El trader todoterreno - Tom Basso - E-Book

El trader todoterreno E-Book

Tom Basso

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Beschreibung

EL RIESGO PUEDE SER KRIPTONITA PARA LOS INVERSORES, independientemente de la cuantía de tu inversión o de tu nivel de experiencia; pero, al igual que los muchos obstáculos que existen para el éxito, el riesgo es un reto que sólo se supera enfrentándolo de cara. ¿Qué pasaría si pudieras enfrentarte al riesgo, en lugar de esconderte de él? ¿Qué sucedería si incluso hubiese una forma de aprovecharlo para obtener un beneficio? El primer paso para el éxito en las inversiones consiste en modificar la forma en la que piensas acerca del riesgo. En El trader todoterreno, Tom Basso (el «señor Serenidad»), el fundador de Trendstat Capital, revela su filosofía para aprender a aceptar el riesgo y usarlo para beneficiar tus inversiones. Aprenderás conceptos innovadores de diversificación extrema, trading de futuros y exposición del patrimonio, junto con conocimientos sobre cómo estructurar (y personalizar) tu cartera de inversión. Con ejemplos sacados de las propias experiencias y éxitos de Tom, El trader todoterreno es el armazón que necesitas para evitar decisiones costosas y para crear una estrategia completa y emplear el riesgo para implantar un éxito duradero en cualquier situación financiera.

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Seitenzahl: 259

Veröffentlichungsjahr: 2024

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Tom Basso

EL TRADER TODOTERRENO

Un enfoque disciplinado y tranquilo

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Los editores no han comprobado la eficacia ni el resultado de las recetas, productos, fórmulas técnicas, ejercicios o similares contenidos en este libro. Instan a los lectores a consultar al médico o especialista de la salud ante cualquier duda que surja. No asumen, por lo tanto, responsabilidad alguna en cuanto a su utilización ni realizan asesoramiento al respecto.

Colección Empresa

EL TRADER TODOTERRENO

Tom Basso Título original: The All Weather Trader

1.ª edición en versión digital: junio de 2024

Traducción: David George

Maquetación: Juan Bejarano

Corrección: Sara Moreno

Diseño de cubierta: Enrique Iborra

Conversión a ebook: leerendigital.com

© 2023, Tom Basso Original en inglés publicado por Scribe Media, USA. Versión en español publicada por acuerdo con DropCap Inc., USA.

(Reservados todos los derechos)

© 2024, Ediciones Obelisco, S.L.

(Reservados los derechos para la presente edición)

Edita: Ediciones Obelisco S.L.

Collita, 23-25. Pol. Ind. Molí de la Bastida

08191 Rubí - Barcelona - España

Tel. 93 309 85 25 - Fax 93 309 85 23

E-mail: [email protected]

ISBN EPUB: 978-84-11721-87-5

Reservados todos los derechos. Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la cubierta, puede ser reproducida, almacenada, trasmitida o utilizada en manera alguna por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación o electrográfico, sin el previo consentimiento por escrito del editor. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, www.cedro.org) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra.

Índice

 

Portada

El trader todoterreno

Créditos

Introducción

Capítulo 1. ¿Cuál es la inversión perfecta?

Capítulo 2. La creación de mi filosofía todoterreno

Capítulo 3. Mi desarrollo como trader todoterreno

Capítulo 4. ¿Qué es una estrategia de trading completa?

Capítulo 5. La temporización de las inversiones

Capítulo 6. Asegurar tu cartera de inversión

Capítulo 7. Diversificación extrema

Capítulo 8. Mercados laterales: ¿qué pasa si los mercados no van a ningún sitio?

Capítulo 9. Llenar los «baches»

Capítulo 10. ¿Cuánto comprar o vender?

