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Este libro para principiantes muestra cómo encontrar significados personales y cotidianos en las setenta y ocho cartas del tarot. ¡Se acabó tener que memorizar definiciones predeterminadas! Ahora aprenderás a ver, a respirar e incluso a sentir el tarot allí adonde estés. T. Susan Chang ofrece una demostración sobre cómo asociar cada carta a tus experiencias personales en lugar de consultar un listado de conceptos genéricos. Gracias a su orientación, no sólo aprenderás a leer el tarot de forma autodidacta, sino que además desarrollarás tus propias correspondencias, palabras clave y mucho más. Chang lleva la popular tirada de la carta del día a un nuevo nivel de dominio y aplicación, animándote a implicarte de pleno con el tarot hasta conocer la representación y la idiosincrasia de cada carta. También presenta la magia del tarot, la ética, los rituales, las tiradas de varias cartas y las nuevas técnicas para plantear preguntas. Siempre sabrás el significado de cada carta porque no sólo harás tiradas con ellas, sino que también las vivirás.
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Seitenzahl: 294
Veröffentlichungsjahr: 2024
T. Susan Chang
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Colección Cartomancia y Tarot
EL TAROT VIVIENTE
T. Susan Chang
1.ª edición en versión digital: enero de 2024
Título original: The Living Tarot
Traducción: Nuria Duran
Maquetación: Isabel Also
Corrección: Sara Moreno
Diseño de cubierta: Enrique Iborra
Ilustraciones de las páginas 31, 48, 170, 171, 188-190, 214, 217, 222, 225 (en el libro en papel) propiedad de Llewellyn Art Departament. Baraja de cartas originales de 1909 ©2021 Pamela Colman Smith y Arthur Edward Waite. Usadas con permiso de Lo Scarabeo.
Maquetación ebook: leerendigital.com
© 2023, T. Susan Chang Publicado por Llewellyn Publications Woodbury, MN 55125, USA www.llewellyn.com
(Reservados todos los derechos)
© 2024, Ediciones Obelisco, S.L.
(Reservados los derechos para la presente edición)
Edita: Ediciones Obelisco S.L.
Collita, 23-25. Pol. Ind. Molí de la Bastida
08191 Rubí - Barcelona - España
Tel. 93 309 85 25 - Fax 93 309 85 23
E-mail: [email protected]
ISBN EPUB: 978-84-1172-125-7
Reservados todos los derechos. Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la cubierta, puede ser reproducida, almacenada, trasmitida o utilizada en manera alguna por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación o electrográfico, sin el previo consentimiento por escrito del editor. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra.
Índice
Portada
El tarot viviente
Créditos
Presentación del tarot viviente
Capítulo 1. La carta del día
Capítulo 2. Tarot pasado
Capítulo 3. Tarot futuro
Interludio. Boca abajo y del revés. Todo sobre las cartas invertidas
Capítulo 4. Creo en esto
Capítulo 5. Hacer una pregunta
Capítulo 6. Diseñar una tirada
Capítulo 7. Rituales, ethos, praxis
Capítulo 8. Tarot mágico
Tarot mágico
Epílogo: La llamada de las cartas
Recursos recomendados
Agradecimientos
PRESENTACIÓN
DEL TAROT VIVIENTE
Hoy hay algo diferente en ti.
Has decidido conseguir tu primera baraja de tarot.
O tal vez alguien te regalara una hace mucho tiempo y, por alguna razón, de repente, te has acordado.
O es posible que te haya estado picando el gusanillo del tarot durante años y nunca antes te habías decidido a intentarlo. Pero sabes que puedes.
Sea lo que sea, ¡enhorabuena! Has comprado este libro, lo que significa que has cruzado un umbral mágico, y cuando recuerdes este día dentro de diez, veinte, o treinta años, dirás: «Fue entonces cuando todo cambió».
Pero ahora mismo seamos sinceros: tienes dudas.
Cualquier persona sensata del siglo XXI, como tú, se va a plantear muchas preguntas sobre el tarot. ¿Realmente funciona? ¿Soy lo bastante vidente como para hacerlo? (¡Nunca pensé que lo fuera! ¿Qué significa realmente «vidente»?) ¿Qué pasa con mi libre albedrío?¿Y el destino? ¿Realmente puedo memorizar los significados de setenta y ocho cartas? ¿Se reirán mis amigos y familiares cuando se enteren? Y también, por supuesto, dependiendo tu procedencia, ¿es algo maligno?
He pasado veinticinco años de mi vida leyendo el tarot y luchando contra estas preguntas. Si hoy estoy en paz con ellas, es gracias a ese largo viaje, tan personal y tan idiosincrásico, en el que a veces he pensado: ¿es posible enseñarle tarot a alguien? ¿No debería descubrirlo cada uno por sí mismo?
