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Disponible Próximamente. El contenido de esta obra corresponde al derecho de expresión del autor y no compromete el pensamiento institucional de la Universidad del Valle, ni genera responsabilidad frente a terceros. El autor es el responsable del respeto a los derechos de autor y del material contenido en la publicación, razón por la cual la universidad no puede asumir ninguna responsabilidad en caso de omisiones o errores.
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Seitenzahl: 107
Veröffentlichungsjahr: 2024
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Cardona Soto, Jorge Iván
Cali ciudad borondo / Jorge Iván Cardona Soto. 1a. ed.--
Cali : Programa Editorial Universidad del Valle, 2023.
264 páginas; 15cm x 15 cm. -- (Colección Artes y Humanidades – Estudios literarios)
1. Cali (Colombia) - 2. Usos y costumbres - 3. Adivinanzas – 4. Folclor
398.6 cd 22 ed.
C268
Universidad del Valle - Biblioteca Mario Carvajal
Universidad del Valle
Programa Editorial
Título: Cali ciudad borondo
Autor: Jorge Iván Cardona Soto
ISBN: 978-958-507-089-9
ISBN-Pdf: 978-958-507-090-5
ISBN-Epub: 978-958-507-091-2
DOI: 10.25100/peu.5070899
Colección: Institucional-Texto Lúdico
Primera edición
© Universidad del Valle
© Jorge Iván Cardona Soto
Diagramación: A. Salguero
Corrección de estilo: Anabel Correa Hernández
Diseño de carátula: Juan Felipe Sarmiento
Ilustración de carátula: Miguel Bohórquez
Ilustraciones: Primera parte, carátula de Diego Pombo; internas de Miguel Bohórquez. Segunda parte, carátula fotografía de Jefferson David Villada; internas de Miguel Bohórquez y Mónica Bravo. Tercera parte, carátula e internas de “Viejo Gus”, Gustavo Marino Hincapié Reyes
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El contenido de esta obra corresponde al derecho de expresión del autor y no compromete el pensamiento institucional de la Universidad del Valle, ni genera responsabilidad frente a terceros. El autor es el responsable del respeto a los derechos de autor y del material contenido en la publicación, razón por la cual la universidad no puede asumir ninguna responsabilidad en caso de omisiones o errores.
Prohibida la reproducción total o parcial en cualquier forma, o por cualquier medio, sin autorización escrita de la Universidad del Valle.
Diseño epub:Hipertexto – Netizen Digital Solutions
Para mi amada
Gaby Gaviota
Ave mujer amor
Para su rosa roja
Para su santa rosa
Por praderas incendiadas
De un verdor
Con su b bilabial se abre
A tres mundos redondos:
¡BORONDO!
A orondos y a orondas
Con mis rondas rondo
Desde los Farallones
Al Cauca descienden
Ríos que ríen
Ríos de pláticas
Ríos de oro
Quizás la clave para orientar al lector frente a la naturaleza del libro Cali ciudad borondo1, de Jorge Iván Cardona Soto, esté en el título mismo: usar el término «borondo» es ya, en sentido amplio, un signo de elección política: palabra marginal, esquinera, de barriada, de jerga excluyente y privativa, escondida entre la camisa y la pretina del pantalón como si fuera un puñal vivo. «Irse de borondo» significa, entre los sectores populares de Cali, salir sin planes predeterminados, a ver qué pasa, qué alegría o qué desafío ofrecen las circunstancias imprevistas de la vida.
Si siguiendo un modelo clásico académico se intentara hacer la relación de las llamadas «palabras clave» para caracterizar este libro, fácilmente serían: cuerpo, goce, placer, viento, música, ríos, danza, piel, baile, noches, carnaval, fiesta, salsa, rumba, caderas, bares, grilles, buen humor, Farallones, brisa, escuelas de baile, boogaloo. Y reinando sobre todas ellas, la mayor: Cali. Ellas expresan los núcleos de sentido más prominentes de este libro.
Dos son los grandes rasgos que llaman poderosamente la atención del libro Cali ciudad borondo. Por una parte, la obsesiva, apasionada y excluyente referencia a Cali, como si fuera la única ciudad existente en el mundo, fuente de felicidad y de goce terrenal sin fin; por otra, el instrumento lúdico del cual se sirve su autor para dar cuenta de sus obsesiones y pasiones: las adivinanzas.