Capítulo 11. La parte mental del trading

Capítulo 12. Empezar con las inversiones todoterreno

Capítulo 13. Maximiza tu relación rendimiento-riesgo

Capítulo 14. Evitar los errores comunes

Capítulo 15. Las inversiones todoterreno y el futuro

Conclusión

Acerca del autor

Etiquetas del autor en las redes sociales

Cada pequeña acción que llevas a cabo implica un riesgo. Piensa en tus acontecimientos cotidianos más comunes: el trayecto en coche hasta el trabajo, cruzar la calle y la multitarea con la mente ausente. Puede que no parezcan algo arriesgado, pero pueden tener unas consecuencias peligrosas.

El riesgo se encuentra por doquier. Tanto si se trata de tu bienestar como de tu estado financiero o de cualquier otra parte importante de la vida, experimentas el riesgo. Es inevitable y encontrará su camino hasta llegar a ti.

Es inevitable, y el miedo es algo natural. Un miedo persistente ha envuelto el mundo de las inversiones. Ha generado barricadas a través de instilación de ansiedad en aquellos que desean entrar en el campo aparentemente de alto riesgo y de elevadas recompensas de la gestión del dinero.

Piensa en lo que ha ocurrido en los mercados financieros a lo largo de las últimas cinco décadas:

GRÁFICA 1. La media del promedio industrial Dow Jones ($DOWI) a lo largo de las últimas cinco décadas. Fuente: Barchart.com

El mercado bajista de 1973-1974, cuando el índice S&P 500 cayó un 45 %.

1. El Lunes Negro, el 19 de octubre de 1987.

2. La explosión de la burbuja puntocom en 2000.

3. La crisis de la vivienda que dio lugar a un colapso económico desde 2008 hasta 2009.

4. La pandemia de la COVID-19, que provocó un caos económico global en 2020.

Estos sucesos dieron como resultado un desastre para las familias de todo el mundo, que provocó que algunas perdieran todo lo que tenían en un breve período de tiempo. Algunos inversores se encontraron prácticamente fuera del juego. Ver cómo estos eventos angustiantes les sucedían a amigos y familiares tuvo un efecto emocional sobre los traders, y esto ha estado sucediendo durante décadas.

Lo he experimentado de primera mano y soy muy consciente del riesgo que asumen los inversores al invertir en cualquier mercado. Vi cómo esto le sucedía a mi padre en tiempo real. Como cartero del Servicio Postal de Estados Unidos, mi padre, Carlo Basso, tenía un buen trabajo. Nacido de padres italianos que sufrieron toda la Gran Depresión, tener un empleo estable con una pensión era todo lo que podía haber deseado, lo que suponía un sentimiento compartido por la mayoría de la gente de su generación. Consideraban el mercado de valores como un casino: una apuesta en la que cada mano que se repartía podía suponer el enorme premio o la pérdida que podía hacer desaparecer todo su montón de fichas. En lugar de ello se ponía la fe en un salario constante, las prestaciones y un plan de jubilación.

Carlo Basso sabía que quería más, y quería invertir, pero no quería ser parte de la apuesta. En lugar de eso, quería meter su dinero en algo más seguro y menos volátil. Tomó el dinero que había presupuestado como ahorros y lo metió en lo que pensó que era la inversión más segura en esa época: certificados de depósito en una asociación local de ahorro y préstamo. Invertir en una asociación de ahorro y préstamo era la vía conservadora. No estaba invirtiendo en bienes inmuebles ni en un mercado de valores volátil. Había eliminado todo el riesgo percibido y había tomado el camino seguro.

El sector de los ahorros y los préstamos se desplomó poco después de esto, en 1980, cuando los tipos de interés a corto plazo subieron más que los tipos a largo plazo y la curva de rendimiento se invirtió. Después de un rescate de 200 000 millones de dólares por parte del Gobierno, prácticamente se resarció por completo a estos inversores, que pudieron recuperar buena parte de sus pérdidas. Afortunadamente, mi padre conservó su empleo en Correos, de modo que pudo seguir sosteniendo a su familia y a sus tres hijos, que estaban creciendo.

GRÁFICA 2. Un resumen de la debacle de los ahorros y los préstamos de principios de la década de 1980.

