El poder de la empatía - Michael Tennant - E-Book

El poder de la empatía E-Book

Michael Tennant

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En una época dominada por el estrés, la ansiedad y la hiperconectividad, la empatía es al mismo tiempo el antídoto y un músculo que podemos desarrollar para fortalecer nuestras conexiones con nosotros mismos y con los demás. Escritos para ser leídos de corrido o en pequeñas dosis de veinte a treinta minutos diarios, los capítulos de este libro te ofrecerán tareas y consejos que te ayudarán a conocer el poder transformador de la empatía. ¿Qué esperas para empezar a vivir desde un lugar de paz, amor y autenticidad?

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Veröffentlichungsjahr: 2025

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Construye una relación más saludable y amorosa contigo.

Sana tus heridas del pasado.

Redescubre la compasión que llevas dentro.

Despierta tu empatía hacia los demás y reencuéntrate con quien realmente eres.

 

 

En una época dominada por el estrés, la ansiedad y la hiperconectividad, la empatía es al mismo tiempo el antídoto y un músculo que podemos desarrollar para fortalecer nuestras conexiones con nosotros mismos y con los demás.

Escritos para ser leídos de corrido o en pequeñas dosis de veinte a treinta minutos diarios, los capítulos de este libro te ofrecerán tareas y consejos que te ayudarán a conocer el poder transformador de la empatía.

¿Qué esperas para empezar a vivir desde un lugar de paz, amor y autenticidad?

Michael Tennant es defensor de la diversidad y la salud mental. También, emprendedor y fundador del estudio creativo Curiosity Lab, cuyo principal objetivo es la construcción de comunidad a través de la narración de historias en torno a la inclusión y la empatía. Además es reconocido por sus populares juegos de cartas Actually Curious, las cuales han aparecido en The New York Times, la revista O, Forbes y Refinery29, solo por mencionar algunos. Actualmente vive en Florida con su esposa y su hija.

Visita www.curiositylab.io

ÍNDICE

IntroducciónFase 1. El lenguaje de los sentimientosDía 1. La empatía como una herramientaDía 2. Las cinco emociones nuclearesDía 3. Los tres tipos de empatíaDía 4. Exploración corporal de la ruleta de sentimientosDía 5. El desafío de atención plena de un díaFase 2. La importancia de la intenciónDía 6. La experiencia somáticaDía 7. Valores intrínsecos vs. extrínsecosDía 8. Explorando nuestros valoresDía 9. Vivir a través de tus valoresDía 10. Apóyate en tus valoresFase 3. Canalizar un propósitoDía 11. Círculos de control e influenciaDía 12. Anclarse en el amor propioDía 13. Poniendo a prueba tus creenciasDía 14. Valentía vulnerableDía 15. Tu ejército de apoyoFase 4. De la empatía al impactoDía 16. Enfrentar tus miedosDía 17. Liderar con empatía se parece a…Día 18. Moldear la seguridad y el apoyoDía 19. Privilegio y sesgoDía 20. Ejercicio del tercer cuerpoFase 5. Vivir con abundanciaDía 21. Mitos de la escasezDía 22. Lluvia de ideas de abundanciaDía 23. Empatía y abundanciaDía 24. Aplicaciones estratégicasDía 25. ManifestaciónFase 6. Compartir nuestros donesDía 26. Sanar con empatíaDía 27. Aprender a través de enseñarDía 28. Detonadores y egoDía 29. MaestríaDía 30. Mentalidad ceroConclusión. Una búsqueda compartida de la felicidadAgradecimientosNotasMás recursos

Para Chris, Darren, Caroline. Para Naya.

Para quienes han perdido a un alma gemela.

Para quienes trajeron un alma gemela a este mundo.

Para quienes están disfrutando de sus almas gemelas en el presente.

Todos buscamos seguridad, libertad, conexión y felicidad.

También competimos contra nuestros deseos más profundos de maneras sutiles sin siquiera saberlo.

Despiertos para la agonía de nuestra condición.

Despiertos para la recompensa y la abundancia del mundo.

Los invito a todos, mis almas gemelas, a viajar de la empatía hacia la prosperidad emocional.

INTRODUCCIÓN

El libro que tienes en las manos es una guía para usar la ciencia y la psicología de la empatía en la construcción de una vida más gratificante y significativa, dejando un impacto duradero a tu alrededor. También es una historia muy personal de sanación del dolor y de la adicción, transmutados en una sed de evolución.

El dolor que llegué a sentir, cuando fui capaz de estar presente para escucharlo, me dijo que mi vida valía más que como la estaba viviendo. Hoy ese dolor se transformó en la guía optimista, altruista e idealista que tienes ahora.

Paralelamente a mi búsqueda de bienestar personal, una crisis global de agotamiento y los problemas de salud mental se agravaban a una velocidad alarmante, al igual que los casos de explotación y violencia que no dejan de aumentar.

El poder de la empatía es una propuesta para lidiar con estos problemas y para dejar el mundo un poquito mejor a cómo lo encontramos.

No hace tanto tiempo, la idea de la empatía ocupó un lugar mucho menor en mi conciencia. En 2017 fundé una agencia de marketing llamada Curiosity Lab, pero en solo dos años, el negocio quebró y repentinamente me enfrenté con algunas pérdidas que me afectaron mucho en el ámbito personal. Entonces el mundo como lo conocíamos comenzó a experimentar un cambio sin precedentes.