Por otro lado, no creo que exista algo como un «tarotista novato» o un «principiante del tarot». Creo que cualquiera desde el primer díapuede obtener unos resultados tan significativos con el tarot como para cambiar su vida, porque el tarot es anómalo y extraño, a la par que prodigioso en este sentido. Así que de nuevo: ¿sepuede enseñar tarot a alguien? ¿El tarot no sucederá independientemente de si lo intentas o no?
A lo largo de los años, he llegado a esta conclusión: no, no se puede enseñar tarot a nadie. Pero tal vez, y sólo tal vez, sea posible enseñar a alguien a enseñarse a sí mismo el tarot, y eso es lo que pretendo con este libro. Éstas son las dos cosas que espero que aprendas al final de este tiempo que vamos a compartir:
1. Aprender a encontrar significados en las cartas por ti mismo. La lectura del tarot, en el fondo, consiste en encontrar significados en un conjunto de setenta y ocho imágenes. Admitámoslo, no te vas a aprender (aprender de verdad) todos esos significados del librito que viene con la baraja, o del formulario de significados de otra persona. Pueden ser un punto de partida, pero cuando lees tarot de verdad, el tarot está en todas partes; lo ves, lo respiras, te cala hasta los huesos. A eso me refiero con «vivir el tarot».
Porque el tarot no es más que una forma de hablar del mundo que te rodea. Todo lo que «hay ahí fuera» está en las cartas: sólo tienes que establecer las conexiones entre el tarot y la vida cotidiana que ya estás viviendo. No tienes que memorizar el significado de cada carta, sino descubrirlo.
La buena noticia es que estás aprendiendo algo que ya sabes. Entonces, ¿cuán difícil puede ser? Al final de este libro (en realidad, cuando hayas terminado el capítulo 3), habrás desarrollado una enciclopedia básica de setenta y ocho significados: lo que el tarot significa para ti. Y eso nadie te lo podrá quitar jamás.
2. Averigua cómo encaja el tarot en tu vida. Eres un pensador profundo. De lo contrario, ni siquiera te plantearías la posibilidad de que el tarot pudiera tener algo que ofrecerte. Sabes que buscar un significado en imágenes sacadas al azar tiene implicaciones: implicaciones sobre la realidad, sobre la forma en que funciona el mundo.
Los capítulos 4, 7 y 8 de este libro te ofrecen una manera de afrontarlo. Te darán un marco de trabajo para confiar en las extrañas sincronicidades con las que te enfrentas a diario cuando lees el tarot. Te ayudaré a encontrar tu forma de razonar sobre la realidad de una manera en que, en mi opinión, sea coherente e intelectualmente sólida. Esto te ahorrará muchas disonancias cognitivas y dudas a la hora de ponerte en marcha.
Si eres nuevo en el tarot, este libro debe ayudarte a encontrar tu camino en la lectura con un grado razonable de fluidez y confianza para cuando termines los ocho capítulos. El tarot puede ser el trabajo de toda una vida, pero permite ponerlo en práctica en pocas semanas. Si ya llevas un tiempo leyendo tarot, este libro debería ayudarte a consolidar algunas de tus prácticas, despejar algunas de tus lagunas interpretativas y ayudarte a encontrar maneras de fortalecer y profundizar tu trabajo con las cartas. De hecho, incluso después de veinticinco años, yo misma cumplo con las tareas de este libro todo el tiempo: forman parte fundamental de mi trabajo con las cartas.
Lo que necesitas
En cuanto a las prácticas mágicas, el tarot tiene una barrera de entrada increíblemente baja. No necesitas un athame, ni un atuendo ceremonial específico, ni una pila de pergaminos, ni tinta de mirra. No hace falta ayunar ni un día ni una semana, ni tan siquiera memorizar conjuros. Para leer tarot, todo lo que necesitas es un juego de cartas de tarot. Y para completar este libro de ejercicios, no necesitas mucho más que eso. Tal y como yo lo veo, en realidad sólo hay tres requisitos si quieres empezar el trabajo que se describe en este libro.
En primer lugar, necesitarás una baraja de tarot Rider-Waite-Smith. Son fáciles de encontrar: busca las palabras clave Rider, Waite, Smith, Pamela Colman Smith, 1909, o cualquier combinación, como Rider-Waite o Waite-Smith. ¿Lioso? Rider fue el editor original, Arthur Edward Waite fue el mago que lo conceptualizó y Pamela Colman Smith (conocida afectuosamente por los tarotistas de todo el mundo como «Pixie») fue la artista; la baraja se publicó por primera vez en 1909. Hay cerca de un millón de versiones diferentes de distintos colores, tamaños, grosores, etc. Sólo tienes que elegir una que te guste y que puedas imaginarte conociendo tan bien como para poder visualizarla mientras duermes.
