Cómo enfrentar las emociones destructivas - Alex Chiang - E-Book

Cómo enfrentar las emociones destructivas E-Book

Alex Chiang

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Los desórdenes emocionales están creciendo alarmantemente en el mundo. Hoy más que nunca los consultorios psicológicos y psiquiátricos están repletos de gente que desesperadamente busca ayuda para lidiar con las fuerzas autodestructivas que surgen desde la profundidad de su ser. El autor aborda en este libro la dolorosa realidad de la soledad, la depresión y el suicidio, a través de tres historias de vida registradas en la Biblia. Propone, desde la experiencia pastoral con adolescentes y jóvenes, pautas para enfrentar a tres de los enemigos del alma que roban la posibilidad de vivir plenamente.

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Seitenzahl: 65

Veröffentlichungsjahr: 2023

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Sinopsis

Los desórdenes emocionales están creciendo alarmantemente en el mundo. Hoy más que nunca los consultorios psicológicos y psiquiátricos están repletos de gente que desesperadamente busca ayuda para lidiar con las fuerzas autodestructivas que surgen desde la profundidad de su ser.

El autor aborda en este libro la dolorosa realidad de la soledad, la depresión y el suicidio, a través de tres historias de vida registradas en la Biblia. Propone, desde la experiencia pastoral con adolescentes y jóvenes, pautas para enfrentar a tres de los enemigos del alma que roban la posibilidad de vivir plenamente.

Cómo enfrentar las emociones destructivas

© Alex Chiang Nicolini

© 2011 Centro de Investigaciones y Publicaciones (cenip) - Ediciones Puma

Primera edición digital, enero 2021

ISBN N° 978-612-4252-86-0

Categoría: Jóvenes - Vida cristiana

Primera edición impresa, abril 2011

ISBN N° 978-9972-701-76-4

Editado por:

© 2021 Centro de Investigaciones y Publicaciones (cenip) – Ediciones Puma

Av. 28 de Julio 314, Int. G, Jesús María, Lima

Telf./Fax: (511) 423–2772

Apartado postal: 11-168, Lima - Perú

E-mail: [email protected] | [email protected]

Web: www.edicionespuma.org

Ediciones Puma es un programa del Centro de Investigaciones y Publicaciones (cenip)

Diseño de carátula: Adilson Proc

Diagramación y ePub: Hansel J. Huaynate Ventocilla

Reservados todos los derechos

All rights reserved

Prohibida la reproducción, almacenamiento o transmisión total o parcial de este libro por algún medio mecánico, electrónico, fotocopia, grabación u otro, sin autorización previa de los editores.

Las citas bíblicas corresponden a la Nueva Versión Internacional (nvi)

A Jorge Atiencia, cuyas alegrías y tristezas me enseñaron a aceptar mi humanidad.

Introducción

Los desórdenes emocionales están creciendo alarmantemente en el mundo. Hoy más que nunca los consultorios psicológicos y psiquiátricos están repletos de gente desesperada por ayuda para lidiar con las fuerzas autodestructivas que surgen desde la profundidad de su ser. Algunos de ellos tienen todo para ser felices pero su mundo interior los traiciona impulsándolos por caminos de destrucción y muerte.

Nos sumergiremos en la dolorosa realidad de la soledad, la depresión y el suicidio a través de tres historias de vida registradas en las páginas de las Escrituras judeo cristianas.

El primer personaje, Zaqueo, nos recuerda que la vida puede ser mucho mejor de lo que jamás imaginamos ni soñamos cuando tenemos el valor de tomar las decisiones apropiadas. Los otros dos personajes, Caín y Judas, tuvieron finales trágicos. Esto demuestra que en la lucha contra estos males contemporáneos no hay victorias fáciles ni seguras.

Es mi deseo que la lectura de este libro te brinde inspiración y herramientas prácticas para enfrentar estos enemigos del alma que roban no sólo el deseo de vivir sino de hacerlo plenamente.

Capítulo 1

La angustia de una vida solitaria

Cómo enfrentar la Soledad

Introducción

Existen dos clases de soledad: una constructiva y otra destructiva. La primera es una soledad elegida. Todos deberíamos cultivarla regularmente, ya que está asociada a momentos de silencio y quietud tan necesarios para encontrarnos con nosotros mismos y con Dios. Estamos solos, pero no nos sentimos solos. Son tiempos en que reflexionamos sobre nuestra vida y la evaluamos con el propósito de crecer y madurar.

