8,99 €
Descubre cómo dejar de compararte con otros —sobre todo en redes sociales— y encontrar la fuerza para ser tú mismo con esta exitosa guía de vida ilustrada. En un mundo donde puede parecer imposible sentir que eres lo suficientemente bueno para lo que sea, y donde es fácil que te juzgues a ti mismo según los estándares irreales de las redes sociales, Decidí vivir como soy te da orientación y aliento para que celebres tu vida y te sientas cómodo en tu propia piel. Con sus encantadoras ilustraciones y sus palabras de consuelo, Kim Suhyun ha llegado a millones de lectores —incluyendo a Jung Kook, de BTS, la banda de K-pop— que encuentran inspiración en su aventura de amor propio. Aquí encontrarás una serie de consejos que te guiarán en tu propia aventura, como: • No seas amable con quien no es amable contigo. • Recuerda que nadie tiene una vida perfecta. • Interésate por tu propia felicidad. • Ama lo que es imperfecto. • Enfréntate a tu verdadero yo. Decidí vivir como soy te enseña que, al liberarte de las expectativas que tienen los demás, podrás concentrarte en lo que verdaderamente importa: no vivir para nadie, sólo para ti. " Un checklist ilustrado para dejar de compararte con los demás y aprender a quererte. " Kim Suhyun
Sie lesen das E-Book in den Legimi-Apps auf:
Seitenzahl: 141
Veröffentlichungsjahr: 2024
El tiempo pasa y todo cambia, pero siempre serás tú mismo.
PREFACIO
Han pasado cinco años desde la primera publicación en coreano de Decidí vivir como soy. Una de las preguntas que más me han hecho es: “¿Qué te llevó a escribir este libro?”. Bueno, antes tenía una especie de checklist para la vida: ir a la universidad, conseguir un buen trabajo, casarme, comprar un departamento, tener hijos y convertirme en una adulta de gusto refinado con un estilo de vida cómodo. En otras palabras, vivir como todos los demás, o como si todos estuvieran observándome.
Pero, curiosamente (por razones que ahora comprendo muy bien), esto nunca llegó a buen puerto. Sin poder marcar las primeras casillas, no podía pasar a las siguientes. Mi fracaso a la hora de completar el checklist de mi vida me hizo sentir muy avergonzada de mí misma.
¿Qué había hecho mal? ¿Debería haber escuchado más al mundo, debí concentrarme más u obligarme a esforzarme más? ¿O debería haber sido un tipo de persona diferente?
Pero mientras seguía haciéndome preguntas, de repente se me ocurrió una idea: ¿Y si no es eso?
En cuanto pensé: ¿Y si no es culpa mía?, empecé a darme cuenta de los problemas de nuestra sociedad. En el momento en que pensé: ¿Y si mi vida ideal no es la única respuesta?, comencé a buscar otras soluciones. En el instante en que pensé: ¿Y si los demás están equivocados?, me armé de valor para vivir la vida de escritora.
Este libro empezó con la idea ¿Y si no es eso?, y con todas las preguntas y respuestas subsiguientes.
A partir de esa pregunta encontré muchas respuestas y hallé la fuerza para dejar atrás las mentiras que rodeaban mi vida y aceptarme tal como era. Fue una experiencia tan liberadora que quise compartirla con los lectores.
Aun así, espero que este libro no te haga sentir como si estuviera tratando de imponerte algo. Lo único que te pido es que te cuestiones las cosas como yo empecé a hacerlo, que te alejes de nuestras convenciones sociales y trates de encontrar tus propias respuestas.
Durante los días que trabajaba en el libro volvía a casa por la tarde con una sensación de ligereza, una sensación tan refrescante que todavía pienso en ella de vez en cuando.
Espero que este libro te ayude a experimentar esa sensación. Cinco años después, sigo animándolos a todos ustedes en el viaje de su vida. Buena suerte a todos y a seguir viviendo bien.
Kim Suhyun
INTRODUCCIÓN
Al reflexionar sobre mi pasado, me di cuenta de que siempre quise saber el “porqué”. Cuando mis profesores me pedían que hiciera algo, yo respondía: “¿Por qué?”. Pensaban que hacía las cosas difíciles, pero yo lo preguntaba por auténtica curiosidad. No podía evitar hacer preguntas y buscar respuestas.
Luego me volví adulta y empecé a sentirme pequeña y patética. Una sombra de persona, sin nada a lo que llamar mío y sin logros reales. ¿Cómo pude acabar así?
Me preguntaba en qué me había equivocado. ¿Había elegido la carrera equivocada? ¿Debería haber estudiado más? ¿Debería haber continuado en ciertos trabajos en lugar de renunciar? Por mucho que pensaba, no podía encontrar nada de que hubiera hecho mal.
