El arquitecto sos vos - Valeria Estela Arce - E-Book

El arquitecto sos vos E-Book

Valeria Estela Arce

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Beschreibung

Un arquitecto es quien diseña, dirige y mantiene la construcción de una determinada estructura, y requiere una profunda formación para generar un entorno y un espacio habitables. Es capaz de crear un ambiente que inspire sentimientos, proyectando su arte en el interior y exterior, yendo desde adentro hacia afuera y desde abajo hacia arriba. En esta obra, El arquitecto sos vos, encaminando la construcción de tu estructura mediante una formación profunda y creando tu propio entorno y espacio. Sos el diseñador de tu obra, quien puede mover las piezas y volver a construir de cero, reparar lo que está mal y volver a empezar si es necesario. Si aún no creés ser ese arquitecto, te invito a que te conviertas en él. ¿Te imaginás todo lo que podrías lograr en tu vida? Los nueve capítulos de esta obra te harán reflexionar, pensar, meditar, imaginar y crear, para que seas quien viniste a ser, con valores y convicciones en pos de dar tu mejor versión al mundo.

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Seitenzahl: 108

Veröffentlichungsjahr: 2022

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Producción editorial: Tinta Libre Ediciones

Córdoba, Argentina

Coordinación editorial: Gastón Barrionuevo

Diseño de tapa: Departamento de Arte Tinta Libre Ediciones.

Diseño de interior: Departamento de Arte Tinta Libre Ediciones.

Arce, Valeria Estela

El arquitecto sos vos / Valeria Estela Arce. - 1a ed. - Córdoba : Tinta Libre, 2022.

102 p. ; 21 x 15 cm.

ISBN 978-987-817-657-4

1. Espiritualidad Cristiana. 2. Desarrollo Personal. 3. Coaching. I. Título.

CDD 248.46

Prohibida su reproducción, almacenamiento, y distribución por cualquier medio,total o parcial sin el permiso previo y por escrito de los autores y/o editor.

Está también totalmente prohibido su tratamiento informático y distribución por internet o por cualquier otra red.

La recopilación de fotografías y los contenidos son de absoluta responsabilidadde/l los autor/es. La Editorial no se responsabiliza por la información de este libro.

Hecho el depósito que marca la Ley 11.723

Impreso en Argentina - Printed in Argentina

© 2022. Arce, Valeria Estela

© 2022. Tinta Libre Ediciones

Dedicatoria

A vos que tenés el libro en tus manos.

Porque me das la oportunidad de seguir aportando granitos de arena.

Porque fuiste parte de mi inspiración.

Agradecimientos

A Dios.

A todos los que me hicieron mal y a los que me hicieron bien, porque de esas experienciassurgió gran parte del libro.

Si describen mi libro, me describen a mí y, si me describen a mí, describen mi libro.

El arquitecto sos vos

Empezás siendo frágil, después te haces fuerte

Valeria Arce

Prólogo

Lo importante, lo primero, la esencia es la vida; marcada por costumbres, por un lugar y un tiempo especial, donde esta gurisa, que hoy es mujer, disfrutó y creció de la mano de la familia y sus amigos.

La escritura de estilo simple, la lógica de los capítulos, la variedad de sus ejemplos —obtenidos de la vida cotidiana, de la familia, de la escuela, de la universidad, del trabajo— revelan una experiencia de fe que no es habitual.

Valeria produce esta obra cargada de espíritu, de enseñanzas, de energía. Es una mujer valiente y ha escrito un libro, sin tener miedo dice lo que cree que hay que decir y esto es admirable, aunque puedas o no coincidir con ella.

Conocí a la autora en San José de Feliciano, provincia de Entre Ríos. En su pueblo se concentran: tradición, cultura, caballo y monte, ese monte colmado de ñandubay, chañar y algarrobos; ese poblado de criollos laboriosos que con mucha fe han sido el reflejo de su santo patrono San José. Su ciudad natal nos reunió por algunos días, simpatizamos enseguida ya que conocía a parte de su familia. Es una mujer equilibrada, de modos tiernos, y al estar a su lado en momentos críticos transmite paz y racionalidad.

Me acompañó con el corazón en uno de los momentos más duros de toda mi vida y su presencia espiritual ha sido siempre un abrazo a la distancia.

Valeria se mete en nuestro corazón, su obra es testimonio de paz y este libro es testimonio de amor.

Al lector, que tiene en sus manos una historia de vida, frágil, simple, lo invito a deslizarse en un texto que le permitirá crecer, comprender y empatizar con cada experiencia.

El arquitecto nos propone hacer de nuestra vida un nuevo camino, diseñar para nuestra casa-alma la luz y armonía que necesita. Te propongo abrir tu corazón y tu mente para que este diseño sea lo que tu vida necesita.

Zahíe Mayer

Introducción

Cuando sos el arquitecto de tu propia obra de vida, podés edificarte vos mismo, haciendo las modificaciones necesarias y empezar desde cero una y otra vez hasta que sientas que sos tu sueño hecho realidad.