Y sí, puedes comprarla en una tienda o por Internet. Nadie tiene por qué regalarte tu primera baraja de tarot, y tampoco tienes por qué robar una, así que ¡por favor, no lo hagas!
Usamos Rider-Waite-Smith porque es el lenguaje universal de la mayoría de los lectores de tarot de habla inglesa, y porque en los arcanos menores (del as al 10) las imágenes son de gente corriente en sus quehaceres. Se conocen como cartas menores escénicas y no todas las barajas de tarot las tienen. La baraja Thoth, de Aleister Crowley, por ejemplo, es popular por su ambiente cambiante y críptico, pero aparte de las cartas de la corte y las mayores no contempla figuras humanas. El tarot de Marsella, una familia de barajas xilográficas que datan de la Europa del siglo XVII (y que siguen siendo muy populares allí), tiene lo que se conoce como «cartas pips», que contienen sólo el número oportuno de iconografías de palos en sus cartas numéricas, más o menos como una baraja de cartas estándar. De hecho, muchos lectores de tarot de Marsella sólo trabajan con los arcanos mayores. Ni la baraja Thoth ni la Marsella funcionarán con el tarot viviente, así que si estás interesado en estas barajas, probablemente será mejor que busques otros libros que sí las contemplen.
Lo siguiente que necesitarás es algo en lo que escribir. No importa si es un cuaderno físico o una colección de documentos digitales y hojas de cálculo. Llevarás un registro de los significados de las cartas, así que si utilizas un cuaderno físico, precisarás al menos una página para cada una de las setenta y ocho cartas. También harás ejercicios de escritura, problemas de palabras, rellenarás tablas, etc. Si lo prefieres, puedes dejar un espacio en blanco en este cuaderno para que lo rellenes, o mantener tu trabajo separado en tu portátil o en un diario especial o en el cuaderno con los significados de tus cartas. Si eres artístico, habrá formas de expresarlo; si no lo eres, no tendrás que hacerlo. Yo lo hago prácticamente todo en el portátil, pero a mucha gente escribir a mano la ayuda a memorizar y a aprenderlo mejor. ¡Hazlo como quieras!
Lo último que necesitarás es compromiso. Hay mucho sobre lo que pensar y mucho sobre lo que escribir, así que si odias escribir, es posible que éste no sea el libro de ejercicios adecuado para ti. También tendrás que hacer la tirada de una carta del día cada día. Puedes dedicarte a las demás tareas en tu tiempo libre (no pasa nada si tardas años en leer este libro de principio a fin), pero la práctica de la carta del día es algo que debes hacer todos los días. No te llevará necesariamente demasiado tiempo una vez hayas leído el capítulo 1; puedes hacerlo en un par de minutos, o deleitarte en el proceso y tardar una hora, si lo deseas. Pero tiene que formar parte de tu rutina, del mismo modo que lavarte los dientes también lo es (¡eso espero!). Si quieres añadir algún contenido de tarot que sea más esotérico, tal vez puedan gustarte otras de mis obras:
• Tarot Correspondences: Ancient Secrets for Everyday Readers (Llewellyn, 2018)(«Tarot Correspondences: Secretos ancestrales para lectores cotidianos»):una guía completa de las correspondencias astrológicas, numéricas, cabalísticas y elementales de las cartas, junto con formas de utilizarlas.
• Secrets: A Decanic Journey through the Minor Arcana of the Tarot (Anima Mundi, 2021) («36 Secretos: Un viaje decánico por los arcanos menores del Tarot»): una inmersión profunda en las cartas menores numéricas (del 2 al 10), y mi trabajo más personal.
• El pódcast TheFortune’s Wheelhouse («La Casa de la Rueda de la Fortuna»): un programa que creé con la tarotista M. M. Meleen. Tiene un episodio de una hora sobre cada carta y está disponible en cualquier sitio donde se escuchen pódcasts.
• Tarot Depicphered: Decoding Esoteric Symbolism in Modern Tarot (Llewellyn, 2021): Esencialmente la versión en texto de Fortune’s Wheelhouse, ampliada en un volumen de referencia de seiscientas páginas.
Estos libros no son necesarios para realizar el trabajo del curso, pero pueden ser útiles, especialmente para los capítulos 3 (tarot futuro) y 8 (tarot mágico). Tarot Correspondences contempla una gran cantidad de material de referencia que, de otro modo, tendrías que buscar en Internet o en diversas fuentes primarias, lo cual es algo laborioso. Lo escribí para ahorrarme algunos problemas y espero que también te los evite a ti.
