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Los animales que llegan a nuestra vida no lo hacen por casualidad, sino para acompañarnos y, si los dejamos, convertirse en genuinos terapeutas de nuestras almas. Cuando hay que gestionar las emociones negativas, vivir y superar duelos, manejar la calma o aprender a aceptarse a uno mismo…, los animales pueden darnos sus consejos para que tiremos del hilo de nuestra propia sanación y transformación personal. En esta lectura, la autora facilita su técnica para la comunicación con animales y explica cómo los animales desarrollan su trabajo de acompañamiento terapéutico.
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Seitenzahl: 143
Veröffentlichungsjahr: 2022
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COMUNICACIÓN TERAPÉUTICA CON ANIMALES
Terapia para el alma
Sonia Pardo Díaz
© Sonia Pardo Díaz
© Comunicación terapéutica con animales
Mayo de 2022
ISBN papel:
ISBN ePub:
Editado por Bubok Publishing S.L.
Tel: 912904490
C/Vizcaya, 6
28045 Madrid
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Dedicado a la vida, a todos los animales del Planeta y a todos los seres que sienten un latido común
Índice
AGRADECIMIENTOS
INTRODUCCIÓN
ESTRUCTURA DE CONTENIDOS EN ESTE LIBRO
MI PROPIA HISTORIA
ANIMALES ESPECIALES EN MI VIDA Y SUS APRENDIZAJES
MÁS APRENDIZAJES QUE ME ENSEÑARON LOS ANIMALES
TODOS SOMOS UNO
GESTIÓN DE LA PENA. VIVIR EL PRESENTE
RECONCILIACIÓN CON LA ESPECIE HUMANA
SOY TU ESPEJO
CALMA
GESTIÓN DE LA MUERTE
ACEPTACIÓN DE LOS APRENDIZAJES DE VIDA
PREMISAS PARA COMPRENDER LA COMUNICACIÓN CON ANIMALES
DIOS EXISTE
DESAPRENDE
SILENCIO
NO JUZGAR
TÉCNICA PARA LA COMUNICACIÓN ENTRE ESPECIES
1. LOCALIZACIÓN DEL ESPACIO DE TRABAJO
2. PROTEGE EL ESPACIO EN EL QUE VAYAS A ESTAR
3. DEFINE TU INTENCIÓN PARA EL TRABAJO QUE VAS A REALIZAR
4. INICIO DEL TRABAJO MEDITATIVO Y CONEXIÓN CON EL SILENCIO
OFICIO TERAPÉUTICO DE LOS ANIMALES
ESCUDOS ENERGÉTICOS
RECUPERACIÓN DE FRAGMENTOS DEL ALMA
VIDAS PASADAS
CANALES DE AYUDA
ALGUNOS CASOS REALES DE COMUNICACIONES TERAPÉUTICAS CON ANIMALES
MENSAJES DE LOS ANIMALES PARA EL ALMA HUMANA
MENSAJE DE LOS FELINOS
MENSAJE DE LOS CÁNIDOS
MENSAJE DE LOS PALMÍPEDOS
AGRADECIMIENTOS
Mi profundo agradecimiento a todas las personas y seres de todas las especies que, en este tiempo, han sido fuente de inspiración y aprendizaje para mí.
Especial agradecimiento a mis amigos y amigas del alma, a mi familia humana y de cuatro patas que tanto cariño y apoyo me han brindado siempre.
Gracias infinitas a Javier, compañero de viaje, por su amor y generosidad de vida. A Araceli y Marta, puntales del camino y hermanas de sentir.
Gracias al Amor, por su fuerza y sabiduría infinitas.
INTRODUCCIÓN
Diosa Artemisa, de las fieras es Señora
(Ilíada – Homero)
Dicen que antes de sanar tienes que enfermar.
Que las enfermedades lo son de muchos tipos y que las que más nos cuesta ver son las del alma.
Que antes de encontrar respuestas tienes que dudar y equivocarte y volver a caer.
Pero detrás de todo eso únicamente hay Luz y todo lo que nos sucede lo es para un bien mayor que el que en cada momento vemos.
Comencé a escribir estas letras en el año 2014, cuando en mi vida ya habían comenzado a suceder cosas que me estaban haciendo girar hacia una visión de la vida completamente distinta a la que había percibido hasta entonces.
Varias herramientas que fueron llegando a mi vida fueron, progresiva y ordenadamente, provocando cambios en mi manera de ver y sentir la vida, cambios que me ayudaron a liberarme de ataduras, de procesos mentales y de formas de enfocar la gestión de las circunstancias de vida que, poco a poco, fueron cambiándome y cambiando mi caminar.