Decidí dividir el libro en nueve capítulos porque el diez es el broche de oro, ese diez es a donde me gustaría que llegues por tus propias decisiones. Por eso solo hay nueve. Te invito a que ese último capítulo lo escribas vos.

Los tres primeros son una mirada a tu interior, una observación de cómo venís siendo hasta el momento, una verificación física, mental y espiritual para que sepas dónde estás parado, y así ver por dónde comenzás tu reconstrucción. El capítulo cuarto es una invitación al hábito de darte por entero. Los capítulos quinto y sexto son aquellos con los que podrás viajar por lo desconocido con una visión diferente de algunos tabúes de la actualidad. El séptimo será como lo es en su esencia ese número, una búsqueda y un dejarte encontrar por la verdad, lo que allanará el camino hacia los dos últimos apartados. Ya en los capítulos octavo y noveno será el punto culminante de un ascenso máximo como desarrollo personal y espiritual.

Empecé a escribir el libro cuando sentí que era capaz de transmitir todo aquello que me ayudó a ser feliz de manera constante —aun sintiendo dolor—, a valorar cada segundo de la vida. Entendí que la sabiduría, por poca que sea, ayuda mucho a otros y que, por ende, debe ser compartida. Quiero contarte sobre el movimiento interior y las transformaciones que me impulsaron a seguir un camino diferente.

De corazón deseo con todas mis fuerzas que estas palabras puedan llegar a vos. Intento ser un granito de arena que te motive, desde lo más pequeño a lo más grande. Una gotita en el mar que ayude a saciar tu sed, si así fuera necesario.

Caí en la vulnerabilidad de mis deseos terrenales y al mismo tiempo algo me decía que no estaba yendo por el camino correcto. Hacía cosas que me acercaban mucho a mi yo interior, pero me alejaban de lo esencial. Por momentos pensaba que podía arrasar con todo el universo si así lo quería. El mundo terrenal me endulzó, me sedujo, fui débil y caí. Terminé tocando así el fondo del mar.

Bendito sea ese momento en que me alejé y sentí el vacío, para después dejarme encontrar. Pude volver y hacerme fuerte, vencer mis miedos y crecer, superar obstáculos y hacer de mis sueños una realidad, romper cadenas y volar.

Todos los milagros comienzan con tu Sí quiero.

Capítulo 1

Introspección

El arquitecto

Mientras miraba un video sobre cuáles son las funciones del arquitecto, se me vino a la mente una gran similitud entre él y nosotros como personas dueñas de nuestras propias obras de vida; me llamó tremendamente la atención y lo interesante que sería usar esto para poder hacerme entender en el mensaje que quiero dejarte en el libro. Me puse a ver de manera detallada y dije: «Voy a tomarlas para poder transmitirles a las personas la similitud que existe y lograr que se den cuenta de que son ellas mismas dueñas de la obra de su vida», así que tomé nota y comencé la odisea.

Entre las funciones que escuché, me quedé con algunas de ellas y las tomé para que se vea de manera más clara lo que podemos llegar a ser si ponemos manos a la obra. No está de más aclarar que en esta introspección no hay una mirada egocéntrica, se trata más bien de dar lo mejor de uno mismo. El ser humano tiene ese potencial de poder cambiar el mundo si se lo propone y, si unidos ponemos ese granito de arena, todo es posible. El cambio empieza por uno mismo, pero el fin es mantener el equilibrio y la armonía con el resto, no solo con las otras personas, sino con el universo entero.

¿Alguna vez creaste algo, un dibujo, una maqueta, una casa? Un arquitecto, antes de comenzar a construir, primero tuvo que imaginarse, crear en su mente, y más aún si fue su propia casa. También seguramente participó su corazón y le puso amor.

Siempre que se crea algo, lo que sea, lo que se te venga a la cabeza, eso tiene una doble existencia, y hasta una triple incluso, a mi entender. Para crear algo, antes existe en nuestra mente, es decir, el arquitecto primero lo pensó y creó en su mente, para después realizarlo. Luego lo hace realidad dirigiendo la obra, haciendo poner los cimientos, construyendo de a poco, moldeándolos si hace falta y, por qué no, sustituyendo algunas cosas por otras.

Ahora bien, cuando en esa creación existe un sentimiento, es cuando además de crear en la mente también lo hace en el corazón al poner ese ingrediente que lo hace único en la realidad tangible. Podríamos decir entonces que existen tres instancias de creación: mente, corazón y realidad.

En el caso de Dios, quien es inteligencia perfecta, agregó algo mucho más maravilloso, le puso un toque especial, un ingrediente divino cuando te creó, porque te hizo a su imagen y semejanza como un ser único e irrepetible; por eso es que cada uno de nosotros es único e irrepetible. Fuimos creados en serio y no en serie. Somos todos seres humanos, pero te habrás dado cuenta de que ni siquiera los hermanos gemelos son iguales, siempre tienen algo que los diferencia entre sí. No es poca cosa haber sido creados por una inteligencia perfecta y, además, a su imagen y semejanza.

