Chile 2050 - Felipe Larraín - E-Book

Chile 2050 E-Book

Felipe Larraín

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Beschreibung

Hace unos diez años el llamado milagro chileno tornó en una dirección insospechada. De ser estrella regional en casi todos los indicadores económicos y sociales, el país pasó a disputar las últimas posiciones en crecimiento de América Latina y a ser uno de los menos productivos de la OCDE, el exclusivo club al que entramos pletóricos en 2010. Los cuatro expresidentes de Chile acogieron la invitación de Clapes UC a soñar nuestro país al año 2050 y señalar cómo puede volver a enrielarse en una senda donde el desarrollo sea una estación posible. Eduardo Frei, Ricardo Lagos, Michelle Bachelet y Sebastián Piñera, así como otras destacadas figuras de nuestro país, aceptaron con generosidad reflexionar sobre sus experiencias de gobierno, plagadas todas de distintos desafíos y problemas, pero en la convicción compartida de que el país resiente la falta de acuerdos y que la política mezquina se moviliza al son de las redes sociales y las encuestas. La conclusión es que Chile vive un momento definitivo. Uno donde las decisiones que se tomen hoy determinarán tal vez como nunca antes la suerte de millones de chilenos y chilenas de las próximas generaciones. Lo que se haga o deje de hacer en materia de litio e hidrógeno verde, de educación, apertura comercial, incentivo a las inversiones y seguridad pública puede encauzarnos a un escenario de mayor prosperidad o a uno donde la comunidad siga acumulando presiones y frustración. Chile 2050 está en las manos de los líderes de hoy y por eso las voces presidenciales que se expresan en este libro son imprescindibles, pero también lo es la necesidad de involucrarnos como sociedad en el diagnóstico y las soluciones. Este libro es una lectura indispensable para lograrlo. "La iniciativa de poner a los expresidentes y a otros personajes de diferentes orígenes políticos a imaginarse a Chile en el 2050 es un gran ejemplo para tantos países y tantas regiones paralizadas por las luchas ideológicas y la polarización política. Diálogo constructivo, cooperación entre diferentes y políticas de Estado, como sugieren todos en este libro, es la forma de superar los inmensos desafíos que tiene Chile, América Latina y el mundo". Juan Manuel Santos Calderón Premio Nobel de la Paz Expresidente de Colombia

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Seitenzahl: 198

Veröffentlichungsjahr: 2024

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EDICIONES UNIVERSIDAD CATÓLICA DE CHILEVicerrectoría de Comunicaciones y Extensión CulturalAv. Libertador Bernardo O’Higgins 390, Santiago, Chile

[email protected]

CHILE 2050Un país. Cuatro presidentesFelipe Larraín B. (editor)

© Inscripción Nº 2024-A-3932Derechos reservadosAbril 2024ISBN N° 978-956-14-3262-8ISBN digital N° 978-956-14-3263-5

Diseño: Dirección de Diseño Corporativo UCCIP-Pontificia Universidad Católica de Chile

Chile 2050 : un país, cuatro presidentes / Felipe Larraín B. (editor). 1. Chile - Política y gobierno - 1990-. 2. Presidentes - Chile - Opinión pública. I. Larraín, Felipe, editor.2024 983.066 + DDC 23 RDA

La reproducción total o parcial de esta obra está prohibida por ley. Gracias por comprar una edición autorizada de este libro y respetar el derecho de autor.

Diagramación digital: ebooks [email protected]

ÍNDICE

PRESENTACIÓNIGNACIO SÁNCHEZ D.

