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La espirulina es un alga verdiazulada con unas propiedades nutritivas asombrosas que la convierten en un alimento y en una medicina: estimula el sistema inmunitario, es anticancerígena, protege contra el envejecimiento, y previene y ayuda en el tratamiento de numerosas patologías, como la hipertensión, la anemia, el colesterol o la diabetes. De la mano de José T. Gállego descubrirás las propiedades de esta alga, sus aplicaciones terapéuticas y su trascendencia, y aprenderás a utilizarla en sus distintas aplicaciones: como alimento, como suplemento, como cosmético... En este libro encontrarás cuál es el contenido nutricional de la espirulina, sus propiedades medicinales, cómo cultivarla en casa paso a paso e ideas para incorporarla en tu cocina como alimento.
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Seitenzahl: 150
Veröffentlichungsjahr: 2015
Cómo cura la espirulina
JOSÉ T. GÁLLEGO
Cómo cura la espirulina
Todos los beneficios de una microalga medicinal
NOTA IMPORTANTE: en ocasiones las opiniones sostenidas en «Los libros de Integral» pueden diferir de las de la medicina oficialmente aceptada. La intención es facilitar información y presentar alternativas, hoy disponibles, que ayuden al lector a valorar y decidir responsablemente sobre su propia salud, y en caso de enfermedad, a establecer un diálogo con su médico o especialista. Este libro no pretende, en ningún caso, ser un sustituto de la consulta médica personal.
Aunque se considera que los consejos e informaciones son exactas y ciertas en el momento de su publicación, ni los autores ni el editor pueden aceptar ninguna responsabilidad legal por cualquier error u omisión que se haya podido producir.
© José T. Gállego, 2012
© de esta edición: RBA Libros S.A., 2012
Avda. Diagonal, 189 – 08018 Barcelona
rbalibros.com
Primera edición: marzo de 2012
Ref.: OEBO230
ISBN: 9788415541585
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Todos los derechos reservados.
A mis padres, que también me enseñaron a no hacerles caso.
The dark side clouds everything. Impossible to see the future is.
MAESTRO YODA
Contenido
Introducción
La espirulina y sus ventajas
¿Qué es la espirulina? • Las cianobacterias: creadoras de la atmósfera • Historia de la espirulina
El contenido nutricional de la espirulina
Proteínas • Lípidos • Hidratos de carbono • Vitaminas • Minerales • Ácidos nucleicos • Fitonutrientes
Usos y aplicaciones de la espirulina
Alimento • Suplemento dietético • Colorante alimenticio • Cosméticos • Tratamiento de aguas residuales • Agricultura • Piscicultura • Aves • Mascotas y animales de granja • Biocombustibles
Propiedades medicinales
Anticancerígeno • Baja el nivel de colesterol • Beneficiosa para los diabéticos • Reduce la hipertensión • Alivia el síndrome premenstrual • Antiviral • Protector renal • Antirradiación • Combate la anemia • Combate la malnutrición • Recupera el hígado hepático • Combate la artritis • Antialérgico • Antioxidante • Estimulante del sistema inmunitario • Estimula la flora intestinal • Propiedades dermatológicas
Producción comercial
Sistemas de cultivo • Producción comercial de espirulina • Historia del cultivo de las microalgas • Cultivo de algas y microalgas en España • El futuro del cultivo de algas • Otras microalgas beneficiosas
Cultivo casero de espirulina
Las fases del cultivo • Cómo se cultiva
El alimento del futuro
La alimentación en el mundo • Espirulina contra el hambre • La espirulina en el siglo XXI
Algunas ideas para incorporar la espirulina a nuestra cocina
Anexo: las algas, el fruto de mares, ríos y lagos
Algas comestibles: las verduras del mar • Curiosidades de las algas • El futuro y las algas
Introducción
La espirulina es un alimento y una medicina, un suplemento dietético con fantásticas propiedades que contribuye a mantener la salud y aporta multitud de micronutrientes esenciales que el organismo necesita para funcionar correctamente. Además, estimula el sistema inmunitario y protege contra el cáncer y el envejecimiento. La espirulina es todo eso y mucho más.
