El hombre completo - Mónica Gutiérrez González - E-Book

El hombre completo E-Book

Mónica Gutiérrez González

0,0
8,99 €

oder
-100%
Sammeln Sie Punkte in unserem Gutscheinprogramm und kaufen Sie E-Books und Hörbücher mit bis zu 100% Rabatt.

Mehr erfahren.
Beschreibung

Nos encontramos en un momento en que la masculinidad se está redefiniendo, donde las expectativas y desafíos para los hombres evolucionan constantemente. En este contexto, ¿cómo puede un hombre abrazar su autenticidad y forjar relaciones significativas sin perderse en el proceso? En El hombre completo: La vía tántrica hacia la sanación y la plenitud, Mónica Gutiérrez, experta en Tantra, Neotantra y sexualidad consciente, te guía a través de un viaje de autodescubrimiento y transformación que cambiará tu vida para siempre. Este libro no es simplemente una guía sobre el Tantra; es un mapa detallado para sanar heridas profundas y liberar bloqueos que han afectado a los hombres en su búsqueda de plenitud. Mónica ofrece herramientas prácticas y ejercicios de interiorización respaldados por testimonios reales extraídos de su consulta, lo que te permitirá comprender lo que está sucediendo en tu vida y, desde esa lucidez, trazar un nuevo camino hacia relaciones más enriquecedoras, tanto personales como de pareja. El hombre completo: La vía tántrica hacia la sanación y la plenitud va más allá de la simple exploración de la masculinidad; desentraña los condicionamientos que a menudo limitan el potencial de los hombres en su viaje hacia la autorrealización. Descubrirás cómo liberarte de estas limitaciones y abrazar tu auténtico yo. Este libro te ofrece: •Una hoja de ruta para sanar heridas y liberar bloqueos emocionales y mentales. •Herramientas prácticas para mejorar tus relaciones personales y de pareja. •Una visión clara de cómo los condicionamientos familiares y sociales pueden afectar tu vida y cómo superarlos. •La oportunidad de redescubrir y reinventar tu masculinidad de manera auténtica y significativa. El hombre completo: La vía tántrica hacia la sanación y la plenitud es una obra esencial para cualquier hombre que esté dispuesto a tomar las riendas de su vida y embarcarse en un viaje de crecimiento personal y transformación.

Das E-Book können Sie in Legimi-Apps oder einer beliebigen App lesen, die das folgende Format unterstützen:

EPUB

Veröffentlichungsjahr: 2024

Bewertungen
0,0
0
0
0
0
0
Mehr Informationen
Mehr Informationen
Legimi prüft nicht, ob Rezensionen von Nutzern stammen, die den betreffenden Titel tatsächlich gekauft oder gelesen/gehört haben. Wir entfernen aber gefälschte Rezensionen.



El hombre completo

La vía tántrica hacia la sanación y la plenitud

Mónica Gutiérrez

No se permite la reproducción total o parcial de este libro, ni su incorporación a un sistema informático, ni su transmisión en cualquier forma o por cualquier medio, sea este electrónico, mecánico, por fotocopia, por grabación u otros métodos, sin el permiso previo y por escrito del titular del copyright. La infracción de los derechos mencionados puede ser constitutiva de delito contra la propiedad intelectual (Art. 270 y siguientes del Código Penal). Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra. Puede contactar con CEDRO a través de la web www.conlicencia.com o por teléfono en el 91 702 19 70 / 93 272 04 47.

© Mónica Gutiérrez González, 2023

www.tantramonik.com

[email protected]

Con la colaboración de:

Editorial Versos & Reversos

Manuel de falla, 26, 5-3

08034 Barcelona

www.versosyreversos.com

Ilustraciones: Anika Prieto Márquez (Anika)

Maquetación: www.jgarridomaquetacion.com

Primera edición: diciembre de 2023

ISBN: 978-84-123041-8-3

Este libro está dedicado especialmente a mis padres y a mis hijos, que son el motor de mi vida. A mis amigos y familiares, gracias por confiar en mí y darme ánimos cada día, permitiéndome continuar con esta labor que tanto disfruto. Un agradecimiento sincero a mi kaula tántrica, mis profesores, compañeros y a los grandes amigos que he encontrado en este camino. También a mis dos coaches, sin cuya ayuda esta obra no hubiera sido posible. Gracias.