FELIPE LARRAÍN B. Una mirada hacia el Chile del 2050: cómo avanzar hacia un desarrollo sostenible

EDUARDO FREI R. No hay atajos. Hay que trabajar, tener instituciones, colaboración público-privada y una visión de Estado para los grandes temas que Chile tiene que enfrentar

ISABEL ANINAT S. La modernización del Estado constituye una agenda en la cual existe bastante consenso sobre los temas a abordar

IRIS BOENINGER V. Es nuestra obligación moral construir acuerdos transversales para resolver los temas acuciantes que enfrenta Chile

JOSÉ MIGUEL INSULZA S. Sin un acuerdo nacional de gran envergadura no vamos a salir adelante, por mucho que cada uno diga que tiene la solución

RICARDO LAGOS E.Si somos capaces de establecer un ámbito de tareas concretas, habremos dado un paso muy importante para el desarrollo de Chile

CECILIA CIFUENTES H.Lo que más me preocupa respecto al desarrollo futuro: el capital humano y las políticas públicas sin nombre y apellido

JOSEPH RAMOS Q.Chile goza de una gran ventaja: es un país de desarrollo tardío, que puede avanzar sobre la base de la imitación inteligente

JEANNETTE VON WOLFERSDORFFTenemos que ponernos de acuerdo hacia dónde queremos ir, cuál es la visión del país y cómo enfrentarla de forma sistémica

MICHELLE BACHELET J.Debemos repensar nuestro modelo de desarrollo para que no sea causa de nuestro rezago y de nuestra vulnerabilidad

RICARDO LAGOS WEBERSentémonos a resolver los problemas, porque de lo contrario nuestra democracia va a quedar en tela de juicio

XIMENA RINCÓN G.Por los 50 años que fueron, y por los que vienen

LUCÍA SANTA CRUZ S.Necesitamos un país con un sistema educacional compatible con la revolución futura que traerá la inteligencia artificial

SEBASTIÁN PIÑERA E.Libertad, equidad y progreso es la ecuación que Chile tiene que volver a encontrar

MARIANA AYLWIN O.No vamos a tener más productividad si no tenemos una población, un capital humano con mejor formación

VIVIANNE BLANLOT S.Estamos en un serio riesgo y el esfuerzo que hay que hacer para que podamos responder a los desafíos es mayor que nunca en este momento

SEBASTIÁN CLARO E.La globalización como la entendemos va de bajada en los próximos 30 años y eso es un tremendo desafío para la política exterior chilena

Este libro está dedicado a la memoria del presidente Sebastián Piñera Echeñique (1949-2024).Agradecemos a los presidentes Eduardo Frei, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, quienes generosamente estuvieron de acuerdo en hacer esta dedicatoria.

PRESENTACIÓN

El ciclo de seminarios presidenciales Chile 2050 desarrollado por el Centro Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales (Clapes UC), da origen a este libro que reúne las visiones de futuro de los últimos cuatro expresidentes de Chile respecto del desarrollo de nuestro país hacia el año 2050.

Históricamente Chile ha sido reconocido por la solidez de su economía, su estabilidad y crecimiento sostenido. Sin embargo, hoy el país tiene por delante importantes desafíos en términos sociales que están estrechamente asociados al desarrollo económico que logremos alcanzar.

Nuestros invitados, los expresidentes Ricardo Lagos Escobar, Sebastián Piñera Echenique, Eduardo Frei Ruiz-Tagle y Michelle Bachelet Jeria, acogen el desafío de pensar Chile en 2050 y, fundados en su experiencia, nos develan su mirada de futuro respecto de los múltiples desafíos que ha de abordar Chile para avanzar hacia un crecimiento sostenido y estable que concilie los aspectos económico, social y ambiental.

Y si bien cada uno impulsó políticas de crecimiento diferentes, matizadas por sus posiciones políticas, no es menos cierto que el genuino interés de todos ellos fue y sigue siendo el desarrollo de Chile y su gente.

Todos coinciden en la trascendental importancia de trazar un horizonte claro y sólido para el futuro de nuestra nación, tanto en lo político, económico, social y cultural.

Salud, educación, cambio climático, crecimiento, modernización del Estado, democracia, y la función del mundo político son solo algunos de los muchos temas tratados, los que a su vez son analizados con gran altura de miras por destacados economistas, exministros, políticos y académicos.

La discusión a la que asistimos tiene la virtud de proponernos nuevas miradas y enfoques sobre el desarrollo económico de nuestro país.