Con la llegada de la pandemia de COVID-19, el ascenso del movimiento de justicia racial que siguió al asesinato de George Floyd, la revuelta en el Capitolio de Estados Unidos, el ascenso de la violencia antiasiática y la guerra rusa contra Ucrania fue evidente que necesitábamos una herramienta para navegar el miedo y la incertidumbre a nuestro alrededor y para cultivar nuestra resiliencia y bienestar emocionales en el ámbito individual.

Durante este periodo, canalicé mi dolor y voluntad para sanar y sobrevivir en un viaje de investigación acerca de la empatía. Empecé a aprender técnicas y rutinas que me ayudaron a aprender a soltarme del miedo, de traumas pasados y fracasos, así como de actitudes y conductas negativas que habían estado sujetándome.

Como resultado, anclado en mis valores y en la conciencia profunda de cómo estos hechos me afectaban, rápidamente empecé a ver la conexión entre mi sanación personal y la necesidad de sanar a la comunidad que me rodeaba.

En 2018, estando próximas las elecciones de medio mandato de Estados Unidos y la acalorada retórica política que las acompañaba, Curiosity Lab creó un juego de cartas llamado Actually Curious (‘Realmente curioso’) para difundir la empatía y combatir la división. Adapté y apliqué en mí el conocimiento y las técnicas que usamos para crear ese juego y ayudar a que hubiera confianza entre desconocidos.

Esta búsqueda de la aceptación de uno mismo y la compasión propia me hicieron tomar conciencia de cuánta gente como yo hay allá afuera, a la que le falta la inteligencia emocional necesaria para mantener su salud y bienestar mientras navega por la incertidumbre de nuestros días. La empatía, me di cuenta, era una necesidad de mercado absoluta.

Cuando estaba escribiendo este libro, Mental Health America lanzó el reporte del Estado de Salud Mental en Estados Unidos de 2021,1 que indicó que 19 % o aproximadamente 47 millones de adultos en el país reportaron haber experimentado una enfermedad mental, más de 2 millones que en el reporte del año anterior.

Más alarmante es el incremento en el número de adultos con pensamientos serios de suicidio, que fue de 4.3 % en 2021, lo que representa a más de 10.7 millones de estadounidenses, y en el número de jóvenes de entre 12 y 17 años que experimentaron al menos un episodio mayor de depresión, que incrementó en 13.84 % a 3 millones y medio.

Además, el reporte indica que casi 10 % de los jóvenes en Estados Unidos lidian con depresión de severa a mayor, lo que a menudo coincide con ansiedad severa, conducta desordenada y uso temprano de sustancias psicoactivas.

El alza en casos de depresión, ansiedad y otras condiciones provocadas por los acontecimientos mundiales de 2020 crearon una necesidad imprevista de servicios de salud mental, que el sistema de salud no estaba equipado para proveer. Las preocupaciones considerables sobre la falta de proveedores de salud mental, especialmente la escasez de psiquiatras, anteceden a la pandemia.

En 2016, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS, por sus siglas en inglés) predijo la demanda de 250 mil trabajadores de salud mental adicionales para 2025.2 Con las tasas de ansiedad y depresión que se reportaron en 2021, pasando de 1 de cada 10 a 4 de cada 10 adultos estadounidenses, este número ahora es probablemente muy moderado.

El HHS también designó 6 597 áreas de escasez de profesionales de salud mental en Estados Unidos; estas son áreas geográficas, grupos poblacionales o instalaciones de atención médica que no cuentan con profesionales suficientes para cubrir las necesidades locales.3

Con estas estadísticas, una infraestructura de salud mental ya deteriorada estaba destinada a colapsar cuando la pandemia azotó el planeta. A pesar de los esfuerzos exhaustivos de nuestros trabajadores de salud mental para ampliar sus horarios y la cantidad de sus casos, mucha gente vulnerable en nuestras comunidades aún no tiene un acceso adecuado a los servicios fundamentales de salud mental que necesita.

No hay mejor momento que ahora para que las personas adquieran las herramientas vitales que se necesitan para la empatía y el autocuidado.

 

* * *

 

No es fácil empatizar con la depresión, la ansiedad, las adicciones y los pensamientos suicidas, incluso con las personas a quienes amas. Aprendí esto de primera mano cuando las pérdidas de mis familiares empezaron a acumularse entre los meses de diciembre de 2018 y octubre de 2019, comenzando con el fallecimiento de un tío en diciembre, una tía en marzo, mi hermano Chris en julio y mi hermano Darren en octubre.

En medio del dolor que estaba padeciendo debido a la oleada de muertes familiares, también me enfrentaba a los efectos colaterales de la relación fallida con mi anterior pareja sentimental y socia. Había tocado fondo emocionalmente.

A principios de 2020, estuve desempleado por primera vez desde la universidad, endeudado por 90 mil dólares, y seguía enfrentando una batalla de más de una década contra el abuso de sustancias psicoactivas. A los 36 años, tuve que volver a casa de mis padres y pedirles ayuda.

Mientras muchos de mis amigos cercanos y familiares tenían la disposición y la disponibilidad para ayudarme por un rato, ninguno tenía el conocimiento, el entrenamiento o incluso la conciencia para empatizar con mi sufrimiento y guiarme apropiadamente en busca de ayuda.

El dolor que sentía se exacerbaba por mis luchas constantes con la vergüenza y el miedo a las opiniones de mis amigos y familiares. Previo a todo esto, era un ejecutivo muy exitoso de medios y publicidad sin fines de lucro, y sentía que tenía mucho que perder si la gente se enteraba de lo que estaba atravesando.