Índice

Prólogo

INTRODUCCIÓN. Los caminos del Tantra

¿POR QUÉ CONMIGO?

PRIMER SENDERO. El hombre dolorido

EL DOLOR

EL DOLOR INTRÍNSECO: EL ABANDONO DE UNO MISMO

EL DOLOR EXTRÍNSECO: EL HOMBRE HA SIDO ABANDONADO

EL DOLOR DE LA INFIDELIDAD

EL DOLOR DE LA BAJA AUTOESTIMA

EL DOLOR DE LA EYACULACIÓN PRECOZ

EL DOLOR DE LA IMPOTENCIA

SEGUNDO SENDERO. El hombre curioso

LA CURIOSIDAD

EL CRECIMIENTO PERSONAL

CURIOSIDAD HACIA EL MUNDO FEMENINO

CURIOSIDAD ENFOCADA EN LA PAREJA

MEDITACIÓN

CURIOSIDAD ESPIRITUAL

CURIOSIDAD PROFESIONAL

TERCER SENDERO. El hombre carente

LA CARENCIA

EL HOMBRE CARENTE DE SENTIDO VITAL

MEDITACIÓN PARA LA LIMPIEZA DE CHAKRAS

EL HOMBRE CARENTE DE EMOCIÓN

EL HOMBRE CARENTE DE PAREJA

EL HOMBRE CARENTE DE SENTIDO EN LAS RELACIONES SEXO-AFECTIVAS

EL HOMBRE CARENTE DE SEXO

SEGUNDA PARTE. Las soluciones frustradas

LOS FÁRMACOS

PSICÓLOGOS

SEDENTARISMO

SUSTANCIAS TÓXICAS

LA PORNOGRAFÍA

LA PROSTITUCIÓN

LAS REDES SOCIALES

LAS RELACIONES TÓXICAS

TERAPIAS ALTERNATIVAS

TERCERA PARTE. La solución tántrica

ANATOMÍA ENERGÉTICA

LA RESPIRACIÓN

OBSERVACIÓN CONSCIENTE

TACTO CONSCIENTE

LA RELAJACIÓN

LAS CUATRO LLAVES DEL TANTRA

CONCLUSIÓN. Dulcificar el trauma

BIBLIOGRAFÍA

GLOSARIO DE CONCEPTOS

Prólogo

El Hombre Completo es, ante todo, un libro de compasión, de comprensión y de ayuda a miles de hombres traumatizados. Seres que han sido maltratados y necesitan todo nuestro amor.

En este sentido, es preciso no confundir la compasión con la pena o la lástima. Compasión es una de las formas más grandes de amor: es sensibilidad, empatía y amor en acción.

Frecuentemente, cuando hablan de los hombres, muchas personas, de forma automática, visualizan el arquetipo del abusador o maltratador. Por el contrario, asignan por defecto a la mujer el arquetipo de la víctima que ha sido maltratada y abusada por los hombres.

Muchas personas, no solo mujeres, consideran que todos los hombres son iguales: perversos, maltratadores o inconscientes.

Este libro de Mónica Gutiérrez surge para ayudar a estas personas a ser más conscientes del drama masculino. Porque muchas veces ha sido justo al contrario: han sido ellos los maltratados por mujeres, o por otros hombres.

Pocas veces somos capaces de contemplar con compasión a esos hombres maltratados que están demasiado heridos como para poder amar. Hombres que incluso maltratan porque ellos mismos son los primeros que fueron maltratados en su infancia. Hombres cuya vida no es más que una reproducción de lo que han aprendido.