El proceso de construir una mejor sociedad es permanente y en los diálogos que inspiran este libro es posible hallar puntos de encuentro y también las diferencias que nos enriquecen.

El futuro de Chile depende de nuestra capacidad para capitalizar los avances logrados y afrontar con valentía los desafíos pendientes. Cada paso cuenta en la construcción del país que deseamos para las generaciones venideras. Este libro es la invitación que nos hace Clapes UC a pensar Chile en 2050.

IGNACIO SÁNCHEZ D. Rector Pontificia Universidad Católica de Chile

“Para seguir avanzando, progresar hacia el desarrollo y retomar el liderazgo en la región, es necesario recuperar un crecimiento robusto y sostenido”

FELIPE LARRAÍN B.Director Clapes UC, profesor titular Economía UC y exministro de Hacienda

Una mirada hacia el Chile del 2050: cómo avanzar hacia un desarrollo sostenible

Una de las facetas más desconocidas de Winston Churchill es que además de primer ministro, líder global y escritor, también fue colaborador ocasional de la revista Mecánica Popular. En esa condición publicó en 1932 un artículo titulado “De aquí a cincuenta años”, en donde junto con hacer predicciones osadas en torno al rol que tendrían la energía atómica, la televisión, la radio y la biotecnología, hace una reflexión inicial que parece atingente al introducir el presente libro. Dice: “Asumimos que el progreso será constante” (y que) “si se detuviera o retrocediese, ocurriría una catástrofe de proporciones inimaginables”. Pese a ello, agrega, “el género humano ha marchado algunas veces hacia delante y otras veces en dirección de retroceso y en épocas se ha mantenido estático”.

En Clapes UC invitamos a cuatro expresidentes de la República a pensar el Chile de los próximos 30 años y debatir cómo podemos lograr que nuestro país no deje de avanzar hacia un destino posible, el del desarrollo, y eludir el riesgo de retroceder o empantanarnos, lo que supondría una catástrofe para los chilenos.

Organizamos estos encuentros con los exmandatarios porque tenemos la convicción de que es posible retomar la senda del desarrollo que recorrimos en forma consistente en buena parte de las últimas décadas y cuyos resultados acreditan múltiples indicadores económicos y sociales.

Hoy, sin embargo, la sensación ambiente es que ese proceso está amagado y que, desde hace una década más o menos, el objetivo del desarrollo, de lograr un nivel de vida como el de Portugal, no solo no se ve más cerca, sino que a ratos parece alejarse.

Por eso, nos insufla optimismo el que los cuatro últimos presidentes de Chile aceptaran el desafío de acudir a nuestra casa a hacer propuestas para que, sin dejar de considerar el pasado reciente, podamos volver a soñar con la anhelada aspiración de ser un país desarrollado.

Soñar lo imposible y sumar fuerzas para hacer posible ese sueño fue la mirada transversal que cruzó sus discursos. Cada uno presentó su visión, describió qué hizo en su administración para ayudar a lograr este macroobjetivo y, con una inmensa generosidad, todos ellos entregaron lo que podría llamarse su nuevo legado para el Chile de 2050.

Imposible no mencionar en este punto la invitación a soñar lo imposible que nos hiciera en su intervención el recientemente fallecido expresidente Sebastián Piñera, con quien tuve el honor de colaborar. Nos dijo que Chile enfrenta enormes desafíos, muchos y muy complejos, pero que detrás de cada uno de ellos lo que realmente hay son enormes oportunidades.

Ese fue el sello, dijo, con que en sus mandatos se enfrentaron las poderosas crisis que le tocó encarar, como el terremoto 2010 o la pandemia de 2020. Crisis poderosas ante las cuales no cabía amilanarse, nos subrayó, porque una de sus convicciones más íntimas es que nunca debemos olvidar que tenemos a nuestro favor “el más poderoso recurso renovable de los seres humanos: la imaginación (...) Si podemos imaginarlo podemos hacerlo”, dijo.