Pero la ciudad que emerge de sus líneas no tiene nada que ver con los rasgos de la ciudad oficial, cuyo perfil ha venido siendo trazado e inculcado por la burguesía de esta ciudad desde su fundación según sus modelos morales. Al resaltar y exaltar los rasgos que fácilmente las personas de los sectores populares identifican como propios de la ciudad que viven, recorren, sufren y aman, tan diferentes de los oficiales, se niega la versión que de ella ha venido construyendo el poder (autoridades, gobierno, burguesía: llámesele como se quiera) desde sus orígenes, y en la que ya no se reconocen los nuevos habitantes de sus entrañas. Quizás el estallido social de abril y mayo del 2021 sea una prueba volcánica de qué tan distanciados están el poder tradicional (afincado en una legitimidad conservadora y soberbia), y la nueva ciudadanía emergente de los cruces multidireccionales de la cultura propia de sus lugares de origen. La Cali que aparece entre las fisuras de las líneas de la escritura de este libro es la que ha venido siendo construida en las últimas décadas por los aluviones migratorios provenientes de las regiones africanas del litoral Pacífico hasta los de los herederos del gran éxodo de origen antioqueño del norte del Valle del Cauca y los campesinos de las estribaciones de la cordillera central entre Tuluá y el Tolima, pasando por los pueblos indígenas y negros expoliados de sus tierras en el Cauca. Esta multitud de desplazados, a los que habría que agregar el incontable número de nativos de Cali desechados por la dinámica social imperante y excluyente, alimenta la muchedumbre de abandonados sin opciones distintas a la ilegalidad o a la irrelevancia, para cuya sobrevivencia requieren, entre otras armas, palabras como «borondo» y todo el vocabulario afiliado al mismo campo semántico camuflado en los pliegues de su vestimenta. Los nuevos habitantes de Cali, cuyos gustos, costumbres y rasgos culturales se hacen manifiestos en las adivinanzas de Cali ciudad borondo, son los hijos de la violencia, del narco, de los falsos positivos, del atropello, de la inequidad, asentados en los barrios periféricos y nacientes de Cali a lo largo de las décadas de finales del siglo pasado y las dos que hemos soportado del presente. Una nueva sensibilidad ha emergido en Cali, y por lo tanto una nueva ciudad. Lo que hace Jorge Iván Cardona con su libro Cali ciudad borondo no es otra cosa que su retrato verbal (y no digo «retrato hablado» para no confundir las cosas).
Para reconstruir conceptualmente a la ciudad que habita en ellos, unos eligen la reflexión sociológica, otros el discurso historicista, terceros la interpretación política o la explicación económica. Jorge Iván Cardona ha elegido la literatura; pero no acudiendo a los formatos clásicos, sino al género de las adivinanzas cruzado con resonancias poéticas populares. Como toda adivinanza, apela a la complicidad del lector: el lector sospecha de qué le están hablando pues el autor le está proponiendo, bajo la forma de desafío, un juego de ocultamientos del cual ambos conocen o intuyen las claves secretas de su develación. Es un juego, verbal, ante todo; pero su naturaleza lúdica no desdice su carácter ancestral, tan propio de la condición humana: la palabra adivinanza se explica por su sentido etimológico: ir hacia lo divino (es decir, ir hacia lo oculto).
Un comentario final sobre las «ilustraciones», que no lo son en sentido estricto: no «ilustran» los referentes puntuales de los textos. Más que ilustrar, aportan una lectura icónica complementaria de la ciudad que recorren los habitantes de las adivinanzas. Estas imágenes mantienen un cierto grado de autonomía; fuera del texto, tendrían capacidad significativa de vida propia. Las «ilustraciones» de Miguel Bohórquez, Mónica Bravo y Gustavo Marino Hincapié Reyes se mueven en el mismo registro sensible de las palabras del texto. Cogidas de la mano, caminan muy bien.
Hernán Toro
Primera parte
Cali para principiantes
Segunda parte
Cali para principiantes. El borondo continúa
Tercera parte
Cali para principiantes. “Que todo, que todo, que todo qué…”
Notas al pie
Libro publicado en enero de 2015.
El embrujo de Cali está en la piel
Si los Farallos vas mirando…
Retomando las palabras de Paracelso, acogidas por Erich Fromm como introducción a su pequeño y precioso libro El arte de amar: «Quien no conoce nada, no ama nada. Quien nada comprende, nada vale. Pero quien comprende también ama, observa, ve. Cuanto mayor es el conocimiento inherente a una cosa, más grande es el amor», Cali para principiantes nos invita a descubrir y reconocer a Cali, a encontrarnos en sus paisajes y calles, en su historia y cultura, con todo el colorido mestizaje que vibra su piel; a caminar acompasados por el viento, regocijados con la agua dulce luz de la tarde cuando las sombras de los «Farallos» se han alargado; a transportarnos de embrujo con una nocturnal y cadenciosa melodía, de repente contrastada con tambores afros de éxtasis descargando quiebres de color y sabor; a proyectar, inspirados, ribereños sueños de siete ríos di-amantes… Cali para principiantes, amigo lector, es una invitación a amar a Cali.
