El microcosmos del movimiento - Phil Unseld - E-Book

El microcosmos del movimiento E-Book

Phil Unseld

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Beschreibung

Ponernos de pie, caminar o saltar son acciones cotidianas que hacemos sin pensar. Sin embargo, estos movimientos funcionales básicos han sido fruto de un intenso proceso de aprendizaje en nuestra etapa infantil para adaptar el aparato locomotor a las leyes de la gravedad. Este obra introduce el desarrollo del movimiento en el ser humano a través de descripciones e ilustraciones exquisitamente detalladas que parten del bebé hasta el niño en su fascinante camino de arrastrarse y gatear, sentarse y ponerse de pie, caminar y correr, hasta finalmente poder saltar. Phil Unseld presenta un resumen exhaustivo de las perspectivas históricas y teóricas actuales de referentes como Feldenkrais, Pikler, Thelen y Bernstein sobre el desarrollo motriz del infante junto con la observación, explicación y atención al detalle de su experiencia práctica. Asimismo, este libro brinda una guía para entender y apreciar el crecimiento del movimiento en el bebé ofreciendo sugerencias prácticas para sujetar, colocar e interactuar con el infante de maneras que promuevan su sentido de seguridad y de desarrollo armónico. Para quienes estén interesados en cómo aprendemos a "plantarnos en el mundo", El Microcosmos del Movimiento expone de manera magistral la belleza de nuestro desarrollo.

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Seitenzahl: 273

Veröffentlichungsjahr: 2019

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Philipp Unseld

EL MICROCOSMOS DEL MOVIMIENTO

Una mirada funcional al desarrollo del bebéPara padres y profesionales

Basado en el Método Feldenkrais

Ilustraciones deDominique Rebourgeon

Herder

Diseño de cubierta: Gabriel Nunes

Edición digital: José Toribio Barba

© 2018, Philipp Unseld

© 2018, Herder Editorial, S. L., Barcelona

ISBN digital: 978-84-254-4131-8

1.ª edición digital, 2019

Cualquier forma de reproducción, distribución, comunicación pública o transformación de esta obra solo puede ser realizada con la autorización de sus titulares, salvo excepción prevista por la ley. Diríjase a CEDRO (Centro de Derechos Reprográficos) si necesita reproducir algún fragmento de esta obra (www.conlicencia.com).

Herder

www.herdereditorial.com

para Vanesa

ÍNDICE

PRÓLOGO

PREFACIO

1. LABELLEZADELDESARROLLO

2. SOBREESTELIBRO

Influencias y fuentes

Teorías

Una perspectiva personal

El enfoque funcional

La estructura del libro

Lineal frente a sistémico

¿Por qué faltan las categorías por meses?

Límites

Cómo observar el movimiento

Los ejes horizontales

3. ENFOQUESHISTÓRICOS

Las teorías sobre el desarrollo motor infantil

El paradigma genético o maduracionista

Períodos críticos

Libertad de movimiento

La psicomotricidad

La psicología del desarrollo

El enfoque cognitivo

El modelo informático

El abordaje sistémico

El enfoque ecológico

El abordaje dinámico-sistémico

Perspectivas

4. CONDICIONESDELDESARROLLO

Múltiples retos

El aprendizaje I: el aprendizaje orgánico

El aprendizaje II: una analogía entre el aprendizaje del movimiento y del lenguaje

El aprendizaje III: el aprendizaje en espiral

El vínculo

La autorregulación

El potencial del cerebro

5. GÉNESISDELMOVIMIENTO

El amanecer de los sentidos

El orden del desarrollo sensorial

Movimientos prenatales

Programas primarios de movimiento

Los reflejos simples

Reflejos primitivos

Las reacciones

Los reflejos de desplazamiento

Resumen

6. ELCONTROLPOSTURAL

Control de la cabeza

Control del tronco

De pie

Resumen

7. RECIÉNNACIDO

El patrón de flexión

Las posiciones iniciales

El handling, el «porteo» o cómo alzar, sostener y mover al bebé

8. ELSOSTÉNDELACABEZA

Un proceso revelador

El peso

«Arriba»

Boca arriba

Boca abajo

La pelvis

Reducir superficie de apoyo

Resumen

9. LALÍNEAMEDIA

Línea media funcional

Coordenadas

El eje

Integración de los hemisferios

Resumen

10. GIRAR

11. ELAPOYOENLOSANTEBRAZOSYLASMANOS

12. DESPLAZAMIENTOSI. POSICIÓNBAJA

Desplazamientos primarios

Reptar

«Reptar circular»