Es un arma para combatir la malnutrición que asola los países más pobres. Ya en 1974, durante la Conferencia Mundial de la Alimentación, la ONU declaró la espirulina como la mejor fuente alternativa de comida para el futuro. La Organización Mundial de la Salud considera la espirulina como un gran alimento con el que luchar contra la malnutrición. Numerosas organizaciones de ayuda al desarrollo utilizan los suplementos de espirulina para recuperar a niños desnutridos e instruyen a la población local sobre cómo cultivar esta microalga de forma que puedan disponer de un suministro constante.
La población del planeta superará los diez mil millones de personas en algún momento de la segunda mitad de este siglo. Las necesidades de alimentos, energía y materias primas serán mucho mayores que hoy en día y la humanidad debe encontrar la forma de producirlos. El cultivo de espirulina y otras microalgas permitiría dedicar tierras no aptas para la agricultura a la producción de alimentos y biocombustibles. En un planeta cubierto por océanos en sus tres cuartas partes, el desarrollo de técnicas para cultivar en el mar podría multiplicar varias veces la capacidad de producción de comida.
La espirulina es un ser diminuto que no llega al medio milímetro, y sin embargo, encierra en su interior la historia de la vida. Esta microalga con forma de pequeña espiral pertenece al grupo de las cianobacterias, que son organismos a medio camino entre las bacterias y las plantas. Las cianobacterias inventaron la fotosíntesis y, al hacerlo, cambiaron la faz del planeta para siempre porque modificaron la composición de la atmósfera con la creación del oxígeno que hoy nos permite respirar. Sin su contribución, las plantas, los animales superiores y los seres humanos nunca habríamos existido. Las cianobacterias se encuentran en todos los ecosistemas, incluso en los más extremos, y siguen teniendo un papel fundamental en la salud del planeta pues se encuentran entre los principales productores de oxígeno y materia orgánica. Se trata de seres antiquísimos que no han cambiado en 3.600 millones de años, pero son responsables de toda la evolución posterior de la vida.
En el último siglo los mayores avances de la ciencia se han producido estudiando los elementos más pequeños de la realidad: la física cuántica ha revolucionado la visión del cosmos, el estudio de los genes ha cambiado el concepto de la vida y tal vez la espirulina y otras microalgas acaben transformando la sociedad de modo similar a como cambiaron la atmósfera, volviéndola respirable.
La espirulina y sus ventajas
La espirulina es, gracias a su increíble conjunto de propiedades, una de las mejores alternativas que tenemos para mantenernos sanos y además sostener el mundo superpoblado del futuro. Una lista de las ventajas más destacadas de esta cianobacteria incluye:
•La espirulina contiene una mayor proporción de proteínas que cualquier otro alimento.
•Sus propiedades nutritivas son de gran ayuda para recuperar la salud de las personas que sufren malnutrición, especialmente los niños.
•Muchas de las enfermedades más extendidas en las sociedades desarrolladas se reducen con el consumo de espirulina: hipertensión, colesterol alto, diabetes.
•Estimula el sistema inmunitario y limpia el organismo de productos tóxicos, protegiendo los riñones y el hígado. Ayuda a prevenir el cáncer y otras enfermedades como anemia, fibromialgia, VIH o herpes. Alivia los síntomas de las alergias, la artritis o el síndrome premenstrual.
•Es un gran suplemento dietético para deportistas y personas mayores. En momentos de mucha actividad o estrés, la espirulina aporta energía y fortalece el sistema inmunitario.
•El cultivo de espirulina permite la utilización de aguas no aptas para la agricultura o el consumo humano y no necesita tierra fértil. Los estanques donde se cultiva la espirulina se pueden instalar en cualquier terreno por árido que sea.
