Boca locura - Diego Ariel Estevez - E-Book

Boca locura E-Book

Diego Ariel Estevez

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Beschreibung

Boca es el club más grande de la Argentina y de América, y uno de los más importantes del mundo. A lo largo de su historia atravesó momentos favorables y desfavorables, pero jamás estuvo solo: su hinchada caudalosa lo respaldó en las buenas y en las malas, en las tristezas y en las alegrías. Por eso, este libro, testimonio de todos los títulos oficiales ganados por el club desde 1919 hasta la actualidad, quiere ser un reconocimiento y un homenaje. Reconocimiento para la fantástica actuación del equipo a lo largo de sus más de cien años de historia. Y homenaje para los hinchas, que siempre estuvieron, están y estarán. Porque como reza la canción: "¡Boca vos sos mi pasión / la alegría que me das / no se compara con nada / cada vez te quiero más!".

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Seitenzahl: 324

Veröffentlichungsjahr: 2021

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“No va a ser solamente la entidad representativa de una gran barriada sino que pronto, desbordando los límites de la misma, la sugestión de su divisa cobrará ascendiente en los cien barrios porteños, luego se extenderá por todo el país y más tarde este le quedará estrecho al prestigio de su nombre, que va a alcanzar a regiones lejanas de la patria. Más que un club, va a constituirse en el símbolo del fútbol y en su síntesis. Por eso, como todo lo que suscita pasión, no admitirá neutrales. Con el mismo fervor con el que su hinchada caudalosa es boquense, todas las otras, al margen de sus específicas preferencias, serán antiboquenses. Esa polarización constituye la grandeza de Boca.”

Historia de Boca Juniors. Buenos Aires, Editorial Eiffel, 1956.

Boca es el club más grande de la Argentina y de América, y uno de los más importantes del mundo. A lo largo de su historia atravesó momentos favorables y desfavorables, pero jamás estuvo solo: su hinchada caudalosa lo respaldó en las buenas y en las malas, en las tristezas y en las alegrías. Por eso, este libro, testimonio de todos los títulos oficiales ganados por el club desde 1919 hasta la actualidad, quiere ser un reconocimiento y un homenaje. Reconocimiento para la fantástica actuación del equipo a lo largo de sus más de cien años de historia. Y homenaje para los hinchas, que siempre estuvieron, están y estarán. Porque como reza la canción: “¡Boca vos sos mi pasión / la alegría que me das / no se compara con nada / cada vez te quiero más!”.

Diego Estévez na­ció en 1971 en Lo­mas de Za­mo­ra. Es Diseñador Gráfico (1996) y Licenciado en Periodismo (2014). Ha publicado siete libros sobre la historia del fútbol argentino, entre los que se destacan 108-Más de un sigloazul y amarillo, 344 superclásicos, 140 años de fútbol argentino, 38 campeones del fútbolargentino (1891-2013) y La final. Boca locura - La historiade todas sus estrellas es su octava obra.

Diego Estévez

BOCA LOCURALa historia de todas sus estrellas

Índice

CubiertaContratapaBiografía del autorPortadaDedicatoriaAgradecimientosFuentes consultadasDos ensayos triunfalesLa llegada a primeraLas primeras estrellas1. La estrella inaugural2. Que se vengan las copas locales3. El primer triunfo internacional4. El primer bicampeonato5. Volver para triunfar6. Un título que costó un globo7. Una “canallada” triunfal8. Un campeón arrollador9. Ahora sí valió un título10. Sufrir, luchar y ganar11. El honor de ser los mejores12. Otro campeón arrollador13. Un triunfo estimulante14. El campeón de los 113 golesTres décadas, doce estrellas15. La primera estrella profesional16. Tres ruedas y un solo campeón17. Un campeón sensacional18. Primera vuelta en la Bombonera19. Un bingo para otra copa20. Con la clásica garra xeneize21. Un notable bicampeón22. Una nueva estrella para la colección23. Un campeón indiscutido24. Una superioridad incuestionable25. Otra más y van...26. Un título muy gritadoLa magia de los ‘6027. La estrella de “Tarzán”28. Un campeón invulnerable29. La era de la paternidad30. Una copa que rimó con Boca31. La mejor de las vueltas32. De la agonía al éxtasisLorenzo Superstar33. El inicio de una era dorada34. La final inolvidable35. El sueño del “Puma”36. Los dueños del mundo37. Un bicampeón extraordinarioPocas estrellas pero muy festejadas38. El ballet de Diego y Miguel39. La fiesta inolvidable40. Una alegría en Miami41. Un título maestro42. El grito que esperó once años43. Un oro sudamericanoLa era del Virrey44. La máquina invicta45. Un equipo indestructible46. La copa de los sueños47. Nunca tan grande, nunca tan campeón48. Aún con resaca, ¡campeones!49. El dueño del Continente50. Un campeón extraordinario51. Otra vuelta antes de Japón52. Un gigante del mundoNuevo siglo, nuevas estrellas53. Sin el Cirrey también se puede54. La primera estrella del “Coco”55. Tan sufrido como merecido56. Cuatro días después, ¡otra estrella!57. Un indiscutido bicampeón58. El “Coco” y su ballet59. La sinfónica de Román60. Más recopado que nunca61. Un campeón con suspensoMás estrellas para la colección62. ¡Otra vez invictos!63. Más argentino que todos64. Campeón de la maratón65. Otro doblete para la colección66. Un final a toda orquesta67. ¡Bicampeones otra vez!68. Un título que se negaba69. Un grito de corazónEllos también fueron ídolosJuan Elías YustrichClaudio VaccaJulio Elías MusimessiPío Sixto CorcueraJuan Carlos ColmanHerminio Antonio GonzálezNorberto MenéndezOrlando Pecanha de CarvalhoOscar Antonio PianettiAlberto Mario GonzálezEnzo FerreroJulio Guillermo MeléndezOsvaldo Rubén PotenteVicente Alberto PerníaFrancisco Pedro Manuel SáCarlos José VeglioHugo Osmar PerottiMario Nicasio ZanabriaMiguel Ángel BrindisiRoberto Aníbal PassucciJorge Alberto ComasEnrique Oscar HrabinaJuan Ernesto SimónGabriel Omar BatistutaRoberto CabañasSergio Daniel MartínezCréditosOtros títulos de esta editorial