Por supuesto necesitan sanar esto lo antes posible y transformar su vida para que todos podamos vivir en un mundo mejor. Y, en este sentido, el libro de Mónica Gutiérrez se me antoja imprescindible.

Tanto es así que me ha recordado a un taller de sexualidad sagrada al que tuve la fortuna de asistir, en compañía de otros 70 hombres en Carolina del Norte (EE.UU.) en 2007 y que impartía David Deida.

En aquel taller lloré al presenciar el drama masculino —muchos padecían mis mismas heridas u otras mucho peores— y me propuse dedicar mi vida a ayudarlos por medio de mis talleres de Tantra y sexualidad sagrada que ya me había decidido a empezar a impartir.

Es mi deseo más profundo que este libro te ayude a abrir tu corazón, de manera que consigas entender mejor a los hombres —y a ti mismo/a— y esto te ayude a conectar con la compasión, una de las formas más grandes de amor.

Mónica Gutiérrez, facilitadora y experta en masaje tántrico, te ayudará con su experiencia y compasión hacia los hombres.

Si eres un hombre, esta gran obra te ayudará a tomar consciencia de tu interior y a encontrar soluciones efectivas.

Si eres una mujer, el libro de Mónica, contribuirá a que abras tu corazón a los hombres, los cuales son dignos de tu amor.

Namasté.

Hari Dass

Formador de Tantra

INTRODUCCIÓN. Los caminos del Tantra

Cuando se conocieron todo era de color de rosa.

Eran dos jóvenes hambrientos de amor, pasión y deseo, viviendo sin proponérselo la experiencia transformadora de amar a alguien sin tapujos, sin límites, en profundidad, apostándolo todo por su amor.

Él había conocido por fin al amor de su vida.

Ella estaba ilusionada con poder brindarle a él todo el amor que llevaba consigo.

Los días y los meses se fueron sucediendo, entre diversos encuentros, paseos por la playa, románticas cenas sin muchos lujos, algún fin de semana en un hotel…, hasta que, un buen día, decidieron juntos compartir hogar.

Ambos eran independientes económicamente, su relación fluía de forma fácil, sus cuerpos se deseaban, se comían con los ojos y aprovechaban cualquier excusa para lanzarse a hacer el amor. Estaban hechos el uno para el otro.

Ella terminaba antes que él la jornada laboral y corría a casa a darse una ducha y a esperarlo anhelante. Y, cuando lo veía aparecer por la puerta, se derretía por sus huesos y apenas le daba tiempo a desnudarse antes de encaramarse sobre él para poseerlo. Amaba al hombre en el que su pareja se estaba convirtiendo día a día y viceversa.

Juntos habían elegido ser y estar en comunión. No necesitaban una bendición, un documento ni un porqué para consagrar su unión. Para ellos era tan obvio que se amaban, que estaban hechos el uno para el otro, que nada más importaba. Les encantaba planificar juntos su día a día. Ambos asumían equilibradamente las responsabilidades del hogar y ninguno se sentía ni más ni menos que el otro.

Y así los días y los meses fueron sucediéndose. Y, a pesar de que él seguía suspirando y dándolo todo por su pareja, era evidente que ella había empezado a sentir ganas de conocer a otras personas. De un tiempo a esa parte, ella manifestaba su deseo de quedar más frecuentemente con sus amigas. Incluso, parecía no bastarle con las horas que consagraba a hacer deporte en el gimnasio y también se había apuntado a grupos de running y crossfit.

En apenas unos meses, ella parecía haber recuperado el cuerpo de una adolescente. Ahora volvía a salir de noche con sus amigas y, durante el día, entre el trabajo, el gimnasio y las quedadas con unos y con otros, comenzó poco a poco a alejarse de lo que entre los dos habían ido construyendo.