En 2019, en lo profundo de mi depresión, me sentía solo, me faltaba confianza en mí mismo y estaba desesperado por un cambio y una conexión. Me di a las sustancias una noche más, el fin de semana cuando murió mi hermano Chris, y sentí que me acercaba a una sobredosis. Si iba a sobrevivir y a encontrar por fin la felicidad, necesitaba aprender a experimentar mis emociones complicadas y a hallar claridad y felicidad desde adentro.

Cuando creamos el juego de cartas Actually Curious en 2018, teníamos en mente metas igual de nobles. Anclados en nuestros valores individuales y colectivos, mi pareja anterior y un equipo de cuatro becarios teníamos la intención de lograr una tarea aparentemente imposible: frenar la división creciente en nuestro país.

Nuestra intención era ludificar la creación de confianza al crear espacios seguros para las conversaciones difíciles aunque necesarias. Al volver las conversaciones que requieren valentía un juego de escucha profunda, quizá evitaríamos el ego y el subconsciente para dar paso al compartimiento vulnerable, la escucha curiosa y una práctica de reflexión propia.

Pero lo cierto fue que, hasta aquellas pérdidas trágicas en 2019, fui incapaz de hacer este trabajo en serio. No me sentía seguro conmigo mismo, solo en un grupo de desconocidos. Tendría que aprender nuevas habilidades para sobrellevar situaciones y técnicas de regulación emocional para crear la seguridad de construir una relación de confianza conmigo mismo como piedra angular de mi supervivencia.

Decir que la empatía me encontró cuando más la necesitaba no es suficiente. Afortunadamente, antes de que ocurrieran los peores giros de mi vida, me uní a un grupo de liderazgo de hombres que se basaba en los principios que enseñaba una organización llamada EVRYMAN, que emplea la inteligencia emocional y la vulnerabilidad para enseñar nuevas habilidades para la conexión propia y con la comunidad.

Al ir confiando poco a poco en este grupo de siete hombres, recibí su educación, conocimiento, apoyo y testimonio compasivo, que fueron hechos cruciales en mi recuperación. Aunado a mi propia exploración en libros, pódcasts, artículos y reflexiones propias diarias a través de la meditación y la escritura de un diario, comencé a desentrañar el modelo original de empatía en cinco fases que respaldan este libro.

Para entender las inclinaciones, me acerqué a autores contemporáneos como Malcolm Gladwell, el Dr. Cornel West, Robin DiAngelo y el Dr. Trabian Shorters, así como a escritores clásicos como bell hooks y James Baldwin. Para entender el miedo y la vulnerabilidad y cómo afectan la conexión y la colaboración, me acerqué a Thích Nhất Hạnh, a Brené Brown y a Ray Dalio, por nombrar algunos.

Para profundizar mi comprensión sobre la inteligencia emocional, me basé en libros como Comunicación no violenta, de Marshall Rosenberg; Inteligencia emocional, de Daniel Goleman, y Empatía social, de Elizabeth Segal. Para el propósito, la claridad y cómo el ego humano puede interferir, encontré una guía para hallar mi propio camino a partir de autores como Simon Sinek, Robert Greene, Mel Robbins y Michael Singer.

Por último, leer las obras de Peter A. Levine y El cuerpo lleva la cuenta, de Bessel van der Kolk, fue clave para que profundizara mi comprensión de la experiencia somática, el trauma y la sanación. A lo largo de este periodo de investigación y aprendizaje, aumentó mi confianza al aceptar el título de “experto en empatía”.

Mi difícil, vigorizante y profundo involucramiento con la comunidad hizo que todo encajara. Me incliné mucho más hacia mi propósito de compartir herramientas para la empatía y una comunidad comenzó a formarse alrededor de mí.

Nos unía la misión de combatir la división y de continuar practicando y compartiendo herramientas entre los demás para encontrar la sanación en nosotros mismos y la conexión con nuestras comunidades individuales. Juntos canalizamos esta abundancia de amor y agencia en una lucha por la justicia, los derechos humanos y el bienestar.

A lo largo de los últimos tres años, he tenido la bendición de que cientos de organizaciones me inviten para aprender sobre mi misión de difundir la empatía. Curiosity Lab ha recibido a miles en nuestros talleres y eventos en vivo, virtuales o transmitido por streaming. Entre nuestra comunidad colectiva, he sido testigo del poder y el potencial de la empatía en nuestras vidas.

La empatía es un truco no tan secreto para descubrir nuestros verdaderos deseos y nuestros caminos únicos hacia la felicidad. He llegado a ver la empatía como una especie de “sexto sentido” y una herramienta esencial para nuestra supervivencia y compromiso con los otros.

En una época en que la división es una fuerza negativa y abrumadoramente dominante en nuestro mundo, y la enfermedad mental continúa aumentando, la empatía es al mismo tiempo el antídoto y un músculo que podemos desarrollar para fortalecer nuestras conexiones con nosotros mismos y con los demás.

Con creencias arraigadas y conductas de poder, carencia y agresión, este movimiento requerirá un desplazamiento cultural respecto a cómo nos tratamos a nosotros mismos y a los otros para establecer y producir el cambio social y la prosperidad emocional que es posible.

A través de mi viaje personal por la depresión y la adicción, la pérdida de seres amados y las dificultades financieras, y luego hacia la sanación a través de la terapia, el apoyo comunitario, el estudio independiente y la práctica tanto individual como grupal, aprendí que no tenía claros mis valores y necesidades, por lo tanto afectaban la claridad de mis elecciones.