Había cometido algunos errores y me faltaba dirección, pero ¿no es eso parte del crecimiento? Igual que siempre había querido saber por qué, cuando era estudiante, quería descubrir por qué me sentía patética, a pesar de no haber hecho nada equivocado.
Recurrí a los libros, no porque leer fuera un pasatiempo, sino porque quería encontrar respuestas. ¿Por qué me sentía tan insignificante? ¿Por qué lo que hacía no era suficiente? ¿Por qué era tan irrelevante?
Al final, llegué a la conclusión de que, aunque el mundo no me valore, tengo que respetarme y vivir con confianza en mí misma. Este libro ahonda en las razones por las que me sentía patética y mis reacciones ante todas las cosas que me hacían sentir así.
A lo largo de mi carrera, las cosas que he escrito quizás hayan ayudado a uno o dos lectores, aunque sólo sea por un momento. Pero lo que realmente he querido hacer es crear una fuente de sanación y apoyo que permanezca con ellos durante más tiempo.
Quiero decirles a los que, como yo, siguen culpándose cuando no tienen la culpa: no es culpa suya.
Está bien vivir como son.
DECIDÍ VIVIR COMO SOY
META
Que una persona común y corriente suelte lo que no es, para sobrellevar el juicio de los demás y seguir viviendo exactamente como es.
PRIMERA PARTE
Checklist para una vida que respete quién eres
Medicina, derecho, negocios, ingeniería: son actividades nobles y necesarias para sustentar la vida. Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor: es lo que nos mantiene vivos.
—La Sociedad de los Poetas Muertos
☑NO SEAS CORTÉS CON QUIENNO LO ES CONTIGO
Cuando salí de la universidad realicé una pasantía. La primera jefa que tuve, en mi primer trabajo, me trató como... ¿una sirvienta? Básicamente, ella me hacía bullying. Me pedía que moviera diez centímetros el monitor que tenía justo frente a ella, me insultaba por el más mínimo error. Era mi primer trabajo en una empresa, y con una oferta de empleo de tiempo completo en juego, me debatía entre quedarme o irme. Cada día en aquel trabajo me hacía comprender que el Homo internus era el ser más bajo de la cadena alimentaria de la empresa.
Varios años después de terminar la pasantía, estaba acostada en la cama cuando, de repente, aquel recuerdo me consumió de furia.
Lo que yo no soportaba no era tanto su comportamiento, sino el hecho de que yo lo permití. No es que ella fuera todopoderosa, pero no le decía ni una palabra en mi defensa, y eso sólo la animaba a actuar peor.
No es lo mismo, pero se dice que quienes fueron torturados por su participación en el movimiento democrático de Corea del Sur sufrieron más pero no por el dolor físico que padecieron, sino por sus humillantes intentos de apaciguar a los torturadores.
Quizá no sea culpa nuestra, pero el verdadero golpe mortal a nuestra dignidad no es el maltrato que soportamos, sino la humillación con que la respondemos a él.
No te molestes en ser cortés con los que no son amables contigo, con los que no te respetan. Incluso en situaciones degradantes, al menos puedes conservar algo de tu dignidad.
INCLUSO SI NO PODEMOS CAMBIAR LA SITUACIÓN, DEBEMOS DAR UN PASO ATRÁS PARA PROTEGER NUESTRA DIGNIDAD DEL PEOR TIPO DE GENTE.
Lo que les da fuerza a los bulliesno es su posición, sino la impotente cortesía del acosado.
Métete en tus propios asuntos.
!CARAJO¡
☑NO TE ESFUERCES EN SENTIRTE MISERABLE
Cuando entré por primera vez en el nuevo mundo que era Instagram, mi feed me mostraba aleatoriamente a una mujer cuyos pechos eran tan grandes que prácticamente le cubrían el torso. Sus publicaciones irradiaban lujo. Era guapa, delgada, vestía ropa cara y siempre estaba de viaje. Pero lo que me sorprendió no fue su lujoso estilo de vida, sino su número de seguidores.
¿Por qué había tanta gente obsesionada con ella? Mirar sus fotos me hizo sentir triste por el sabroso kimbab de la tienda de conveniencia que comí esa mañana y la bonita bolsa con lentejuelas que “conseguí” por sólo 8,900 wones.
Las redes sociales hacen que sea muy fácil husmear sobre los demás y sus vidas perfectas.
Pero ¿ese voyerismo es realmente libre? En su libro El arte de no amargarse la vida. Las claves del cambio psicológico y la transformación personal, Rafael Santandreu sostiene que husmear en la vida de los demás y compararla con la nuestra es la forma más fácil de volvernos desgraciados.