Él la amaba aún con todo su corazón. Para él no había más patria ni más religión que ella. La veneraba sin excusas ni fisuras. Y, llegado el caso, no habría dudado ni lo más mínimo en dar su vida por ella. Cada vez que tenían ocasión de hacer el amor, él le susurraba todas aquellas promesas al oído. Sin embargo, las mismas «palabras mágicas» que antes la extasiaban y encendían su lujuria, ahora habían dejado de surtir efecto.

Por más que quisiera negar la evidencia, en su fuero interno, él sabía que ella ya no estaba «enchufada» a lo que juntos habían construido. Por más que desease no pensar en ello, él sentía cómo ella se alejaba centímetro a centímetro del hogar común. Y aquello lo estaba matando por dentro.

—Ya no le gusto; ya no le sirvo; ya no le valgo… —aquellas letanías se instalaban más y más cada día que pasaba en sus monólogos interiores.

Cuando hacían el amor y ella le apartaba la vista.

Cuando la veía feliz y cantarina arreglarse y maquillarse para salir con otros que no eran él.

Cuando se pasaba horas al teléfono y, al colgar, pareciera no tener nada que compartir con él.

—Ya no le gustas; ya no le sirves; ya no le vales… —volvían a acecharle sus monstruos una y otra vez.

Sin embargo, él no estaba dispuesto a rendirse…

Comenzó a buscar soluciones: recurrió a psicólogos y sexólogos; la convenció de que introdujesen en sus artes amatorias juguetes eróticos; la invitó a disfrutar de diversas experiencias románticas; incluso él también se apuntó con ella al gimnasio. Y, a pesar de que odiaba correr sin necesidad, se sumó a su grupo de running. Puede que, durante un tiempo, la llama volviera a avivarse entre ellos. Pero no fue más que un espejismo: seguía faltando algo. Él se devanaba los sesos y seguía buscando sin parar soluciones en internet.

Hasta que un día, en su afán por probar hasta las opciones más exóticas, decidió acudir a una sesión de Tantra. Concertó una cita y, al cabo de unos días otra. Luego otra y otra más… Hasta que, semanas después, ya se hallaba inmerso en un nuevo mundo de sensaciones y comenzó a sorprenderse con la enorme variedad de ricos e insospechados placeres que le comenzó a brindar su propio cuerpo.

Al principio, era reacio a dejarse sentir con todo su ser, como le proponía aquella facilitadora de Tantra. Le daba cierto reparo y hasta vergüenza tomar conciencia plena de cada milímetro de su piel. Sin embargo, el amor que sentía por su pareja y las ganas de recuperarla se impusieron a los prejuicios propios de ciertas masculinidades malentendidas.

Así fue como él abrazó e hizo suyas la escucha activa, la respiración consciente, la pausa, la no prisa… Y, cuando llegaba a su casa, comenzó a mirar a su pareja con otros ojos. Empezó a verla y a sentirla desde otro prisma. Hasta el punto de que, tal como le reconoció una noche entre besos y abrazos, se había vuelto a enamorar de ella y hasta de él mismo.

Le apetecía compartirlo todo con ella desde otro lugar. Y así fue. Juntos tomaron la decisión de asistir a una sesión privada de Tantra. Y, después, a un taller grupal. Poco a poco, fueron conociendo a otras personas afines a ellos. Empezaron a visibilizar nuevos horizontes y a fluir desde el amor y el sentir a través de la compasión.

A partir de entonces, ya nada fue igual. Sobre todas las cosas, porque ellos ya no eran los mismos. La lentitud de sus movimientos durante el acto amoroso, la plenitud de sus sentidos durante las caricias sexuales, el despertar a una nueva conciencia de la relación de pareja…, les proporcionó el impulso necesario para seguir construyendo juntos desde otro lugar. Desde ese nuevo concepto de la vida y de la relación de pareja que les proporcionó el Tantra, sus almas volvieron a llenarse de tal manera que volvieron a ser los quinceañeros del principio.