A Luni y Loli.

 

Al Gordo, la Rubia y la Nena.

 

A Darío, Ale, Cachín, el Gallo y Pablito.

AGRADECIMIENTOS

A la Subcomisión de Historia del Club Atlético

Boca Juniors; en especial a Sergio Brignardello,

Guillermo Schoua, Sergio Lodise y Gabriel Martín.

 

A Gisela Aroldo, del Departamento de Marketing

del Club Atlético Boca Juniors.

FUENTES CONSULTADAS

Diarios:

La Argentina, La Prensa, Clarín, Olé y La Nación.

 

Revistas:

El Gráfico, Goles, Estadio y Codex Deportiva.

 

Libros:

Boca. El libro del Xentenario. Planeta, 2004.

El corazón de Boca: la historia xeneize,

de Juan Pablo Reynal y Diego Lorenzo.

Patagonia Media, 2014.

Nosotros Boca. Ensayo generacional,

de Juan Antonio Farenga (h).

Editorial Dunken, 2013.

Fútbol argentino: crónicas y estadísticas,

de Luis Alberto Colussi, Carlos Alberto Guris,

Víctor Hugo Kurhy y Sergio Alberto Lodise.

 

Páginas web:

www.historiadeboca.com.ar

 

Archivo personal del autor.

1906-07 / LIGA CENTRAL-LIGA ALBIÓN

DOS ENSAYOS TRIUNFALES

Antes de comenzar el repaso de las estrellas más famosas de la historia de Boca, es necesario conocer otras dos que, pese a no ser tan notorias, constituyen los primeros antecedentes en esta agradable costumbre de dar vueltas olímpicas.

En la década de 1900, el fútbol argentino vivía una etapa de expansión. Los éxitos del famoso Alumni provocaron que miles de pibes se lanzaran a practicar el deporte y comenzaran a fundar clubes. Uno de ellos, como sabemos, fue Boca Juniors, nacido el lunes 3 de abril de 1905 bajo la sombra de los árboles de la plaza Solís. Cinco nombres pasaron a la historia como sus creadores: Esteban Miguel Luis Baglietto, Santiago Pedro Sana, Alfredo Scarpati, Juan Antonio Farenga y Teodoro Esteban Farenga. Sin embargo, los “cinco magníficos” no estaban solos: los secundaba un nutrido grupo de muchachos entusiastas con los que armaron los primeros equipos y jugaron los partidos amistosos bautismales.

Al año siguiente, ya con más recorrido, los pibes boquenses decidieron anotarse en algunas ligas independientes, que les permitían a los clubes de menores recursos competir por fuera de la Argentine Football Association, la AFA de aquel entonces. En una de estas entidades, la Liga Central de Football, Boca debutó el 6 de mayo de 1906 con un triunfo por no presentación de su rival, Cambrian Pilar, que había decidido disolverse. Los otros ocho participantes eran Florida, General Arenales, Comercio, Telégrafo, Oeste, Libertad Juniors, Presidente Roca y San Fernando.

En una campaña notable, el equipo xeneize ganó 15 partidos, empató tres (los dos ante General Arenales y el primero ante San Fernando) y se coronó campeón invicto. Enrico Stange, director de la Liga Central, le entregó el trofeo al uruguayo Luis Cerezo, capitán boquense, quien compartió el plantel con Juan Antonio De los Santos, Marcelino Vergara, Arturo Chiappe, Ramón Ferreiro, Guillermo Ryan, Alberto Juan Penney, Juan Bautista Priano, Arturo Patricio Penney, Germán Grande, Pedro Moltedo, José María Cayetano Farenga, Juan Antonio Farenga y E. Rodríguez.

Con casi la misma base de jugadores, en 1907 Boca se inscribió en la Liga Albión, dirigida por los hermanos Barone. El certamen fue dividido en dos secciones, cuyos ganadores disputarían la final. El conjunto boquense compartió la sección B con Honor y Patria, Santa Rosa B y Santa Rosa C (estos dos últimos, integrados por jugadores de River Plate, que por ese entonces militaba en la segunda categoría del fútbol oficial). Boca ganó los seis partidos y se clasificó para la final, en la que debió enfrentar a San Telmo, ganador de la sección A.

