesión económica reforzó las ideas extremas que desembocaron, en 1936, con la rebelión militar encabezada por el general Franco. Cataluña sufre una fuerte represión durante los cuarenta años de dictadura, prohibiéndose la lengua y todas las manifestaciones de identidad catalana.

Juan Carlos I de Borbón fue proclamado rey tras la muerte de Franco, en 1975, y dos años más tarde se celebraron las primeras elecciones democráticas. Ese mismo año Josep Tarradellas, nombrado presidente de la Generalitat en el exilio, volvió a Cataluña y, en 1979, se aprueba el nuevo Estatuto de Autonomía de la comunidad catalana. Un año más tarde se celebraron las primeras elecciones autonómicas en la comunidad, en las que venció Convergència i Unió (CiU, un partido de centroderecha catalanista). Jordi Pujol fue elegido presidente y se mantuvo en el cargo durante 23 años, mediante el triunfo de seis elecciones.

Pero si la Generalitat ha estado gobernada por el centro-derecha catalanista —salvo en el período de 2003 a 2010—, la alcaldía ha sido tradicionalmente un feudo de izquierdas. Tras Narcis Serra, la alcaldía pasó a manos de Pascual Maragall, cuyo impulso a la ciudad tuvo su máximo exponente en los Juegos Olímpicos de 1992. En 1997 Maragall fue sustituido por Joan Clos, que fue reemplazado por Jordi Hereu. En 2011 el PSC perdió la alcaldía después de 32 años, que pasó a manos de Xavier Trias (CiU). En 2015 se haría con el poder del consistorio barcelonés Ada Colau, activista por el derecho a la vivienda y del movimiento antiglobalización. En 2019, pese a no ganar las elecciones, conseguiría mantener la alcaldía con el apoyo del PSC y de Manuel Valls. En 2016, la revista estadounidense Politico destacó a Colau como una de las cinco personas más influyentes de Europa.

En 2006 se aprobó un nuevo Estatut en el que se definía Cataluña como nación, apoyado por la ciudadanía catalana en un referéndum y por todos los partidos del Parlament de Catalunya excepto el Partit Popular Català (con solo 15 de 135 diputados). El Partido Popular (PP) recurrió el Estatut ante el Tribunal Supremo, que recortó el texto. Los recortes en el Estatut aprobado por el pueblo catalán, la posterior crisis económica y la mayoría absoluta del Partido Popular en el Congreso de los Diputados fueron los principales detonantes de una crisis política que escalaría con manifestaciones multitudinarias anuales, una primera tentativa de referéndum no vinculante el 2014 y finalmente, la celebración de un referéndum sobre la independencia de Cataluña que sería brutalmente reprimido por las fuerzas del estado español, causando más de un millar de heridos. Esto llevaría a una Declaración Unilateral de Independencia el 27 de octubre, que conllevaría la supresión de la autonomía de Cataluña por parte del gobierno central mediante la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Después de la celebración del referéndum, una parte de los líderes políticos se exiliarían en otras ciudades europeas, mientras que 9 dirigentes políticos serían encarcelados acusados de sedición, desobediencia o malversación. Mientras que la justicia española no ha conseguido juzgar a los exiliados por los reveses judiciales de los tribunales de Alemania, Suiza, Bélgica o Escocia, los nueve políticos presos recibirían condenas de hasta 12 años de cárcel. La publicación de la sentencia a los presos provocaría una nueva oleada de movilización en las calles con cargas policiales brutales a los manifestantes, barricadas en el Eixample y manifestaciones y marchas multitudinarias.

Estatua en las inmediaciones del Arc de Triomf. © Abibiano.

Personajes ilustres

Los personajes ilustres que ha dado Barcelona, como los de cualquier otra ciudad con cientos de años de historia, son más de los que se pueden glosar en una guía como esta.

Por destacar algunos, cabe mencionar a los pintores Joan Miró y Antoni Tàpies. Vinculados completamente a la ciudad, ambos cuentan con un museo y una Fundación que mantienen vivos sus legados.

Aunque de ascendencia malagueña, el pintor y escultor Pablo Picasso también tiene un fuerte vínculo con la capital catalana. Barcelona fue importante en su vida personal y artística: fue la ciudad que le vio nacer como artista. La máxima expresión de su fuerte vinculación con la ciudad es el propio Museu Picasso, creado por voluntad personal del artista.