En ese proceso, aprendí el valor de mi propio sentir frente al valor de la palabra de una voz ajena, por más reconocida que esta pudiese ser.
Comencé a comprender que la vida, la verdadera vida, se construye a través de experiencias, vivencias e integraciones personales del propio sentir que traspasan cualquier creencia ajena que nos hayan contado.
El valor, la autenticidad y la verdad los encontramos en las afirmaciones de nuestro corazón que nos permiten creer en aquello que la razón encuentra inexplicable, siendo el corazón también quien nos permite creer en las bondades y aciertos de cada paso que damos.
Gran parte de los aprendizajes recibidos en la última etapa de mi vida de despertar llegaron de la mano de nuestros hermanos, los animales. Gracias a ellos mi vida encontró el sentido que siempre había buscado y nunca antes había encontrado plenamente.
Lo que escribo en las siguientes letras no lo hago con intención de dogmatizar ni de señalar verdades absolutas porque no creo que la vida funcione así, ni desde luego siento que la espiritualidad de la que nos habla la Naturaleza y los animales tenga nada que ver con dogmas y absolutismos, sino más bien al contrario.
Siento que la vida nos ofrece a cada uno lo que es bueno en nuestro camino de vida, habiendo múltiples opciones y combinaciones posibles adaptadas a cada plan vital y del alma.
Siento que en el Todo, todo cabe y, por tanto, cada uno obtendremos, a través de nuestras experiencias, respuestas a lo que buscamos, según la parte del Todo con la que conectemos.
Siento también que cada vez somos más las personas que buscamos respuestas en lugares y espacios nuevos que nunca antes se nos habían colocado delante y que, en los últimos tiempos, muchos encontramos respuestas en otras formas de espiritualidad diferentes a las que hasta ahora han imperado y nos han contado.
Estamos en un momento, al menos yo así lo siento, de un importante movimiento de cambio en el Planeta, individual y colectivo, para cada uno y para todos.
Vibro con la idea de estar viviendo un proceso de transformación individual y colectivo esencial, en el que compartir y expandir las experiencias personales e individuales de transformación propias, resulta de suma importancia.
Estamos en un momento en que nuevas formas de estar y comprender la vida están emergiendo con fuerza, ayudándonos a muchos a superar creencias basadas en viejas estructuras creadas por el egoísmo, la insolidaridad y la toxicidad, en todas sus expresiones.
Es tiempo de unidad, respeto, tolerancia, solidaridad y amor sin condiciones.
Es tiempo de libertad emocional y del alma.
Mi aportación a través de este libro, hecha desde la mayor humildad literaria y basada en experiencias personales, trata de expresar ordenadamente mi propia vivencia en busca de respuestas sobre la vida y sobre una espiritualidad de corazón, sin dogmas creados por la mente y el ego humano.
Mi aportación a través de este libro habla de una espiritualidad de corazón mostrada por los animales, basada en la pureza y los más altos valores que se proyectan por la energía del Amor.
En este libro expondré las claves que los animales me han mostrado para la recuperación por la especie humana de una espiritualidad verdadera, para la apertura de la conciencia humana, para el despertar, recorriendo un camino personal de sanación en el que la totalidad, expresada a través de los animales y la Naturaleza, nos guía.
La visión que sobre los animales puede encontrar el lector en este libro, es una visión basada especialmente en su conexión espiritual con nosotros y cómo a través de ella actúan con nosotros como verdaderos terapeutas del alma.
La visión que sobre los animales expondré en estas líneas es compartida, hoy en el mundo, por muchas personas que han trascendido la visión de ellos como seres inferiores de segunda dimensión, con un nivel de conciencia y de consciencia más básico que el humano, abriéndose a sentirlos como formas de conciencia con una vibración energética más elevada, en muchos casos, a la humana y que encarnan en forma animal como inmenso acto de generosidad y entrega a un mayor bien universal.
Desde aquí mi reconocimiento a todas las maneras de sentir y de ver a los animales basadas en el respeto, cariño y búsqueda de bienestar hacia ellos, si bien la visión que aquí yo expongo traspasa tanto el ser físico y emocional humano como el animal, colocándonos a cada especie en una conexión trascendental y espiritual más allá de la ciencia y la razón.
La visión que sobre los animales encontrará el lector en estas líneas no está basada en pruebas empíricas, pero sí en experiencias de vida y del alma propias y ajenas muy cercanas, de las que doy testimonio.