«Reptar hacia atrás»

«Arrastre»

«Reptar homolateral»

«Reptar contralateral»

La transición entre reptar y sentarse

Resumen

13. DESPLAZAMIENTOSII. POSICIÓNMEDIA

Pataleo

Transición al gateo

Movimientos rítmicos

Gatear

Interconectar los hemisferios

Deslizamiento sobre las rodillas

«Caminata de oso»

Asimetría

Resumen

14. SENTARSE

Transiciones I

El apoyo con las manos

La configuración de las piernas

Sentado sobre los talones

El uso esférico de la pelvis

Otras formas

Resumen

15. ELDESARROLLODELASMANOS

Autorregulación

Manos - pies

Boca abajo

El apoyo en los antebrazos

La fuerza

El control postural

Formas de la mano

La mano predominante

Resumen

16. DESPLAZAMIENTOSIII. POSICIÓN ALTA

«Arriba»

El pie

El desarrollo funcional del pie

Aprender a caer

En cuclillas

De pie

Primeros pasos - lateralmente

De pie sin apoyo

Primeros pasos hacia delante

Transiciones y regresiones

Caminar libre homolateral

Caminar contralateral con apoyo

Caminar contralateral libre

Resumen

17. TREPAR - CORRER - SALTAR

Trepar

Correr

Saltar

EPÍLOGO - PERSPECTIVAS

AGRADECIMIENTOS

BIBLIOGRAFÍA

PRÓLOGO

Dr. Stephen RosenholtzBurlingame, CaliforniaFeldenkrais Trainer

Al lector

Lo que despertó por primera vez mi interés en el desarrollo motor infantil fue una anécdota que nos contó el físico Moshé Feldenkrais en 1980, durante nuestro entrenamiento en Hampshire College, Massachussetts. En esa ocasión, Moshé Feldenkrais, pionero en un método para desarrollar la conciencia acerca de cómo nos movemos, nos narró una conversación que tuvo con la antropóloga Margaret Mead, cuando la conoció, y que tiempo después la incluyó en su libro La dificultad de ver lo obvio:

Nos sentamos a la mesa, y Margaret Mead dijo que quería empezar por hacerme una pregunta para ver si mi respuesta hacía eco en ella. A lo largo de más de veinte años, y debido a sus estudios antropológicos, había visitado cierta isla en múltiples ocasiones y, sin embargo, no había podido enseñarles a sus habitantes, ni a sus hijos, ciertos movimientos del pie —algo así como avanzar brincando en un pie— a pesar de que eran buenos cazadores y pescadores. Aunque no podía darle una respuesta precisa sin saber un poco más acerca del movimiento, le dije que, en mi opinión, la falla o interferencia probablemente se debía a alguna inhibición o tabú que afectaba el gateo en la temprana infancia. «¡Creo que tienes razón!», respondió, «Los habitantes de la isla no permiten a los bebés estar en el suelo a gatas, por temor a que se vuelvan bestiales, brutales, y por lo mismo, eliminan por completo el gateo».

En la tradición de Feldenkrais, cuya habilidad de mejorar el potencial humano estriba en su cabal comprensión de la forma en que aprendemos, El microcosmos del movimiento examina el crecimiento y desarrollo del movimiento en el infante, desde el recién nacido hasta el bebé que ya es capaz de correr y saltar. Phil examina con ojo experto las múltiples pequeñas e importantes variaciones en el movimiento que el bebé en crecimiento explora y domina.

La historia que narra Phil no es lineal, ni estrictamente cronológica; se enfoca tanto en el aprendizaje que le permite a cada infante acceder a las opciones que toma, así como en la gran variedad de posibilidades que cada uno elige. El microcosmos del movimiento narra con impresionante lujo de detalles cómo el infante se encuentra con una habilidad motriz nueva o novedosa, y cómo toma lo que previamente aprendió y lo aplica a dicha habilidad.

En esta obra, la evolución del infante a través de lo que se define de manera tradicional como las etapas de desarrollo motriz y locomoción se examina desde el punto de vista de las adaptaciones a la gravedad. Describe cómo el infante descubre un creciente potencial para la acción en la medida en que su centro de gravedad se eleva en el movimiento. Escuchamos la narrativa mediante descripciones e ilustraciones exquisitamente detalladas y acompañamos al bebé en su arrastrarse y gatear, sentarse y ponerse de pie, caminar y correr.