Tal vez veamos el perfil de alguien en las redes sociales por curiosidad y paguemos el precio con sufrimiento. No se gana nada con eso. Es mejor usar tu energía y tu curiosidad en cuidarte a ti mismo.
Así que sé amigo de alguien, no un miembro de su audiencia.
En comparación con el resumen superficial de las vidas que los demás muestran a través de las fotos, la realidad de nuestras propias experiencias sin duda es más valiosa.
NO TE ESFUERCES EN SENTIRTE MISERABLE.
La envidia es destructiva porque hace que lo que ya tienes parezca insignificante.
☑NO TE DEJES HERIR POR QUIENES SÓLO ESTÁN DE PASO POR TU VIDA
He empezado a darme cuenta de que, conforme voy creciendo, la gente a la que realmente queremos ver tiene problemas para dedicarnos tiempo. Sin mencionar a las personas que nos desagradan o con las que no nos llevamos bien, como mi compañera de preparatoria Eunkyung o el señor Park, de contabilidad. Al final, son personas que sólo están de paso.
Aun así, nos permitimos sentirnos heridos cuando nos dicen que no pueden vernos porque están demasiado ocupados con el trabajo, o cuando nos critican, pero afirman que lo hacen porque les preocupamos, disfrazando los insultos como preguntas.
No sólo es una pérdida de tiempo gastar el doble de tu sueldo en una bolsa de lujo u obsesionarte con el estilo de vida de alguien famoso. Dedicar tu energía mental a quienes sólo están de paso por tu vida también es un desperdicio.
No gastes tu energía en un jefe del que ni siquiera te acordarás después de renunciar, ni en un pariente al que sólo ves de vez en cuando, ni en el chismoso de la oficina que te insulta con una sonrisa, ni en un colega que evidentemente conspira contra ti, ni en nadie que no signifique nada para ti.
POR EXASPERANTES, IRRITANTES Y ODIOSAS QUE SEAN ALGUNAS PERSONAS, AL FINAL SÓLO ESTÁN DE PASO POR TU VIDA.
☑DESHAZTE DE LOS NÚMEROS DE TU VIDA
Lo siguiente proviene de un meme que califica a alguien como de clase media en todo el mundo:
REINO UNIDO (SEGÚN UN ESTUDIO DE LA UNIVERSIDAD DE OXFORD):
Tiene sus propias convicciones y opinionesNo es imprudentemente necioProtege a los débiles y confronta a los fuertesEstá listo para luchar contra la injusticia, la desigualdad y la ilegalidadFRANCIA (SEGÚN LOS ESTÁNDARES DE “CALIDAD DE VIDA” DEL PRESIDENTE POMPIDOU):
Habla al menos un idioma extranjero y tiene una visión globalPuede cocinar al menos un guiso lo bastante bien como para servir a los demásTrabaja como voluntarioPuede regañar a los hijos de los demás como si fueran propiosCOREA (SEGÚN UNA ENCUESTA DE UN SITIO WEB DE INFORMACIÓN SOBRE EL EMPLEO):
Puede pagar un departamento de tres habitaciones sin recurrir a préstamosTiene ingresos de al menos cinco millones de wones al mesTiene un coche mediano o más grandeTiene 100 millones de wones en el bancoViaja varias veces al extranjero al año¿Qué incluyen los estándares coreanos que no incluyen los del Reino Unido y Francia?
Números.
Una vez, navegando por internet, me topé con un anuncio que ofrecía decirme mi “puntuación matrimonial”. No era de una página de adivinación, como pensé al principio, sino de una agencia matrimonial. Escribes tu edad, altura, peso, patrimonio neto, ingresos y demás para que te califiquen como si fueras carne de res en un mercado. ¿Puede haber una inteligencia artificial más coreana que ésa?
Nos gusta tanto asignar números a las cosas que, de forma natural, aceptamos asignarnos números a nosotros mismos.
En esta vida de números, nos obsesionamos por tener los números correctos en nuestro currículum, determinamos a quién vale dedicarle nuestro tiempo según cuán grande sea su casa, y durante las huelgas o protestas no denunciamos los problemas subyacentes sino lo que cuestan. Cuando sólo se buscan números se olvida el verdadero valor.
Los números son muy fáciles de comparar. No se puede equiparar un círculo con un triángulo, pero cualquiera puede comparar 1 contra 2. Al final, la vida de los números consiste en clasificarnos y compararnos unos con otros.
En este juego tememos no estar a la altura, por lo que constantemente comprobamos nuestra posición en la clasificación. Pero ¿todo en la vida puede medirse con números?