La familia de Carlo se encontraba entre las pocas afortunadas, pero otras no tuvieron tanta suerte durante la caída de las asociaciones de ahorros y préstamos. Se puede decir lo mismo de la Gran Depresión, el Lunes Negro, la pandemia de la COVID-19 y cualquiera de los otros movimientos famosamente funestos del mercado de valores. Unos pocos fueron afortunados o astutos, pero la mayoría no lo fue. La lección que aprendí del problema de mi padre con la crisis de las asociaciones de ahorros y préstamos fue que, incluso cuando inviertes en un entorno que es el que parece más libre de riesgo, una inversión nunca está totalmente libre de riesgo. Las cosas pueden cambiar en un instante, y si tu patrimonio o capital está dedicado a una inversión y esa inversión se mueve rápidamente en tu contra, puedes encontrarte con unas pérdidas importantes. Todavía no había aprendido mucho sobre el poder de la diversificación y del enfrentarme al riesgo, que a la larga se convertirían en el núcleo de mi trayectoria profesional futura como gerente de cartera.

En mis años gestionando el dinero de otras personas, he aprendido que ningún traderpuede esconderse del riesgo, ya que éste te encontrará. La única forma de verdad para prepararte contra el riesgo no consiste en esconderte de él, sino en abordarlo de frente. En este libro describiré algunas formas que aprendí para enfrentarse al riesgo y beneficiarse del proceso. Todas estas ideas son lo suficientemente sencillas como para que puedas adoptar los conceptos, modificarlos para que se adapten a tu cartera de inversión, o inventar algunas formas nuevas de mejorar el rendimiento de tu cartera de inversión y convertirte en un trader todoterreno.

¿Inversor o trader?

Puedes pensar en ti mismo como en un inversor porque estás «en ello a largo plazo». He oído esas frases exactas demasiadas veces; pero aquí tenemos una noticia de última hora para todos los que están intentando gestionar tu riqueza: ¡TODOS SOMOS TRADERS! Comprar cualquier cosa con la intención de venderla en algún punto del camino es trading. Por lo tanto, en este libro, usaré el término «trader» para etiquetarnos todos nosotros, que estamos abordando el reto de lidiar con los mercados financieros.

¿Conservador o agresivo?

Puedes pensar en ti mismo como en uno de dos tipos de trader: conservador o agresivo; pero me gustaría lanzarte otra bomba. Pese a que mi padre se consideraba «conservador», en última instancia no lo era. Asumió riesgos, y esos riesgos se hicieron realidad. Por lo tanto, a partir de este momento en tu viaje en el trading, quiero que pienses en esforzarte por obtener unos mejores rendimientos mientras reduces los riesgos a lo largo del camino. El lugar en el que acabes no tiene por qué ser conservador o agresivo. Será tu propia forma personalizada (y no la de nadie más) de ocuparte de tu cartera de inversión.

¿Una cartera de inversión grande o pequeña?

Puede que tengas una cartera de inversión pequeña y que acabes de empezar. Quizás sólo tengas unos pocos miles de dólares que hayas logrado juntar para empezar. Yo empecé con una cuenta de margen de 2000 dólares en 1974, y sigo recordándolo bien. Cuando era gestor de cartera en Trendstat Capital, mi personal y yo gestionábamos 600 millones de dólares.

Las ideas que aparecen en este libro puede que sean más fáciles de implementar con unas cantidades enormes de dinero, pero eso no significa que no puedas aplicar las ideas que se proporcionan con unas cantidades de dinero menores. He creado muchos ejemplos en el libro usando unas carteras de inversión bonitas y grandes con unas cifras redondas como 100 000, 1 millón o incluso 10 millones de dólares para hacer que las explicaciones fuesen matemáticamente sencillas de comprender. Sé que la mayoría de la gente no opera con esas cifras. Estoy, simplemente, intentando mostrar el efecto de los conceptos del trading todoterreno que estoy explicando. Estas ideas puede usarlas cualquiera, independientemente del tamaño de su cartera de inversión.

