El gran libro de echar las cartas - Vanessa Bell - E-Book

El gran libro de echar las cartas E-Book

Vanessa Bell

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Beschreibung

Este es un libro de artes adivinatorias y magia. Una obra que profundiza en una técnica basada en la cartomancia para descubrir las señales que nos da esa energía a la que llamamos destino. Los símbolos de las cartas nos hablan a través de sus imágenes arquetípicas haciéndonos saber hacia dónde nos encamina el destino y aconsejándonos con prudencia sobre algunos de los pasos que debemos seguir. Este libro nos introduce en el enigmático y apasionante mundo del arte de tirar y leer las cartas del póquer, de la baraja española y del Tarot. Con él te iniciarás en la lectura e interpretación plena del significado de cada carta, así como en la posición de las diferentes tiradas. Aprenderás los distintos métodos de consulta que te ayudarán a descifrar y comprender acontecimientos pasados, presentes y futuros. * ¿Qué significado tiene una carta boca abajo? * ¿Cómo debe interpretarse la carta de El Loco en el Tarot? * ¿Con qué cartas se vinculan sentimientos como el amor, los celos, la generosidad o la envidia? * Cómo leer cada uno de los palos de la baraja. * Cómo se interrelacionan las cartas entre sí y se interpretan las figuras geométricas que forman la tirada. * Este libro ha sido preparado por dos cartomantes especializados en temáticas insólitas y alternativas, además de ser buenos conocedores del hermetismo y re­conocidos expertos en cartomancia y numerología.

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Seitenzahl: 479

Veröffentlichungsjahr: 2023

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EL GRAN LIBRO DE ECHAR LAS CARTAS

BARAJA DE PÓQUER

BARAJA ESPAÑOLA

EL TAROT

 

 

© 2022, Redbook ediciones

Diseño de interior: Quim Miserachs

Diseño de cubierta: Regina Richling

Textos de: Olga Roig y Vanessa Bell

ISBN: 978-84-9917-718-2

Producción del ePub: booqlab

«Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra.»

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN

BARAJA DE PÓQUER

UN CORTO PASEO POR LA HISTORIA

Su supuesto origen egipcio

Los sabios cabalistas y las emanaciones del «Ein Sof»

Chinos y japoneses juegan a las cartas

Origen hindú: ¿los naipes derivaron del ajedrez?

Su introducción en Europa

Diseño y evolución de palos y figuras

Y llegados a este punto

Y en Europa... ¿qué fue primero?

CÓMO LEER LAS CARTAS DEL PÓQUER

Trabajando con el oráculo

La práctica mágica: vinculación esotérica

DIAMANTES

TRÉBOLES

CORAZONES

PICAS

LA INSTRUCCIÓN DEL CARTOMANTE

Hacia los puntos básicos

Preparando nuestras cartas

Aprendiendo a barajar y a preguntar

Metodologías de lectura

• Sistema ágil

• Lectura de Lukor

• Lectura Sí o No

• Lectura de los cuatro Ases

• Método del abanico o semicírculo

• Lectura anual

• Lectura estacional

BARAJA ESPAÑOLA

LOS NAIPES ADIVINATORIOS

LOS CUATRO PALOS DE LA BARAJA

El palo de Oros

El palo de Copas

El palo de Espadas

El palo de Bastos

LA PRÁCTICA

La instrucción del cartomante

Preparándonos para consultar

Sistemas de lectura

EL TAROT

ARCANOS MAYORES Y MENORES: UNA SUTIL DIFERENCIA

La trilogía interpretativa de las cartas

Interpretación general

Interpretación temática

LOS DIFERENTES SISTEMAS DE TIRAR LAS CARTAS

La preparación del cartomante

Elección y ritualización de las cartas

Tirada bautismal

El ambiente adecuado

Aprender a barajar y cortar

Aprendiendo a preguntar

Diferentes métodos de lectura

LOS DIFERENTES SISTEMAS DE TIRADAS

INTRODUCCIÓN

Desde los orígenes de la humanidad, el ser humano ha especulado con la posibilidad de predecir el futuro. El hombre primitivo, protegido en el interior de las cuevas prehistóricas, trataba de adivinar qué condiciones climatológicas imperarían al día siguiente, qué abundancia de animales recorrerían el valle, cómo sería la cacería del próximo día o qué sexo tendría el ser que albergaba el vientre de su compañera.

Para ello realizaba rituales en los que utilizaba piedras que lanzaba para adivinar o con las que trazaba dibujos en las paredes de las grutas. Las artes adivinatorias han existido siempre y seguirán existiendo, pese a los adelantos científicos y a la racionalidad de las enseñanzas modernas. Ejercen una gran influencia en el ser humano, y pese a que han tenido momentos de mayor o menor actualidad, nunca parecen desaparecer totalmente.

Afirman los expertos que la conciencia de estar vivos, la del paso del tiempo y, más tardíamente, la toma de conciencia de que hay un final o una muerte, son las que catapultaron al ser humano hacia los dioses. La sensación de inseguridad, de no saber qué podía pasar mañana, creaba un sentimiento de desprotección o desamparo. Era preciso confiar en entidades superiores que velasen por nosotros, pobres mortales.

Crear dioses o tótems le sirvió al primitivo ser humano para «desentenderse» al cien por cien de sus responsabilidades más metafísicas. De alguna forma, no todo lo que pasaba era por culpa nuestra o gracias a nosotros. Así el azar, la suerte, el futuro, dependían en muchas ocasiones de las entidades supremas, de esa energía que todo lo controla y todo lo domina, y que participaba en la cotidianidad rigiendo o influyendo en los destinos terrenales de los humanos.

Sin duda, los primeros dioses tuvieron que ser los elementos de la naturaleza. Piedras, aguas, nubes y fenómenos atmosféricos conformaron un gran panteón divino y demoníaco a la vez. Pero llegó un momento en que la energía de los dioses, del ser superior, debía poder ser entendida y, claro, ello no era fácil. Así, vemos que en un principio la visión, tanto consciente como de índole onírica, era la forma de comunicación de los dioses. Pero este no era el único sistema.

El descubrimiento del fuego, la cocción de los alimentos y la confección de hogueras, muchas veces fragantes, despertó otros sentidos. El humo que producían los sagrados fuegos del campamento podía llegar a ser evocativo y alucinógeno. De esta forma, el ser humano lograba conectar con una realidad diferente a la que estaba establecida, podía sintonizar con sus dioses, preguntarles sobre sus dudas y miedos para, finalmente, lograr una respuesta.

Pasó el tiempo y la incertidumbre siguió siendo un gran caldo de cultivo. El ser humano sabía que los dioses se manifestaban y que, como por arte de magia, incluso le permitían adivinar qué pasaría al día siguiente. La energía se hacía latente en el día a día. Sin embargo, todo ello no era suficiente, hacía falta más. El ser humano se dio cuenta de que las energías tenían otras formas de hablar. A veces a través de la sangre o las vísceras de los animales, también mediante sus huesos, que curiosamente fueron los precursores de las tabas y dados, elementos que también se utilizan para adivinar el destino.

Los inicios del siglo XX se caracterizaron por una política pragmática, determinista y cargada de racionalidad científica. A pesar de este destello de materialismo y rechazo a las creencias adivinatorias, las metodologías adivinatorias, como la bola de cristal, las cartas, la lectura de la mano o los signos astrológicos, se mantuvieron en el mercado de los adivinos, lectores de cartas y espiritistas o magos.