Y podemos hacerlo, me atrevo a agregar con miras al Chile 2050, porque contamos además de imaginación, con cimientos que dotan de sentido un esfuerzo de reflexión en esa línea, como son una economía sólida, una democracia robusta y una lucha fecunda para derrotar la pobreza. A lo que se suma que como sociedad en el pasado hemos sabido sobreponernos a la adversidad y hoy podemos contar una historia de estabilidad y crecimiento sostenido que nos posiciona como uno de los países más prósperos de América Latina.

En los últimos 30 años el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita (real) se ha casi triplicado, pasando de cerca de US$5.400 en 1990 a más de US$14.000 en 2022. El PIB per cápita a paridad de poder de compra (PPP), en tanto, se ha más que septuplicado, pasando de cerca de US$4.000 a más de US$30.000 en el mismo período, según datos del Banco Mundial.

Así, la tasa de pobreza por ingresos mostró una tendencia sostenida a la baja. Mientras que en 1990 el 38,6% de la población del país se encontraba en situación de pobreza, 30 años después, en 2022, solo un 6,5% estaba en esa condición.

Otros indicadores asociados a dimensiones como salud, educación y seguridad social, también evidenciaron mejoras en este período (1990-2022), lo que para las personas se expresa en cosas tan concretas como que su esperanza de vida al nacer se incrementó en seis años, pasando de 73 a 79 años; su escolaridad promedio aumentó de 9 a 11,7 años; y su índice de acceso a servicios básicos subió de 80,2% a 92,2%.

Sin embargo, esta aproximación al desarrollo se ha visto amenazada en los últimos años tanto por el uso de cartas de navegación que han perdido el norte como porque el país ha vivido en un entorno de mayor incertidumbre, caracterizado por disturbios, el avance del crimen organizado, la violencia y el desarrollo de procesos constitucionales complejos e inciertos. Además, ha habido desequilibrios macroeconómicos que si bien en el pasado, en contextos internacionales aún más adversos, el país sabía superar, hoy han resultado más desafiantes.

Ante este escenario, en Clapes UC nos propusimos generar una instancia de diálogo que nos permitiera seguir honrando nuestra misión de aportar a la generación de políticas públicas de calidad y con proyección de futuro para evitar que Chile se congele en un crecimiento mediocre, se transforme en un país violento e inseguro, y no logre esquivar la trampa del ingreso medio.

Surgió, entonces, la idea de realizar un ciclo de seminarios con los últimos cuatro expresidentes de la República, quienes sin duda tuvieron un rol protagónico en el destino de nuestro país, con las decisiones que tomaron, y que siguen teniendo una responsabilidad por su calado político, su acervo de experiencias y, en el caso de Sebastián Piñera, por su ampliamente reconocido legado.

Fueron convocados los exmandatarios Eduardo Frei (1994-2000), Ricardo Lagos (2000-2006), Michelle Bachelet (2006-2010 y 2014-2018) y Sebastián Piñera (2010-2014 y 2018-2022). Todos aceptaron la invitación y acudieron con la vista puesta en las políticas públicas necesarias para volver a situar al país en la senda del desarrollo y que permitan mejorar de manera sostenida y sostenible la calidad de vida de la población.

Así, por ejemplo, el expresidente Ricardo Lagos -quien inauguró este ciclo de seminarios- nos invitó a ser capaces de establecer tareas concretas que nos permitan dar un paso importante hacia el desarrollo de Chile.

El expresidente Sebastián Piñera, quien protagonizó el segundo encuentro, argumentó que la ecuación que Chile tiene que volver a encontrar es “libertad, equidad y progreso”, factores que deben darse en forma simultánea y no aislada, para no generar una catástrofe.

Luego fue el turno del expresidente Eduardo Frei. Para él no existen atajos a la hora de abordar los grandes temas que Chile tiene que enfrentar, ya que el camino es trabajar en forma colaborativa entre los sectores público y privado, con instituciones sólidas y una gran visión de Estado.