•Hace falta mucha menos agua para producir espirulina que para la mayoría de las cosechas agrícolas. La evaporación de los estanques es el principal factor que influye en la cantidad de agua necesaria para cultivarla.
•El proceso de cultivo requiere menor gasto de energía que otros alimentos como los cereales, la soja o la carne. Una vaca necesita consumir muchos kilos de pienso y gran cantidad de agua para crear un kilo de carne, mientras que el aporte energético necesario para obtener la misma cantidad de proteína a partir de la espirulina es mucho menor. La espirulina es cuarenta veces más productiva que el maíz, y hasta doscientas veces más que la carne, por unidad de espacio.
•Es un alga que captura gran cantidad de dióxido de carbono del aire, más que un bosque, y produce oxígeno. De hecho, las cianobacterias en su conjunto producen la mayor parte del oxígeno de la atmósfera.
•Es buena para el medioambiente: no gasta agua potable ni hay que deforestar bosques para obtener tierras de cultivo, no produce contaminación por fertilizantes, herbicidas o pesticidas.
•Los fertilizantes a base de espirulina aportan una gran cantidad de nutrientes y micronutrientes a los cultivos, con lo que estimulan el crecimiento y la producción de frutos.
•Es una gran fuente de proteínas para piensos de ganadería y piscicultura; estimula el sistema inmunitario de los animales, acelera su crecimiento y mejora el aspecto final de la carne.
•Por su capacidad de absorber nutrientes del agua se emplea en depuradoras para el tratamiento de aguas residuales.
¿QUÉ ES LA ESPIRULINA?
La espirulina es una cianobacteria filamentosa o alga verdeazulada. Es uno de los organismos vivos más antiguos. Apareció en el planeta hace 3.600 millones de años. El nombre espirulina viene del latín, significa ‘pequeña espiral’, y hace referencia a la forma y al diminuto tamaño de esta microalga, que no llega a medio milímetro.
Las algas verdeazules no son auténticas algas, sino organismos pluricelulares que están a medio camino entre éstas y las bacterias. Al principio se las denominó cianofitas, que significa ‘plantas azules’, pues tienen clorofila como las plantas superiores, pero cuando se vio que tenían células procariotas (sin núcleo diferenciado) como las bacterias, se cambió el nombre por cianobacterias (bacterias azules). Son los únicos organismos procariotas capaces de realizar la fotosíntesis. Las cianobacterias no se reproducen sexualmente, simplemente se multiplican por división celular y, por tanto, nunca mueren. Se van dividiendo pero siempre mantienen el mismo código genético. Las cianobacterias actuales son clones de las que existieron hace millones de años.
Las cianobacterias se van dividiendo pero siempre mantienen el mismo código genético
Hay dos especies de cianobacterias que se consumen como espirulina: Arthrospira maxima (también Spirulina maxima) y Arthrospira platensis (también Spirulina platensis). Estas especies se consideraban parte del género Spirulina (de ahí los sinónimos), pero hoy en día los científicos están de acuerdo en que pertenecen al género Arthrospira. El nombre espirulina, como denominación popular, se mantiene por costumbre.
Las distintas especies de espirulina (Arthrospira spp.) crecen de forma natural en muchas partes del mundo. En África se dan en Chad, Kenia, Etiopía, Egipto, Sudán, Argelia, Congo, Zaire y Zambia. En Asia se han encontrado en India, Myanmar, Pakistán, Sri Lanka, China, Tailandia y Rusia. En América en Perú, Uruguay, México y California. En Europa en España, Francia, Hungría y Azerbaiyán. En la mayoría de los lagos, la espirulina convive con diversas especies de algas, pero cuando las condiciones del agua son muy salobres y alcalinas éstas no pueden sobrevivir y el lago se convierte en un monocultivo de espirulina. Es lo que sucede, por ejemplo, en el lago Chad o en el lago Texcoco de México.