ESTRUCTURA DE CONTENIDOS EN ESTE LIBRO
Siguiendo el mismo recorrido temporal de aprendizaje que los animales han hecho en mí y en mi vida, en este libro te hablaré, en primer lugar, de la posibilidad que todos los humanos tenemos de comunicarnos con los animales, al igual que podemos hacerlo con cualquier forma de conciencia. Esta posibilidad la ilustraré a través de un breve recorrido por mi historia.
En segundo lugar, te hablaré de los aprendizajes que me llegaron a través de los animales, de las premisas para la comunicación con animales y de la técnica de comunicación que puedes emplear para hacerlo.
Tras ello te hablaré del “oficio terapéutico” que los animales han asumido en los últimos tiempos, para la especie humana.
Ellos saben qué nos ocurre a todos y a cada uno.
Saben qué nos hace daño, nos limita o nos “enferma” y se ofrecen a ayudarnos a resolverlo.
Te hablaré de cómo están trabajando los animales con nosotros los humanos, desarrollando esa función terapéutica.
Para finalizar, incluyo en este libro algunas experiencias reales de comunicación terapéutica con animales y tres mensajes finales de familias del reino animal que han querido dejar su huella escrita en este libro.
Con todo, siguiendo el orden estructural marcado, empezamos el recorrido por la narración breve de mi propia historia.
MI PROPIA HISTORIA
Antes de adentrarme en los contenidos más profundos de este libro, quisiera hablar de mi propia historia, que no es más que un ejemplo vivo de cómo el origen y circunstancias de vida de cada uno, no suponen impedimento alguno para que un cambio de vida pueda darse.
Soy hija de una familia “normal”, con una vida “normal” y con una previsión de vida dentro de la “normalidad”: ni soy hija, ni nieta de chamanes, ni hablaba de pequeña con las plantas, ni con los elementales, ni con los animales, ni enfoqué los treinta primeros años de mi vida a nada que tuviera que ver con lo que luego sucedió.
Me licencié en Derecho, en la Universidad de Alcalá de Henares, orientando la mayor parte de mi trayectoria profesional al ejercicio de la abogacía y al asesoramiento de empresas; mundo rígido, encorsetado, dogmático, justamente lo contrario a todo lo que más tarde conocí y comenzó a llenar mi alma.
En esa trayectoria me formé en Salud Laboral, obteniendo el título Máster Universitario en Prevención de Riesgos Laborales en la especialidad de Psicosociología Laboral, formación que obtuve en la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago de Compostela, a través de la cual pude conectar mi trabajo jurídico y vinculado al mundo de la empresa, con aspectos más humanistas, que me satisfacían más.
Con posterioridad a ello comenzó mi búsqueda personal y, a través de ese recorrido, fueron llegando a mí herramientas ligadas a las denominadas terapias naturales o complementarias que fueron abriendo y transformando mi enfoque personal y profesional.
Echando de nuevo la mirada atrás, cierto es que de niña y como tantos niños, tuve alguna que otra experiencia extrasensorial.
Todas las noches veía a una figura masculina que venía a darme las buenas noches. Yo lo llamaba “el Señor de Blanco” que me acompañó durante un tiempo, cuando conciliar el sueño me costaba una vida, hasta que esa visión desapareció, al menos de mis ojos.
Posteriormente y ya siendo una adolescente me gustaba mucho filosofar, pensar, escribir. Me pasaba horas intentando encontrar respuesta a las grandes preguntas existenciales, ya sabes, ¿de dónde venimos?, ¿hacia dónde vamos?, ¿existe el alma?, etc.). Me gustaba divagar empleando la lógica para intentar encontrar caminos con respuestas aunque, por más que buscaba, nada me ofrecía líneas argumentales coherentes completas.
Esas preguntas que yo me hacía y me lanzaba a mí misma, acompañaron mi camino durante años.
Ya adulta, con un trabajo de desarrollo profesional y una vida dentro del orden esperado, todo comenzó a girar, motivado mi propio movimiento por un impulso interior de insatisfacción.
Envuelta por un corsé externo creado por un sistema en el que nacemos y vivimos que, más tarde comprendí, nos aliena y saca de nuestra propia esencia, sentí que debía moverme hacia algo diferente que me ayudase a vivir mejor conmigo misma.
Reiki fue la primera herramienta de giro que se me presentó.
Reiki me ayudó a entrar en mí misma y desde ahí, acceder a las respuestas que siempre busqué y comenzar mi camino de sanación y ruptura del corsé.