Para el clínico y el académico, El microcosmos del movimiento presenta un resumen exhaustivo de las perspectivas históricas y teóricas sobre el desarrollo motriz del infante. En cada capítulo, el autor va entretejiendo los debates de la teoría y del conocimiento actual con la observación, explicación y atención al detalle. La influencia de Bernstein, Pikler, Feldenkrais y Thelen se refleja en este modelo de sistemas dinámicos de aprendizaje orgánico.

A los padres de familia, El microcosmos del movimiento les brinda una guía para entender y apreciar el crecimiento del movimiento en el bebé. Ofrece sugerencias prácticas para sujetar, colocar e interactuar con el infante de maneras que promuevan un sentido de seguridad y un desarrollo armónico. Este libro también les brinda una clara perspectiva acerca de las formas que no contradicen lo que la naturaleza tenía en mente para el desarrollo del niño en crecimiento.

Para quienes estén interesados en cómo aprendemos a «plantarnos en el mundo», El microcosmos del movimiento expone de manera magistral la belleza de nuestro desarrollo.

PREFACIO

Dra. Janzet Rodríguez Herrera Médica pediatra

Como pediatra (siempre interesada por el desarrollo infantil), el método Feldenkrais me ha abierto una nueva perspectiva sobre el desarrollo psicomotor en los primeros años y su gran relevancia a lo largo de nuestra vida. Asimismo, ha potenciado el disfrute en mi observación del maravilloso despliegue de los más pequeños en la consulta.

Este libro llega para reunir mucha información sobre ese «desplegarse» que ocurre en cada ser humano y relacionarlo en su dimensión más global. Es un texto que brinda comprensión sobre el maravilloso y esencial inicio del desarrollo de nuestro movimiento y la relación con nosotros mismos y con el entorno. En este sentido, debo agradecer a Phil todo el amoroso y exhaustivo trabajo para su realización, ya que aporta una nueva mirada, sistémica y funcional, sobre el desarrollo temprano, esencial para todos los que trabajamos con bebés y para los padres que se animen a aprender a observar a sus hijos y a partir de ellos a sí mismos.

Este es un libro imprescindible para todo aquel que quiera adentrarte en el «por qué» y «para qué» de cada paso en nuestro desarrollo más temprano.

Barcelona, marzo de 2017

1. LA BELLEZA DEL DESARROLLO

Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen milagrosy la otra es creer que todo es un milagro.Albert Einstein

Mi fascinación por el desarrollo infantil nació en 1995. En aquel momento estaba cursando el segundo año de mi entrenamiento profesional en el método Feldenkrais. Un día comenzamos a explorar diferentes movimientos basados en el desarrollo temprano del bebé. Se trataba de movimientos primarios, como girar de boca arriba a boca abajo o rodar por el suelo con las manos en los pies para sentarnos de diferentes maneras. Más allá de la alegría que evocaron estos movimientos en todo el grupo, me acuerdo del impresionante impacto que sentí después en mí mismo. Fue una sensación única, una especie de transformación corporal que se tradujo a una sensación increíble de bienestar y ligereza. Nunca antes había experimentado nada comparable. Me di cuenta inmediatamente de que algo significativo había pasado en mi sistema nervioso. Lo podía sentir con una claridad irrefutable y se me despertó una incontenible curiosidad al respecto. ¿Qué había pasado?

Al año siguiente de la formación vimos un vídeo del mismo Moshé Feldenkrais trabajando magistralmente con un niño con parálisis cerebral. Feldenkrais movía al niño sistemáticamente a través de todas las fases del desarrollo adaptando los movimientos a las posibilidades motrices del pequeño, que terminó reptando por primera vez en sus ocho años de vida. Su risa desinhibida e incontenible felicidad gracias a este nuevo aprendizaje me llenaron los ojos de lágrimas. Quedé sumamente conmovido al ver el profundo y precioso cambio que se había producido en él por los movimientos que Feldenkrais le había hecho experimentar. Fue para mí una experiencia clave para reconocer la dimensión y el potencial que puede llegar a tener el movimiento en nuestra vida.

Unos años más tarde —estaba cursando un máster con la Dra. Chava Shelhav (Childspace) para trabajar con bebés con necesidades especiales— teníamos que hacer una presentación de diferentes aspectos del desarrollo. En aquel contexto me correspondió explicar las funciones del reptar y del gateo, por lo cual me había hecho una especie de mapa para aclararme con el material. Recuerdo que en aquel momento pensé «qué bueno sería que hubiera un libro que plasmara esta materia de una forma clara para cualquier persona interesada».