El coeficiente intelectual no es una medida de sabiduría, el número de amigos que tenemos no dice nada sobre la profundidad de nuestras amistades, el número de habitaciones de la casa de alguien no garantiza una familia feliz y los ingresos anuales de alguien no reflejan su integridad.
El verdadero valor no puede medirse en cifras. Si quieres ser tú mismo y no alguien simplemente “superior” a los demás, debes eliminar los números de tu vida.
LO QUE ES VERDADERAMENTE IMPORTANTE EN LA VIDA NO PUEDE EXPRESARSE EN NÚMEROS.
Edad
Puntuación TOEIC*
Altura
Promedio escolar
Clasificación escolar
Ingresos anuales
Peso
Tamaño del departamento
¿Quién eres sin tus números?
* El Test of English for International Communication (TOEIC) es una prueba de dominio del inglés utilizada en todo el mundo por las empresas en sus procesos de contratación.
☑NO DEJES QUE TE AFECTE LO QUE DIGAN LOS DEMÁS
Jungmi, mi lectora y amiga de redes sociales, es una persona encantadora y cálida. Tiene un novio cariñoso del que habla con frecuencia, y su amor ha reavivado mi moribunda fe en las relaciones. Pero entonces un desconocido publicó un comentario, diciendo que ella debería “dejar de lado ese contenido amoroso” porque había gente que no era tan afortunada como ella.
Por supuesto, hay quien publica demasiado en las redes sociales, pero te aseguro que ella no es una de esas personas. El comentario provocó que dudara de sí misma. Pero la culpa fue de quien escribió el comentario, que no había enfrentado sus propios problemas.
Siempre habrá gente que nos malinterprete y nos ataque basándose en sus interpretaciones distorsionadas. Aquellos que solían estar confinados en las secciones de comentarios de las publicaciones en línea ahora deambulan libremente por las secciones de comentarios de las redes sociales.
Te doy un consejo sobre cómo tratar a estas personas: en primer lugar, cuando alguien te critique, ten en cuenta que se trata sólo de la opinión de un individuo, y que el individuo en cuestión no es precisamente el rey Salomón o Sigmund Freud.
En segundo lugar, en lugar de sentirte enojado o triste, determina si hay algo de verdad en la crítica. Si la hay, considérala como una oportunidad para mejorar. Y si se trata de algo derivado de los propios problemas de la persona, considéralo como el ladrido de un perro. ¿Y si el perro sigue ladrando? No te limites a escucharlo, toma medidas contra él.
¿Por qué? ¿Por calumniar? No. Por exceso de ruido.
Muestra esta página a los trolls de internet. Nota: sé que lo eres, pero ¿qué soy yo?
☑NO VIVAS UNA VIDA DE INSULTOS
Hace poco vi un post en internet lleno de faltas de ortografía. De inmediato la gente inundó los comentarios con la palabra coreana geukhyeom, que es la abreviatura de “extremadamente repugnante”. No entendía qué tenía de repugnante. No se trataba de un insulto personal al rey Sejong, inventor del alfabeto hangul. ¿Las faltas de ortografía merecían que a la persona se le calificara como repugnante?
Hemos llegado a odiarnos con mucha facilidad.
Con frecuencia, este reciente incremento del odio se atribuye a la desintegración de la clase media. Es de suponer que quienes se sienten amenazados intimidarán a los demás para conservar su estatus. Pero eso no es todo. El odio es demasiado amplio e indiscriminado como para provenir sólo de eso. Me llaman “perra kimchi” simplemente por ser mujer coreana, “sanguijuela laboral” si me caso, pero sigo trabajando en vez de dejarle mi puesto a un hombre, “madre parásita” si llevo a mi hijo a espacios públicos o “sabelotodo” si intento explicar algo.
El autor Kim Chanho afirma que la gente degrada a los demás para superar el vacío que sienten en un mundo en el que ser bastante bueno nunca es suficiente. Estos insultos surgen de una compulsión por sentirse superior, compensar un sentimiento de inferioridad y validar la propia existencia. ¿No es patético?
Los que odian se unen en solidaridad, ocultan las deficiencias de los demás y refuerzan su retorcida visión del mundo. Quienes son objeto de su odio lo devuelven, como el reflejo de un espejo. El resultado es una competencia interminable para determinar quién es el más odioso de todos.
Pero al final, ¿realmente hay satisfacción en confirmar lo odiosos que somos todos? Lo único que se logra es ponernos más nerviosos y tensos.
CREO FIRMEMENTE QUE EN UN MUNDO DONDE LAS PERSONAS SE ATACAN ENTRE SÍ NADIE PUEDE SER FELIZ.
+