Las carteras de inversión más pequeñas sufrirán de lo que llamo granularidad. En otras palabras, la predictibilidad del uso del concepto no es tan perfectamente predictiva con una cartera de inversión pequeña como con una grande. Los resultados son un poco más una cuestión azarosa desde el punto de vista estadístico. Al igual que mirar una imagen granulada en tu televisor con todo tipo de puntos negros por toda la imagen, los resultados granulados en el trading significan que, aunque un concepto de trading funcione estadísticamente en una gran muestra de operaciones, existe la posibilidad de que en cualquier momento no funcione. Cuanto mayores sean el tamaño de la muestra y la cartera de inversión, menor probabilidad habrá de granularidad al aplicar los conceptos.

Es como hacer una encuesta. Si le hago a 10 personas una pregunta de una encuesta y las respuestas son que 6 personas se sienten de una forma y 4 de otra, obtendré una ligera idea de cuál es su estado de ánimo. Sin embargo, si hago una encuesta a 10 000 personas y formulo la misma pregunta, obtendré una respuesta menos granular en cuanto a su estado de ánimo. Si 7263 personas contestan a la pregunta de una forma y 2737 de la otra, tendré una mayor confianza en que el resultado es una verdadera representación del estado de ánimo de este mayor tamaño de muestra. Ambos tamaños de muestra son lo que son. La muestra de mayor tamaño es menos granular y más precisa.

Si empiezas con poco, asume el reto de hacer que tu cartera de inversión crezca. Trabaja con un poco más de empeño en tu empleo, ahorra lo que puedas y añade ese dinero a tu cuenta de trading. Haz crecer tu cartera de inversión usando las técnicas del trading todoterreno. Si sigues haciéndolo, quizás, en el futuro, llegue el día en el que gestiones millones de dólares.

¿Hombre o mujer?

Obtengo estadísticas en mi página web, enjoytheride.world, que me dicen que más del 80 % de mis seguidores y de la gente que visita mi portal son hombres. Me llegan preguntas de vez en cuando de vosotras, mujeres, pero el trading parece seguir siendo un empeño abrumadoramente de hombres, por lo que usaré el pronombre masculino al hablar de los traders. Asume que la persona que está practicando el trading es hombre, mujer o de cualquiera de los otros géneros que existen en esta época.

El problema persistente en la gestión de carteras

El paisaje de la gestión de carteras es muy distinto en la actualidad en comparación con hace décadas. He estudiado los mercados durante medio siglo y hace poco he visto cambios espectaculares en cuanto al comportamiento de los inversores. La tecnología ha hecho posible ver las cotizaciones en tiempo real, al segundo, lo que significa que la volatilidad puede calcularse al minuto. Los traders experimentan estas oscilaciones salvajes, tanto las buenas como las malas. El pánico que se asienta para los traders es real y se da rápidamente.

El trading tiene que ver con la mitigación del riesgo. ¿Por qué no enfrentarse al riesgo, de modo que puedas llegar al campo de batalla en tus propios términos, y no en los del mercado? Esto es lo que yo llamo ser un trader todoterreno.

El trading todoterreno

Los principales mercados de valores son volátiles, pero pese a ello es aquí donde la mayoría de los inversores minoristas quieren meter su dinero. La razón es sencilla. Las acciones son fáciles de entender y captan toda la atención de los ­medios. Las acciones son, también, enormemente líquidas en la mayoría de los casos, por lo que pueden moverse fácilmente miles de millones de dólares de un valor a otro. Muchos creen que el elevado riesgo de invertir en el mercado de valores da lugar al potencial de unos altos rendimientos. Una fluida curva de su patrimonio hacia arriba y hacia la derecha: eso es todo lo que mis clientes inversores querían ver durante mis años en Trendstat Capital.

Sin embargo, las pérdidas son casi imposibles de eliminar porque no siempre es posible estar en el lado correcto de un mercado. No creo que haya nadie ahí fuera que pueda predecir lo que sucederá cualquier día o semana dados. Todos los mercados tienen una forma insidiosa de engañar a la mayoría de los traders la mayor parte del tiempo. Sin embargo, pensar en el riesgo y en las posibles pérdidas como una oportunidad puede situar al trader en el marco mental adecuado para un enfoque todoterreno con respecto al trading. Aunque enfrentarse al riesgo puede ayudar a mitigar algunos de estos días malos, seguirán apareciendo otros pocos. Esto forma parte del este reto que llamamos trading.