Naturalmente, estas experiencias despertaron en mí una gran curiosidad y un afán por entender con más profundidad el origen de nuestros movimientos. Me puse a leer todo lo que podía encontrar sobre el desarrollo. Desafortunadamente no era nada fácil conseguir material sobre la temática en aquella época. Todo lo que podía encontrar era bastante pobre en explicación o plagado de tecnicismos y generalmente enfocado desde una perspectiva patológica, es decir, con la mirada puesta en lo que falta o no funciona. Me frustraba bastante no encontrar ningún libro que simplemente me contara, en positivo, cómo era el desarrollo normal de un bebé, y además de una manera que coincidiera con mi propia percepción. Porque lo que yo veía era una maravilla tras otra desplegándose en cada momento del desarrollo. Para mí siempre hubo una magia inmensa en este proceso. Y mucha belleza.

Con el paso del tiempo sentía cada vez más la pena de ver el desarrollo solo desde un punto de vista deficitario, es decir, lo que falta. No quisiera que se me malinterpretara: aprecio y considero sumamente valioso e indispensable el acompañamiento del punto de vista médico sobre la evolución de nuestros hijos. Pero por lo general su mirada se basa en un paradigma que fácilmente actúa como un filtro que no deja ver la inconmensurable y bella inteligencia que rige cada aspecto de este proceso. En cambio, si nos disponemos a ver las competencias innatas y las que surgen sin parar en el infante, todo se transforma en milagro.

El impulso de escribir nació en el contexto de mi propio aprendizaje y afán de profundizar mi comprensión de los procesos y orígenes de nuestros movimientos. Desde mis primeras incursiones en este terreno buscaba sin éxito una especie de «mapa» del desarrollo a nivel de movimientoen la primera infancia. Me hubiera gustado encontrar un libro válido e interesante tanto para profesionales como para padres novatos, y esto más allá de que su bebé tuviera necesidades especiales o no. En realidad he llegado a la conclusión de que todos los bebés tienen necesidades especiales, es más que nada una cuestión de enfoque. Además, estoy convencido de que a nivel intuitivo todos los seres humanos sabemos que existe un metanivel en el quecada niño es en sí mismo bello y maravilloso en todo lo que hace, aunque tenga dificultades, a veces aún más bello justo dentro de dichas dificultades. La única diferencia radica en que podamos ver la dimensión de maravilla, la creatividad en la búsqueda de solución. A fin de cuentas, a veces es más una cuestión de percepción y perspectiva que de «hechos».

En este sentido mi deseo es aportar algo que ayude a abrir una puerta en la percepción del lector. Quiero ofrecer una mirada que permita no solo observar sino ver, apreciar y hasta admirar los diferentes aspectos del desarrollo del bebé. Creo en el profundo potencial armonizador y en el efecto sanador de la conciencia y de la belleza si encuentra su lugar en la percepción.

Quiero mencionar aquí que he dedicado gran parte de mi vida a la música y que, tanto como instrumentista y compositor, mi búsqueda ha estado siempre centrada en la belleza. Entiendo la belleza como un conmovedor nivel de coherencia y justeza en las relaciones que puede abrir «algo» en la percepción de quien mira o escucha, lo que cambia su mirada hacia las cosas y el mundo. También podríamos llamarlo un cambio de conciencia (insight) que abre nuevos espacios, que de repente da lugar a cosas inéditas e impensables hasta el momento. En el mundo infantil hay —sin lugar a duda— mucha de esta belleza. Y mucho potencial aún por descubrir.

En este contexto, encuentro una analogía con las grandes obras de arte: cada vez que uno las aprecia con más profundidad y atención, ocurre un fenómeno de comprensión y coherencia, que parece extenderse hasta el infinito. Lo curioso es que no importa el plano ni el ángulo desde donde se mira: siempre es coherente, acertado y de proporciones justas. Cada cosa está en su lugar. Hay un gran orden que trasciende lo opinable.

Desde mi punto de vista poca importancia tiene si lo que está en juego son frecuencias, colores, ritmos, líneas, tiempos, formas o el movimiento mismo. Desde un cierto ángulo no hay diferencia entre una cantata de Johann Sebastian Bach, el brillo de una piedra en un arroyo de agua cristalina o de un niño totalmente absorbido por un nuevo descubrimiento.