Esta falta también afectó la manera en que me mostraba en los grupos de mi entorno y para mí mismo. Estaba asustado, molesto y cerrado a lo que podría lastimarme. Hoy he aprendido a abrirme a lo que se siente valioso y energéticamente alineado, y a fortalecer con tranquilidad mis límites en donde mi intuición no se siente cómoda. Estas prácticas me han ayudado a descubrir más felicidad y abundancia de la que había experimentado antes.

Hoy cuento entre mi abundancia a una esposa amorosa, mi primera hija, más de un millón de dólares de ingresos en los últimos dos años, mi primer hogar, padres y sobrinas y sobrinos con buena salud, y una maravillosa red de amigos amables, dinámicos y, por supuesto, empáticos, que están comprometidos a hacer el mundo más seguro y sano que como lo encontraron.

El poder de la empatía combina todo lo que aprendí y experimenté, a través de una indagación progresiva y dirigida a uno mismo, en una guía completa de 30 días que acompaña a los lectores en el mismo viaje de autosanación e impacto social que he hecho.

Tal vez desees convertirte en un padre o líder más fuerte, desarrollando estrategias para el crecimiento individual o profesional, o solo siguiendo tu curiosidad y ambición para ser una mejor persona, este viaje de 30 días tiene algo para todos: está diseñado para encontrar a todo lector en cualquier punto de su viaje de empatía y llevarlo un paso más adelante.

Este viaje me llevó a conocer a líderes de opinión en salud, negocios, educación, tecnología, gobierno y hotelería, reconocidos mundialmente. Son personas que intentan permanecer resilientes y emocionalmente con los pies en la tierra para la próxima sorpresa o desafío. Todos los sectores y todas las industrias necesitan líderes con empatía e inteligencia emocional.

También he conocido a miles de líderes del día a día que, como yo, encontraron su llamado y su voz durante la pandemia y se dieron cuenta de que al entregar su pasión y energía a los otros, recibieron mucho más de vuelta que cuando estaban concentrados solo en ellos mismos.

Juntos conformamos una gran comunidad de gente sensible, fuerte y amable que ve la conexión entre el autocuidado y la capacidad para mejorar el mundo a su alrededor. Lo veo como un movimiento para crear un millón de expertos en empatía.

Reclutar y entrenar a un millón de expertos en empatía requiere dos cosas. La primera es simplemente no alzar la vara tan alto para lo que significa ser un “experto en empatía”, para que más personas vean que las habilidades se pueden alcanzar y comiencen a enfocarse en los beneficios para sus propias vidas y las de aquellos a quienes aman.

Si eres consciente y tienes la voluntad de ser un mediador compasivo en tu propia vida y en la de tu comunidad, entonces ¡bravo!, ya eres parte de esto. Y segundo, hacer más sencillo el acceso a la educación y a las herramientas para practicar y fortalecer nuestros músculos empáticos.

Al entrenar a este millón de expertos, confiamos en que todos pueden mejorar sus habilidades empáticas, y por lo tanto el impulso colectivo comenzará a echar raíces. Los maestros crearán y continuarán un ciclo de enseñanza a nuestros semejantes, a nuestros amigos, a nuestros seres amados y, más importante aún, a nuestros niños.

En estas páginas, comparto la ciencia cognitiva, emocional y social detrás de la empatía, junto con ejercicios interactivos para ayudar a los lectores a hacer de la empatía una práctica diaria.

Escrito para ser leído de principio a fin o en pequeñas dosis (de 20 a 30 minutos al día, si eso se ajusta más a tu ritmo lector), este libro ofrece tareas sencillas y realizables que se pueden completar a tu propio paso y a las que puedes volver una y otra vez en busca de inspiración y consejos.

Uso conceptos que he tomado de la psicología, la metafísica, la espiritualidad y la productividad para ayudarte a crear tus propios rituales sostenibles de empatía. También entretejo historias de la vida real que abarcan los años de cuando fundé Curiosity Lab en 2017 pasando por mis pérdidas trágicas en 2019 y hasta el día de hoy, cuando sané, me casé con mi mejor amiga y recibí a mi primera hija.

Ofrezco estas historias como contexto de mi viaje por la empatía, pero sobre todo para que veas reflejadas partes de ti en mi experiencia.

Te llevaré paso a paso a través de cada una de mis cinco fases de la empatía para expandir tu visión de lo que es y qué puede significar en tu vida. Podrás darte cuenta de que a lo largo del libro me refiero a las cinco fases, no seis, que comprenden el modelo esencial que he desarrollado en mi enseñanza y práctica personal.

La sexta fase, exclusiva para este libro, se diseñó para quienes deseen llevar el trabajo a asesoramientos de grupos pequeños y grandes. Es una expansión de mi metodología que te prepara para compartir lo que has aprendido.

En la Fase Uno, estableceremos un entendimiento común de la empatía. Exploraré las definiciones cotidianas de la empatía e invitaré a los lectores a explorar cuáles son sus metas e intenciones al tomar este libro y a empezar a sentirse cómodos consigo mismos y sus emociones. Este viaje es para que tú lo dirijas según lo que necesites o creas conveniente.

En la Fase Dos, ayudo a los lectores a que sepan cómo traducir la conciencia que cultivaron en la primera fase en información realizable mientras usan sus emociones como una lente a través de la cual pueden entender sus valores y su intuición. Te ayudaré a ver cómo el mundo a tu alrededor moldeó esos valores y a considerar cómo se conectan hoy con tu propósito y tu misión en la vida. Practicaremos juntos la identificación de lo que realmente te importa y las cosas disponibles en abundancia que te traen dicha y plenitud.