Plazo de tiempo
Se trata de un cuaderno de trabajo autodirigido, organizado en ocho secciones. Puedes tomarte el tiempo que desees para hacerlas. Aunque no es mala idea fijarse metas, sobre todo si eres como yo y nunca puedes hacer nada a menos que haya una fecha límite. Así que aquí tienes algunas sugerencias sobre el tiempo que podría llevarte terminar la totalidad de la obra.
• Capítulo 1: La carta del día: de una a dos semanas.
• Capítulo 2: Tarot pasado: de dos a cuatro semanas.
• Capítulo 3: Tarot futuro: de dos a cuatro semanas.
• Capítulo 4: Creo en esto: una semana.
• Capítulo 5:Hacer una pregunta: de una a dos semanas.
• Capítulo 6: Diseñar una tirada: de dos a tres semanas.
• Capítulo 7: Rituales, ethos, praxis: una semana.
• Capítulo 8: Tarot mágico: de dos a tres semanas.
Los capítulos 2 y 3 son casi idénticos, y puedes hacerlos simultáneamente si lo deseas. No te preocupes si la vida te supera y necesitas más de los tres a seis meses previstos. Sigue sacando una carta al día y vuelve a profundizar en el estudio siempre que tengas la ocasión. Vale la pena.
Sobre el curso online de tarot viviente
Los materiales de este libro proceden del curso online Living Tarot, lanzado en 2018 y que ahora cuenta con más de 300 estudiantes.[01] Los materiales están organizados de una manera algo distinta en Internet, simplemente debido a la diferencia entre los medios impresos y digitales.
Si lo deseas, puedes unirte a este curso además de trabajar con el libro. Si lo haces, podrás asistir a la reunión mensual de Zoom, donde podrás hacer preguntas sobre el trabajo, conocer a otros estudiantes, discutir las sincronicidades del tarot en tu vida diaria y probar nuevas tiradas (construyo una cada mes). También recibirás comentarios personalizados sobre tus tareas finales por mi parte. Y si consigues llegar hasta la graduación, tendrás una lectura de una pregunta conmigo.
Tanto si decides hacerlo como si no, me alegro de que hayas decidido aprender a leer y, lo que es más importante, a vivir el tarot. Espero que tu propio viaje con las cartas no haya hecho más que empezar.
[01]. Para más información, consulta www.tsusanchang.com/class
Capítulo 1
la carta del día
Aprender tarot es entablar una relación duradera con un significado. Y como cualquier relación a largo plazo, no depende sólo de los momentos de gran drama, tragedia, euforia y romance (aunque, sin duda, ocurren), sino de los largos, tranquilos, pacíficos y ordinarios tramos de la vida.
Otra forma de verlo es la siguiente: aprender tarot es como aprender un idioma. Al principio sólo podrás utilizarlo para satisfacer las necesidades más básicas: cómo alimentarte o como ir de un sitio a otro (¡y dónde encontrar el baño!). Pero conversando un poco cada día, poco a poco te sentirás cómodo comunicándote y captando las sutilezas, matices y percepciones que aportan estructura y trasfondo a todas nuestras vidas.
En este capítulo, aprenderás a tirar de la carta diaria para ti: por qué, cuándo, dónde y, sobre todo, cómo. Es un hábito que espero que mantengas de por vida (lo sé, así lo planeo). Incluso después de toda una vida leyendo el tarot, sigo sintiendo que la tirada matutina es provocativa, productiva y sorprendente, y una fuente de esperanza y oportunidades renovadas cada día.
La carta del día proporciona una base sólida para integrar el tarot en la arquitectura de tu vida. Requiere su tiempo, pero de esta praxis surge una profunda capacidad para la metáfora. En sus profundidades encontrarás un espejo encantado, donde la verdad no cesa de brillar si sólo tienes la voluntad y la paciencia de mirar.
«¿Por qué sacar una carta cada día?»
Existen numerosos motivos para echarse la carta del día [en adelante la COTD, por sus siglas en inglés (porque la vida es corta)], pero a continuación indico algunos de los que considero principales:
1. Si sacas la carta todos los días, a lo largo de un año casi con seguridad habrán salido todas las cartas. Nunca volverás a ponerte nervioso, de pie, mirando el dorso de la carta y dándole la vuelta lentamente, porque ninguna carta será nueva para ti. Claro que algunas serán amigas íntimas, otras serán conocidas lejanas y otras serán como parientes a los que apenas aguantas; ¡incluso puede que te encapriches de una o dos de ellas! Pero la cuestión es que se trata de facetas de la realidad, partes de lo que eres. Y no hay ni una parte de ti que no merezca la pena ser conocida.