Finalmente, la expresidenta Michelle Bachelet puso el acento en la necesidad de repensar el modelo de desarrollo del país, para que este no sea la causa del rezago y vulnerabilidad de los chilenos.

Consenso para enfrentar la incertidumbre

¡Qué razón tienen los presidentes! Chile ha ido perdiendo la potencia de su motor de arranque, a tal punto que en algunos años la sensación de inmovilidad y de pérdida de posiciones, mucho más que una mera sensación, ha pasado a ser una realidad apabullante.

Las cifras de crecimiento han empeorado en forma alarmante en la última década. Entre 1990 y 2013 el PIB real exhibió un crecimiento anual promedio de 5,3%. Sin embargo, entre 2014 y 2023 creció apenas un 1,9% anual, lo que tuvo como corolario que en 2023 Chile estuvo dentro de los tres países de la región que menos crecieron en América Latina después de Argentina y Haití. Y hacia delante no se vislumbra un quiebre de tendencia significativo, ya que para 2024 el país se expandiría, en el mejor de los escenarios, en torno a su magro potencial actual, esto es, entre 1,25%-2,25%, según las estimaciones del Banco Central.

Más aún, revisando la evolución de las distintas cifras que emanan de los documentos oficiales del Banco Central y del Ministerio de Hacienda, se puede constatar que desde fines de 2019 Chile ha estado en medio de una inusual incertidumbre económica, fenómeno que mensualmente medimos en Clapes UC y donde los factores relacionados con el debate político, constitucional y tributario, las decisiones del gobierno y la política en general ocupan un rol preponderante.

Además, es de consenso que esta incertidumbre incide negativamente en la imagen país, porque se integra a una composición donde los otros factores presentes son una economía que no crece, un desempleo que aumenta y una situación fiscal que se deteriora. En 2023 la tasa de desempleo cerró en un 8,5%, sumando trece meses consecutivos de incrementos interanuales, en una economía que está creando muy pocos puestos de trabajo.

En paralelo, el Informe de Finanzas Públicas (IFP) de fines de 2023 evidencia un deterioro del balance fiscal efectivo y estructural en comparación al IFP anterior, principalmente por un aumento del gasto público y una caída de los ingresos fiscales. Así, al principio de 2024 se estimaba que el año 2023 habría cerrado con un déficit estructural equivalente a 2,6% del PIB, dato que sería peor (3,6% del PIB) si se hiciera el ajuste prudencial de los ingresos por litio que propone el Consejo Fiscal Autónomo (CFA).

Por otro lado, hacia delante hay elementos que resultan poco alentadores, como que el crecimiento del gasto compatible con la meta del Balance Cíclicamente Ajustado sea de apenas 0,8% promedio para el período 2025-2028, algo que parece poco creíble dado que el crecimiento real promedio del gasto entre 2009-2019 fue de 4,9% anual. En este escenario, que parece poco realista, la deuda se estabilizaría en torno a 41% del PIB, valor cercano al nivel máximo (45%). Sin embargo, si el gasto crece 4,9% anual (el promedio 2009-2019), y se mantienen los ingresos proyectados por la Dipres, la deuda superaría el nivel prudente de 45% en 2027.

El deterioro en ambos pilares (empleo y fiscal) enciende aún más luces de alarma, sobre todo tras el cambio de perspectiva de la deuda pública chilena desde estable a negativa realizado por la agencia clasificadora Standard & Poor’s (S&P) en octubre de 2023.

¿Qué hacer? Para comenzar, abrir instancias de diálogo y trabajo conjunto entre el sector privado y público, donde, sin sentirse con la obligación de aprobar cualquier tipo de reforma, sí exista disposición a avanzar en los cambios que son buenos para el país, es decir, aquellos que promuevan el crecimiento, el empleo y mejoren la calidad de vida de la población. En definitiva, cambios que nos permitan avanzar hacia el desarrollo.