El 12 de enero de 1908, en el campo del club Villa Ballester, ambos aspirantes al título lucharon durante 45 minutos, pero no se sacaron ventajas. La lluvia obligó al árbitro Giacomelli a suspender el partido, y como el marcador no había sido abierto, se decidió volver a empezar desde el minuto cero. El 12 de abril, en el mismo estadio, Boca alineó a De los Santos; Vergara y Cerezo; Ryan, Alberto Penney y Priano; Arturo Penney, Eloiso, Moltedo, Juan Antonio Farenga y José María Cayetano Farenga. El equipo auriazul, muy superior, jugó en gran nivel, ganó 4 a 1 y se quedó con la Copa Barone. Sin embargo, lo más importante no fue el título, sino la confirmación de que Boca estaba listo para pegar el gran salto y participar en los campeonatos de la Argentine Football Association. El fútbol oficial lo esperaba con los brazos abiertos.

1912 / LIGA INTERMEDIA

LA LLEGADA A PRIMERA

Luego de su exitosa participación en las ligas independientes, Boca consiguió en 1908 la afiliación a la Argentine Football Association y comenzó a competir en la Segunda Liga (la AFA no permitía el ingreso directo a Primera de los nuevos afiliados). Tras ganar la sección C, el equipo xeneize cayó 0-1 en la semifinal ante Racing y quedó al margen del ascenso.

Al año siguiente, Boca dio un paso atrás: finalizó tercero en la sección C y no pudo acceder a las semifinales. Recién en 1910 volvió a tener una clara chance de ascenso, pero otra vez la “Academia” se transformó en su verdugo al derrotarlo 2-1 en la final. En 1911 la AFA creó una nueva categoría, denominada “Extra”, también dependiente de la Segunda Liga. El equipo de la Ribera, participante junto a otros nueve conjuntos, cumplió una floja actuación y hasta se complicó con un posible descenso, pero lo eludió gracias a un 6-1 a Comercio en la jornada final.

Así llegamos a 1912, un año institucionalmente muy turbulento. Diez equipos integraban la Primera Liga: Quilmes, San Isidro, Racing, Estudiantes de Buenos Aires, Belgrano Athletic, River Plate, Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires (GEBA), Porteño, Estudiantes de La Plata y Alumni (que no llegaría a participar por su disolución). Por su parte, en la sección B de la nueva Liga Intermedia (de la que saldría el ganador del único ascenso, ya que en la sección A jugaban las reservas de los clubes de Primera) estaban Boca Juniors, Comercio, Ferro Carril Oeste, Platense, Estudiantil Porteño, Olivos, Riachuelo, Independiente, Kimberley, Atlanta y Argentino de Quilmes. Los certámenes comenzaron con normalidad, pero un conflicto inesperado partió en dos a la Asociación. GEBA, cuyo estadio era el mejor de la época y albergaba los partidos de la Selección argentina desde 1910, pretendía que sus socios no pagaran la entrada para ver esos matches. Además, se quejaba de las “compensaciones” (pagos disimulados) que recibían muchos jugadores, lo que violaba el amateurismo imperante. Por estos motivos, el 14 de julio se desafilió de la Asociación y fundó una nueva entidad: la Federación Argentina de Football. La acompañaron Porteño, Estudiantes de La Plata (de Primera), Argentino de Quilmes, Atlanta, Independiente y Kimberley (de Intermedia).

El desbande sacudió a la Asociación, que quedó con seis equipos en el máximo nivel (Quilmes, San Isidro, Racing, Estudiantes de Buenos Aires, Belgrano Athletic y River Plate) y siete en el segundo (Boca Juniors, Comercio, Ferro Carril Oeste, Platense, Estudiantil Porteño, Olivos y Riachuelo). Golpeada, la entidad oficial llamó a una asamblea para decidir los pasos a seguir, la que se realizó el 18 de julio con representantes de los trece clubes mencionados. Estos, según consta en la foja 182 del acta correspondiente, fueron G. D. Ferguson y A. P. Watson Hutton (Belgrano Athletic); J. F. Meschini y J. M. Luperne (Estudiantes de Buenos Aires); H. A. Jacobs (Quilmes); A. Giró, P. Werner y J. Planisi (Racing); B. Messina y E. Löfgren (River Plate); R. Cullen y W. A. Maclachian (San Isidro); J. Brichetto y L. Dollenz (Boca Juniors); G. O. Zander y L. D. Calvinho (Comercio); C. F. Feitis (Estudiantil Porteño); M. Larrosa y C. G. Daws (Ferro Carril Oeste); M. F. Corvalán, R. E. Landaburu y F. Ramseyer (Olivos); G. Guassone (Platense) y A. G. Costa (Riachuelo).

Tras evaluar la situación, se decidió que los campeonatos de Primera e Intermedia continuaran con los equipos que habían quedado en la Asociación. Y además, se definió que para 1913 todos los equipos de Intermedia pasaran a jugar en la máxima categoría. Todo fue aprobado por unanimidad, y según el diario La Mañana del 20 de julio, “dieron especialmente su voto favorable, fundándolo debidamente, los señores Ferguson, Giró, Maclachian, Meschini, Valle, Werner, Messina, Rozetti. Larrosa, Daws, Costa, Calvinho, Brichetto y Feitis”. La decisión resultó totalmente lógica: si la Asociación quería prevalecer sobre la Federación, no podía hacerlo con un certamen de 1913 devaluado, de tan solo seis equipos.

Luego de estos hechos, los campeonatos de 1912 continuaron jugándose. En Primera Liga, Quilmes se coronó campeón por primera vez y River finalizó último, pero zafó de perder la categoría porque el descenso, obviamente, había sido dejado de lado. Si en 1913 la Asociación necesitaba más equipos en su división superior, no habría resultado lógico mantener el único descenso programado en el reglamento. En la Liga Intermedia, por su parte, Ferro Carril Oeste terminó primero, con 20 puntos; Platense lo escoltó con 18; Boca y Estudiantil Porteño los siguieron con 16; Comercio obtuvo 9; Olivos acumuló 3 y Riachuelo finalizó último, con 2 unidades.

