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La presente obra, una exquisita prosa acompañada por bellas imágenes andinas, corresponde a las memorias de los viajes de Javier Barra, un hombre aventurero cuya pasión por la montaña y la naturaleza lo motivaron a escribir sus experiencias, describir la exótica belleza de las cumbres del sur de Chile y realizar una narración con aires de prosa poética en la que su voz se convierte en la de un hablante lírico, cuya inspiración son las emociones producidas por el entorno natural que se devela ante sus ojos y las sensaciones que estos descubrimientos conllevan. Acompaña a Javier en este recorrido que, más que una bitácora de viaje es un paseo por aquellos recónditos rincones que Chile obsequia solo a aquellos que se atreven a llegar y son capaces de conmover el alma de quienes encuentran refugio en las alturas de las cumbres andinas. Deléitate con las imágenes que podrás observar a lo largo de la obra y con las envolventes palabras de quien protagonizó este maravilloso recorrido.
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Seitenzahl: 58
Veröffentlichungsjahr: 2019
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Javier Barra Rosales
Bitácora de Emociones
Una travesía al interior
TERCERA EDICIÓN
Septiembre 2018
Editado por Aguja Literaria
Valdepeñas 752
Las Condes - Santiago de Chile
Fono fijo: 56 - 227896753
E-Mail: [email protected]
www.agujaliteraria.com
Página Facebook: Aguja Literaria
ISBN
978-956-603907-5
Nº INSCRIPCIÓN:
294.630
DERECHOS RESERVADOS
Bitácora de Emociones
Javier Barra Rosales
Queda rigurosamente prohibida sin la autorización escrita del autor,
bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción parcial o total
de esta obra por cualquier medio o procedimiento, incluidos la reprografía
y el tratamiento informático.
TAPAS:
Imagen de Portada: Kaneroni
Diseño de Tapas: Josefina Gaete Silva
La naturaleza siempre ha existido. No solo es posible observarla en su dimensión espacial, sino también sentirla con intensidad hasta identificarse de manera plena con su georama. Muchas personas son amantes de ella, en especial la disfrutan los excursionistas, pues les brinda la tan ansiada paz.
El montañista que practica este deporte busca el goce de la naturaleza y la verdadera contemplación del cielo y las nubes, el deleite del canto de los pájaros y la belleza de la vegetación.
Solo la naturaleza es capaz de ofrecer al ser humano el goce integral que lo anima y rejuvenece. Gracias a ella apreciamos las cosas simples del placer de vivir, pues despierta en nosotros la capacidad de asombro.
Este hermoso libro es una singular invitación a disfrutar de la belleza natural. A través de artísticos relatos y reconfortantes imágenes, este joven montañista quiere compartir una forma especial de enfrentar la ecología. Sus palabras describen el encuentro del ser humano con su entorno, al tiempo que se replantea su antagónico papel frente al infinito universo.
Acercarse a la naturaleza ofrece la oportunidad de reencontrarnos con una forma distinta de vivir y sentir, nos permite conectarnos con espacios más esenciales de nuestro ser que han sido olvidados. Gracias a este acercamiento descubrimos que la armonía y la serenidad subyacen bajo la inquietud y el desasosiego que, por capricho y prepotencia, hemos definido como el mundo real y objetivo.
En este libro, la narración de estas excursiones, realizadas por Javier en compañía de sus amigos, pretende transmitir esa dimensión de la realidad que, también para mí, es mucho más genuina, mucho más sincera que las experiencias que por lo general etiquetamos como “verdaderas”.
La naturaleza es una opción de vida. Así lo considero y, por tanto, lo promuevo, destaco, considero y valoro con claridad en todo su sentido y significado. Más cerca de nosotros que cualquier otra cosa están los bosques, los senderos de ovejeros y baqueanos, las montañas que debemos venerar, recorrer y ascender. Son parte de nuestra tierra desde la Patagonia, ese mito que, por cercano, se diluye en su esencial magnificencia. La tierra nos ofrece la fuerza y la vitalidad para templar nuestro cuerpo, aleccionar la mente y descansar el alma en el hogar trascendental y verdadero.