Hoy las artes adivinatorias siguen en vigor y, más que nunca, una generación desengañada emplea estos recursos para conocer su futuro, para sumergirse en lo venidero y anticiparse a los acontecimientos de una vida cargada de problemas materiales y deslucida de pasión mágica.

Poco a poco, en esta singular búsqueda de las señales clarificadoras, se llegó a la conclusión de que había ciertos símbolos que resultaban especialmente evocativos y que parecían sintetizar varios mensajes a la vez. El resto ya es historia; los oráculos, de una forma muy similar a como los conocemos hoy, habían tomado posición en la evolución humana.

Este es un libro de artes adivinatorias y magia. Una obra que profundiza en una técnica basada en la cartomancia para descubrir las señales que nos da esa energía a la que llamamos destino o Dios.

Las cartas o naipes son mucho más antiguos de lo que podemos imaginar. No sabemos, porque el misterio siempre viene de la mano de estas temáticas, cuál fue el motivo que impulsó el nacimiento de las cartas. Hay quien dice que son una representación de lo sagrado, quien asegura que se crearon por inspiración divina, y quien afirma con rotundidad que nacieron como un juego y luego se encontró en ellas una segunda vertiente, la adivinatoria. Lo cierto es que las cartas están entre nosotros y nos sirven no sólo como un juego, sino también como un oráculo.

Técnicas para leer las cartas hay muchas y variadas, de hecho en este libro ofrecemos algunas de ellas; los significados también pueden ser diferentes y, si bien en el apartado correspondiente hemos incluido la explicación adivinatoria de cada lámina, sugiero que sea el lector quien, al final, deje volar su inspiración y termine por crear un método propio de interpretación.

Este libro es un esfuerzo más de transmitir el conocimiento de las cartas del póquer, de la baraja española y del tarot, y de las posibilidades que tienen sus innumerables formas de leerlas. El lector podrá conocer los diferentes sistemas de tiradas de cartas de los cartomantes que han preparado estos textos, con los diversos sistemas de preguntar y todos los elementos para que se produzcan con éxito. También tendrá acceso a aspectos tan determinantes como la preparación para la adivinación, el ambiente necesario para desarrollar cualquier «ritual», la forma de barajar y cortar y, especialmente, conocer cuál es la forma adecuada para realizar las preguntas concretas y claras.

BARAJA DE PÓQUER

UN CORTO PASEO POR LA HISTORIA

Un naipe no es más que una pieza plana de cartulina o plástico rectangular que suele medir aproximadamente 9 cm de alto por 6 cm de ancho. Por una cara están adornadas con un dibujo uniforme, y por la otra llevan pintados objetos en un número determinado, figuras humanas, e incluso paisajes, cuerpos y entidades alegóricas.

Es muy probable que el origen del juego tuviese propósitos adivinatorios que, más adelante y posiblemente de manera paralela, se estableciese también para desarrollar la simulación de maniobras de guerra.

Respecto a la paternidad de los naipes hay opiniones para todos los gustos. Algunos especialistas creen a pies juntillas que se originaron en la India como un derivado del juego de ajedrez, mientras otros sugieren que se usaron primero en China. También están los que dan como dogma de fe que se originaron en Egipto.

Su supuesto origen egipcio

Dice la tradición que el Libro de Thot, dios egipcio de la sabiduría, estaba compuesto por una serie de placas grabadas jeroglíficamente, a cuyos secretos atemporales sólo podían acceder unos pocos sabios y estudiosos del conocimiento en el más amplio sentido de la palabra.

De Egipto también procede la tradición de otro libro, presuntamente escrito por Hermes, que estaba compuesto por unas finísimas planchas de oro en las cuales había grabadas letras, figuras y números similares a las del Libro de Thot. Cuentan los estudiosos que ambos libros representaban el compendio de la sabiduría universal, y que, según la tradición, fue Moisés quien, en su partida de Egipto junto a los hijos de Israel, en busca de la Tierra Prometida, se llevó ambos libros y los guardó celosamente enterrándolos bajo tierra.

Los sabios cabalistas y las emanaciones del «Ein Sof»

Los cabalistas judíos nos legaron su concepto de la relación de Dios con el mundo creado, y para hacerlo más inteligible nos hablaron de las emanaciones del «Ein Sof» (que podría traducirse como infinito), en una disposición de diez sefirot, reinos o planos, a través de los cuales el poder divino se irradia para crear el universo. La teosofía zohárica se concentra en la naturaleza e interacción de los diez sefirot como símbolos y arquetipos de todo lo creado. Y nos habla de que tanto a través de los 10 sefirot como de los 22 caminos que los interrelacionan, el ser humano es capaz de comprender el origen de la historia, de su propia vida y de la del cosmos.

Los 22 caminos que interactúan con los 10 sefirots del Ein Sof o Árbol de la Vida, corresponden al arquetipo de un naipe y así se irían desgranado los procesos, enseñanzas y significado de las 22 cartas del juego adivinatorio y simbólico por antonomasia, el tarot.

Chinos y japoneses juegan a las cartas

Se cree que los naipes existían ya en China antes del nacimiento de Jesucristo. Existe una publicación que data de 1678 y que hace referencia a que en los albores del año 1129, un oficial regaló al emperador Huei-Song un juego de su invención. El juego consistía en treinta y dos tabletas de marfil relacionadas con todo lo que es de interés e implica a la esencia misma del ser humano, como por ejemplo el cielo, la tierra, las estaciones, el hombre, el amor, la fortuna, la suerte, etc. Otra teoría respecto a la paternidad oriental de los naipes afirma que en China también se empleaba un modelo de naipe que derivó del papel moneda y de las fichas del dominó.

No es ningún secreto que Japón es un archipiélago oriental muy amante del juego. Además de numerosos sistemas, posee dos barajas consideradas como las más antiguas y populares. Éstas son el «hanafuda» o juego de las flores, y el «utagaruta», traducido como el juego de los cien poetas.

Origen hindú: ¿los naipes derivaron del ajedrez?

No falta quien afirma que la paternidad de los naipes la tiene la India, y que inicialmente fue un juego, físicamente menos engorroso, derivado del ajedrez.

Hipótesis a un lado, lo que sí es un hecho es que en la India se jugaba (y se juega actualmente) con los naipes. En este país suelen ser de distintos tamaños, de forma redonda y elaborados por diversos materiales como puedan ser el cartón, el cartón piedra, cartón lacado e incluso el marfil.

Uno de los juegos de naipes más conocidos de origen hindú es el denominado «dasavatara». Este juego consta de una baraja con diez palos basados en los diez avatares o reencarnaciones del dios Visnú bajo la forma de: enano, caballo, león, jabalí, tortuga, pescado, caracola, rayo, hacha, arco y flecha.

Su introducción en Europa

Es probable que, desde el Lejano Oriente, fueran introducidas en Europa por los cruzados entre 1095 y 1270, o quizá por los gitanos. Pero también hay quien afirma que fueron introducidas desde Oriente en alguno de los múltiples viajes de Marco Polo (1254-1324).

A mediados del siglo XIV los naipes toman verdadero auge en el viejo continente. Cada lugar sustituye las lejanas y exóticas figuras por representaciones más cercanas a su propia cultura y tradición; así comienzan a aparecer los corazones, cetros, bastones, cascabeles, puñales, etc. Parece ser que el juego de las cartas era empleado para el entretenimiento de los niños y, simplemente, los dibujos eran reproducidos en simples hojitas de papel garabateados a mano. El precio de las barajas era prohibitivo para las clases modestas, pero mucha era la afición y los «apaños» que realizaban para seguir jugando. Según parece, el tiempo y los bienes se escurrían como la arena del reloj que marcaba las horas y, en el París de 1397, el gobierno proclamó un decreto que prohibía a las clases humildes jugar a las cartas en los días de labor.