La actual fragmentación política nos está impidiendo acordar las reformas que necesitamos con urgencia. Pensemos, por ejemplo, la cantidad de años consumidos intentando lograr una buena reforma de pensiones o alcanzar un acuerdo para tener un sistema tributario más moderno y eficiente. El expresidente Lagos ilustró este trance enfatizando en su presentación que “estamos en medio de una sociedad muy crispada en la que todos son dueños de la verdad”.

“¿Será posible avanzar de una manera clara en torno a un conjunto de factores que dependen de nosotros poder llevar a la práctica?”. La pregunta formulada por el propio expresidente Ricardo Lagos tiene un atisbo de respuesta positiva en la disposición con que todos los exmandatarios convocados a nuestro ciclo de seminarios acudieron a presentar al Salón de Honor de la Casa Central de la Universidad Católica.

Crecimiento para derrotar la pobreza

La necesidad de lograr acuerdos y que todos nos subamos al barco del crecimiento es urgente. No por una obsesión que se engolosina con el crecimiento y descuida al ser humano, sino porque en una economía dinámica es donde las personas, especialmente las de menos recursos, alcanzan un mayor bienestar.

Según datos del Banco Mundial, la desigualdad de ingresos en Chile experimentó una notable disminución desde 1990 hasta antes de la pandemia: el coeficiente de Gini se redujo de 0,57 en 1990 a 0,44 en 2017. Posteriormente, la crisis sanitaria tuvo un impacto adverso en la distribución de ingresos, elevando la cifra de desigualdad a 0,45 en 2020. Aunque el organismo no cuenta con estimaciones posteriores a 2020, los resultados de la última encuesta CASEN, correspondiente a 2022, sugieren que la distribución de ingresos en el país ha mejorado, con caídas en el coeficiente de Gini tanto respecto a 2020 como a 2017.

Pero, lamentablemente, las perspectivas para el futuro inmediato no son muy auspiciosas, dada la continua caída en el crecimiento del PIB tendencial. El expresidente Piñera remarcó este punto, señalando que el país no puede acostumbrarse a tener un PIB mediocre, porque “si crecemos al 6% per cápita, que no es poco, estaríamos alcanzando un nivel de ingreso que tiene un país europeo como Portugal al año 2030, o sea, a la vuelta de la esquina. Pero, si crecemos al ritmo que lo estamos haciendo hoy, esa meta la vamos a alcanzar el año 2053”.

Por tanto, la gran preocupación de nuestras autoridades económicas hoy debería centrarse en cómo aumentar la productividad y la inversión.

La caída de la productividad e inversión, particularmente desde 2014, son los principales problemas estructurales detrás del menor crecimiento de Chile. La Productividad Total de Factores (PTF) registró contracciones interanuales en todos los años a excepción del 2021. Es decir, para ese período se contrajo interanualmente en ocho de nueve años. Mientras que la inversión registró caídas en cinco de los últimos 10 años. Así, la inversión pasó de crecer en promedio un 8,8% anual entre 1990-2013, a 0,7% promedio interanual entre 2014-2023. Peor aún, Chile es el país OCDE donde más se ha desacelerado la inversión desde 2000.

Modernización del Estado y permisología

La inversión no es algo que dependa solo de las buenas intenciones. En los cuatro seminarios protagonizados por los expresidentes hubo consenso en que para que la economía recupere la capacidad de crecer se necesita terminar con las barreras que la están frenando. Aquí, avanzar en la modernización del Estado y en la reducción del creciente aumento de la permisología cobran un rol protagónico.

Desde Clapes UC hemos contribuido a este debate, identificando oportunidades específicas de mejor uso de recursos públicos por cerca de un punto del PIB, esto es, unos US$3.000 millones al año en ahorros y reasignaciones.

Asimismo, hemos analizado y difundido el estudio llevado a cabo por la Comisión Nacional de Productividad y Evaluación, titulado “Análisis de permisos sectoriales prioritarios para la inversión en Chile”, donde se proporciona evidencia concreta de las trabas burocráticas que hoy nos afectan. Esta investigación identifica 439 procedimientos que inciden directamente en el proceso de inversión y un total de 71 organismos responsables de otorgar 309 permisos que son cruciales para que un proyecto se materialice como inversión. De estos, 63 se catalogan como críticos, dado que tienen el potencial de obstaculizar significativamente su avance.