La ópera siempre ha tenido una gran tradición en Barcelona. Prueba de ello son los numerosos cantantes líricos nacidos en ella, como los tenores Jaime Aragall o Josep Carreras y las sopranos Montserrat Caballé o Victòria del Àngels, acompañada habitualmente por Alicia de Larrocha, una de las pianistas más importantes a nivel internacional del siglo XX.

Joan Manuel Serrat, nacido en el barrio de Poble Sec, es uno de los cantautores más reconocidos tanto en España como en América Latina. Su canción Mediterráneo está considerada como la melodía más hermosa del siglo XX en España. Peret, rey de la rumba catalana, también es uno de los personajes a destacar dentro de la historia de Barcelona. Creador del éxito musical Barcelona tiene poder, vivió en la famosa calle de la Cera, lugar donde se considera que nació el célebre estilo musical. Aunque nacido en Mataró, se ha convertido en un símbolo de la ciudad barcelonesa.

También el jazz ha tenido un público incondicional, y el máximo representante entre los músicos barceloneses fue el pianista Tete Montoliú (1933-1997), quien se volcó en la música desde los primeros años de edad y, a pesar de haber nacido ciego, logró entrar en el Conservatorio Municipal de Barcelona. Su padre, músico de la Orquesta del Liceu, insistió en su dedicación a la música clásica, pero su objetivo era ser pianista de jazz. Lionel Hampton le escuchó tocar en un club de Barcelona y le incitó a sumarse a su gira europea. Ese fue su gran salto. Desde entonces tocó con casi todos los maestros: John Coltrane, Dexter Gordon, Dizzy Gillespie, Chet Baker…

Entre los arquitectos destaca, sin lugar a dudas, Antoni Gaudí i Cornet quien, aunque nacido en la ciudad catalana de Reus, dejó múltiples muestras de su talento en Barcelona. Junto con Lluís Domènech i Montaner y Josep Puig i Cadafalch formaron la punta de lanza del modernismo en Cataluña.

En el mundo del teatro sobresalen tres personalidades que casi podríamos llamar opuestas: el polémico director Albert Boadella, el actor Josep Maria Flotats y el director y escenógrafo Fabià Puigserver, fundador del Teatre Lliure. Rosa Maria Sardà también tuvo gran presencia en los teatros de la ciudad, como actriz y como directora, y también cuenta con una extensa filmografía. Si hablamos de cine, hablamos de Isabel Coixet, Ventura Pons o Cesc Gay.

En el ámbito deportivo cabe destacar a la tenista Arantxa Sánchez-Vicario, campeona del Roland Garros en dos ocasiones y medalla olímpica. En deportes acuáticos son relevantes Natàlia Via-Dusfresne, medallista olímpica de regata, Gemma Mengual, medallista olímpica en natación sincronizada, o la badalonesa Mireia Belmonte, campeona mundial y medallista olímpica de natación. En baloncesto destacan los hermanos Gasol y Juan Carlos Navarro, y en futbol, Gerard Piqué o Víctor Valdés, ya retirado.

Montserrat Roig es otro de los grandes personajes de la ciudad de Barcelona, escritora, periodista y activista. Participó en la Caputxinada, en el encierro de intelectuales en Montserrat y en las actividades del PSUC. Igual de reivindicativa es Neus Català, que se traslada a Barcelona en 1939 para ayudar en el frente republicano. Cuidó de los «niños de Negrín», 180 niños huérfanos que llevó hasta la frontera francesa para protegerlos del franquismo. En el exilio, fue detenida y deportada al campo de concentración de Ravensbrück. Después de su liberación, continuó luchando contra el franquismo desde Francia, militando en el PSUC.

Sala del Museu Picasso. © Lluís Carro - Agència Catalana de Turisme.

Estilo de vida

Sus habitantes

En Barcelona habitan más de un millón y medio de personas. A esta cifra hay que sumarle otros tres millones del área metropolitana. El total es casi la mitad de la población de Cataluña, que cuenta con siete millones y medio de habitantes.

El seny i la rauxa, se dice, forman el carácter del catalán. Las palabras son de difícil traducción, pero vendrían a ser algo así como el sentido común y la locura.