El equipo boquense de 1912. Arriba, de izquierda a derecha: Carlos Capellini. Miguel Elena, Juan Garibaldi, Lorenzo Etchart, Horacio Lamelas y Miguel Valentini. Abajo: Julio Arce, Juan Julián Bruzán, Donato Oberdan Abbatángelo, Enrique Bertolini y Francisco Taggino.

Finalmente, el 12 de febrero de 1913 la asamblea de la Asociación Argentina refrendó lo decidido en julio del año anterior y, además, agregó dos clubes a los trece que ya iban a jugar en Primera: Banfield, campeón de la Segunda Liga (tercer nivel) de 1912 y Ferrocarril Sud, que provenía de la Liga Ferroviaria y contaba con un muy buen campo de juego frente a la actual estación Remedios de Escalada del Ferrocarril Roca.

El sueño de participar en la máxima categoría se hizo realidad el domingo 13 de abril de 1913, cuando Boca visitó a Estudiantil Porteño (otro flamante ascendido) en la localidad de Ituzaingó y lo derrotó por 4-2, con tres goles de Arnulfo Horacio Leal y uno de Donato Oberdan Abbatángelo. Esa tarde también estrenó la mítica camiseta azul con la franja horizontal amarilla, ya que hasta el año anterior había utilizado una azul con banda amarilla oblicua.

A partir de ese día, Boca tomó un sendero que ya no abandonaría, y muy pronto comenzaría a llenarlo de estrellas.

1

1919 / CAMPEONATO DE PRIMERA DIVISIÓN

LA ESTRELLA INAUGURAL

Si bien la primera escisión en la historia del fútbol argentino se zanjó en 1915 con la unificación en una sola entidad (la Asociación Argentina de Football), la paz volvió a quebrarse en 1919 con un conflicto que terminaría siendo más grave y prolongado que el anterior.

El clima ya venía caldeado desde 1918, cuando a raíz de un conflicto entre Ferro Carril Oeste y la Asociación, esta expulsó al club de Caballito de sus filas. Ya en 1919, la situación se tensó aún más debido a la supuesa mala inclusión de un jugador de Vélez, Miguel Fontana, en varios encuentros del campeonato de Intermedia (el expulsado en un partido ante San Telmo había sido su hermano Juan, pero la sanción recayó erróneamente en él; posteriormente el Tribunal de Penas enmendó la equivocación, pero los rivales de Vélez comenzaron a reclamar los puntos en disputa). Para dirimir el asunto, la Asociación formó una comisión que estudió el caso y llegó a una conclusión favorable al equipo velezano. De mantener esos puntos, Vélez quedaría en condiciones de relegar a Del Plata, su rival más fuerte, y clasificarse para pelear por el ascenso. Sin embargo, la Asociación tenía en su seno una fuerte interna, y uno de los sectores en pugna (que prefería a Del Plata) logró dilatar el fallo de la comisión al no dar quórum en las reuniones. El dictamen quedó pendiente y el clima, muy caldeado.

Bleo Pedro Fournol, más conocido por el apellido que tomó de su familia adoptiva (Calomino), fue un wing derecho hábil y goleador, además del inventor de la famosa jugada conocida como “bicicleta”. Surgido de las divisiones inferiores, debutó en Primera en 1911 y permaneció en el club hasta 1924, con breves pasos por Argentino de Quilmes e Hispano Argentino. Jugó 228 partidos y convirtió 96 goles con la azul y oro sobre el pecho. Además, dio ocho vueltas olímpicas (cuatro campeonatos, tres copas locales y una internacional).

Así se llegó a mediados de año, momento en que los clubes debieron designar nuevos delegados ante el Consejo y la Comisión Divisional de la Asociación Argentina. Disconforme con varios de los flamantes representantes, la Asociación pidió que los cambiaran, pero los clubes implicados desoyeron la solicitud. Por ese motivo, fueron desafiliados Independiente, Racing, River Plate, Tigre, Platense y Estudiantil Porteño. Otras siete instituciones, sorprendidas por la dureza de la medida, pidieron su revisión, pero la Asociación redobló la apuesta y las expulsó. De este modo, San Lorenzo, Gimnasia y Esgrima La Plata, Estudiantes de Buenos Aires, Atlanta, Defensores de Belgrano, San Isidro y Sportivo Barracas se sumaron al lote de equipos marginados por la Asociación. Las trece instituciones rebeldes se unieron, fundaron la Asociación Amateurs de Football y conformaron su Primera División junto a Vélez Sarsfield, invitado al nivel superior.

La Asociación Argentina de Football, que continuaba siendo la entidad oficial (tenía la afiliación a la FIFA), quedó con seis equipos en su máxima división: Boca Juniors, Huracán, Estudiantes de La Plata, Porteño, Sportivo Almagro y Eureka. Por ese motivo, decidió discontinuar el campeonato que había comenzado (en el que participaban los clubes escindidos y del que se habían disputado diez fechas incompletas) y empezar uno nuevo.