2. Es bueno cumplir las promesas que uno se hace a sí mismo. Como dice uno de mis practicantes de magia favoritos, Aidan Wachter: «Puedo decidir algo una vez».[02] En otras palabras, existe libertad en no tener que cuestionarte las cosas en tu vida. Tu (probablemente) no agonizas sobre si cepillarte o no los dientes cada día. Tu probablemente no te pasas horas reflexionando antes de decidir que es hora de desayunar. Puedes adoptar la misma actitud con el tarot. ¿En realidad puedes hacerlo todos los días? Claro que sí. (¿Y si te saltas un día? Vuelve a empezar. El tarot nunca te juzgará por ser humano).
La cosa es así: cuando mantienes una práctica diaria constante, le estás diciendo al universo que cuando te haces una promesa a ti mismo nada es más importante. ¿Y sabes qué? Hacerte promesas es la base de la práctica mágica.
3. Cada vez que mezclas una baraja de cartas, invitas al azar, al destino o a la fortuna a sentarse a la mesa. Al sacar una carta de ese caos, estás señalando que aceptas lo que el destino te depara a través del azar. Y al interpretar esa carta, estás señalando que pretendes tomar el control del significado de tu propio destino. Porque el tarot es un microcosmos de la vida, ¿verdad? La vida está llena de incertidumbres, y nunca sabes bien lo que te va a deparar. Pero aun así puedes afrontarla y puedes tomar el control de su significado.
Leer tarot es la versión micro de esa actitud, y creo que descubrirás que es profundamente reparadora. Más que eso: leer tarot es un verdadero acto de valentía.
4. La COTD significa descubrir significados, no memorizarlos. Ahora bien, podrías repasar de manera sistemática el Pequeño Libro Blanco, como buen estudiante que eres, e intentar memorizar cada una de esas palabras clave: «Curiosidad». «Lucha». «Distracción», «Abundancia». Pero estas palabras clave, estos significados ideados por alguien que no eres tú, ¡son tan abstractos! No guardan relación alguna con tu vida personal. ¿No preferirías saber por ti mismo que cuando sacaste el 3 de Copas esta mañana, fue porque ibas a almorzar con tus dos amigas? ¿No preferirías saber que ese día que perdiste las llaves, el tarot te avisó dándote el 5 de Pentáculos?
Esto es lo que significa comprometerse con el «tarot viviente». Significa conocer, por pura experiencia vivida, la forma y la personalidad de cada carta, la extensión de su pequeño reino. Si lo practicas el tiempo suficiente y llevas la cuenta de lo que sacas, el tarot mismo te dirá lo que significa cada carta. Y nunca, nunca lo olvidarás.
5. Si puedes interpretar la COTD, puedes interpretar cualquier carta en cualquier tirada. Aprender cómo se muestra la vida en las cartas es literalmente el nombre del juego. Si llegas a dominar la forma en que el tarot refleja la vida y la vida refleja el tarot, nunca te faltarán ideas que extraer de las cartas para ti o para los demás.
«¿Cuándo debo sacar mi carta?»
La mañana es el mejor momento del día. ¿Por qué? Porque le ofrece a tu carta el período más largo de conciencia despierta para presentarse. Te da el beneficio de la ayuda adivinatoria desde el momento en que empiezas el día. Así, si te cae encima el café de la mañana, o te encuentras con un conocido mientras haces footing, o hay una canción que no puedes sacarte de la cabeza de camino al trabajo, tu carta te dará la oportunidad de obtener el significado de esa casualidad. Te hará compañía cuando estés solo, te aconsejará cuando dudes, te reconfortará cuando estés deprimido. Y cuando no estés pensando en ella, se quedará en segundo plano coloreando con sutilidad tu día gracias a su extraño poder atrayente.
Por supuesto, hay veces en que simplemente no sucede: la alarma no suena, el coche no arranca, tu mascota tiene un accidente. No pasa nada. No pienses: «Bueno, hoy no voy a echar las cartas». Hazlo a la hora de comer, en la sala de espera del dentista o en el autobús. Si no te agrada llevar una baraja encima, utiliza una aplicación de tarot en tu teléfono. Existe un argumento a favor de hacer la tirada al final del día. Algunas personas se sienten asustadas por el poder predictivo del tarot al principio, y se encuentran más cómodas haciendo la tirada cuando el día ya ha terminado, como una especie de resumen de lo sucedido. Es una forma de cosechar significado, y si es la única manera en que puedes manejar la COTD, entonces hazlo.