El trader todoterreno intentará protegerse de buena parte de la volatilidad que se ve en los mercados, por lo que no debería suponer ninguna sorpresa que mencione la volatilidad con bastante frecuencia. Con todas las grandes oscilaciones que presenciamos en áreas como los precios de las acciones tecnológicas, las compañías que empiezan a cotizar en bolsa y las criptomonedas, hay mucha volatilidad de la que hablar. El trader todoterreno emplea esa volatilidad en su beneficio, en lugar de esconderse de ella. Al igual que un vaquero doma a un garañón para conseguir un gran caballo de trabajo, el trader todoterreno está centrado en el lugar del que puede proceder la volatilidad y cómo puede usarla proactivamente a su favor para hacer que su cuenta sea menos volátil. No recurre a evitar el riesgo y, así, sufrir los menores rendimientos que pueden acompañar a una forma de invertir «conservadora».

El tradertodoterreno no está intentando eliminar valores ni ningún mercado concreto. De hecho, ese trader está intentando conseguir resultados allá donde puedan encontrarse. Esta filosofía con respecto al trading simplemente expande el universo de las inversiones y distribuye los activos a lo largo de múltiples caminos y continentes de forma estratégica, generando la capacidad de obtener rendimientos en cualquier situación económica.

Ésta es una filosofía en cuanto al trading que he implementado con éxito muchas veces. No es algo que se me ocurriera ayer y que pusiera en marcha. He jugado a este juego durante bastante tiempo. Ha sido un proceso que ha llevado tiempo desarrollar, ajustar y ejecutar, pero este concepto no ha hecho sino rendir bien para mí, proporcionando unos resultados regulares y constantes a lo largo del tiempo mientras, a la vez, me permitía tener una mentalidad tranquila.

No existe un botón «fácil»

Como gestores de cartera, somos muy conscientes del mantra de nuestros clientes:

Consígueme un buen rendimiento con un riesgo mínimo.

Este objetivo universal para las inversiones parece estar muy metido en la mente de muchos inversores minoristas en la actualidad. La razón es que la tecnología disponible hace que parezca como si esto fuera posible. En un mundo en el que las redes sociales muestran a gente exhibiendo grandes rendimientos y hay autoproclamados expertos que fanfarronean diciendo saber qué compañía será la siguiente Amazon, es normal que la gente piense que este dinero caído del cielo es posible.

Sin embargo, en el mundo real de las inversiones, sé que el riesgo se encuentra por doquier. No hay ganadores garantizados y nadie puede determinar realmente qué inversiones serán perdedoras. Existe una relación entre recompensa y riesgo, y para conseguir esa recompensa debes asumir el riesgo.

Mediante la creación de un plan de trading todoterreno, creo que podrás ir a por esos rendimientos que buscas, sin preocuparte de lo que vaya a suceder a continuación, y sí, durmiendo bien por las noches como el señor Serenidad.

¿Cuál es la inversión perfecta?

La inversión perfecta tiene un aspecto similar a éste: un rendimiento o beneficios del 20 % de tus inversiones año tras año, muy poca exposición a distintos mercados (haciendo que sea fácil monitorizar los movimientos de precios) y una plataforma online que prediga las fluctuaciones del mercado con una precisión del 100 % y un riesgo cero.

Así pues, ¿a dónde puede dirigirse alguien para encontrar esta fórmula mágica? Ya sabes la respuesta: ¡A NINGÚN LUGAR! Esta idea de tener respuestas definitivas para cada reto en los mercados es un mito. No existe, y si existiese, los gestores de cartera estarían peleándose y abriéndose paso a codazos hacia un puesto dentro de esta estrategia perfecta. Todos sabrían ya dónde sería mejor que metieran sus fondos.