A partir de la enorme afición a los naipes, éstos se comenzaron a comercializar a unos precios algo más asequibles dada la mecanización de su producción. Durante el siglo XV las cartas de realizaban con moldes elaborados con bloques de madera. No hay ni que decir que con la invención de la imprenta se incrementó el número de barajas y también la popularidad del juego.

Diseño y evolución de palos y figuras

Los naipes europeos más antiguos son de origen italiano, concretamente diseñados en Venecia, y datan del siglo XIV. Y tanto los tipos como las medidas, diseños o símbolos de los palos varían según las zonas geográficas, los momentos o instituciones políticas, los dictados de la moda y la época.

El origen de los signos de los palos que se usan prácticamente en todo el mundo se puede atribuir fehacientemente a los diseños franceses. En 1470 utilizan como figuras a personajes idealizados de la literatura o de la historia, e incorporan los corazones, picas, tréboles y rombos o diamantes a sus cartas. Cada uno de los cuatro palos se compone de trece naipes en los que destacan tres figuras: el Rey o K, Reina o Q, y Sota o Valet que lleva una J. Además, existen las cartas numeradas desde el as hasta el diez, y dos naipes que se conocen como comodines o Jokers, que fueron introducidos en Estados Unidos en el siglo XIX.

Para hacer más fácil a los jugadores el reconocimiento de los naipes, a principios del siglo XIX se crearon en Francia las cartas de figuras con doble encabezamiento, sustituyéndose en 1860 las figuras enteras por las reversibles. Los índices, o símbolos de los palos que figuran en las esquinas de los naipes, se añadieron a finales del mismo siglo XIX. El motivo fue evidentemente la practicidad. Con el nuevo modelo los jugadores podían sujetar una mano de naipes formando un ramillete cerrado donde se distinguía individualmente cada naipe. También hay cartas con relieve en el sistema Braille que permiten a los discapacitados visuales practicar estos juegos.

Y llegados a este punto...

A estas alturas, después del baño de siglos al que nos hemos sometido, el lector se estará cuestionando el origen adivinatorio de las cartas que integran la baraja de póquer, cuál es su simbología mística y qué secreto encierran sus figuras y grafismo. En honor a la verdad, tengo que confesar que ni yo, ni nadie, tiene respuesta a esta lógica pregunta.

No hay épica, ni obra escrita, ni tradición específica, ni pruebas que catapulten la creencia de que detrás de los naipes del póquer se esconde el conocimiento místico que puede dar luz a cualquier enigma o inquietud humana. La respuesta no está tras una mitología romántica ni agazapada entre las páginas de un sesudo libro. Es mucho más simple y racional. Veamos.

Y en Europa... ¿qué fue primero?

Ésta es la eterna pregunta del huevo y la gallina: ¿qué nació primero, el tarot o las barajas francesa y española? Vayamos por pasos, y ojo a las fechas. Tenemos pruebas fehacientes de que a principios del siglo XIII los naipes llegaron hasta Oriente Medio. El testigo es una baraja de la época que posee 52 naipes coloreados a mano y divididos en los palos de Oros, Copas, Espadas y una especie de palos similares a los de Polo.

A mediados del siglo XV los maestros naiperos italianos crean un nuevo juego denominado Tarocco. Añaden una carta muy particular que no tiene numeración, a la que denominan «Loco», y 22 cartas ricamente ilustradas que una a una nos van mostrando todo el proceso espiritual e incluso material de la evolución humana. En Francia se le denomina Tarot, y a partir de 1780 se empieza a utilizar en la adivinación.

Paralelamente, es decir, en el mismo siglo XV, concretamente en el año 1470, los franceses renuevan la baraja e incorporan los Palos de Corazones, Picas, Tréboles y Rombos o Diamantes a sus cartas. En la imagen de las figuras rinden homenaje a personajes literarios o históricos. No es hasta el año 1860 que las figuras se tornan reversibles y se incorporan los índices en todas sus variantes. A estas alturas, no obstante, la pregunta sigue siendo un enigma. ¿De dónde viene el carácter adivinatorio de unas cartas simbólicamente muy pobres y que mayoritariamente se utilizan para hacer importantes y cuantiosas timbas? Llegados a este punto, no tenemos más remedio que hablar de la Inquisición.

La Santa Inquisición en sí no se constituyó hasta 1231. Años más tarde, en 1252, el Papa Inocencio IV, bajo la influencia del renacimiento del Derecho romano, autorizó la práctica de la tortura para extraer la verdad de los sospechosos. Tres siglos después, en 1542, el Papa Pablo III hizo caso a reformadores como el cardenal Juan Pedro Carafa y estableció en Roma la Congregación de la Inquisición. Cuando en 1555 Carafa se convirtió en el Papa Pablo IV, emprendió una persecución activa de sospechosos, incluidos obispos y cardenales. Pablo IV encargó a la Congregación de la Inquisición que elaborase una lista de libros que supuestamente atentaban contra la fe o la moral, y publicó el primer Índice de Libros Prohibidos en 1559.

A diferencia de la Inquisición medieval, la Inquisición española se fundó a propuesta del rey Fernando V y la reina Isabel I, con aprobación Papal en 1478. Al poco tiempo, el papado renunció a la supervisión de la Inquisición en favor de los soberanos españoles. La Inquisición española se convirtió así en un instrumento en manos del Estado más que de la Iglesia, aunque los eclesiásticos, especialmente los dominicos, actuaran habitualmente como sus funcionarios.

Inicialmente la Inquisición se ocupaba del problema de los llamados marranos, es decir, de los judíos que, sometidos a presión, se habían convertido al cristianismo. En 1502 centró su atención en los conversos originarios del Islam, en 1520 a los sospechosos de apoyar los principios del protestantismo. La Inquisición española estuvo dirigida por el Consejo de la Suprema Inquisición, pero su superior organización y el apoyo de los monarcas españoles, especialmente de Felipe II, hicieron que tuviera un mayor impacto que en el resto de Europa. Esta eficacia y el apoyo político permitieron al inquisidor por excelencia Tomás de Torquemada, ejecutar por miles a supuestos herejes.

Si llegados a este punto el lector no se halla algo transpuesto por tantos datos, reclamamos sólo su atención al respecto de dos fechas: la Inquisición comienza su ejercicio en el siglo XIII, y en Europa las cartas se introducen poco tiempo después, en los umbrales del silgo XIV.

No es de extrañar que las paranoias inquisitoriales relativas a cualquier religión que no fuera la católica, apostólica y romana, su delirio brujeril, demoníaco y de tintes sobrenaturales oscurantistas, hicieran que el conocimiento ancestral se camuflara y escondiera bajo la apariencia de inocentes y triviales juegos de salón, pueriles papeles o cartulinas destinadas a entretener los estómagos vacíos.

La desgracia del pueblo llano es tal y su afición a los naipes se hace tan notoria, que en el año 1397 un decreto dictado en París prohíbe a la clase trabajadora tentar los naipes cualquier día de la semana que no sea domingo. Y como todo lo prohibido ejerce una atracción fatal sobre nosotros, la afición cartomántica siguió en progresión geométrica, pero se mantuvo reservada y oculta a la escasa luz de la lumbre familiar.