Boca, que venía de salir tercero en 1917 y 1918, tenía un equipo fuerte y consolidado. Lo demostró el 28 de septiembre, día de su debut, cuando goleó 5-1 como local a Porteño. Una semana más tarde le ganó como visitante a Huracán (2-0) y el 26 de octubre se afirmó en la punta al derrotar 2-1 a Eureka. El cuarto triunfo consecutivo llegó casi un mes después, el 23 de noviembre, con un 2-1 ante Estudiantes de La Plata. Y el 30 del mismo mes, Boca le ganaba 2-0 a Eureka, como visitante, cuando el partido fue suspendido por lluvia al finalizar el primer tiempo. La tabla de posiciones mostraba al equipo xeneize puntero, con ocho puntos, escoltado por los pincharratas, con cinco; Porteño, Sportivo Almagro y Eureka tenían tres, y Huracán cerraba con dos.

El 14 de diciembre, Boca visitó a Porteño en su cancha, ubicada en un terreno detrás del Hipódromo llamado por todos “el Golf”, ya que estaba muy cerca de la estación homónima (actual Lisandro de la Torre) del Ferrocarril Central Argentino. Con una actuación sin fisuras, el conjunto boquense goleó 5-2 y estiró la diferencia en la cima del campeonato.

Archivo General de la Nación, Dpto. Doc. Fotográficos. Argentina.

El primer campeón de la historia boquense. Arriba, de izquierda a derecha: Antonio Roque Cortella, Mario Busso, Alfredo López, Alfredo Elli y José Ortega. Abajo: Américo Tesoriere, Pedro Calomino, Pablo Bozzo, Alfredo Martín, Alfredo Garasini y Pedro Miranda.

Una semana más tarde, bastante cerca de la Navidad, Huracán visitó el estadio xeneize, que estaba ubicado en la intersección de las calles Ministro Brin y Senguel (actual Benito Pérez Galdós). Ampliamente superado, el “Globo” se llevó un 0-7 lapidario para Parque de los Patricios.

Ya al borde de la consagración, el 4 de enero de 1920 Boca recibió a Sportivo Almagro, que solo tenía tres puntos. El once xeneize estuvo integrado por Tesoriere; Cortella y Ortega; López, Busso y Elli; Calomino, Bozzo, Garasini, Martín y Miranda. Sin equivalencias, Boca vencía fácilmente por 4-0 cuando a los 80 minutos, tres jugadores visitantes (Ceferino Adet, José Adet y Ernesto Vieyro) agredieron al árbitro y este suspendió el partido. Doce días más tarde, el lógico fallo del Tribunal de Penas le otorgó el triunfo al equipo de la Ribera.

Con Boca cortado en la punta y sin chances de que Estudiantes lo alcanzara (la diferencia era de siete puntos y al Pincha solo le restaban jugar dos partidos), el 20 de enero de 1920 la Asociación tomó varias decisiones: le otorgó a Boca los puntos del partido suspendido con Eureka, dio por finalizado el campeonato y declaró campeón al elenco boquense. Las posiciones finales fueron las siguientes: Boca, 16 puntos; Estudiantes de La Plata, 7; Huracán, 4; y Eureka, Sportivo Almagro y Porteño, 3.

De este modo, en un certamen corto y accidentado pero con una superioridad abrumadora, Boca le puso a su escudo la primera estrella de la historia.

PRESENCIAS Y GOLES

ARQUEROS: Américo Miguel TESORIERE (7 partidos) y Rosario Leonardo GALEANO (1). DEFENSORES: Antonio Roque CORTELLA (8) y José ORTEGA (8). MEDIOS: Alfredo ELLI (8, 1 gol), José Alfredo LÓPEZ (8) y Mario BUSSO (8, 1). DELANTEROS: Bleo Pedro Fournol CALOMINO (8, 5), Alfredo N. MARTÍN (7, 6), Pedro MIRANDA (7, 3), Pablo BOZZO (5, 4), Alfredo GARASINI (5, 6), Zoilo CANAVERI (4, 3), Enrique BRICHETTO (3) y Antonio P. SÁNCHEZ (1).

2

1919 / COPA “CARLOS IBARGUREN”

QUE SE VENGAN LAS COPAS LOCALES

En aquellas primeras décadas del siglo XX, el fútbol argentino –al igual que el país– era muy poco federal. Los campeonatos eran protagonizados exclusivamente por equipos del Gran Buenos Aires (con algunas excepciones puntuales y efímeras, como Reformer de Campana o Lobos Athletic) y los clubes del Interior debían conformarse con participar en sus ligas regionales. Sin embargo, una de esas ligas, la rosarina, tenía conjuntos con un potencial importante, por lo que fueron incluidos en certámenes de copa como la Copa Competencia, la de Honor y, muy especialmente, la Ibarguren.

Alfredo Garasini fue un coloso de la historia de Boca. Surgido de las divisiones inferiores, debutó en 1916 y vistió la camiseta azul y oro hasta 1928, con breves pasos por Sportivo del Norte y River. Su versatilidad le permitió jugar de defensor, medio y delantero con similar eficacia. Tras su muy exitoso paso como jugador (112 partidos, 46 goles y nueve títulos), fue director técnico de los equipos xeneizes campeones de 1943 y 1944.