Pero, al final, intenta echar las cartas por la mañana. Es fácil hacerlo si forma parte de tu rutina, como lavarse los dientes o afeitarse. Al echar las cartas por la mañana, indicamos que estamos abiertos al caos. Estamos abiertos a lo que ocurra; estamos abiertos a la aleatoriedad de este hermoso mundo; vamos a encontrar formas de sacarle sentido sin importar lo que nos traiga, y no tenemos miedo. Créeme, ¡te cambiará la vida!
«¿Cómo barajar?»
¿Sabes qué? Buenas noticias. No existe una forma incorrecta de barajar. Puedes hacerlo de la manera tradicional, intercalando el extremo corto o el largo de las cartas (a mí me resulta más fácil barajar el extremo largo, ya que las cartas del tarot son mucho más grandes que los naipes). Se puede barajar por encima de la mano, lo que reordena los grupos de cartas al pasarlas de una mano a otra. Puedes «barajar» o «lavar» las cartas, extendiéndolas sobre una superficie grande y mezclándolas hasta que estén desordenadas. Esto último es lo que más me gusta, aunque da lugar a que se inviertan las cartas. Hablaremos de ello más adelante.
«¿Cómo elijo una carta? ¿Cuántas cartas saco?»
Nosotros lo llamamos la carta del día; Sin embargo, su forma en plural, las cartas del día, también es correcta. Personalmente, saco dos.
Mucha gente saca dos porque así las cartas pueden tener una especie de conversación entre ellas, una especie de relación. Puedes intentar asignar papeles a las cartas («Algo que buscar» y «Algo que probar» es un esquema que siempre me ha gustado). También es bueno porque aumenta tu exposición a toda la gama de la baraja: en seis meses, es probable que hayas sacado las setenta y ocho cartas. Pero una sola carta te dará mucho que pensar durante el día. En realidad, sólo es cuestión de preferencias.
¿Puedes sacar más cartas? Claro, pero la parte más importante de la práctica es observar y reflexionar sobre lo que sacas. Y, personalmente, me resulta difícil recordar tres cartas o más mientras voy pasando por todas las distracciones del día. Una vez barajadas, puedes cortar la baraja o no. Puedes mirar los dorsos de las cartas mientras eliges una carta o no. Puedes sostener un cristal, encender una vela o tararear para ti mismo o no. Y aquí tienes un secreto para los dudosos: al tarot en realidad no le importa si no estabas concentrado cuando sacaste la carta. Al tarot no le importa si te cuestionas a ti mismo. Al tarot no le importa si viste pasar un pájaro por la ventana y te distrajiste. Al tarot no le importa si estabas de mal humor cuando sacaste la carta, y al tarot no le importa si se te cayó una carta al suelo y tuviste que volver a ponerla en la baraja. Al tarot ni siquiera le importa si literalmente no estás jugando con la baraja completa. Yo también lo he hecho. Lo que quiero decir es lo siguiente: roba la carta y no te plantees si lo estás haciendo bien.
No obstante, tengo una sugerencia: intenta sacar la carta con el cuerpo, no sólo con las manos. Me explico: algunas personas que son muy sensoriales, como yo, pueden tener la experiencia de sostener la baraja y sentir algo muy físico. Pueden sentir como si la baraja emitiera una especie de corriente eléctrica o un pequeño zumbido. No te preocupes si no lo notas, pero si es así, centra tu atención en esa sensación mientras realizas la tirada de cartas.
Si no te suenan, intenta hacer este ejercicio para ayudarte a localizar el «zumbido psíquico» en tu cuerpo.
Tarea 1.1
Ejercicio de alarma psíquica
Cuando tu cuerpo ama algo, le invade una sensación muy particular. Veamos si podemos encontrarla.
Instrucciones
1. Piensa en algo (o en alguien) que adores: algo que te haga sentir vivo, que te haga hervir la sangre, que te emocione la próxima vez que te encuentres con ello. Puede ser una afición, una persona, tu gato o la idea de sentarte a ver Netflix después de un largo día. Los detalles no importan. Lo que buscas es lo que te permite sentir esa sensación de calidez.
¿Qué sientes en tu cuerpo? Imagínate abriéndote y relajándote. Es una buena sensación, ¿verdad? Ésa es tu sensación de sí.
Sí se siente como en mi cuerpo.
2. Ahora tómate un momento para pensar en algo que detestas, algo que no soportas. (Yo suelo pensar en el cheddar, lo sé, ¡no lo odies!). Sentirás que retrocedes físicamente ante ese pensamiento, intentando alejarte de él.
Ésa es tu sensación de no.