En la Fase Tres, comenzamos a mirar hacia afuera. Equipados con el conocimiento y las prácticas necesarias para entenderse a sí mismos, los lectores comenzarán a integrar una conciencia de los otros en sus prácticas de empatía consigo mismos, mientras les enseño cómo sentirse progresivamente más seguros, estables y presentes, a la vez que se involucran con sus comunidades. La clave para cuidar a los demás será tu capacidad de sentirte seguro al tener un espacio para cuidarte.

En la Fase Cuatro, nos concentraremos en lo que pasa afuera y comenzaremos a entender cómo las habilidades que cultivamos para la conciencia y la compasión propia pueden emplearse para incrementar nuestra empatía por los demás. Nuestro objetivo en esta fase será fortalecer la capacidad para acallar nuestros egos y superar nuestras inclinaciones y circunstancias para internalizar la perspectiva de alguien más. La toma proactiva y radical de una perspectiva requiere que tus capacidades de compasión se amolden y la conciencia de tus detonadores emocionales y técnicas de autoaplacamiento se fortalezca.

En la Fase Cinco, disiparemos los mitos de la escasez y exploraremos el concepto de abundancia. Invitaré a los lectores a que reflexionen sobre lo que sienten que tienen en exceso, y cómo sería el mundo si nos moviéramos por nuestras comunidades adoptando una mentalidad de abundancia y abiertos a las necesidades y emociones de los otros. Al identificar y confrontar nuestras creencias limitadas sobre nuestras propias capacidades, y las posibilidades del mundo a nuestro alrededor, comenzamos a abrir nuevos caminos hacia la armonía y la abundancia.

Finalmente, en la Fase Seis, concluiremos explorando cómo compartir nuestros dones con el mundo y cómo podemos conjuntar la conciencia, la compasión propia, la empatía y una mentalidad de abundancia para representar un cambio mayor en nuestras sociedades. Nuestra imaginación y capacidad hacia una acción determinada se expande, lo que vuelve posibles nuestros sueños y ambiciones.

Cada fase comprende cinco días y cada uno comienza con una pregunta para reflexionar. Se te invita a contestar la pregunta en tu mente o en un papel y revisar tu respuesta luego de que hayas completado la lectura y el ejercicio del día. Estas preguntas proporcionan un contexto de “antes y después” sobre cómo la empatía hace evolucionar tu pensamiento día a día o incluso de ejercicio en ejercicio.

La intención de las preguntas es abrir tu imaginación y permitir que tu saber actual sea el protagonista. Después de leer las lecciones del día, algo de tu saber actual puede reafirmarse o expandirse o ponerse a prueba.

Recomiendo que cada día leas la noche anterior que le corresponde y lo primero que hagas en la mañana sea el ejercicio. Esto permitirá que las ideas se asienten en tu subconsciente y te dará espacio para completar el ejercicio durante el día que tienes por delante.

Los ejercicios se diseñaron para que se completen en 30 días, pero el ritmo de trabajo lo determinas tú. Algunos podrían detonarte ciertas emociones. Quiero que te sientas a salvo y seguro en cada día. Te animo a que practiques lo aprendido inmediatamente y que escuches las señales de tu cuerpo y las emociones que indiquen que necesitas darte un espacio extra entre los días o buscar ayuda profesional para desentrañar un tema clave.

A menudo me gusta crear contenedores emocionales propios cuando necesito explorar situaciones, recuerdos, sentimientos, sensaciones, pensamientos o anhelos complicados. Un contenedor emocional es una herramienta imaginaria que usan los terapeutas para que los pacientes se sientan seguros cuando exploran temas difíciles.

Para crear un contenedor emocional, tal vez escuches que un mediador diga algo luego de la frase “Lo que aquí se dice, aquí se queda. Lo que aquí se aprende, aquí se olvida”. O en un ambiente grupal: “Honra la sabiduría de los otros al facilitar un espacio sin interrupciones para compartir”.

Y hay otros ejemplos. Puedes usar un contenedor emocional para ti y por tu cuenta o en alguna interacción interpersonal en la que sepas que existe un trauma o una alteración significativa.

Durante los siguientes 30 días, no solo aprenderás a situarte dentro y a aprender sobre tus emociones, sino también a emplear lo que has aprendido para encarnar profundamente las emociones de alguien más. Al lograr esto último, comenzarás a extraer información crucial sobre cómo apoyar a otros en un momento determinado, al igual que cómo responder a situaciones similares en el futuro.

A lo largo del libro, me referiré a este estado receptivo como sintonía. Se volverá una herramienta esencial mientras practicamos darnos cuenta de nuestras emociones y las de los demás.

Con este libro me emociona compartir todo lo que he aprendido, así como ayudarte a que investigues a fondo para entender la empatía y la dicha de hacerla una práctica de toda la vida. Cuando hayas completado el libro, serás inmediatamente capaz de llevar las preguntas “¿Cómo estoy?” y “¿Cómo estás?” a niveles inmensamente más profundos de los que podías en el pasado.

También aumentará tu capacidad de situar con precisión tus propias emociones, y se sintonizará tu intuición de cómo actuar en tiempos desafiantes o de traerte sustento y felicidad expandidos. Al estar más satisfecho y siendo más resiliente, canalizarás tu capacidad colectiva como líder emocional proactivo: apoyo compasivo, valientes afrontamientos, ejemplos dignos, resoluciones efectivas, conexiones magistrales.

Unidos en nuestro deseo de un cambio, podemos unir los espacios que existen en y entre nosotros y ser más eficientes en nuestras batallas por los derechos humanos y por el bienestar colectivo.