En España se encuentra de forma salvaje en el parque de Doñana (Huelva), especialmente en la Laguna de Santa Olalla, donde llegó transportada por los flamencos en su migración anual desde las lagunas africanas.
Algunos animales consumen espirulina como parte de su dieta, especialmente el flamenco enano, que es el más numeroso en África y se alimenta principalmente de esta microalga. Para ello su pico ha evolucionado de forma tal que le sirve para filtrar el alga dejando escapar el agua.
ESPECIESDEL GÉNEROARTHROSPIRA
LAS CIANOBACTERIAS: CREADORAS DE LA ATMÓSFERA
Cuando la vida comenzó en el planeta, la atmósfera contenía mucho más dióxido de carbono del que tiene actualmente y carecía de oxígeno. Las bacterias procariotas, primeros organismos vivos, consumían minerales que estaban disueltos en los mares como nutrientes y liberaban metano y otros gases a la atmósfera. Algunas de estas bacterias aprendieron a producir su propia comida a partir de la luz solar rompiendo las moléculas de dióxido de carbono y agua para formar compuestos comestibles de carbono. Las cianobacterias fueron los primeros organismos capaces de realizar la fotosíntesis, transformando la materia inorgánica en materia orgánica por medio de la energía solar y liberando oxígeno como desecho. Ellas son las responsables de que la atmósfera actual contenga el oxígeno que nos permite respirar. A lo largo de millones de años el oxígeno liberado por las cianobacterias se fue acumulando en la atmósfera hasta alcanzar el nivel actual, que es del 21%.
Las cianobacterias fueron los primeros organismos capaces de realizar la fotosíntesis
El aumento del nivel de oxígeno favoreció a las cianobacterias y obligó a las primitivas bacterias metanogénicas (generadoras de metano) a refugiarse en los pocos lugares donde no había oxígeno, como el fondo de los océanos, los pantanos y los intestinos de los animales, donde todavía se encuentran a día de hoy. Con la desaparición del metano de la atmósfera, el planeta se enfrió. Gracias al oxígeno y su mayor aporte de energía, pudieron aparecer las células con núcleo o eucariotas, base sobre la que se desarrollaron las plantas y animales superiores.
Algunas especies de cianobacterias (pero no la espirulina) pueden fijar el nitrógeno del aire y usarlo como nutriente del mismo modo que hacen las plantas leguminosas. Gracias a esta capacidad, son especies que pueden colonizar hábitats muy extremos o desolados donde apenas hay nutrientes: desiertos, rocas volcánicas o zonas heladas. Se está investigando mucho este tipo de algas con vistas a desarrollar fertilizantes para la agricultura. El helecho mosquito (Azolla spp.) es un helecho acuático que crea una relación de simbiosis con una cianobacteria (Anabaena azollae), lo que le permite fijar el nitrógeno atmosférico en sus raíces. La agricultura tradicional de algunos países del sudeste asiático aprovecha esta propiedad de la Azolla para fertilizar los campos de arroz. En el momento de la inundación de los campos se inocula el agua con este helecho flotante, que rápidamente cubre toda la superficie y evita la proliferación de malas hierbas. La Azolla crece tan deprisa que puede duplicar su biomasa en solo tres días. Cuando el campo se seca, los helechos mueren y, al descomponerse, liberan el nitrógeno, que es aprovechado por el arroz. Gracias a esta técnica excepcional se reduce la necesidad de aplicar fertilizantes a los campos y se incrementa notablemente la producción de arroz, que se logra mantener año tras año.
Las cianobacterias se encuentran en casi todos los ecosistemas del planeta. Forman parte del plancton que flota en los océanos y los ríos, aparecen en las charcas o la tierra húmeda después de la lluvia, algunas viven en simbiosis con líquenes o esponjas de mar y hasta en el pelo de algunos animales. Hay cianobacterias en los ecosistemas más extremos de la Tierra, desde lagos salinos hasta manantiales de agua caliente. Tienen un papel esencial en la biología del planeta y son clave en muchos ecosistemas marinos como captadoras de carbono y fijadoras de nitrógeno atmosférico.