Por eso te invito de manera personal a caminar juntos, para así aprender, modificarnos si es necesario, y crecer…; a ser “el arquitecto” de nuestras vidas para cambiar lo que haga falta.

Sentidos

Todos comenzamos esta magnífica creación de la vida siendo frágiles, dependemos de la nutrición materna para crecer y desarrollarnos en el vientre de nuestra madre, necesitamos de un perfecto equilibrio. Después de nueve meses (270 días aproximadamente) nos toca salir al mundo exterior y experimentar un nuevo ambiente, muy diferente al que estábamos acostumbrados, y buscar nuevos equilibrios para adaptarnos. Poco a poco tenemos que aprender a no depender y comenzar un recorrido distinto. Experimentamos el tacto y la audición ya en el vientre materno; el olor, el sabor y la visión se perciben mejor después… Cinco sentidos dignos de agradecer, pero de estos hay dos que me gustaría destacar: la visión y audición, sentidos que muchos no llegan a desarrollar aun siendo adultos, y no me estoy refiriendo en su sentido natural y fisiológico, sino más bien de una manera más metafórica.

Empecemos a escuchar.

El sentido de la audición se agudiza más si cerrás los ojos, entonces los sonidos se perciben mejor. Un ejemplo de ello son las personas no videntes, ellas por no poder ver, pero estando sus oídos sanos, desarrollan al máximo ese sentido.

Cuando estaba en la facultad comencé con síntomas compatibles a aquellos que padecen desprendimiento de retina (que de no ser por una cirugía, de inmediato podría llevarte a la ceguera, ya que la retina es donde se forman las imágenes). Fui a un especialista en el tema y sí, realmente era eso, entonces procedió a darme turno para la cirugía. Luego de la intervención quirúrgica tuve que estar durante 3 días con los ojos vendados y cuidarme en algunos detalles físicos por el tiempo de un año. Eran tiempos de examen en la facultad así que decidí seguir estudiando a pesar de tener mis ojos vendados, claro que no podía leer así que le pedí a una amiga que leyera por mí. Por primera vez experimenté algo tan valioso; al escuchar agudizando ese sentido casi al máximo, pude memorizar y aprender más contenido de lo que estaba acostumbrada, pero lo más hermoso que sentí fue todo lo que aprendí en esos tres días: los regalos de los que muchos gozamos cuando podemos ver, valorar cada parte de mi cuerpo.

Si se te ocurrió cerrar los ojos, ya podés abrirlos, ahora mirá todo lo que ves a tu alrededor. Todo es todo, hasta las telarañas de tu habitación, si existen, miralas.

Si haciendo este ejercicio —por así llamarlo— no se te transmite nada, es porque estás oyendo sin escuchar y mirando sin ver. Como te dije antes, muchas veces no llegamos a desarrollar en su máxima expresión todos los sentidos, pero no te preocupes, si seguís leyendo probablemente llegues a sentir las cosas de otra manera.

Estas acciones tienen el objetivo de empezar a mover un poco tus conexiones nerviosas, con el fin de crear mayores sinapsis en tus neuronas, activar lo que tal vez esté un poco dormido y prepararte para lo que se viene.

Necesitamos, seguramente más de una vez, encontrar alguien que nos escuche, a veces para desahogarnos, a veces para encontrar una respuesta y a veces simplemente para eso, para que solo nos escuchen. La realidad es que la gente está muy ocupada y hasta quien muchas veces te presta sus oídos te pone un tiempo determinado, con lo que lo único que logra generalmente es llenarnos de más vacíos. Aprender a escuchar no es tarea fácil, pero el mundo necesita de esto. Nos ha consumido esta vida con despertadores y recordatorios a cada hora de lo que debemos hacer, pero no mucho de lo que queremos hacer. Nos han hecho con dos oídos y una sola boca, debe tener razón alguna —supongo—. Pero ¡atentos!, existe tal vez algo más necesario que nos persigue y no siempre le damos importancia: el escucharnos a nosotros mismos, tarea, al menos en mi experiencia, mucho más difícil que sentarme a oír la vida de un amigo triste y necesitado.

Es justo y necesario escuchar nuestros lamentos interiores, nuestras debilidades, nuestros vacíos. El cuerpo habla al exterior, pero también habla por dentro, se expresa, y créanme que si no lo escuchamos, él de alguna manera va a ponerse de manifiesto, pero como no pudimos oírlo de manera consciente porque hemos hecho oídos sordos, empiezan a aparecer síntomas de ansiedad, de pánicos inexplicables, de gritos deformes dándole a nuestra salud, y por ende a nuestra vida, un tiempo de caducidad más temprano.