Es muy probable que todo lo que aparece en el desarrollo tiene función, sentido. Afirmar lo contrario me suena un poco como decir que a la música de Bach o de Mozart le sobran o le faltan notas. A propósito: recuerdo una escena de la película Amadeus (1985) en la que el emperador José II felicita a Mozart después del estreno de El rapto de Serrallo, diciéndole que la ópera le había parecido un trabajo delicioso, de mucha calidad, aunque le parecía que sobraban algunas notas, a lo que Mozart responde con ironía: «¿Y cuántas notas creéis que sobran, su majestad?».

En este sentido, me parece que al desarrollo no le falta o le sobra nada, lo único que puede que nos falte tal vez sea más comprensión de estos procesos. El desarrollo infantil posee este potencial de belleza y orden e indudablemente es posible percibirlo de forma directa. Espero que este libro sea una pequeña ayuda para vislumbrar el «cómo».

A partir de lo expuesto en las líneas anteriores supongo que se deduce fácilmente por qué he elegido ilustrar el libro con dibujos en lugar de fotos. Para ello he tenido la gracia de contar con el inconmensurable apoyo de mi gran maestro y amigo Dominique Rebourgeon. Aparte de ser un gran dibujante y músico posee el 5.º Dan en Taekwondo, que le da una capacidad muy especial de abrir con sus dibujos la dimensión funcional y dinámica del movimiento, totalmente afín al propósito de este libro. Además, estoy convencido de que su trazo tiene la profundidad y estética que trascienden todo contexto cultural, así como el paso del tiempo.

2. SOBRE ESTE LIBRO

Influencias y fuentes

Sin duda ha sido el genial trabajo de Moshé Feldenkrais una de las fuentes de aprendizaje más importantes en mi vida, especialmente en relación con el movimiento. Su método cruzó mi camino por primera vez cuando tenía 18 años y me atrapó completamente su enfoque sobre el posible desarrollo del hombre. Su mirada me abrió el «universo del movimiento» y me permitió tomar conciencia de la enorme envergadura del movimiento, de la atención y de la conciencia en el posible desarrollo del potencial del individuo. También comprendí la trama sistémica en la cual vivimos y que determina cómo lidiamos con nosotros mismos y con el mundo. En este entramado hay relaciones poco obvias, como la relación entre la fuerza de la gravedad, el movimiento, el aprendizaje, la maduración y la espontaneidad. Sin embargo, aunque sean poco obvias, no dejan de ser importantes en nuestra calidad de vida y en nuestros vínculos. Y la piedra fundacional de toda esta dinámica la encontramos en el desarrollo temprano.

Después de formarme en el método Feldenkrais, en los últimos veinte años he trabajado con miles de personas, desde recién nacidos hasta ancianos. Considero este caudal de experiencia práctica y variada como una fuente esencial de mi percepción del movimiento y cómo se manifiesta de forma única en cada ser humano.

Teorías

En cuanto a las teorías, el trabajo de Esther Thelen y su visión sistémica (epigenética) sobre el desarrollo ha sido esencial para mí. No es casual que Thelen sintiera mucha afinidad por el trabajo de Feldenkrais, pues ambos enfoques coinciden en muchos aspectos. Feldenkrais usaba tanto elementos filogenéticos (especie) como ontogenéticos (individuo) para influenciar el proceso vital y la organización de la persona, además muchas veces se inspiraba en secuencias de movimientos del desarrollo temprano. De esta manera creó una forma —enfocada en los adultos— que permitiera experimentar los procesos de aprendizaje en esta fase. Thelen estaba fascinada con esta posibilidad de poder añadir la dimensión vivencial a su percepción del campo del desarrollo y a sus investigaciones. En consecuencia, pasó por un programa entero de formación de profesionales (cuatro años) que implica todo un proceso de reeducación desde las bases de desarrollo. Lamentablemente falleció poco tiempo después y no tuvo tiempo de seguir explorando el potencial de este camino.

Otros autores muy influyentes en mí han sido E. Pikler, R. Alexander, Lois Bly, M. Quinton, J. Piek, L. Remo, J. Chilton Pierce y D. Stern; también la lectura de muchos libros y artículos en el ámbito de la psicología del desarrollo, la psicología cognitiva del desarrollo, la neurociencia y del campo somático (según la definición de T. Hanna).