Es por esto que los invito a sumergirse en estas historias, en ellas probarán los elixires exquisitos de esa vida que está a nuestro alcance. La naturaleza es poderosa, pues en ella reposa nuestro ser esencial. Somos lo mismo, naturaleza y vida, merecemos probar lo bueno.
Doctor Julio Contreras
Estos relatos pretenden ser más que la fría bitácora de sucesos que suelen contar los andinistas cuando encaminan sus pasos hacia una montaña. Quizá para algunos las altas cumbres sean sinónimo de grandes emociones; sin embargo, creo que los Andes chilenos extraen de cada quien aquello que, en ocasiones, no cree poseer. He tenido esta experiencia infinidad de veces, hoy la comparto con ustedes. Aunque se trata de una vivencia personal, espero que despierte algo en sus espíritus. Tal vez, en un futuro no muy lejano, ustedes y yo seamos parte de una “cordada”, como denominan los montañistas al grupo de ascensión.
A los ocho años, cuando comenzaba a dar mis primeros pasos por la vida, algo dentro de mí hizo que saltara un poco más alto que los demás niños. Poco a poco fui conociendo la montaña, recorriendo laderas y pendientes. Aprendí que la existencia embellece cuando más simple y pura es, tal como he experimentado. Descubrí que estando en medio de la naturaleza mi corazón conjuga la verdadera felicidad. Ahora que unos cuantos inviernos han adornado de blanco las montañas, luego de haber caminado cientos de kilómetros con mi morral a cuestas, sigo creyendo lo mismo.
Paso tras paso he almacenado en mi mente y corazón el recuerdo de las cumbres, las aventuras y los relatos de parajes que otros jamás podrán ver, pues se niegan la oportunidad o están cegados por el frío entorno de la ciudad. La misteriosa naturaleza sigue esperando por ser descubierta.
Así como la vida se abre paso entre las duras y heladas rocas de la montaña, hoy doy un nuevo paso hacia un terreno desconocido. Quiero entregar algo de las experiencias descubiertas, un regalo de emociones sentidas allá donde nace el horizonte y la soledad encuentra significado.
La montaña es adornada con innumerables valores y adjetivos. Se la llama amiga del hombre, magnífica expresión de la naturaleza; se dice que es altanera y sublime, indómita y suave, una vertiginosidad de incomparables matices… Ella es toda mi razón, mi destino y felicidad.
En el acelerado ritmo actual, la vida pasa de manera inadvertida para nosotros, se hace imposible encontrarle un sentido a las propias acciones o al entorno donde nos desarrollamos. A quienes me han acompañado he querido aportarles mi visión con respecto a la búsqueda de una filosofía de vida. Esta brota en momentos de prueba, cuando debo superar dificultades y desafíos. Este aprendizaje se vuelca hacia el interior, atraviesa los poros para mezclarse con el sudor producto del esfuerzo realizado.
Confío en que mi camino recorrido, un poco más elevado, afecte de una manera similar a los que estuvieron conmigo. Deseo que la influencia positiva de una vida sana instruya las mentes de quienes tengan la oportunidad de leer estas líneas.
Lleno del amor que siento por lo que hago y, si me es permitido, dedico estos relatos a todos los andinistas anónimos que cada día ascienden hasta sus propias cumbres. Buenos montañeros, aprenden a dar un tranco tras otro, descubren con dolor que, en ocasiones, es mejor retroceder que dar el siguiente paso, desisten de acceder a la cima cuando esta se perfila sobre ellos, pues saben que siempre estará ahí, esperándolos. Dedico este libro a todos los que se alegran por cada logro obtenido, aquellos que se emocionan al ver caer una lágrima de coraje; esos serán siempre nuestros triunfos. Somos deportistas sin espectadores, no conocemos los aplausos ni el aliento, excepto aquel que emana de la cordada que se forma con los compañeros.