Ciertas estrategias de inversión pueden parecer perfectas. Cuando un inversor ve que a otro le va bien, quiere conocer el «secreto» para poder mejorar también sus rendimientos. La idea de una riqueza que te cambie la vida es el cebo que tienta a muchos a buscar la inversión perfecta. Tanto si implementan la estrategia ellos mismos como si contratan los servicios de un gestor de cartera para que lo haga por ellos, los inversores simplemente quieren la seguridad y la protección de saber que su cuenta está creciendo constante y significativamente.

¿Y cuando los rendimientos caen? Bueno, es entonces cuando se asienta el pánico. Esto puede llevar a roces entre los inversores y sus asesores financieros. Los inversores tienen la suposición subyacente de que el asesor financiero dispone de una llave única que abre la puerta de esa fórmula mágica que hará que las cosas cambien. Pese a ello, esto no es posible porque no hay una estrategia universal que sea óptima para cada cliente.

Los traders experimentarán caídas a lo largo del camino. El pánico también puede asentarse ahí, haciendo que tomar decisiones sobre qué o cuándo comprar o vender sea algo difícil de ejecutar. Esta angustia puede provocar que el trader abandone un plan bien pensado y que busque nuevas estrategias que suenen bien en ese momento. Créeme, gusta más lo ajeno por ajeno que por bueno. No existe una forma universal de conseguirlo.

Como traders, todos somos conscientes de que no hay una estrategia perfecta, pero pese a ello la seguimos buscando. Cada uno de nosotros, seamos traders minoristas o gerentes de cartera, estamos ajustando constantemente e intentando encontrar esa estrategia que todos sabemos que es imposible alcanzar. El trading me recuerda al golf. Hay una ronda perfecta (dieciocho birdies) por la que luchar, pero nunca se ha producido.

Permaneciendo con la analogía del golf, los asesores financieros podrían considerarse como los profesionales del club de golf. Los profesionales del club lo saben todo sobre el recorrido del campo. Hablan con los jugadores que entran en la tienda de deportes para responderles a preguntas sobre la próxima partida. Estudian las tendencias diarias y saben qué ha ido bien y dónde se ha encontrado la gente con dificultades. Éstas son las razones por las cuales a muchos jugadores de golf les gusta pedirles consejo antes de dirigirse al primer tee.

Pese a disponer de estos grandes conocimientos, no pueden dar las mismas indicaciones a cada jugador que acude a ellos. Cada uno de los jugadores es distinto. Cada uno tiene distintas habilidades de juego. No se le pueden dar los mismos consejos a un principiante que a un jugador con un hándicap alto para jugar un recorrido, y tampoco desearían ese tipo de información. Cada jugador, además, tiene su propia versión de lo que es un buen resultado. Para ese jugador con un hándicap alto, un resultado de noventa y nueve golpes podría ser genial, pero para un buen golfista, un resultado de noventa golpes podría ser algo que desearía olvidar.

Cada jugador de golf es distinto, al igual que pasa con los traders. Cada trader acude al reto con un número finito de activos con los que operar, un conjunto de habilidades actual, una cantidad finita de tiempo que puede permitirse para ­desarrollar una estrategia y una cierta cantidad de tiempo que puede dedicar para la ejecución cotidiana de la estrategia que desarrolle. Sería una locura para cualquier trader que intentara hacer exactamente lo que hago yo, del mismo modo que sería una locura que yo intentara copiar a Jack Nicklaus o a Tiger Woods en el campo de golf. Cada uno de nosotros tiene un rompecabezas financiero personal que resolver, y cada trader tendrá una solución distinta para su rompecabezas personal. Mi objetivo aquí es hacerte pensar en la filosofía de convertirte en un trader todoterreno y ayudarte a desarrollar tu propia estrategia de trading personalizada: una que pueda superar los temporales que hay por delante mientras disfrutas de los buenos tiempos.

El juego del dinero

El golf es un juego al que muchos de nosotros hemos jugado. Tanto si disfrutas jugando al golf como si no, hay un hecho que todos podemos encontrar interesante: nadie ha conseguido nunca un resultado perfecto. Para un campo de golf de dimensiones tradicionales, un resultado perfecto sería de alrededor de cincuenta y cuatro golpes, lo que significaría que usarías tus palos cincuenta y cuatro veces desde el tee inicial hasta el último putt para embocar la pelota en el green del hoyo dieciocho.