Esta es mi esperanza y mi ambición: que este libro cree un ejército de expertos en empatía, difunda herramientas de autocuidado y compasión en nuestras vidas que contribuyan a conducir a nuestras comunidades a lugares de abundancia. Y que trabajemos juntos para redefinir siempre cómo vivimos y nos apoyamos uno al otro en todas las fases de nuestras vidas.

Antes de adentrarnos en nuestro tema, te invito a desacelerar y respirar profundamente. Registra lo que significa el presente para ti a través de la conciencia o de cualquier herramienta o palabra que tengas a tu disposición. Estamos a punto de embarcarnos juntos en un viaje. Y al final serás tú quien nos dirija hacia el destino.

Me da mucha alegría dejar en tus manos el ritmo y el resultado. Me recuerda a mi propio viaje, y a un simple rasgo en común que nos hace humanos: los sentimientos. Todos estos nos ayudan a encaminarnos hacia nuestras acciones, creencias y valores. Te invito a explorar el proceso de conectar los sentimientos con las acciones.

La primera fase de la empatía, el Lenguaje de los Sentimientos, explora las maneras cotidianas en que se ha definido la empatía y cómo se ha aplicado en nuestra sociedad. El objetivo es darte una base sólida sobre la cual construyas mientras progresas a lo largo de los 30 días.

Estas primeras lecciones te darán el conocimiento básico que necesitas para conseguir resultados y proteger tu bienestar. También haremos ejercicios que delimitan habilidades clave y profundizan tu conciencia y capacidad para emplear este conocimiento fundamental.

Lo cierto es que siempre has tenido habilidades de empatía y subconscientemente las usas para mantenerte con vida. No estoy exagerando. Nuestra empatía se arraiga en nuestra capacidad para entender los matices de los sentimientos.

Exploraremos juntos cómo es que la principal función de nuestros sentimientos es, de hecho, una adaptación bastante primitiva de nuestra voluntad natural de supervivencia. Las funciones que revisaremos han corrido en el bagaje de tu conciencia y han interactuado con tu ego a tal velocidad que pasan sin que puedas detectarlas.

Comenzaremos a darnos cuenta de que el mismo ritmo de reacción que se requiere en las situaciones de vida y muerte se aplica diariamente cada vez que nuestra seguridad o nuestro estatus en el mundo se sienten en peligro. Aprenderemos juntos a observar estos procesos en cámara lenta.

Imagina ver en cámara lenta a un atleta de alto rendimiento, un animal o una máquina de tal modo que puedas percibir lo complejo de su destreza. Ahora imagina aplicar esa misma tecnología de cámara lenta a tu propio e increíble ser. Tus instintos primarios, la manera en que reaccionas ante las personas y las situaciones, desplegada ante tus ojos con minuciosidad. A ese conocimiento propio vamos a aspirar en los días que tengamos mayor claridad y sintonía.

Quizá cada lector se acercará a este libro con diferente propósito. Algunos desearán utilizar la empatía para comunicarse estratégicamente y construir relaciones profesionales. Otros querrán buscar la manera de franquear los espacios para comprender y forjar confianza con la gente que quiere o incluso con aquella con la que no está de acuerdo.

Muchos acudirán a este libro para respaldar su propia sanación y crecimiento, y así entender sus necesidades y deseos subconscientes, fortalezas y debilidades, temores y pasiones. Cualquiera que sea tu propósito, para desbloquear verdaderamente la empatía, es importante tener un conocimiento y herramientas básicos que te ayudarán a desacelerar y aprovechar la sabiduría que está ahí.

La fase El lenguaje de los sentimientos fortalecerá tu capacidad de escucharte a ti mismo, a las personas y las situaciones a tu alrededor con total plenitud. Aprenderemos los tres tipos de empatía y cómo trabajan en conjunto para ofrecernos información adicional sobre nosotros mismos, nuestros colegas y nuestras situaciones de vida.

Aprenderemos cómo incorporar la percepción emocional en nuestros procesos diarios de toma de decisiones. Descubriremos que al extraer la sabiduría de nuestras propias experiencias —pasadas, presentes e imaginarias— fortalecemos un músculo nuevo y poderoso que podemos usar para mejorar nuestras vidas al mismo tiempo que dejamos un impacto en nuestras comunidades.

Mi objetivo no es volverte simpático, agradable o vulnerable en exceso, tampoco que tengas ninguno de los resultados que suele mencionar la gente que ha expresado inquietud al volverse “más empática”. En realidad, es hacer que para todos prolifere un entendimiento de lo que la empatía puede lograr por nuestro bienestar personal y colectivo.

Otra de mis finalidades es compartir maneras sencillas para identificar desplazamientos en las emociones. Al traer mucha más atención e intención a cómo reaccionamos con las personas y las situaciones, afectamos individualmente nuestro bienestar mental colectivo.

Repito: el trabajo que hagas en ti mismo para volverte más consciente y para sentirte más estable tendrá un efecto de ondas que mejorará nuestro bienestar colectivo. Al amoldar la compasión, en realidad desencadenamos una capacidad compasiva y de acción mucho mayor en nuestros encuentros cotidianos.

Te invito a que hagas a un lado tu ego y veas a hacia dónde te guían tus sentimientos en los próximos 30 días. Ahora sí, adentrémonos en nuestro tema.

DÍA 1LA EMPATÍA COMO UNA HERRAMIENTA

¿Estás listo para liberar el poder de la empatía?

 

Incluso antes de que tomaras este libro, tal vez escuchaste la palabra empatía unas mil veces. Esta ha permeado en todas las facetas de nuestra sociedad.