La tradición continúa, y esta vez está en las manos de las clases más desprotegidas, las más pobres e incultas, pero también las que posiblemente tienen más recursos de supervivencia, mayores conocimientos de sanación mediante plantas y una observación sistemática de los fenómenos naturales. Y es que la miseria, el hambre y las penurias agudizan el ingenio y favorecen la memoria. Y memoria, sensibilidad y recursos no le faltan al pueblo llano.

Tal vez fueron creadas por los dioses llegados de lejanos planetas, quizá fueron fruto de la inspiración mística, un código secreto compuesto por informaciones arcanas que se tradujo en simples cartas de entretenimiento para burlar así a los inquisidores. No lo sabemos, pero las cartas están aquí, entre nosotros y sus símbolos perduran al paso de los siglos.

Hoy no son más que una herramienta de entretenimiento, pero como veremos a lo largo de las páginas siguientes, más allá del juego se esconden mensajes que pueden ser desvelados cuando las cartas de póquer dejan de ser las herramientas de un juego y pasan a convertirse en los elementos que pueden marcar una estrategia, un pensamiento o incluso el futuro.

CÓMO LEER LAS CARTAS DEL PÓQUER

Magia, adivinación y oráculos son las tres palabras que mejor pueden definir con exactitud el contenido de este apartado. Magia porque el simple hecho de barajar un mazo y averiguar qué nos quiere decir ya es, en sí, un acto de transmutación de la energía; además, porque vamos a trabajar con las cartas de un modo mágico, es decir, veremos que nos pueden ayudar con una invocación y un poco de buena voluntad. Adivinación porque la hallaremos a través del simbolismo de los naipes cuando conformemos la tirada. Finalmente, el oráculo estará presente ya que cada carta nos habla de una máxima o inclinación del destino.

La segunda parte de este texto dedicado al póquer está compuesta por cuatro capítulos que hacen referencia a los cuatro palos de la baraja de póquer. Veremos el significado general que tiene cada uno de los palos y analizaremos las cartas una a una. Desde un punto de vista adivinatorio, el lector observará que cada carta posee dos páginas de información: por una parte, la definición interpretativa de índole general y, por otra, un resumen. Pero al margen de ello, cada carta es en sí misma una entidad, un oráculo que podemos consultar sin más, sin efectuar tirada alguna y sin tampoco tener que ver qué significa cada una de las cartas.

Trabajando con el oráculo

El oráculo del día está pensado precisamente para eso, para que cada día tengamos una frase sobre la que reflexionar. Se trata de parábolas, dichos y, muchas veces, partes de una leyenda de cierto componente místico. Todas las frases hacen alusión de una forma velada a lo que nos espera y, si bien todas ellas pueden aplicarse a varias cosas a la vez, la gracia está en que sólo el practicante del oráculo sabrá a qué se está refiriendo la carta. De esta forma, quien desvela el oráculo debe, además, ajustar los textos o la sentencia que efectúa la carta a la situación más importante por la que esté pasando su vida en el momento de la consulta.

La forma de llevar a cabo el oráculo es muy simple: se tratará de concentrarnos, barajar las cartas y sacar una al azar. Podemos efectuar esta práctica cuando y donde lo deseemos, si bien es desaconsejable que abusemos de ella y que consultemos más de una vez por día. Lo ideal para el oráculo es que recurramos a él por la mañana, a primera hora y tras levantarnos.

Antes de consultar por primera vez las cartas, ya sea a modo de oráculo o para llevar a cabo una tirada, debemos impregnarnos e impregnarlas de energía. Este proceso es muy sencillo. Veamos cómo hacerlo:

1 Recurriremos a un lugar tranquilo y dotado de privacidad en el que sepamos que no seremos molestados. El ambiente debe ser de sosiego y podemos lograrlo con la iluminación adecuada y con un poco de música de fondo. Si lo deseamos, incluiremos también una fragancia que nos resulte relajante.

2 Desprecintaremos el mazo de cartas y las observaremos una a una. Tocaremos cada carta con ambas manos de manera que este simple hecho nos ayude a que queden impregnadas de nuestra energía.

3 Tras el paso anterior, a medida que vayamos cogiendo las cartas las iremos situando una al lado de la otra sobre una mesa o superficie lisa. Cuando estén todas expuestas procederemos a mirarlas de nuevo una a una, sintiendo cómo nuestra energía se entremezcla con ellas.

4 Las recogeremos con orden y las guardaremos envueltas en un trozo de tela. Acto seguido procederemos a dejarlas bajo la cama o bajo la almohada, donde deberán permanecer por espacio de tres días. Después ya podremos utilizarlas con normalidad.

El simple hecho de dormir con las cartas favorecerá que se impregnen de nuestra energía nocturna, ya que cuando dormimos emanamos muchas más vibraciones que cuando permanecemos en vigilia.

A estas alturas podemos decir que las cartas ya están magnetizadas, de forma que podemos usarlas para practicar el oráculo del día. Para ello, si lo hacemos por la mañana al levantarnos, debemos despejarnos un poco y al menos disponer de unos cinco minutos no sólo para leer el mensaje, sino también para reflexionar sobre él.

Comenzaremos tomando las cartas entre las manos y pidiéndoles un mensaje. Luego las barajaremos mientras pensamos en obtener una respuesta. Cuando consideremos que ya hemos terminado de barajar, cortaremos tantas veces como el número de día en que estemos en la semana. Así el lunes, que es el primer día, cortaremos una vez; el martes, dos; tres el miércoles, etc.

Tras el corte nos quedaremos con la primera carta que esté sobre el mazo. Se tratará de levantarla y ver cuál es para conocer el mensaje que tiene que ofrecernos.

Los mensajes pueden ser máximas que a veces no basta con leerlas una vez. Debemos poder tomar nota mental de ellas al tiempo que se recomienda revisarlas durante el día de manera que podamos extraer una lectura lo más amplia posible. Merece la pena recordar que el mensaje del oráculo del día no siempre tiene una vinculación directa con el significado de la carta en una tirada, por lo que no será un buen sistema consultar ambas cosas a la vez.

La práctica mágica: vinculación esotérica

El lector observará que cada carta tiene hasta tres aplicaciones mágicas, al tiempo que cada una de ellas está en sintonía con uno o varios colores y días, así como con una hora. Estos datos hacen referencia a la forma de utilizar la carta desde un punto de vista mágico, esto es lo que en el libro denominamos vinculación esotérica.

El tono cromático

El primer apartado de la vinculación hace referencia a un color, en concreto al tono de las velas que vamos a utilizar para aplicar el ritual para el que está indicada la carta. Siempre se utilizarán dos velas, así que el primer color corresponderá a la vela que situaremos a la izquierda y el segundo tono corresponderá a la vela de la derecha. Cuando en el texto se haga mención a un único color entenderemos que las dos velas serán del mismo.

Las velas que emplearemos para el ritual deben ser de cera y tintadas al completo, es decir, no valdrá utilizar una vela que siendo blanca haya sido recubierta o vestida por cera de otro color. Dejamos al criterio del lector el tamaño de vela que desea emplear para sus rituales.

La vinculación fragante

El segundo apartado de la vinculación esotérica hace referencia al aroma o fragancia que está en armonía con la petición mágica, con el color de la vela y con la carta. Se trata de un perfume que puede provenir de una barrita o cono de incienso pero también de un vaporizador de esencias.