Por último, he tenido la suerte, junto a mi mujer Vanesa, de vivenciar el desarrollo de nuestros hijos. Nos dieron una perspectiva real de todos los procesos involucrados en el desarrollo, más allá de los libros. Sobre todo nos permitieron tomar conciencia de cómo la individualidad de cada niño, con su temperamento y tiempo propios, marca su desarrollo. Además, que siempre hay un más allá de las teorías.

El doctor en Física Moshé Feldenkrais ha sido uno de los grandes maestros en el estudio del movimiento humano. Creó su propio método usando el movimiento como medio para fomentar el desarrollo y la maduración del ser humano. Al igual que otros maestros como el creador del Aikido (Morihei Ueshiba) o del Judo (Jigoro Kano), tenía la capacidad de comprender el orden y el potencial del movimiento humano con su enorme abanico de posibilidades inherentes. Pero en lugar de un arte marcial ha creado un sistema pedagógico para facilitar el aprendizaje, optimizar la organización corporal y desarrollar la autoconciencia del individuo en la vida cotidiana.

Una perspectiva personal

En el foco de este libro se encuentra un campo sumamente amplio y abierto donde se juega nada menos que la complejidad de la vida y del ser humano. No es fácil encontrar una manera de escribir sobre esta dinámica tan compleja sin caer en una simplificación inadecuada. Por eso quiero dejar constancia de que este libro no pretende ser perfecto o completo, ni mucho menos tener un rigor científico. Realmente aprecio la mirada académica sobre el desarrollo —especialmente la de E. Thelen—, sin embargo, creo que los llamados «trabajos somáticos» pueden aportar un punto de vista muy válido sobre la materia por el simple hecho de que cuentan con muchos años de experiencia empírica. Tal vez se podría decir que el libro está asentado en una intersección entre el campo de trabajos somáticos, la ciencia, el arte y la paternidad. Puesto que no se trata de un ensayo académico, he priorizado el flujo de la lectura omitiendo o minimizando las referencias formales dentro del texto (espero que el lector sepa perdonarme este detalle si esto tuviera importancia para él). No pretendo que nada de lo que escribo sea nuevo, seguramente lo han escrito otros autores antes, aunque con otras palabras. La única diferencia es «cómo» está contado, como todas las historias de amor.

Quiero aclarar también que no es mi intención dar consejos de lo que hay que hacer o dejar de hacer. Mi deseo es, en primer lugar, ofrecer una perspectiva personal, siempre desde mi percepción y experiencia propia. Procuraré escribir de una forma bastante neutra y confío que entre la información y los dibujos puedan emerger destellos de la belleza inherente en el desarrollo, sin necesidad de hablar de ello de forma explícita. Lo explícito a veces cierra más puertas de las que abre. Espero que la manera de organizar los elementos de este libro permita ver aspectos del desarrollo que tal vez no se vislumbran en otras fuentes de información. De todas maneras, confío en que cada lector sabrá qué hacer con el material y cómo sacar provecho de él o simplemente desecharlo: ¡con respeto y toda libertad!

El enfoque funcional

El libro se centra en el desarrollo del movimiento desde un punto de vista funcional.Según Feldenkrais, esto implica, en primer lugar, nuestra manera de optimizar el uso del esqueleto contra la fuerza de la gravedad para tener la máxima eficiencia posible en la acción. En la temprana infancia se inicia y se manifiesta esta relación dentro de un gran abanico de formas que varían constantemente, según la fase de la maduración y del desarrollo del infante. Son precisamente estas formas de movimiento las que concentran nuestro interés y nuestra atención en este viaje.

De cualquier modo, no queremos dejar de incluir en nuestra perspectiva el aspecto de la adaptación espontánea. La cualidad espontánea surge naturalmente en todos los infantes si no hay interferencias importantes. Aparece como respuesta a los requerimientos del campo de la gravedad en combinación con la profunda y esencial necesidad del ser humano de relacionarse consigo mismo y con el mundo. La gran pediatra húngara Emmi Pikler ha demostrado que cada bebé sabe cómo emprender este proceso si encuentra las condiciones mínimas para llevarlo a cabo. Hablaremos de las condiciones de un buen desarrollo más adelante (capítulo 4).

Partimos siempre de la inseparable integridad del pequeño ser humano, aunque no sea posible en este contexto tratar otros aspectos interesantes del desarrollo, como la motricidad respiratoria, la motricidad oral (succión, tragar, etc.), el lenguaje, la comunicación no verbal y todo lo relacionado con las dimensiones cognitivas y socioemocionales.