Mientras encontramos la manera de cómo navegar en conversaciones difíciles sobre origen étnico, género, sexualidad, cambio climático, salud mental, COVID-19, guerra, economía y muchas otras, todo siempre parece regresar a la empatía. Quizá la razón por la que volvemos a ella sea porque todavía no hemos perdido la esperanza. Es una habilidad y un valor que puede unir a las personas.

Si buscas en Google la palabra empatía, la primera definición que probablemente encuentres sea “la capacidad de entender y compartir los sentimientos de otro”,4 lo que hace que la palabra suene más como un superpoder que como una habilidad que pueda aprenderse. Psychology Today define la empatía como

la capacidad de reconocer, entender y compartir los pensamientos y los sentimientos de otra persona, animal o personaje ficticio. Es crucial desarrollar la empatía para establecer relaciones y comportarse de manera considerada. Involucra la experimentación del punto de vista de otra persona, más allá del propio, y habilita conductas prosociales o de mejora que vienen de uno mismo en lugar de que sean forzadas.5

Lo que destaca más de esta definición es su atención en lo externo, en cómo la empatía nos ayuda a entablar relaciones y ser útil a los demás. No es una sorpresa que tantos se hayan unido al viaje para liberar todo lo que esta puede ser y todo lo que posibilita. La empatía es un superpoder que podemos aprender y utilizar para reforzar nuestra capacidad de involucrarnos con el mundo de una manera positiva.

Una idea equivocada muy común sobre la empatía es cómo se relaciona con la simpatía, una experiencia similar aunque claramente no igual. Aunque ambos términos dan cuenta de cómo se siente alguien, la simpatía es más sobre cómo se siente uno que cómo se siente la otra persona.

Sentir simpatía por una persona o una situación es intentar entender lo que pueda estar pasando y centrar la atención en cómo te hace sentir esa situación. Quita la atención de la persona o de la situación inmediata y hace que trate sobre ti. Perdemos la capacidad de recibir plenamente a una persona o una situación cuando nuestra atención se desplaza a las emociones revueltas dentro de nosotros.

Por su parte, la empatía, como aprenderás a lo largo de este libro, va mucho más allá, pues considera tanto las necesidades de otra persona como las tuyas y, por lo tanto, es útil para ambas partes. Por ejemplo, nos puede ayudar a ser mejores familiares y parejas sentimentales.

El Dr. John Gottman, afamado investigador en relaciones y terapeuta, describe la empatía como el reflejo de las emociones de una pareja de tal modo que saben que sus sentimientos son comprendidos y compartidos. La empatía puede ser también un factor clave para resolver conflictos.

El Dr. Marshall Rosenberg, el creador del marco de la comunicación no violenta y el libro homónimo, emplea la compasión, el entendimiento y la empatía para transformar la manera en que nos aproximamos a las guerras y a los conflictos del día a día.

El Dr. Daniel Siegel, un profesor clínico de psiquiatría y director ejecutivo del Mindsight Institute, enseña cómo es que entender la neurobiología y la empatía nos puede ayudar a regular emociones y a reaccionar de manera constructiva a situaciones estresantes e imprevistas.

Numerosas escuelas primarias, secundarias y preparatorias a lo largo del país han adoptado programas de Aprendizaje Social y Emocional (SEL, por sus siglas en inglés) para niños de cualquier contexto, particularmente para apoyar a quienes proceden de poblaciones étnicas con insuficientes recursos. Estos programas se diseñaron para cortar de raíz los efectos en el largo plazo de las experiencias adversas de la infancia que estadísticamente se ha probado que conducen a vidas difíciles en la adultez.

Pero lo que he aprendido en mi propio viaje hacia la empatía es que, con el incremento de los problemas de salud mental y el agotamiento en los espacios de trabajo, de los cuales tengo experiencia directa hasta la fecha, es igual de importante ser capaces de entender, reconfortar y prepararnos a nosotros mismos para las situaciones difíciles como de ayudar a los demás.

Para mí, este viaje comenzó por una necesidad urgente: una voluntad de sobrevivir que me señaló la dirección para acrecentar mi compasión propia. Mi capacidad de perdonarme a mí mismo fue crucial para darme permiso de liberar los rencores, los hábitos tóxicos, los comportamientos y las maneras de pensar que bloqueaban mi capacidad de amarme a mí mismo y a los demás. En efecto, necesitaba empatía conmigo mismo: empatía propia.

Fue el Dr. Marshall Rosenberg quien acuñó el término empatía propia y dijo que “necesitamos recibir empatía para dar empatía”.6 Según el Dr. Rosenberg, cuando se detona algo en nosotros por lo que ocurrió o lo que hizo o dijo otra persona, necesitamos “detenernos, respirar y ser empáticos con nosotros mismos”.

Algo en nosotros conforma nuestras reacciones, y cuando tenemos empatía propia, tenemos la disposición de entender qué es ese algo: las creencias y experiencias anteriores que conforman nuestras reacciones en el momento actual.

Mientras asimilaba el trabajo del Dr. Rosenberg durante mi viaje a la empatía, llegué a entender que la empatía es un modo de vida. Es fortalecer las herramientas que necesitamos para destacar la conciencia emocional de manera más prominente en nuestras tomas de decisiones y comunicaciones diarias con los demás.

La empatía es activa y continua, siempre está presente y disponible, y una vez que cultivemos las habilidades correctas y activemos nuestra conciencia e intención, la empatía crece exponencialmente.