La Copa Carlos Ibarguren (que en realidad se llamaba Campeonato Argentino) comenzó a disputarse en 1913 y enfrentaba a partido único a los campeones de la Asociación Argentina y de la Liga Rosarina de Football. En 1919 esos conjuntos eran Boca Juniors y Rosario Central, por lo que debieron medirse el 8 de febrero de 1920 en la cancha de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires. El equipo xeneize alineó a Américo Tesoriere; Antonio Roque Cortella y José Ortega; Alfredo López, Mario Busso y Alfredo Elli; Pedro Calomino, Pablo Bozzo, Alfredo Garasini, Alfredo Martín y Pedro Miranda. Central, por su parte, salió al campo de juego con Octavio Díaz; Patricio Clarke y Florencio Sarasíbar; Rodolfo Mulhall, Francisco Furlong y Jacinto Perazzo; Ernesto Guaraglia, Antonio Blanco, Juan Enrique “Harry” Hayes, Ernesto “Ennis” Hayes y Antonio Miguel.

Los rosarinos llegaban con ansias de revancha: un mes antes, el 18 de enero, ambos equipos se habían medido en el mismo estadio, por la semifinal de la Copa Competencia, y Boca había ganado 1-0, luego de que los visitantes malograran un penal. Atento a esa circunstancia, el equipo de la Ribera salió con todo, se puso rápidamente en ventaja (gol de Pedro Miranda a los 10 minutos) y mantuvo el resultado hasta el final. De ese modo, Boca ganó la primera copa local de su historia, apenas diecinueve días después de su primer campeonato.

El trofeo en juego tomó el nombre de su donante, el ministro de Justicia e Instrucción Pública Carlos Perfecto Ibarguren.

PRESENCIAS Y GOLES

ARQUEROS: Américo Miguel TESORIERE (1 partido). DEFENSORES: Antonio Roque CORTELLA (1) y José ORTEGA (1). MEDIOS: Alfredo ELLI (1), Alfredo LÓPEZ (1) y Mario BUSSO (1). DELANTEROS: Bleo Pedro Fournol CALOMINO (1), Alfredo N. MARTÍN (1), Pedro MIRANDA (1, 1 gol), Pablo BOZZO (1) y Alfredo GARASINI (1).

3

1919 / COPA COMPETENCIA “CHEVALLIER BOUTELL”

EL PRIMER TRIUNFO INTERNACIONAL

Tras el cisma producido en septiembre de 1919, la Asociación Argentina de Football debió reacomodarse y volver a empezar sus competiciones. Una de ellas, quizás la más tradicional e importante, era la Copa Competencia, que se disputaba desde 1900 con la participación de equipos de Buenos Aires, Rosario y Montevideo. Se jugaba por eliminación directa, al estilo de la famosa FA Cup inglesa, y la final se realizaba siempre en Buenos Aires. Hasta la edición de 1906, porteño-bonaerenses, rosarinos y uruguayos se eliminaban por separado, hasta que se cruzaban en semifinales con el siguiente esquema: un rosarino vs. un porteño-bonaerense y un uruguayo vs. otro porteño-bonaerense.

Américo Miguel Tesoriere fue el primer gran arquero de la historia xeneize. Surgido de las divisiones inferiores, debutó en Primera en 1917 y permaneció en el club hasta 1927, con excepción de un breve paso por Sportivo del Norte en 1921. Era un excelente atajador y tenía un gran dominio del área, lo que le valió ser convocado a la Selección argentina, de la que fue gran figura. Sus números en Boca son concluyentes: 184 presencias y 12 títulos (cinco campeonatos, cinco copas locales y dos internacionales).

A partir de 1907, la estructura de la Copa cambió. Los uruguayos pasaron a eliminarse por su lado hasta consagrar a un finalista, y los argentinos por el suyo hasta lograr el mismo objetivo. El equipo de nuestro país que conseguía acceder al partido decisivo recibía la Copa Jockey Club pero no ganaba título alguno, ya que según rezan las memorias de la Asociación, “esta copa [la Jockey Club] fue instituida para premiar al team argentino que se clasificase finalista en el concurso por la ‘Copa de Competencia’; o sea como segundo premio en este certamen pero destinado a teams argentinos exclusivamente”.

El sorteo de la edición 1919 determinó los cruces entre Boca-Estudiantes de La Plata y Sportivo Almagro-Huracán, mientras que Porteño y Eureka avanzaron directamente a la siguiente fase. El equipo xeneize debutó el 9 de noviembre, en el estadio de GEBA, con un contundente 3-0 sobre los “pincharratas”. Los goles de Alfredo Martín, Pedro Miranda y Pedro Calomino (de penal) le permitieron avanzar sin problemas a los octavos de final, en los que debería enfrentar a Porteño. Una semana más tarde, en el mismo escenario, la historia parecía repetirse: al cabo de una hora de juego, Boca estaba tres goles arriba, con anotaciones de Busso, Canaveri y Miranda. Sin embargo, bajo una intensa lluvia, Porteño salió a jugarse entero y descontó en dos oportunidades (Vivaldo y Clarke), por lo que arribó a un digno 2-3 final.

En los cuartos de final se sumaron los dos equipos rosarinos, Belgrano y Rosario Central, que debieron medirse con Boca y el sorprendente Eureka, respectivamente. El 28 de diciembre, nuevamente en GEBA, el equipo xeneize dominó en la primera etapa a Belgrano, pero no pudo quebrar el cero. Para colmo, a los once minutos del complemento el arquero Repucci le atajó un penal a Pedro Calomino. El partido parecía complicarse, pero a los 20 minutos Pablo Bozzo puso el 1-0. Casi sobre la hora, Alfredo Garasini anotó el segundo tanto y depositó a Boca en semifinales. En esa instancia debería enfrentar a Central, que había aplastado 7-0 a Eureka.