No se siente como en mi cuerpo.
3. Ahora ya lo sabes: el sentimiento de lo que amas es Sí; el sentimiento de lo que odias es No. Reconoce cómo se siente en tu cuerpo: lo que te ahoga y te aprieta frente a aquello a lo que te abres. Cuando saques la carta, utiliza el cuerpo para buscar esa sensación de Sí, de estar abierto, relajado y emocionado. Te garantizo que esto te ayudará a sacar cartas que sean constructivas y cívicas, en lugar de sarcásticas, críticas u opacas.
La metafísica que subyace a esta noción es la idea de que el cosmos funciona por eros, por deseo, como la fuerza de la gravedad o la atracción de una cosa por otra: como es arriba, es abajo. Como es dentro, es fuera. Cuando te inclinas hacia ese sentimiento que te conecta con los patrones más amplios del mundo, los reflejas en tus acciones y en todo lo que te rodea, incluidas tus cartas.
La adivinación consiste en no tener miedo
Cuando le digo a la gente que soy tarotista, se dan dos tipos de respuesta negativa, las cuales no me molestan en absoluto. Una sería: «¡Oh, no creo en eso!». Es totalmente comprensible. Nada en la forma en que nos educan como modernos haría que alguien estuviera predispuesto a pensar que la adivinación tiene valor o que es «real». Así que no rechazo a nadie que piense así, y tampoco tengo mucho interés en convencerlos para que piensen lo contrario.
El otro tipo de respuesta negativa es la siguiente: «Eso me da miedo. No quiero saberlo». Esto también es del todo comprensible, pero creo que es curable.
No puedo enfatizar esto lo suficiente: la adivinación consiste en no tener miedo de lo que va a pasar.
Esto es importante porque la adivinación, en el fondo, trata del futuro. Y el gran don secreto de la adivinación es que te permite enfrentarte al futuro, sea lo que sea lo que éste te depare, con confianza y franqueza.
Si realizas una práctica adivinatoria basada en el sortilegio (extracción aleatoria de un conjunto de objetos significativos), entonces vas a conseguir todas las cartas en algún momento, especialmente si sacas una carta del día. Si sacas una carta al día, es probable que las consigas todas en nueve meses; si robas dos cartas al día, es posible que las consigas todas en seis meses. Mis conocimientos de estadística son rudimentarios, así que no sé por qué, pero así es como parece funcionar. La ventaja, o quizá el inconveniente, de hacer esto es que vas a conseguir todas las cartas, incluidas las que dan miedo. Conseguirás las que te llenen de alegría y expectación, y las que te hagan querer darte la vuelta y volverte a la cama, o volver a hacer la tirada. (No repitas la tirada. Incluso las cartas que no te gustan son un regalo, y cuanto antes descubras el regalo, más fuerte será tu práctica).
Recuerda: no hay cartas buenas o malas. Sólo hay significados. Cada una tiene un rango de luces y sombras, y puede aparecer de cualquier forma dentro de ese rango. Al sacar una carta al azar todos los días, estamos indicando que estamos abiertos a la variedad de la vida y que, de hecho, la aceptamos. Piensa en ello como si fuera un juego; después de todo, la adivinación es una de las artes herméticas y Hermes es el dios de los juegos. Jugamos con mucha pasión, pero luego nos dejamos llevar, porque sólo es un juego. Sucede lo mismo que cuando practicas deporte. Te importa mucho ganar en ese momento, pero luego, con suerte, lo dejas pasar. Porque forma parte de la vida, ¿no?
Cumplimos con nuestra parte del patrón de la vida tanto si ganamos como si perdemos, y podemos darle sentido a cualquiera de los dos resultados.
En el movimiento de magia del caos de la década de 1970, encabezado por Austin Osman Spare, se hacía un ritual o trabajo y se pedía con toda sinceridad lo que se deseaba. Y después, aconsejaba Spare, se pronunciaba el mantra «¡No importa, no es necesario!».[03] La teoría que subyace a esto es que se quiere evitar la «lujuria del resultado», que yo entiendo como el ego apoyándose con fuerza en el destino para producir un resultado preciso de una manera precisa. No es así como funciona. Es lo mismo en el paradójico espacio mental de la adivinación: estás muy comprometido, muy alerta, pero al mismo tiempo no estás presionando. No intentas presionar al destino. Te preocupas, pero dejas los detalles en las hábiles manos de Fortuna.
Para ayudarnos a entrar en ese espacio mental, donde el significado es más importante que «ganar» o «perder» técnicamente, vamos a explorar la idea de que no hay cartas buenas o malas. Vamos a intentar comprender mejor su gama de significados: sus zonas de luz solar y sus profundas sombras. Con el tiempo y la experiencia, también nos familiarizaremos muchísimo con las extensas zonas grises intermedias.