El perfume nos facilitará que concentremos la energía de la petición por un lado y, por otra parte, nos ayudará a crear una vibración armónica. Debemos recurrir a perfumes naturales que no carguen el ambiente sino que acompañen a la acción, por eso no conviene prender el incienso o vaporizador hasta que comencemos el ritual. De la misma forma tampoco lo apagaremos una vez concluida la petición, sino que dejaremos que siga emanando hasta que las velas se hayan consumido del todo.

El horario de la acción

Si bien cada una de las peticiones mágicas puede y debe realizarse cuando el operador, en este caso lector, tenga su energía en el máximo punto de armonía y gozando de buena salud, hay unos momentos que son más propicios que otros.

Como podremos observar, cada carta tiene uno o varios días de acción así como un horario que, por cierto, siempre está marcado por la luz solar. De manera que debemos consultar las variaciones de horario oficial que llevamos con respecto al sol.

El hecho de marcar un día determinado es porque en esa fecha será cuando el conjunto mágico tendrá el máximo de poder y fuerza. Así, si se trata de un lunes a las seis de la tarde, no quiere decir que no podamos efectuar el rito el miércoles a las cuatro, podemos hacerlo pero el conjunto mágico dispuesto para tal fin tendrá menos fuerza.

Insisto en dejar al criterio del operador el seguimiento o no de estos horarios, ya que entiendo que a veces es mejor no respetarlos si en ese momento nuestro estado de ánimo no es el más adecuado.

Estableciendo la petición

Verá el lector que hay varias posibilidades de petición para cada una de las cartas; se tratará de escoger la que más nos convenga y aplicarla. ¿Cómo hacer la petición? Por defecto siempre debemos recurrir a una cartulina de color blanco o a un papel de pergamino que será la base sobre la que escribiremos qué deseamos.

Podemos recurrir a la tinta roja cuando se trate de temáticas afectivas o energéticas, y a la azul cuando lo que deseemos sea activar temas vinculados con el pensamiento y las ideas. Usaremos la tinta negra para todas las peticiones que tengan relación con alejar enemistados, envidias o el mal. Y, finalmente, emplearemos la tinta verde para los temas relacionados con la salud y la enfermedad. Si el lector posee un color de tinta que no sea ninguno de los mencionados pero que le transmite muy buenas vibraciones y facilita que se sienta especialmente a gusto con lo que hace, también puede escribir la petición en dicho color.

En la petición, además de escribir claramente lo que deseamos con las palabras más precisas que se nos ocurran, debemos incluir también el máximo de datos de la persona a la que deseamos influir con la magia. Así, anotaremos el nombre de los enemigos, posibles amores, personas a proteger, etc.

Es muy importante que en el momento de escribir la petición estemos concentrados en lo que estamos haciendo y que en nuestra mente sólo haya un pensamiento que haga alusión a aquello que nos ha conducido a la magia.

Disposición de los elementos del ritual

Todos los rituales se confeccionarán de la misma forma, en lo que a colocación de los elementos se refiere. Para llevar a cabo las prácticas de magia debemos disponer de una mesa situada en una habitación cuya privacidad esté garantizada. Por otra parte, debe ser una estancia en la que al dejar las velas ardiendo solas no pueda ocurrir desgracia alguna.

En primer lugar escribiremos la petición que colocaremos en el centro de la mesa. Sobre ella depositaremos bocabajo la carta que emplearemos para el ritual. A la izquierda de la carta colocaremos la vela del primer color y a la derecha la del segundo. Al frente de la carta situaremos el vaporizador de la esencia o incensario. De esta forma el conjunto estará prácticamente finalizado, sólo restará protegerlo, y para ello trazaremos con sal marina un círculo alrededor del conjunto de elementos de ritual.

Ejecución del ritual

Una vez que todos los elementos estén correctamente dispuestos procederemos de la siguiente forma:

Prenderemos las velas, comenzando por la de la izquierda, utilizando una cerilla de madera para cada una.

Encenderemos la lamparilla o incienso y observaremos el conjunto.

Nos relajaremos utilizando para ello la respiración. Una buena forma será cerrar los ojos y respirar de forma lenta y profunda entre 5 y 10 veces. Después volveremos a abrir los ojos y observaremos el conjunto.

Pensaremos en la petición que ya está escrita y que es el motivo por el cual estamos allí. Después, en voz alta, le pediremos a la carta lo que deseamos. Repetiremos la petición tantas veces como números representa la carta, sabiendo que la Q o Reina es un supuesto 12, y el Rey o Ka un 13.

Tras la invocación permaneceremos en la estancia en silencio durante unos minutos, entre cinco y diez, y después abandonaremos el recinto.

Una vez concluida la acción anterior debemos dejar que las velas se consuman hasta el final, que será cuando daremos por concluido el ritual.

Acotaciones y notas

Como ha visto el lector la ejecución de los rituales es muy sencilla y no ofrece mayor complicación que la de ir siguiendo los pasos marcados. Ahora bien, para potenciar la fuerza de la práctica tendremos en consideración algunos aspectos de interés. Si queremos darle más fuerza al ritual podemos marcar, grabar o escribir en la vela el nombre de la persona a la que deseamos influir con la carta. Si somos devotos a algún santo o imagen religiosa podemos recurrir a ella para que forme parte del rito; en ese caso la pondremos junto al lugar que ocupa el incienso vaporizador de manera que siempre nos quede protegida dentro del círculo de sal.

Cuando terminemos el ritual debemos dejar pasar al menos 24 horas antes de recoger todos los elementos empleados en él. Durante este tiempo no podremos tocar la carta que hemos colocado encima de la hoja de petición y, por extensión, tampoco podremos practicar juego adivinatorio alguno.

Al concluir el ritual debemos recoger todo los elementos empleados (restos de cera, ceniza de los inciensos, sal y hoja de petición) y envolverlos en una hoja de papel o en una tela que sea blanca, y guardarlo en casa por espacio de una lunación. Pasado este tiempo, si la petición no se ha cumplido entenderemos que no estaba en nuestro destino lograr aquello que habíamos pedido. Transcurrida la lunación completa procederemos a deshacernos de los productos sobrantes del ritual.

Como ve el lector no sólo hay una aplicación en una simple baraja de cartas de póquer; la magia y los oráculos están presentes en ella.

DIAMANTES

Este Palo está asociado a la primavera, con todo lo que comporta de nacimiento y renovación. Por dicha razón, es el indicado para señalar la fluctuación del círculo familiar y social. Por regla general, todas las cartas que conforman el palo de Diamantes están orientadas a señalar los aspectos más prácticos de la cotidianidad, las ambiciones, el trabajo, los estudios, los viajes, cualquier tipo y medio de comunicación, el dinero... Pero el significado de los diamantes siempre se verá mediatizado y apoyado por las cartas circundantes. Lo dicho es válido para todas las cartas del palo a excepción del as, que es uno de los naipes más benéficos de toda la baraja. La lógica, la creatividad y la esperanza son rasgos que pueden dar alas a la benevolencia del palo que nos ocupa. Aconseja actuar siempre con el intelecto y de forma conservadora y reflexiva.

As de Diamantes

Un rombo central preside al majestuoso as de diamantes. Sus cuatro lados marcan la expansión que se concentra energéticamente en dirección Norte hacia la empresa y los negocios, y en dirección Sur hacia el dinero, el ahorro y las inversiones. En el vértice que corresponde al Este se personifican los cheques sin fondos, billetes falsos, pero al tiempo la sabiduría y destreza del consultante para no caer en su trampa. Finalmente, el vértice Oeste nos marca las joyas, el oro y tal vez los anillos de compromiso.