Cuando entro en consulta, suelo encontrarme con un hombre de mediana edad, desangelado, falto de gracia y simpatía, destruido por el huracán de las emociones. Su dolor me llega, me irradia, se somatiza en mi cuerpo.

—Ya no me quiere —me dice.

—Me ha dejado; ya no siente nada por mí —me confiesa.

—Me llama inútil; se fue con otro —se lamenta.

—Me acusaba de tener una amante —reconoce confundido.

Hay millones de personas que van por la vida dando tumbos de un lado al otro, inmersos en cuerpos y en relaciones insatisfactorias; estando por estar.

—Lo hago por mis hijos, por mi situación económica, porque no sé vivir en soledad, porque sin ella mi vida no tiene sentido… —el etcétera es tan extenso como escalofriante. Oír esas palabras salir de sus bocas me asusta. Contemplar la deriva de esos hombres perdidos, sin rumbo, naufragando mar adentro, sencillamente me resulta desgarrador.

Por otro lado, están los hombres que más allá de las palabras, les afecta a su estado físico. Empiezan a engordar, o a adelgazar. Su aparato reproductor masculino ya no les responde como debería: no les funciona. Estos hombres son víctimas de la desidia; de un abandono de su aspecto físico. Parecieran haber renunciado a sus ganas de vivir. Se abandonan: caen al vacío, se dan a la bebida, fuman sin parar, salen con supuestos amigos y fornican en cualquier esquina; con cualquier persona que se les ponga a tiro. Todo les da igual: su corazón está ‘partío’, como diría Alejandro Sanz. Pero, ¿dónde están las tiritas para estos corazones ‘partíos’...?, me pregunto yo.

Es evidente que algo falla cuando, a día de hoy, son cientos de miles las personas que están eligiendo vivir en soledad, rodeados de una multitud para la que la realidad de una pareja ya no resulta satisfactoria. En una sociedad en la que, según el INE, el índice de separaciones y divorcios es más alto que el de bodas o registro de parejas de hecho, no hace falta ser muy perspicaz para llegar a la conclusión de que nos falta educación emocional y sexual. Las lagunas en la gestión de nuestros sentimientos y en autoconocimiento son tan enormes que la mayoría de nosotros ni siquiera somos capaces de afirmar con rotundidad en qué punto de nuestra vida nos encontramos.

Se impone, pues, analizar y reflexionar acerca de cuanto nos está sucediendo. Si bien nunca antes en nuestra historia habíamos gozado de un mayor número de títulos y formaciones acerca del conocimiento de nuestras emociones y cómo gestionarlas, aún falta mucho camino por delante hasta que, efectivamente, seamos capaces de regirnos emocionalmente con madurez, amor y verdadera compasión.

Y, aunque es cierto que la inclusión en las aulas de asignaturas como emocrea o talleres extraescolares basados en proyectos de igualdad empiezan poco a poco a dar más visibilidad a este tema, el hombre del que te hablo es una persona como tú y como yo, de mediana edad para quien, gestionar sus emociones o las de su pareja —o la confluencia de ambas— le supone, en la mayoría de las ocasiones, un descenso al inframundo; internarse en un lodazal de arenas movedizas del que, casi con toda probabilidad, no será capaz de salir.

—¿Qué hago? ¿A quién le hablo yo ahora de esto que me está pasando? ¿Qué hago con mi cuerpo? ¿Quién me ayuda a gestionar estos sentimientos que me ahogan…? —este es el lamento interno de miles, de millones de hombres en todo el mundo, cada día… Quizás también el tuyo.

Este libro nace para todos esos hombres. Pretende ser una guía, un camino por el que avanzar juntos. Por supuesto, no pretende ser el único, pero sí uno imprescindible, que se adapte a tus circunstancias como un guante para ayudarte también a ti a salir de ese valle de lágrimas por el que andas transitando ahora mismo.