La estructura del libro

La Gestalt del desarrollo motor se puede representar como un entramado complejo de múltiples espirales. Cada espiral constituye un aprendizaje específico. En cada espiral aparecen las mismas temáticas una y otra vez, aunque siempre en un plano más alto, es decir, con más complejidad. El «patrón cruzado», por ejemplo, es un tema que atraviesa el desarrollo de forma constante y casi omnipresente, pero no se repite nunca de la misma forma porque en cada estado se añade algo nuevo. De esta forma se consolida e integra lo aprendido con anterioridad.

Los capítulos del libro están estructurados en algunas de estas espirales. En el centro se encuentra el desarrollo motor temprano y cada capítulo mira hacia el desarrollo desde otro ángulo y otro momento. Las espirales en juego no son más que fragmentos holísticos de las incontables espirales de aprendizaje. Esto significa que el libro no sigue una lógica lineal o cronológica estricta sino una lógica de cambio de perspectiva. Al igual que los impresionistas compusieron sus pinturas mediante puntos casi aislados que cobran sentido cuando se encuentra la distancia adecuada, espero que aparezca la noción de nuestra mirada sobre el desarrollo a efecto del conjunto.

Cada capítulo se enfoca en un estado diferente del desarrollo. Desde cada ángulo he procurado contextualizar los movimientos en cuestión para señalar sistemáticamente las enormes redes de interrelaciones que integran cada función nueva. Por supuesto, no es posible cubrir toda la red, pero sí vislumbrar algunas de las relaciones más importantes.

Lineal frente a sistémico

Como el lenguaje es lineal, por definición, dificulta abordar temas de naturaleza sistémica como es el desarrollo. Para el cerebro es mucho más directo y relevante la experiencia propia —sensorial, somática y consciente— para comprender con profundidad lo que puede ofrecer la lectura de un texto. Las palabras siempre son una abstracción y su significado para cada lector depende de sus experiencias previas con ellas. El lenguaje obliga a secuenciar aspectos que en realidad ocurren al mismo tiempo. Especialmente en el desarrollo hay siempre múltiples procesos paralelos y es imposible cubrirlos todos con el lenguaje. Estos procesos emergen como espirales de diferente índole que se entrelazan, superponen y coexisten entre sí. Al escribir sobre un tema siempre hay momentos en que es preciso elegir de qué hablar primero, y a veces el criterio tiene que ver más con el lenguaje o la sintaxis que con el contenido en cuestión. En este sentido, espero que el lector sepa sortear este inconveniente y encontrar lo que hay detrás de las palabras.

De todas maneras, he elegido el formato de libro porque ofrece unas cuantas ventajas como canal de información —especialmente en combinación con dibujos— y abre espacios de percepción distintos a otros medios. Y también por el simple hecho de que me gustan los libros.

Life can only be understood backwards; but it must be lived forwards. Søren Kierkegaard

La misma disyuntiva aparece en el abordaje del desarrollo porque, es evidente, existe un aspecto lineal en este proceso. Pero no se puede reducir la mirada a esta perspectiva lineal sin dejar fuera muchos otros aspectos esenciales. Naturalmente existe un orden básico secuencial en el desarrollo: ningún bebé podrá caminar sin saber antes sentarse o desplazarse de alguna otra forma más primaria.

También hay una línea de tiempo (por lo menos en nuestra percepción) que progresa en la medida en que el bebé crece y aprende los movimientos en un cierto orden. El tema es que esta línea no refleja más que las elecciones hechas de cada infante. No evidencia todo el potencial de los otros caminos u otros movimientos que el bebé podría haber elegido o aprendido en cada momento. A veces son solo detalles del entorno y de una particularidad orgánica (por una lesión, por ejemplo) que definen si el desarrollo sigue por un camino u otro. Desde una mirada retrospectiva es muy tentador concluir que el desarrollo tiene una lógica lineal, pero en realidad el orden se basa más en un conjunto de principios (o «trama de reglas» según L. Remo) que abren incansablemente el campo de opciones.

He procurado enfatizar estos principios a lo largo del libro porque me parece que entender este metanivel permite abrir más la mente para entender lo que ocurre en este proceso. Hay un dicho que dice: «Si quieres que Dios se ría cuéntale los planes de vida que tienes». Esto es aplicable también al desarrollo: nunca se sabe qué es lo que va a aprender el bebé como próximo paso o cómo va a hacerlo. Todo depende de la maduración previa de todos los elementos que compondrán la nueva función. Abrir y mantener abierto este espacio de no saber me parece crucial para poder observar y percibir la belleza inherente al desarrollo y no interferir en él.

