Cómo cura el té verde - Laura Álvarez - E-Book

Cómo cura el té verde E-Book

Laura Álvarez

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Beschreibung

Disfrutar del té verde es un placer para los sentidos. Ahora es el momento de descubrir todos los beneficios que este superalimento aporta a nuestra salud. El té verde no solo es uno de los mayores antioxidantes que existen, sino que además tiene otras muchas propiedades terapéuticas: previene enfermedades cardiovasculares, es parte fundamental de todas las dietas anticáncer, ayuda a controlar la diabetes, protege de determinadas bacterias y virus, y fortalece el sistema inmunitario. Además, nos ayuda a retrasar el envejecimiento, perder peso y controlar el estrés. Descubre en este libro todas las facetas del té verde, sus componentes y sus propiedades, los beneficios para nuestro organismo, sus variedades (con sus cualidades y diferencias) y su versatilidad como alimento y bebida, gracias al completo recetario recogido en esta obra, así como curiosidades sobre esta bebida milenaria.

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Seitenzahl: 83

Veröffentlichungsjahr: 2015

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Cómo cura el té verde

LAURA ÁLVAREZ

Cómo cura el té verde

Los beneficios de un poderoso

y exquisito antioxidante

NOTA IMPORTANTE: en ocasiones las opiniones sostenidas en «Los libros de Integral» pueden diferir de las de la medicina oficialmente aceptada. La intención es facilitar información y presentar alternativas, hoy disponibles, que ayuden al lector a valorar y decidir responsablemente sobre su propia salud, y en caso de enfermedad, a establecer un diálogo con su médico o especialista. Este libro no pretende, en ningún caso, ser un sustituto de la consulta médica personal.

Aunque se considera que los consejos e informaciones son exactas y ciertas en el momento de su publicación, ni los autores ni el editor pueden aceptar ninguna responsabilidad legal por cualquier error u omisión que se haya podido producir.

© Laura Álvarez, 2012

© de esta edición: RBA Libros S.A., 2012

Avda. Diagonal, 189 – 08018 Barcelona

rbalibros.com

Primera edición en esta colección: junio de 2012

REF.: OEBO886

ISBN: 9788416267675

Queda rigurosamente prohibida, sin autorización por escrito del editor, cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra, que será sometida a las sanciones establecidas por la ley. Pueden dirigirse a Cedro (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesitan fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra ( www.conlicencia.com; 91 702 19 70 / 93 272 04 47).

Todos los derechos reservados.

Contenido

Introducción

Historia del té

Elaboración del té

El árbol del té • Recolección • Elaboración de los distintos tipos de té

Composición y propiedades

Los polifenoles • Las vitaminas • Los minerales • Los aminoácidos • La cafeína

Té verde y salud

Las enfermedades más comunes • Té verde y cáncer • Otros usos corporales • Otros usos del té verde • Como componente de cosméticos

El uso del té verde en casa

Cómo preparar el té verde • El ritual del té

Recetas para disfrutar del té verde

Infusiones • Ponches y licores • Postres y cócteles • Dulces para acompañar un buen té verde

Bibliografía recomendada

Introducción

¡Gracias a Dios por el té! ¿Qué haría el mundo sin té? ¿Cómo existiría? Me alegro de no haber nacido antes de su existencia.

REVERENDO SYDNEY SMITH, 1802

Desde hace siglos, la humanidad disfruta de una bebida de aroma suave y gusto exquisito que además es reconfortante y posee grandes propiedades curativas: el té.

Una leyenda china sitúa su descubrimiento en el tercer milenio a. C., aunque la primera noticia documentada procede del siglo IV de nuestra era. Estas fechas tan tempranas, corroboradas o no, demuestran que el consumo de esta deliciosa infusión es una de las tradiciones más antiguas de la cultura china, en la que se tomó primero como medicina, después como néctar para las elites y, finalmente, como la bebida favorita del pueblo.

Desde China y Japón, el té pasó a los países musulmanes en el siglo IX, mientras que las primeras informaciones sobre su llegada a Occidente nos trasladan hasta la Venecia del siglo XVI. A partir de ese siglo, las referencias se multiplican gracias al comercio de especias establecido por portugueses, holandeses e ingleses durante los siglos XVII y XVIII, en el que el té fue equiparándose a otros productos de importación, como los textiles de lujo. Tan clamoroso fue el éxito del té en Inglaterra que se convirtió en la bebida nacional y en el producto estrella de su monopolio comercial en la India.

Este libro repasa brevemente la historia milenaria del té, muestra las diferencias entre la elaboración del té negro, el de más aceptación entre nosotros y el de mayor producción, el té verde, muy consumido todavía en China y Japón, y el menos conocido pero no menos apreciable té oolong.

Conoceremos el proceso de elaboración del té verde, que lo convierte en la única bebida derivada del té que conserva intactos todos los componentes curativos de las hojas frescas de la planta y, en especial, las vitaminas y las asombrosas catequinas o catecoles, sustancias antioxidantes que no solo previenen las enfermedades cardiovasculares, sino que ayudan a controlar la diabetes, nos protegen de determinadas bacterias –como la que produce la caries dental o las enfermedades de las vías respiratorias–y virus –como el de la gripe–, a los que desactivan, y fortalecen nuestro sistema inmunológico.

Se citarán también los estudios más recientes sobre estas sustancias, que demuestran su efectividad en la prevención de ciertos tipos de cáncer, y cómo, mediante la ingestión de té verde, podemos retrasar el envejecimiento, equilibrar los líquidos del cuerpo, perder peso y controlar el estrés.