Se constata que a medida que la complejidad de los permisos aumenta, se observa una prolongación considerable en los plazos de tramitación, llegando a un promedio de 17 meses en el caso de los permisos más complejos, al mismo tiempo que la tasa de rechazo se incrementa al 30%.

El principal problema de esto radica en que, en la mayoría de los casos, los plazos reales de revisión exceden considerablemente el límite máximo establecido por la ley. Por ejemplo, para el período 2008-2022, un permiso de la Dirección General de Aguas para un proyecto de obra hidráulica mayor, cuyo plazo legal es de seis meses, tardó en promedio 49 meses. Esto significa que el plazo efectivo supera en ocho veces el límite legal.

Todo esto plantea la interrogante de si existen incentivos efectivos para invertir en este contexto, ya que es evidente que las crecientes dificultades de aprobación de permisos están obstruyendo el camino para contar con una economía dinámica que nos permita acelerar el paso para alcanzar el desarrollo.

Por eso, la elaboración del proyecto de ley que aspira a hacer más expeditos los permisos sectoriales, presentado por el gobierno en enero de 2024, cuando este libro completaba su edición, es una buena señal en este respecto.

Debemos volver a ser un país atractivo, sin trabas a la inversión y situándonos al lado de las principales economías del mundo, tal como lo logramos en décadas pasadas.

Apertura al mundo

Hay que abrazar la importancia de la globalización para el futuro de Chile, porque ella nos ofrece una oportunidad invaluable para establecer alianzas estratégicas, atraer inversiones y promover el turismo sustentable que ponga en valor la belleza de nuestros paisajes y la riqueza de nuestra cultura.

En esta línea, el expresidente Frei resaltó que “hay una cifra que impresiona: hasta hace un año el 75% de nuestra economía dependía del comercio exterior, y eso no va a cambiar ni en uno, ni en dos, ni en tres o cuatro años más”. Y es que el país avanzó significativamente en lo que respecta a su apertura comercial, contando hoy con 33 acuerdos comerciales, que abarcan 65 países.

Desde 1990 el volumen de exportaciones de bienes y servicios se ha más que cuadruplicado. Un 94% de los envíos nacionales llegan a países con los cuales tenemos acuerdos comerciales, donde destaca la reciente entrada en vigor (2023) del CPTPP, cuyos países miembros representan más del 12% del PIB mundial y casi el 15% del comercio planetario, generando para Chile beneficios en 2.930 líneas arancelarias. En inversiones, en tanto, suman alrededor del 34% del stock de inversión extranjera directa en Chile a 2021 y el 31% de las inversiones chilenas en el exterior.

Esta radiografía de la importancia del sector externo para avanzar en la senda del desarrollo de Chile estaría incompleta si no consignamos que China es el destino de cerca del 40% de nuestras exportaciones y que la minería es el más importante rubro, con un peso que supera el 50% de nuestros envíos al exterior.

Desarrollo sostenible

Otra oportunidad que tenemos que saber abordar con urgencia es la de construir un modelo de desarrollo sostenido y sostenible, aprovechando las ventajas que nos entrega la globalización y nuestras propias ventajas internas.

Para la expresidenta Michelle Bachelet “el crecimiento económico ha sido, es y será indispensable para el bienestar de un país y su población, pero no cualquier manera de crecer. Debe ser innovador, sostenible e inclusivo. La productividad, que ha estado estancada en nuestro país, es clave en esta materia, pero también lo son las barreras medioambientales”.

En términos de desarrollo sostenible, Chile tiene un papel fundamental que desempeñar. Nuestra riqueza natural y biodiversidad son inigualables, y debemos asumir la responsabilidad de proteger este patrimonio invaluable. El desarrollo sostenible implica encontrar un equilibrio armonioso entre el crecimiento, la inclusión social y la preservación del medioambiente.