PRODUCTORAS DE OXÍGENO
Se calcula que existen más de 50.000 especies diferentes de cianobacterias. Entre todas son responsables de la producción de más de la mitad del oxígeno de la atmósfera y la materia orgánica del planeta.
La especie Prochlorococcus marinus es una diminuta cianobacteria marina extremadamente común y responsable del 50% de la fotosíntesis que se realiza en los océanos y del 20% del oxígeno de la atmósfera. Es el organismo fotosintético más abundante en el planeta. Se calcula que hay mil cuatrillones de individuos en el planeta (el número es gigantesco, un uno seguido de 27 ceros). Son tan pequeños que en un solo mililitro de agua marina puede haber unos 100.000, pero son tantos que su peso combinado supera el de mil millones de personas. Pese a ser una especie abundante y fundamental en la base de la cadena alimenticia de los océanos, no se descubrió su existencia hasta el año 1986.
HISTORIA DE LA ESPIRULINA
La espirulina (Arthrospira maxima y A. platensis) necesita para desarrollarse unas condiciones de salinidad y temperatura que no se dan muy frecuentemente. En algunos lagos volcánicos el agua alcanza una salinidad que permite el crecimiento de esta microalga e impide que otras especies tóxicas puedan desarrollarse. En estos lugares donde aparecen de forma natural monocultivos de espirulina, los seres humanos aprendieron a aprovecharla.
¿A quién se le ocurriría por primera vez comerse la espirulina? En estado salvaje, esta microalga forma densas masas verdes que flotan en la superficie de lagos tan salinos que sus aguas no pueden beberse ni utilizarse en la agricultura. No tiene un aspecto nada apetecible, por lo que podemos suponer que quien se decidió a probarla debía de estar hambriento. Seguramente, cuando comprobó que no solo no tenía mal sabor sino que además era muy nutritiva, compartió su descubrimiento con el resto de la comunidad, que siguió recogiendo y consumiendo la espirulina generación tras generación. Hasta donde se sabe, esto ha ocurrido al menos en dos ocasiones y en culturas separadas por más de 12.000 kilómetros de distancia: en el México precolombino y en África Central.
La espirulina necesita unas condiciones especiales de salinidad y temperatura
Los aztecas y el tecuitlatl
Los españoles que llegaron a México con Hernán Cortés en el siglo XVI descubrieron que los aztecas que vivían en los alrededores del lago Texcoco recogían las algas con unas finas redes y luego las secaban y las vendían en los mercados de Tenochtitlán, la capital del imperio, que se asentaba sobre una isla en el lago. Las aguas del Texcoco eran tan salobres que no se podían aprovechar para el riego o el consumo humano. De hecho, los habitantes de la zona se dedicaban a la producción de sal a partir del agua.
La crónica que en 1524 escribió Fray Toribio de Benavente explica que los aztecas llamaban a la espirulina «tecuitlatl», que significa ‘excremento de piedra’, pues observaron que solo se formaba en aguas muy mineralizadas. El tecuitlatl se empleaba a diario en un gran número de platos, generalmente con tortillas de maíz y salsa de chile.
Los aztecas llamaban a la espirulina «tecuitlatl», que significa ‘excremento de piedra’
En 1558, el libro La historia de las Indias y conquista de México de Francisco López de Gomara, secretario de Hernán Cortés, refiere que los aztecas «comen un tipo de tierra; pues con la ayuda de redes de malla muy menuda, abarren, en cierto tiempo del año, una cosa molida que se cría sobre el agua de las lagunas de Méjico, y se cuaja, y que ni es yerba, ni tierra, sino como cieno. Hay dello mucho; y en eras, como quién hace sal, la vacían, y ahí se cuaja y se seca. Hácenlo tortas como ladrillos, y no solo las venden en el mercado, mas llévanlas también a otros fuera de