Además de todas estas funciones terapéuticas, descubriremos otros usos comunes del té verde: como conservante de alimentos, componente de cremas, bronceadores y mascarillas para la piel, y aromatizador de perfumes y desodorantes.

Finalmente, daremos algunos consejos para la buena preparación del té, detalles de la antiquísima tradición de la ceremonia china del té y, por último, algunas ingeniosas recetas con la aromática hoja.

En este libro conocerá el proceso de elaboración de esta exquisita bebida, cuáles son sus componentes saludables y cómo ayuda a prevenir y a curar numerosas enfermedades. Tendrá, además, criterios para escoger y beber té verde en casa y para incorporarlo en sus recetas hasta hacerlo un compañero inseparable y delicioso de su vida cotidiana.

Historia del té

Según la leyenda, el descubrimiento de las «hojas de la salud» se sitúa en el año 2737 a.C. El mítico emperador Shen Nong, llamado el Labrador divino y padre de la medicina china tradicional, había ordenado a su pueblo hervir el agua antes de beberla. Un día de mucho sol, mientras el emperador descansaba bajo un árbol silvestre, quiso beber agua y, acatando sus propias leyes, la hirvió. En ese momento se levantó la brisa y algunas hojas del árbol bajo el que Shen Nong descansaba cayeron en el agua caliente. Fue así como nació la infusión que cambiaría las costumbres de China y que conquistaría el mundo con su delicado aroma; una bebida que, según las palabras del propio Shen Nong en su libro de medicina, el Pen Ts’ao, «apaga la sed, reduce el deseo de dormir, alegra y aviva el corazón». Sin embargo, la primera noticia que podemos considerar histórica o fidedigna data del año 350, y es una descripción del té que se encuentra en el Erh Ya, un antiguo diccionario chino escrito por Kuo P’o.

Desde sus orígenes cercanos al mito hasta los primeros siglos de nuestra era, el té fue utilizado en China como una infusión medicinal preparada directamente con hojas tiernas de árboles silvestres, que se usaba para aliviar los trastornos digestivos, nerviosos y los dolores reumáticos. El cultivo y el uso del té se extendieron por China, sobre todo en el sur, durante la época de las Seis Dinastías (316-581), de tal manera que en el periodo de la dinastía Tang (618-907) su uso ya se había generalizado. De esa época datan el primer manual sobre el uso del té, el Ch’a Ching –ch’a significa «té»–, escrito por Lu Yu alrededor del año 780, y el primer impuesto sobre el comercio de esta planta. Pero hubo que esperar hasta la dinastía Song (960-1279) para que el té adquiriera en China una aceptación inmensa y se convirtiera en la bebida de la corte.

La primera noticia de la llegada del té a Japón es también legendaria y vinculada a los monjes budistas. Según la leyenda, un monje asceta –llamado Bodhidarma o Daruma– que se encontraba cumpliendo su periodo de meditación de siete años, se quedó dormido en el transcurso del quinto año. Fue tal su desazón al despertar que, para no volver a dormirse, se cortó los párpados y los arrojó a la tierra, donde enraizaron y se convirtieron en un arbusto cuyas hojas, secas y hervidas, impedían conciliar el sueño. La primera noticia histórica del té en Japón data del año 593, y el inicio de su cultivo, del año 805; sin embargo, el primer libro sobre el té no llegaría hasta 1200.

Los países occidentales empezaron a descubrir los misterios del lejano Oriente y del té durante el siglo XVI. Fue el veneciano Giambattista Ramusio quien, en 1559, narraba por primera vez la existencia de una bebida caliente beneficiosa para la salud y deliciosa al gusto, en su libro Delle Navigatione et Viaggi (Sobre navegación y viajes). Más tarde, en 1598, los ingleses tendrían conocimiento de esta bebida a través de la traducción del diario de Jan Hugo van Lin-Schooten, un navegante holandés que describe con minuciosidad la ceremonia japonesa del té y los extraños artefactos que se utilizan para beberlo. El diario de Van Lin-Schooten motivó que, en 1610, los holandeses llevaran a Europa los primeros cargamentos de té y que, a principios del siglo XIX, crearan los primeros campos de cultivo de té con capital europeo.

Otras fuentes adjudican a los portugueses el honor de ser los primeros en llevar el té a Europa. Lo cierto es que tanto holandeses como portugueses comerciaban con China a principios del XIX; los primeros desde Java y los segundos desde Filipinas, pero fue la Compañía Holandesa de las Indias Orientales la que se dedicó a redistribuirlo, desde los puertos holandeses, bálticos y del norte de Francia hacia el resto de los países centroeuropeos, hasta que la English East India Company monopolizó su comercio.

El té llegó a Rusia en el siglo XVII como un regalo que el embajador chino hizo al zar Alexis, y muy pronto se estableció un tratado comercial a partir del cual se empezaron a desplazar a la frontera con China enormes caravanas, de 200 a 300 camellos, que intercambiaban pieles por té. París lo recibió en 1648, pero los debates sobre su posible carácter nocivo para la salud no lo popularizaron hasta el reinado de Luis XIV, durante el que se transformaría en la bebida favorita de los círculos literarios. En Alemania, a pesar de su buena acogida inicial, no consiguió desbancar a la cerveza.

Inglaterra y las colonias británicas en América entraron en el comercio del té alrededor de 1650. La exquisita bebi