Es increíble que nunca haya habido un resultado perfecto en un deporte que se remonta al siglo XV. Han pasado millones de jugadores. Especialmente en las últimas décadas, la práctica profesional del golf se ha convertido en una afición a nivel mundial. Hay padres que crían ahora a sus hijos desde una tierna edad para que se conviertan en golfistas con aspiraciones de unirse al PGA Tour (el principal circuito estadounidense de golf profesional y el más importante del mundo) y se hagan un nombre. Tiger Woods, Phil Mickelson y Annika Sörenstam son personajes famosos con muchas victorias en su haber, y pese a eso, ninguno de ellos ha conseguido un resultado perfecto. Al ser entrevistados después de su mejor ronda personal, siempre pudieron decir: «Bueno, si hubiese embocado ese putt desde dos metros y medio habría mejorado mi resultado por un golpe».

Con esto no quiero decir que estos golfistas no sean geniales. Lo cierto es que la simple existencia del error humano hace que sea imposible que cada golpe dado sea perfecto. Hay demasiadas variables en juego. En un juego en el que se hacen tantos swings, es inevitable que una pelota se golpee imprimiéndole un efecto no deseado hacia derecha o la izquierda, o puede que malinterpretes un putt en un green rápido y que la pelota se pase del agujero, baje rodando por una pendiente y acabe en el rough.

Tanto si eres un golfista profesional como un gestor de cartera que disfrute practicando el golf de vez en cuando, el objetivo cuando sales al campo es hacer una cosa: ser mejor que en la última partida. La meta consiste en intentar eliminar los errores que has experimentado en tu juego y disfrutar de la experiencia mientras lo haces.

Cuando practicas, intentas mejorar. Practicas hasta que la parte más floja de tu juego desaparece, y entonces encuentras una nueva debilidad en la que trabajar. Hubo una época en la trayectoria de Tiger Woods en la que golpeaba la pelota y la desplazaba hasta casi trescientos metros desde el tee. En su mejor época, su drive era algo increíble de ver, pero pese a ello, seguía sin ser capaz de conseguir un resultado perfecto, por lo que ahí estaba, practicando con todos los demás.

Con el trading pasa lo mismo. Nadie ha conseguido nunca una puntuación perfecta con las inversiones, y no hay ningún gestor de cartera en el mundo que pueda afirmar haberlo hecho.

El trading, al igual que el golf, requiere de práctica constante. El trader sólo puede intentar hacerlo lo mejor posible, seguir practicando y trabajar para mejorar en el proceso. En el caso del golf, el riesgo de dar un golpe con un efecto indeseado hacia la izquierda o la derecha sigue siendo constante con cada golpe que das. El riesgo es inevitable. Mientras estés jugando en el campo estás asumiendo un riesgo.

Lo mismo puede decirse de invertir: el riesgo está a todo tu alrededor. La estrategia ganadora aquí consiste en mitigar el riesgo. Si, por ejemplo, tenías una estrategia implementada que podría proporcionarte, potencialmente, un beneficio del 12 % pero que, pese a ello, implica mucho riesgo, ¿sería mejor, en lugar de ello, conseguir un beneficio del 10 % si el riesgo se viera enormemente reducido? ¿Valdría la pena el sacrificio de ese 2 %? ¿Tiene sentido, matemáticamente hablando? ¿Y psicológicamente? ¿Dormirás mejor por la noche sabiendo que hay una menor probabilidad de que aparezca el riesgo y que fastidie tus beneficios mientras duermes?