Como vemos, el as de diamantes hace referencia a la expansión de los sentidos y las emociones en su plano más material, aunque también deja un resquicio para lo espiritual al hablarnos de amor, reconciliaciones y ascensos.

En sí misma, la carta que nos ocupa representa el principio y el fin, por tanto, anuncia la recepción de mensajes clarificadores, confirma la llegada de noticias largamente esperadas y verifica que el esfuerzo intelectual, por fin, se está dirigiendo hacia la meta adecuada.

Por último, el naipe presagia la creación de nuevos negocios o sociedades, tal vez la compra de casas o segundas residencias. Si a ambos lados de la misma surgieran dos ases más, nos estaría diciendo que el éxito ya ha llamado a la puerta del consultante.

Opción invertida

El peligro está cercano y podría manifestarse a través del fraude, pero no necesariamente el económico, sino quizás el personal. Presagia envidias, desengaños, e incluso traiciones de las que difícilmente el consultante sabrá salir por sí mismo.

Resumen de la carta

Presagia éxito en casi todas las direcciones materiales.

Anuncia que es posible la llegada de un dinero extraordinario, tal vez fruto de la lotería.

Cuando está rodeado de ases nos dice que el consultante tiene todo el destino a su favor.

Vinculación esotérica

Color: Naranja y Lila.

Aroma: Brezo

Día: Lunes y miércoles.

Hora: entre las 9 y las 12.

Actividades mágicas

Aconsejo utilizar esta carta para llevar a cabo las siguientes peticiones y rituales:

Establecimiento de nuevas sociedades.

Búsqueda de socios armónicos.

Mejoría en las relaciones afectivas de pareja.

Oráculo del día

«Se cree el cuervo que es gavilán cuando las corrientes de aire le son positivas. Mas jamás debe olvidar que el más majestuoso de los vuelos puede verse alterado por un nubarrón de tormenta.»

K o Rey de Diamantes

Dos reyes contemplan el horizonte, cada uno mirando hacia una dirección. Esta escena la vemos repetirse en todas las «K» del resto de los palos, pero si prestamos atención, observaremos que el rey tiene el filo de un hacha cerca de la nuca. ¿Qué lectura extraemos de ello? Sin lugar a dudas la falta de atención, los imprevistos, el despiste y el exceso de divergencia en las ideas y en las acciones.

El filo del hacha marca lo nefasto que a todos nos puede caer encima cuando menos lo esperamos. Quizá por ello la carta presagia viudedad, o aislamiento social. Cuando se personifica en la figura del consultante, éste se nos manifiesta como un hombre maduro; pero si la figura representa a una mujer, querrá decir que debería escuchar los consejos de padres, abuelos, asesores o amigos para salir airosa de las situaciones a las que se enfrenta.

Por último, esta lámina nos habla de la sabiduría interna y nos aconseja que antes de llevar a cabo una decisión, o a término un proyecto, estudiemos muy a conciencia todos los pasos que pretendamos dar. El rey de diamantes sentencia que los sentimientos de precipitación sólo nos conducirán al más grave de los fracasos, por tanto, debemos esforzarnos en «consultar con la almohada» cualquier decisión o iniciativa.

Opción invertida

Desconfía de los aduladores gratuitos, de quienes te agasajan sin sentido, pues la traición puede estar cerca. Preserva tu amor de las miradas ajenas. La carta nos dice que en el terreno de los negocios debemos ser discretos con nuestras ideas y muy precavidos con la competencia desleal. Resumen de la carta

Llegan malos tiempos para la cotidianidad, con sobresaltos e imprevistos.

Sentimientos de soledad y aislamiento; es necesario replantearse los consejos de los padres.

Deja dormir las cosas antes de tomar una decisión.

Vinculación esotérica

Color: Lila y Azul oscuro.

Aroma: Flor de Azahar.

Día: Domingo.

Hora: Entre las 12 y las 14.

Actividades mágicas

Aconsejo utilizar esta carta para llevar a cabo las siguientes peticiones y rituales:

Hallar claridad mental para tomar decisiones.

Lograr el entendimiento con las personas mayores.

Potenciar las relaciones sociales.

Oráculo del día

«Dijo el anciano: ‘No veáis mi bastón como un simple madero sinónimo de la vejez que me acompaña, miradlo más bien como el apoyo que todos necesitamos alguna vez en la vida’.»

Q o Reina de Diamantes

Presta está la dama a iniciar la acción, en teoría discreta e íntima, pero a la hora de la verdad, si nos fijamos atentamente en la carta, veremos que sostiene la flor en su mano diestra cogida con todos los dedos, lo que nos marca encuentros afectivos posesivos y relaciones turbulentas señaladas por la desconfianza y los celos.

Estamos ante una situación Sur, esto es, material y sexual. Denominamos Sur a esta posición ya que la flor apunta precisamente al vértice Sur del diamante que representa la lámina. Adivinatoriamente, interpretaremos todo ello como una implicación erótica. La reina de diamantes se manifiesta como una seductora nata, ardiente en sus palabras e ignífuga en sus acciones, al tiempo que celosa en sus pensamientos.

En otro aspecto, el naipe que nos ocupa presagia o anuncia posibles enfermedades de transmisión sexual, tales como sífilis, gonorrea o incluso sida, por ello nos conmina a la toma inmediata de precauciones.

El oráculo es muy claro y, aunque apunta aventuras en lo afectivo, aconseja limitarlas al máximo dada la peligrosidad física y también emocional que éstas podrían llegar a tener para el consultante.

Opción invertida

Con esta carta podemos aplicar mejor que nunca aquel dicho de «por la boca muere el pez», dado que la lámina nos está avisando de la proximidad en nuestro entorno de personas que utilizarán el cotilleo o rumor para interferir nefastamente en nuestra vida.

Resumen de la carta

Llegan amores pasionales y muy erotizantes, pero marcados por los celos.

Problemas con enfermedades de transmisión sexual.

Desconfía de las nuevas personas que intentan seducirte.

Vinculación esotérica

Color: Rojo y Verde.

Aroma: Ámbar.

Día: Jueves.

Hora: Entre las 18 y 19.

Actividades mágicas

Aconsejo utilizar esta carta para llevar a cabo las siguientes peticiones y rituales:

Para potenciar las relaciones sexuales seguras.

Para lograr apaciguar los celos de tu pareja.

Para saber en todo momento qué decisión afectiva tomar.

Oráculo del día

«Baila, danza y ríe cuanto quieras, pero no olvides jamás que incluso la más bella de las músicas puede herir tus oídos, y que la más bella de las flores, al olerla, podría embotar tus sentidos.»