El 18 de enero de 1920, otra vez en GEBA, xeneizes y “canallas” jugaron un partido largo y emotivo. Los 90 minutos regulares finalizaron igualados sin goles, por lo que debió recurrirse a un alargue que transcurrió sin novedades hasta el minuto 117, cuando el árbitro Calixto Gardi sancionó un penal para Rosario Central. Si Antonio Blanco convertía, era victoria y clasificación para su equipo, pero “Mérico” Tesoriere lo atajó estupendamente. Un minuto más tarde, el favorecido con una pena máxima fue Boca, y Pedro Calomino no falló: su derechazo derrotó al arquero Octavio Díaz y aseguró el pasaje xeneize a la final.

El rival en el gran choque definitorio fue Nacional de Montevideo, ganador de la zona de su país. El partido se disputó el 25 de mayo de 1920 en el flamante estadio de Sportivo Barracas, inaugurado esa tarde y colmado por una multitud. Boca alistó a Tesoriere; Cortella y Ortega; López, Busso y Elli; Calomino, Bozzo, Garasini, Martín y Miranda. Nacional alineó a Mazali; A. Urdinarrain y Foglino; Olivieri, Zibecchi y Vanzino; Somma, Scarone, S. Urdinarrain, Romano y Marán.

Boca, campeón de la Copa Competencia 1919. Arriba, de izquierda a derecha: Ortega, Busso, Tesoriere, Alfredo López, Mainardi, Cortella y Elli. Abajo: Bozzo, Calomino, Garasini y Martín. Sobre la mesa se observan los cuatro trofeos ganados en esa temporada, que en realidad premiaban a los tres títulos oficiales obtenidos por el club: Copa Jockey Club, Copa Campeonato, Copa Competencia Chevallier Boutell y Copa Carlos Ibarguren.

A los 15 minutos de la primera etapa, Mario Busso se retiró lesionado y dejó a Boca con un hombre menos. Pese al contratiempo, el equipo xeneize mantuvo la iniciativa y se puso en ventaja a los 34, cuando Pedro Miranda cabeceó a la red un centro de Calomino. Apenas empezado el segundo tiempo, el back uruguayo Foglino también salió lastimado, por lo que las fuerzas volvieron a emparejarse. Y si Boca había logrado anotar con un hombre menos, con la misma cantidad de jugadores definió el pleito: sobre la media hora, Calomino –la figura de la final– volvió a desbordar, lanzó el centro y Pablo Bozzo lo envió a la red. De este modo, ante una multitud y sin dejar dudas, Boca ganó el primer título internacional de su historia.

La copa “Chevallier Boutell” premiaba al campeón de la Copa Competencia, que surgía de una final entre un equipo argentino y otro uruguayo.

La copa “Jockey Club”, en cambio, era un segundo trofeo que premiaba al equipo argentino que arribaba a la mencionada final.

PRESENCIAS Y GOLES

ARQUEROS: Américo Miguel TESORIERE (5 partidos). DEFENSORES: Antonio Roque CORTELLA (4) y José ORTEGA (5). MEDIOS: Alfredo ELLI (3), Alfredo LÓPEZ (5), Mario BUSSO (4, 1 gol), Juan Bautista MAINARDI (2) y Dionisio BECAAS (1). DELANTEROS: Bleo Pedro Fournol CALOMINO (5, 2), Alfredo N. MARTÍN (5, 1), Pedro MIRANDA (5, 3), Pablo BOZZO (4, 2), Alfredo GARASINI (4, 1), Zoilo CANAVERI (2, 1) y Enrique BRICHETTO (1).

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1920 / CAMPEONATO DE PRIMERA DIVISIÓN

EL PRIMER BICAMPEONATO

Tras la realización de un campeonato de 1919 con solo seis equipos, la Asociación Argentina entendió que debía jerarquizar su certamen más importante y optó por la misma solución que en 1912: el ascenso en masa de conjuntos del segundo nivel. De este modo, Del Plata, Nueva Chicago, Banfield, Sportivo del Norte, Palermo y Lanús se sumaron a Boca, Huracán, Estudiantes de La Plata, Porteño, Sportivo Almagro y Eureka (que se había fusionado con Sportivo Palermo pero mantenido su nombre hasta el mes de agosto, cuando pasó a llamarse definitivamente Sportivo Palermo) para darle forma a un torneo de trece equipos. El decimotercer participante sería Sportivo Barracas, proveniente de la Asociación Amateurs.

José Alfredo López fue el capitán del equipo que consiguió los primeros títulos de la historia de Boca. Medio derecho en la época en que se jugaba con el esquema 2-3-5, integró una famosa línea media junto a Mario Busso y Alfredo Elli. No fue de los que más partidos jugó con la azul y oro (94 entre 1918 y 1922, con cinco goles) pero ganó dos campeonatos y dos copas locales. Luego, en 1947, fue presidente del club.

Boca mantuvo la base del año anterior y la fue alternando con jugadores que habían actuado muy poco o recién aparecían en Primera, como Mainardi, Becaas, Galíndez, Martínez y Pertini, entre otros. El equipo xeneize inició su participación el 21 de marzo, cuando derrotó 3-1 a Porteño, y enseguida les ganó a Palermo (2-0) y Sportivo del Norte (6-0), para luego ceder el primer punto al igualar 2-2 con Sportivo Almagro, como visitante. Enseguida volvió al éxito a batir a Eureka (2-0) y el 25 de abril visitó y venció por el mismo score a Nueva Chicago.