Como apunte personal diré que Reiki ofrece, a quien quiera tomarlo, un profundo camino de transformación y sanación personal, proponiéndonos, a través de una estructura de trabajo guiada por sus cuatro niveles de formación, un recorrido de sanación de las partes físicas, emocionales, mentales y espirituales de nuestro ser.
Reiki, en mi caso y a través del paso por sus cuatro niveles, no solo actuó como primera herramienta de sanación y evolución interior, sino que me abrió la puerta, a otras herramientas esenciales en mi trabajo personal.
Reiki me colocó en el camino de la sanación a través de la voz y el sonido, de la sanación a través de las plantas y de la sanación a través de la comunicación con animales.
Me ayudó también a abrirme a la comprensión de que muchas de las dolencias y problemas que nos impiden vivir óptimamente tienen que ver con dolencias emocionales y del alma.
Más tarde llegaron a mí más herramientas: cristaloterapia, flores de Bach, masaje metamórfico, coaching sistémico, etc.
Poco a poco, fui comprendiendo que aquella definición de salud sobre la que se ha desarrollado gran parte del conocimiento en materia de Salud Laboral y que se transmite en las formaciones convencionales y universitarias, sobre la cual se ha construido mi formación en esta materia y en la que se afirma que la salud es el estado de bienestar físico, psíquico y social, está incompleta.
Comprendí que no puede haber buen estado de salud, entendiéndola en su amplia concepción de estado de bienestar físico, psíquico y social si nos olvidamos de la dimensión espiritual de cada persona.
Así, progresivamente fui matizando y reordenando mi proyección personal y profesional, abriendo mi trabajo y mi voz hacia los aspectos más espirituales y vinculados con el alma de la persona para, desde ahí, ofrecer mi trabajo terapéutico a los demás.
De todas las herramientas holísticas que durante estos años han llegado a mi vida, una de las que provocó en mí una transformación estructural más profunda fue la sanación humana a través de la comunicación con animales.
Tras estos años, he comprendido que la comunicación con animales es, en sí misma, una herramienta terapéutica de sanación para la especie humana y lo es, aunque muchas veces lleguemos a ella por mera curiosidad y casualidad.
Eso fue precisamente lo que me ocurrió a mí.
Tras una experiencia intensa con un gatito callejero al que llamé Buenazo y del que os hablaré más adelante al tratar el tema de la Muerte, se abrió en mí la comunicación con animales como herramienta de trabajo personal, de una manera clara y contundente. Asistí en aquel tiempo a un Taller de comunicación telepática con animales por pura curiosidad, sin ser consciente, en aquel momento, de la totalidad que se abría ante mí.
Tras aquella experiencia y echando la mirada hacia atrás al escribir estas líneas, siento que la evolución y progresión en mi camino de vida, avanzó muy rápido.
En la actualidad y desde hace aproximadamente 10 años, organizo en colaboración con dos compañeras de camino esenciales para mí, mis queridas Marta y Araceli, Talleres grupales de Comunicación con Animales, además de realizar consultas individuales en las que acompaño a la persona consultante, a través del recorrido que su animal propone, para la exploración de los aspectos emocionales y espirituales relacionados con la sanación holística de la persona.
Este libro supone un paso más en mi camino de trabajo terapéutico, guiada por los animales, buscando con él expandir las maravillas que la comunicación con animales nos puede ofrecer.
Dada la naturaleza experiencial y vivencial con la que he nutrido el conocimiento que los animales me han transmitido, en este libro expondré, desde un punto de vista personal y casi autobiográfico, cómo los animales me han ayudado y cómo nos pueden ayudar a todos los humanos, nutriendo además el contenido con experiencias ajenas en las que he participado.
En estos años, pude saber que a los animales los llevo en el alma. Siento algo muy profundo cuando hablo de ellos, cuando estoy cerca de ellos y en muestra de agradecimiento a la gran ayuda que han representado para mí, creo es justo honrarlos hablando de su maestría y sabiduría, más allá de lo que podemos conocer a simple vista, incluso imaginar.
Los animales son maestros de la humildad, del silencio, del desapego, de la generosidad de corazón, de la aceptación, del verdadero valor de la expresión “todos somos uno”, de la reconciliación, de la bondad infinita.
De su mano encontré no solo las respuestas que durante tanto tiempo busqué, sino también los valores que nutren y sanan cualquier experiencia vital y que, viviendo fuera de nosotros mismos, tan difícil nos resulta encontrar.