Este libro soñador, entre lúdico y serio como todo juego, busca motivar a jóvenes de todas las edades —por consiguiente en casa a la familia entera—, a amigos ávidos de compartir con alegría sus conocimientos —sin importar el nivel—, a inquietos aventureros que recorren el globo con toda suerte de gustos y peripecias, a que se adentren de manera provocadora y misteriosa en nuestra ciudad. Para lograrlo, esta propuesta tiene como fundamento de su estrategia el material sensible del que está hecho todo sapiens: su inherente gusto por el reto de las incógnitas y con ellas del vuelo de las fantasías y del entusiasmo por brindar una respuesta. También, cómo no, es aliado al propósito el natural deleite humano de poder compartir con el otro un lugar vivo, único en el tiempo, en el que todos nuestros potenciales —cognitivos, afectivos, éticos y estéticos— puedan aflorar.
¿Quién puede responder, por la expectativa creada en esta presentación, a nuestro sensible, sensual y juguetón lector? Adivina ya, adivinador; adivina tú, adivinadora. Adivina, adivino del camino… adivina con ansia… es una adivinanza.
Era un problema decidirte por uno
Profundos y bellos eran los siete
Ahora tendrás que decidirte por todos
Antes de que se sequen
Se baña con Chorro de Plata
Y con aguas que son de Topacio
Tiene un parque que es medicinal
Volviéndose Viga cuando llega al plan
Ah… y es un hijo de los «Farallos»
Tengo un hermano gemelo
En un cerro jorobado
Mientras él mira hacia el mar
Yo miro a mi Cali amado
Tres miran
Desde la altiva colina
—La del centro la más bella—
Miles suben por ellas
Con las figuras de sus crestas
Nos descresta
Como dos ejemplos no más:
Un negrito mirando al Pacífico
Un caballón empotrado
Y como si esto fuera poco
La tarde y el viento caleño
Son verdaderos milagros
De este gigante de ensueños
En nuestro mundo Pacífico
El más alto es este señor
Que mirando al mar y al valle
Puede beberse hasta el Sol
Con sus grandes anteojos
Es tímido por naturaleza
Pocos lo ven pero deja huellas
Paseando el bosque andino
Farallones es un destino
Este compañero insistente
Con sus cantos en la tarde
Que algunos acusan de gritón
Se lució ante el mundo
En los juegos dos mil trece
Bienteveo no es un bicho
Porque él un bicho...
Si tocas a la puerta de la
3° 27’ Norte con 76° 32’ Oeste
Sentirás llegar al cielo
Cuando te abra esta gran dama
Su belleza es de sultana
Ese «man» con los brazos abiertos
Que puede abrigar todo un parque
Que sin luz día duerme
Con sus miles de ojos verdes
Que entre nueve y cinco lo queremos más
Ese «man» es un…
Corrígeme si miento:
El río Cauca está a mi vera
Y africanos cimarrones
Están en mis cimientos
Como negro y grande soy
De mi nombre decir te quiero
Que no soy la sola hormiga
Que yo soy el…
Aguacatal y mameyal
Guayacanes, gualanday
Urapanes y samanes
Almendros, chiminangos
Las ceibas y los mangos
Los naranjos, limonar
Cañaverales y guaduales
Las acacias y los guácimos
También dos que son iguales:
Los pízamos o cámbulos
Estos grandes, generosos amantes
Honrados por los barrios de Cali
No todos pueden ser de doña Flor
Pero todos sí lo son de doña…
Si quieres verano, cometa y maceta
Si quieres unión eterna
O simplemente conseguirte un novio
Tienes que venir a…
En el corazón de este parque
Podrás encontrar a Teddy
Y a otros que hay como él
Pero que ladran y muerden
Una manzana
En una leve colina posada
Por escudo y armas
Arte, cultura y ciencia
Con su figura dorada
Invita a la convivencia
El «sueño atravesado por un río»2
Cambió su curso
Cuando nació esta pequeña atlante
«El Burro» se volvió culto
En Cali hay una mulata
Por el camino del mar
Quisiera saber su nombre
¿Me lo puedes indicar?
La gente ha sido feliz en este lugar
Donde están todos reunidos
Pero no se pueden encontrar
La gente ha sido feliz en este lugar
Aquí vivieron Rino y Rina
Y aún vive la señora Coral
Los más atentos caminantes del río
Ya habrán notado la escena:
Discreta, pero atrevida
Y hasta la tratan de morronga
Un clan de féminas felinas
A esta cándida paloma
Si decides aceptar tu misión
Paloma amiga mensajera
Dile al mundo no más
Dónde está tu compañera
En blanco y negro
A una cuadra de La Tertulia
Zigzagueando con el brazo arriba
Con sus empanaditas crocantes
Por generaciones
Estos meseros suicidas
Han atravesado la avenida