En el golf, el resultado perfecto es imposible de conseguir, pero eso no debería evitar que salgas al campo y practiques. Entonces te sitúas en la mejor posición posible para pasar una excelente jornada en el campo. El trading trae consigo la misma mentalidad: puedes intentar reducir continuamente todo el riesgo y mejorar tus probabilidades de tener una buena salida al campo con tu cartera de inversión. Mi consejo es que aceptes el hecho de que nunca tendrás de verdad una cartera de inversión perfecta y con un riesgo cero, ni la estrategia de trading perfecta. Todo lo que puedes hacer es seguir sopesando opciones, estudiar los datos, adaptar tus estrategias y situarte en la mejor posición posible para el éxito. Después de hacer todo eso, y como le he dicho frecuentemente a mis amigos traders, tienes que disfrutar del viaje.

Patrimonio neto frente a riqueza neta

Los planes futuros se basan enormemente en lo que seas capaz de conseguir con tus inversiones. Ésa es la razón por la cual esta idea del riesgo tiende a infundirnos miedo, ya que cuando asumimos riesgos, podríamos estar jugándonosla a tener alguna pérdida en una porción importante de nuestra cartera de inversión, y eso enturbia nuestra visión del futuro. Saber que hay un pago de 10 millones de dólares que te llegará el año que viene te permitiría hacer planes con respecto a eso. Conocer el momento en el que sucederá eso te proporcionaría un programa para tu trabajo, y para cuando ese dinero llegase, es de esperar que estuvieses preparado para ocuparte de ello.

No saber lo que nos tiene preparado el futuro es más desafiante. No sabes si tu estrategia de trading será rentable o no. No sabes muy bien cómo podrás hacer crecer tu cartera de inversión a lo largo del tiempo. No sabes que hará el mercado. Todo tu plan financiero es como una nube densa a través de la cual no puedes ver. ¿Cómo es posible que descifrar todo eso no sea estresante?

Mucha gente se centra en el objetivo universal de la inversión: ganar mucho dinero con poco riesgo, incrementando el patrimonio neto con el tiempo. Yo tengo una mentalidad distinta en lo tocante al objetivo de la conservación de los activos. Lo que todo el mundo debería buscar de verdad es conservar su riqueza, no su patrimonio neto. Hay una diferencia entre los dos. El patrimonio neto es el término general al que todo el mundo recurre cuando se trata de asignar un valor a los activos. Sin embargo, la riqueza neta es la que te proporciona poder adquisitivo. El patrimonio neto consiste, simplemente, en restar lo que debes de lo que posees. Tu riqueza neta es lo que puedes comprar con tu patrimonio neto.

En el mundo de las inversiones, esta idea de conservar los activos debería tener prioridad sobre cualquier otra cosa. Si quieres una nueva perspectiva, intenta centrarte en el concepto de la riqueza neta. Puedes conseguir todos los beneficios que quieras en una cierta categoría de activos, pero si esos beneficios se están viendo superados por un evento monetario negativo, esos beneficios serán en vano. Toma, por ejemplo, las ganancias en inversiones frente al valor de una cierta divisa. Si eres capaz de obtener un beneficio del 8 % a lo largo de un cierto período de tiempo en una inversión estadounidense, pero el dólar pierde un 9 % de su poder adquisitivo, ¿realmente has ganado al final? Ciertamente, el valor numérico muestra una ganancia en tu patrimonio neto, pero cuando tienes en cuenta el valor del dólar, el resultado final es una pérdida de tu riqueza neta y de tu poder adquisitivo.

Otro ejemplo de esto se encuentra en las cuentas de ahorro o del mercado monetario que mucha gente usa para guardar su dinero. En la actualidad, estas cuentas tienen un rendimiento anual de un 0,5 % en el mejor de los casos. Si tienes en cuenta el hecho de que la inflación ha sido de alrededor del 8 % anual en los últimos meses en el momento de la redacción de este libro, uno pierde, de hecho, riqueza neta invirtiendo en una de estas cuentas. Mientras el dinero está quieto, pierde poder adquisitivo.

Todas las divisas del mundo se han visto afectadas, sistemáticamente, por la inflación. El dólar estadounidense, además de muchas otras divisas extranjeras, han estado deteriorándose a un ritmo tan rápido que casi parece como si estuviesen en una carrera hacia el fondo, y todos los países están intentando ganar esa carrera con todas sus fuerzas. ¡Son unos tiempos locos!