J o Valet de Diamantes

Aunque el militar porta la espada en su mano, podemos comprobar que la tiene envainada. La carta es clara puesto que el arma, que representa la acción, la ruptura y la masculinidad (una daga sería la feminidad), se encuentra en la mano izquierda, que es la reflexiva. De esta forma, el naipe anuncia benevolencia, paz y calma interior, pero, al tiempo, nos dice que cualquier situación podría hacernos estallar, rompiendo la tranquilidad aparente. El valet de diamantes nos habla también de la agilidad que da la juventud. Marca, por un lado, el deseo de emprender nuevos proyectos y compartir las ideas con los demás, y por otro, aunque parezca un contrasentido, el llevarlos a cabo dominando en todo momento las situaciones. Esto lo vemos con suma claridad en el pulgar de la mano izquierda que el valet apoya en la vaina. Por último, mencionar que el presente de consultante se halla confuso ya que todo parece repetirse en su vida. Es como si tuviera que superar la prueba de los ciclos y, a cada repetición, observar, en silencio y sin pasar a la acción, las múltiples posibilidades que tiene para enfrentarse a aquello que le preocupa. Este hecho se destaca con claridad en la curvatura de ambos lados del bigote, que nos marca la espiral de la vida, manifestada en el lado de lo tangible y material (izquierdo) y en el de lo imaginativo y espacial (derecho).

Opción invertida

Pueden aparecer en tu vida personas que traigan malas noticias, especialmente en lo referente al terreno de lo social o familiar. No debes preocuparte puesto que todo se resolverá con cierta prontitud. No obstante, recuerda siempre que una cosa es el mensaje y otra el mensajero.

Resumen de la carta

Llegarán sorpresas que podrían hacerte perder los nervios.

Personas prepotentes pueden llegar a tu vida, desconfía de sus ideas.

Confusiones en la toma de decisiones. Busca siempre una segunda opción a todo lo que hagas o digas.

Vinculación esotérica

Color: Amarillo y Azul Claro.

Aroma: Flor del Nepal y Nirvana.

Día: Miércoles y Viernes.

Hora: Entre las 8 y las 9, y entre las 20 y las 21.

Actividades mágicas

Aconsejo utilizar esta carta para llevar a cabo las siguientes peticiones y rituales:

Desarrollar nuevos proyectos con cierta garantía de éxito.

Aquietar la prepotencia de quienes nos perjudican.

Potenciar la armonía en los trabajos en equipo y evitar las envidias injustificadas.

Oráculo del día

«Si tu mano derecha habla mal de la izquierda y ésta ofende continuamente a aquélla, en lugar de preguntarte a quién pertenecen las manos, harías bien en pararte a pensar más a menudo cómo y para qué las utilizas.»

Diez de Diamantes

El ciclo se ha cumplido, pero no nos engañemos, el diamante es un ser vivo, al menos desde el punto de vista vibracional, cuyo ciclo jamás finaliza, puesto que su vida es la eternidad.

El naipe que nos ocupa sugiere que no demos las cosas por sabidas ni pensemos que todas las metas están cubiertas. La carta anuncia que si bien somos merecedores de ascensos y reconocimientos, éstos no deberían hacernos «dormir en los laureles» y que, por tanto, tenemos que hacer un esfuerzo por reciclarnos continuamente.

Estos ascensos no son exclusivamente laborales o económicos, sino que también hacen referencia al reconocimiento social y afectivo. Por eso, el consultante no debería extrañarse de estar gozando, como por arte de magia, de una repentina popularidad. Al tiempo, verá cómo los demás acuden a él en busca de su apoyo y sabio consejo.

En otro orden de cosas, el diez de diamantes también es una carta que nos habla de iniciar nuevas actividades y, como hemos cumplido el ciclo, nos aventura que la novedad será gustosa y apetecible. Por tanto, el consultante tiene que aprovechar las circunstancias de su destino para llevar a cabo las cuestiones que más le apetezcan.

Opción invertida

Se anuncian viajes de largo recorrido que podrían ser poco agradables al estar plagados de dudas, incertidumbres, incomodidad y falta de colaboración entre los compañeros de viaje. Busca el aislamiento prudente y emite solamente tus opiniones cuando no tengas más remedio.

Resumen de la carta

Llegarán ascensos y reconocimientos en el mundo laboral y económico.

Deberás emplearte a fondo dando consejos a los demás, incluso a personas a las que conoces poco.

Ha llegado el momento de iniciar nuevas acciones en aquellas situaciones de la vida que más te apetecen.

Vinculación esotérica

Color: Naranja y Amarillo.

Aroma: Cyclamen y Coco.

Día: Lunes.

Hora: Entre las 13,30 y las 14,30.

Actividades mágicas

Aconsejo utilizar esta carta para llevar a cabo las siguientes peticiones y rituales:

Potenciar las ideas de nuevos proyectos afectivos, sociales o familiares.

Para tener claridad a la hora de dar consejos a los demás o ayudarles.

Oráculo del día

«‘Es oro’, dijo el minero elevando su pepita recién hallada en el aire. ‘¡Mi oro!’, afirmó el avaro. ‘¡El oro que yo te presté’, indicó el usurero. Un asceta que pasaba junto a los tres hombres lo hizo desaparecer. ‘Era sólo un sueño, el que tendréis cada día del mundo hasta que sepáis utilizar el oro con el corazón’».

Nueve de Diamantes

La carta nos anuncia que las energías domésticas y hogareñas parecen estar alteradas. Lo que quiere decir que el consultante corre el riesgo de padecer algún que otro accidente casero.

Se desaconsejan las reformas del hogar y se conmina a la precaución si tenemos que manejar instrumentos de filo o maquinaria, dado que, al margen de las caídas o resbalones, podrían producirse cortes y heridas.

La carta señala también que debemos estar receptivos al teléfono o correo dado que hay una cierta predisposición para la llegada de buenas noticias que nos traerán gratos recuerdos del pasado. Retornan las vivencias satisfactorias y la memoria nos dará gratos y felices momentos.

Por último, el nueve de diamantes aconseja que tengamos suma precaución en todo lo que hagamos o digamos. Los nervios pueden estar a flor de piel y la única manera de alcanzar el triunfo será utilizando la serenidad y sinceridad en nuestros argumentos. Dado que se prevén ciertas discusiones en el ámbito familiar y social, la carta sugiere extremar la prudencia y la paciencia, así como relajarnos antes de entablar una conversación. Si seguimos estos consejos, conseguiremos que el ambiente energético del entorno sea armónico y pacífico.

Opción invertida

Agitaciones y turbulencias se ciernen sobre el consultante en lo que al terreno laboral y económico se refiere. Aparecen gastos innecesarios al tiempo que se manifiesta la inseguridad en el trabajo, con la posible llegada de malas noticias, críticas y reprimendas.

Resumen de la carta

Riesgos de pequeños accidentes domésticos, caídas o cortes.

Llegada de buenas noticias relacionadas con el pasado.

Momento imprescindible para mantener la serenidad y sinceridad en lo que hagamos o digamos.

Vinculación esotérica

Color: Marrón y Verde.

Aroma: Nardo.

Día: Martes y Jueves.

Hora: De 22 a 23.

Actividades mágicas

Aconsejo utilizar esta carta para llevar a cabo las siguientes peticiones y rituales:

Para lograr armonizar y dar paz al hogar.

Encontrar la serenidad perdida y alcanzar la relajación.

Fomentar la comunicación en general.

Oráculo del día

«Incluso cuando las aguas del río parecen estar muy agitadas, hay paz en su interior. A veces sólo es necesario sumergirse un poco más para encontrar la serenidad y calma.»