Tarea 1.2
¡Demasiado difícil! ¡Demasiado fácil!
Es fácil decir: «No hay cartas buenas ni malas», pero otra cosa muy distinta es ponerse delante de las cartas, con los ojos llenos de esperanza y expectación, y luego sacar tu carta, darle la vuelta y ver… la torre. Todo en la vida está en el tarot, pero la imaginería tradicional a menudo se parece más a una recopilación de lo más destacado (milagros, desastres, ganancias inesperadas, fracasos) que a las vidas relativamente tranquilas que vivimos.
Todas las cartas tienen un lado positivo y otro negativo, pero algunas parecen más unidimensionales que otras. ¿Cómo podemos encontrar matices en esas cartas que dan tanto respeto como en las que son demasiado buenas para ser verdad? Vamos a por ello.
Este ejercicio está pensado para ayudarte a ver más allá de la superficie de las cartas más polarizantes: dentro de los bajos fondos benignos de las cartas sombrías, y dentro de las turbias profundidades de las brillantes y alegres. Su objetivo es ayudarte a que no te asustes la primera vez que saques el 10 de espadas como carta del día. También está pensado para que no te lleves un chasco el día que saques el 10 de copas y no conozcas a tu media naranja.
Instrucciones
A las cartas más deprimentes las llamaré cartas del «lado oscuro» (he elegido el 10 de espadas, el diablo, la torre, el 5 de pentáculos, el 3 de espadas, el 9 de espadas y el 5 de copas). Las engañosamente llenas de luz se llaman cartas del «lado luminoso» (el sol, el 10 de pentáculos, el 4 de bastos, el 3 de copas, el 9 de copas, el 10 de copas, y los ases). La tarea es sencilla: Para las cartas del lado oscuro, piensa en algunas formas positivas de interpretar la carta. Para las cartas del lado luminoso, piensa en algunas formas negativas de interpretar la carta. Toma un cuaderno o tu diario de tarot y ¡a trabajar! He incluido algunas preguntas para cada una de ellas.
El lado oscuro
10 de espadas: ¿por qué hay luz en el horizonte?, ¿dónde está la sangre? Si las espadas son pensamientos, ¿qué ocurre a continuación?
El diablo: ¿cuáles son las habilidades y talentos del diablo?, ¿por qué es tan tentador?, ¿por qué la gente está tan poco unida?
La torre: ¿para qué sirven los truenos y los relámpagos?, ¿cómo se percibe el ambiente antes y después?
5 de pentáculos: ¿las personas se van, entran o desconocen la iglesia?, ¿de quién es la misión de ayudarlas?
3 de espadas: ¿cómo te sientes antes y después de un «gran llanto»?, ¿cómo puede afectar a tu corazón cambiar tus pensamientos (espadas)? Si la ignorancia equivale a la dicha, ¿a qué equivale la tristeza?
9 de espadas: ¿cómo te sientes cuando despiertas de una pesadilla?, ¿hacia dónde apuntan las espadas?, ¿qué ves en la manta?, ¿qué función cumple una manta?
5 de copas: ¿para qué sirve el puente?, ¿por qué dos de las copas están de pie?, ¿qué debe hacer con ellas la figura afligida?
El lado positivo
El sol: ¿qué pasa si hay demasiado sol?, ¿demasiado calor y demasiada luz?, ¿qué riesgos comporta el exceso de confianza?
El 10 de pentáculos: todo está seguro y establecido. Pero, ¿y si quieres moverte? ¿Tener una aventura? ¿Arriesgarte?
4 de bastos: las flores cortadas no perduran, ¿qué hay después de la fiesta?, ¿cuál es la diferencia entre el placer a corto plazo y la felicidad a largo plazo?
3 de copas: ¿alguna vez te has tropezado bailando?, ¿por qué? Las celebraciones estacionales son geniales, pero ¿qué viene después de la cosecha?
9 de copas: ¿qué hay debajo de esa cortina?, ¿cuál es la diferencia entre la imagen y la vida real?, ¿qué se le escapa al «hombre que lo tiene todo»?
10 de copas: ¿la frase «felices para siempre» es igual a la vida real?, ¿qué ocurre después de saludar?, ¿por qué la pareja nos da la espalda?
As de bastos, copas, espadas, pentáculos: los ases son oportunidades. ¿Alguna vez has perdido una oportunidad? ¿Por qué?
Deconstrucción de la torre
Con el tiempo, si sacas tu carta del día religiosamente, la carta te dirá