El panorama hasta ese momento era inmejorable: cinco triunfos, un empate, 17 goles a favor y solo tres en contra. Por eso sorprendió que el 30 de mayo, en la canchita de Ministro Brin y Senguel, Boca perdiera 0-1 ante un rival tan entusiasta como modesto: Del Plata. El gol de Enrique Ragoni, a los 24 minutos del segundo tiempo, significó el fin del invicto xeneize, pero también la única caída del certamen.

Américo Tesoriere, arquero xeneize, se apresta a contener el balón ante un ataque de Del Plata, único equipo que consiguió derrotar a Boca en el campeonato de 1920.

En los siguientes tres partidos, Boca hizo la “media inglesa”: igualó como visitante y ganó en condición de local. La serie comenzó el 6 de junio con un 0-0 en cancha de Sportivo Barracas y continuó siete días más tarde con una goleada 3-0 a Estudiantes de La Plata. Finalmente, el 27 de junio Boca consiguió un valioso empate sin goles en el estadio de Huracán, que en 1920 estaba ubicado en la intersección de las avenidas La Plata y Chiclana. Luego de esta jornada, el campeonato sufrió dos deserciones: Lanús y Sportivo Almagro se desafiliaron de la Asociación Argentina y se marcharon a la Amateurs, por lo que todos los puntos que debieran disputar de ahí en adelante quedarían en manos de sus rivales.

El 4 de julio, el equipo de la Ribera le ganó 2-0 a Banfield, de buena campaña, en su último partido antes del receso por el Campeonato Sudamericano de Selecciones, que se llevaría a cabo en Chile. Finalmente, el 1° de agosto, antes del parate, se disputó una fecha más: Boca no jugó, pero Palermo sí, y tras golear 5-1 a Sportivo Barracas se desafilió de la Asociación Argentina y pasó a engrosar las filas de la Amateurs.

Boca, campeón del certamen de 1920. Arriba, de izquierda a derecha: José Ortega, Antonio Roque Cortella, Alfredo López, Américo Tesoriere, Dionisio Becaas y Mario Busso. Abajo: Pedro Calomino, Pablo Bozzo, Alfredo Martín, Felipe Galíndez y Marcelino Martínez.

Concluido el Sudamericano, el 17 de octubre Boca debió afrontar un compromiso clave ante el puntero del certamen, Porteño, en condición de visitante. Un tempranero gol de Pascual Polimeni, a los cuatro minutos, pareció ser el preanuncio una jornada complicada, pero Boca jugó un segundo tiempo de alto nivel y terminó goleando 4-1, con tres tantos de Felipe Galíndez y uno de Pablo Bozzo. El triunfo le permitió al equipo xeneize alcanzar el primer puesto, que ya no abandonaría.

Una semana más tarde, Boca repitió el resultado (4-1) ante Sportivo Palermo (el mismo equipo que en la primera rueda se llamaba Eureka) y luego encadenó triunfos ante Huracán (3-0), Estudiantes de La Plata (2-1) y Del Plata (2-0), su único verdugo en el certamen.

El momento ansiado llegó el 12 de diciembre, en cancha de San Telmo, cuando Boca goleó 4-0 a Sportivo del Norte y se consagró campeón. Los once héroes de la tarde fueron Tesoriere; Cortella y Ortega; López, Busso y Becaas; Calomino, Bozzo, Martín, Galíndez y Martínez. Con el certamen ya sentenciado, el equipo xeneize cumplió con el fixture y extendió su racha ganadora: 7-0 a Nueva Chicago, 2-0 a Sportivo Barracas y 2-0 a Banfield, en Peña y Arenales. Un cierre a toda orquesta para un equipo que, con doce puntos de ventaja sobre Banfield y Huracán, demostró ser un merecido campeón. Y algo más que eso: un extraordinario bicampeón.

PRESENCIAS Y GOLES

ARQUEROS: Américo Miguel TESORIERE (18 partidos) y Antonio MANCINELLI (2). DEFENSORES: José ORTEGA (19), Antonio Roque CORTELLA (18), Juan Bautista ANGLESE (2) y Victorio CAPELLETTI (1). MEDIOS: José Alfredo LÓPEZ (16, 4 goles), Alfredo ELLI (14, 1), Dionisio BECAAS (12), Mario BUSSO (11, 1), Juan Bautista MAINARDI (5) y Pablo LA PALMA (1). DELANTEROS: Bleo Pedro Fournol CALOMINO (20, 7), Alfredo N. MARTÍN (16, 6), Pablo BOZZO (17, 12), Marcelino MARTÍNEZ (10, 2), Felipe GALÍNDEZ (11, 10), Alfredo GARASINI (8, 4), Pedro MIRANDA (7, 1), Dante Santiago PERTINI (5, 2), Enrique BERTOLINI (3), Enrique BRICHETTO (2, 1), Alfredo TAGGINO (1, 1) y Carmelo POZZO (1).

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1920 / COPA DE HONOR “COUSENIER”

VOLVER PARA TRIUNFAR

En aquellas primeras décadas del siglo XX, la Copa Competencia “Chevallier Boutell” no era el único certamen que se disputaba entre los equipos de Buenos Aires, Rosario y Montevideo: tenía una “gemela” (nacida en 1905) de similar formato y disputa, pero con la diferencia de que la final se jugaba siempre en la capital uruguaya: la Copa de Honor “Cousenier”. Los equipos orientales la ganaron con mayor asiduidad (nueve veces contra cuatro), pero uno de los argentinos que la obtuvo fue Boca Juniors (los otros fueron Alumni, Belgrano Athletic y Racing).