Si bien tu posición actual en la vida y el dolor que te aflige podrán ser muy distintos a los de cualquier otro hombre que esté leyendo este mismo libro, lo cierto es que tanto tú como él —como cualquiera de los hombres que entran por la puerta de mi consulta— anheláis un mismo objetivo: ser capaces de relacionaros afectiva y sexualmente con una mujer desde el amor y la compasión, estableciendo con ella una relación madura, consensuada, honesta y satisfactoria para ambos. Sin embargo, soy muy consciente de que este objetivo es completamente inalcanzable si no conseguimos comenzar a caminar juntos desde el punto en el que te encuentras ahora mismo. Y es aquí donde, a mi juicio, fallan la mayor parte de las obras que he tenido la ocasión de leer a lo largo de los años que he ejercido como terapeuta y facilitadora: se basan en la idea de que todos los hombres que desean alcanzar un mismo objetivo afectivo-sexual parten desde un mismo punto. Y no pueden errar más el tiro.

Por esta razón, yo no pienso cometer contigo la misma equivocación. Si puedo prometerte que esta obra se convertirá en la palanca «impulsadora» hacia el cambio que necesitas introducir en tu vida, es porque «te va a ir a buscar» exactamente al punto en el que tú te encuentras en este momento de tu vida para, desde ahí, llevarte de la mano por un camino en el que iremos explorando e identificando diversas «falsas soluciones» con las que probablemente ya estás familiarizado. Y, una vez que hayamos desvelado por qué esas «alternativas engañosas» son ineficaces para alcanzar tus propósitos, nos encaminaremos y zambulliremos juntos en la «solución tántrica» que deseo proponerte en la tercera parte de esta obra.

¿De qué manera voy a ir a «buscarte» al punto en el que ahora mismo te encuentras?

Llevo practicando y ofreciendo a mis clientes en consulta «la solución tántrica» desde 2014. Y, a lo largo de estos años, después de decenas de casos, he llegado a la conclusión de que, independientemente de cuál sea tu situación concreta, grosso modo, todas las circunstancias personales de los hombres que he analizado se pueden incluir en una de estas tres tipologías:

DOLOR.CURIOSIDAD.DESIDIA.

Partiendo de esta base, te voy a proponer «un juego para encontrarte» y, desde ahí, acompañarte por EL CAMINO DEL TANTRA. Como verás, la primera parte de esta obra está compuesta por tres «afluentes» diferentes. Y aunque, como afluentes que son, irán a desembocar todos —en la segunda parte del libro— en el mismo «río», cada uno de ellos surge y discurre por derroteros completamente diferentes. A estas alturas, seguramente ya habrás adivinado que cada uno de esos «afluentes» se corresponde con cada una de las tres tipologías de hombres que me he encontrado en mi experiencia como terapeuta. Por lo tanto, te propongo que, provisto de buenas dosis de curiosidad y afán de autorreconocimiento, te remontes hasta los puntos en los que manan cada uno de esos tres afluentes y dilucides cuál de ellos se asemeja más a tu caso concreto.

Para facilitarte la labor, he dispuesto tres relatos breves al comienzo de cada una de las tres secciones de la primera parte del libro. Te ruego que, una vez que hayas localizado el comienzo más apropiado a tus circunstancias, sigas diligentemente el «afluente» hasta su desembocadura en la segunda parte de esta obra. Pero también podría darse la circunstancia de que tu caso fuese una combinación de dos tipologías, se hallase a medio camino entre ambas, o que tuvieras una curiosidad inusitada por conocer los derroteros por los que transcurren los «afluentes» de otros hombres que no son tú, así como los vericuetos por los que sus vidas, cuales ríos, han discurrido hasta el día de hoy. Sea cual fuere tu caso, por favor, siéntete completamente libre para tomar un solo camino, tratar de empatizar con otro que no sea el tuyo, o inspeccionarlos todos.

¿POR QUÉ CONMIGO?