La segunda clase de soledad, la que abordaremos en este libro, es la destructiva. Ésta, a diferencia de la anterior, es impuesta a la gente que la experimenta. Nace de una seria incapacidad para establecer relaciones significativas con otros seres humanos al percibirlos como una amenaza a su seguridad. Normalmente, ello está conectado con traumas o heridas emocionales del pasado.

Definimos este tipo de soledad como una emoción destructiva porque llena la vida de una profunda tristeza. Generalmente, detrás de problemas depresivos e impulsos suicidas, se encuentran personas muy solitarias.

Zaqueo: el modelo de una persona solitaria

El Nuevo Testamento nos narra la vida de un hombre llamado Zaqueo, quien, desde mi punto de vista, encarna el prototipo de una persona solitaria. El Evangelio de San Lucas lo cuenta con estas palabras:

Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por una ciudad. Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico, procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura. Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí.

Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.

Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso.

Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador.

Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado.

Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuando él también es hijo de Abraham. Porque el hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

—Lucas 19.1–10; rv60

Para comprender cómo se origina la soledad de Zaqueo, describiremos algunos aspectos de su vida:

a. Era una persona diferente

Uno de los datos más notorios sobre Zaqueo es que no alcanzó la altura promedio de su tiempo. El texto dice que era “pequeño de estatura”. Los estudiosos de la cultura mediterránea piensan que medía alrededor de 1 metro 50 centímetros. No sabemos cuál fue la causa de este problema, pero dondequiera que él iba, llamaba la atención por su baja estatura.

En la actualidad, vivimos en una sociedad muy poco tolerante con las personas que no son “normales”. Muchas veces, el “diferente” se vuelve objeto de burla y humillación.

¿Puedes imaginarte la adolescencia de Zaqueo? Seguro que durante su infancia no se difernciaba mucho de los niños de su edad. Pero, al llegar la pubertad, vio a sus amigos desarrollarse aceleradamente, a excepción de él, quien no crecía al ritmo de los demás.

Cuando uno es distinto, lo que más necesita de la gente a su alrededor es comprensión y respeto; sin embargo, los adolescentes se transforman en lobos en su trato con quienes no son semejantes a ellos.

Viene a mi mente la imagen de Zaqueo jugando a la hora del recreo en alguna de nuestras escuelas secundarias. Cuando él iba tras la pelota, no faltaba quien, levantándola en alto, le gritaba sarcásticamente: “¡Quítamela, quítamela!”. Y, a pesar de que el pequeño Zaqueo saltaba y saltaba, nunca podía alcanzarla.

Yo sé lo que es el dolor de no ser como los demás. A los diez meses de nacido, me detectaron poliomielitis (una clase de parálisis infantil). Esta enfermedad dañó severamente mi pierna izquierda, la cual no se desarrolló como el resto de mi cuerpo. Era notoria mi pronunciada cojera al caminar o correr.

Recuerdo las primeras fiestas a las que asistí en mi adolescencia y el sufrimiento que sentía al invitar a bailar a una chica, quien, al notar mi discapacidad, se negaba con un diplomático: “No, gracias”. Pero el dolor se intensificaba aún más cuando segundos después la miraba bailando con otro chico. O al jugar fútbol con los muchachos del barrio. Era costumbre que los dos mejores jugadores seleccionaran a quienes iban a ser parte de sus equipos. A mí siempre me escogían al final, y eso porque yo era el dueño de la pelota; si no, nunca me hubieran elegido.

Aun en nuestros días, las personas con problemas de crecimiento son ridiculizados en los programas de televisión y en la vida cotidiana.

Aunque la Biblia no lo mencione explícitamente, no es forzado pensar en las múltiples humillaciones que Zaqueo sufrió por causa de su baja estatura.

b. Era una persona exitosa

Otro aspecto saltante de su vida es que llegó a ser “jefe de los publicanos”. En aquel tiempo, el Imperio romano había conquistado y dominado a muchos pueblos, entre ellos, el de Israel. Las naciones que vivían bajo el yugo romano estaban obligadas a pagar tributos. Quienes ejecutaban esta impopular tarea eran conocidos como publicanos.