Ocho de Diamantes

Se anuncian expansiones en todos los sentidos. Ocho rombos marcan treinta y dos posibilidades de acción, treinta y dos destinos y hasta treinta y dos viajes. El treinta y dos se convierte en un número simbólico, cuyos dígitos al ser sumados nos llevan al cinco, esto es, al viaje, la comunicación y el conocimiento de nuevas fronteras. La carta presagia traslados que resultarán gratificantes tanto desde el punto de vista económico como desde el personal. Quizá alguno de ellos pueda suponer incluso un cambio de trabajo. De hecho, la energía del ocho de diamantes nos está diciendo que podríamos recibir una oferta inesperada para dar un nuevo giro profesional dentro de la misma empresa en la que ya estamos, o en otra distinta si esta carta se encuentra arropada por dos reyes. Finalmente, el naipe que nos ocupa da a entender que no todo va a ser de índole positiva, y que también surgirá alguna que otra adversidad a la que deberemos saber enfrentarnos sin dolor ni rencor. El ocho de diamantes nos aconseja que ante el infortunio fomentemos la firmeza, tanto de convicción como de acción, ya que ese será el único sistema para salir triunfantes. Esta entereza deberá ser aplicada con especial diplomacia en las relaciones personales con amigos y compañeros de trabajo, dado que, gracias a ellos, lograremos tomar una nueva perspectiva de las situaciones.

Opción invertida

Las preocupaciones y los pesares generarán inquietud, dolor y enojo. Llegan momentos agrios emocionalmente hablando, en los que las disputas y discusiones estarán a la orden del día. Se aconseja prudencia en las relaciones afectivas, para no tener que arrepentirnos de lo pronunciado.

Resumen de la carta

Los viajes y desplazamientos resultarán gratificantes económicamente.

Pueden aparecer cambios de trabajo o una oferta inesperada dentro del que ya se realiza.

Aconseja mantener la firmeza pese a las adversidades que puedan producirse.

Vinculación esotérica

Color: Amarillo y Naranja.

Aroma: Petit Grain o Sándalo.

Día: Miércoles o Sábado.

Hora: Entre las 9 y las 13.

Actividades mágicas

Aconsejo utilizar esta carta para llevar a cabo las siguientes peticiones y rituales:

Lograr buena salud en los viajes y desplazamientos.

Conseguir alianzas y nutrir la relación con compañeros de trabajo.

Oráculo del día

«Las rocas, pese a poseer dureza, entereza y resistencia, permiten que el viento baile entre ellas para limar sus imperfecciones y agradecen que las gotas de lluvia limpien las marcas del dolor que hay en su vida».

Siete de Diamantes

La metamorfosis ha llegado. El cambio, si bien no será inminente, se producirá a medio plazo. La carta protagonista augura la llegada de nuevas personas a la vida del consultante. Concretamente nos marca la posibilidad de embarazos, nacimientos inesperados en los círculos amistosos e incluso la llegada al hogar de niños pequeños.

El siete de diamantes nos dice que el consultante debe retornar a la infancia. La carta aconseja ver las cosas con ojos nuevos, fomentar la inocencia y no dejarse arrastrar por el convencionalismo ni tampoco por todo aquello que resulta inamovible. El naipe augura que en la mente del consultante florecerán nuevas ideas, nuevos sentimientos y, al tiempo, novedosas expectativas de vida. Tal vez sea el contacto con sus propios hijos o con los de los demás lo que le coloque en esta posición de cambio de perspectiva.

Un último dato a considerar es que la carta pronostica las malas lenguas y nos anuncia la producción de cotilleos y rumores que seguramente afectarán de forma negativa, tanto familiar como emocionalmente, la vida del consultante. Se aconseja prudencia a la hora de contar intimidades y una estricta selección de los interlocutores de confianza.

Opción invertida

El diálogo y las conversaciones resultarán difíciles de llevar a cabo. La discusión estará a la orden del día y la tensión se manifestará en casi todos los ambientes. Las opiniones o críticas que emitamos sobre los demás podrían volverse en contra nuestra.

Resumen de la carta

Marca la posibilidad de embarazos, nacimientos o incluso la llegada de niños pequeños al hogar.

Aconseja volver a inocencia de la niñez para abordar los problemas sin resquemor ni autoengaño.

Pronostica rumores y habladurías que pueden afectar negativamente al consultante.

Vinculación esotérica

Color: Azul claro y Azul oscuro.

Aroma: Jazmín y Verbena.

Día: Sábado o domingo.

Hora: A partir de las 15 horas y no más tarde de las 23.

Actividades mágicas

Aconsejo utilizar esta carta para llevar a cabo las siguientes peticiones y rituales:

Para calmar la inquietud de los niños durante el sueño.

Potenciar la inocencia creativa.

Conseguir el fin de los rumores nefastos.

Oráculo del día

«Mirar la vida con los ojos de un niño es entender que nada está escrito y que lo escrito puede volver a ser redactado; es comprender que el paisaje, aunque siempre sea el mismo, puede cambiar con cada parpadeo y sorprendernos a cada momento.»

Seis de Diamantes

No son precisamente buenos los augurios que aporta esta carta, dado que habla de espejismos y autoengaños que nos pueden conducir a tener serios problemas con el entorno en general y con las personas de confianza en particular.

En el sector afectivo, debemos evitar a toda costa la creación de imágenes idílicas y falsas expectativas que podrían suponernos algún que otro trauma o cuanto menos un disgusto.

Al margen de idealidades, esta lámina marca también los imprevistos de última hora y las alteraciones de lo planificado. En este sentido, la carta presagia problemas a la hora de viajar, demoras en las salidas y hasta la posibilidad de la pérdida de equipajes o incluso problemas en los destinos. No aconseja pues que emprendamos ruta alguna, salvo que tengamos la certeza de que todo está perfectamente controlado.

El seis de diamantes anuncia con todo lujo de detalles que el consultante vivirá un exceso de preocupaciones prácticamente en todos los sectores, salvo en el relativo a la salud. La lámina aconseja acudir a un profesional de la psicología o de la terapia emocional porque los nubarrones de la confusión generarán profundas tormentas o incluso estados de ansiedad en la vida cotidiana del consultante, que debe alejar de su cotidianidad la obsesión.

Opción invertida

No debemos dejarnos llevar por lo que resulta evidente, sobre todo en los terrenos del amor y la pasión. Las cosas no serán lo que parecen, en especial porque el consultante tendrá una tendencia natural a mirar sólo lo que quiere ver y no la realidad que se manifiesta ante sus ojos.

Resumen de la carta

Se crearán falsas expectativas y autoengaños que provocarán problemas con el entorno más directo y con personas queridas.

Los planes relativos a los viajes y desplazamientos pueden alterarse a última hora. Anulaciones.

Un exceso de preocupaciones y dudas emocionales puede crear un largo período de confusión, incluso depresiones o estados de profunda ansiedad.

Vinculación esotérica

Color: Verde y Azul claro.

Aroma: Jazmín y Opio.

Día: Martes, Jueves y Sábados.

Hora: Entre las 5 y las 7 de la mañana.

Actividades mágicas

Aconsejo utilizar esta carta para llevar a cabo las siguientes peticiones y rituales:

Para mitigar la confusión de ideas.

Siempre que se busquen salidas airosas a problemas cotidianos de difícil solución.

Para tener buena suerte y tranquilidad en los viajes.

Oráculo del día

«Si en tu cabeza sólo hay murmullos no provoques el silencio, pues obligarle a que desaparezca sólo provocará más ruido. Deja que el rumor se desvanezca por sí mismo y hallarás la tranquilidad que necesitas.»

Cinco de Diamantes

Ésta es una carta que marca el presente, de forma que, aunque en la tirada ocupe una posición de futuro, nos estará diciendo qué debemos hacer en el momento en que lleguemos a él.