¿Por qué faltan las categorías por meses?

Es probable que el lector se pregunte en algún momento por qué no encuentra prácticamente información en cuanto a la respectiva edad del infante para cada movimiento. He renunciado conscientemente a estas clasificaciones para evitar el filtro que crea este tipo de mirada en la percepción del observador. Las clasificaciones actúan fácilmente como invitación a comparar si el niño en cuestión ya hace o no la acción descrita dentro de su categoría y no permiten ver otras cosas.

En cambio, he intentado contextualizar e interrelacionar cada movimiento a nivel funcional porque me parece más adecuado para construir una percepción holística del desarrollo. También subraya la mirada que «da tiempo» al infante para descubrir y aprender cada movimiento a su propio ritmo.

Límites

El hecho de evitar las clasificaciones por meses no significa que no existan límites. Hace unos años, el pediatra alemán R. Michaelisintrodujo un nuevo modelo que sustituyó los tradicionales valores (maduracionistas) de pilares basados en mediciones promedias por indicadores máximos. Michaelis los denominó «mojones» o «hitos fronterizos» del desarrollo (Grenzsteine). Esto significa que se mira el marco temporal máximo en el cual un infante debería haber desarrollado una cierta competencia común para todos los niños antes de sospechar posibles patologías. Es un enfoque mucho más respetuoso con variabilidades y además es útil como orientación para cualquier persona no sea especialista en el tema.

Michaelis ordena el desarrollo en fases de seis meses y diferentes categorías (motricidad global, motricidad manual, cognitivo, lenguaje, etc.). En cuanto a la motricidad global, por ejemplo, el primer hito fronterizo se encuentra a los seis meses cuando se puede esperar que el bebé muestre una clara y dominante simetría en su organización corporal y que pueda levantar la cabeza estando de espalda. También es de esperar que pueda contactar con los ojos y girar la cabeza.

Otro aspecto es el apoyo en antebrazos o manos cuando está boca abajo. A los 12 meses puede mantenerse sentado con la espalda erguida y con un control seguro del equilibrio. También puede voltearse por sí solo, de boca arriba a boca abajo, y viceversa. A los veinticuatro meses puede levantar objetos del suelo sin perder el equilibrio y subir escaleras con algún tipo de apoyo para una mano. A los treinta y seis meses puede saltar con ambas piernas de un escalón sin caerse. Además puede esquivar objetos al correr y parar de golpe.

Como se puede ver, es un planteamiento bastante amplio por lo que no es adecuado como instrumento de diagnóstico médico, pero sí lo es como orientación global para observar el desarrollo y sin descuidar potenciales necesidades especiales.

Cómo observar el movimiento

Hay una diferencia entre «mirar» y «ver». «Mirar» es un acto de percepción activo que fácilmente activa filtros en nuestra percepción. Cualquier expectativa actúa como un filtro. En cambio, «ver» es un modo de percepción distinto, abierto y receptivo a lo que es. Es posible observar a un infante en movimiento y ver las maravillas que hace sin tener conocimientos específicos. Para eso solo hace falta la predisposición totalmente abierta y un grado elevado de atención del observador.

Generalmente es más fácil ver si uno tiene la suerte de tener a alguien cerca con la capacidad de «abrirnos los ojos». Es un poco comparable con la contemplación de una pintura de un gran artista. Es posible «acceder» a su belleza con nuestra percepción de una forma directa, sin explicaciones. Lo mismo es válido para la belleza del movimiento en el desarrollo infantil y también para los dibujos de este libro. Se han omitido conscientemente posibles descripciones de los dibujos para evitar que actúen como filtros para la percepción. Los dibujos están ideados para entrar en un juego libre con los contenidos del libro y para ofrecer a la persona abierta e interesada una rica fuente de información. En este sentido, las imágenes seleccionadas guardan un tesoro por descubrir para el lector que las mira con atención y curiosidad. De todas formas, algunas coordenadas básicas en cuanto a la organización funcional de nuestro cuerpo pueden ser de ayuda. En este contexto vamos a hablar brevemente de dos aspectos funcionales primordiales: los posibles movimientos de la columna vertebral y la relación entre la cintura escapular y la cintura pélvica.