No importa quién seas o por qué tomaste este libro, tu viaje hacia la empatía comienza contigo mismo. Antes de que puedas enfocar tus lentes hacia afuera, necesitas confiar en ti para ser capaz de lidiar con el espectro entero de las emociones que pueden surgir en cualquier circunstancia.

Hoy en el Día 1, enfoquémonos en establecer intenciones para tu viaje hacia la empatía. En este ejercicio, vamos a crear un contenedor emocional para que contemples tu propia definición de la empatía y las expectativas y deseos que traes a esta exploración. Únete a mí en el ejercicio de escribir un diario que explore qué significa para ti la empatía y desentierra el propósito de fortalecer tu capacidad para empatizar.

DÍA 1

EJERCICIO

Después de haber creado un espacio seguro para el autodescubrimiento intencional, date un poco de tiempo para considerar y responder las siguientes preguntas:

¿Qué significa para ti la palabra empatía?

¿Qué pensamientos o juicios te vienen a la mente cuando piensas en la empatía?

¿Cuál es el resultado que deseas de esta exploración de la empatía?

DÍA 2LAS CINCO EMOCIONES NUCLEARES

¿Con qué emociones batallas más para expresarlas?

 

La mentes y el sistema nervioso pueden ser eficaces para evadir ciertas emociones en momentos desafiantes o incómodos. Es como un interruptor de emergencia. La emoción se vuelve muy intensa y reaccionamos de otro modo al que nos acostumbramos todos los días sin darnos cuenta.

Nuestra forma de ser y de involucrarnos puede cambiar de repente sin que lo sepamos ni, mucho menos, que entendamos las razones. No aprendí esto sino hasta pasados los 30, aunque me sucedía en situaciones en las que personas en posiciones de autoridad me hacían preguntas imprevistas.

Me pasaba cuando estaba nervioso por hablar con alguien a quien acababa de conocer. Esas reacciones momentáneas para evadir una emoción difícil pueden terminar por ser la diferencia entre una primera impresión cálida y una fría, una decisión financiera inteligente y una impulsiva, una interacción de construcción de confianza y una hiriente, al actuar por instinto y dejar que el momento se pase de largo.

Al familiarizarte con las cinco emociones nucleares, puedes expandir tu capacidad de observar, identificar con precisión y responder de manera proactiva a tus emociones. Aun más, con este nivel de sintonía emocional (que significa qué tan receptivo eres a tus propias necesidades o a las de alguien más), estarás mejor preparado para reaccionar cuando aparezcan emociones imprevistas e intensas.

Tristemente, muchos vivimos en un ciclo de evasión de lo que sentimos, lo que puede bloquear una parte importante que nos ayuda a sentirnos seguros y funcionales en medio de realidades difíciles. Puede ser que expresar tus emociones no sea “lo tuyo”, ¡y lo entiendo!

Cuando hago talleres de empatía en organizaciones donde la asistencia es obligatoria o se invita encarecidamente a asistir, me doy cuenta de que muchas personas son escépticas a cualquier forma de expresión emocional.

Siento empatía y compasión hacia ellos; históricamente, los ambientes laborales no han sido lugares donde las emociones sean bien recibidas. Lo llevaría aún más lejos y diría, desde mi propia experiencia de trabajar en organizaciones con y sin fines de lucro, que los lugares de trabajo pueden estar plagados de una comunicación que se guía por los juicios y que además es pasiva-agresiva.

Es más fácil chismosear y no ser directos que confrontar situaciones con carga emocional de manera frontal y constructiva. A muchos de nosotros no nos han entrenado para mitigar crisis o conflictos. Y es muy seguro que muchos de nosotros tampoco hayamos aprendido a ceder ante la compasión y la curiosidad en vez de la ira y el daño.

La expresión emocional en el lugar de trabajo es importante por dos razones. Primero está la gran cantidad de tiempo que pasamos en él. La mayoría de los estadounidenses pasan físicamente alrededor de ocho horas diarias en una locación de trabajo.7 Eso es más o menos 50 % del tiempo que estamos despiertos. Es una realidad que muchos de nosotros necesitamos trabajar para sobrevivir.

Una cultura del lugar de trabajo que desalienta o está mal equipada para gestionar matices emocionales está pésimamente preparada para afrontar cambios veloces, disrupciones sociales y económicas y el bienestar de la futura fuerza laboral.

Esto me lleva a la segunda razón. Las emociones que no se expresan pueden desbordarse en quejas frecuentes, desacuerdos o estallidos con las personas que amamos o que son nuestra responsabilidad. Nuestros amigos, familiares, compañeros de trabajo e incluso nuestro cuerpo sienten los efectos secundarios de las emociones que no se exploran y expresan de manera constructiva.

Si se prolongan, crecen en problemas imprevistos como fallas en la comunicación, ineficiencia, agotamiento, depresión, ansiedad, adicciones e incluso suicidio. Como dije en la introducción del libro, los casos de agotamiento y los problemas de salud mental han incrementado a una velocidad alarmante.

En la actualidad, dos tercios de los empleados de tiempo completo han experimentado agotamiento en alguna ocasión,8 y más de un tercio ha declarado que sus empleadores no cuentan con soluciones internas para su bienestar. Mental Health America, en su reporte del Estado de Salud Mental en Estados Unidos de 2021,9 menciona que 47 millones de estadounidenses (casi una de cada cinco personas) lidian con algún tipo de afección de salud mental. La depresión, la ansiedad y la idea de suicidio están al alza.

Las investigaciones en los efectos a largo plazo de la supresión y represión emocional destacan la importancia de la expresión emocional en nuestras vidas y cuerpos. Una publicación de 2018 para el International Journal of Psychotherapy Practice and Research